Inocente o culpable.
Spitfire recobró la conciencia para su sorpresa se encontraba en uno de los camerinos del teatro, frente a ella estaba el batpony Umbra. Al verlo Spitfire se levantó rápidamente y fue cuando se dio cuenta que estaba esposada, sus cosas estaban detrás de la silla donde estaba sentado Umbra dentro de una maleta y este sostenía la espada sagrada que les había dejado Celestia por accidente.
-No tan rápido Spitfire, tu foto recorrió muy rápido todos los sectores de la armada al saberse tu supuesta traición, ahora no diré directamente que no creo en la veracidad de esa noticia, pero tengo mis dudas desde el primer día que salió y ahora más.
-No soy una traidora – alegó Spitfire.
-¿Te molestaría demostrarlo? Solo necesito que respondas unas cuantas peguntas y que des tu versión de los hechos, si es más creíble y completa que la que transcurre por los medios, pensare si creerte. -añadió Umbra.
Spitfire antes de contestar cualquier cosa preguntó:
-¿Cómo me encontraste?
-No debería responderte a nada, mas, lo hare como una cortesía Mary es mi hija, ella trae consigo una runa carmesí de la cual ahí dos, yo tengo la otra, ambas piedras se detectan entre sí y ambas brillan con intensidad cuando están a una distancia cercana una de la otra, sin embargo, si se separan se vuelven una especie de brújula con el propósito de encontrar a la otra. – explicó Umbra.
-¿Ella es tu hija? No se parecen mucho -añadió Spitfire
-Sacó los rasgos de su madre. Eso no importa hay temas más importantes entre nosotros, como, por ejemplo: ¿Cómo conseguiste esto? -cuestionó mostrándole la espada sagrada - ¿y porque no la usaste contra el vampiro?
Spitfire la observó, sin embargo, antes de responder cualquier cosa le vino a la mente Clara. Observó con fuerza a Umbra y sentenció:
-Antes de decir cualquier cosa quiero ver a Clara
-La unicornio… está bien, justo afuera con dos batponys y mi hija, no tengo razón alguna para interrogarla o esposarla siquiera. A pesar de eso, te defiende y como sabrás no puedo dejarla intervenir. – explicó Umbra
-No soy una traidora y esa espada la conseguí gracias a la misma Celestia, estuvimos presentes la primera vez que Keres Luna atacó, vimos a Celestia pelear contra ella. Celestia perdió esa espada durante la batalla. – agregó Spitfire
-¿Esperas que me crea eso? – cuestionó Umbra.
-¿Cómo más la pude haber conseguido robándola? – añadió Spitfire
Umbra se quedó viéndola y se dispuso a tomar las cosas y salir, hasta ahora no le creía a Spitfire.
-¡Celestia se está muriendo, Keres Luna la envenenó! – sentenció Spitfire.
-¿Cómo sabes eso?- cuestionó Umbra, pues esta noticia solo lo sabían los altos rangos del ejercitó.
-¿Cómo crees que lo se? – le preguntó Spitfire.
Umbra se volvió a sentar ahora interesado y le preguntó:
-¿si no eres una traidora, como surgió esta noticia? ¿Qué paso en verdad?
-Taylor, el paso… llegó a Clousdale, me engaño me hizo creer que me habían relevado de mi puesto y que él iba a ocuparlo, me corrió de mi puesto y luego corrió la noticia de que había desertado. Él no ha ganado de manera honrada ninguna de sus medallas, pues el rango suficiente para hacerme creer esa mentira lo obtuvo asesinando al padre de Clara Belle y esposo de Rarity. -explicó Spitfire
-¿Puedes probar esto? – cuestionó Umbra.
- Por desgracia no, pero te apuesto a que si vas a su casa en Canterlot encontraras todas las pruebas que necesitas – alegó Spitfire.
-Está bien lo investigare, pero no te puedo dejar ir -añadió Umbra.
-Si no me dejas ir morirá Celestia tarde o temprano y todo empeorará, keres Luna seguirá libre y cuando menos lo esperes tendremos otra Keres entre nosotros, necesito matar a Harrapair – sentenció Spitfire.
-Puedo eliminarla yo -respondió Umbra.
-No, no puedes… tienes que defender Canterlot contra una Keres, si dejas tu puesto y en dado caso logras matar a Fluttershy ya será tarde, pues Keres Luna habrá pasado las defensas de Canterlot y asesinado a Celestia -añadió Spitfire.
Umbra se detuvo en seco una vez más, él sabía que Spit tenía razón, era perseguir a Harrapair o proteger Canterlot, no tenía opción… sin embargo, si Spitfire fallaba igual seria el fin de todo. Al final esto no afectó su decisión:
-Lo lamento Spitfire, a pesar de eso no puedo dejarte partir, no hasta saber que en verdad eres inocente -sentenció Umbra antes de salir del cuarto.
Spitfire, al ver esto espero un momento y pensó: "hasta crees que me quedare aquí sin hacer nada" acto seguido, se trasladó hasta la mochila en la que estaban todas sus cosas y la abrió con su boca. en esta maleta había más que solo las cosas de Spitfire, también había unas cuantas armas más y en una pequeña bolsa que logro mover un par de runas como la que le mostro el batpony. Spitfire, las observó interesada, pero antes de cualquier cosa siguió buscando en la maleta hasta que encontró la espada. La sostuvo con su boca, la apoyó en el piso y aplicando fuerza rompió las esposas contra el filo.
Afuera Clara se encontraba rodeada por los batponys, dos de ellos para ser exactos, la unicornio estaba algo fastidiada, sin embargo, sabía que era cuestión de tiempo conocía a Spitfire y pronto saldrían de ahí. Cada que algún batpony le hablaba les contestaba de manera sarcástica en francés, le gustaba ver como se fastidiaban o la veían confundidos. Esta era una de las costumbres que tenía Clara en Canterlot para molestar a los guardias cuando la detenían por algo, siempre lograba que la dejaran ir así o hacer tiempo hasta que alguien más llegara a hacer la distracción para que huyera. Al recordar sus pequeñas aventuras un tanto traviesas en Canterlot, mostró una sonrisa y observó hacia el tejado del teatro, si Spitfire escapaba no saldría por una ruta común.
Cuando Umbra regresó al lugar donde había dejado a Spitfire está ya no estaba y tampoco ninguna de las cosas que había dejado ahí, se había llevado consigo toda la maleta. El batpony al ver esto salió nuevamente del cuarto y siguió el camino por el que creía se había ido Spitfire.
La pegaso, con la maleta buscaba alguna salida secundaria, no quería hacer ruido así que las ventanas no eran una opción. Sin embargo, esto no le evito asomarse por una ventana y hacerle señas a Clara hasta que esta finalmente la vio y comprendió. Clara entonces se levantó y comenzó a caminar, los batponys vieron esto y se acercaron a ella, debían vigilarla, aunque no tuvieran permiso de esposarla o confiscarle su arma. Una vez se acercaron, Clara se detuvo en seco, ambos se detuvieron de igual manera y entonces la unicornio con su magia alzó una piedra y golpeó en el rostro con fuerza a uno de los guardias. Dicho guardia cayó inconsciente permitiéndole a Clara encargarse del otro, al cual logro noquear evadiendo uno par de golpes y lanzándole uno a la nuca.
Hecho esto, quiso alejarse del teatro suponiendo que Spit la alcanzaría más adelante, pero un disparó hecho justo enfrente de ella la detuvo, la hizo voltearse y ver ahí a Mary. Quien enfundando el rifle sacó una de sus pistolas y dijo:
-Ni un paso más.
Clara no le respondió, solo se dio vuelta y con su cuerno desvió la pistola justo antes de que Mary disparara, la batpony al escuchar a Clara correr hacia ella retrocedió y quiso apuntar de nuevo, pero la unicornio golpeó su casco desviando el arma de nuevo, paso rápidamente a un lado de ella y desenfundo la otra pistola de la tiradora. Clara intentó apuntarle, pero Mary de un golpe desvió el arma eh hizo un intento de igual manera. La batpony le apunto a la cabeza a Clara, pero esta movió la cabeza y con el casco empujo la pistola hacia el lado opuesto al de su cabeza, justo cuando Mary disparó.
Entonces Clara, aprovechó y apuntó, sin embargo, Mary tomó el casco de la unicornio evitándole apuntar, cuando Mary quiso apuntar Clara de igual manera sostuvo su casco. La segunda bala del arma de Mary se disparó fallando el tiro, Clara intento apuntar a la cabeza de Mary en medio del forcejeo en el que ambas sostenían un casco de la otra. Una vez creyó tenerla a tiro Clara disparó, sin embargo, este tiro se realizó justo en medio de las dos, por lo que la detonación las hizo separarse y ambas. Al retroceder se agacharon y desenvainaron su arma blanca, terminando en una pose en las que ambas se apuntaban.
Por su lado Spitfire encontró en su búsqueda por una salida encontró a Umbra, el cual tenía su sable desenvainado. Spitfire al ver esto igual desenvainó y sentenció:
-¡No tengo nada contra ti! Solo apártate…
-No puedo hacer eso Spitfire -respondió avanzado hacia la pegaso con la espada en alto.
Entonces se hizo el primer tajo en el que las espadas quedaron en equis.
-Tengo una deuda que cumplir Umbra, un deber que jure hacer y ni tú, ni nadie me lo va a impedir. – añadió Spitfire antes de romper la equis y contra-atacar
Umbra bloqueó sus dos ataques y volvió a atacar ahora con una estocada la cual Spitfire evadió antes de atacar nuevamente. Las espadas chocaban constantemente hasta que nuevamente quedaron juntas ahora en una cruz.
-¿y si no lo eres? ¿Qué pasa si en verdad eres una traidora? No te puedo dejar ir… si en verdad eres una traidora ya eh tratado con ponys como tú -alegó Umbra
Spitfire reaccionó colérica y aplicando fuerza a su espada llevo a Umbra hasta la pared quedando nuevamente las espadas en equis.
-¡¿Tu que sabes de vivir?! ¡Nada sabes de mí! No me puedes juzgar…
Umbra reaccionó nuevamente rompiendo la equis y lanzando ataques consecutivos que hicieron retroceder a Spitfire mientras bloqueaba los ataques. hasta que Umbra la dejo contra la pared con ambas espadas al cuello
-¡Eh visto morir a miles de mis soldados, he visto morir familias enteras! ¿tú que has vivido? ¿Tú qué sabes? -respondió el general
Spitfire colérica, empujó a Umbra y respondió apuntándole:
-¡Se lo que es que el mundo esté en tu contra! ¡Perdí mis amistades y la última que me quedaba murió agonizando en mis cascos! ¡fui traicionada por toda una nación! ¡No te atrevas a hablarme de dolor!
Una vez más iniciaron los ataques por parte de Umbra las espadas chocaban una y otra vez, dejando la melodía del aceró en los pasillos del teatro. Finalmente Spitfire sentenció mientras atacaba a Umbra con rabia:
-¡Te lo advierto general, no eres nada contra mí a pesar de mi posición sigo teniendo el control! ¡soy la más fuerte de los dos y si he de matarte aquí lo haré!
Al sentenciar esta última palabra Spitfire lanzó un tajo lo suficientemente fuerte para arrebatarle su arma de los cascos a Umbra, el batpony en reacción a esto retrocedió hasta tocar la pared. Spitfire se acercó a él apuntándole con la espada y agregó:
-Soy inocente… eso lo puedo jurar, pero no puedo esperar a que lo compruebes hay algo que debo hacer y no dejare que nadie interfiera… algún día lo entenderás Umbra, hemos vivido casi los mismos años, sin embargo, aun eres más joven que yo lo sé por tu aspecto. No luches más, déjame libre y no habrá ni una gota de sangre en el suelo.
Al ver que Umbra bajaba la guardia Spitfire escapó rápidamente, al poco tiempo encontró una ventana abierta y salió por la misma. Con Clara y Mary el asunto estaba tensó, ambas se apuntaban aun la una a la otra, sin embargo, ninguna disparaba. Al ver a Spitfire salir del edificio Clara decidió hablar, con una sola y simple pregunta:
-¿Le dispararías a quien hace unas horas te salvo la vida?
La mirada de Mary cambio totalmente al escuchar esto y lentamente bajó su arma, al ver esto Clara hizo lo mismo y envainó su espada. La unicornio comenzó a retroceder lentamente, hasta que decidió arrojar la pistola y correr en la dirección que había visto volar a Spitfire.
Momentos después Umbra salió del teatro por el mismo lugar por donde había salido Spit y encontró a su hija observando en la dirección en la que se habían marchado.
-Mary, despierta a los guardias y síguelos, no hagas nada en su contra. Cuando sepas donde está la vampiresa regresa a mí y llévate un pequeño grupo contigo – ordenó Umbra
Mary afirmo con la cabeza y partió aun teniendo noción de adonde irían.
