Disclaimer: Nada de los personajes mostrados me pertenecen… Sólo es un juego loco que me invento en mis ratos libres. Todo es obra y gracia de la señora: Stephenie Meyer.
Summary: Han pasado 10 años desde el nacimiento de mi hija, ahora es novia de mi mejor amigo, ¿Y siempre tenían que entrar dos y salir tres? Bueno eso solo les pasaba a las Swan. EDITADA/ DESPUÉS DE AMANECER.
Pov Edward
Imágenes de una adorable humana con vista curiosa en la cafetería de Forks se deslizaban por mi mente, colándose también nuestras citas nada convencionales y mi pequeña Bella asustadiza a la velocidad; nuestra ansiada –al menos por mi parte- boda, Luna de Miel y los enormes problemas que ésta acarreó, así como la felicidad que trajo después; concentrándome en los cambios positivos de mi personalidad gracias a la entrada de Isabella en mi vida, agradeciendo a la vida por lo afortunado que había sido.
Llegamos a casa con tiempo suficiente, Emmett era un verdadero Cullen al momento que pasó la línea de los 190 Km/h.; por suerte ya nadie podía resultar mareado.
Salimos del auto, sostenía firmemente la mano de Bella a mi costado, ansiosos y con la calma que 100 años me otorgaban. Mis hermanos nos observaban con sigilo, preguntándose el porqué de nuestro lento andar.
Cuando nos instalamos en la gran casa y todo parecía estar en orden en la cabeza de mi hija y yerno; decidieron hablar.
-Uhm… nos gustaría hablar con ustedes- tragó saliva Renesmee- Es algo importante.
La mente de todos los desconocedores estaba en éxtasis, tratando de adivinar en silencio cuál era la noticia que mi hija tan seria comentó.
Emmett era el más emocionado, su mente era un total nudo mientras se carcajeaba. Rosalie estaba alterada, era como su hija y no podía concebir que algo malo le sucediera. Carlisle y Esme parecían tranquilos, pero muy en el fondo, escondiéndolo, estaban expectantes. Alice sonreía de manera alarmante y Jasper sólo aprovechaba la situación para alterarnos y tener un momento de inmadura diversión.
Todos estuvieron en la sala antes de que el corto favor que solicitó mi hija acabara, Bella y yo habíamos terminado de subir el último peldaño de la entrada.
Ness y Jacob permanecían con las manos sujetas fuertemente, un claro signo de nerviosismo.
-¿Qué sucede?- cuestionó Rosalie desesperada al silencio de mi hija, moviendo los ojos de Nessie a Jacob y de Bella a mi.
La atmosfera cada vez se sentía más saturada. Lancé una mirada de advertencia a Jasper, ordenando que quitara su extraño don del camino. De inmediato captó la intención y el ambiente se relajó un cincuenta por ciento.
-Bueno lo que Ness quería decir es que…- comenzó Jacob, pero su mente estaba en caos total, no podía seguir, estaba atolondrado… tal vez era a causa de los esteroides que siempre negaba consumir.
La bomba calló cuando todos rodeaban a mi hija, parados en circulo y de forma protectora.
-Estoy embarazada- soltó de manera rápida y sin meditarlo tanto.
En la sala se sostuvo el silencio prolongados microsegundos, esperando a que los vampiros en cuestión reaccionaran de su letargo y admitieran su reacción.
Mi cabeza comenzó a llenarse de gritos, unos más amables que otros, pero ninguno dirigido a mi persona.
-¡¿Qué?!- Rosalie fue la primera en reaccionar, su expresión era de diferentes emociones entrelazadas y oponiéndose- ¿Cómo es eso posible?
Estaba ida, sumergiéndose en su sillón continuo y dejando la sala de nuevo en silencio.
-Wow, ¿Enserio?- dijo Emmett por primera vez serio, y en voz baja, en 12 años. Estaba renuente, una imagen que me traspasó ocupaba su mente: Bella yacía tendida sobre la mesa de cirugías, rebosante de sangre y con la mitad del cuerpo destrozada.
Mi mirada buscó la suya de manera involuntaria, suponiendo que mis ojos demostraban el dolor que aquella imagen mostraba. Articulé de manera veloz y poco entendible, esperanzado a que eso lo motivara a dejar de mandar horribles fotografías a su mente, que perturbaban más a la mía.
"Ella estará bien…" asintió de manera inverosímil y despegó su vista de la mía.
Nuestro roce de palabras había pasado desadvertido dado a que Esme capturaba la atención de todos cuando colocó sus pequeños brazos alrededor de mi hija y le susurraba palabras de cariño que sin filtro su mente citaba.
Carlisle estaba inmóvil, silencioso, analizaba la situación y no podía evitar comparar la llamada que efectuó hace 12 años cuando Bella le comunicó de su embarazo en Isla Esme. Se sentía extasiado, le encantaba la idea de un nuevo miembro de familia, y parecía más relajado que todos, ya parecía tener claro alguna manera de efectuar el parto en que lo podría traer al mundo un nuevo ser.
Jasper permanecía pegado a Alice, sosteniendo con sus brazos la delgada cintura de mi hermana, que jubilaba de emoción. Sopesaba la situación igual que Carlisle, siendo un poco más dramático que él y menos que Emmett. Alice por su parte… Resultaba estar enterada de todo.
"Edward, ¡Lo vi, los vi! Tu y Bella compraban cosas de…" Alice comentaba con notable entusiasmo al momento que Emmett se recuperaba y sacaba a relucir una de sus bromas.
-¿Así que ustedes dos ya…? ¡Sobrinita!- Se carcajeaba Emmett, deseando que nadie notara su preocupación y parecer seguro.
-Emmett, de verdad eres imbécil- dijo Rosalie quien ahora su cara estaba transformada en una sonrisa brillante, la misma que sostuvo todo el embarazo de Bella.
-¿Por qué ustedes no parecen sorprendidos?- Jasper ignoró la broma y nos miraba de forma intrigante.
Bella dudó un poco antes de contestar, tartamudeó palabras nerviosas pero prosiguió:
-Nos enteramos en la Isla- paró, insegura si seguir o dejar que Renesmee continuara- apenas ayer.
La mente de todos parecía que zumbaba, acomodaba los engranes, comenzando a trabajar de manera adecuada, cada quien arreglando posibles planes sobre el embarazo de mi hija. Todos se semejaban a Carlisle en cuanto a su pequeña Ness refería.
Aunque algo inseguros si decir "¡Felicidades!" era la manera adecuada de aceptación, decidieron emplearla, acompañada de variados abrazos que mantenían a mi hija feliz.
Recapacité de mi figura, fijándome que no me había movido ni un milímetro de mi lugar; Bella me acompañaba en mi juego, los dos pareciendo firmes estatuas compitiendo por la mejor postura y a la vez siendo grandes aliados en el calvario de nuestra angustia por la salud de nuestra primogénita.
Rosalie después de unos instantes parecía estar gozosa, otro bebé que ayudar a cuidar, amar y atender; Alice esperaba ansiosa las sesiones de compras, ya estaba haciendo el mapa de la nueva recámara, cómo decorarla; Emmett sostenía con esperanza la idea de ser el mentor del nuevo integrante…bueno, no creo que eso fuera a ser posible; Esme lloraba internamente, feliz de tener a un pequeño "lo que sea" entre brazos; Carlisle se ruborizaba, la curiosidad era tan intensa como el deseo de tener otro familiar, esto no se veía esto todos los días y eso lo llenaba de un alma investigadora; Jasper estaba serio, tranquilo y manteniendo a raya sus emociones, sabía que aunque no me dejara echar un vistazo a su mente, tenía muy claro los planes que ejercería sobre el nuevo "cadete" familiar.
Bella se removió de su lugar, pasó su brazo por mi espalda y escondió su rostro en ella, quitando su escudo y regalándome sus pensamientos.
"Edward… ¿Crees que algún día tu hermana deje de atormentarme?" suspiró mi esposa con cara de desanimo.
Le iba a preguntar el porqué pero no necesité mayor explicación que la siguiente frase de Alice.
-A sí que vamos a ir mañana de compras ¿No?- entusiasmada tomaba en brazos a mi hija y daba pequeños jalones de sus manos, hacia arriba, hacia abajo.
-No lo creo- dijo Carlisle antes de que Ness le contestara- necesito hacerle una pruebas para saber de qué se trata esto.
-¿Qué clase de pruebas?- preguntó mi hija asustada de que tuviera que visitar el hospital; de tal palo tal astilla, y Bella podía corroborarlo.
-Empezaremos haciendo una ecografía, muestras de sangre, todo- dijo mi padre que empezaba a apasionarse demasiado con la idea.
"No pienses que me aprovecho de mi nieta, Edward. Sabes que es algo extraño y no haré nada que lastime a ambos- mencionó, yo sólo me dedique a asentir-Hay que averiguar qué es, ya."
-Sería un gran favor que pudieran hablar- Bella que estaba al pendiente de mi, externó con favor.
Dudé un poco sobre las palabras adecuadas que diría con toda la familia presente.
-Carlisle mencionaba sobre la posibilidad de otro embarazo anormal, ya que por más tiempo que tuviera… los síntomas no deberían estar.
-Por supuesto que debimos imaginarlo, ya que, ¿Qué tiene de normal esto?, una semi vampira y un semi lobo- Renesmee se encontraba frustrada, lagrimas desbordaban sus ojos y comenzaba a abrazarse aún más de Jacob.
-Cielo… soy metamorfo…- dijo Jacob corrigiendo dulcemente en su oído.
-Lo sé- puso los ojos en blanco, enojada y llegando a la histeria, colapsó en lagrimas silenciosas.
¿Qué le sucede? Todos sabíamos que era normal el cambio de humor ya que en su estado las emociones cambiaban de manera escalofriante, pero nunca esperé experimentar tales.
-Está bien Ness, no te preocupes- dijo Alice con una sonrisa despreocupada, pero por dentro su cabeza seguía y seguía.- Después del hospital podría ser la sesión de compras.
Pobrecito… o ita.
Después de que el ataque de mi hija se fuera suavizando en drásticos 30 minutos, donde por cierto Jacob no dejaba de abrazarla. Bella propuso que nos marcháramos a "dormir". Muy conveniente en verdad.
La audiencia que por fin empezaba a recuperarse del shock y a ser un poco más positivos respecto a la noticia, asintieron, queriendo ellos también lograr asimilar la novedad.
La primera en despedirse fue mi hija, que se levantó del asiento en que el descansaba, mientras toda la familia conversaba acerca de las vacaciones, planes y sobre todo, el futuro…
En una fracción de segundo mi mente logró visualizar una imagen que la cabeza de Jacob producía, más bien, sólo era el lente de la cámara de la escena que sucedía a mis espaldas.
Renesmee acariciaba su plano vientre, deteniéndose en él, con devoción. Así que Jacob no podía mas que vanagloriarse de aquella visión.
Mi hija comenzó a avanzar rumbo a las escaleras, a la recamara que tenía dos camas individuales, donde suponía que Jacob dormiría. Nadie tenía ánimos de pelear hoy.
Después del sonido de las puertas todos comenzaron a hablar, ¿De verdad creerían que no los escucharían?
Sí.
-¿Felicidades?- dijo Emmett abrazándome, con una clara sonrisa granuja adornando su engorrosa cara.
-Claro, Emmett- le dije devolviéndole el abrazo, apretando con más fuerza de la necesaria. Su mente, aunque ahora más alegre continuaba siendo un lago de pensamientos.
-Oh por Dios, ¿Bisabuela? No soy tan vieja… literalmente- murmuro Esme para sí.
-¿Y qué hay de mi?- reprochó Carlisle, mientras se paraba del asiento individual.
-No lo están- dijo Bella abrazándolos uno por uno.- Tal vez… sólo un poquito.
Bella explicó haciendo una mueca y sosteniendo en su mano, con los dedos casi juntándose, la expresión anterior.
-Seguro, ¡A-bue!- molestó Emmett ahora levantando del piso a mi esposa con una abrazo.
-Hey, tu vas a ser tío abuelo- le devolvió.
-Lo sé- dijo Rosalie infinitamente feliz, quien permanecía en el asiento con las piernas cruzadas. Parecía que en verdad disfrutaba de la comodidad que el sillón le ofrecía. O las piernas le temblaban tanto de la emoción que desfallecería si enderezaba.
"Oh, Rose. ¿Cuándo cambiarás?" Pensaba en su dirección, siempre tan vanidosa y egocéntrica. Si no leyera su mente… que concepto tan distinto mantendría sobre ella. Y no tan positivo.
-Felicidades- dijo Jasper dándome un abrazo menos fuerte que Emmett y con ánimos de fundamentarme pánico- abuelo…
-Por supuesto, Jazz.
-¡Bella tenemos muchas cosas por hacer!- comenzó Alice a relatar el plan que mantenía en mente desde hace rato- el cuarto, ropa, muebles, accesorios...-masculló ahora preocupada.
"No tengo tiempo. Oh por Dios." En verdad que parecía agobiada.
-Alice sabes que no hay prisa- le dije intentando que se relajara, o al menos dejarnos de estresar a todos.
-No si no nos movemos- Relució con su sonrisa.
-Tranquila, hermana- le dije levantando las manos en señal de paz y dando una mirada de completa angustia por la persona que involuntariamente sería arrastrada con ellas.
-Está bien pero, pasado mañana hay compras- decidió Alice ignorándome y dirigiéndose a Rose.
-No parece tan mala idea…- Bella pareció dudosa de que estuviera cometiendo un error de lo que se pudiera arrepentir. No estaba tan alejada.
-Por supuesto que no la es, he tratado de que vallas de compras por tu propia voluntad en más de diez años y ahora tu lo preguntas- dijo Alice feliz, y pensando que ya había cumplido su cometido de vida- eternidad.
Nuestra pequeña charla después del "Iremos a dormir" se extendió por más de las 12 am, disfrutando de los días perdidos entre mis hermanos y padres.
Bella estaba en éxtasis, definitivamente emocionada por la tardada remodelación que Alice y Esme habían hecho a nuestra cabaña.
-Oh, Edward, ¡Ve que hermosa es! Se han lucido, como siempre. ¡Como los amo!- jaló mi mano en dirección a la siguiente habitación, cuando abría las puertas de cada una y las examinaba con detenimiento, emoción y agradecimiento; Dentro de nuestra casa el cambio era poco notorio a la anterior en Forks, no sentimos el cambio, era del mismo estilo particular que había sido aumentado con la recompostura.
Pov Bella
Edward acariciaba mi espalda que se extendía sobre su pecho, dando pequeñas caricias que lograban estremecer cada célula de mi sensible cuerpo.
Solté unos repiques de viento, que al momento identifiqué como carcajadas, aún un poco extrañada de esos sonidos provenientes de mi.
-¡De qué te ríes, corazón?- ronroneó Edward debajo de mi, copiando mi música.
-Sabes lo que esas cosquillas provocarán, Cullen- volteé a mirarlo con sus perfectas facciones en simetría con una sonrisa.
Eran las 5 am y parecían ligeros segundos desde que reestrenamos nuestra adorada cabaña. Cuánto extrañaba mi casita… Aunque los 4 años que teníamos en Canadá jamás llegarían a reemplazar a mi verdadero hogar.
Un sentimiento de tristeza sacudió mi cuerpo, extrañaba tanto ese pueblo, a ese pequeño poblado del que hacía meses no teníamos noticias.
-Edward… ¿Crees que podríamos volver pronto a Forks?- vacilé unos segundos, esperando una reacción negativa- Tu sabes, sólo de visita.
La cara de mi esposo empezó a tornarse pensativa, en sus ojos latía el deseo de recobrar memorias y relucir ansiedades. Él también deseaba ir.
-Yo también he pensado en eso, amor. Sería fantástico, no hemos visto a Charlie desde que nos visitó hace un año y en vista de que Renesmee necesita hacer unas cuantas visitas… será conveniente.
Me quedé pasmada, nunca pensé que aceptaría con tal agrado y facilidad. Sería algo duro mantenernos escondidos en un lugar donde miles de recuerdos cobraban vida… aunque no tuviéramos mil lugares que visitar dado a nuestro poco gusto de salir por todo el pueblo.
Los años en Forks parecieron pasar como el aire, habíamos dejado toda una vida –incluso para personas que ya tenían una de más de 100 años-. Desarraigarnos por completo fue un verdadero dolor y aún así de vez en cuando Edward y yo solíamos escapar al claro, aunque nadie sabía de nuestra visita ya que más bien eran expediciones de caza encubiertas para todos… Eso era la ventaja de vivir a unas cuantas horas lejos. Además de la comodidad que eso significaba para Jacob, el novio de mi hija que poco a poco se había pasado a mudar sin invitación formal. Aunque estaba más que agradecida por eso.
Mi entusiasmo traspasaba la piel, casi lo podía oler, acariciar y volver a sentir.
-¿En qué piensas?- susurró a mi oído, me acunaba cariñosamente y mantenía mi mano junto a su muslo.
-Deseo tanto regresar… Ver a Charlie, a Billy, a Seth… ¡a todos los chicos!- bramé entusiasmada y diciendo un poquito más de lo necesario.
-No creo que sea posible ver a los chicos, Bells, aunque sabes que me encantaría ver la cara de Newton con algo de arrugas, una gran barriga, cuatro hijos de Stanley, que por cierto la edad le debería de sentar de maravilla- dijo lo último lleno de sarcasmo, riéndose él mismo de sus inusuales chistes sobre personas. Pero sabíamos que esto merecía la ovación.
Comenzaba a reír a grandes voces, no pudiendo evitar la imagen que mi mente arremolinaba. Sería toda una odisea verlos ahora.
-Edward, ¡Basta ya! No podré contenerme de ir a echarle un vistazo a mi buen amigo Mike si sigues haciendo suposiciones, además sólo tiene alrededor de 31, no creo que se haya puesto así…- repetía mientras mis carcajadas atormentaban de nuevo a mi garganta, haciéndose paso hasta quitarme la voz.- Y no me refería a esos chicos… hablaba de la manada. Pero lamento decirte que implantaste en mí la duda.
Mis ojos trataban de demostrarle a Edward una mirada de acecho, atisbo, entrecerrando los ojos de forma ridícula a lo que sólo rió más.
-No sería tan mala idea, sólo un vistazo ¿Eh?- guiñó con su ojo derecho y se acercó a mi boca. Definitivamente había consultado el reloj y sabía que disponíamos de cierto tiempo libre…
Al cabo de tres horas más decidimos que era una hora apropiada para comenzar con nuestro día. Sin duda sería emocionante con las compras por delante y unos estudios que no mantenían a nadie tranquilo.
Aunque la idea de acompañar a mi hija era palpitante, aún no superaba de buena forma mi paso por los hospitales, sabiendo que nunca regresaría ahí de ser por mi.
Edward había estado algo inquieto, analizando las posibilidades que el embarazo podría conllevar. En mi fuero interno se hacía notar una gran conformidad, denotando que mi sexto sentido de madre me concedía la razón: Renesmee estaría bien. A lo que Edward sólo asentía, confiando como siempre, pero manteniendo ciertas reservas sobre la persona que más idolatraba en su vida.
Mi esposo se mudaba de ropa en el armario, por razones obvias a lo que una vida sexual activa implicaba para nosotros. Tenía el ceño fruncido y con facilidad podía adivinar cuál era su sentir, a veces suponía que era mejor lectora de mentes que él.
-¿En qué piensas?- aún así cuestioné, deseando que mi pronóstico hubiera sido acertado.
-En nuestra nieta…
Bingo.
Con la mirada pensativa respondió, parecía que gran parte de la amargura que le causaba el tema lo había dejado ayer en el suelo junto a sus ropas.
-O nieto- contradije en tono meloso, cómodo e imponiendo.
-Lo que sea, todos sabemos que será hermoso… como su abuelo- aseguró con una sonrisa de satisfacción, reafirmando lo que mis pensamientos mandaban.
-Nadie dudaría de eso, abuelito- dije de manera incitante, entrando al gran armario.
Movía mis blusas en el cajón, sin sorprenderme por los dramáticos cambios en mi guardarropa- abundando la seda, satín y terciopelo oscuro- buscando el atuendo apropiado para un día como hoy. Me decidí rápidamente por un vestido plegado oscuro y comencé a situarlo en el lugar correcto.
-Además, teniendo a dos hermosas mujeres de antecedente, será toda una princesa- aseguró de forma discreta que sería niña, regalándome una sonrisa torcida para darse como el ganador.
-Dos guapos hombres también aportarían buenos genes- sugerí sonriendo cuando lo tomaba por la espalda.
-Sólo uno- sostuvo durante seguía abrochando su camisa de chalís clara.
-Cierto, Jacob es muy guapo- la broma causó el efecto esperado, haciendo que bufara.
Abrí mi mente con el afán de mostrar mi pequeña ilusión: un nieto con los rasgos Cullen y el espíritu Black, una perfecta combinación.
Me había sorprendido que estábamos mucho más entusiasmados de lo que hubiera pensado hace dos días. Demoramos más en salir a la casa grande debido a que constantemente reíamos e imaginábamos un bebé diferente, reflejado en memorias.
Llegamos a la casa con el tiempo suficiente de poder partir rumbo al hospital de manera cómoda.
Me sentía una intrusa en aquel vehículo. Jacob manejaba un viejo modelo –el cual no dejó que reemplazáramos hace algún tiempo- con Nessie a su lado, la mano fija en su pierna. Había pensado en reclamar, pero sabía que pasó mucho más que eso para llevarlos a ésta situación…
¡Hola chic s! Yo sé que me quieren matar. De hecho yo también, pero resulta que las cosas han estado intensas en el colegio, don't worry, los exámenes por fin han acabado. A cambio les dejé el capitulo más largo que he escrito y me ha encantado. Deja muchas dudas al aire ¿No creen? Como el regreso a Forks, qué sucederá con Billy y Charlie, ¿Y Renée? ¿Dónde anda la vaga? Jajaja mucho que hacer y poco tiempo. Pero haré un súper esfuerzo por tener a todos felices.
Muchas gracias a las chicas que se atrevieron a dejar reviews (¿Ven cómo sin muchos reviews no me emociono tanto con los días de publicación? :( )
Keyra, Alexandra Bellamy Pattinson, Renesmee Black Cullen 1096, Hildiux y mis dos guest's, que por ahí imagino sus nombres: Mil gracias por continuar creyendo en ésta historia, aprecio mucho el tiempo que se toman en leerla y dejarme saber su opinión siempre, así como sus ingeniosas aportaciones, les aseguró que más de una rondará por la historia ;)
ACTUALIZACIONES: CADA 5/6 DÍAS, SIN FALTA.
Dejen Reviews ya que es lo más satisfactorio que un escritor pueda recibir (tanto buenos como malos, lo importante es mejorar). Espero que ustedes la disfruten tanto o más como yo la he disfrutado escribiendo.
