Pido disculpas por no actualizar el día que era pero tuve problemas y no tenía laptop etc, etc.
Empezamos la cuenta regresiva. Y los capítulos se vienen cortos. Así pasa.
Respondiendo RW:
*SakuraC319: es tan confuso tanto para ti como para mi.
*Guest: me encanta que te encante mi historia... espero la sigas leyendo.
*Pao Vargas: No podría estar más de acuerdo contigo. Ya veremos lo que se viene en este capítulo. Pero lo mejor sin duda es el sgte :)
¡DISFRUTEN!
Los personajes de Glee no me pertenecen.
XX Parte.
HABÍAMOS REGRESADO AL AMANECER. Pensando que nada más podría ser peor, al llegar a mi casa vi varios carros estacionados frente a la casa de los Berry. Gente entraba y salía. Entonces caí en cuenta que estaba en los preparativos de una boda. Camine rápido hacia mi casa, deseando una sola cosa: que todo aquello acabara lo más pronto posible.
Una idea me taladraba: ¿Cómo podía una muchacha cometer semejante acción sabiendo que mi padre no era libre, cuando podía casarse con alguien más joven? El amor… ¡Oh! ¡Hasta donde pueden arrastrar la pasión y el sacrificio!
Empaqué todo lo que creí conveniente, no me cabía duda que en algún momento regresaríamos para recoger el resto de las cosas que quedaban. Judy y apenas se había llevado un pequeño bolso lleno de ropa.
Entonces, vagué por el jardín y en un momento tuve la oportunidad de ver a Rachel a través de la ventana. No me contuve ya. No me permitía marcharme sin darle mi último adiós. Me escabullí entre los hombres que entraban y salían de la casa. Y al entrar a la sala me encontré con uno de los señores Berry, el más alto.
-Escuché que te mudas… lamento que no se puedan quedar hasta la boda – su voz sonaba entre decepcionado y burlesco. Lo miré y sentí el corazón más ligero. La palabra boda me atormentó, pero a el se le notaba que le hacía ilusión.
Rachel bajó por las escaleras, vestida de blanco, con el cabello suelto. Sin pronunciar palabra me cogió de la mano y me llevó consigo.
-Oí tu voz y bajé enseguida – comenzó - ¿por qué te marchas?¿qué haces aquí?
- He venido a decirte adiós, es muy probable que para siempre – trataba de analizar su rostro pero me era indescriptible.
-Agradezco que vinieras, supongo que no nos volveremos a ver – pensó un poco lo que diría – no me odies – continuó – sé que te he atormentado todo este tiempo, no estuvo bien, y no creo que merezca el mal concepto que tienes de mi – se volvió apoyándose en la pared – en realidad no soy así… no creas que soy mala.
-¿Yo? … Créeme, Rachel, que aun cuando te has burlado de mí, aun cuando me has atormentado, por mucho que hayas hecho, yo te quiero, te querré y adoraré hasta el fin de mis días.
Se volvió ella rápidamente hacia mí, abrió los brazos y sujetándome la cabeza me besó ardientemente, apasionadamente. Solo Dios sabe cuánto yo ansiaba desde hace mucho aquel beso. Lo disfruté, y pude saborear su dulzura, pero sin más ni dejarme llevar me separé.
-¡Adiós! – dije, se desprendió del abrazo y corrí.
No estoy segura sobre qué fue lo que sentí cuando me alejaba. No era la situación que imagine pero tampoco me arrepiento de lo que sucedió, pues no hay remordimiento alguno sino el que hubiese sentido si no la hubiera probado de nuevo.
Me marché aquella tarde. Con el sol poniéndose. Fue tristeza por mucho tiempo antes de que pudiera liberarme para siempre del pasado y volver a dedicarme al estudio. Mi herida fue cicatrizando lentamente; pero allá en lo más hondo de mi ser no conservaba resentimiento alguno hacia Rachel. Llámenme masoquista, pero aquello que viví me hizo crecer y pensar muchas cosas.
-No me diga que de esa forma ha de terminar la historia? – cuestionó el señor interrumpiendo el relato.
-¡No! ¿Cómo cree usted?
-¿Así de fatal sucedió?
-Se ve tan mal cuando no conoces el otro lado de la historia. Es a otro a quien deben llamar el villano de esta historia – rió.
-Disculpe, le pido que continúe por favor.
Un día paseando por el parque, cuatro años y seis meses eran los que habían transcurrido desde que deje mi pueblo, me encontré con un Señor Berry, el mismo de aquella tarde. Su mirada fría pero satisfecha se enfocó en mí y sonrió de lado acercándose.
-¿Quinn, eres tú? – no respondí – Qué menuda sorpresa. Así que por estos lares es que se han venido a vivir. Cómo pasa el tiempo, pero te hace cada vez mejor – me sentí asqueada – Ahora pareces toda una mujer, espléndido ¿Qué haces? Cuéntame ¿Estudias o trabajas?
-No le importa – dije tratando de marcharme.
-Sin remordimientos – dijo con ironía.
-¿Por qué le tendría remordimientos? – levanté mi ceja desafiándolo.
-Tómelo como una lección – evadió mi pregunta – Toda la historia lo demuestra que no sabemos librarnos en el momento oportuno, ni desenredarnos de la red, sin embargo, tal parece que tú has salido de ella felizmente. Guárdate de una recaída. Adiós.
"No recaeré, desde luego – pensé – no la volveré a ver" Pero era mi destino que yo viera nuevamente a Rachel.
We only said goodbye with words, i died a hundred times, you go back to her, and I go back to, I go back to, us .~ Amy Winehouse
¿Se imaginan algún reencuentro o algo por el estilo? Dejen un RW y hacédmelo saber!
Se acerca el final! Por fin xD dos capítulos más si no me equivoco. Uno será publicado este domingo y el siguiente miércoles.
Gracias por los RW y Follows/favorites que recibe esta historia.
Nos leemos pronto, besos!
