Capitulo dos
Hola. Bueno se que lo prometí para antes pero quiero que se sepa que hago lo que puedo y que aunque me entristece no tener muchos comentarios, los pocos que recibo los agradezco de corazón.
Además no quiero llevarme nada al verano así que deséenme suerte.
Quiero darle un gracias a Jesi, ¡te queremos todos amiga!
No soy dueña de La Leyenda de Korra.
La casa daba verdaderos escalofríos. Maderas viejas y rotas, de eso estaba hecha la casa. Cortinas viejas y casi transparentes, muebles viejos y con polvo y fotos tan antiguas que no se podían ver las caras, eso era todo lo que habia.
-Vaya, este lugar es muy…-dijo Desna sin saber como terminar.
-A-atemorizante.-dijo su hermana para terminar la frase- ¿Oigan es seguro?- pregunto al pisar las tablas. Estas hacían sonidos chirriantes al pisarlas.
-Tranquila… no debe ser tan malo- decía Korra sin miedo, aunque por adentro estaba temblando, y solo quería irse a casa.
Pero como siempre el orgullo de ninguno los dejaba, ya que todos querían largarse a sus camas y no volver.
-Creo que escuche algo.- dijo la gemela algo alarmada. Además empezaba a hacer frío lo que hizo que se abrochara lo que quedaba de los botones de su saco.
-Bueno, creo q-que debemos saber que es.
Todos avanzaron. Ninguno se despegaba del otro, estaban muy asustados.
Llegaron a un pasillo, la luz de la luna iluminaba hasta la mitad de este. Después de esa mitad, solo era oscuridad. Los tres avanzaron hasta el final de la mitad iluminada.
-Yo no veo nada ¡HAAAAAAAAA!- de repente una compuerta se abrió bajo los pies de Desna, haciendo que el niño cayera por el.
-¡Desna!
Las dos muchachas estaban abrazadas. La menor lloraba mientras Korra trataba de calmarla.
-Tranquila Eska, Desna estará bien volverá y… ¡HAAAAA!- ella no pudo terminar, otra compuerta se abrió en el suelo, haciendo a la mayor caer.
-¡KORRA!- ahora si a Eska le salía miedo por los poros. Retrocedió hasta dar con una pared. La mitad de su cuerpo estaba iluminado por la luna. Tapo su cara con las manos y después de mucho tiempo, empezó a llorar.
-Por favor… no quiero estar sola.
-Pero… si tu…no…estas sola-dijo una voz ronca.
Antes de que la chica pudiera gritar, como si de una enredadera se tratara, una fuerza la llevo a la parte oscurecida del pasillo y gracias a los golpes recibidos (cortesía de los muebles), Eska había quedado inconciente.
.
.
.
Desna despertó acostado en un suelo de asfalto. Le dolía todo, como si le hubieran pegado 20 veces con un caño de hierro. Todo estaba oscuro, no había ventanas ni puertas.
-¿Do-donde estoy?- se sobaba la cabeza mientras caminaba. A los quince pasos no sintió el suelo. Lo que hizo que se asustara y se tirara para atrás.
-¿Qué es lo que…?-estiro un brazo, para buscar tierra por delante y los costados.
Nada.
Siguió así moviéndose hacia la derecha. Un agujero estaba en medio de esa sala.
¡¿PERO QUE DEMO…?!- antes de terminar se escucho un horrible chillido y pequeñas líneas de luz se filtraban dando un pantallazo de lo que pasaba.
El agujero tenia alrededor de diez metros de ancho. Las paredes eran de cemento. ¿Lo peor? Las paredes se estaban achicando, llevando al muchacho al agujero.
.
.
.
Las extremidades de Korra no estaban mejor. Sentía como si se hubiera quedado dormida en yoga. Cuando trato de levantarse, su cabeza choco con algo.
-¡¿pero que…!?- al crear una pequeña llama, dejo la frase sin terminar y su mano izquierda dejo de sobar su cabeza. Se encontraba en una caja de madera astillada. Al bajar la mirada, pudo observar mejor la figura de la caja.
Era un ataúd.
Ella entro en pánico. Comenzó a golpear la caja y a gritar.
-¡SAQUENME POR FAVOR!
Unas lágrimas salían de sus ojos y se sentía como si se asfixiara. Esto le recordaba a la hermana de Usher de la historia que su papa le había relatado esa noche.
Como se arrepentía.
Sin embargo al girar la cabeza observo un pequeño agujero. No muy grande pero entraba su dedo anular.
Pudo observar una especie de sótano iluminado por una única vela.
Su brillo se reflejaba en un charco de agua, al parecer entraban goteras de la nieve derretida. El piso era rocoso y antiguo. Rocas sobresalían de el.
Una idea fugaz cruzo por su cabeza.
Como pudo, hizo tierra control. Acerco las pequeñas rocas a ella y las armo en forma de cuchilla. Empezó a cortar. Agradeció infinitamente que la madera era frágil.
Media hora después el ataúd poseía un agujero de 50 cm. Lo que le dio a korra espacio para escapar (no soy buena en los centímetros pero creo que es pequeño). Empezó a subir las escaleras, hasta llegar a un pasillo iluminado por escaleras.
Al llegar noto algo seriamente raro. Nunca pensó que esto pudiera ocurrir en los pasillos. Este se estaba ensanchando.
La pared izquierda se movía.
.
.
.
Trataba de trabarlas. Nada funcionaba. El hielo quedaba hecho añicos, lo único que se podía hacer para salvarse era tirarse en el agujero.
Al estar ya en el borde sintió calor en su espalda. Veía como líneas de fuego se formaban en esa pared para luego formar un agujero.
-¡KORRA!
El gemelo tenía una sonrisa plasmada en su rostro mientras corría a abrazar a su prima.
-Primero lo primero ¿Quién demonios eres tu y donde esta mi frío y distante primo?- dijo ella riendo. Al darse cuenta de la posición, Desna se separo rápidamente.- y segundo: también te extrañe.
Desna le dio una media sonrisa al igual que ella. Pero no duraron demasiado.
Un grito femenino y algo infantil salio del final del pasillo.
-¡ESKA!
.
.
.
Eska despertó con una sensación dura en la espalda. Sentía que no podía moverse. Al abrir los ojos para investigar. Fue segada por una luz blanca.
Se asusto al descubrir que solo se podía mover su brazo izquierdo.
Miraba para todos lados, tenía las piernas y su brazo derecho atados.
Lo que realmente la aterro era el péndulo con una cuchilla afilada en el borde.
Grito con todo el aire de sus pulmones. Entonces el péndulo comenzó a moverse y a bajar. También, a Eska se le vino a la mente la historia que hace tan solo unas horas, les había contado su tío.
-¿Con que se había liberado… el prisionero?- lo último fue un susurro. Había pan y manteca al lado de su brazo izquierdo.
Como pudo agarro la manteca y se flexiono hasta alcanzar las ataduras de su brazo derecho. Solo esperaba que hubiera ratas en este lugar.
Al divisar una vio que esta se acercaba a sus ataduras. Solo había un detallito.
Eska le temía a las ratas.
-Tranquila Eska, tranquila es solo una ratita… que te esta liberando- suspiraba y contaba, con tal de no entrar en pánico.
La rata termino con las ataduras del brazo y Eska pudo sentarse. Empezó a liberarse de sus ataduras de pies. Al estar casi terminando con el ultimo, vio que el péndulo estaba condenadamente cerca.
Cuando termino dio la vuelta carnero para poder esquivar el péndulo. Al girar su cabeza vio que el péndulo solo le cortó un mechón de pelo.
-Hm volverá a crecer.
Y Salio corriendo. Al ver que la puerta estaba cerrada, la derribo con agua control. Corría tan rápido, que no se dio cuenta que había tropezado con su prima y su hermano.
-¡KORRA DESNA, HAY ESPIRITUS CREO QUE NUNCA ESTUVE TAN FELIZ DE VERLOS!
Los tres se abrazaron por poco tiempo. Al terminar este momento familiar, sintieron un temblor y veían por la ventana que la nieve iba aumentando.
La casa se estaba hundiendo.
-¡Rápido por allá!- dijo Korra señalando la puerta de madera.
Los tres salieron corriendo como si estuvieran en una maratón. Ni siquiera se molestaron en saber si la puerta estaba abierta, simplemente los gemelos la derribaron con agua control.
Al salir se volvió a escuchar esa voz ronca
-Nos…vemos el…año…entrante.
Y al voltear, solo había restos de madera y un gran hoyo que poco a poco fue cubriéndose de nieve.
-¡ES OFICIAL, EL PROXIMO AÑO SOLO SERA PAPEL Y LA CASA DEL VECINO!-exclamo Korra un tanto exaltada por lo que ocurrió.
Los gemelos solo atinaron a asentir con frenesí.
Luego de unos minutos, decidieron que lo mejor seria volver. Senna se enojaría si supiera todo lo ocurrido.
-Y luego de eso recuerdo que averiguamos mas sobre aquella casa. Resulta que si había un loco amante de las historias de ese escritor. Tanto que mataba gente al mejor estilo de sus historias.
Ni Mako, Asami y Bolin lo podian creer. Aunque estaban muertos de miedo hasta la medula, pensaron que era mentira.
-Eso no puede ser cierto.
- Es verdad Korra no tiene lógica
-¿Me lo quieres preguntar a mi?- dijo Eska parándose- ¡CASI ME PARTEN AL MEDIO! Créeme no podría olvidar ese día.
-Yo tampoco- dijo Desna reafirmando lo dicho por su hermana.- es decir ¡por favor! ¿Quién podría olvidar cuando casi mueres lanzado a un pozo?
-o cuando casi te asfixias en un ataúd- dijo el Avatar retomando la palabra- aun tengo cicatrices y pesadillas.
Los 6 adolescentes no se percataron de que Jinora, Ikki y Meelo estaban oyendo.
-¡Tenemos que ir!
-¿Estas segura Ikki? No creo que sea verdad.
-Entonces debemos comprobarlo.
Y como tres victimas mas se en caminaron hacia "La casa del loco Poe".
Sin tener la menor idea de lo que les esperaba.
Bueno, para empezar antes de que surjan dudas: Korra, Desna, Eska, Mako, Asami, Bolin y la familia de Tenzin, están en el Polo Sur.
Comentarios:
Jrosass: jajaja ¡acá esta la otra! Si me esmere un poco para darle miedo a esa fría muchacha. Jajaja bueno espero que te guste.
Ahora que terminamos… quisiera decir que me divierto escribiendo para ustedes… aunque no tenga muchos comentarios.
Quiero agradecer enormemente a la gente que lea mis historias (aun si son horrendas).
Besos.
Galaxy01
