La vanidosa y la testaruda

El grupo de Dash llegó a un punto medio entre Ponyville y Canterlot, un pueblo aún más pequeño, Dash esperaba a alguien que había contactado por correspondencia antes de partir de Ponyville. La persona que esperaba debía llegar en cualquier momento, pues la hora acordada para esa fecha ya se había alcanzado. Mientras esperaban Scootalo se acercó a Dash y le preguntó:

-¿A quién esperamos Dash?

-A una amiga con hambre de aventura -respondió Dash.

-Oigan escuchen esto -añadió Limestone Pie.

Todas le prestaron atención mientras esta leía lo siguiente de un libro de vampirismo: "Así como hay distintas especies de ponis las hay de vampiros, dependiendo de que fueran antes de ser convertidos: Los vampiros nacidos como terrestres tienen un aumento mayor de fuerza y agilidad a la hora de escalar. Los unicornios vampiro, son rápidos sin compararse a los pegasos o los terrestres, sin embargo, son los que dominan en su totalidad la magia del vampiro y son capaces de volverse una nube oscura a menudo confundida con murciélagos, forma en la que no pueden dañar ni ser dañados. Los vampiros de origen pegaso posen la mayor agilidad y velocidad de los tres sin tomar en cuenta sus peligrosas alas con un filo más letal que el del bisturí"

-Bueno, al menos sabemos que hay diferencias -dijo Scoot

-Espera aun no terminó, aquí dice: A pesar de su especie el vampiro mayor obtendrá todas las habilidades y en caso de no tener, le surgirán alas de tamaño mayor a las de los demás, en caso de tener alas antes de su transformación, estas adquirirán más tamaño, lo cual distingue al vampiro mayor de sus siervos. Además, solo el vampiro mayor puede crear más vampiros -explicó Limestone.

"Si, Shy tiene un gran arsenal con el que combatir, pero debo acabar con ella" pensó Dash para sí misma. Marble se veía nerviosa, algo le decía que nada saldría bien de eso. Spitfire por su lado se quedó sentada bajo un árbol, Escuchó, pero solo se limitó a observar, a juzgar en silencio al grupo. ¿Qué tanto podrían lograr? Pues no eran ponis entrenados ni mucho menos. La atención del grupo fue tomada por una grifo que saludó a Dash, Spitfire supuso que era ella a quien esperaban.

Dash le echó un vistazo rápido y respondió con una sonrisa:

-Hola… Gilda.

Spitfire se levantó mientras observaba a la grifón, las hermanas Pie hicieron un tanto de lo mismo y Scoot solo se mantuvo junto a Dash.

-Me alegra que quisieras venir, ahora te explicare la razón de que te enviara aquella nota – agregó la pegaso cian.

-vamos a prisa con esto que este lugar no me agrada mucho-dijo Gilda.

Después de explicarle, la grifón no pudo evitar reír, no se creía la historia de vampiros de Dash. Todo el grupo la observaba algo molestos, sin embargo, Dash sabía que era posible que eso pasara y permaneció normal. Cuando la grifo termino de reír Dash se acercó a ella, le pasó un casco por atrás del cuello y le dijo:

-Hey, tal vez me tomes por loca, pero hagamos una pequeña apuesta: si no existen tales criaturas te pagare la cantidad que tu desees y además habrás viajado por Equestria, pero si yo gano, nos ayudaras hasta acabar con las bestias.

La grifón pensó un momento esto, pero al final aceptó y una vez más el grupo partió esta vez camino a Canterlot. En las pequeñas montañas aledañas a la posición de la ciudad se encontraba Shy junto con todas sus siervas, posicionaron una roca enorme entre Shy y Lyra, cargándola con su magia en esa zona, una roca de forma ovalada, por su lado CloudChaser, Flitter y Octavia, traían carretas con rocas de menor tamaño, pero aun considerables.

-¿Los cañones robados de la caravana? -cuestionó Shy.

-En seguida los traeremos junto con las municiones -respondió Octavia.

Con esto dicho se retiraron en busca de los cañones sus cuatro sirvientas, mientras esperaba la vampiresa observó la imponente ciudad sobre la montaña. Fijo su vista en la torre del castillo en cuyo balcón se posan las princesas al hacer su labor de intercalar el día y la noche. El gran ventanal de esa ventana ocultaba una gran mesa redonda, donde normalmente se hacían reuniones de gran importancia.

En ese momento el fino oído de Shy detectó los latidos de un corazón mortal, paseó su vista hasta el lugar donde los escuchaba y como si fuera un sonar, sin ver donde se encontraba localizo entre los árboles al dueño de los latidos. "¿Qué es esto? ¿compañía a esta hora de la noche? ¿Una poni extraviada entre los bosques?" se cuestionó Shy en sus pensamientos, mostrando una sonrisa.

Sus sirvientas regresaron con los cañones y los posicionaron, Lyra había podido cargar tres con su magia y la nueva fuerza de Octavia le había permitido tirar de dos. Sus siervas no tardaron tampoco en notar la presencia de un mortal y se acercaron a su ama que observaba la dirección en la que se encontraba. Les era obvio que se dirigía hacia ellas pues los latidos cada vez eran más fuertes y por alguna razón más rápidos, como si fuera emoción.

Entonces de los árboles, subiendo la pendiente de esa colina apareció la unicornio de pelaje azul claro y crin casi completamente blanca, Trixie. Esta al salir de la sombra de los árboles se encontró con la escena más imponente que jamás hubiera visto. Las cinco vampiresas la veían desde lo alto con sonrisas preocupantes dibujadas en sus rostros y la luna tras ellas como estandarte, la observaban como un bocadillo.

A Trixie se le heló la sangre, sin embargo, siguió subiendo con las cinco observándola y una vez en la punta se acercó a Shy y el resto de vampiresas la rodearon. Trixie quiso hablar, pero le costaba pronunciar palabra, Shy la miraba aun como presa, pero un poco atraída por el hecho de que se hubiera acercado a ellas evidentemente sabiendo que son vampiros y lo hizo a pesar del miedo.

-Tri… Trixie, las siguió hasta aquí… porque desea…. Desea la inmortalidad, desea ser una de ustedes...- dijo Trixie con una mescla de miedo, terror y emoción.

La mirada de Shy cambió un poco a una de interés y dijo:

-¿Deseas nuestro poder? ¿añoras la inmortalidad, la juventud eterna?

-Si -respondió Trixie ahora más emocionada que otra cosa, pues seguía viva y eso ya era ganancia considerando su posición.

Flutter se dio media vuelta y dijo:

-Bueno puedo considerarlo…. Pero porque no mejor…

Shy hizo una pausa y al ver que se acercaba Trixie curiosa, se giró con gran velocidad y agresividad mostrando sus colmillos y soltando una especie de rugido, planto sus patas delanteras con fuerza frente a la unicornio que del susto dio un salto hacia atrás, perdió el equilibrio, pero antes de caer fue sujetada por Octavia. Trixie alzó la mirada vio que Octavia se preparaba para morderla y su estado de pánico aumento, sin embargo, el remate llegó cuando las siervas restantes se acercaron y Lyra dijo mientras Flutter reía detrás de ellas:

-Déjanos un poco Tavi.

El terror hizo que Trixie se desmallara y esta cayó al suelo, Shy quien aún no paraba de reír aplaudió un par de veces y luego se acercó a la unicornio inconsciente.

-Le concederé su deseo, llévenla a la gruta -ordenó aun con su sonrisa maliciosa en el rostro.