Enfer
Dash, Spitfire y Fleetfoot, tenían la estrategia lista, Fleetfoot había sido disfrazada con una pequeña capa de gala que ocultaría una pistola de chispa de doble cañón, le habían alaciado la crin y la maquillaron un poco para darle un aspecto más joven. Así saldría Fleetfoot, esperaría a que la asesina se acercara y sacaría el arma, que solo sería disparada de ser necesario.

-¿Recuerdas el plan cierto Fleetfoot? -preguntó Rainbow
- Si, apenas aparezca desenfundar el arma y disparar solo si es necesario.

-Solo tienes dos tiros Fleetfoot -dijo Spitfire dándole el arma

-Es mejor que solo un tiro, como con las pistolas corrientes -añadió Fleetfoot enfundando el arma y sujetándose la capa al cuello.

Dash y Spitfire por su parte se habían preparado ambas con un equipo conformado, por grebas para sus cuatro patas, una armadura de hierro para sus alas y un peto de acero con la insignia de los wonderbolts en el pecho. Ambas seguían de cerca a Fleetfoot, ocultas en los tejados esperando el momento que la asesina apareciera.

Más adelante la vampiresa se encontraba recostada en un techo, leyendo el libro robado, había sacado muchas otras de las habilidades que poseía de ahí y aprendió más sobre su nuevo oído. Su lectura fue interrumpida al escuchar tres latidos acercarse, se asomó desde el tejado y vio caminando a Fleetfoot, a base de su fino oído que le sirvió como sonar detecto donde se encontraban Dash y Spitfire.

Sin embargo, más que los otros dos latidos le interesaron los de Fleetfoot, era obvio para ella que era una trampa, pero poco le importo, saltó a otro techo y comenzó su canto. Fleetfoot se dejó de caminar cuando lo escucho. Aun sabiendo que estaba protegida un escalofrío le recorrió el lomo, retomó su caminata ahora en dirección al canto y tanto Dash como Spitfire la siguieron a distancia.

El canto condujo a Fleetfoot a un callejón donde sus dos compañeras no podían seguirla sin ser vistas. Al fondo del callejón se encontraba Flutter sentada observando al muro, cuando se acercó Fleetfoot, Flutter siguió tarareando su canción. En el manto de la noche que cubría a la vampiresa Fleetfoot no notó el detalle de sus alas, solo se acercó lentamente y dijo:
- ¿Quién eres?
Fluttershy detuvo su tarareo y le dirigió la mirada a Fleetfoot, una mirada que contenía cierta malicia. La vampiresa comenzó a extender sus alas haciendo notar la diferencia clara a unas alas normales y de un veloz movimiento se lanzó sobre Fleetfoot. Esta apenas tuvo suficiente tiempo de retroceder y desenfundar el arma, pero no de disparar, la vampiresa cayó sobre ella haciendo que soltara el arma.
Fleerfoot luchó por librarse del agarre de su atacante que ya le era claro que no era un pegaso. Desde afuera Spitfire notó como la pistola salió del lugar resbalando por el húmedo piso, esto le fue una señal de alerta. La líder de los wonderbolts voló hasta el callejón dejando a Dash confundida aun en su escondite.
Apenas entró Spitfire la vampiresa le dirigió una mirada y la azotó con la mente contra el muro dejándola inconsciente, la telequinesis de vampiro la había aprendido a usar cuando leyó sobre esta. En un vampiro la magia, como necromancia y telequinesis era natural sin necesidad de un cuerno. Fleetfoot aprovechó esto para salir del agarre de la vampiresa, se arrastró hasta el muro se levantó y observó la pistola tirada en la salida del callejón. Fluttershy siguió atentamente los movimientos de Fleetfoot prediciendo sus intenciones, adoptó una pose desafiante y esperó. Fleetfoot trató de correr por un lado de la depredadora, pero esta se movía con tal velocidad que no le permitía pasar.
ya desesperada Fleetfoot optó por atacar a Shy, pero esta de un movimiento con su ala le infligió un corte en el pecho a Fleetfoot. Esta retrocedió con la leve herida y comprendió que volverlo a intentar seria suicidio, observó la puerta detrás de ella que era la entrada a una catedral y decidió huir.

Entro en este edificio cerró la puerta tras ella, dejando a su agresora afuera, la vampiresa observó la puerta y luego echó una pequeña mirada a Spitfire. A pesar de ser una presa fácil, no la quiso, ella quería a Fleetfoot:

-No puedes escapar de mí -dijo Shy.

Fleetfoot se apartó de la puerta creyendo que estaba a salvo, para su sorpresa la vampiresa de una embestida destrozó dicha puerta. Fleerfoot reanudó su huida con Shy detrás de ella, cuando menos lo esperaba esta la embistió a una velocidad de vértigo, lanzándola contra un esquinero de madera. Fleetfoot se recobró del golpe y con su casco sostuvo una de las patas rotas de esta mesa, Cuando la vampiresa se lanzó sobre ella de nuevo, Fleetfoot la golpeó con la pata de madera. Esto enfado a Shy y con su telequinesis lanzó a Fleetfoot contra una columna.

Al impactar contra esta, Fleetfoot soltó un grito de agonía, su ala derecha se había quebrado. Al caer al suelo vio a su atacante y corrió hacia las largas escaleras del edificio, estas escaleras estaban ubicadas al centro de un enorme pasillo y detrás de estas había un vitral circular. Shy no iba a permitirle escapar a Fleetfoot por lo que volvió a lanzarse sobre esta, en este segundo ataque con una de sus alas le infringió una profunda herida en una de sus patas traseras. Fleetfoot se precipitó sobre las escaleras de cara, a pesar de haber quedado aturdida, subió las escaleras arrastrándose
La vampiresa no pudo evitar reír.
Dash que aún estaba afuera se había comenzado a impacientar y a preocupar, así que optó por descender de su escondite. Al aterrizar frente al callejón, ver a Spitfire inconsciente y la puerta destrozada, solo se le ocurrió rezar porque aún no fuera tarde y entro a la catedral.
Fleetfoot ya estaba contra el vitral sin escape alguno cuando Dash entró y vio la escena. Se quedó parada en secó al ver a la que sus ojos aun reconocieron como Fluttershy, simplemente no se lo podía creer. Justo antes de que Shy mordiera a Fleetfoot Dash gritó:

-¡No lo hagas!
La vampiresa detuvo su acción y se dio media vuelta, dándole su mirada fría a Dash. Esta comenzó a subir las escaleras a dos patas, apuntando las otras dos hacia Shy en señal de que se detuviera.

-No tiene que ser así Shy, te lo ruego, detente… no tiene que ser así, pará y tal vez no tenga que hacer lo que vine a hacer -dijo Dash con un sentimiento de dolor que oprimía su corazón.

-¿Qué venias a hacer, Dash? ¿matarme, capturarme? -cuestionó Shy.

Mientras esta charla tenía lugar, Fleetfoot de un golpe rompió parte del vitral y tomó un vidrio como arma. Dash se acercó más a Shy y dijo sin creer que una voz tan fría pudiera pertenecer a su amiga.

-¿Esta eres tú? ¿Acaso la Fluttershy que conocí a dejado de existir para que una bestia fría, cruel y sedienta de sangre tomara su lugar? Shy tú no eres así…
- ¿Qué sabes de mí? Ustedes siempre me vieron como esa criatura indefensa, tú me subestimabas a menudo -alegó Shy
- También te tendí mi casco incontables ocasiones ¿recuerdas? – preguntó Dash
- Ya no importa Rainbow Dash, tengo una nueva vida, tú no conoces la sensación placentera que es sentir la vida de otro irse mientras bebes ese delicioso brebaje, no conoces lo que siento… ni lo que sentí cuando aún era aquella Fluttershy -respondió la vampiresa.

- ¿Quién diría, que una amistad puede partir el corazón con la misma fuerza que un amor? Shy. ¡¿Por qué?!
-¿Por qué no, Dash?
En este última pregunta, Dash dejó caer sus lágrimas y por un lado de la escalera se hizo presente Spitfire. Al ver esa escena quedó inmóvil concierta confusión notoria en su mirada. Fleetfoot, en un intento por acabar con la vampiresa, se lanzó a ella y le clavó el cristal en el lomo. Shy reaccionó con una gran agresividad y dándole un fuerte tajó con su ala la lanzó contra el vitral infringiéndole a la vez una herida mortal. Dicho vitral se hizo pedazos y a esta acción Dash se fue contra Fluttershy, llevándola fuera de la Catedral.
Spitfire se apresuró a llegar hasta el vitral y gritó:
-¡Dash!... Fleetfoot.
dicho esto Spitfire voló en picada, esperando alcanzar a Fleetfoot a tiempo. La vampiresa se libró de Dash mas adelante y ambas mantuvieron vuelo una frente a la otra. Shy se quitó el trozó de cristal y lo dejó caer antes de decir:
-¿Así será entonces Dash?
- No tenía por qué ser así, pero no me dejas opción -respondió Dash enfadada, pero con lágrimas en sus ojos.
La vampiresa vio a su antigua amiga un momento, dejando que las gotas de lluvia recorrieran su frio cuerpo. Así pasó un momento antes de que ambas se lanzaran una sobre la otra, una de las alas de Shy rasgó la armadura de Dash haciendo que sacara chispas. Las alas se la vampiresa, era más resistentes que el tungsteno y más filosas que un bisturí. Ambas volvieron a embestirse en el aire, en esta ocasión una ala de Dash dio contra una de Shy, formando una x como si se tratase de dos espadas. Lo único que salvo el ala de Rainbow era la protección que traía. mas, la vampiresa no detuvo ahí su ataque y de un giro, infligió un corte al costado de Dash, justo encima de su cutie mark.

La pegasa soltó un pequeño gemido de dolor y tomó distancia entre ella y su atacante. Pero esta le embistió haciéndola perder el control, por suerte y habilidad pudo recuperarlo a tiempo solo para ver, que Shy se dirigía a las nubes de tormenta, las cuales no paraban de despedir relámpagos con furia. Dash la siguió incauta.

Mientras sucedía este enfrentamiento aéreo Spitfire, volaba desesperadamente lo más rápido que sus alas le permitían hacia Fleetfoot quien perdía el conocimiento durante su caída libre.
- ¡vamos alas no me traicionen!-decía Spitfire intentando ir más rápido.

Una vez entre las nubes de tormenta Rainbow busco a la vampiresa con su mirada, pero la oscuridad reinante no le era favorable. Entonces escucho, zumbar el viento y se dio la vuelta, lo volvió a escuchar y giró la cabeza. Era Shy lo sabía, pero era tan veloz que no lograba localizarla, ni predecir sus movimientos.
-¡No puedes vencerme! ¡Nadie puede! -sentenció la vampiresa antes de atacar.

Rainbow logró bloquear el fuerte golpe con la armadura de su ala izquierda, pero el ataque iba cargado con tanta fuerza que dicha armadura se partió volviéndose un estorbo. Dash quitó lo que quedaba de la armadura en su ala y al ver que no podía enfrentar a Shy así decidió alumbrar un poco esa tormenta. Dash se alejó dentro de la misma tormenta y acierta distancia comenzó a volar de regresó veloz como un rayo. A medio camino, sucedió Dash desató la reemplosion, la cual ilumino lo suficiente para que lograra ver a Shy y pusiera rumbo contra ella. La vampiresa entendió las intenciones de la pegaso y no con una menor velocidad se dirigió contra ella, ambas se querían embestir.
Dash se confió pues nadie podía resistir un impacto a tal velocidad, pero para su sorpresa cuando casi se hacia el impacto Shy hizo un movimiento con el que evito los cascos de Dash y en cambió impacto contra su suave abdomen. Dash quiso gritar al impacto, pero no logro formular sonido alguno, así se la llevó la vampiresa hasta azotarla contra una montaña.
Fluttershy aterrizó y se acercó a la pegaso, Dash aun intentaba levantarse, pero era en vano. Shy coloco su ala en el cuello de la pegaso dispuesta a acabar con ella, pero no lo hizo, retiro su ala se apartó y le dijo a Dash:
-Esta noche te perdono la vida por el hecho de que una vez fuiste mi amiga, pero la próxima vez que te cruces en mi camino moriras- dicho esto la Vampiresa emprendió vuelo dejando a Dash débil, herida y derrotada.
Por otro lado, Spitfire aterrizaba a costas de un rio con Fleetfoot en su lomo, dejo a esta en el suelo y le dijo viendo como desfallecía:
- Fleetfoot, no te duermas, Vamos Fleet no tú, no te vayas tú también.
Spitfire se sentó junto a ella y la tomó entre sus cascos. Fleetfoot le dirigió la mirada y respondió:
-Spitfire… sabes, siempre te considere una buena amiga, gracias por…. Haberme permitido volar a tu lado tantos años… fue un gran honor.
- No digas eso Fleet, escúchame te vas a salvar, de acuerdo- alegó Spitfire con la voz quebrada.

-No, no lo hare Spitfire… y lo sabes -dijo con un tono muy débil de voz Fleetfoot.
-No, Fleetfoot, tú no.
- Spitfire… fuiste como una hermana desde que te conocí, desde la primera vez que volé a tu lado. ¿Lo recuerdas? -preguntó Fleetfoot
-Sí y también recuerdo el día que tú y Soarin, se pelearon por quien tomaría la cama de arriba en la litera, cuando aún éramos solo cadetes.
-¿No podemos volver a esos días? Cuando no importaba la competencia, cuando no importaban los aplausos, no importaban las grandes masas que aclamaban nuestros nombres… al tiempo que solo importaba nuestra amistad -cuestionó la moribunda pegaso.

Spitfire que hasta ahora la había sostenido en sus cascos la abraso y pensó: "¿Celestia porque cuando se me son arrebatados todos mis amigos y camaradas es cuando me doy cuenta de cuanto los quería?"
-Fleetfoot… -dijo Spitfire entre lágrimas.

-¿Estas llorando? Alguien tan dura como tu… nunca lo imagine.

- Incluso los más fuertes pueden quebrarse amiga...
-¿Amiga? ¿eres tú la Spitfire que conozco? -cuestionó Fleetfoot mostrándole una sonrisa.
Spitfire intentó sonreír en vano mientras abrazaba a su amiga con un cariño que nunca había demostrado. Fleetfoot le dio una mirada compasiva y dijo intentando consolarla:
-No llores… no gastes lagrimas por mí… Hey recuerdas cuando querías lucirte frente a todos en nuestros días de cadetes y terminaste atascada entre dos nubes, tuvimos que ayudarte a salir de ahí jeje.
- Recuerdo, que tenías una colección de corcholatas en una maleta…. ¿Por qué corcholatas? -preguntó Spitfire.

- Je era mi manía de la adolescencia.

Ambas rieron y luego el silenció volvió junto con las lágrimas de Spitfire que abrazaba a su amiga, los rayos del sol finalmente penetraron entre las nubes y llegaron a ellas. Spitfire observó los increíbles colores del cielo y dijo:

-Mira eso Fleet, es hermoso
Sin embargo, no obtuvo respuesta, ni sintió movimiento. Esto provocó que dirigiera su mirada a Fleetfoot que aun yacía en sus cascos, tenía los ojos cerrados. Spitfire sacudió un poco a su amiga y dijo con la voz mucho más quebrada que antes:
-Fleetfoot… Fleetfoot… amiga…
Después de llamarla en vano puso su oído en el pecho de Fleetfoot, no hubo latido. Spitfire pronunció un débil no y rompió en llanto. Cada cuando repetía el nombre de su difunta amiga. Así lo primero que se escuchó aquel día fueron los lamentos de la pegaso más dura, más fría, pero ahora con el alma quebrada.