¿El capítulo esperado? No? Bueno, tal vez no les guste! No me odien voy advirtiendo, será para mejor! JAJAJAJA nadie lo cree .
Respondiendo RW:
*Katie: Tienes un muy buen punto. Veremos que te parece este y que opinas que sucederá en el final :)
*Pao Vargas: me agradan tus opiniones y me parece que sería lo más justo para Quinn. Pero así son las cosas en esté dramático fic D:
*Guest: me encanta que te encante que me encante que te encanta xD *me perdi* es bueno saber que desde el inicio te gustó y espero que te guste el final y no desees matarme xD
¡A Leer!
Los personajes empleados no me pertenecen.
XXI Parte
AQUELLA MAÑANA, me levanté con un sabor amargo. Se cumplían ya cinco años de aquella última vez que había visto a Rachel. Si bien la había olvidado, justo en esta fecha la recordaba. Era automático.
Me fui a la universidad. Entregué mis talleres, me aburrí en algunas clases, lo normal. Rompiendo la rutina, me decidí por ir al centro comercial. Vitrinas que miraba otras en las que ni me fijaba. Me compré un helado para quitarme el gusto de niñata. Y me fui.
¡Gran cosa!
Lo que si fue arrollador fue el fantasma de alguien conocido. "Eh de estar loca" me dije y caminé tranquila a la salida del comercial, unas cuantas calles, hasta que me detuve por una luz roja peatonal. Por sentido extraño, miré al señor que se colocó justo a mi lado.
Me paralicé. ¿Podría ser él? Mis piernas temblaron. Las personas empezaron a atravesarme y al igual el emprendió camino. Mi cerebro no pensaba pero al parecer ya le habían mandado señales a mis piernas que se movieran y fuera tras él.
Una parte de mi quería saber que era de su vida. ¿Aun estaría con Rachel? ¿Serían felices? Por otro lado me importaba una gran mierda lo que hiciera o dejara de hacer. ¿Entonces porque caminaba tras de él?
Un solo motivo. El mismo de siempre. El que arruino mi juventud y a la vez lo lleno de dicha. Me llevó a conocer sentimientos jamás pensados
Rachel Berry.
Zigzagueando entre la gente, tratando de no perderlo de vista pero que tampoco se diera cuenta de que lo estaba persiguiendo. A la izquierda, luego a la derecha, de nuevo a la izquierda. Desconocía el lugar al que habíamos llega. Si aún, cuando ya tenía varios años viviendo ahí, no conocía totalmente la ciudad.
Ante mis ojos, de improviso, ocurrió algo increíble. Russel sacaba a Rachel, a regañadientes, de una peluquería. No estoy segura, pero creo que ella estaba llorando. Le gritó, si eso los escuché claro.
¡Te dije que no podías volver! ¡Eres una puta! Le gritaba. Mi corazón apenas se encogió. Ella trato de detenerlo y lo que consiguió fue una cachetada en su mejilla izquierda. El sonido retumbo en mis oídos. No era justo. Para nada ni para nadie. Nadie tiene que sufrir esta clase de maltrato y peor aún en público, más nadie le importaba ni se acercaba.
Quise hacer algo, pero no. No podía, fue lo que ella se buscó escogiendo a aquel señor. Con el corazón en la mano y la razón a todo motor, me marché de aquel lugar, con aquel vivo recuerdo.
Estaba horrorizada, pensando en aquella escena, se repetía en mi cabeza una y otra vez como película, que no me había fijado que ya había llegado a casa.
"He aquí lo que es el amor – pensé, sentada en mi habitación con mi laptop encendida, por la noche – He aquí lo que es una pasión… ¿cómo es posible no rebelarse al sentirse acometido por alguien, aun siendo este el ser amado? ¡Es evidente que todo es posible cuando se ama!
Y yo… yo que creía…"
Aquella noche tuve un sueño extraño y terrible. Llegaba a una casa pequeña y descuidada. Russel se hallaba ahí enojado y gritando a todo pulmón, su mano hecha un puño. En un rincón, Rachel, acurrucada con algunos moretones y arañazos en los brazos, llorando silenciosamente.
Seis meses más tarde. Llegaron con una grandiosa noticia. Russel había muerto de una apoplejía. Me dijeron también que el había venido días antes, pero como estaba en la universidad no lo había visto, había hablado con mi mamá y había llorado ¡él!... no se sabe que fue lo que le abra dicho, y tampoco Judy ha querido contarme.
La mañana siguiente a su muerte me llegó una carta. De él.
"Hija mía, no pienso en motivos para que me perdones todo mal que te he causado, pero tal vez sea para bien. No me arrepiento de nada, soy un hombre de palabra. Solo tengo un último consejo para ti: Guárdate bien del amor, ten miedo a la felicidad, a ese veneno. Se fría y manipuladora. Es así como saldrás adelante.
No tengo más palabras que decirte, me llevo todos mis secretos a la tumba. Adios."
Digno de él, no esperaba menos. Se fue cuando se tenía que ir. Puedo ser maléfica, si quiero. Pero no es eso, es simplemente lo que él se merecía. Ya no tenía por qué existir y traerme recuerdos amargos y que creía extintos.
El tiempo pasa volando, literal, que uno no se percata de lo que pasa alrededor, más aun si te encuentras enfocada en tus estudios. Dos años más tarde, estaba a punto de salir de la universidad. Por fin podría emprender mi camino y hacer mi vida.
Aquella noche, no era común, estaba lloviendo, y me encontraba sola. Mi mamá y mi tía: aún seguía viviendo con ella, habían salido de viaje. En mi soledad, contemplaba la lluvia caer atreves del vidrio de la ventana. Los relámpagos empezaban a aparecer y grandes estruendo ensordecían la ciudad. Veía gente correr de un lado a otro tratando de esconderse y me reía de sus caras desesperadas.
Se produjo un estruendo y con él, el sonido del timbre incesante. A las malas me levante. No esperaba a nadie, estaba segura. Dudando por completo en abrir la puerta, podría ser un extraño, un asesino podría ser, pero que más daba. Abrí la puerta sin cuidar de quien estaría del otro lado llevándome gran sorpresa.
El aire menguó en mis pulmones. Mi corazón no sabía si dejar de latir o latir más fuerte. Mis piernas temblaron y mis manos sudaron. Mi boca se secó y en mi garganta un nudo se creó. Las mariposas volvieron a aparecer. Era un espejismo ¡No cabía duda!
Sin embargo, era un bello espejismo. Magnifico, se podría decir. Era aún más bella de lo que recordaba. Mucho más proporcionada debido a la edad. Pero lo curioso era que con ella llevaba un paquete adicional.
Parpadeé varias veces. Tragué fuertemente.
-¿Qué haces aquí?
-Tenemos que hablar.
¡Oh! ¡Su voz demandante nuevamente! Claro que no la echaba de menos. Era lo que más me desagradaba de toda ella.
En mi se desataba una lucha. ¿Dejarla pasar? Si no, me quedaría con la duda ¿De qué querrá hablar? ¿Por qué ahora? Necesitaba respuesta.
Somehow it is cut so much, deeper then they seem. You'd rather cover up, i'd rather let them be.~ Maroon 5
¿Se lo esperaban? Sinceramente yo no. El capítulo se escribió solo xD.
Si les gusto dejen un RW. Coméntenme que es lo que esperan del siguiente capítulo.
Sin duda es el final.
Gracias por los follows/favorite.
Nos leemos pronto!
