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Gotham City
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Modelar es fácil con un cuerpo firme y una cara angelical. Ciertamente mi aspecto es más de una femme fatale. Soy alta, pelirroja, hermosos labios llenos, largas piernas y pechos grandes.
Mis primeros trabajos fueron lencería. Jamás mostré pudor. Mi confianza es avasalladora, no hay nadie que pueda resistirse a un beso mío.
Desgraciadamente para muchos hombres no hay ser que considere más bello y perfecto que una chica, así que en cuanto a mí respecta en las relaciones el sexo opuesto me trae sin cuidados.
Aparecí con un vestido, sandalias, sombrero de ala ancha con flores en una cinta y gafas de sol, en la mano mi equipaje, una única maleta, y en la bolsa de cinta a través de mi pecho semillas para plantar en cuanto comprara macetas en mi nuevo departamento. No sabía cuánto tiempo me iba a quedar, pero era Gotham... realmente tenía ganas de quedarme. Ya tenía suficiente dinero para un invernadero y con el título de botánica quería finalmente dejar el mundo de la farándula.
Modelé por todo el globo, tres desfiles de Victoria's Secret hasta el momento. En ranking de las veinte modelos mejor pagadas del mundo.
Pamela Lillian Isley es mi nombre.
Gotham City es un sitio de podredumbre donde se juntan las ratas a comerse entre ellas. No importa a quién tengas que pisar para sobresalir por esos cinco minutos de fama, gloria y poder, al siguiente serás disparado en la cara bañando con tus sesos a tus secuaces y otro tomará el trono.
Realmente no me importa mucho el poder, me importa el ambiente.
Esta es la ciudad que he escogido para mi invernadero, uno tan grande que requiera dinero de la alcaldía para el proyecto urbanístico.
Aunque sé que quizás mis razones para estar aquí sean más personales entrañadas en mi pasado.
Ya todos saben quién gobierna Gotham en el bajo mundo, no es misterio para nadie, ni siquiera para la policía.
Hace años cuando mi Harley dejó el pueblo aún seguía siendo inocente en una parte muy recóndita de su ser. Lo que sea que haya pasado con ella ya no importa. Entró a la universidad, practicaba gimnasia y estaba enamorada de su novio. Creía estar en flor de su juventud plena y perfecta.
Pero sus planes sobre ser madre jamás florecieron como esperaba.
Sé que ella quería ser madre, no sé si lo haya pensado mejor o quizás ya no pueda volver a soportar un embarazo. Lo único que sé es que a su novio la vida pacífica en su boulevard le fue muy aburrida y regresó al crimen en poco tiempo, pero no a pequeña escala porque por mucho que viviera cerca del muelle bebía vino de burdeos en copas de fino cristal y sus cubiertos eran de plata. Sé incluso que envenenó a alguien con mercurio.
Lo que haya pasado con la pareja solo sé que el Joker se quitó la máscara de chivo expiatorio que había usado para garantizar su libertad y que sigue maltratando a mi amiga. Pero la peor parte de la historia es que Harley se volvió criminal también, ha asesinado sin compasión aún sin que él se lo ordene.
La policía se dio cuenta del error que cometieron al dejar libre al Joker, él había hecho un pacto con quién era en realidad la cabeza de la mafia, Falcone, que quería quitar a su mayor competencia del camino, Maroni. El Joker prometió callar si hacían algo por él, respecto a su actuación le salió a pedir de boca. La familia estorbosa de su novia fue liquidada, incluso ella fue perseguida con serias intenciones de ser asesinada. No sé si él quería deshacerse de ella realmente o no. No creo su entusiasmo respecto a ser padre. Lo que sea que haya pasado resulta que no han podido ser padres y han desistido. Lo sé porque la ilusión en los ojos de Harley se ha vuelto otra clase de luz, una que ya no habla de esperanzas sino de locura.
Es como el cazador que ha sido cazado. La psiquiatra se ha vuelto loca.
Hay poca prensa al respecto por considerarla sensacionalista, es una leyenda el que dos tipos vestidos como payasos puedan aterrorizar a una ciudad entera. Pero los cuerpos se acumulan en Gotham y las tarjetas del Joker del mazo son dejadas como burla.
Solo matan si les es divertido.
"¿Hasta dónde son capaces de llegar las personas cuando se han enamorado?" me pregunto en el taxi que me lleva a mi hotel.
El conductor me ha estado mirando todo el tiempo. Tiene que ser el escote.
Con la punta de los lentes en los labios tengo la sensación de que voy a averiguar esos límites de la cordura cuando está envuelto el amor.
—¿Entonces cuantos pensamientos se han cruzado por su cabeza para verme de esa manera? —inquiero con la mirada más seductiva y sencilla que puedo.
El conductor traga saliva.
—Señorita, no es mi intención…
—Descuide—revuelvo mi cabello —Sucede todo el tiempo. La pregunta es si quisiera divertirse conmigo
No hay nada como la promesa de una fantasía erótica con una hermosa mujer para convencer a alguien de dejar su sentido común de lado. Los ojos saltándose de sus cuencas por la impresión. Soy una ensoñación.
Él me obedece cuando le digo que vaya por aquel callejón, no temía lo que le esperaba cuando lo besé. Soy misericorde al ahogar su grito de miedo en mi boca mientras abro su garganta, una cascada roja cayendo en su camisa de franela. La cuenta es detenida en el aparato y pago, recojo mis pertenencias. Mis manos de rojo caliente sujetando una diminuta navaja con el dibujo de una camelia. Al momento de salir dejo una flor de mi sombrero en su oído, planto un último beso en sus labios como despedida.
—Gracias por el aventón cariño
Por la calle me pongo las gafas negras.
Mi nombre es Pamela Lillian Isley y acabo de mudarme a Gotham para recuperar a la chica de mis sueños.
Creo que esta ciudad me va a adorar.
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