Como ya he dicho antes, la historia no es mía sino de MoonDragonLove, espero les este gustando, si ha habido algún error, por favor díganmelo.
~Capitulo 4~
"Tal vez esto no sea tan malo"
A la mañana siguiente desperté con el sonido de "Better than Revenge" de Taylor Swift a todo volumen en mi celular. Busqué alrededor de mi cama para encontrarlo y desactivar la alarma. Me di la vuelta, aterrizando sobre mis pies, estiré los brazos por encima de mi cabeza. Mis ojos estaban medio cerrados todavía, comencé a caminar en línea recta buscando el picaporte de la puerta, pero no lo encontré, fruncí en ceño y abrí los ojos mejor. Traté de ver bien la oscura habitación, ya que apenas era las cuatro de la mañana, entonces me di cuenta de que esta no era mi habitación.
-Oh, Dios mío, ¿dónde estoy?
Fue dentro de unos cuantos minutos, que recordé que estaba dentro de la enorme mansión porque vine a conocer a mi padre. Suspiré y me dirigí al baño para darme una ducha y prepararme para la escuela. Después de salir, tape mi cuerpo con una toalla, respiré profundamente llenando mis pulmones con el húmedo aire que ahora llenaba el baño. Me pare frente al espejo, pasé mi mano por este quitando lo empañado que estaba debido al vapor. No sé por qué razón, pero me siento como si ahora fuera una persona totalmente diferente. Tal vez sea porque al término de esta semana ya no veré a mis amigas tan seguido y por lo visto tendré que hacer nuevos. La verdad nunca me ha tocado ser "la chica nueva" y eso me ponía algo nerviosa. Me alejé del espejo y salí del baño, me acerqué a mi armario de ahí saque la camisa de la escuela y unos shorts para de mientras.
Después de vestirme, me senté en mi cama y miré la pantalla de mi teléfono. Son las cuatro y media apenas, la escuela inicia hasta las ocho. Siempre he sido una persona muy madrugadora, mi parte favorita del día ha sido siempre ver el amanecer. Pensé en enviarle un mensaje de texto a mi mejor amiga, Natsumi pero sabía que ni siquiera se molestaría en leerlo, ya que no se levantaría dentro de tres horas más. Deje mi teléfono sobre la cama y volví a entrar al baño. Aparté mis rizo negros y les puse un poco de mousse en ellos para que se mantuvieran en su lugar durante todo el día. Recogí mi cepillo de dientes y les puse un poco de pasta dental sobre ellos. Me lavé los dientes y pensé en que si tendría que irme junto a Tamaki a la escuela. Realmente espero que no sea una de esas personas que al despertar siguen medio dormidos y no quieren hablar mucho, como mi amiga Natsumi en las mañanas. Escupo y enjuago mi cepillo.
Estaba a punto de sacar mi uniforme de mi armario, pero me di cuenta de que aún era muy temprano así que tal vez debería esperar, toda mi rutina se había arruinado, por lo general me gusta estar en mi iPod escuchando música, pero no me lo traje anoche. La idea de volver a la cama un rato más estaba presente, pero en lugar de eso recogí mi mochila del suelo, me acerque al escritorio y saqué mi tarea de matemáticas. Me quede un rato mirándolos, pero no había sido capaz de resolverlos.
-La raíz cuadrada de quince en el frente de veinte al cuadrado menos cuatro es igual a más o menos la raíz cuadrada de pi por cuarenta y siete años que es igual a doce x- leí en vos alta.
Mi cerebro se rompió justo en ese momento, lo sentí. Tenía que buscar a alguien que me ayude con las matemáticas antes de que fracase miserablemente. Entonces oí que alguien llamaba a la puerta, antes de pararme a abrir. Me gire y vi a Tamaki de pie junto a la puerta con una sonrisa en su rostro.
-¡Veo que eres algo madrugadora!- prácticamente gritó feliz. Yo sólo sonreí y volví a concentrarme en mi tarea. Todos esos números... no estaba muy concentrada, suspiré con algo de enfado y sentí una mano en mi espalda.- ¿Qué pasa?- pregunto Tamaki mirándome con sus ojos violetas algo preocupado.
-No entiendo mi tarea de matemáticas.- él me sonrió y miró mi cuaderno, agarró mi lápiz y empezó a resolver el problema sin ninguna dificultad. La verdad me quedé boquiabierta, ¿Quién iba a saber que él era tan bueno en matemáticas?- ¿Cómo hiciste eso?- miré mi cuaderno observando el procedimiento, ¿por qué no pensé en eso antes?- Es posible que me hayas salvado la vida.
Al decir esto su rostro se iluminó y me dio una enorme sonrisa, seguido se acercó y me abrazó, pero a diferencia de ayer esta vez le correspondí el abrazo.
-¿Así que visitarás el Host Club hoy después de clases Emiku?- pregunto mientras me dejaba de abrazar.
Olvidé que ayer había prometido ir al Host Club nada más para verlo.
Asentí con la cabeza, ¿qué daño podía hacer?
-Y Tamaki, puedes llamarme Emi, todos mis amigos lo hacen.- al decir esto me dio otro abrazo.
-¡Entonces somos amigos!- Gritó. Es un milagro que alguien en este lugar pueda dormir bien con Tamaki cerca-
Me reí de él, tal vez después de todo él no era tan malo.
Nos sentamos en mi cama y me habló de su Host Club hasta que realmente tuve que vestirme para la escuela, tuve que vestirme en el baño ya que él se negó a salir de mi habitación. Siempre he odiado este uniforme, la falda larga de talle alto color marrón con una blusa marinera. Salí del baño para encontrar a Tamaki sosteniendo mi celular.
-¿Quién es Natsumi?- Me acerqué a él y me dio mi teléfono. Ella me había enviado un mensaje diciendo que llegaría tarde a la escuela, ya que tenía una cita con el dentista.
-Es mi mejor amiga- lo miré- ¿Por qué estabas mirando mi celular?- le pregunte golpeándolo con una de mis almohadas en la cabeza, luego él agarró otra almohada y me golpeó en la espalda. Entonces oí a alguien aclararse la garganta y vi que era Shima quien se encontraba de pie en la puerta.
-Es hora de que vayan a la escuela- dicho esto salió de mi habitación.
Miré a Tamaki y le pegué una última vez antes de agarrar mi mochila y salir corriendo de la habitación.
Oí que Tamaki me llamó y me persiguió. Salimos de la gran mansión juntos y nos subimos en la limusina.
Natsumi va a enloquecer cuando le cuente todo lo que me ha pasado.
Me dejaron en la escuela primero, Tamaki me gritó diciéndome que tuviera un buen día, lo cual hizo que me sonrojara al ver como las personas me miraban. Al llegar al salón de clases me senté, y seguido entró el maestro de Historia saque mi libro y empecé a dibujar garabatos.
-¿Y ahora qué dibujas?- Miré hacia arriba para encontrarme con los ojos azules de Natsumi, yo tan sólo me encogí de hombros.
-Cualquier cosa que se me venga a la cabeza- ella tan sólo rodó los ojos y se rio de mí mientras tomaba asiento junto a mi.- Entonces, ¿cómo te fue en el dentista?- la vi temblar.
Ella odiaba cualquier cosa y persona que estuviera relacionada con la palabra "doctor" y estaba de acuerdo con ella. Pensaba que los médicos eran espeluznantes.
Ella sonrió mostrando sus dientes.
-No estuvo tan mal, ahora tengo unos dientes perfectos. ¿Por qué no me respondiste el mensaje?- pregunto algo molesta, la miré y me sentí mal.
-Porque estaba peleando con Tamaki.- ella me miró confundida, realmente no era tan difícil confundirla.-
Él es mi hermano.
Natsumi al oír esto casi se cae de su silla, entonces el maestro sólo la miro.
-Lo siento- le dijo al maestro- ¿Cómo que tienes un hermano?- yo sólo asentí.
-¿Recuerdas que te dije que iba a conocer a mi padre ayer?- Ella asintió e hizo un gesto para que siguiera- Bueno, resulta que él tiene un hijo, por lo que Tamaki es mi medio hermano.
-No puedo creerlo- dijo emocionada.
Me reí de ella.
-Tal vez no debí decírtelo durante la clase.- Ella pasó sus dedos por su largo y liso cabello castaño claro- Es solo un salón de clases, no nos gusta lo que hacemos aquí- asentí con la cabeza- Háblame de él.
-Jaja tan sólo ven conmigo después de la escuela, así podrás conocerlo.- ella ladeo cabeza algo confusa.
-¿A dónde iremos?
-A la Academia Ouran, mi hermano es presidente de un club llamado "Host Club".
Natsumi asintió con entusiasmo, la campana sonó y nos dirigimos a la clase de pintura, mi favorita. Tomamos nuestros lienzos y continuamos con nuestro proyecto, teníamos que pintar a nuestro amigo más cercano, eso fue fácil para nosotras ya que nos sentamos una al lado de la otra.
Natsumi me miró y enseguida empezó a pintar mi cabello negro.
-¿No te importa que empiece con esto? Necesito realmente lograr hacerlo pronto.- sonreí.
-No hay problema Natsu. Ya casi término y todo lo que necesito esta en tus ojos.
Así fue como he trabajado en mis pinturas siempre, siempre dejo los ojos al último. Debo decir que la pintura ha sido mi mejor talento, tal vez mi único talento. He mezclado la pintura azul y blanca, tratando de obtener el azul ideal para sus ojos. Sentí como me veía y trabajaba.
-¡Emi-chan se ve igual que yo! No, se ve mejor que yo- sentí que me sonrojaba, que siempre pasaba cuando alguien me felicitaba por algo. La profesora dio la vuelta y miró mi trabajo.
Ella dijo casi lo mismo cuando vio mi trabajo, y me felicito enseñándoselo a toda la clase.
-Clase, esto es lo que un gran pintor hace.- dijo antes de llevarlo a su escritorio, me dijo que lo recogiera al final del día.
El resto del día transcurrió dolorosamente, odiaba la mayoría de mis clases, a excepción de la de pintura y física avanzada. Lo sé extraña combinación, pero sólo eso me interesa. La ciencia y el arte. Después de la escuela, fui por mi pintura y espere a Natsumi en las puertas delanteras.
-¿Lista para conocerlo?- le pregunté. A lo que ella sólo asintió, prácticamente saltaba de emoción.
Nos acercamos a la limusina que nos llevaría hasta Ouran.
-¿Iremos en limusina?- preguntó, todo lo que hice fue asentir y reírme de ella. Ouran Host Club halla vamos.
