Disclaimer: Nada de los personajes mostrados me pertenecen… Solo es un juego loco que me invento en mis ratos libres. Todo es obra y gracia de la señora: Stephenie Meyer.

Summary: Han pasado 10 años desde el nacimiento de mi hija, ahora es novia de mi mejor amigo, ¿Y siempre tenían que entrar dos y salir tres? Bueno eso solo les pasaba a las Swan. EDITADA/ DESPUÉS DE AMANECER.


Pov Bella

Cuando la casa se vio a distancia, fui hacia Edward y por mero instinto tomé y apreté su mano, en señal de nerviosismo y emoción, todo combinado y explotando para querer ser uno solo, eufórico.

Todo se veía exactamente como la última vez, muchos recuerdos tomaron vida propia en mi memoria, sabía que era uno de esos momentos especiales en los que mi entrometido marido desearía entrar, además de que no tenía la menor intención de reservarmelos; la mayoría de los recuerdos eran borrosos, aún así a Edward le encantaba que los compartiera con él, ruegiendome un pequeño "Gracias" en mi oído que me había erizado la piel.

-De nada- le dije con una voz que a pesar de los años seguía sin poder mejorar, y sonando como una adolescente cargada de hormonas.

Tan pronto llegamos a la orilla el escudo volvió a su lugar, la caballerosidad de mi marido se volvió a hacer presente mientras bajábamos del bote hacía la casa y tratábamos de hacer esto un momento de lo mas natural.

Los cuatro nos paramos en frente de la gran casa blanca y yo sabía que de haber sido humana estaría más roja que una cereza, aunque claro no tanto como mi hija en éstos momentos. Todos de alguna forma estábamos ausentes, como el miedo de que la casa nos fuera a tragar de un bocado.

Mi esposo fue el valiente que se sumó a aquella expedición por la gran casa, y yo se lo agradecí internamente.

-Bien, entremos- dijo Edward atrayendo nuestra atención.

-Vaya… cuando decían grande, en serio es grande- habló Ness, por primera vez en todo el paseo en yate y en nuestra llegada. Por su expresión y lo que vagamente me había alcanzado a relatar días antes del viaje, todo indicaba que estaba algo-muy- nerviosa por venir a la isla con nosotros, aunque no supe identificar ciertamente el porqué de tal estrés.

-¿Emmett no mentía eh?- se burló Jacob, el más relajado de los cuatro.

Sabía que se refería a la cara de Edward, pero en especial a la mía que debió ser un poema en el momento en que prendieron las luces y revelaron el interior de la casa.

Le dirigí una mirada asesina a mi "yerno" que por supuesto no se creyó, para después continuar mi marcha hacía el interior de las habitaciones para acomodar todo de una vez por todo.

Mi vampiro favorito regresó hacia mí y me jaló del brazo a la cama y para así sentarnos, o más bien sentarme en sus piernas.

-Sabes, en estos momentos son en los que extraño tu mortalidad, apostaría mi vida a que en estos momentos tu corazón estaría por salirse de tu pecho- me susurró dándome un tierno y prolongado beso en los labios, muy estilo Edward-conquista mi corazón- Cullen.

-Pero no cambiaría nada de mi eternidad junto a ti, por algo tan simple como la muerte algún día- dicté con voz firme y segura.

Al principio de mi transformación me llegué a sentir un tanto insegura con Edward por esa clase de comentarios, sentía que el deseaba que todo eso volviera, pero al paso del tiempo todo quedó más claro, me di cuenta que eran hermosos recuerdos que nunca se perderían y era necesario rememorar, porque fue algo que murió de mí y valía la pena honrar.

-En eso concuerdo, amor.

Todo era igual o al menos muy parecido a la última vez que estuvimos aquí, en ésta casa, en éste cuarto, en ésta cama, lo único que había cambiado era mi mortalidad y nuestra castidad…

-Mamá- Renesmee gritó desde la habitación contigua-Jacob esta insinuando cosas de ustedes y porque no se apuran a salir, no le den el gusto y vengan.

…Nuestra castidad y mi hija… ah bueno y mi adorable mejor amigo Jake.

-Ness, Jake- llamó Edward, no me había dado cuenta que estaban atrás recargados en la puerta observando pausadamente la habitación- tu habitación es la azul, la tuya es la otra.

Indicó señalándolos con el dedo a cada uno.

-Pero…- dijo Ness siendo cortada por su padre.

-Sabrás que es la azul, porque es completamente azul- indicó haciendo énfasis en azul- y tú- dijo volteándose hacía Jake- dormirás en la otra, la única otra que haya.

Y sin más los despidió del cuarto. Estaba más que claro que le urgía deshacerse de ellos.

-Okey- dijo Jacob tratando de no reírse… otra vez, mi hija estaba recargada del lado opuesto a la puerta y con una risa burlona hacia su novio.

No pude evitar reírme mentalmente a carcajadas por la situación y solo así soltar un par de risas, Edward solo atinaba a mirar a su hija con una mirada de incomprensión, nervios y burla, aunque esta última poco a poco se le fue borrando del rostro.

-Es por acá- dijo Edward guiándolos a la habitación azul cuando vio que ellos no pensaban marcharse pronto, estaba nervioso y ahora mismo sabría porqué.

Los seguí por detrás, a lado de Jacob que de inmediato me susurró:

-Alguien está impaciente.

-A mi no me mires- me burlé, estaba siendo muy cruel con mi marido dejando mi escudo abierto, mostrando imágenes no muy aptas para menores- sólo soy una buena esposa.

Les indicó a cada uno donde era su cuarto y las "reglas", como si no supiera que el novio de su hija la visitara todas las noches, eso sí, de forma sana. Jacob no era nada tonto al saber que trataba con una familia llena de vampiros consentidores con su pequeña sobrinita.

Nuestros ojos ahora eran de color miel ya que habíamos cazado antes de venir de viaje, en cuanto a Nessie había preferido mantener su dieta en base a comida humana por Jake, para darle un poco de apoyo moral para seguir comiendo, como si no fuera suficiente saber que su novia viviera alrededor de "chupasangres" ´según decía Rosalie.

Así que los chicos no iban a cenar, en el muelle se habían encargado de hacer una parada para pedir comida y la habían ingerido en el primer trayecto del bote.

-Bella- dijo Edward cuando regresó del cuarto de nuestra hija a la entrada del mismo.

-Edward- dije en un suspiro mas para mí que para él, a una velocidad vampírica me despedí de mi hija y yerno para después seguir nuestro camino al cuarto blanco- Gracias, digo, por todo, es fantástico…

-No, gracias a ti, por ser tan perfecta- dijo con su cara a pocos centímetros de la mía, con su aliento rozando mi cara, acerco su boca a la mía y me besó apasionadamente, tocando mi espalda de forma ascendente y descendiente.

Sus besos estaban cada vez mas cargados y la tela nos empezó a estorbar, sus brazos cobraban vida propia y mis ojos sólo podían vanagloriarse por eso.

Desperté como si en verdad fuera mi segunda luna de miel, llena de plumas, aunque ésta vez nos pudimos evitar el destrozo innecesario de la cabecera y las mil y una burlas de Emmett y bueno… de toda la familia.

Nos arreglamos como la isla pedía y decidimos preparar un desayuno para nuestra hija y su -PERRO INCONDICIONAL- alardeó Edward.

-Oh por Dios ¡Edward!- había olvidado que no tenía el escudo-deja ya de fisgonear en mis pensamientos- dije con una risa que fue coreada por mi esposo a quien le acababa de limitar de nuevo mis pensamientos.

-Por cierto Edward, que fue todo eso de ayer- exclamé recordando mi pregunta, hasta que caí en la cuenta del porqué se me había olvidado preguntar ayer mismo e internamente me sonrojé- cuando querías echar a los chicos del cuarto, te sorprendiste y pusiste serio.

-Resulta que con la burla de Jacob y sus inminentes bromas hacia nuestra actividad nocturna, Reneesme se preguntó como sería…tener… hacerlo, con Jacob…- relató poniendo una cara de muy, muy pocos amigos y una mirada desolada.

-Oh, ya veo, cielo- mi Edward, me imaginó como debe ser para un papá normal que eso pase, no imagino a uno que pueda leerlo de la mente de su propia hija.- tu sabes que te entenderías antes de que sucediera, tendrías ese privilegio antes que el propio Jacob…además son muy responsables y eso no pasará por ahora.

-Que chistosa amor- se burló con sátira, pero sabía que seguía preocupado.

Le acariciaba la espalda en círculos tratando de lograr un efecto tranquilizante, aunque sólo logro concentrarse más en lo que no debió de haber hecho.

Los murmullos del cuarto de mi hija se oían, unas cuantas carcajaditas y SHHH 's de silencio, mientras Edward y yo nos dirigiamos a su cuarto…


¡Hola chic s! Les dije que no me tardaría y lo prometido es deuda. Aquí está el segundo cap de la historia y espero que los deje súper picados, igual así se animan a dejar reviews que me sirvan de inspiración para otro capítulo igual de intenso que éste :). Y déjenme decirles que la historia esta siendo modificada tremendamente, nunca pensé cuanto, pero todo siempre a mejor! Así que prometo que esto se pondrá aún más bueno y ya me estoy emocionando demasiado! :).

Evav262: Muchas gracias por tu comentario! La verdad es que si voy a estar actualizando pronto y agradezco mucho tu tiempo para comentar :)

Si tienen alguna duda, comentario o sugerencia no duden en mandarme un mensajito de cualquier tipo, todos los aclararé.

Dejen Reviews ya que es lo más satisfactorio que un escritor pueda recibir (tanto buenos como malos, lo importante es mejorar). Espero que ustedes la disfruten tanto o más como yo la he disfrutado escribiendo.