Hola a todas y Feliz Navidad!

Les agradezco que lean esta historia!

Oh y les dedico este capítulo a mis primeros reviews: Yui Koizumi y Denisse Marukura

Gracias chicas! Me alegra que les guste la historia!

Y espero que a todas les guste el capitulo!


"Ropa Rebelde"

~Capítulo 6~

Mi mañana comenzó con normalidad, así como lo había sido en estos últimos días que he vivido con mi nuevo hermano en la mansión. Al despertar miré hacia la puerta, pero no estaba allí y luego como era costumbre me prepare para la escuela. Hoy era mi último día en Lobelia, y Natsumi me había dicho, que como hoy era mi último día rompiera todas las reglas posibles. Me había negado, pero decidí que hoy no me pondría el horrible uniforme. Así que me decidí a usar una falda azul con gradas, una blusa te tirantes negra, unos leggings de encaje, botines y una collar. Simplemente no podía resistir el usar todo lo que estaba en contra del código de vestimenta: tacones, joyas, blusas si mangas, faldas cortas. Incluso me puse maquillaje: delineador negro, sombras de ojos moradas y rimel. En ese momento Tamaki llamó a la puerta, yo ya estaba vestida y me preguntaba que es lo que diría acerca de mi ropa.

Yo estaba sentada frente a mi escritorio enviándole mensajes a Natsumi para hacerle saber de lo que llevaba puesto. Tenía mis piernas apoyadas sobre la mesa y tenía mi iPod junto a mí sonando "Last Kiss" de Taylor Swift. Tamaki abrió la puerta, pero no estaba sólo Kyouya venía con él y estaba a su lado. Cuando lo vi sonreí para mis adentros, esta iba a ser una mañana interesante.

-¿Qué llevas puesto?- preguntó Tamaki algo alterado por mi ropa, yo tan sólo me reí de él. Él se me acerco y puso sus manos en su cadera.- ¡Ni creas que vas a ir a la escuela de esa manera!

Me levante y me acerque a mi hermano, ojala estuviera unos cuantos centímetros más alta, para siquiera alcanzar a su pecho, pues él es muy alto.

-Claro que iré así.- puse mis manos en mi cadera al igual que él, me eché a reír- esta canción no va con esta conversación.- apreté el botón de mi iPod y "Break My Fall" de Breaking Benjamin se empezó a reproducir.

-¿Realmente no importa la canción o si?- preguntó Kyouya desde algún lugar de la habitación.

Mire a mi alrededor y lo encontré apoyado en la pared a menos de diez metros de nosotros. Desde el primer día que estuve en el Host Club parece que lo único que sabe hacer es molestarme o insultarme de alguna manera o forma. Él había quitado a los gemelos para ponerse en último lugar de mi lista mental.

-No voy a dejar que mi hermana menor salga de la casa con esa ropa.- dijo Tamaki.

Me gusta el hecho de que se le haya quedado llamarme hermana menor. En realidad no le importaba que yo fuera dos meses mayor que él, él sólo me llama así porque soy más baja que él y la mayoría de las chicas.

-No, ¿Por qué?

-Por el simple hecho de que hay chicos fuera de esta casa.- indico hacia la ventana con total naturalidad.

Me eché a reír.

-Hay chicos en mi habitación.- repliqué- Además voy a una escuela a donde van sólo chicas.- cruce los brazos sobre el pecho. Su cara se veía como si estuviera perdido en sus pensamientos, de hecho mi hermano es mucho más inteligente de lo que originalmente pensaba que era. Claro, que algunas veces actúa como un total idiota, puse mi mano en su brazo- y tan sólo será por este día, sólo quiero saber cuantos problemas conseguiré.

Puso sus manos en mis hombros.

-¿Simplemente no puedes seguir las reglas por un día más?- yo negué con la cabeza.

-Primero ponte ese horrible uniforme y luego me dices lo que piensas, hasta entonces me niego siquiera tocarlo de nuevo.- miré el reloj que estaba en mi mesa de noche, aún teníamos más de hora y media para ir a la escuela.

-¿Dónde esta?- me quedé boquiabierta ante su pregunta.

Señale mi armario.

-Es difícil perderlo.- se acercó a la puerta y la abrió, desapareció por un momento y luego reapareció con mi uniforme en la mano.

Entró al baño y cerró la puerta, miré a Kyouya y no se veía sorprendido. Un momento después Tamaki salió del baño vistiendo el uniforme, la falda marrón, la blusa marinera, los calcetines hasta rodillas. Todo menos los zapatos ya que estaba segura de que no calzábamos del mismo número. Tamaki dio una vuelta mirando la falda.

-Yo no veo que hay de malo con el uniforme.-dijo.

-No me importa, no usaré esa cosa nunca más.- me crucé de brazos y me mantuve firme. Oí a Tamaki reír.

-Yo puedo usar esto hoy en la escuela.

-Oh Dios mío estás loco.- le dije.

-Loca tú por querer llevar esa ropa a la escuela.

-De todos modos me pondría esto saliendo de la escuela, ¿cuál es la diferencia si lo llevo a la escuela?- él no contesto, así que tomé eso como que él no sabía que responderme, agarre mi teléfono del escritorio y lo metí en mi mochila- Iré a casa de Natsumi antes de ir a la escuela. Hasta luego.- me dirigí a la puerta y la abrí, pero antes me dirigí a Tamaki- Asegúrate de colgar el uniforme después de que te lo quites.

Natsumi estaba algo triste porque me iba de Lobelia, pero también un poco celosa. Ella la primera vez que puso un pie en Lobelia a deseado salir de ese lugar. Desde que le dije que me iba ella ha estado convenciendo a sus padres de que la transfieran a Ouran conmigo, pero por desgracia ellos no quieren que Natsumi vaya a una escuela mixta. Yo no sé por qué razón. Como nuestro último día juntas en la misma escuela, decidimos ir a su habitación y hablar antes de irnos a la escuela.

Hablamos de como había cambiado todo desde que nos conocimos en la primaria. Hablamos de chicos y que nos gustan de ellos, que sean divertidos, lindos, inteligentes.

Caminamos juntas a la escuela como lo habíamos hecho siempre. Pintamos cosas al azar, ya que habíamos terminado nuestros proyectos, ella hizo un dinosaurio y yo un león. En el almuerzo casi empezamos una guerra de comida por el pudín de chocolate "accidentalmente" arrojado a Benio que estaba sentada en una mesa sola. El almuerzo fue la última vez que nos vimos, ya que ella tenía audiciones para una obra. Nos abrazamos y no quería dejarla ir.

-Te veré el fin de semana.- Le prometí.

Me subí a la limusina y el conductor me sonrió.

-Hola señorita Emiku. ¿Cómo estuvo su día?

-Muy bien.- dije mientras nos alejábamos de esa escuela de mala muerte.

Llegamos a Ouran y al instante corrí a la Tercera Sala de Música y abrí la puerta, Tamaki fue el primero en saludarme hoy.

-¡Oh hermana! Te he echado mucho de menos.- dijo mientras me abrazaba.

-Pensé que estabas enojado conmigo.- le dije en su hombro, me soltó y sacudió la cabeza, sonreí.

En realidad estaba preocupada porque pensé que estaría como loco por salirme de casa con esta ropa.

-Si te ayuda de algo, no me metí en problemas. La profesora de pintura dijo que era un acto muy arriesgado, pero admirable. ¿Por qué admirable? no me preguntes.- pasé junto a Tamaki y no había nadie más en la habitación, sólo los miembros del Host Club estaban presentes- ¿Dónde está todo el mundo?

-Los viernes no abrimos el Club- respondió Kyouya con una voz que me dio a entender que ya debería saberlo.

Quería sacarle la lengua, pero no lo hice. Me mantuve calmada y no lo golpeé con su estúpido cuaderno negro.

De repente los gemelos aparecieron frente a mí haciendo que soltara un pequeño grito.

-¿Has oído eso Hikaru? Creo que asustamos a la pobre chica.

-Un día de estos van a matarme de un susto, pero si vuelven a hacerlo juro que los perseguiré.