En la cumbre del pánico

Al final el incendio en Ponyhattan se llevó un tercio de la ciudad, lo que provocó una perdida enorme a nivel monetario y un sinfín de vidas que murieron alcanzadas por el fuego. La caída de la megalópolis rápidamente se supo en toda Equestria, a la primera semana llegó a Canterlot la noticia y de ahí pasó de boca en boca, hasta que estuvo en boca de todos en menos de tres semanas. Cumplido el mes Equestria había caído en el caos, la guardia ya no tenía ningún control sobre el pueblo, revueltas pasaban en todos los rincones del reino. Era un enfrentamiento constante entre la guardia real y los grupos rebeldes controlados por el miedo, constantemente se libraban combates sin sentido alguno en los cuales cualquiera podía terminar involucrado sin temerla ni deberla.

Otros peligros como los vampiros se habían desplazado hacia Equestria central, cerca de Ponyville. Ponyville se había vuelto uno de los epicentros del conflicto, puesto que era morada de una princesa, esto atraía a los que culpaban a los gobernantes del caos y a los gendarmes a proteger su autoridad. Desde que había regresado Twilight de Ponyhattan, ni ella ni Hope podían salir del castillo a todas horas, pues ambas estaban en la mira del pueblo. Por esta misma situación Canterlot había cerrado sus puertas, acorazado la ciudad de tal manera, que nadie salía de ella y nadie entraba. Sin embargo, el cierre de Canterlot también se debía al hecho de que Keres Luna seguía una ruta que la llevaría directo a las puertas de la capital.

El grupo de Dash, se dirigía a Ponyville con el tiempo de dos semanas sobrante para la fecha que le había puesto a la vampiresa, Dash confiaba plenamente en que la vampiresa se encontraría con ella. Spitfire y Clara por su lado, seguían la pista de los vampiros, más nunca se refugiaban dentro de las ciudades o pueblos, evitando así contacto con las distintas rebeliones y guerrillas.

Shy por su lado, estaba decidida a que acabaría con el grupo de Dash, acudiría al desafío de esta y terminaría con lo que se había iniciado tiempo atrás. Una vez eliminada Rainbow, ya no quedaría nadie que se opusiera a ella, al menos nadie que le fuera conocido. Spitfire se había ocupado a la perfección de ocultar su existencia ante de los ojos de la vampiresa, por lo que esta no la perseguirá, no iría tras ella. Separarse de Dash le había dado el factor del sigilo, la ventaja de la duda y ella planeaba utilizar esa ventaja. El tiempo que había estado siguiendo la pista de la vampiresa, se dio la tarea de analizar sus estrategias, sus ataques habían dejado de ser aleatorios mucho tiempo atrás. Cada que Shy atacaba tenía algo bajo la manga, la vez que atacó Canterlot se había dado la tarea de conseguir artillería. Cuando luchó contra Luna primero se ocupó de provocar la ira ciega de esta guiándola justo donde quería. En Ponyhattan ignoraba si había tenido otras intenciones además del incendio, el cual después de poder analizarlo era obvio que había sido premeditado.

Analizando lo que había podido Spitfire había decidido esperar hasta que Shy bajara la guardia, hasta que se confiara… lamentablemente para que esto pasara, Dash debía salir del camino, Spitifire tenía la esperanza de que Dash se retirara por si sola, esto no pasaría.

Rainbow ya llevaba un par de días en Ponyville esperaba el momento preciso para atacar, para ejecutar lo que tenía planeado, sin embargo, las dudas existían en el grupo. El grupo estaba refugiado en una pequeña cueva a las afueras del pueblo desde ahí recargada en una roca Rainbow observaba el panorama, centrando su vista al bosque Everfree. Applejack la observaba pensativa, del grupo era la que parecía ser la conciencia de la pegaso, se acercó a ella y le preguntó:

-¿En verdad piensas que Flutter vendrá?

-Lo hará, de eso puedes estar segura- respondió Dash sin voltear a ver a AJ

-¿Qué pasa si no viene? -cuestionó Applejack.

-Ella vendrá, confía en ello – respondió Dash

-Ni siquiera consideras la posibilidad de que no venga… -siguió AJ siendo interrumpida por Dash

-Vendrá, ella vendrá.

Marable Pie observó la discusión, desde lo ocurrido en Ponyhattan sentía la fuerte necesidad de buscar la manera de separarse del grupo, abandonar el barco antes de que este se hundiera. La mayoría del grupo no sabía nada de combate, Tenían a Moon Dancer con la magia y la inteligencia la tenían de parte del doctor, pero no bastaba y ella lo sabía. El resto del grupo eran sus hermanas y Scootalo… quien en realidad seguía sin saber en qué se había metido, el dialogo entre el grupo era otra cosa a marcar, casi desde el inicio nadie se hablaba. No había unión entre ellos, el mismo grupo se dividía en hasta cuatro partes, las hermanas Pie. Rainbow y Applejack, Whooves y Moondancer, lo que dejaba a Scootalo sola. Aunque en ocasiones, cambiaban los papeles y AJ se iba con Scootalo… dejando a la líder del grupo sola.

Por el lado de Spitfire y Clara, quienes se encontraban a un día de camino para Ponyville. Se habían hospedado en una pequeña posada donde en un pequeño escritorio junto a la ventana Spitfire marcaba el trayecto en un mapa y escribía en un libro que tenía a su lado. Clara se encontraba atrás en una de las camas observándola cuando decidió preguntar:

-Mon maîtresse ¿Qué hace?

-Planeo nuestra ruta a seguir. Por lo que se hay un loco… en el hospital de Ponyville, alejado del resto de los pacientes por su situación mental. Parece que un encuentro cercano con Harrapair lo desquicio, necesito hablar con él -explicó Spitfire

-Un Fou? ¿Qué te puede decir él? -cuestionó Clara

-Puede estar loco, pero, algo de su locura puede ser de utilidad -respondió Spitfire.

-D'Accord -añadió Clara al final.

-Por cierto, Clara, Aún no me cuentas que te paso en tu lomo ¿Porque tienes todas esas cicatrices?

-Mon pére… tuvo que ver con el… ¿quieres escuchar? -preguntó Clara.

Spitfire entonces se acercó a ella y le respondió:

-Claro, compañera.

-Entonces… te contare….