Bandera de Luto

La guardia real había encontrado los cadáveres y los había transportadó en una carroza fúnebre a Ponyville, los llevaron hasta el castillo de Twilight. Al toque de la puerta Twilight abrió, al ver a los guardias con la carroza, la alicornio dejó de sonreír y preguntó:

-¿Quién está dentro?

-Sera mejor que lo vea alteza, vaya al comedor del castillo ahí pondremos los cuerpos… -respondió el guardia

-¿Cuerpos? ¿Cuántos son? -cuestionó Twilight.

-Por favor alteza no aquí, espérenos en el comedor y lo vera -respondió el guardia.

Twilight solo dio un ademan afirmativo y fue directo al comedor, su preocupación era muy notoria, habían pasado muchas cosas los últimos meses, no parecía tener fin. Cuando los cuerpos fueron extraídos del carro y trasladados al castillo Hope alcanzo a verlo desde las escaleras, como iban hasta su destino. Por suerte todos y cada uno se encontraban cubiertos con mantas… a excepción de dos de ellos que estaban cubiertos por una versión negra de la bandera de Equestria. Cuando llegaron al comedor y Twilight vio estas banderas lo supo inmediatamente, eran alguien de importancia para que se les cubrieran con esa bandera. La última vez que había visto esa bandera fue cuando enterraron a Pinkie, justo encima del ataúd de esta. Cuando dejaron los cadáveres lo único que les destaparon a todos fue la cara… el golpe fue mucho mayor para Twilight al ver a las hermanas de Pinkie a su amiga Moondancer, pero, el golpe mayor que ya esperaba fue ver a Applejack y a Rainbow. Sin embargo, el dolor solo se aumentó al ver las condiciones de la pegaso, ahora solo quedaban dos elementos de la armonía en pie. El Doctor fue el que menos le afectó pues en realidad no era nada suyo, pero Moondancer y las hermanas de Pinkie… solo aumentaron el golpe de sus dos grandes amigas.

-¿Dónde la encontraron? -cuestionó Twilight

-En Everfree, un fuego nos atrajo ayer, fuimos a investigar una vez se había consumido y encontramos la sanguinaria escena – respondió el guardia

Twilight no pudo contener sus lágrimas y estas empezaron a salir, sin embargo, le dio una orden al guardia. El guardia obedeció y regresó a la carroza junto con otros guardias de dónde sacaron varias telas negras, minutos después de La torre más alta del castillo de Twilight cayeron tres estandartes de Equestria de color negro, estandartes normalmente usados para decorar las capillas de los cementerios. Los habitantes de Ponyville lo notaron y la alcaldesa desde el capitolio entendió el mensaje, por lo que al poco rato del mismo capitolio cayeron varios estandartes negros sin signo alguno y en el mástil que poseía hasta la sima se izó la bandera negra de Equestria. Esto era un golpe duro para los habitantes de Ponyville pues, sabían que esas banderas solo se usaban en señal de luto, la última vez que se izaron por Equestria había sido hace más de un milenio y fue cuando murieron los fundadores de la misma. Algunos fueron al capitolio donde se les dejó entrar, la guardia no había tardado en sacar unos cofres del almacén del capitolio, cofres que contenían dichos estandartes y banderas negras.

Era duro para muchos ver la bandera de su patria de color negro, sin sus estrellas habituales y solamente el escudo de las dos hermanas en un tono blanco total, no tenía más color la bandera solo blanco y negro. Twilight al ver que la orden se cumplió fue a la sala de los elementos, la mesa seguía ahí y las sillas igual, pero, faltaba lo más importante, lo que jamás se volvería a reunir ahí. Al estar sola finalmente observó cada uno de los asientos y luego rompió en llanto, estaba al borde del abismo y ella lo sabía.

Por las calles de Ponyville iba cierta pony que pareciera que se le había escapado el alma, pony que se adentró sin mayor preocupación al abandonado Sugarcube corner. Era Mrable Pie, mas, ya no era la misma, no había ni una pizca de luz en esa pony que se encontraba muerta en vida. El lugar era un desastre, las riñas constantes entre el mismo pueblo destruyeron el lugar por lo que los cake partieron hace mucho. Marable subió hasta lo que era en otra época el cuarto de Pinkie, cuarto que desde su muerte nadie había tocado.

Al entrar ahí Marable se encontró con la misma habitación que descubriera cuando la pony rosada aún vivía, se acercó a un cofre que tenía Pinkie… lo abrió, y del mismo sacó dejando salir lágrimas de sus ojos los collares de dulce que fabrico por última vez con Maud…

-Mi familia… Mis hermanas… ¿Cómo es posible vivir sabiendo que no me queda nada ni nadie? -se preguntó Marable en su llanto.

La desolada pony observó toda la habitación recordando uno de los cumpleaños de Pinkie que decidieron pasar ahí, ella podía jurar que aun escuchaba sus risas, que las escuchaba charlar no solo a ellas, también escuchaba a todas las amigas de Pinkie. Su subconsciente no dejo de atormentarla ahí, pues le parecía que aun podía ver sus fantasmas ahí divirtiéndose. Sin embargó, ella sabía que no se trataba más que de un espejismo, podía verlas ahí, casi podía sentirlas aun con ella.

-Las vi caer, vi sus cuerpos inertes en el suelo… las vi manchadas con su propia sangre… a las tres. Si pudiera retroceder el tiempo, si tan solo pudiera volver a verlas a todas y regresar a los tiempos de alegría de armonía… ¿Cómo puedo vivir totalmente sola? No tengo a nadie… -se dijo Marable reiniciando su llanto con más fuerza.

Mientras lloraba pasó su vista por todas las fotos que tenía Pinkie en la escalera al mirador y se detuvo en una foto específica, la que tenía con sus hermanas y sus padres. Entonces su llanto empeoró, se dejó caer al piso cubrió su cabeza con sus cascos y lloró con tanto desconsuelo, con tanta agonía y con el corazón más quebrado que alguien podría tener. Así pasó un momento hasta que sintió un casco en su hombro, ella volteó la mirada aun desconsolada.

Atrás de ella estaba Pinkie sonriéndole de manera tan compasiva, tan amorosa. Marable se confundió, Pinkie lo notó y antes de que preguntara cualquier cosa le dijo:

-tranquila estamos aquí.

Dicho esto, Pinkie se apartó de la mirada de Marable dejándola ver a la luz de la ventana a Limestone y a Maud. Marable entonces se levantó y sus hermanas le concedieron una mirada que de cierta forma la calmaba.

-Tranquila hermanita, no te dejaríamos sola -dijo Limestone

-Estamos juntas -añadió Maud con su aspecto inexpresivo habitual.

-Hermanas… ¡Hermanas están aquí, pensé que las había perdido, pensé que se habían ido por siempre! -dijo Marable levantándose y caminando hacia Pinkie.

Marable le dio un abrazo aPinkie… o al menos eso creía ella. La verdad era que en aquella habitación no había nadie más que ella, una pobre pony trastornada.

Por otro lado, acababan de llegar a Ponyville Spitfire y Clara, para cuando entraron al pueblo, este estaba lleno de estandartes y banderas negras. Clara las observó curiosa y le preguntó a Spit:

-Maîtresse ¿Por qué banderas negras?

-Simbolizan luto, pero al hacer esto es como si dijeran que toda Equestria está en luto, si en Ponyville pasa esto siendo un punto central de Equestria, no tardara en hacerlo el resto del reino – respondió Spit mientras seguían caminando.

-Je comprends – añadió Clara.

Mientras caminaban por el pueblo esta se mostró curiosa pasando su vista de un lado a otro, algunos ponis se habían puesto un listón negro en el hombro de la pata derecha. Era un ambiente muy triste, hasta que vio Sugarcube Corner abierto, esto le extraño y decidió revisar, Spitfire lo notó y la siguió.

-¿Qué pasa? -preguntó Spit

-desde la muerte de la tía Pinkie no veía este sitio y tenía entendido que estaba cerrado, desde hace un tiempo. -respondió Clara.

Dicho esto, entraron y vieron ahí en una mesa a Marable Pie, platicando alegremente… con nadie, Spitfire la recordó del grupo de Rainbow y le dijo a Clara.

-Mejor espera afuera

-Mais! -intento decir Clara siendo interrumpida.

-Espera afuera… confía.

-Oui -dijo Clara resignada antes de salir del lugar.

Spitfire por su parte entró y se acercó a Marable quien aparentemente la vio le dio una sonrisa y dijo:

-Hola ¿vienes a celebrar con nosotras? Seguro que a Pinkie le agradara la idea.

Spitfire le dio una sonrisa compasiva acompañada de unos ojos tristes, Marable no pareció entender y siguió platicando con sus fantasmas. Spit avanzó hasta sentarse al lado de ella, la pegaso llevó su casco al hombro de Marable y le dijo:

-Marable… aquí no hay nadie más que tú y yo

Marable la observó un momento y negó con la cabeza.

-Solo mira ahí… -dijo Marable cortando su propio dialogo al ver que sus hermanas se habían ido de nuevo -estaban aquí… ellas

Marable otra vez cayendo en llanto quiso levantarse para buscarlas, sin embargo, Spitfire la detuvo e hizo que se sentara de nuevo. Su estado le confirmaba lo que ella temía, Dash no se había retirado de la batalla… solo se había salvado ella, pero… ¿Qué salvación puede encontrar viviendo en esa locura? ¿Si alguien más encontraba a aquella pony donde iría a terminar Marable? Ella ya estaba suficientemente destrozada para que se la llevaran a un hospital menta donde en realidad no harían más que encerrarla. Spitfire llevó su casco a su mochila y tanteo dos objetos una cantimplora y… el frasco de veneno.

Al hacer esto Spitfire cerró los ojos y lo pensó un momento: "si la dejo viva su vida solo empeorara, se la llevaran a un manicomio, será tratada como un fenómeno y nunca volvería a gozar de libertad, no la puedo llevar conmigo, retrasaría la misión y sería un peligro para las tres… si la mató, la libró de su sufrimiento y lo mejor es que sería solo como si cayera dormida, no sentiría nada" Spitfire abrió los ojos y al ver a la llorosa pony en su momento de lucidez le dijo:

-Marable tranquila, escucha te traeré un vaso y te serviré un poco de agua, pero has una cosa por mí, solo quiero saber que les paso a los demás.

Marable afirmó llorosa con la cabeza y Spitfire fue a la cocina, tomó el primer vaso que encontró lo lleno con su cantimplora y mesclo el veneno. La pegaso observó un momento el líquido mortal suspiro y se dijo a si misma: "esto no es un asesinato… no, es un acto de misericordia" Spitfire tomó el vaso y regresó con Marable, esta tomó el agua envenenada mientras la pegaso la observaba con un dolor en el pecho, a pesar de saber que si la dejaba vivir solo la harían sufrir más no pudo evitar sentir que le arrebataba la vida a una inocente.

-Bueno supongo que te contare… -dijo Marable terminando de tomar del vaso.

-No, no, solo dime una cosa…¿los derrotaron?

-Si -respondió Marable a secas llevándose un casco al corazón.

Spitfire vio esto que era una reacción al veneno se levantó, se despido de Marable y salió del lugar sintiéndose fatal. Clara le pregunto si había pasado algo, pero Spitfire se limitó a decirle que debían seguir su camino.

En el interior de la pastelería Marable se recostó sobre la mesa aun con un casco en el pecho y con su respiración agitada. Entonces volvió a escuchar la voz de Pinkie quien esta vez le ofrecía un su casco diciéndole con la misma sonrisa compasiva de antes:

-Ven hermana es hora de partir

Marable estiró su casco tomando el de Pinkie, se levantó y tras Pinkie esta vez en la puerta de salida vio a sus hermanas Maud y Limestone. Marable sonrió y comenzó a caminar, la puerta se abrió lentamente mostrando un paraíso floreado, una bella ciudad. A sus oídos llegaban risas y cantos, Pinkie se adelantó a ella saliendo primero y sus dos hermanas tras ella. Desde afuera de la puerta la invitaban a salir… a dos pasos de la puerta Marable Pie cayó inerte al suelo frente a la puerta. Su crin solo dejó a la vista la sonrisa con la que murió, la última sonrisa de la familia Pie.