Keres Luna
Celestia tenía puesta una armadura dorada y envainada tenía una lanza con la punta en forma de dos alas alzadas sobre un sol, Fancy Pants quien la vio camino a la salida del castillo se acercó a ella y preguntó:
-¿Alteza a donde planea ir?
-A restaurar el cielo, si es que lo logro -respondió Celestia.
-Con todo respeto alteza, no podemos dejarla, no después de la última perdida -agregó Fancy Pants
-Tienes permitido interferir en asuntos de gobierno Fancy Pants, pero esto está fuera de tu comprensión, debo darle paz al alma de mi hermana caída… antes de que se vuelva una keres -aclaró Celestia.
-¿Qué? -cuestionó Fancy Pants
Celestia no respondió, solo siguió caminando en silencio hasta salir del palacio y emprender el vuelo. Una vez en el cielo ilumino su cuerno haciendo una especie de hechizo rastreador.
En el bosque, Spitfire y Clara corrieron dejando atrás a la diosa muerta de la noche, sin embargo, el gusto no duro mucho, la criatura era veloz. Los perseguía hábilmente entre las sombras, solo el resplandor rojo delataba su presencia antes de que la guadaña fuera blandida. De no ser por esa razón no hubieran podido esquivar un ataque que hubiera sido fatal para ambas
Spitfire mientras corría buscaba una manera de burlar a la criatura que las perseguía, centró su atención en una pequeña cordillera y le dijo a Clara:
-¡Por aquí!
Clara la siguió sin preguntar, al principio no les costó trabajo correr por ahí, pero, la suerte se les acabo cuando el camino se redujo. Spitfire cruzó volando está pendiente, Clara por su lado intentó cruzarla. Al momento que Spitfire aterrizó la presencia las alcanzo y atacó, Clara apenas logró evitar el golpe al coste de caer por la pendiente. La unicornio giró un par de veces en la caída por el costado de la colina hasta que fue a parar en unos arbustos.
-¡Clara! -gritó Spitfire.
Por suerte para Clara su caída no dejo más que arañazos, Spitfire al verla levantarse se sintió aliviada, pero, se percató de que Luna iba tras Clara y le volvió a gritar:
-¡Corre!
Clara reaccionó le dirigió su mirada a Spitfire y logro ver a la furiosa alicornio. En ese mismo momento salió corriendo siguiendo el costado de la colina, así Spitfire pudo seguirla desde arriba. Sin embargo, la huida de Clara no podía durar mucho pues se dirigía a un callejón sin salida, Spitfire tenía que hacer algo.
Clara corrió hasta toparse con el muro de piedra, no tenía a donde ir Luna se plantó frente a ella e imponente alzó la guadaña y comenzó a acercarse a paso lento. Clara quiso retroceder, pero la pared se lo impedía, fue entonces cuando Spitfire intervino, se lanzó sobre Luna y le clavó la espada en el lomo. Luna soltó la guadaña que cayó inerte al suelo, su crin se oscureció al igual que su cola y sus ojos, la niebla se disipo. Por un momento parecía muerta de nuevo, tenía el aspecto de una momia.
Spitfire desenterró la espada de plata fue con Clara y le preguntó:
-¿Estas bien?
-Oui, je vive
Ambas se relajaron y comenzaron a caminar hacia el lado opuesto dejando ahí a la presencia que a sus espaldas comenzó a despedir su niebla rojiza de nuevo, su crin volvió a la vida y sus ojos recobraron el resplandor carmesí. Lentamente elevó la guadaña mientras se daba vuelta, amabas comenzaron a ver la niebla a sus pies e instintivamente voltearon hacia Luna. Al verla revivir echaron a correr de nuevo, la no muerta extendió sus alas y voló hasta aterrizar frente a ellas. En ese momento Spitfire desenvainó y atacó, Luna bloqueo la espada de plata con su guadaña y con su magia tomó a Spitfire del cuello, la comenzó a cargar y a ejercer presión en su cuello, la fuerza de la pegaso no tardo en irse lo que provocó que soltara su arma.
Cuando Clara notó que la estaba ahorcando, desenvainó igual y se fue contra Luna, la diosa reaccionó lanzando a Spitfire contra Clara. Ambas fueron derribadas Luna estaba dispuesta a acabar con ellas y lo sabían, Spitfire analizaba todas las posibilidades de escapar juntas de eso. Al no encontrar una soló desenvainó una pequeña daga y le dijo a Clara:
-No queda opción
Clara tragó saliva y alzo su estoque, sin embargo, un poderoso rayo completamente blanco y reluciente cayó frente a ellas cegándolas momentáneamente. Cuando recobraron la vista, vieron a Celestia frente a ellas apuntándole a su hermana con su lanza, del rostro de esta corrían las lágrimas.
-Perdoname hermana, debo liberar tu alma, debes descansar.
Luna en ese momento se lanzó sin más contra su hermana, Celestia se movió con rapidez y agilidad, bloqueó el primer golpe de Luna y desvió los otros dos, Spitfire y Clara aprovecharon el intercambio de ofensivas entre Celestia y Luna para retroceder. Al ser la guadaña de Luna y la lanza de Celestia armas místicas provocaban pequeñas explosiones al impactar la una contra la otra, en un momento en el que quedaron ambas armas cursadas tanto Celestia como Luna dispararon un proyectil elemental que al impactar entre si despidió una explosión que lanzo a ambas, Celestia se levantó primero y se acercó a su hermana, al verla cerró los ojos y dijo:
-hermana, si parte de tu conciencia sigue ahí… perdóname y espero que entiendas porque debo lastimarte.
Dicho esto, Celestia alzó la lanza y lanzó una estocada, mas, para su sorpresa Luna reaccionó y con la guadaña no solo bloqueó el ataque si no que le hizo un corte en la mejilla a Celestia. En un intento por acabar rápido con su hermana Celestia invocó una espada corta, con la empuñadura dorada y el filo de plata grabado con simbología sagrada. Al tratar de apuñalar a Luna con esta daga esta la esquivó y cargando su cuerno lanzo un potente proyectil elemental que derribo a Celestia la espada sagrada fue a dar a las raíces de un árbol y la diosa del sol impacto con la montaña.
En esa oportunidad Luna se volvió a levantar y con la guadaña en alto reinició su ataque. Celestia apenas lo pudo bloquear a tiempo, en los siguientes ataques la diosa del sol solo pudo mantener la defensa, no tuvo tiempo de realizar ataque alguno. Las arremetidas de Luna con su guadaña estaban cargadas de una ira ciega y una sed de sangre que le helaba la sangre a Celestia, si esa fuera la Luna que solía conocer, el combate sería mucho más parejo, pero en este caso por cada golpe Celestia notaba el enorme poder que había adquirido su hermana al morir… no podía hacerle frente.
Finalmente, Celestia vio una oportunidad y lanzó un tajo con su lanza, sin embargo, Luna igual lo hizo y al impactar ambas armas con tal fuerza a Celestia le falló su magia y por consecuencia soltó su lanza. El ataque de Luna no se detuvo ahí con el pomo de la guadaña le encesto un golpe en el rostro tan fuerte a Celestia que la derribo. Acto seguido, con su magia la obligó a levantarse y girando la guadaña de regresó le infringió un corte largo en el pecho, corte que traspaso la armadura dorada de la diosa. Como remate Luna cargo su cuerno y de un empuje elemental volvió a dejar a Celestia contra la pared, antes de que esta cayera al pisó Luna lanzó la guadaña. El arma se clavó al muro de piedra y dejó a Celestia atrapada entre la vara del arma y la pared. Celestia aleteó con sus alas tratando de librarse, uso su magia para intentar quitar la guadaña, pero no podía… fue entonces que lo vio, la hoja de la guadaña estaba fortalecida con un hechizo, un hechizo que reconoció por el nombre de: "maldición de la parca"
Luna se acercó hasta Celestia desenterró la Guadaña de la pared dejando caer al piso a su hermana, estaba dispuesta a aniquilarla cuando Celestia realizó un hechizo que le gastaría todas sus fuerzas. Este hechizo provocó una poderosa explosión de luz solar que lanzó lejos a Luna y explosión de la cual tuvieron que cubrirse Spitfire y Clara.
Una vez pasado el peligro ambas salieron y se acercaron a Celestia, Spitfire le marcó a Clara que esperara un momento y le dijo a Celestia:
-¡¿Alteza se encuentra bien?!
-Me temó que estoy peor de lo que parece, su guadaña me ha envenenado, me maldijo -respondió Celestia.
-¿Qué? -cuestionó Spitfire
-Si Keres Luna no encuentra el descanso eterno el próximo año, esta maldición drenara todo mi poder hasta matarme, la noche de sangre durará por siempre y más pronto de lo que todos creen todo habrá acabado.
-¿Keres Luna? ¿de qué habla alteza?
-Cuando una deidad es asesinada lo común es que reencarne como una Keres, una diosa de la muerte, un alma en pena que como cualquier otra busca calmarse, en el caso de una Keres es buscando la muerte de su asesinó, en esta forma el poder de Luna no hará más que crecer, lo malo es… una Keres no distingue entre inocentes y pecadores, mata a todo el que encuentra hasta dar con quien la asesino… la maldición que ahora cargó, no desaparecerá a menos que su alma encuentre descanso y solo queda una forma de hacer que pase eso… alguien debe destruir a Harrapair… o a Luna y si mi poder se queda corto para hacerle frente, solo queda la primera opción- explicó Celestia.
-¿Por qué fuiste tras Luna y no tras Harrapair? -cuestionó Spitfire
-La única capaz de rastrear criaturas de esa índole ah fallecido, a Luna la puedo rastrear solo por la unión de sangre que tiene conmigo… lo malo es que, así como yo la puedo rastrear… ella me puede encontrar sin ningún problema.
Celestia tomó su lanza se levantó como pudo observó a Spitfire y a Clara y dijo:
-Lo menos que puedo hacer ahora que mi poder está siendo drenado por esta maldición es desearle suerte a quien sea que valla a ir tras Harrapair en este estado si yo voy, Equestria corre el riesgo de quedar con un trono vacío…-dicho esto Celestia partió
Spitfire quedó muda, pensativa, para ella la búsqueda por la vampira ya no era solo por su venganza personal, ahora no podía permitirse fallar. Por su lado Clara quiso acercarse a su maestra, pero con su pata golpeo la espada sagrada que Celestia había dejado atrás. Con su magia la recogió y esta brillo ante sus ojos.
-salut belle rapiere… -dijo Clara asombrada por el brillo del arma.
