Reencuentro.

La noche acababa de caer sobre Canterlot, la vampiresa decidió infiltrarse a la ciudad sola, cazar algo dentro y ver los daños que había hecho de cerca. Era meterse en la boca del lobo, pero a Shy no le importo, sobrevoló la ciudad y se ocultó en sus oscuros callejones. Notó un buen número de guardias, patrullas que custodiaban la ciudad especialmente el área cercana al castillo.

La vampiresa se adentró en la oscuridad y en su amparo logró escalar por el muro de una torre hasta lo más alto de la misma, desde ahí logro ver dentro de las murallas del castillo los destrozos que había causado. Sin mencionar el más notorio de todos, que era la torre faltante.

Shy soltó una pequeña risa y pensó: "Eso apenas fue el inició" la vampiresa planeó desde la torre hasta un callejón donde sintió cercano un latido. Lo siguió desde la oscuridad y encontró dos soldados haciendo su recorrido "dos presas por una" pensó Shy.

Los dos guardias llevaban un tiempo ahí sentado, uno de ellos mientras observaba el cielo nocturno dijo:

-El turno nocturno es bastante aburrido

-Solo perseguimos jóvenes rebeldes, desbaratamos sus fiestas, además siempre se han esfumado para cuando llegamos -se quejó su compañero.

Uno de estos guardias tenía un pelaje blanco típico de los guardias con la crin roja, el otro con el pelaje gris y la crin negra. El guardia de gris creyó escuchar un canto y le dijo a su compañero:

-¿oyes eso, Mark?

-Si lo escucho -afirmó Mark

-Voy a revisar

-Solo es un canto déjalo pasar -agregó Mark

Sin embargo, su compañero hizo caso omiso y se fue, Mark giró sus ojos a modo de fastidio y decidió tomar su pequeña merienda un sándwich. Estaba a punto de dar el primer bocado cuando a sus oídos llegó el grito de su camarada:

-¿Amigo? -preguntó levantándose y caminando en la dirección en que se había ido su compañero.

Caminó por un momento hasta adentrarse en un área hecha de puros callejones, la mayoría de tamaño reducido. Al adentrarse entre tantos pasajes notó una extraña presencia como si algo lo vigilara. Un momento después cayó del cielo el casco ensangrentado de su compañero, al ver caer el casco se acercó, apenas estuvo suficientemente cerca, cayó el cadáver desangrado justo frente a él, el cadáver tenía las cuencas de los ojos vacías.

El guardia en su susto se hecho hacia atrás y resbalándose cayó de costado al suelo. Se levantó desenvainó su arma y tembloroso dio un par de pasos hacia el cadáver, ver el rostro de su amigo con los ojos faltantes le provoco horror, repugnancia. Al momento le pareció escuchar una risa femenina, una risa burlona, aguda y hasta dulce si no fuera hecha con malicia, Mark sentía su corazón latiendo rápidamente y sus instintos de supervivencia le gritaban: corre. Pero, ese era su trabajo, no podía huir, sin embargo: ¿vale más su trabajo qué su vida?

En otro lado Clara se reunía en la puerta de Canterlot cargando solo una pequeña mochila con Spitfire, antes de que se fuera Hope la alcanzó y le dijo:

-Amiga, ¿te vas a ir?

-Oui, planeo seguir mis sueños petit Hope, más no te preocupes nos volveremos a ver- respondió Clara.

-¿Segura? -cuestionó Hope

-Oui, mon amie -afirmó Clara.

-Entonces, nos vemos amiga… cuídate -dijo Hope abrazando a Clara

Clara le regresó el abrazo y le respondió:

-ça va et bonne nuit mon amie

Dicho esto, Spitfire y Clara partieron, Hope por su parte se dio media vuelta y camino en dirección a la casa de Rarity. Por otro lado, se encontraba el guardia Mark aun entre sombras caminando temeroso, el viento zumbo tras de él y no pudo evitar dar una media vuelta rápida y blandir inútilmente la espada al aire. Al no ver nada volvió a dar media vuelta y para sorpresa suya se encontró colgada de cabeza sostenida de una viga a la vampiresa. En su sorpresa intentó blandir la espada en contra de la vampiresa, pero esta la bloqueo con su ala y de un fuerte movimiento se la arrebató, la espada fue a caer debajo de un carruaje.

Mark retrocedió asustado viendo como la vampiresa bajaba lentamente girando su cuerpo de manera que sería imposible para cualquier mortal, como si sus huesos se movieran con más libertad que los de cualquier otro. La vampiresa rio y le dio una mirada amenazante con una sonrisa que expresaba total malicia, el simplemente se quedó inmóvil petrificado de terror. La vampiresa con esa misma mirada le dijo entre su risa:

-Corre.

Mark al oír esta palabra de cierta manera reaccionó y comenzó a correr en dirección contraria a la de la vampiresa, corrió, pero ella era más rápida que un rayo, más ágil que la pantera y más silenciosa que le velo nocturno. Su huida era vana pues para cuando creía haberla perdido ella saltaba por encima suyo o usaba las paredes como apoyo para alcanzarlo y bloquearle el paso, saltando de pared en pared. Shy estaba jugando con él pues bien podría haberlo matado ya y le gustaba, le gustaba sentir su desesperación, su miedo, le gustaba su inútil lucha por salvar su patética vida.

Finalmente Shy decidió terminar con él y lo embistió, dejándolo tendido de pansa al suelo tomó su cabeza la alzo y estaba a punto de morderlo, cuando sintió un latido especial, uno que le fue muy familiar, el guardia intento gritar, pero la vampiresa le cubrió la boca sin dejarlo hacer ningún ruido y le dijo:

-¡Calla!

El guardia desesperado y aterrado intento defenderse, Shy le dio una mirada colérica y presionándolo con más fuerza he infringiéndole cortes en los costados con ambas alas sentenció:

-¡Calmate de una vez!

Al ver que el guardia seguía intentando Shy lo soltó y de un duro golpe con sus dos patas traseras lo lanzó contra un muro dejándolo inconsciente, entonces se concentró en ese nuevo latido tan familiar, ese que la hacía tener una extraña sensación en el vientre y en el corazón. Se subió a los tejados y observó. Lo que vio fue a Hope caminando despacio en dirección a la casa de Rarity, entonces como relámpago volvieron a su memoria todos los recuerdos de los meses anteriores a su muerte. Recordó que ella antes de morir estaba embarazada recordó aquella cruel escena de su muerte:

Ahí estaba ella acostada en la sala de operaciones, estaba ya en el proceso de dar a luz, las cosas se estaban complicando un poco, Redhead estaba a su lado izquierdo animándola mientras el doctor veía la situación y decidió sorpresivamente para Shy:

-No logramos nada, esto tuvo que haber sido por cesaría no por vía natural

-¿Y qué hacemos ya en este punto? -cuestionó Redhead

-Cédala…- dijo el doctor.

Shy se levantó un poco parando su duró esfuerzo y dijo:

-¡¿Qué?!

-Cédala… si queremos una oportunidad de salvarlas a ambas debemos hacerlo.

- Pero no estamos preparados para esa operación y no esta permitido -dijo Redhead

-Es una orden… -dijo el Doctor.

Antes de que pudiera decir algo Shy sintió un piquete y poco a poco fue perdiendo la conciencia, pero por alguna razón no la perdió del todo, solo no sentía nada de lo que pasaba. Veía y oía, pero sus miembros no respondían, no podía hacer nada, como si se encontrara en un estado de parálisis del sueño.

Vio todo y los escuchó cada eterno segundo, al final escuchó un llanto habiendo terminado… pero, algo salió mal… al doctor cuando procedía a coser la herida, por un descuido fatal se le resbaló la aguja dentro del cuerpo. Se perdió de su vista he intento buscarla, pero su desesperación provocó un sangrado interno, uno hecho por la punta de una aguja de costura mal extraída. Después de eso solo vio todo negro, tal vez pasó un rato cuando tuvo un fuerte espasmo, un dolor terrible de micro segundos en los que despertó y alcanzo a ver a Twilight, antes de fallecer definitivamente.

Con todo eso de regreso en su memoria la vampiresa retrocedió y supo de inmediato que esa pegaso era su hija, supo la razón de su resucitar, muchas dudas estaban claras ahora. La vampiresa en ese estado emprendió vuelo apresurado en dirección a su gruta, ahora además de su plan de derrocar a Luna tenía algo más que debía hacer…