La semana sangrienta

Domingo

Ponyville

Los ejércitos desertores se agrupaban en Ponyville contando con seis legiones preparadas para la batalla, el ejercito de Cristal estaba cerca lo sabían. estaban cavando trincheras a lo largo de todo el norte de Ponyville, si esta resistencia caía ya no habría nada entre el ejército de cristal y Canterlot. Spitfire se percató de todo el movimiento desde lo lejos y alertada de lo que se avecinaba gracias a su experiencia, despertó a Clara y le dijo sin titubear:

-Hay que irnos ya ¿Tenemos alguna dirección?

Al escuchar esta pregunta Clara observó la runa rastreadora, en efecto tenía un brillo que apuntaba hacia el noreste. Visto esto se apresuraron a recoger sus cosas y partieron. En las cercanías a Ponyville, Shining Armor observaba el movimiento del ejercito desertor gracias a un catalejo hasta que fue interrumpido por Cadence quien le preguntó:

-¿Qué tenemos?

-Han reunido a todas las legiones disponibles aquí es un intento desesperado por detener nuestro avance. Hay incluso Wonderbolts en sus filas, no la tendremos fácil esta vez, saben perfectamente que si no nos detienen aquí nada nos detendrá en el camino hasta Canterlot.

-Es la primera vez que casi igualan nuestro número, al menos hasta que llegue el resto de nuestro ejército. ¿Dónde están ubicados sus líderes? -cuestionó Cadence

-Lo ignoro, pero solo hay dos posiciones probables el castillo o la plaza del capitolio. No existe fortaleza alguna en Ponyville, eso es un punto a nuestro favor, sin embargo, se han atrincherado en la avenida principal y en la gran mayoría de los edificios colindantes con la frontera de Ponyville.

-¿Algo cubre el rio? – preguntó Cadence analizando

-Si pero en menor número -respondió Shining.

-Llevare un tercio de nuestro ejército a esa posición, concéntrate en eliminar cuantos puedas aquí, que parezca que quieres tomar el sur de Ponyville no esperaran un ataque desde su flanco más débil. Si eliminas los suficientes cuando sus legiones se dividan estarán en desventaja cuando tengan que defender dos frentes – con esto dicho Cadence se alejó.

En el capitolio de Ponyville un oficial, un almirante y un general estaban preparando su resistencia final, los tres tenían uniformes completamente blancos y cascos dorados, menos uno, un antiguo Wonderbolt expulsado del equipo hace mucho a causa de Rarity y Rainbow Dash, Wind Rider. El nombre de los otros líderes eran: Almirante Claymore un unicornio de pelaje plateado y crin azul, Oficial Spear terrestre de pelaje negro con crin morada y el General Grade unicornio de pelaje marrón y crin negra.

Wind Rider, poniendo el mapa contra la mesa, dijo:

-Expliquen de nuevo: ¿cuál es el plan?

-El ejército de cristal viene del norte, sin embargo, no hay manera de llegar a Canterlot mas que pasando por la ruta de Ponyville ya que estamos hablando de que la ciudad se encuentra en una montaña. No pueden atacarnos por la retaguardia, es muy peligroso pasar por el Everfree, es improbable que ataquen por el rio puesto que tendrían que pasar por Sweet Apple Acres la cual tenemos completamente defendida y los campos de manzanos son demasiados. No puede pasar artillería por ahí – explicó el general

-Y el frente colindante con Canterlot está de más aclarar que no es una opción para el atacante, la opción más probable es el sur de Ponyville – añadió el almirante

-Sin embargo, el número de tropas que tenemos en Sweet Apple Acres no es muy grande deberíamos reforzar el rio o tendremos un batallón imperial en el pueblo – alegó Wind.

-Si lo hacemos tendremos mil batallones en el frente sur listos para penetrar nuestras defensas y cazarnos a todos -añadió el oficial.

-Hagan como quieran yo reforzare el rio – sentenció Wind

Dicho esto, salió enfurecido del capitolio reunió los soldados que pudo y se dispuso a ir hacia el rio noreste de Ponyville.

Canterlot

Silk Pants observaba desde la ventana de su hogar el palacio de la realeza, su plan estaba preparado y solo faltaba un día para que todo estuviera listo. La noticia de la cercanía de las tropas imperiales a la ciudad ya era conocida, era el momento de ejecutar su plan librar la batalla por Canterlot. Solo esperaba que todo funcionara como debía, no quería ver morir a sus compañeros y amigos, pero sabía que no iba a poder evitar esa terrible escena.

Pensando en esto se dirigió a la mesa de su sala de estar en la cual tenía el mapa de Canterlot con el plan a seguir trazado en el mismo, él contaba con que a la más mínima oportunidad su padre iniciara un conflicto interno en el castillo mientras un grupo de ellos lo asediaban. La mayoría de los revolucionarios, sin embargo, darían todo su esfuerzo por tomar la muralla de Canterlot atrayendo la atención de la guardia mientras un tercer grupo esperaría para situarse entre la muralla y la plaza de la concordia que era la ruta directa para que sus refuerzos pudieran atacar a los revolucionarios que asedien el castillo. Su única oportunidad era que el plan funcionara y que las tropas de la realeza quedaran divididas en estos tres sectores. La mayor parte del ejército había partido a enfrentar a la armada de cristal eso ya les daba una oportunidad.

A pesar de todo, el plan pendía de un hilo pues si la armada real no se dispersaba y se mantenía unida, podrían fácilmente romper sus filas y acabar con cada uno de sus compañeros y amigos. A Silk se le helaba la sangre solo pensar en la derrota.

Ponyville

El movimiento ya había comenzado la armada de Cadence marchaba entre los manzanos de Sweet Appple Acrees, cubiertos por él, eterno velo nocturno. Debería estar amaneciendo cuando tuvieron a la vista la granja, los soldados desertores, estaban desprevenidos, muchos aun dormían. Cadence antes de dar la orden observó el sol segado por la eterna oscuridad de Keres Luna como si quisiera verlo brillar de nuevo como muchos otros. espero un poco y luego de la manera más implacable y alzando su espada de doble hoja sentenció:

-¡Acaben con ellos, que no quede ni un solo traidor!

Al escuchar esto los guerreros imperiales se lanzaron sobre los desprevenidos desertores, estos últimos se despertaron confundidos y sorprendidos no veían a su enemigo solo escuchaban sus gritos furiosos acercándose a ellos, entre los árboles. La luna roja alumbrando las armaduras de los guerreros de cristal los hacia ver aterradores ante los ojos de sus enemigos. Antes del choque, la artillería de Cadence (la cual al contrario delo que se pensaba logro pasar el campo de árboles) disparó contra las filas enemigas, rompiéndolas antes de que pudieran prepararse. El caos entre los desertores era evidente, en el momento del choque, no pudieron hacer nada para defenderse, fueron masacrados por los imperiales. Vieran hacia donde vieran había un imperial, la granja había sido tomada con tal rapidez y brutalidad, apenas un cuarto de los pocos soldados desertores ubicados en la granja pudieron defenderse, el resto murió sin dar la más mínima lucha.

Los que aún tenían la intención de resistir esta primera holeada, se atrincheraron en el granero cerrando la puerta del mismo y esperando con los mosquetes que los soldados de cristal la tumbaran. Al momento de abrir de golpe ambas puertas, los desertores dispararon, las balas lograron tirar varias de las unidades de Cadence, pero no los detuvo y un feroz combate cuerpo a cuerpo se inició dentro del granero, espadas chocando entre sí, bayonetas en alto enfrentando a las lanzas, los feroces gritos de los guerreros y el sonido de la carne siendo cortada. Esto era lo que se podía escuchar en este cruel escenario.

Mientras esto ocurría Shining Armore marchaba con sus legiones directo contra Ponyville, donde los soldados desertores con mosquete listo los esperaban. Sin embargo, el miedo se sentía en todos y cada uno de los desertores, el ejercito que los había hecho retroceder sin clemencia estaba marchando imponente frente a ellos. Hasta que Shining se detuvo y al frente del ejercitó se posiciono la artillería, entonces los desertores abrieron fuego en un intento desesperado por evitar que los cañones estuvieran listos para abrir fuego. En respuesta a esto, los tiradores imperiales abrieron fuego de igual manera provocando un daño menor a los soldados desertores, pero si permitiéndoles a los cañones posicionarse. Una vez estos estuvieron listos, los desertores ya estaban trayendo a la batalla su propia artillería, pero Shining ordenó que se abriera fuego. Esto a diferencia de los mosquetes si causo un gran daño al ejercito desertor no solo físico, también la moral se vio fuertemente golpeada al escuchar a los cañones rugir y a sus compañeros gritar tan desgarradoramente por el dolor. El frente sur de Ponyville se había tornado en un escalofriante infierno de metralla y sangre, los soldados desertores eran salpicados por la sangre de sus camaradas caídos. Sin embargo, pudieron tener preparados sus cañones y abrieron fuego contra el ejército de cristal. Shining ordenó antes de que dispararan los cañones enemigos que se cubrieran, el intercambio de proyectiles había comenzado ahora con ambos bandos disparando hacia el otro.

Shining Armor detuvo el fuego de los suyos y ordenó:

-¡Traigan la munición incendiaria! ¡Háganlos arder!

Su ejército de inmediato trajo al frente unas balas de cañón en vueltas en una especie de tela extremadamente inflamable. El oficial Spear al ver esto tuvo una terrible sensación y ordeno antes de que abrieran fuego sobre los suyos:

-¡Al suelo! ¡Detengan el fuego, Cúbranse!

Apenas dio la orden a tiempo, pues justo después de su gritó se escuchó el rugir de los cañones enemigos. Las balas incandescentes, causaron un daño incalculable, al ejército, a la moral y al pueblo mismo. Las poderosas explosiones del impacto combinado con el fuego creo un verdadero infierno, si observaban hacia las líneas enemigas solo veían ese torrente de fuego acercándose a ellos. Los edificios de la zona pronto dejaron de ser útiles como cobertura, el fuego los cubrió velozmente.

Una vez el daño era considerable, se detuvo el fuego, los soldados desertores perplejos observaban el muro de fuego y cenizas que los separaban de sus enemigos. El oficial Spear, se retiró lo más que pudo ignorando lo que se avecinaba, del humo surgieron los soldados de cristal con sus armas en alto y sed de sangre traidora. El feroz combate cuerpo a cuerpo comenzó, la sinfonía infernal creada por la batalla ya se hacía presente, para Spear fue obvio que esa línea defensiva ya la tenían perdida así que tomó a uno de sus soldados y le dijo:

-Ve con el almirante y dile que han penetrado en nuestras filas, la primera defensa de la ciudad ha caído.

El soldado afirmo con la cabeza y se fue lo más rápido que pudo a cumplir su orden. Una vez partió su soldado, el oficial Spear, desenvainó su espada y se lanzó a la defensa junto con sus tropas, en toda su carrera como guardia real nunca había escuchado semejante infierno, el chocar de las espadas, los gritos de furia, los rugidos infernales de los cañones y mosquetes. Todo esto aunado al coraje de cada guerrero hacían de este escenario una verdadera carnicería, los tiradores desertores aun con su orgullo en alto se atrincheraban en pequeñas trincheras o montones de escombros y desde estos abrían fuego sobre la neblina de guerra sin saber a ciencia cierta hacia donde apuntaban. Esta contienda se tornó tan brutal que al momento de perder sus armas los soldados recurrían a las piedras, tubos, fierros, palas, navajas, o cualquier objeto (incluyendo sus mismos cacos) que pudieran servirles para dañar a sus enemigos. La batalla estaba perdida y aun así las fuerzas desertoras se mantenían, luchando hasta el último soldado en pie.

En el frente de Sweet Apple Acres los desertores se replegaban desordenadamente hacia el rio, su defensa había sido aplastada de manera brutal, su moral quebrada y su valentía cortada de raíz. Apenas llegó a tiempo Wind para observar como sus camaradas cruzaban el puente o el rio aterrados, Wind ordenó a su batallón que prepararan sus armas. Cientos de mosquetes apuntaron hacia el rio justo cuando empezaron a aparecer las tropas de cristal. Cadence se percató de lo que planeaba Wind y ordenó:

-¡Alto! ¡No avancen!

Sin embargo, la orden no pudo salvar a los soldados que iban más adelantados los cuales recibieron la andanada de plomo de las filas desertoras. Después de este ataque, algunos de los imperiales regresaron el fuego mientras retrocedían, los heridos se arrastraban de regresó a sus filas recibiendo ayuda de sus camaradas. El intercambio de proyectiles inicio, con cada bando controlando un lado del rio, sin embargo, no duro mucho pues Cadence ordenó el cese del fuego y también la retirada, al igual que Wind. Una no quería desperdiciar tropas y municiones en un combate como el que se presentaba en el rio y el otro necesitaba reagrupar sus fuerzas. Cadence controlaba ahora Sweet Apple Acres lo que significaba que la principal fuente de alimento era para los imperiales y lo que de igual manera significaba que los desertores tendrían que dividir mejor sus ejércitos si querían triunfar.

El asedio de esa mañana termino con las tropas desertoras del frente sur huyendo mientras su oficial les decía:

-¡No huyan cobardes enfrenten al enemigo, acaben con todos los imperiales, mándenlos al infierno!

Su palabrería fue interrumpida por una bala que le atravesó el hombro derribándolo, cuando se repuso lo único que vio fue a Shining Armor acercándose con su mandoble justo antes de que este mismo acabara con su vida. Los imperiales habían ganado, pero sus compañeros caídos en manos desertoras no les permitieron celebrar pues la cólera de estos los hizo seguir disparando a sus enemigos en retirada mientras gritaban con la furia de bestias, así fue hasta que Shining los calmó y detuvo el fuego.

Lunes

Ponyville

Wind se encontraba sentado en un tronco planificando su ataque, no podía dejar que Cadence tomara más terreno, sin embargo, tampoco se arriesgaría a solicitar refuerzos quería solucionarlo con los soldados que tenía a disposición. Pues a pesar de la derrota que sufrieron, los soldados aún tenían ánimos para luchar, no dejarían que Ponyville fuera tomada, pues los rebeldes del pueblo que habían marchado hasta la muralla de Canterlot Junto a muchos otros ya eran suficiente para los guardias de la ciudad como para dejar pasar al ejército imperial.

En el frente de Shining aprovechando la poca vigilancia Taylor había encontrado la manera de desatarse, apenas hizo esto tomó una espada y corrió hacia el bosque sin mucho éxito pues un grupo de cinco guardias lo vieron y fueron tras de él. A Shining se le informo esto, sin embargo, su atención la tenía el frente no un cobarde que ya habían capturado una vez y lo harían de nuevo. El plan de Shining desde ese momento era resistir los ataques de los desertores, mantener su posición para eliminar a todos los que pudiera, así el flanco de Candence sería una ruta abierta sin posibles refuerzos con los que contar, al menos no refuerzos considerables.

Cadence por su lado observaba como los desertores se atrincheraban a la orilla del rio, no eran una resistencia considerable contra ella, sin embargo, no quería arriesgarse. Quería estar totalmente segura de lo que su enemigo planeaba, para su mala suerte observar no le decía mucho así que cambio su estrategia. La princesa de cristal regresó con sus tropas y dijo:

-¡necesito un voluntario que se infiltre en las filas enemigas y nos informe de sus planes!

No tardo en tener a un par de valientes dispuestos a realizar la peligrosa tarea.

Canterlot

El Plan de Silk estaba listo, los preparativos hechos, era el momento de liberar Canterlot, todos sus compañeros estaban seguros de su triunfo, todos tenían confianza en que la estrategia funcionaria. A pesar de esto Silk tenía un mal presentimiento sobre su estrategia, el cielo parecía decirle que los siguientes días serían los más brutales de su vida. Sin embargo, no se dejó intimidar por esto y dio inició al plan, los ejércitos revolucionarios comenzaron a moverse con sigilo, la primera línea en estar completamente posicionada fue la destinada a bloquear la plaza con esta lista Silk lidero a su grupo hasta el castillo. Como lo esperaban el puente del castillo estaba abajo y las puertas abiertas, pues los soldados entraban y salían como todas las mañanas. El ejército rebelde se comenzó a mover con cuidado en los callejones cercanos y otros en el canal del rio del castillo, fuera de la visión de los guardias. Los rebeldes que caminaban por los callejones al tener a la vista el castillo, posicionaron los cañones robados y esperaron su señal, la cual sería el primer disparo que escucharan.

Silk una vez en posición bajo el puente levadizo del castillo desenfundo su pistola, apunto al oficial más cercano y disparó, apenas se escuchó esto los cañones dispararon hacia los desertores. Los demás rebeldes que se ocultaban con Silk en las orillas del rio dispararon sus mosquetes y pistolas de chispa hacia los soldados que se asomaban. Una vez causado el mayor daño tanto los de los callejones como los del rio se abalanzaron furiosos contra los desertores, el puente levadizo era suyo, entrar al patio principal del castillo fue juego de niños. Una vez dentro empezó la verdadera matanza, los desertores disparaban desde torres y desde la misma muralla a los rebeldes, la situación no parecía favorable para Silk, a pesar de esto el ejército rebelde no titubeo ni un solo momento.

Dentro del castillo Fancy Pants al percatarse de lo que ocurría organizo a los que le acompañaban en los aposentos de Celestia y abalanzándose contra la puerta lograron tumbarla. Afuera aun había dos guardias los cuales sorprendidos quisieron apuntar a los prisioneros con los mosquetes, más estos fueron más rápidos: al primero Fancy pants le arrebato su espada de la misma vaina y con esta le mato, al segundo lo atraparon entre dos arrebatándole el mosquete y la espada asesinándolo igual con la segunda. Se repartieron las dos espadas y los dos mosquetes y mientras el combate se llevaba a cabo afuera, se dirigieron lo más rápido que pudieron hacia las mazmorras del castillo, las cuales encontraron poco defendidas, aquí estaba toda la guardia real que no había traicionado a Celestia. Se apresuraron a liberarlos pues sabían que los rebeldes necesitarían ayuda.

De camino a la muralla un grupo de desertores fue informado del ataque al castillo y quisieron regresar, pero se encontraron con el bloqueo rebelde en la plaza el cual abrió fuego apenas aparecieron. Los guardias se vieron sorprendidos, mas, no abatidos, apenas se recuperaron se abalanzaron sobre las barricadas de los rebeldes. Para desgracia de los rebeldes el golpe de la guardia fue más fuerte de lo que esperaban partiendo sus filas con facilidad. Fue aquí cuando el ataque a la muralla empezó, los rebeldes encargados de esto, iniciaron con cautela, asesinando sigilosamente cuantos pudieron, sin embargo, uno de ellos fue visto por un guardia que no tardó en dar la señal al resto.

Así comenzó una matanza dentro de la muralla, una matanza en la que las víctimas eran los rebeldes, pues la mesa había girado para ellos, al ser detectados, los ejércitos desertores recibieron gran cantidad de refuerzos a la muralla que hizo la diferencia de uno a cinco. Sorprendidos por esto los rebeldes tuvieron que abandonar la muralla, mas, esto se complicaba pues los desertores bloqueaban salidas rápidamente y la batalla se hacía cada vez más brutal. Al ver que estaban ganando muy fácil los desertores decidieron darles una lección a los rebeldes, fue aquí cuando se tornó en un baño de sangre, en una masacre carente de compasión. Los desertores empezaron a derribar o aturdir rebeldes antes de golpearlos hasta morir, los acorralaban y entre cinco o seis los fusilaban y para asegurar su muerte se lanzaban contra ellos apuñalándolos una y otra vez con las bayonetas. Mas, esto les fue contra producente a los desertores, pues algunos rebeldes al ver esto en vez de retirarse regresaron llenos de ira a la batalla, impulsados por la adrenalina y el odio, al ver lo que les hacían a sus compañeros la sangre de cada rebelde hirvió como el mismo infierno.

La batalla se emparejo gracias a esto ya que los desertores los habían subestimado. Sin embargo, el resultado final no cambio mucho, los rebeldes perderían la muralla, aunque se contentaban con haber hecho sangrar al enemigo, lo intentarían una y otra vez hasta arrebatarles la muralla a los traidores y abrir las puertas de Canterlot al resto de los revolucionarios.

Silk Pants por su parte apenas resistía la batalla en los jardines del castillo y el empezaba a darla por perdida, en un momento de distracción un desertor le pego con la culata de un mosquete haciéndole perder su espada y derribándolo. Este desertor le apunto a Silk pants, pero justo antes de que disparara se abrieron de golpe las puertas del castillo dejando salir a los guardias leales a Celestia junto con Fancy Pants. Esto tomó por sorpresa a los desertores, los que al verse superados en número decidieron retirarse, sin embargo, sus bajas en ese momento de desesperación fueron monumentales.

En la plaza de la concordia se armó una escaramuza pues tanto los rebeldes que huyeron de la muralla fueron ahí, así como los desertores que huían del castillo. Los primeros ya se esperaban encontrar lucha ahí a los segundos los sorprendió, la batalla fue tan feroz que provocó que ambos bandos tuvieran que replegarse dejando a la plaza como una zona disputada, tierra de nadie. Al final de todo Canterlot quedo dividido el castillo pertenecía a los leales a Celestia (los rebeldes) la plaza de la concordia era terreno neutro y la muralla pertenecía a los desertores.

Mientras esto pasaba en Canterlot en Ponyville no se vieron más que pequeñas escaramuzas ese día, ninguna afecto el territorio que poseían los desertores o los imperiales.

Martes.

Canterlot.

Silk y Fancy Pants se encontraban dentro del castillo cuando un informante llego con Silk, Silk se dirigió hacia este y le preguntó:

-¿Qué sabes? ¿tienes noticias de los demás frentes? ¿Cómo les fue a los demás ayer?

-Silk, el plan inicial fallo, la muralla no pudo ser capturada y el bloqueo central no existe, pueden atacarnos libremente y lo harán. Vi a un grupo de desertores cuando venía de camino se preparaban para atacar, sin embargo, lo único que podemos hacer es resistir.

Silk medito un momento esto necesitaba un plan antes de que los atacaran, Fancy Pants se acercó a su hijo y poniéndole un casco al hombro le dijo:

-Podremos resistir hijo, nuestras fuerzas no son eternas, pero las de ellos tampoco y por nuestra posición es más fácil que ellos pierdan sus fuerzas a nosotros.

Silk observó a su padre y su determinación regresó, no podían perder ahora que tenían el castillo.

Ponyville, frente de Cadence.

Cadence ya había enviado a sus espías el día anterior, sin embargo, le preocupaba que pudiera pasarles algo, no debían quedarse en líneas enemigas más que una noche. Ya se habían retrasado lo cual la tenía alterada, sin embargo, sabía que si no volvían debía realizar una ofensiva como los ataques de escaramuza del día anterior, pero en mayor escala.

En el frente de Shining, este había armado toda una muralla de mosquetes y cañones desde la cual cada cierto tiempo bombardeaba las líneas de los desertores con morteros. Eso los hacia salir de sus barricadas y escondrijos a tiro de mosquete, de esta manera había logrado eliminar una gran cantidad. En el frente de los desertores, el almirante solo escuchaba los bombardeos y sentía la tierra temblar mientras pensaba como librarse de la ofensiva imperial. De momento lo aliviaba que los imperiales no intentaban avanzar, sin embargo, lo preocupaba que la posición en la que estaba era igual de dañina para sus soldados que un avance enemigo. Cada que los morteros disparaban perdía parte de los suyos y en este punto parecía que cada que esas bestias rugían los guerreros se desanimaban. La moral era un problema grave para los suyos en ese frente, la cantidad de heridos no ayudaba mucho, así como los cadáveres que rodeaban a los vivos. Shining planeaba continuar con esto hasta saber de Cadence.

Una vez regresaron los informantes de Cadence, al ver las posiciones enemigas y la ubicación de sus trincheras y barricadas decidió cruzar el rio al día siguiente. Lo que ella no esperaba era escuchar cañones tan cerca de su posición, los desertores intentaban cruzar el rio, Cadence ordenó a todos los soldados que defendieran su lado del rio. Lo que se encontró cuando llegó a la batalla fue a Wind liderando a su pequeña avanzada siendo cubiertos por cañones y mosquetes. Ya habían logrado cruzar, pero no lograrían subir hasta tierra firme, antes de que pudieran subir las laderas de ríos eran asesinados por mosquetes. algunos intentaban cruzar el puente, pero se encontraban con una tormenta de acero esperándolos al otro lado, al ver esto Wind y unos cuantos pegasos emprendieron el vuelo con sables el casco, arremetiendo con los mismos contra las filas imperiales. Cadence comprendió la estrategia y ordenó a sus pegasos hacerles frente en el cielo, el rio no tardo en teñirse de rojo con tanta sangre cayendo sobre él. Sangre que se iba con la corriente río abajo.

Wind no duro mucho ayudando a sus pegasos, pues una embestida que tenía por intención matarlo lo derribo, el capitán cayo directo al rio quedando incapacitado por un rato para volar. Desde aquí observó cómo los suyos caían desde la ladera del rio hasta el mismo sin haber logrado poner un casco en territorio enemigo. Al ver que sus cañones ya no disparaban volteó la mirada hacia estos y vio que los tiradores enemigos a lo primero que habían disparado era a todo el que se acercara a los cañones, asegurando así que estos no disparasen. Entonces Wind ordenó desesperadamente que retrocedieran, que se replegaran lo más rápido posible, al ver esto los imperiales quisieron seguirlos por el puente y por el rio. Ninguno se percató de los barriles de pólvora que habían sido acomodados bajo el puente, pequeños barriles pegados a la parte inferior del mismo. Cuando estaban cruzando el puente un tirador de los desertores disparó a estos barriles, el puente fue hecho pedazos junto a todos los que estaban cruzándolo. Al ver esto los imperiales sorprendidos y aturdidos por el ruido de la explosión se vieron vulnerables a los tiradores enemigos. Cadence no permitiría esto y ordenó que abrieran fuego sobre los tiradores enemigos y así paso, los tiradores enemigos distraídos con los imperiales atrapados en el rio cayeron rápidamente ante el fuego imperial. El número de bajas de esa contienda se había disparado por los aires teniendo graves daños de ambos bandos, pero en ese punto Cadence estaba teniendo más bajas puesto que muchos imperiales habían terminado atrapados en el rio. Sin embargo, los tiradores desertores se comenzaron a defender y a cubrir, de los tiradores imperiales muy tarde. Wind se podía adjudicar esa victoria, pero no se atrevía a hacerlo puesto que la gran mayoría de sus tiradores estaban muertos y no le quedaba un solo artillero.

Canterlot

Los rebeldes habían montado seis barricadas a alrededor de las murallas del castillo formando así una extensa line de defensa que contaba de tres sectores, uno cubierto por tres frentes por tres barricadas, así como el segundo con la diferencia de que el segundo estaba reforzado con un par de cañones y el tercero siendo la muralla del castillo, si esta última caía era seguro que serían derrotados en el patio del castillo o en el interior del mismo. Silk se encontraba en la segunda sección de barricadas y Fancy pants observaba desde lo alto de la muralla la cual se encontraba defendida por tiradores y cañones. Habían montado todo lo más rápido posible y cabe decir que lo hicieron justo a tiempo, pues a sus oídos llegaron los cascos de la armada desertora. Silk se preparó para cualquier cosa sabiendo perfectamente que debían resistir hasta que la muralla fuera capturada… si es que esto llegaba a pasar, de otra manera la resistencia se veía forzada a aguantar hasta la llegada del imperio. Los primeros en intentar capturar la muralla eran un grupo pequeño el cual no mostro gran problema, ni siquiera lograron acercarse al primer sector de barricadas. Había dos opciones que era solo un grupo de reconocimiento o que los subestimaban, Silk confiaba en la segunda. Su día estuvo lleno de pequeños ataques en los que, si bien no sufrieron bajas, no se descuidarían, no debían.

Miercoles

Shining al ver quebradas las líneas enemigas, al verlas desesperanzadas y al ver que no sabía nada aun de Cadence decidió avanzar, los imperiales marcharon imponentes sobre la avenida principal y otras calles. El almirante consiguió escuchar el marchar de las tropas de Shining, pero no pudo ordenar nada, se quedó paralizado con la vista fija en un mapa. Los soldados que fueron a preguntar cuáles eran sus órdenes, encontraron a un almirante derrotado, sin haber levantado una sola vez su espada. A esto hubo dos reacciones entre los soldados desertores, los que mantuvieron su posición y se abalanzaron al encuentro de los imperiales y los que huyeron a la última línea de defensa.

Los que se quedaron abrieron fuego con las ultimas municiones que les quedaban, los mosquetes rugían, el viento silbaba con fuerza, el marchar de los imperiales se escuchaba con claramente mientras se acercaban cada vez más. Los desertores esparcidos entre barricadas y casas, daban su última batalla, sabían que no podían ganar, sin embargo, no caerían sin dar combate. A cierta distancia de ellos los imperiales comenzaron a romper filas y a regresar el fuego. como lo tenían previsto los desertores, ese contra-ataque para ellos fue brutal. Sus compañeros caían asesinados por plomo y rabia, lucharon valientemente mientras su enemigo aún estaba lejos de ellos, pero en ese momento tan cercano a la muerte muchos meditaron y se dieron cuenta que habían luchado por el bando equivocado, contra aquella a la que llamaron reina.

Cuando fue el choque, los pocos desertores que aun hicieron frente con espada en casco tuvieron que enfrentarse hasta a cuatro oponentes al mismo tiempo. Hubo quienes no levantaron un arma en el choque para defenderse, al no presentar agresión alguna fueron capturados. Cuando Shining entró a la casa que el almirante había usado para planear su estrategia lo encontró muerto, con una pistola tirada en el suelo. Se había intentado suicidar justo antes del intercambio de plomo, un par de balas perdidas entraron hasta el por la ventana asesinándolo antes de que él lo hiciera. Pues la bala de su pistola había ido a dar al techo y su cabeza estaba intacta, los líderes de los desertores sabían que eran especialmente ellos a los que iban a apresar y juzgar. Ellos habían organizado todo, ellos eran los conspiradores, los demás solo eran soldados que seguían ordenes, de quien no debían seguirlas, estos soldados tendrían juicios distintos, algunos serian perdonados y liberados tal vez volverían al servicio de Celestia, otros serian condenados como sus líderes. Ahora que Shining había avanzado hasta la segunda posición solo le quedaba llegar hasta el capitolio, el cual no podía bombardear desde ahí, sin embargo, también podía enviar cierta cantidad de refuerzos hacia el frente de Cadence. Tal vez un bloqueo enemigo la tenía atascada, si los imperiales de Shining los sorprendían desde la retaguardia Cadence podría dar el golpe para despedazarlos. Pensando en esto le envió un mensajero a Cadence, al día siguiente llevaría a cabo este plan.

Canterlot.

Los rebeldes ya habían realizado un par de ataques contra la muralla, sin embargo, ninguno tuvo éxito, al ver estos intentos los rebeldes que se encontraban fuera de la ciudad disparaban hacia la muralla atrayendo lo más posible la atención de los desertores. los rebeldes de la ciudad lo sabían y hacían todo lo posible para aprovechar esto, sin embargo, las defensas de la muralla eran fuertes y aunque ya habían acabado con bastantes de los desertores la muralla aun no era suya.

En la defensa de Silk ya habían sufrido bajas, no muchas, pero cada vida dolía, pues la gran mayoría de los rebeldes se conocían perfectamente entre sí. La moral decaía lentamente al no obtener refuerzos, sin embargo, aun esperaban resistir al menos unos días más, ataque tras ataque, una y otra vez debían resistir. Sin embargo, al anochecer de ese mismo día llegó a oídos de todos los rebeldes el redoblar de los tambores de guerra cubriendo el sonido de las ruedas de los cañones. Los rebeldes se prepararon para cualquier cosa, recargaron rápidamente los mosquetes y los cañones y esperaron, entre las barricadas.

Finalmente se hizo presente un gran número de desertores y detrás de ellos una hilera de cañones. Los rebeldes se atemorizaron, pero se mantuvieron firmes. Silk se movilizo rápido al ver los cañones enemigos y ordenó que los suyos abrieran fuego, así los cañones rebeldes tuvieron la oportunidad de atacar primero. Mas, los desertores no se detuvieron, perdieron varios de sus cañones, pero esto no evito que se formaran prepararan sus mosquetes y abrieran fuego al unísono con sus cañones.

El impacto de esto fue brutal, el primer sector de barricadas quedo destrozado, sin embargo, los rebeldes no dejaron de luchar y todos los cañones que tenían siguieron disparando contra los desertores. Cuando estos comenzaron a marchar hacia ellos como una muralla pony, imponente y atemorizante. Los rebeldes disparaban desesperadamente sus mosquetes, pero la gran horda no frenaba con nada, fue en este momento cuando en la segunda barricada prepararon el arma que solo usarían en una emergencia, tres cañones de fuego griego apuntando hacia cada flanco de la barricada, artillería que habían conseguido dentro del mismo castillo y que los desertores desconocían. Algunos rebeldes se trasladaron velozmente al segundo sector de barricadas mientras otros con espada en casco embistieron contra los desertores.

Dando les tiempo a sus compañeros de replegarse al segundo sector, los cañones en el segundo sector siguieron disparando aun con los suyos en fuego cruzado, lo mismo hicieron los tiradores. Así lograron destruir gran parte de las filas de los desertores, a costa del sacrificio de sus compañeros y amigos. Aun con esto, los desertores no se detuvieron y aún tenían un número considerable con el cual se lanzaron furiosos contra el segundo sector de barricadas. Cuando estuvieron suficientemente cerca, el infierno se desato, los cañones de fuego griego soltaron su torrente infernal, calcinando a los desertores que se acercaban. Ante la furiosa maquinaria, los desertores retrocedieron, al igual que hicieron retroceder su artillería, esto salvo momentáneamente el segundo sector de barricadas. Sin embargo, todos sabían que los desertores atacarían de nuevo ahora conociendo su as bajo la manga.

Jueves.

Ponyville

Frente de Cadence.

Las tropas imperiales ya estaban listas para lanzar su ataque sobre los desertores, no planeaban dejar a nadie vivo, aún tenían el recuerdo fresco de sus compañeros destrozados en el puente. Apenas estaba amaneciendo, habían aprovechado el dormir de sus enemigos para desplazarse con sigilo, puesto que algunos estaban ya en la ladera enemiga del rio y otros estaban ya ocultos entre arbustos de territorio enemigo. Todos los tiradores de Cadence esperaban pacientes el momento de abrir fuego, pero antes, la alicornio quería atraer la atención de sus enemigos. Así fue como decidió abrir fuego con los cañones, acabando con los pequeños grupos de vigías enemigos que rondaban la zona. Los cañones alertaron a Wind y este rápidamente reunió a sus soldados y fueron directo al rio.

Apenas aparecieron cerca del rio recibieron el fuego coordinado de todos los tiradores imperiales, causándole un número de bajas monumental e incluso saliendo herido el mismo Wind. Seguido de este Cadence ordenó atacar, los soldados que se encontraban entre arbustos ya del lado enemigo emboscaron a los desertores y los que se encontraban ocultos en la ladera del mismo subieron velozmente, embistiendo con las bayonetas a los soldados de Wind. El antiguo Wonderbolt abatido intento levantar se y dar pelea, pero ya herido por los disparos, incapacitado para volar y caminar volvía a caer solo defendiéndose en el suelo. Desviando los golpes que intentaban darle con su sable y arrastrándose desesperadamente intentando abandonar la batalla, pues él no servía para nada en su condición.

En el disparo inicial, la andanada de plomo había acertado de lleno en Wind quien iba al frente de sus soldados, una bala entro por su hombro, otra atravesó el hueso de su ala izquierda y la ultima dio en la espinilla de una de sus patas traseras. Cadence esta vez entro a la batalla, subiendo aún más la moral de los suyos y bajando la de los desertores, quienes al poco tiempo comenzaron a huir encontrándose con los refuerzos de Shining, después de batallar por cuatro días perdiendo constantemente ya no les quedaba valor más que para unirse a la ultima defensa en el capitolio, el cual cubría el rio que era la frontera entre Ponyville y el camino del este hacia Canterlot, rio que tenía más profundidad que el que separaba Sweat Apple acres de Ponyville. Wind siguió intentando defenderse ya acorralando contra un árbol, logro bloquear varios ataques hasta que finalmente su espada le fue arrebatada de los cascos, su último intento por defenderse fue desenfundado su pistola y disparando a uno de los agresores. Los compañeros de este sin dar oportunidad a que hiciera nada más lo apuñalaron con las espadas, cuatro espadas entraron al cuerpo de Wind dándole muerte. Cadence tenía conquistada esa zona del rio y al siguiente día atacaría la última defensa de Ponyville, uniéndose a Shining.

Con la victoria de Cadence básicamente todo el norte de Ponyville pertenecía a los imperiales. En el norte se encontraba el castillo en ruinas el cual en su marcha hacia el centro pudo encontrar Cadence, sin pensarlo decidió entrar y asegurar el mismo. Al entras solo vio ruinas, el ambiente era pesado y denso, por alguna razón el corazón de Cadence comenzó a palpitar con fuerza al ver este lugar. Adentrándose con cuidado y con su espada doble en alto, la princesa de Cristal esperaba encontrarse con cualquier cosa, cuarto por cuarto reviso en el castillo, hasta que llegó al salón del mapa. Por alguna razón no quería abrir la puerta, su corazón se aceleraba y algo dentro de ella le decía con fuerza: "no abras esta puerta" sin embargo, lo hizo abrió la puerta.

Cadence al ver la escena quedo paralizada, el lugar estaba completamente destruido, el candelabro caído las sillas y la mesa rota, pero de lejos lo que más le dolió fue lo que se encontraba muerto en el centro del mapa… Twilight. La alicornio se había desangrado hasta morir, capturada entre la estructura del candelabro, el piso estaba manchado por su sangre al igual que lo que quedaba de la mesa. Cadence dejó caer su arma, la sorpresa le llego con tal fuerza, que no pudo producir sonido alguno, su corazón se había roto en mil trozos al ver a la alicornio que de potrilla había cuidado. La princesa de Cristal se dejó caer en sus rodillas y se soltó a llorar, con una combinación de cólera y dolor finalmente emitiendo una y otra vez la palabra no junto con otras negaciones. Ese día no se llevó a cabo ningún otro ataque de importancia además de escaramuzas, tanto en Ponyville como en Canterlot.

Viernes

Canterlot

El ejército principal de los desertores aun no los había vuelto a atacar y ellos esperaban que no lo hicieran, pues dudaban si podían resistir otro ataque de estos. Los rebeldes esperaban ya desesperados que capturaran la muralla pues no esperaban durar mucho más.

En la muralla estaban reabasteciendo los guardias, al parecer los desertores estaban planificando otro ataque de gran escala al castillo, así que necesitaban, dividir sus filas de manera que hubiera suficientes en la muralla, puesto que ya se habían perdido demasiados. Entre los guardias entraron unos infiltrados rebeldes que incluso los mismos rebeldes desconocíansu existencia. Una vez estos entraron a la muralla partió el resto del ejercito hacia el castillo de Canterlot, los rebeldes esta vez para evitarles regresar armaron un bloqueo después de que estos pasaran y a medio camino del castillo los emboscaron unos cuantos tiradores, que, a pesar de no haberles hecho mucho daño, el ruido de la contienda advirtió al grupo de Silk.

Para cuando llegaron los imperiales al castillo ya estaba completamente armada tanto la muralla como la segunda barricada y había unos cuantos ocultos entre los escombros del primer sector, estos últimos no atacaron. Nuevamente los primeros en atacar fueron los rebeldes, apuntando siempre a los cañones enemigos y a las tropas más adelantadas, así evitaron una andanada fuerte con los cañones, aunque no evitaron que lograran dispararles en menor número con los mismos.

A pesar de su buena defensa las bajas del lado de los rebeles se dispararon y entre más de ellos caían mas difícil les era defenderse. En cierto punto de la batalla los desertores aplicaron una estrategia similar a la de los rebeldes, centraron su fuego a los cañones rebeldes, emparejando la batalla bastante. En este punto la batalla empezó a estar en contra de los rebeldes, los desertores lo sabían y decidieron avanzar imponentes contra las barricadas rebeldes. Lo que no esperaban era a los pequeños grupos ocultos entre los restos del primer sector de barricadas, los cuales emboscaron a los desertores causando un gran daño y entorpeciendo su avance, Sin embargo, hubo quienes lograron acercarse demasiado y fueron víctimas de los mosquetes rebeldes.

En la muralla el grupo infiltrado mantuvo el perfil bajo bastante rato, decidieron actuar cuando los mismos soldados desertores bajaron la guardia, en este punto, los rebeldes infiltrados con total sigilo comenzaron a matar desertores. Similar a la estrategia del primer día con la diferencia de que esta vez los rebeldes contaban con disfraces, los rebeldes que se encontraban fuera de la muralla vieron esto y decidieron cancelar su ataque, pues notaron que la muralla ya estaba bajo un ataque muy cauteloso.

En las barricadas del casillo los desertores habían logrado pasar hasta las primeras barricadas, eliminando los rebeldes que los habían emboscado y marchando en conjunto hacia la segunda, con mayor velocidad puesto que sabían que los esperaba. los cañones de fuego griego dispararon cobrándose muchas vidas, sin embargo, esta vez no era suficiente, algunos lograron pasar el cañón sin ser dañados, al principio eran muy pocos los que lograban esto, lo preocupante era que estos señalaban al resto como evitar el fuego. Cuando comenzaron a escalar la barricada en gran cantidad y bloquear los cañones de fuego Silk se preocupó y ordeno que retrocedieran. Ahora los que estaban a tiro eran los rebeldes pues los desertores habían escalado totalmente las barricadas. Sin embargo, Silk tomó esto como una oportunidad, tomó una pistola apunto hacia la pólvora de la barricada, sabía que así podía considerarla perdida, pero se llevaría a gran parte de sus atacantes. Sin pensarlo disparó, la barricada voló por los aires junto con la mitad de las fuerzas enemigas. En ese punto Fancy Pants ya no tenía en la mira a los enemigos desde lo alto de la muralla, así que bajaron el puente levadizo y rápidamente entraron los sobrevivientes de la segunda barricada, dentro de los jardines del castillo había, pequeñas barricadas, rápidamente los tiradores tomaron posición en ventanas del castillo, en las pequeñas barricadas y en la misma muralla, todos esperando a que entrara el enemigo.

La explosión se sintió hasta la muralla lo que hizo darse prisa a los infiltrados, quienes de inmediato y lo más rápido que pudieron se acercaron a los mecanismos de la muralla, una vez llegando a estos, asesinaron rápidamente a los guardias y la accionaron. Desertores confundidos corrieron hacia los mecanismos y otros salieron de la muralla para intentar bloquear la entrada, pero era tarde. La puerta de Canterlot se abrió dando paso a los rebeldes de toda Equestria, los cuales entraron desbaratando las fuerzas de los desertores. Al ver esto quien había liderado a los infiltrados a la muralla se quitó su caso y observó el avance de los rebeldes. La líder era Rarity quien, a pesar de no saber de combate, logró llevar a cabo una infiltración en la que ningún asesinato tuvo resistencia, en la que el sigilo fue la mejor arma. Los desertores no pudieron llegar contra los infiltrados, pues tuvieron que salir todos de la muralla para intentar encargase de los miles que habían entrado y que ahora avanzaban hacia el castillo. Un mensajero desertor, decidió correr hacia Ponyville con el mensaje: " la defensa de Canterlot ha caído ante los rebeldes, regresen de inmediato a la capital necesitamos toda la armada aquí"

Los desertores que atacaban a Silk desconociendo lo que se avecinaba sobre ellos entraron en el castillo desatando una vez más la cruda batalla cuerpo a cuerpo dentro del mismo, de inicio la mayor cantidad de bajas fue para los desertores, pero una vez iniciado el combate cuerpo a cuerpo, el asunto giró. Fancy y Silk lucharon espalda con espalda, se mantenían juntos puesto que ninguno quería perder al otro y para ellos la batalla ya estaba perdida, sin embargo, no querían morir sin pelear. Rápidamente los desertores, barrieron el patio de rebeldes, refugiándose estos dentro del castillo o en la muralla, los desertores ya se sentían victoriosos… cuando escucharon el sonido de miles de cascos corriendo hacia ellos, pudieron ver fuera del castillo como los refuerzos rebeldes, capturaban a sus artilleros y acababan con la resistencia desertora. Al ver esto los rebeldes en el castillo volvieron a tener coraje y salieron del castillo y la muralla.

La moral de los desertores bajo de manera drástica en esa pequeña fracción de tiempo, hacia donde vieran había rebeldes, estaban rodeados en un jardín real. No había a donde correr. Básicamente no dieron batalla y una pequeña parte de los desertores, se rindió sin ni siquiera pelear. Los rebeldes desde la muralla y desde el castillo ondearon la bandera de Equestria, que no tardo en ondear por toda la ciudad en señal de victoria.

Ponyville

Los desertores ya con su última fuerza, esperaban el ataque de los imperiales, los que escaparon del frente de Cadence, nunca llegaron y los que lo hicieron no hablaron con nadie tuvieron que ser transferidos a la enfermería. Había pasado poco desde el amanecer y ya habían empezado los bombardeos con mortero, los imperiales ya tenían su artillería a mano, los que habían sobrevivido a la anterior batalla contra Shining se vieron muy afectados por esto pues reconocieron la estrategia y la contaron al resto. El general no permitiría que sus tropas fueran destrozadas por los morteros así que envió un grupo de choque a las filas imperiales con el objetivo de destruir esa temible artillería. Shining tenía previsto esto y el grupo fue recibido con sables y mosquetes, este ataque fue apenas un rasguño para los imperiales.

El general desertor al ver que esto había fallado, ordeno que abrieran fuego sobre las líneas imperiales. Los cañones que les quedaban a los desertores dispararon todos contra Shining, dejando desprotegido el lado de Cadence, el general de los desertores veía todo desde el punto más alto del capitolio, desde aquí daba sus órdenes. Shining respondió al fuego de igual manera con sus cañones y no detuvo el fuego de los morteros. Para este momento Cadence ya estaba en posición para atacar, pasando totalmente desapercibida gracias al ataque de Shining. Antes de ordenar cualquier cosa Cadence observó el capitolio y vio que aquí seguro del fuego de Shining daba todas sus órdenes el general desertor. Por desgracia para él estaba justo en la mira de Cadence, quien tenía un plan para desorganizar a las tropas desertoras y bajar la moral más que nunca.

Cuando Cadence ordenó fuego todos sus mosquetes y cañones dispararon al unisonó, yendo a parar muchas balas contra el capitolio. Las balas de cañón atravesaron las paredes del capitolio tirando varias columnas, el general cayó al suelo al sentir como temblaba el capitolio ante las descargas que sufría. Ni Cadence ni Shining dejaron de disparar dejando a los desertores sin ninguna cobertura. El capitolio después de que básicamente su planta baja fuera devastada, se desmorono sobre sí mismo llevándose al general consigo, una vez caído el capitolio tanto Cadence como Shining Armor ordenaron a sus soldados que avanzaran. Los imperiales avanzaron contra los desertores, destrozándolos lentamente, una vez se inició el combate cuerpo a cuerpo, la batalla se desarrolló con más rapidez. Los imperiales superaban a los desertores por mucho y el peso de la ventaja numérica se hizo muy notorio. Una vez eliminada la mitad de sus fuerzas restantes quedándoles menos de mil soldados, los desertores se rindieron definitivamente, el imperio se alzó victorioso celebrando su victoria, sin embargo, Cadence aun adolorida se acercó a Shining sabiendo que a él le iba a doler todavía más la noticia. Shining quien si se encontraba celebrando observó a Cadence y al verla triste a ella, su sonrisa se esfumo, se acercó a su amada y pregunto más nervioso que nunca:

-¿Qué pasa Cadence?

-Shining… lo lamento demasiado en verdad… - respondió Cadence con verdadero pesar.

-¿Qué sucedió? – cuestionó nuevamente Shining aún más preocupado.

-Encontré a tu hermana muerta Shining…

Shining se quedó paralizado al escuchar esto, después de una larga pausa dejó caer su mandoble y se despojó de su casco. Respirando rápida y violentamente bajó la cabeza y antes de que Cadence le pudiera decir algo, soltó el grito más desgarrador que se hubiera escuchado en toda la batalla. Los imperiales dejaron de celebrar la escuchar esto y comenzaron a rodear a sus reyes, Shining había soltado en llanto mientras se lamentaba y golpeaba en piso con cólera… nadie festejo más aquel día.

Sábado

Quedando un Ponyville en ruinas, un campo de la muerte, los imperiales se disponían a partir hacia Canterlot, Shining había tomado la noche para enterrar no solo a todos sus soldados en la plaza del capitolio sino también a su hermana en un lugar especial. Una vez abandonaron Ponyville, por razones del destino se toparon con el mensajero desertor, quien fue capturado y tomado prisionero como los otros, la carta que traía se la entregaron a Shining quien la leyó frente a Cadence y a varios de sus soldados, pronto el rumor corrió a todo el ejercitó Equestria era suya de nuevo… Sin embargo, antes de poder festejar se sintió un gran terremoto en Equestria, terremoto venido de una caverna la cual finalmente había sido abierta por fuerza elemental. Keres Luna había recuperado su libertad y más furiosa que nunca planeaba marchar hacia Canterlot. Shining y Cadence suponían que lo había causado y a pesar de la victoria irían lo más rápido posible a Canterlot, se había vuelto una carrera contra el reloj.

Por otro lado, lejos de Ponyville, aun perseguido por los imperiales se encontraba Taylor quien ya podía sentir la libertad, sin embargo, se topó a medio camino con el pequeño campamento de Clara y Spitfire. Al principio no le dio importancia, pero luego vio a Clara alejarse del mismo con un par de cantimploras hacia el rio cercano. A Taylor lo venció su orgullo, desenvainando su espada y siguió a Clara, si él debía morir como criminal al menos mataría a quien había cazado durante toda su campaña en Canterlot.