Había dicho anteriormente que terminaría esta historia después de la otra, pero no sé. Veremos si puedo terminar esta antes de lo planeado y continuo con la otra.
Gracias por los que aun leen mi historia y lamento de corazón defraudarlos con las actualizaciones.
Sin más disfruten.
Ni glee ni sus personajes me pertenecen.
XV Parte
A LA MAÑANA SIGUIENTE me levanté temprano y salí. Tenía la intención de desechar mi dolor. El día era esplendido, luminoso y no excesivamente caluroso. Corría un alegre airecillo que jugaba y susurraba jovialmente, poniendo en movimiento a la Naturaleza, sin llegar a turbarla.
No me sentía dichosa; había salido de casa para abandonarme enteramente a la melancolía, pero la juventud, el tiempo, el aire fresco, el placer del rápido paseo, la voluptuosidad que sentía al sentarme sobre la espesa hierba, obtuvieron ventaja.
En un viaje sin destino fijo, con Santana y Brittany, era lo que había decidido para ese día.
Viajamos por largo tiempo: unos 358 kilómetros o más. Algunas carreteras. Hicimos algunas paradas para descansar un poco y cambiar de conductor. Y ahora henos aquí. Desconozco nuestro paradero pero realmente no importa.
El sol brilla, golpea en mi rostro y se siente tan bien. El recuerdo de mis males inolvidables, de los besos recibidos, me penetran de nuevo el alma, pero sin amargura.
"Ella prefiere a los otros – pensé - ¿Qué cosa no me hallaría en condiciones de hacer por ella?"
La imaginación comenzó de nuevo a divagar.
Pensé en la forma en que la arrancaría de manos del enemigo; cómo, cubierta de sangre, llegaría a liberarla de la prisión y moriría a sus pies.
Te espero cuando el céfiro sople.- Así terminaba la famosa romanza. Mientras componía una poesía melancólica.
Mis divagaciones se vieron interrumpidas.
-¿otra vez pensando en ella? – mi silencio respondió a su pregunta – ella no merece tanto sufrimiento de tu parte.
-No sufro – atiné a decir.
-¿Entonces dime que es lo que estás sintiendo ahora?
El silencio volvía a otorgar aquella respuesta que no saldría de mi boca. Sin embargo, no solo el silencio implicaba aceptar un hecho, mas bien, para acallar así palabras indeseadas.
-Se acerca la hora del almuerzo, te esperamos con Britt, en el auto, para comer algo? – asentí sintiendo el vacío que crecía en mi interior. La gran duda que llevaba: era hambre o ese agujero negro tenía nombre y apellido?
Decidí por volver con mis amigas y no hacerlas esperar más. Hablamos poco mientras degustábamos de unos sanduches.
Volví a separarme de ellas. Tenía mucho en que pensar y aprovecharía ese día al máximo. Por lado de Santana, no le molestaba ya que así podría pasar más tiempo a solas con Brittany.
Descendía del pequeño valle atravesado por un estrecho camino arenoso que serpenteando entre los árboles conducía a un pequeño pueblo.
A mi espalda sentía el sordo galopar de unos caballos. Me volví y quedándome involuntariamente quieta, me llevé las manos a la boca.
Eran mi padre y Rachel.
Bajaban de un auto. Sonreía él y ella lo miraba en silencio, bajando los ojos y oprimiendo los labios.
En el primer momento no vi más que a ellos; a los pocos minutos, se estacionó un carro detrás, de el bajó el Papá de Rachel. Entraron a una casa. Toda yo, quería ir a ver que harían ahí pero era un riesgo que aun no me encontraba dispuesta a correr. Luché con todas mis fuerzas contra ese impulso y me retiré con la duda en grande.
¿Porqué Rachel iba en el mismo carro que mi padre y no con el suyo? – Preguntas sin responder, dudas que aclarar. Más que segura estaba que nadie me daría respuestas.
Regresé, de aquél viaje loco y lleno de varios sentimientos, al tocar las 12pm.
Durante los cinco o seis días siguientes, no me atreví si quiera a cuestionarme las faltas de Rachel en el instituto. Trataba de mantener mi mente ocupada en cualquier cosa por más boba que fuese. No podía darme el lujo de pensar en ella si quiera por un par de segundos, eso me desfallecería el alma eternamente.
Mas un día, sin aviso y de improvisto, me la encontré en el jardín. Yo quería huir de ella, pero me detuvo.
-Dame tu brazo – me dijo jovialmente – hace mucho que no charlamos.
La miré sus ojos tenían una dulce expresión y su rostro sonreía. ¿Cómo no doblegarme ante ella?
-¿Aún estás indispuesta? –
-No, todo ha pasado ya – dijo cogiendo una rosa roja . me encuentro algo débil, pero eso también pasará.
-¿Volverás a ser como antes? – Aproximó ella la rosa a su rostro y me pareció que el deslumbrante reflejo de sus pétalos animaba sus descoloridas mejillas.
-¿Acaso he cambiando? – preguntó indiganda.
-Sí, has cambiando – respondí en voz baja.
-Estuve fría contigo, lo sé; pero no debes de darle importancia. No podía hacer otra cosa… Pero ¿por qué hablar de eso?
-¡Acaso no entiendes que yo te quiero! Esa es la verdad – exclamé con dolor y con involuntaria exaltación - ¿No puedo quererte? – susurré.
-No, puedes quererme, está bien; pero no como antes,
-No entiendo ¿cómo entonces?
-Como una amiga; así debes de quererme – hizo una pausa – Escúchame: esto no puede funcionar, somos mujeres y además…
-No puedes comportarte como lo hiciste antes y luego salir con esta excusa barata! – le reclamé.
-No es ninguna excusa; es la verdad – olía la rosa distraídamente.
-¿Cómo puedes hacerme esto? Yo que…
Mi habladuría fue detenida por unos carnosos labios que se depositaban sobre los míos finos.
-Si te escogiera como mi "paje" aceptarías? – afirmé sin dudar.
-¡No, eso sería demasiado! – exclamó – no mereces que te haga daño.
-El daño está hecho – retruqué.
-No quiero causarte más dañó – recalcó.
-Sufriría en el mismo infierno por ti - ¿De donde sacaba tanto valor?
-No estamos en el tiempo ni momento adecuado como para pensar en un "nosotras" –
-Acabas de besarme!
-Y me arrepiento – Dolor. Tan intenso que sentía morir. No logré articular palabra cuando noté que se marchaba. Siempre así.
"¿Es posible – me preguntaba – que esta encantadora muchacha sea la misma Rachel que yo suponía conocer?"
Me ha gustado mucho este capítulo y espero que para ustedes haya sido de agrado.
Espero, que para este fin de semana tenga adaptado dos capítulos. No prometo nada, con suerte uno.
Nada más que agregar y pedir que me regalen un RW.
Besos, hasta la próxima.
