Disclaimer: Nada de los personajes mostrados me pertenecen… Sólo es un juego loco que me invento en mis ratos libres. Todo es obra y gracia de la señora: Stephenie Meyer.
Summary: Han pasado 10 años desde el nacimiento de mi hija, ahora es novia de mi mejor amigo, ¿Y siempre tenían que entrar dos y salir tres? Bueno eso solo les pasaba a las Swan. EDITADA/ DESPUÉS DE AMANECER.
Pov Bella
Cuando entramos a la sala de televisión, Renesmee y Jacob estaban sentados, uno alado del otro, en silencio sepulcral y un notable aire de tensión.
Por mi parte, no había estado inmóvil ante una situación así en años, doce, para ser exactos y la problemática con los Vulturi era de vida o muerte. Esto no era tan grave. Así me gustaba pensarlo… por Edward.
Quería pensar que nuestra hija no nos había mentido y fue un error, como el que Edward y yo muchas veces estuvimos a punto de cometer, y hubiéramos cometido a no ser que yo fuera una humana demasiado frágil… pero ella no era frágil, nada de eso, ellos no tenían que esperar, ellos eran unos "adolescentes normales" de ahora en día. No sabía porqué esto me desilusionaba aún más.
Edward se sentía tenso a mi lado, me dio un fuerte apretón en señal de apoyo y habló:
-Necesitamos conversar. Vamos al despacho- zanjó de manera seria y cortante.
Los dos asintieron, claramente se sabían reprendidos, la cara de mi hija se mostraba mal, descompuesta en dolor.
Yo sabía que la situación era el doble… o un centúplo de veces más difícil para Edward, que para mi. El había nacido en otra época, donde las costumbres eran mucho más arraigadas, donde hacer el amor era pertenecer a la otra persona y viceversa, él era de una época muy tradicionalista, algunos dirían romántica. Sin embargo, en estos tiempos los jóvenes tenían sexo con decenas antes de dar el gran paso, casándose. Yo había vívido en esa época, pero tal vez ahora pensara un poco más como la de Edward.
Esperar para nuestra luna de miel fue mágico, el deseo y a la vez emoción combinadas, fueron algo maravilloso, pero claro, éramos mortal- inmortal, vampiro y humana, tal vez nunca sabré como debe ser en realidad, sólo sé que mejor que la mía… ninguna.
La situación con mi hija era difícil en tanto a temas de sexualidad, era apenas una niña, si mucho pre- adolescente, pero ella demostraba ser una adulta, hecha y derecha, en mente, alma y físico. ¿Qué le podíamos exigir? No demasiado, tomando en cuenta que no lo hablábamos tan abiertamente, a pesar de la demasiada comunicación que existe, deseable o no, esa comunicación. Lo dábamos por obvio, tantas cosas dimos por sabidas.
Llegamos al despacho, hasta ahora inexistente para mi, abriendo Edward la puerta por delante para dejarme entrar. Todos tomamos lugar, sumamente nerviosos, era algo incongruente porque los amonestados eran ellos… El ambiente se podía rasgar con un alfiler, teníamos que saberlo llevar o todo explotaría.
Renesmee tomó paso para hablar, ya que vio que nadie daba rienda suelta a su silencio.
-La verdad… quiero ofrecer de corazón todas mis disculpas, se que ofendimos todo lo que han construido para mi, lo que me han enseñado, además de no ser nada prudentes en la casa de la familia… Sólo me muestro sumamente dolida por su decepción de mi- terminó con la garganta cargada de emoción y una pequeña lagrima surcaba su mejilla.
-¿Qué esperabas, Renesmee? ¿Qué nos sintiéramos orgullos de su acción tan irresponsable?- gruñó Edward con voz calma- ¿Pero no te arrepientes verdad?
Él la miraba con ojos interrogativos, sabía que leía y analizaba la mente de nuestra hija, en señal de indicio para un nuevo reproche o altercado.
-No. No me arrepiento de nada. Fue de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Ustedes lo deben de saber muy bien- murmuró en vos queda y subió las cejas levemente al final de la oración, mirando todo el tiempo al piso de baldosa blanca- Jacob y yo nos comprometimos, ayer.
Soltó de repente. Esta no era la forma en que quería sostener nuestra burbuja inestable de plática, ese había sido el alfiler de nuestro auto control.
-¿Qué?- dijo Edward de manera apenas audible, no parecía tan sorprendido como yo, en eso no hay duda- ¿Jacob porqué no esperaste? ¡Tu mencionaste que lo harías a nuestro regreso! En una "cena" familiar. Por Dios Jacob, no eres de fiar, no lo eres.
Edward ahora estaba enfadado, ¡pero yo mucho más!
¿Cómo era posible que él estuviera al tanto de todo? Sin embargo, mi única información había sido una plática a la mitad, cortada por las olas en la playa, días antes de irnos a Brasil.
-Edward, tu sabías ¿Qué?- puntualicé de manera lenta y pausada, irradiando lava ardiente.
-Jacob me pidió la mano de Renesmee días atrás, yo acepté, sabía que era lo mejor para nuestra hija. Pero ahora lo dudo. Mira que llevársela a la cama el día de proposición, que original- Edward escupía cada palabra viendo a Jacob a los ojos, retándolo, y sólo sabía que el lobo no se quedaría tanto tiempo en desventaja.
-Papá, ¡por Dios! Jacob no me llevó a la cama. Yo accedí, yo se lo pedí ¿Sí?- rogaba mi hija. Mi corazón se desmoronaba al verla así, sufriendo, pero ella era un adulta, sabía que decisiones tomar. Ella eligió esa.- Si quieres puedes echar un vistazo, pero no creo que logre tranquilizarte más para poder hablar como personas civilizadas. Ya les dije que lo sentía, no diré más porque no lo siento. Y me casaré con Jacob.
Interrumpí a Edward antes de que comenzará de nuevo con sus pataletas.
-Reneesme, tu padre y yo estamos demasiado decepcionados de ustedes. ¡Confiamos en dejarles una isla entera! No estaban tan maduros como creíamos, raro en Jacob porque ya está por cumplir sus tres décadas de edad- seguí seria, esperando por su reacción, pero no llegó, así que decidí continuar.
"Hija, sabes que nos da mucho gusto que te comprometieras con Jacob, pero no deseábamos enterarnos en estas circunstancias… -dije tomando aire y tratando de parecer más tranquila- Renesmee, ¡Eres tan solo una niña! Nos tomó demasiado tiempo a tu padre y a mi, asimilar que te irías rápido, sabíamos que algún día Jacob se propondría y tu aceptarías. Pero, pero ¿Esto?No tan fácil se nos olvidará y mientras eso pase, temo decirte que estás castigada.
Finalicé mi discurso demasiado pensativa en el castigo que Edward y yo le impondríamos; la verdad era que nada la haría sufrir demasiado, ahora teniendo su boda encima, además, el plan era un buen escarmiento, no dejarla marcada de por vida psicológicamente.
-No podrás salir de compras, no utilizarás tu auto y… no dormirás con Jacob nunca más mientras estés en nuestra casa- citó Edward con palabras fuertes y claras, sin mayor atisbo de retracción en ellas.
-Está bien… Solo, hmm, ¿Por cuánto tiempo?- Renesmee parecía dudosa, aunque la situación ameritaba estar más que eso.
-Oh, no preguntes- Mi esposo seguía muy molesto- Será mucho tiempo.
Yo sabía lo que mi hija pensaba, sin la necesidad de tocar su extremidad: ¿Cómo organizaré una boda si no puedo salir de compras?
Lo siento mucho… Así será esto.
-Enserio lo sentimos- susurró Jacob- gran parte fue mi culpa, sólo quiero que nos disculpen sinceramente. Además temo que lo sucedido en el pasado... de alguna manera influya en mi futuro con Renesmee.
Todos sabíamos a que se refería con eso de "pasado", la relación que hubo entre los dos, de amistad, amor de diferentes formas y la forma en que el destino decidió que nada pasara a ligas mayores, en mis tiempos de soledad con él, eran un claro ejemplo de lo que pasado con Jacob, significaba. A veces me perturbaba que mi hija imaginara lo peor de los dos, mi consciencia me reprochaba, pero ella solía animarme y recalcar su opinión al respecto.
-Por favor, Jacob, ¡No inmiscuyas esos temas ahora! todos sabemos lo sucedido, todos sabemos que paso y que nada afecta al presente, ¿Te es tan difícil dejarlo atrás?- mi hija ahora estaba herida, eso podía notarlo, irritada y tenía demasiada razón.
-Reneesme, lo siento, no quise decir eso. Necesito que las cosas queden claras.
-Jacob, todo quedó claro hace 12 años, no te atormentes más. Y sí, lo hacemos, los perdonamos- traté de contestar lo más calmada que pude, tratando de que en mi cara no surcara la mueca que mis pensamientos reflejaban sobre la última respuesta.
Apreté instintivamente la mano de mi esposo, notablemente más relajado, para que mostrará apoyo con mi decisión, lo que complementó con otro rápido apretón y un corto murmullo de palabras apenas perceptibles.
-Los perdonamos- dictó Edward para después salir a paso rápido del despacho y seguir con mi mano entrelazada a la suya.
Ni aunque fuéramos vampiros "perfectos" nos excluíamos de la lista…Todos los padres cometíamos errores.
Llegamos al cuarto, por lo visto disponía salir y planeaba llevarme con él. Empezó a sacar mi ropa de playa, seguida por nuestros bañadores y al último nuestros zapatos. Todo a una velocidad vampírica. A veces este hombre me seguía dando miedo.
-Edward, ¿Puedes calmarte un segundo?- susurré parada al pie de la cama, viéndolo fijamente a los ojos y a toda la sarta de movimientos que hacía.
-Vamos a dar un paseo, Bells- En estos momentos mi marido parecía un niño, aunque su sonrisa no regresaba del todo, lo decía de forma convincente y sincera, ¿Quién podría decir que no? Su esposa claramente no.
Veinte minutos más tarde Edward y yo nos encontrábamos a kilómetros de distancia de la casa blanca, disfrutando de la intimidad que nos proporcionaba la isla.
En los últimos minutos mi esposo había estado un tanto imparable, en cuanto llegamos a un punto suficientemente lejos, comenzó a recitar una serie de palabras en las que solo entendía: amor, contigo y ahora. A lo que no me resistí más y nos llevó a esta situación, fascinante y nada pudorosa situación.
-Bella, me hacías tanta falta- susurró contra mis labios- Siento que han pasado días desde lo de esta mañana. Aún me cuesta creerlo, ¡Nuestra hija se va a casar!
-Edward, ¿Estás emocionado?- pregunté con una cara de incredulidad. ¿Entonces el teatro de la boda solo había sido por nada? ¡Cuanto nos pudimos evitar!
-Tal vez…
¡Estúpido vampiro!
-¿Qué? ¡Edward! ¿Qué rayos te sucede? ¿Brasil te ha afectado las neuronas?- seguí gritando preguntas incoherentes hasta que llegué al punto más importante- … Y, está bien, entiendo que tenías que reprenderla, pero ¿Yo qué? ¡Nunca supe nada! Tuviste demasiadas oportunidades en Brasil. Además, ¿Emocionado? No conozco a ningún padre que esté emocionado por la boda de su hija a los 12 años…
Me descargué, necesitaba sacar todo la pesadumbres que cargaba desde hace unas horas y Edward, como el idiota caballeroso vampiro que es, me escuchó todo el tiempo sin chistar.
-¿Idiota, caballeroso vampiro? Sé que soy vampiro, sé que soy caballeroso… ¿Pero idiota?
Oh diablos, había olvidado el escudo de nuevo. Maldito don, de nuevo haciéndome de las suyas.
-Yo amo tu don- decía Edward con voz calmada, aún serio, ya que su sonrisa no hacía aparición desde el incidente de hoy- si no lo tuvieras, no sabría que estás mucho más emocionada de lo que creerías, por la boda de tu única hija.
Regresé mi escudo a su lugar y lo fulminé con la mirada.
¿Qué si yo estaba emocionada? Uff, le daría solo el beneficio de la duda. Pero, ¡Estaba muy emocionada! Había tanto que planear y hacer, era la primera vez que organizaría una boda sin tener que plantarme en los tacones principales, además era mi hija. No podía estar menos emocionada.
-Bella, no estoy emocionado, estaré muy lejos de estarlo en un día como ese, pero aunque sea difícil de creer, aún con lo pasado esta mañana y contando que aún estoy enfadado por la misma situación…
"Estoy feliz, feliz por ella, no lo puedo evitar, sé que es bipolar pensarlo, pero es mi niña y sé que será mucho más feliz de lo que pueda llegar a imaginarse. Lo que sucedió, ya es pasado- ¿Éste era mi Edward? ¿El que decía que olvidara que su hija se había acostado con su rival de hace 12 años, en su propia casa y con su nena? Estaba dando pasos agigantados, asimilando las noticias y aceptando que su hija había crecido. Al escucharlo decir aquello, me emocioné, si pudiera, ya estaría a estas alturas repleta de lágrimas- Ahora enfoquémonos en nuestro futuro, con nuestra hija… y quién sabe… nietos.
-¿Tu crees que ellos… podrían?- terminé de decir entre sollozos secos.
Nunca me había detenido a pensarlo, no dábamos por hecho la posibilidad de que algún día pudiera formar su propia familia.
Renesmee tenía sus ciclos menstruales como cualquier humana, eso le daba la posibilidad de embarazarse, de desarrollarse y tener una vida reproductiva "normal". Oh por Dios. Nunca lo había contemplado.
-Yo creo que sí, tal vez en un futuro ellos lo deseen, lo he visto en la mente de Renesmee, ella sueña seguido con un hijo de Jacob, ahora con el compromiso ese sueño se ha agudizado, lo desea y mucho.
¡Estaba en las nubes! ¿Cómo sería tener un nieto? Tantas cosas que comprar y arreglar su cuarto. Oh- por- Dios, tanto por hacer.
¡Ya parecía Alice! No, no, no.
-Esperaré el día con ansias- susurré entre sus brazos, sintiéndome cómoda y acabando un día, que no comenzó de una manera nada apropiada, pero terminando de la más indicada.
-Por cierto, Bella, mañana vendrán Kaure y Gustavo.
Un escalofrío recorrió mi espalda ¿Qué pensará Kaure ahora? ¿Sabrá lo que es Renesmee?
¡Hola chic s! ¿Cómo les ha parecido el capítulo? ¡Me he puesto súper intensa! Es el capítulo que más trabajo me ha costado escribir, manejar las emociones de todos en un ambiente neutral es un poco difícil. Por lo visto la historia ya va captando la idea original, estamos entrando en aguas misteriosaaas ¿Lo notan?
!Muchísimas gracias por los reviews! En serio que todos me han encantado y trataré de seguir sus consejos:
Lady blue vampire: Gracias por contestar mi review! Me encanta que te molestaras en contestar el mío tomando en cuenta que tienes miles jajaja, de hecho sí y la de embarazados (parte I) me llegó a inspirar de forma extraordinaria para esta.
Sakura Michel, Renesmee Black Cullen 1096, MakaTargaryen y Alice V Greene Masen Cullen: Aquí está el cap. tan prometido, ¡Que lo disfruten! Gracias por los reviews y saludos.
Thequeenredforever: ¡Muchas Gracias por tooodos tus reviews! Me emocioné cañón cuando vi que te molestaste en subir uno por cada cap :3 ¡Y sí! A mi también me encanta un papá super celoso (¡Con que no sea el mío!)
Ale74: ¡Mi ale! ¿Qué te puedo decir? Las gracias sobran! ¡Mil thanks por irme apoyando desde el principio en este proyecto!
Hildiux: ¡Me encantan tus reviews siempre, me das unas súper ideas! Gracias.
ACTUALIZACIONES: CADA 4/ 5 DÍAS, SIN FALTA.
Dejen Reviews ya que es lo más satisfactorio que un escritor pueda recibir (tanto buenos como malos, lo importante es mejorar). Espero que ustedes la disfruten tanto o más como yo la he disfrutado escribiendo.
