La historia no es mia sino de MoonDragonLove
Y los personajes son de Bisco Hatori
~Capitulo 3~
"CAMBIO DE VIDA"
Honestamente, pensé que había estado bromeando acerca de tener una segunda mansión, pero después de mi primer paseo en limusina con destino a la gran mansión, claro no tan grande como en la que estaba minutos atrás. Pero, ¿quién era yo para juzgar los tamaños de las mansiones? He vivido en una casa pequeña de tan sólo dos dormitorios toda mi vida. Yo nunca pensé que la gente en realidad viviera en casas de este tamaño. Yuzuru me llevó a la puerta y la abrió. El interior era tan hermoso y lujoso como en la mansión anterior. Justo enfrente de nosotros habías una escalera de honor hermosa, la verdad siempre había soñado con bajar por una de esas, usando un hermoso vestido.
-¿Te gusta?- preguntó sacándome de mis pensamientos, mientras ascendíamos las escaleras.
Asentí con la cabeza, lo vi sonreír, aún no podía imaginarme viviendo aquí, pero quizá algún día me acostumbraría. Una vez en la parte superior de las escaleras, giramos por un largo pasillo que tenía varias puertas. Pude oír voces que provenían detrás de una de las tantas puertas.
-Es muy probable que sea mi hijo y sus amigos.
-¿Cómo se llama?- tenía curiosidad y no sé por qué no había preguntado antes.
Nos paramos frente a una de las tantas puertas y antes de entrar Yuzuru volvió a mirarme.
-Su nombre es Tamaki- yo asentí con la cabeza, fue entonces que otra duda se me vino a la cabeza.
-¿Y cómo es él?
-Lo sabrás cuando lo veas- dijo sonriéndome y al mismo tiempo abriendo la puerta.
Al entrar vi a siete chicos por toda la habitación. Uno estaba sentado delante de un ordenador portátil, sus lentes reflejaban la luz de la pantalla. Otro que parecía ser muy joven el cual se encontraba comiendo pasteles en una mesa algo pequeña y junto a él había un chico más grande de cabello oscuro. Otro chico que se me hizo algo extraño, ya que a mi parecer era algo femenino estaba cómodamente sentado en uno de los sofás. Luego había unos gemelos pelirrojos que estaban persiguiendo a un chico rubio por toda la habitación. Me pregunto ¿cuál de todos será Tamaki? El rubio se paró en seco provocando que los gemelos chocaran en su espalda, y los tres cayeran al suelo. No pude contener la risa al ver tan cómica escena y se me escapo una pequeña carcajada, haciendo que todos los chicos en aquella habitación voltearan a verme.
El chico rubio empujó a los gemelos y se me acercó. Me tomó la mano y se inclinó un poco frente a mí.
-Por favor nuestra princesa, perdona nuestro comportamiento tan indisciplinado- me dijo, casi reí de nuevo. Se enderezó sin soltarme la mano y acercó su cara a la mía.- Dime, ¿cuál es tu nombre? Una joven tan bella como usted debe tener un nombre hermoso.
Lo empujé lejos de mí, claro de forma amable.
-Espacio personal, por favor.- al decir esto el rubio me miró de forma extraña.
-Eso es… un nombre algo raro, pero sabes el nombre no hace a la princesa. – Rodé los ojos, este chico es un idiota, espero que no sea Tamaki.
-Mi nombre es Emiku y te dije que respetes mi espacio personal.- miré a Yuzuru, cerró sus ojos y se veía como si estuviera listo para decirnos algo, fue entonces cuando lo supe. Este chico es Tamaki…
Yuzuru se aclaró la garganta, en ese instante Tamaki y yo lo miramos.
-Tamaki, ella es tu hermana.
La boca de Tamaki se abrió en cuanto escucho eso y pareció quedar en shock. Oí unas risas y sentí un par brazos pasar por encima de mis hombros. Eran los gemelos.
-Eso es espeluznante, Tono- dijo el de la derecha.
Tamaki pareció reaccionar y miró a Yuzuru.
-Padre, yo no tengo hermana.
-Técnicamente, soy tu hermana.- Tamaki me miró con sus ojos violetas con una expresión confusa en su rostro.
Me crucé de brazos, no había manera de que fuera capaz de vivir bajo el mismo techo que este tipo, no me importaba que fuera mi hermano. Miré a Yuzuru.
-¿Estás seguro de que no puedo volver a mi casa y mantenerme por mí misma?- Yuzuru sonrió.
-Te acostumbrarás a él, confía en mí.
Suspiré, si me iba tal vez quedaría sola en mi casa y dentro de un par de años más ya una anciana con quince gatos, de pronto se me vino a la mente mi escuela. Solía asistir a ella caminando ya que me quedaba a tan sólo una cuadra de distancia. No había manera de que pudiera llagar a pie hasta allá.
-Yuzuru, ¿cómo es que voy a asistir a la escuela? Está demasiado lejos de aquí como para irme caminando como antes.- él sonrió y puso su mano sobre mi hombro.
-La Academia Ouran está mucho más cerca, puedes asistir allí.- me sorprendí mucho.
Negué con la cabeza frenéticamente y empecé a jugar con uno de mis rizos.
-No puedo cambiar de escuela, he asistido a la Academia Lobelia toda mi vida. Todos mis amigos están allí, no puedo tan sólo dejar de ir, y menos sin avisar al menos.- al mencionar Lobelia vi que los chicos se sorprendieron, Yuzuru se frotó la barbilla y asintió.
-Está bien, termina la semana en Lobelia, pero el lunes por la mañana asistirás a Ouran.
Sonreí y no pude evitar darle un abrazo, puede que haya conocido al hombre apenas, pero soy su hija y el que haga esto por mí me hace muy feliz, ya que no había tenido un papá antes. Pensé que mi abrazo lo incomodaría, pero me sorprendió que él me devolviera el abrazo. Lo miré y estaba sonriendo, seguido echó un vistazo a su reloj.
-Lo siento, pero tengo que volver al trabajo, estoy seguro que Shima te ayudará a instalarte, Tamaki espero que se lleven bien.- Antes que ambos pudiéramos hacer algo él ya estaba fuera de la habitación, miré hacia donde se había ido.
-Así que, ¿Tamaki tiene un hermana?- oí una voz detrás de mí. Me volví y vi a los siete chicos detrás de mí, mirándome. Me encogí de hombros.
-Supongo que así es.
Los gemelos se acercaron a mí una vez más.
-Yo soy Hikaru Hitachiin- se presentó el de la derecha mientras se inclinaba.
-Yo soy Kaoru Hitachiin- dijo el de la izquierda igual inclinándose un poco.
La verdad no pude ver ninguna diferencia entre ellos, a excepción de sus voces y sus cabellos. Siempre he sido terrible para diferenciar a los gemelos, pero supongo que con el tiempo sería capaz de diferenciarlos.
El chico rubio de aspecto joven saltó hacia mí, empujando accidentalmente a Kaoru y Hikaru fuera del camino.
-Yo soy Mitzukuni Haninozuka, pero puedes llamarme Honey- dijo con una voz tierna, lo cual me pareció lindo. Luego se acercó al chico moreno y subió hasta sus hombros- él es Takashi Morinozuka, pero puedes decirle Mori.
Hasta ahora los que más me han agradado son ellos dos Honey y Mori.
-Ootori Kyouya, encantado de conocerte- se presentó el chico de lentes mientras escribía algo en un cuaderno negro.
-Yo soy Fujioka Haruhi- habló el chico afeminado, con una voz igual a su aspecto.
Yo les di mi más sincera sonrisa.
-Es un placer conocerlos a todos.
De pronto Tamaki se acercó.
-¿Has dicho Lobelia? – Yo tan sólo asentí.- ¿Tú no eres parte de ese club Zuka, verdad?
Me reí, no pude evitarlo.
-Para nada formaría parte de ese club tan ridículo, los odio y debo decir que ellas me odian.
El rostro de Tamaki se iluminó cuando dije eso, seguido me envolvió en sus brazos, yo tan sólo lo empujé, pero él era más fuerte que yo.
-¡Sabía que había algo que me gustaba de ti!- gritó mientras me abrazaba.
-¡ESPACIO PERSONAL!- grité y enseguida retrocedió, y se escondió detrás de Haruhi, quien tan sólo rodó los ojos.
-¿Por qué razón te odian?- oí preguntar a Haruhi. Lo miré y me crucé de brazos.
-Simplemente porque me niego a arrodillarme a sus pies.- entonces pensé un segundo, Fujioka, yo había oído ese apellido en algún lugar, dejé caer mis brazos.- Haruhi, ¿nos hemos visto antes?
Ella negó con la cabeza.
-No lo creo.
-¿Estás seguro? Por alguna razón me pareces muy familiar, bueno al menos tu apellido.
Honey volvió hacia mí y saltó sobre mi espalda.
-Probablemente es porque el club Zuka trató de llevarse a Haruhi de Ouran y querer transferirla a Lobelia.- cerré mis ojos, tratando de concentrarme, pero nada. Tal vez eso fue todo.
Me encogí de hombros.
-En realidad no es tan importante.
En realidad no sé cuánto estuve en esa habitación, con el idiota de mí ahora hermano y sus amigos. Pienso que tal vez vivir por mi cuenta hubiera sido más fácil, al igual que conseguir un trabajo, claro está que mis calificaciones hubieran bajado, pero tampoco es que fueran muy altas…
No me gusta lo que ahora estoy viviendo, ya que no puedo hacer nada por mí misma. Si tengo hambre, alguien me prepara la comida. Si quiero ir a la cama, alguien la prepara para mí. Odio sentirme tan inútil, pero espero acostumbrarme. Lo único que fui capaz de hacer yo misma fue elegir mi habitación. Y elegí una de las más pequeñas, aunque todavía tenía el tamaño de aproximadamente la mitad de mi otra casa. Había una cama tamaño King, un escritorio en el que tenía una computadora, había también una cómoda, un armario vestidor y tenía su propio baño. Lo único que faltaba era tener una pequeña nevera y así podría asegurar que jamás saldría de mi habitación. Lo que más me gustaba de la habitación era la gran ventana de bahía (si no la conocen busquen en google para que se den una idea xD) con un asiento debajo de esta. Anteriormente, me había llevado a mi otra casa para recoger un poco de las cosas que eran de necesidad; ropa, mis cosas de la escuela, algunas fotos. El resto de vendría por ellas después de la escuela mañana.
Me acosté en mi cama y me quedé mirando el techo, mientras abrazaba mi peluche favorito contra mi pecho, Chi, mi querido osito panda. Aún no podía creer que mi vida cambio en tan sólo una tarde. He conocido al fin a mi padre y ahora tengo un medio hermano, sin olvidar que ahora vivo en una lujosa mansión, espero poder acostumbrarme a esto…
-¿Cómo seré capaz de despedirme de mis amigos en Lobelia en tan sólo cuatro días?
