¡Hola chicas! ¡Feliz Navidad y Feliz Año nuevo! Sé que es ya muy tarde, pero más vale tarde que nunca, ¿no?
Quiero pedirles una disculpa por no haber publicado durante ya una semana, pero fui de vacaciones xD. Quiero agradecer sus reviews, y para compensarlas por tardar una semana sin publicar les traigo dos capítulos seguidos, espero y les este gustando la historia y no haya ningún problema con la traducción.
~Capítulo 7~
"Gran bollo de crema"
Pasé el fin de semana en la casa de Natsumi, rodeada de la locura de la familia Ishida. Sus hermanos pequeños corriendo por todos lados, me hicieron sentir como en casa. Fuimos al cine y al parque cada oportunidad que tuvimos. Su hermana menor, Kiyo que tan sólo tiene cinco años, nos estuvo siguiendo, bueno me estuvo siguiendo todo el tiempo. Me encanta Kiyo, ella es divertida y adorable, me recuerda bastante a Natsumi. Tuve la tentación de pedirle a Natsumi si podía quedarme en su casa para siempre, pero las llamadas de Tamaki me empezaban a poner de nervios. Recogí mi ropa en mi pequeña maleta y nos sentamos en la sala de estar con Kiyo en mi regazo.
-Vas a volver, ¿verdad Emi?- ella me preguntó, yo le sonreí.
-Por supuesto Kiyo, no te desharás de mí tan fácilmente.- Kiyo rió y me abrazó por el cuello. Ella acarició mi mejilla contra la de ella, haciéndome reír de nuevo.
Me quedé pensando en Natsumi y Kiyo mientras me preparaba para ir a la escuela, Academia Ouran para ser exactos. Me pare frente al espejo sosteniendo la gran monstruosidad amarilla que llaman uniforme. Me lo puse aunque de mala gana.
-¿Cómo es posible que todas las chicas lleven esto todos los días?- me pregunté.
Me alborote mi cabello un par de veces para tratar de mejorar mis rizos un poco, escuche mi teléfono sonar en mi habitación, me miré una última vez en el espejo y me lancé sobre mi cama, aterrizando sobre mi estómago y tomé mi celular del suelo. Siempre termina en el suelo al lado de mi cama en las mañanas. Lo agarré y deslicé la pantalla hacia arriba, era un mensaje de Natsumi, deseándome suerte en mi primer día de escuela y que me echaría de menos. Yo le envié otro diciéndole que igual la extrañaría, pero al menos ella no tenía que vestir como un bollo de crema gigante. Y en vez de una respuesta recibí una llamada.
Cuando tomé la llamada oí a Natsumi desmoronándose de la risa.
-¿Qué es tan gracioso Natsu?- le pregunté en tono frío. Ella contestó entre risas.
-Tú... tienes que... vestido como un... ¡gran bollo de crema!- fruncí el ceño.
-No es gracioso Natsu, deberías ver esto. Claro que te ríes porque no tienes que usar uno, no esta dentro de mi gusto de ropa.- ella dejó de reír y yo sabía que ella recordó que esta sería una de nuestras pocas conversaciones en todo el día.
-Ya te extraño Emi.- dijo, yo sonreí para mi misma, la imagine tendida en su cama, tal y como estoy yo. Pero ella sólo en pijama.
-Yo te extraño demasiado Natsu.- oí la puerta de mi habitación abrirse, pero no me moleste en mirar pues ya sabía que se trataba de Tamaki- mi habitación no será la misma sin escucharte hablar de un chico guapo todas las mañanas.
Ella jadeó por el teléfono.
-¿Tendré que mantener en secreto esa información para mi misma todos los días?- me encogí de hombros.
-O has nuevas amigas.- ella se burló de mí- vamos Natsu, no puedes ir por toda la escuela con una sola amiga.
Ella se echó a reír.
-Tú no eres mi mejor amiga Emiku. Eres más que eso.- sentí una lagrima correr por mi mejilla y un dedo la limpió. Miré hacia enfrente para ver a Tamaki arrodillado delante de mí.
-Te quiero Natsu.
-Yo t quiero más Emi. Voy a dejarte, tengo que ver que Kiyo esté lista para la escuela.
-Dile que sea niña buena y que no rompa ninguna regla, a menos que sea necesario.- Natsumi de echó a reír.
Nos despedimos y colgamos, aunque ninguna de nosotras queríamos, di la vuelta sobre mi cama dejando escapar un suspiro, realmente no estaba de humor para ir a clases hoy, pero no había manera alguna de ser capaz de salirme con la mía cualquier momento. Giré la cabeza para ver si Tamaki seguía aquí, y si, aquí estaba. Pero me sorprendió verlo tranquilo y silencioso, era extraño verlo así. Tamaki tenía la mirada perdida en una dirección extraña, seguí su mirada para encontrar a Kyouya una vez más apoyado en la pared frente a mí.
-¿Qué estas haciendo aquí?- pregunté, si no estaba de humor para ir a la escuela, menos estaba de humor como para él.
Kyouya sonrió mientras se ajustaba las gafas.
-Estoy invitado a venir aquí.- dijo sonriendo, hay como me daban ganas de golpearlo para borrar así esa sonrisa en su rostro.
-No explica el por qué estas en mi habitación.- murmuré más para mi misma, Tamaki me miró y me sacó de la cama.
-Esa no es forma de tratar a un invitado.- dijo Tamaki con su voz de "hermano mayor"- ¿Te gustaría que trate a tus amigos de esa manera?- yo tan solo me encogí de hombros.
-No me molestes, pero tal vez deberías comportarte así, y entonces yo no tendría que escuchar a Natsu hablar de lo lindo que eres, cuando trato de dormir.- me eche a reír sin querer- ¿Alguna vez escuchas a alguien hablar así de tu hermano? es realmente espeluznante.
Soltó mis hombros y puso sus manos en la barbilla, parecía como si estuviera absorto en sus pensamientos, me pregunte que es lo que estaría pensando, pero entonces me di cuenta que nunca entenderé lo que pasa por esa mente suya.
-¿Natsumi te habló de mí?- preguntó emocionado. Asentí con la cabeza y rodé los ojos- ¿Así que, crees que vaya al Host Club en poco tiempo?- negué con la cabeza- ¿No? ¿Por qué?
Yo me reí.
-Ella hizo una audición la semana pasada, y será el personaje principal. Deberías haber visto lo emocionada que estaba cuando se enteró que venció a Benio para el papel, no olvidare eso. Y tuviste que haber visto la cara de Benio cuando se enteró que Natsu le había ganado el papel, estaba cabreada. Fue increíble.
Tamaki me miro con los ojos desorbitados y la boca abierta.
-No puedo creer que hayas dicho eso...- incliné la cabeza hacia un lado.
-¿Decir qué?- pensé sobre lo que había dicho- ¡Oh! ¿Cabreado?
Él casi se desmayó cuando la palabra salió de mi boca.
-Hermanita, ¿por qué hablas como camionero?- me reí de él.
-Estoy segura de que los camioneros dicen cosas peores cuando están cabreados- él cubrió mi boca con su mano.
-Esa no es forma en la que una joven debe hablar- me dijo. Intenté decir algo, pero con sus manos en mi boca me era imposible hacerme entender- ¿Qué fue eso?- retiró su mano de mi boca.
-Te dije que soy una chica, pero no por eso me comportaré como una dama. Enserio he hecho cosas como eructar el abecedario, creo que el deporte es impresionante, y que el barro no debe ser usado para la belleza sino que debe ser usado como cuando jugamos peleas de bolas de nieve.- Cruce los brazos sobre el pecho. Tamaki me sonrió y yo fui a agarrar mi mochila de la escuela.
Miré a Kyouya pero la sonrisa se había ido, se dio cuenta de que lo buscaba con la mirada así que él me miró, le hice un gesto a Tamaki.
-Parece que alguien esta cabreado.- dije y salí corriendo de la habitación cuando oí a Tamaki volviéndose loco por lo que había dicho otra vez.
