Les pido disculpas, el capítulo debió subirse hace una semana pero tuve problemas y equis. Aquí les traigo el sgte capítulo.

RESPONDO RW:

Guest: no era el final, ni tampoco es este, o bueno algo así.

Pao vargas: lo que planteaste si fue, para mi, la primera opción y lo escribí así el capítulo, pero luego escribí otro, parcialmente, final, y quedo este, espero te guste.

minomaria: leí la primera línea de tu RW y me quede o.o ok que pasó? luego seguí leyendo y me hiciste reír y temer por mi vida. Como diije, es parcialmente el final, así que espero que lo disfrutes y que bueno que te guste la historia.


Los personajes no me pertenecen.


XXII Parte

-¿Qué haces aquí?

-Tenemos que hablar.

¡Oh! ¡Su voz demandante nuevamente! Claro que no la echaba de menos. Era lo que más me desagradaba de toda ella.

En mi se desataba una lucha. ¿Dejarla pasar? Si no, me quedaría con la duda ¿De qué querrá hablar? ¿Por qué ahora? Necesitaba respuesta.

El llanto de un niño me llamó la atención.

-Pasa - logré decir haciéndome a un lado. Afuera hacía un frió aterrador y la lluvia no cesaba, creo incluso, estaba lloviendo más fuerte.

El silencio que se había formado colmaba mi paciencia. Sus movimientos eran sutiles mientras daba de comer al niño.

-¿Cuantos años tiene? - la curiosidad me estaba matando.

-Un año y cinco meses - decía mientras acariciaba su cabello castaño - perdón no he encontrado niñera para dejarlo.

-No tienes que disculparte - solté sin pensar.

-Dentro de poco se duerme y podremos hablar.

-Puedes dejarlo en mi habitación – dije sin pensar.

-Realmente no te quiero incomodar…

-Con venir aquí lo has hecho –¿tanto remordimiento le tengo? – lo siento, no fue mi intención tratarte así.

-No tengo problema, tienes motivos para tratarme así y realmente imaginaba me tratarías peor.

Podía notar lo tensa que se había puesto pero no veía rastros de que quisiera marcharse sin hablar. Aun movía su mano sobre aquel cabello y me intrigaba si aquel era hijo de Russel.

-Nació unos meses después de que murió… él – dijo en un susurro y dudando en si decir el nombre.

-¿Es su hijo? – suspiró pesadamente. Sus manos se cerraron en un fuerte puño. Estaba luchando pero ¿contra qué?

-No sé si por suerte o desgracia, no es hijo de Russel - ¿entonces de quien podría ser? Me concentré es sus rasgos, y aún encontraba un parecido a Russel… incluso podría decir que se parecía a mí – es una larga historia, y por el gesto en tu rostro creo que no la conoces.

-Bueno viniste aquí a hablarme – me senté frente a ella – podrías comenzar por aquello – lo pensó un poco y luego volvió su mirada hacia mi.

-Russel tenía otra mujer…

-¡Vaya que novedad! – dije en un pequeño grito con ironía – perdón, continúa.

-Con quien tuvo un hijo – dijo con cautela. Vaya que no me lo esperaba – este tiene casi tu misma, edad tiene veinte y tres años.

-Entonces engañó a mi madre mucho antes, que hijo de…

-Así son algunos hombres – me cortó – aquel chico, Shane, es parecido a ti… en muchos aspectos.

-Puedes regresar al tema – la simple idea de que se hubiera sentido atraída por el, regresaba a mí, aquél sentimiento de celos y tristeza.

-Tu padre ya era muy mayor, así que nos juntó a Shane y a mí, porque antes de morir él quería saber cómo se sentiría ser abuelo. Sin embargo, murió antes de lo previsto. Él se notaba muy entusiasmado ¿sabes?

-Bueno se dice que el hombre cuando es padre no lo es para sus propios hijos, sino para los hijos de sus hijos.

-Algunos…

-Russel – desafié con la mirada - ¿me vas a decir cuál es el verdadero motivo por el que has venido?

-Tú has pedido que te cuente sobre…

-Lo sé. Ahora quiero saber ¿qué haces aquí?

-Quiero decirte la verdad, la verdad de aquellos días… - cayó por unos segundos, su mirada se volvió triste y parecía querer llorar – yo realmente te quería

-¡No me vengas con estupideces! – levante la voz a la par me levantaba del mueble.

-Quiero hablar como personas civilizadas, por favor. Solo he venido a hablar y luego podrás sacar tus propias conclusiones. Y yo me iré.

-Está bien.

-Como dije, si te quería y te quiero.

-¡Yo te amaba! – remarqué cada palabra con dolor. Con su mirada me pedía disculpas, pero no era suficiente.

-No se realmente como es que todo paso. Sé cosas superficiales que logró contarme Jaime. Russel descubrió algunos fallos en la empresa de mi papá. Él llegó, primero, como ayuda e inversionista. Fue de mucha ayuda y parecía ser todo con buenas intenciones, pero a uno de mis papás no les cuadraba. Entonces, un día, estaba sola en casa y entro Russel, no se de dónde había conseguido la llave. Pero estaba ahí parado en la sala con una sonrisa petulante. El me violó – dijo casi al borde de las lágrimas. Mi corazón se contrajo y una furia indescriptible nació por dentro.

-¿Por qué no me contaste?

-Cuando él se marchó, una hora más tarde llegó mi papá. Me encontró aún tirada en el piso llorando – imaginar aquello y no haber podido hacer nada en aquel entonces, me hacía sentir que había fallado como persona – él ni se inmutó, lo único que dijo fue "Cuando termines de llorar ve a mi oficina, tenemos que hablar" la frialdad con la que me habló, fue devastadora y sentí en ese momento que lo que sucedería de ahí en adelante, sería peor y no podría negarme.

-Pudiste haber dicho lo que sucedía y haber ido a la policía o algo – dije con desesperación. Su respiración era calma comparada con la mía. Negó con la cabeza.

-Llegar a la policía, decir que me habían violado y que luego mis padres decidieron ponerme en alguna clase de relación con el mismo. Se reirían en mi cara.

-¡Por dios! – una mano cubrió mi boca y otra se fue directo a mi pecho.

-Sé que me viste el día de la fiesta. Bueno aquél día fue horrible, sabiendo que estaba en tu propia casa, contigo en algún lugar de ella, me estaba matando. Pero no podía hacer nada. Aquel encuentro, no era el segundo, ya habían existido algunos pocos antes. No podía, me hacía mal lastimarte.

-¿no hablaste con tus padres?

-¡claro que lo hice! Traté de hacerlos entrar en razón pero lo único que me decían, que era un sacrificio que tenía que hacer por ellos como ellos lo habían hecho al cuidarme.

-¡Es absurdo! Son padres, es su deber.

-Créeme que lo sé y créeme que, es verdad, aún sigo sin saber los motivos por el cual ellos hicieron esos. Sé que me guardan muchos secretos y quiero, aunque sea un poco tarde, ir a buscar respuesta.

-No puedo creer que todo este tiempo te eché la culpa de todos estos sentimientos que me agobiaron en su momento.

-Tal vez si la tenga, tal vez si hubiera sido más valiente y contarte todo.

-No, tú no tienes culpa de nada – para este momento, estaba sentada alado de ella sosteniendo sus manos y con varias lágrimas en el rostro.

Sus ojos me miraron con aquel amor que algún día, años atrás, me habían visto. Mi corazón rebozó de alegría y sin esperármelo ella empezó a acercarse a mí muy lento, temiendo mi rechazo.

¡Quién no lo haría! Alguien más si la rechazaría, pero ese alguien no sería yo. Pues, mi cabeza aún se podía engañar diciendo que la había olvidado, que la odiaba por completo. Pero mi corazón, mi alma y mi cuerpo decían todo lo contrario. Aun la amaba con cada partícula y célula de me cuerpo. Aun me hacía sentir mariposas en el estómago. Aún su presencia me ponía nerviosa.

Era ella la indicada. Era ella todo. Era ella mi primer y único amor.


I can see the pain behind your eyes, it's been there for quite a while. I just wanna be the one to remind you what it is to smile. I would like to show you what true love can really do.~ Ne-Yo


¿Qué tal? ¿les ha gustado?

Haganmelo saber en un RW porfavor!

Hay otro capítulo y lo subiré en pocos minutos.