TÓMATE LA SOPA
Drable nº2: DEAN
El dolor le retorcía desde dentro, la marca exigía alimentarse y no sabía cuánto tiempo podría resistirse. Había querido ir a cazar con la ingenua esperanza de olvidar las exigencias de esa cicatriz que estúpidamente aceptó llevar.
Sam no lo entendía. El chico era lo único que le mantenía humano y no sería por mucho más tiempo. Es difícil razonar con alguien tan cabezota como un Winchester, era difícil hacerle comprender que lo mejor era terminar ya con su sufrimiento pues lo único que conseguiría otra tanda de sangre purificada era retrasar otro par de semanas lo inevitable.
Le miró a los ojos, directamente, y supo que no había escuchado una sola palabra, que no quería aceptarlo. Durante todo ese rato había tratado de explicarle qué debía hacer y Sam se había negado a escuchar.
Quería saltar sobre él y golpearle, y se dio cuenta de que era la marca pidiendo sangre. Era preciso que todo acabara o volvería a matar, volvería a convertirse en ese monstruo ávido de violencia, insaciable… La palabra "Libre" se colaba en su mente, pero no era su voz, su voz era la que suplicaba "No puedo más, por favor, sabes que es lo justo"
