Era oscura
Una vez pasado el peligro Spitfire y Clara no tardaron en llegar a Ponyville, sin embargo, no había rastro del grupo comandado por Dash se habían marchado. Mas, Spitfire quiso comprobarlo así que ordenando a Clara que esperara, emprendió el vuelo a Clousdale. La ciudad parecía un pueblo fantasma, las calles destruidas, carretas incendiadas como si fueran hogueras, negocios de distinta índole allanados y saqueados. Ella no se explicaba como aún se mantenía en funcionamiento la fábrica del clima… tal vez no lo hacía.
Al llegar a su casa debido al estado de la ciudad no le sorprendió encontrar sus ventanas y su puerta rota con inscripciones que decían: "traidora" "desertora" "deshonra" "asesina" ¿Cómo era posible que quienes alguna vez considero vecinos, compañeros e incluso amigos hicieran eso? A pesar de esto, la exlíder wonderbolt entró a su antigua morada, se dirigió hacia donde estuvo todo el equipo percatándose que no quedaba nada, solo una ballesta con quince virotes, una pistola de chispa con solo dos recargas y cuatro grebas de plata, tanto para cascos traseros como delanteros.
Spitfire tomó lo que quedaba lo guardo en una pequeña mochila y se dirigió a la salida de su hogar. Lo que sorprendió a la pegaso fue que al salir la esperaban tres wonderbolts, Spitfire se detuvo y paso su mirada por los tres, estaban armados con sables de caballería y las clásicas garras que usan los guerreros pegaso en sus cascos delanteros, ninguno vestía el traje característico de los wonderbolts, más bien tenían trajes militares completamente azules, como alguna vez fue el uniforme de capitán de Spitfire
-Spitfire, está detenida bajo los cargos de alta traición a Clousdale y a Equestria- sentenció uno de ellos
Spitfire al escuchar esto río de manera sarcástica y cuestionó:
-¿Ahora soy fugitiva?
-Hace unos años el consejo de Clousdale ordenó tu detención, sin embargo, cuando vinimos a búscate ya te habías marchado, ahora has vuelto y hemos de terminar la labor.
-¿Consejo? Mira a tu alrededor, este sitió esta arruinado, parece una ciudad sin ley y lo es… No tengo tiempo para esto -añadió Spitfire cargó la mochila y empezó a caminar.
Uno de los Wonderbotls la detuvo la empujó hacia atrás y otro aprovechó para encestarle un golpe en el rostro. Spitfire dejó la mochila, se levantó en sus dos cascos traseros y adquiriendo un semblante amenazante sentenció:
-No debiste hacer eso… cadete.
Los tres desenvainaron e intentaron ir contra Spitfire al mismo tiempo, pero para su sorpresa esta logro esquivarlos a los tres y contraatacarlos sin necesidad de desenvainar su espada. En su contraataque logró encestar varios golpes a los tres y derivar a uno, estos apenas se repusieron intentaron atacar de nuevo. Spitfire tomó el casco en el que unos sostenía su espada, lo torció y con este bloqueo el ataque de los otros dos. Acto seguido, Spitfire tomó el casco de otro y de igual manera lo torció al mismo tiempo que quebró el del primero. Ambos soltaron sus espadas, y el tercero intentó encestarle una estocada a Spitfire, esta esquivó, atrapó el casco entre el suyo y su cuerpo y al siguiente movimiento lo desarmó. Lo derribo y antes de que se levantara le apunto con su propio sable.
-Inútiles, ni siquiera lograron mantener el combate cinco minutos… Olvidaron que tengo muchos años de experiencia- sentenció Spitfire.
Después de esto tiró el sable recogió la mochila y se largó volando de ahí dejando los tres woonderbolts caídos. Al llegar a Ponyville, Clara se acercó a ella y le preguntó:
-¿Encontraste a quienes buscabas?
-No… vámonos, aquí no hay nada para nosotros.
Dicho esto, ambas partieron de Ponyville, ahora Spitfire planeaba seguir la pista de Harrapair, al igual que Rainbow. Las próximas semanas Equestria solo empeoró, Keres Luna destruía todo lugar por el que pasaba, el pánico cada vez se expandía mas entre la población de pueblos y ciudades. Nadie se sentía seguro, nadie creía que la guardia real pudiera defenderlos. Habían corrido rumores de batallones masacrados por la Keres y otros tantos por los vampiros, ya no sabían a qué bestia temer más. Como era de suponerse, la ausencia del sol solo hizo que el pánico aumentara a gran escala.
En cierto momento el gobierno había pensado cancelar toda actividad recreativa, cerrar todo lugar público y declarar toque de queda en las zonas con mayor riesgo. Equestria estaba cada vez más sumida en la locura, en un caos que ni Discord pudo ocasionar, uno ya no podía saber que era más probable que lo matara, un vampiro, la Keres o alguien con miedo.
Sin embargo, tal vez por el simple intento de subir el ánimo general, no se cerró ningún establecimiento de entretenimiento, ni se canceló el concierto que había sido tan anunciado. Concierto en el que Fluttershy haría el siguiente paso de una cruel venganza, ahí se presentaría el doctor que años antes provocara su muerte, sin mencionar que Twilight era encargada de inaugurar dicho evento.
La vampiresa observaba el caos que había provocado en Equestria con orgullo, con arrogancia, se sentía reina, los ponis temían la sola pronunciación del seudónimo: Harrapair. Temían lo que ella era capaz, ella logró lo que otros no, sumir a Equestria en un estado de pánico puro, de descontrol. Sin embargo, ella sabía que su victoria no sería completa hasta que eliminara a todo el que se le opusiera, daría caza a Dash y… acabaría lentamente con la vida de Sparkle. La era de la oscuridad iniciaba y su reinado del terror crecía imponente y atroz, sus siervas iban y venían cazando inocentes, causando caos y sembrando el miedo.
Mientras Dash y su grupo seguía perdidamente la pista que creía correcta, recorría los distintos rincones de Equestria, iba y venía en busca de un rastro. Nada parecía acercarla a la vampiresa. Sin embargo, tanto ella como Fluttershy sabían que era solo cuestión de tiempo, para que se volvieran a encontrar y que esta vez una de las dos moriría. Pero, solo Spitfire conocía el destino al que llevaría toda la demencia que mantenía a Equestria en alerta. Ella sabía el riesgo que representaba Keres Luna, sabía que pasaría si no lograba matar a Harrapair.
Los tres lados: Dash, Spitfire y Flutter sabían que la guerra apenas empezaba…
