Por soñar.

En la casa de Rarity la unicornio costurera se mantuvo hablando con Twilight y Hope un tiempo, le había encontrado interés a lo que paso y no habían dejado de preguntar sobre ello. A cierto punto Twilight se cansó y dijo:

-Esperen… mañana les termino de contar sí, creo que por mi lado iré a dormir, aunque aún no anochezca.

-De acuerdo cariño, si es descanso lo que necesitas no te lo impediremos -dijo Rarity.

Twilight subió al segundo piso y se fue al cuarto de invitados, Rarity y Hope se quedaron en la sala. Rarity pasó su vista a Hope y le preguntó:

-¿Cómo te has sentido aquí en nuestra casa? Espero que bienvenida.

-Si así ha sido, siempre me encanta visitarte tía Rarity y además me divierto mucho con Clara -respondió Hope recordando las anteriores noches.

-Siempre serán bienvenidas tú y tu madre en mi casa querida -añadió Rarity

-Eso se lo agradezco mucho -dijo Hope.

-No, no, no, no hay necesidad de agradecer, eso hace una amiga -alegó Rarity

En ese mismo momento el timbre de la casa sonó, Rarity giró su vista hacia la puerta y justo antes de que se levantara Hope ella lo hizo diciendo:

-Tranquila yo voy -dicho esto Rarity se levantó y fue hasta la puerta

Al abrirla quedo sorprendida, sin palabras al ver a su hija en el lomo de una pegaso, herida y vestida cual marino. Rarity retrocedía y preguntó:

-¿Qué significa esto?

-Mére, antes de que hagas cualquier cosa, escúchame. Lamento mucho haberte mentido tanto tiempo, pero la verdad es que esta soy yo, no soy como tú, tu mundo de orden y moda simplemente no va conmigo. Quiero aventura, quiero emoción, quiero soñar más allá de estas paredes -explicó Clara

-Hija ¿de que estas hablando? -cuestionó Rarity retrocediendo hasta caer de lomo en su sofá.

Spitrife entró aun con Clara en su lomo y esta se bajó, se agarró al barandal de su escalera y dijo:

-pardon mére, pero así soy, así el camino que elegí y espero que lo comprendas -dijo Clara antes de empezar a subir.

Rarity observó a su hija con una expresión de sorpresa jamás se habría imaginado eso, cuando Clara desapareció en las escaleras se cubrió el rostro con sus patas delanteras y se preguntó:

-¿Qué hice mal? ¿Cómo termino deseando tal sueño?

Spitfire la observó y le dijo con su seriedad habitual:

-No hiciste nada mal, lo único que hiciste mal fue dirigirla por un camino que no es el suyo.

En ese momento Rarity pasó su mirada a Spitfire y la reconoció recordando las veces que Rainbow hablo de los wonderbolts y de ciertas noticias de su degrado. Rarity se sentó y la observó antes de responderle:

-¿Eres Spitfire no? Aunque también he oído que por la armada te llaman por el sobre nombre del ave caída.

-Soy indiferente a como me llamen los wonderbolts, mi patria me traiciono no tengo más que decir -alegó Spitfire.

-No tienes nada más que decir porque tu provocaste tu caída, le fallaste a Clousdale.

-No le falle a Clousdale pues cuando ellos me dieron de baja yo aún no me había rendido.

-Pero, no salvaste a los que murieron.

-Ingrata… perdí en la caza de esa bestia a todo amigo que poseía, mi amiga Fleetfoot murió en mis cascos… -dicho esto Spitfire se dirigió a la puerta y salió no sin antes decir – si quieres a tu hija en verdad, déjala ser lo que es, déjala vivir su propia vida y cazar su sueño.

Rarity se quedó callada y vio salir a Spitfire, quien le había dejado esas palabras para que las meditara. En el cuarto de Clara esta se acababa de acostar en su cama mientras Hope se acercaba preocupada viendo la herida y preguntándole:

-¡¿Amiga, Estas bien?!

- Oui mon amie, no es una herida profunda tampoco necesita puntos, solo una venda y un poco de agua oxigenada para desinfectar – respondió Clara.

- Yo lo traigo – Se ofreció Hope.

- Revisa en el baño ahí había ambas -agregó Clara.

Hope salió del cuarto y Clara miro su herida acercando uno de sus cascos a la misma, durante el camino le había dejado de doler, es un efecto normal, pero ella se preocupaba por una posible infección. Hope regresó al poco tiempo con las vendas y el agua oxigenada, Clara sabía que lo que seguía le iba a doler y mostró una mueca. Sin embargo, ella misma tomó el agua oxigenada y hizo lo que debía. No pudo evitar sacar un gemido de dolor, por el ardor que sintió, Hope por su lado se ocupó de vendarla.

El resto de la tarde estuvieron hablando mientras Rarity pensaba en la planta de abajo, se enfrentaba a esa realidad meditando lo que le había dicho Spitfire que a pesar de ser duro era la verdad. Clara era su hija y sin importar como fuera o que camino escogiera eso jamás cambiaría el aprecio que le tienía. Rarity se levantó y fue arriba, tenía algo importante que debía decirle a su hija y lo haría.

Una vez entró al cuarto de su hija le dio una mirada y le dijo a Hope:

-Hope linda nos das un momento… tengo algo importante que hablar con Clara.

Hope le dio su mirada a Clara y esta le regresó un ademan afirmativo, acto seguido, Hope se retiró dejando a madre e hija en el cuarto. Hecho Esto Rarity se sentó en la cama y antes de que Clara le pudiera decir algo ella dijo:

-Clara, tal vez cometí un pequeño error al querer guiarte por un camino, que es mi camino, no el tuyo, tal vez me fue una sorpresa enterarme de golpe de esto, pero sobre todo eso eres mi pequeña, siempre lo serás y si esto es lo que quieres veré como apoyarte y creme tendrás siempre mi aprobación, te amo mi niña y eso nunca lo dudes querida.

Clara se quedó sorprendida observó a su madre un momento y antes de que esta se levantara, se lanzó sobre ella en un abrazó y le dijo:

-Merci, Merci mére.

-No agradezcas mi pequeña -dijo Rarity devolviéndole el abrazo