Roma eterna.
1987 A.U.C.
La violonchelista.
Capitulo 2.
mientras octavia dormía plácidamente en su apartamento, en el palacio imperial, el emperador Solaris se encontraba en sus aposentos, estaba escribiendo una carta a su hermano Caelum que se encontraba en la frontera oriental defendiéndola del imperio bizantino, Solaris termino la carta y la dejo sobre el escritorio al dia siguiente se la entregaría a un mensajero para que se la lleve a Caelum. Solaris se quedo sentado en su escritorio pensando, el se había vuelto emperador de roma hace solo 3 años junto a su hermano, después de la muerte de su madre ya que su padre ya había muerto cuando solaris tenia 13 años, muerto en batalla contra el imperio bizantino y su madre se encargo del gobierno hasta su muerte, cuando ya Solaris tenia 22 años y Caelum 20, aunque Caelum estaba en la frontera cuando murió y el no se entero sino una semana después cuando recibió la carta y se dirigió rápidamente a roma para presentarse al senado como co-emperador junto a su hermano para luego volver al frente a seguir luchando.
Solaris entonces se paro de su escritorio y fue a la estantería que estaba al lado y cogió uno de los libros y se dispuso a leerlo en su escritorio, este libro era la biografía del emperador Tito Galio, que había tomado el poder después de la muerte del emperador caracalla y había reformado totalmente el gobierno, Solaris y Caelum eran descendientes lejanos de Tito Galio y le interesaba mucho su historia, estuvo leyendo un buen rato hasta que el sueño lo venció y se quedo dormido en su escritorio.
Solaris se despertó cuando los primeros rayos de sol le pegaron en la cara y se estiro un poco y se paro de su escritorio le dolía la espalda y todo el cuerpo, tomo el libro que estaba leyendo y lo guardo en la estantería y después cogió la carta y se la llevo a uno de sus mensajeros y se la entrego le dio la orden de llevársela a su hermano y el mensajero se fue de inmediato.
Octavia se encontraba desayunando tranquilamente en su apartamento, después se vistió rápidamente y salio de su apartamento, rumbo a la colina del palatino y cuando llego al teatro se encontró con Marco en la entrada, pero Octavia se sorprendió de ver la figura del emperador Solaris y cuando llego al lado de ellos, Marco le dijo:
-Estas lista.
-Si. Respondió octavia con seriedad.
Solaris mostro una pequeña sonrisa y dijo con voz alegre:
-Bueno ojala seas tan buena como me dice Marco, te estaré oyendo.
Octavia se puso nerviosa pero no lo demostró en la cara, para luego entrar en el teatro y sacar su violonchelo de su estuche y se sentaba junto a los demás miembros de la orquesta, ella vio como Marco y Solaris se sentaban para oír el ensayo, el director dio la orden y comenzaron a tocar, era una pieza muy emotiva y ella termino esa pieza en solitario.
Después de unas cuantas piezas, Octavia se paraba se la silla antes que el director lo detuviera y le dijo que se sentara y esta empezó tocar una pieza en solitaria, mientras tocaba echo un pequeño vistazo a donde estaba Marco y Solaris y vio sus caras con sonrisas, ella dejo una escapar una sonrisa, para luego terminar la pieza, se paro de la silla y guardo su violonchelo en su estuche y se acerco a Marco y a Solaris y este dijo con un tono que demostraba admiración:
-Oh, eres toda una artista, señorita Octavia, realmente seria un honor que fuera a mi villa la semana que viene para presentarte a todos incluyendo a mi hermano, ¿Que te parece señorita Octavia?.
-Excelente su majestad, sera un honor ir a su villa. Respondió Octavia con una sonrisa.
-Pues nos vemos Octavia. Respondió Solaris antes de irse para cumplir con sus labores diarias como emperador.
Los días siguientes pasaron muy rápidos para Octavia, estuvo ensayando con la orquesta, pero también toco en las plazas para ganar algo de dinero, y antes que se diera cuenta ya era el dia de la fiesta del emperador en la villa de adriano, en las afueras de roma, Marco la paso buscando en su carruaje y se dirigieron para alla.
Cuando llegaron, Octavia quedo sorprendida por el lujo de aquella villa, desde los enormes terrenos lleno de estatuas, piscinas, hasta la estructura de la propia villa, todo era lujo y magnificencia, Marco y Octavia se bajaron del carruaje y entraron a la villa, donde fueron recibidos por Solaris quien estaba acompañado por un hombre que Octavia supuso que era su hermano, tenia los mismos rasgos faciales fuertes, pero el pelo era negro, ojos azul oscuro, era algo mas bajo que su hermano, y en su cara se notaba una mueca de disgusto, mientras Solaris tenia una sonrisa radiante que casi siempre tenia, Solaris recibió a Marco con un apretón de manos y a Octavia con un beso en la mejilla para luego decir:
-Octavia te presento a mi hermano, Caelum augusto cesar.
Caelum saludo a Octavia con un beso en la mejilla, pero de forma fría y distante, Caelum se quedo callado y Solaris fue a presentarle a todos los invitados distinguidos, por ejemplo a larcio comodo uno de los cónsules, a severo antonino el otro cónsul, a varios senadores que apenas le presto atención a los nombres, al prefecto de la guardia pretoriana silicio nerón, entre muchos otros.
Octavia saco su violonchelo de su funda se sentó en una silla y empezó a tocar, la gente detuvo lo que estuviera haciendo para escucharla. Mientras mas tocaba mas llamaba la atención de los presentes, que la miraban con gran admiración mientras oían la música.
Mientras Octavia tocaba, solaris le susurraba a su hermano con tono alegre:
-¿A que es buena,eh, hermano?, tal como te conté.
Caelum respondió con una voz seria carente de emociones:
-Si, pero tengo cosas mas importantes que hacer.
Después de decir eso, salio de la villa y Solaris lo siguió y justo cuando Caelum se subía a su caballo, Solaris dijo con tono preocupado:
-No te vayas Caelum, no ves que necesitas hacer relaciones sociales, tu nunca apareces frente al pueblo, para ellos no eres mas que el hermano del emperador y, aunque, tu estés peleando en la frontera oriental, hay ocasiones donde hay que presentarnos ante el pueblo, como la inauguración de las sesiones del senado o la festividad de año nuevo.
-De eso te puedes encargar tu hermano, yo tengo cosas mas importantes que hacer, pero tu no eres el político, estoy seguro que puedes hacer todo eso tu solo. Respondió Caelum con la misma voz fría de siempre.
Después de decir estas palabras, Caelum se marcho de ahí rápidamente, Solaris dejo escapar un hondo suspiro de resignación y entro de nuevo a la villa y se sentó en un sofá en la entrada, desde ahí pudo ver como Octavia terminaba de tocar su violonchelo y, después, se puso a hablar con el prefecto del erario imperial, Solaris le pidió una copa de vino a un esclavo que pasaba y luego otra y otra y otra mas, hasta que Solaris estuvo totalmente ebrio, todos los presentes se le quedaban viendo con cara de sorpresa, por que Solaris no era de beber mucho.
Mientras Solaris hacia el ridículo totalmente ebrio, Octavia se había despedido de todos los presentes y salio de la villa junto a Marco, ella se subió al carruaje, pero Marco no se subió, pero justo cuando Octavia iba a preguntar por que no se subía este dijo con voz seria:
-Me tengo que quedar aquí, por unos asuntos y, lo mas probable, es que mañana también me quede, así que, nos vemos luego querida.
Así Marco dio la orden a su cochero para que avanzara y se despidió de Octavia.
El viaje se le hizo eterno a la chica, para cuando llego a roma ya estaba oscureciendo y una vez en su apartamento, comió algo y se acostó a la cama no sin antes practicar un poco con su violonchelo.
Solaris se encontraba en estos momentos pasando el efecto de la borrachera, mientras la fiesta, en el fondo, continuaba y el suspiraba, que su hermano se haya marchado así sin mas lo había dejado descolocado y muy inseguro y era exactamente su inseguridad lo que le criticaban, el no era un hombre fuerte, muchas veces se había encontrado en una situación compleja y se quedaba paralizado sin poder hacer ni decir nada y cuando por fin decía algo era solo para aceptar la idea de otro y no para sugerir una propia. Por estas razones era por que quería que su hermano se quedara en roma, necesitaba de alguien como el para poner orden a todas esas pilas de corruptos y vividores, de funcionarios que se robaban todo el dinero de las arcas publicas, mientras que el no podía hacer nada por su propia inseguridad. Solaris empezó a llorar mientras todos los invitados se le quedaban mirando con cara de rechazo, algunos incluso susurraban entre si, Solaris se paro del sofá donde estaba sentado y se fue a su habitación en la villa y ahí se desahogo con ganas.
