Sed de sangre

Daban las doce de la noche en la ciudad de Clousdale cuando Fluttershy llegó a una torre de la fábrica del clima, en esta se refugió. Pegó su lomo contra un muro y miro sus cascos pálidos, se abrazó a sí misma y pensó en la acción cometida. Su crin desordenada se encontraba cubriendo casi todo su rostro, su boca aun tenia manchas del crimen y una de sus alas igual se encontraba manchada.

-¿Qué está pasando? ¿Qué es esta sensación? -se preguntaba la no muerta.

Entonces a lo lejos comenzó a escuchar otro latido y otro y otro más, eran los durmientes habitantes de la ciudad, algunos iban con un ritmo cardiaco muy tranquilo esto le decía que dormían. Otros tenían un ritmo normal, se encontraban activos y algunos al descubierto por las calles. Entonces su sed regresó, quería más de esa esencia, quería seguir sintiendo esa sensación prohibida.

Sentir como se consume una vida mientras su sangre la alimentaba había sido algo único, sentir el corazón dejar de latir y el cuerpo volverse frio. En sus pensamientos la pegaso se preguntaba: ¿de dónde proviene el poder que siento en mí? ¿Qué era esa sensación antes desconocida? Siento esta tentación, quiero probar más, sentir este poder en mi interior, lo deseo.

La vampiresa extendió sus alas y salió volando de aquella torre, asechand desde el cielo como un águila. Se sentía poderosa, tanto como una diosa, sentía que en su poder estaba el destino de cada mortal. Sus ojos carmesís vigilaban en busca de un desaventurado que vagara solo por las calles, deseaba volver a probar la preciada esencia de su víctima.

En un punto de su camino la cazadora aterrizó en uno de tantos tejados por este corrió veloz como pantera, pero silenciosa como serpiente. Se desplazaba como un rayo ya fuera volando o a pie, podía aparecer y desaparecer en cuestión de segundos, además de la habilidad que había adquirido para trepar.

En cuanto a sus presas, ella sentía la presencia de un mortal a kilómetros, sentía su miedo, su estado de actividad, incluso podía sentir cierto aroma por cada uno de ellos. Estos factores le permitían elegir entre sus cientos de opciones: ¿Quién parece apetitoso? ¿Qué sangre robara del cuello de su víctima? ¿Qué vida arrebatara?

La cazadora nocturna siguió su búsqueda hasta escuchar dos corazones, ambos parecían tener un ritmo constante en sus latidos. La vampiresa llegó hasta el tejado de una biblioteca ubicada justo enfrente de estos dos pegasos, uno tenía pelaje azul rey con una crin negra echada hacia atrás, el otro era de un pelaje celeste y crin negra, ambos caminaban en direcciones opuestas. Nuestra cazadora se decidió por este último y comenzó a moverse.

El pegaso desprevenido que caminaba por las calles de Clousdale, era Soarin uno de los Wonderbolts. A los oídos del pegaso llegó el sonido de una ráfaga de viento, decidió no prestarle atención y siguió si camino. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que volviera a escuchar la ráfaga ahora más cerca, tanto que giró su cabeza para ver detrás suyo. Al no ver nada siguió caminando con una mala sensación en el pecho, viraba su vista a todos los ángulos que le era posible en su campo visual. Una ráfaga de viento que esta vez no solo escucho si no que sintió lo forzó a darse media vuelta con un pánico ya notorio, al no ver nada tragó saliva, se irguió correctamente y puso un casco en su pecho. Su corazón se había alborotado, latía demasiado rápido.

Su susto no pudo haber sido mayor cuando sintió un casco tocándole el lomo, el pegaso soltó un grito y saltó hacia la izquierda. Después de esto, se percató de que era la pegaso Cloud Kicker quien lo había tocado.
-Lo lamento no quería asustarle, solo quería saber si me podía ayudar con una cosa, lo lamento-dijo la pegaso.

Soarin se calmó un poco y respondió:

-¿En que necesitas ayuda?
Cloud Kicker señaló un par de nubes.
-He llevado nubes de un lado a otro desde el atardecer son las últimas dos que me faltan. ¿llevarías una al noreste de Clousdale cerca del estadio?

Soarin hiso un ademan afirmativo, voló hasta la nube y comenzó a empujarla hasta el estadio. Llevaba un tiempo ya sin escuchar nada extraño, sin embargo, su estado de alerta no disminuía. Al llegar al coliseo y colocar la nube, decidió aterrizar en este y descansar un momento, se iba a acostar en las gradas cuando escuchó un canto. Se levantó y se acercó al lugar donde lo escuchaba, esto lo llevo a un pasillo, el pegaso entro a este. Sin embargo, cuando estuvo muy del canto este cesó y el preguntó:
- ¿Quién era aquella que cantaba?
detrás de él sonó una voz femenina, pero profunda que al apenas escucharla hizo que se le erizara el pelaje y un escalofrío recorrió todo su lomo. Esa voz le decía:
-El ángel de la muerte.

Soarin volteó lentamente solo para toparse con un corredor vacío, por un momento creyó que su mente le estaba jugando una mala pasada cuando del techo cayo a su lomo la vampiresa. Sin darle la mínima oportunidad de reaccionar clavó sus colmillos en el cuello de su víctima, la cual intentó derribar a su atacante de su lomo. Fue inútil, la criatura era fuerte y en sus intentos él fue el que termino derrotado en el suelo.
La sangre del pegaso, que aun intentaba resistirse, bajo por la garganta de la vampiresa. Un casco de Soarin tomó la pata delantera de Fluttershy, como si tratara de apartarla, pero la falta de sangre provocó que su casco callera inerte al suelo. Una vez dejó seco al pegaso, lo soltó y este cayó de golpe en el suelo.

Shy vio lo que acababa de hacer, esa sensación de poder volvió y se dibujó una sonrisa en su rostro. Sentía el poder de su nueva forma, sentía el placer al alimentarse, la emoción al cazar y sentir el miedo en sus víctimas, antes de ver como su vida les abandona.

La vampiresa no pudo contenerse más y rio, rio como nunca lo había hecho en su existencia mortal. Acto seguido, salió de ese pasillo y emprendió el vuelo se plantó frente a la luna y sintiéndose como una diosa pensó:
"no hay sensación igual a esta, no hay mayor placer, tengo un poder misterioso, tanto como la noche misma, soy cazadora y ellos mis presas. Si me hubieran mostrado que esta sensación existía desde hace años y pensar que en esta ciudad en mi infancia me mostraron como los fuertes podían pasar sobre los más débiles, pues ahora yo soy la más fuerte"
soltando una risa más fuerte que la anterior, una risa que hubiera atemorizado a quien la escuchase dijo en voz baja:
-Soy la depredadora, todos son mis presas. ¡¿Quién se atrevería a hacerme frente?! ¡Quieran o no yo viviré para siempre!


me sorprendió la cantidad de comentarios en los anteriores capítulos, la verdad les agradezco mucho a todos los que sigan el fic darle la oportunidad y a los que ya leían mis fics por seguir aquí