Disclaimer: Nada de los personajes mostrados me pertenecen… Sólo es un juego loco que me invento en mis ratos libres. Todo es obra y gracia de la señora: Stephenie Meyer.
Summary: Han pasado 10 años desde el nacimiento de mi hija, ahora es novia de mi mejor amigo, ¿Y siempre tenían que entrar dos y salir tres? Bueno eso solo les pasaba a las Swan. EDITADA/ DESPUÉS DE AMANECER.
Pov Renesmee
-Lo peor de todo es que llevo días sintiéndome abatida, mamá, tal vez no sea el mejor momento… pero mi periodo no ha llegado- Apenas recité las últimas palabras de mi corto relato y mi madre pareció que en cualquier momento caería desmayada. Por mi mala suerte no fue así y , juzgando por la mueca que hizo, activo su escudo para proteger la plática de mi papá, que esperaba no hubiera oído lo anterior y que mi intento por bloquear la conversación estuviera sirviendo.
Cuando sentí que mi mamá se relajó un poco, supe que el escudo estaba listo para ser utilizado.
Le tendí mi mano hacía su mejilla, la cual no vaciló ni un segundo en aceptar, pareciendo demasiado ansiosa.
Cuando nuestras pieles hicieron contacto me concentré en los últimos dos días, en los cuales escondérselo a mi padre y Jacob se estaba convirtiendo en un suplicio demasiado incómodo.
"Imágenes empezaron a navegar por mi mente, desde el día que todas las piezas se unieron, paralizando mi mundo y haciéndolo girar y girar. Rememoré el día en que conté los días de mi periodo que hasta la fecha estaba ausente. Pasando por las fuertes náuseas reprimidas, calambres demasiado intensos, que antes atribuía a las largas caminatas que me obligaban a realizar, ahora parecía que todo me sobrecargaba, despertaba más tarde de lo normal y comía un poco más.
A pocos días de haber llegado a la isla, entre el equipaje, en lo más rebuscado y solitario de mi maleta, había algo que capto mi atención. Tía Alice, aunque no podía ver nuestro futuro, por lo visto podía intuirlo. Se había dedicado a insertar pruebas de embarazo en mi mochila, cosa que al principio me había alarmado e insultando, después cambiándolo por una mueca que sólo demostraba: Es Alice. Por lo visto la prueba arrinconada en un cajón, donde nadie sabía de ella, había sido demasiado útil, comprobando mis teorías.
El día en que junté las piezas, mi mundo palideció y se fue cabeza. Estaba un 99% segura de estar embarazada, del hombre que sin duda amaría por siempre, pero en el momento menos indicado.
El insignificante uno porciento faltante en la ecuación logró aclararse el día en que Kaure y Gustavo vinieron a realizar la limpieza y a surtir la comida.
Mi madre, con palabras cortas y atropelladas, hace algunos años me relató la historia de su embarazo, de cómo Kaure fue aquella que pronunció las palabras que tanto temía. Por suerte esta vez no pronuncio tales.
Estábamos despertando, eran mis primeras náuseas y las contuve en altos niveles, sorprendiéndome a mi misma. Pasados unos segundos después del acontecimiento, y de extrema sed, me decidí a tomar aun vaso de agua de la cocina, la cual estaba siendo surtida por Kaure, ella me miró de arriba abajo, con el entrecejo marcado pero sin decir alguna palabra, su mirada la delató porque sus ojos posaron la mirada en mi vientre, que hasta ese momento no había visto yo alguna diferencia.
¡Todo fue tan rápido! Ella lo supo antes que ninguno, por lo visto decidió omitir sus comentarios, pero con el paso de los días mi mente lo fue corroborando con sus acciones biológicas y pues… estaba oficialmente embarazada"
Diciendo lo último de mi largo y sorprendente discurso mental, solté mi mano de la mejilla de mi madre y la miré a los ojos, con la pena inscrita en ellos.
"En verdad lo siento" atiné a decir con un suave movimiento de labios, con el cual mi mamá sólo asintió y se acercó a mi moviendo sus brazos en mi dirección.
En nuestro fuerte y cálido abrazo, demasiado cálido para su piel, el cual me demostraba que no me recriminaba ninguno de mis actos, empecé a divagar de nuevo… Se sentía tan bien por fin decirlo.
¡Pero aún faltaba mi padre! El volvería a morir con la noticia… Después de esos pensamientos mi alegría reciente fue siendo reprimida cada vez más por un sentimiento de tristeza, la cual era de un conflicto enorme. Mi bebé el cual amaba desde el primer momento y mi padre, al que decepcionaría para toda la eternidad. ¿Las peleas con inmortales duran para toda la pertinacia?
No podía esperar a contarle a Jacob, quien sin duda se volvería paranoico, mi corazón dio un vuelco de emoción al imaginar a mi pequeña o pequeño en los brazos de mi Jake, el moría por tener familia, la cual me desilusionaba al pensar que jamás le podría dar… hasta ahora.
Mi madre rompió el abrazo, sumamente conmovida por mis últimos pensamientos y demasiada concentrada en mantener el escudo en su momento de debilidad sentimental.
-Hija, ¿Sabes que tienes que decirlo, ya, no?- me miró con ojos de preocupación mientras tomaba mis manos cariñosamente y las acariciaba al mismo tiempo.
Me sentía clavada en la loseta de la cocina, ¿Cómo decirlo ahora? Con mi madre todo era tan fácil.
-Deberías empezar por Jacob- sugirió mi mamá, en voz demasiada queda como para que los hombres de aquí lograran oír algo.
Soltó mis manos de un momento a otro, saliendo de la cocina y girándose en el marco de la puerta hacia mi dirección.
-Iré con tu padre a dar un paseo, cuando regresemos deberás confesarlo, Ness- Y se giró seria, su semblante no mostraba enojo ni exaltación, su rostro enmarcaba una clara arruga de preocupación.
Respire hondo, tratando de controlarme y pensar en cosas irrelevantes, como tía Alice me había enseñado para que papá no leyera mi mente.
Inhalé y exhalé otros segundos más, los suficientes para encontrar fuerza y encarar lo que dentro de unos meses tendría fecha de expiración… al menos dentro de mi.
Recorrí la casa demasiado lento hacia los cuartos, esperanzada que el momento pudiera pausarse un poco, dado a mis fallidos resultados, decidí aventurarme al cuarto de Jacob, el cual estaba en completo silencio y con las luces mitigadas.
Aunque yo tenía clara lo que Jacob sentiría por nuestro hijo, aún sentía temor por su reacción, la cual aseguraba que no sería mala, pero tal vez le preocupara un poco su vida cuando mi padre lo quisiera asesinar.
Llegué a la cama en la cual Jacob yacía de manera cómoda, placentera, de manera relajada y con semblante feliz. Hincándome, comencé a besar su nariz, descendiendo hasta sus mejillas, barbilla y por último su boca.
Mi licántropo comenzó a balbucear de forma inconsciente, haciendo que mi mente comenzará a formar imágenes de un pequeño como él; desterrando esos pensamientos y manipulando a mi mente para que se concentrara en el objetivo primordial, comencé a acariciar su cara, rozando apenas sus mejillas y párpados, lo cual lo terminó de despertar.
-¿Sigo soñando? ¿Estoy viendo a un ángel?- comenzó a ofrecer cumplidos, estirando sus labios hacia los míos de manera cómica. Ridículo lobo, yo estaba con los nervios de punta y el claramente divertido.
-Jacob- llamé su atención de forma seria- necesitamos hablar de algo… importante.
Murmuré lo último con voz demasiado lejana, ausentándome, queriendo evadir la situación y pasar a la parte feliz, donde el me abrazaba y nos dábamos un beso como promesa.
Su cara, al ver mi expresión, pronto se cobró más seria, con ojos expectantes y analizando la extraña situación que para él se estaba presentando.
-Jake, la noche que compartimos, tu sabes… nuestra primera vez…- ¡Claro que sabe de qué hablas Renesmee! Me reprendí mentalmente. Mi novio comenzó a formar una estúpida sonrisa en el rostro, la cual acallé con una cara que demostraba seriedad- Bueno, no nos protegimos, yo soy fértil y…
Hice un movimiento de manos que demostraba un golpe, pero mi voz se quebró antes de comenzar.
-Bum…- exclamó él por mi, su cara estaba pérdida en la oscuridad, sólo alcanzaba a reflejar su rostro, el cual no quería ver por miedo a no encontrar la reacción que esperada.
Sus ojos comenzaron a moverse de manera desubicada, buscando algo con la mirada que al parecer resulté ser yo.
Al momento que logró enfocar su mirada con la mía, comenzó a respirar profundamente y preguntar:
-¿Es verdad Renesmee? ¿Estamos esperando un hijo?- murmuró bajo con, lo que quería pensar, era emoción impregnada en su voz.
Me limité a asentir de manera tímida y con lagrimas que ya acechaban mis mejillas, las cuales al final no dudaron en caer libremente por ellas.
Mi novio se reacomodó un poco en la cama, pareciendo que se estiraba por la siesta que tuvo, pero realmente lo que hacía era inclinarse para poder tomarme en brazos y tenderme sobre su pecho.
-Es la mejor noticia que me pudiste dar, cariño- expresó contra mis hombros en los cuales su cabeza recargaba. Conforme su respiración se fue calmando, sentí gotas frías recorrer mi espalda, suponiendo que había estado gastado algunas lagrimas sobre mi hombro.
Cuando nos separamos pude ver sus ojos con claridad alumbrados de una luz débil, pero aún así notándose ligeramente humedecidos.
-No pensé que esto podría pasar- exclamé de repente con la voz un poco ronca por el llanto- nunca pensé que pudiéramos tener hijos, Jacob.
-Siendo franco, yo alguna vez lo llegué a contemplar, no te comenté nada, no quería que nos hiciéramos ilusiones de ningún tipo. Pero ahora, ¡Estás embarazada, amor! Tendremos un pequeño o pequeña que correrá por todos lados, será el consentido de todos, ¿Te lo imaginas?- gritaba Jake de emoción, vaya que lo había tomado con mayor entusiasmo de lo que creí, o tal vez aún no recordaba importante un detalle…
-Claro que sí, sólo omitamos tu parte de perro de la ecuación y que tal vez tu hijo no llegará a conocerte…- comenté lo último de manera rápida y sin darle importancia.
Mi novio-pronto-futuro-papá emitió un ensordecedor tono de angustia. Aunque no sabía si identificarlo como parte de lo del perro o la última parte, que me gustaría no volver a mencionar.
-¿Te irías? ¿Me alejarías de mi hijo?- clamó agitado, sobándose los cabellos del frente y con mueca de preocupación, semejando un completo desesperado.
-Parece que no recuerdas que tengo un padre que aún se acuerda que llevaste a su hija de "12 años" a la cama- dije al momento en que ponía los ojos en blanco por su rápida y absurda conclusión- Además tengo dos tíos, que aunque no dan tanto miedo como Rosalie, sé que te romperían las costillas… ¿Eso no te asusta, Jake?
Dije con la ansiedad a flor de piel, palideciendo y sintiéndome una horcada que clamaba atención desde mi estómago.
Corrí hacia el baño, levantando la tapa y dejando vaciar el contenido que amenazaba con salir. Jacob corrió a mis espaldas, separando el cabello que tiraba por mi frente y acomodando detrás de mi oreja, comenzó a trazar círculos por mi espalda, tranquilizándome mientras yo reposaba alado del baño recargándome en el piso frío.
-Sabes que nada de eso importaría más, ellos advertían que algún día nos casaríamos, formaríamos nuestra familia, con o sin hijos, eso no lo sabíamos, la diferencia radica en que uno sucedió antes que el otro. Pero el orden de los factores no afecta al producto ¿Cierto?- Me consolaba mi prometido con risas, risas que hacían verse más joven, con más vida, irradiaba felicidad, la cual yo quería obtener y que sabía que no lo haría sin antes hablar con mi papá.
Nos levantamos del suelo y, después de darme una rápida enjuagada bucal, nos dirigimos a la cocina, siendo hora de la cena Jacob preparó sándwiches de pollo, con el recalentado que Kaure había dejado días atrás.
El estrés había ido en descenso desde que observé como la noticia había hecho a un Jacob más alegre, parecía que al hombre le habían inyectado vida. Sin embargo a medida que se hacía más tarde, me volvía más ansiosa.
Mis padres llegarían en cualquier momento, así que me encontraba preparando a Jacob para que no metiera la pata y su cabeza delatara a ambos con pensamientos gozosos.
Entretanto hablábamos de trivialidades acerca del bebé, le platicaba sobre la prueba que Alice había introducido al equipaje, así como a nuestro futuro como pareja, nos encontramos con ruidos notorios del exterior, suponiendo que era mi madre tratando de avisar que estarían cerca.
Jacob entendió de inmediato la alusión y comenzó girando su cabeza por la habitación y divagando en asuntos sin importancia, manteniendo su mente en estado tío Emmett.
Mis manos comenzaban a sudar, tocando las de Jacob y al igual que él, tratando de pensar en temas irrelevantes mientras mis padres ingresaban por la casa y se dirigían a nuestro encuentro.
Cuando mi madre fue la primera en atravesar la entrada de la cocina, me relajé, ya que su ceño reflejaba que mantenía el escudo colocado sobre Jacob y yo, así pudiendo tener libertad de pensamiento y la primicia de la noticia para nosotros solos.
-Hola, chicos ¿Qué tal les fue?- susurró mamá, de manera casual y mirándome a los ojos, sin vacilar y con determinación en los suyos.
-Excelente, Bella- susurró Jacob en cuanto mi papá entraba a la habitación.
-Querida, ¿Me podrías decir por qué el escudo está puesto?- mencionó mi padre con el ceño fruncido y posición incómoda, mirando a mi madre de la misma forma en que ella me veía a mi hace unos segundos.
Algo me decía que sospechaba de alguna forma y sobre algo en especial, su mirada reflejaba incertidumbre que quería aclarar ahora mismo.
-Papá, bueno, la verdad es que necesitamos hablar- dije con una risa nerviosa al último de la oración y una falsa sonrisa de: Nada está bien por aquí.
-Lo sé, tus pensamientos han merodeado por temáticas que sólo Alice te enseñaría como modo de rehuir, me has estado evitando hija. Sé que la situación… pasada fue incómoda e impertinente, pero el tema fue relegado, lo zanjamos en el camino, sigamos con los planes, tu pronto contraerás nupcias con Jacob y aunque mi niña se vaya de casa, seguirás siendo nuestra hija, sin importar la cosas que hayan pasado. Hija, por todo lo anterior, he estado reflexionando y les doy mi bendición para que se casen.
En este momento quería llorar, pero tenía que ser fuerte y poner una gran sonrisa por lo que a continuación se venía…
-Papá, ¡No sabes cuánto gusto me da!- exclamé mientras Jacob me daba la mano y apretaba consecutivamente, las gotas saladas comenzaban a brotar de mi ojos y las limpiaba mi otra extremidad. Mi padre esperaba expectante, sabiendo que diría más que eso.
-Hmm, gracias Edward, es muy importante para nosotros- marcó Jacob con timbre serio, sabía que era el momento de morir o conocer a su hijo.
-¡¿SU… QUÉ?!- vociferó mi padre, jurando que lo vi con un color más tórrido que el habitual…
CHICAS ME HAN PLAGIADO, me acaban de avisar que una chica llamada Dania Guzman me está plagiando en un grupo de facebook! por favor no lean lo que publica, ya que por ende no le pertenece.
¡Hola Chic s! Porfa no me maten aún, dejen que acabe al menos la historia. ¡Este capítulo me ha encantado! ¿A ustedes qué tal? ¡Era la escena más esperada! (bueno y la que viene jaja) No se lo vayan a perder porque el encuentro va a estar I-n-t-e-n-s-o, sé lo que les digo. Estoy sentida con ustedes :(, nadie me dijo que escribía mal Renesmee, o sea que clase de escritora soy! Jajaja No se crean, lo bueno es que lo corrijo a tiempo.
Muchas gracias por todos los Reviews! Ya van 36 :3 Pero como siempre gracias a:
Makena Connor, Sakura Michel, Renesmee Black Cullen, Hildiux, IKISSYOU, Moni Camacho, Steph Leto, Maka Targayren, Dnisse: Se van a poner a Jake como chancla :] (así se dice en mi país!) y pues obviii la historia la seguiré, a veces me tardo un poquito más, pero nunca dejaré de subir los caps. (al menos no sin antes avisar), pronto veremos lo que Ness trae consigo y como lo solucionan los Cullen ;) Muchas gracias por su apoyo chicas, cada vez que tengo poco ánimo para escribir, me basta con leer sus reviews e inmediatamente me inspiran a seguir con esta aventura.
Ale 74: De hecho en la historia original las cosas están muy distintas, ahí Carlisle les daba la noticia de una manera un poco "irreal" que aquí Kaure contribuyera un poco me ha encantado de sobremanera. No te puedo adelantar mucho sobre el embarazo, lo único es que… Todo puede pasar ;) Gracias por tus reviews!
ACTUALIZACIONES: CADA 4/ 5 DÍAS, SIN FALTA.
Dejen Reviews ya que es lo más satisfactorio que un escritor pueda recibir (tanto buenos como malos, lo importante es mejorar). Espero que ustedes la disfruten tanto o más como yo la he disfrutado escribiendo.
