I.- CUANDO LA LLAVE SE MANIFIESTE

1500 años después…

En la biblioteca del castillo de Canterlot una poni de color dorado, melena roja y naranja y Cutie Mark con la forma de un sol estaba leyendo un libro acerca de la historia primitiva de Equestria.

«Hace mucho tiempo -leyó-recién iniciado el reinado de las hermanas Celestia y Luna, una guerra se estaba librando en Equestria, los ponis luchaban incesantemente contra unas criaturas oscuras, llamadas demonios, quienes eran liderados por Satrina, quien tenía como objetivo vengarse del Gran Creador por desterrarla de su lugar en el Universo. Las tres razas de ponis estaban siendo duramente derrotados, inclusive los más poderosos no eran rival suficiente para las criaturas oscuras. Ni siquiera Celestia con Luna fueron capaces de derrotar al demonio, quien las derroto dejándolas muy malheridas y eso llevo a desmoralizar a los ponis, quienes se retiraron del lugar a refugiarse y se dispersaron. Celestia sabiendo que no sería capaz de derrotar a los demonios creó un portal a otro mundo para pedir ayuda y llego a un mundo donde sus habitantes no tenían cola, se movían en sus dos patas traseras, mientras manipulaban las cosas con las dos delanteras y tenían el hocico más chico y solo tenían pelo sobre su cabeza, se hacían llamar humanos. Incluso ella se parecía a esos habitantes. Debido a la gran cantidad de energía mágica que se requería para el hechizo nada más llegar se desmayó. Fue atendida por un habitante de ese mundo, un mago poderoso llamado Godric Gryffindor, quien escucho el problema de Celestia y junto con otros tres amigos, decidió sin más ayudarla. Cada uno recluto a algunos acompañantes y se trasladaron al mundo poni, quienes tomaron la forma poni: pegaso, unicornio o poni terrestre, solo los cuatro amigos adquirieron la forma de alicornio. Los acompañantes no perdieron habilidad con la magia, por lo que sin importar la forma podían hacer magia. Se unieron a la resistencia poni y se prepararon para una nueva lucha, la cual a pesar de haber perdido muchas vidas fue victoriosa: Satrina debió huir a través de un portal, jurando que regresaría para vengarse. Celestia agradeció a los magos humanos por su ayuda y se comprometieron a un apoyo mutuo.»

-Y así fue como se creó la Orden, Sunset Shimmer –dijo Celestia a su alumna, quien no había notado que ella estaba detrás de ella

La unicornio parecía entusiasmada.

-¿Y ellos no han vuelto más, ni siquiera contra Rey Sombra, Discord o cuando apareció Nightmare Moon? –pregunto Sunset.

-No ha sido necesario gracias a que después descubrimos los Elementos de la Armonía y ellos tampoco han vuelto pidiendo ayuda, aunque se dice que años atrás trataron de venir, pero nunca supe si era verdad o no –respondió Celestia, luego miro hacia la ventana y le dijo –debo traer la luna, tú también debes descansar, Sunset Shimmer.

-Sí, princesa –dijo Sunset Shimmer y salió de la biblioteca, avanzo unos metros e invoco una especie de bola de cristal, donde apareció una sombra.

-¿Cómo te fue Shimmer? –pregunto.

-Tengo todo lo que necesita –Sunset Shimmer se concentró y una especie de nube con forma indefinida salió de su cuerno y se metió a través de la bola, la cual se nublo unos segundos y volvió a aparecer la sombra.

-Esas son excelentes noticias Shimmer –dijo la sombra –ahora viaja al mundo humano e investiga todo sobre esa Orden, tal vez tengamos que visitarlos primero.

-Sí, maestra –respondió Sunset Shimmer y se ocultó en una habitación de servicio a la espera que el castillo quede libre. Cuando eso sucedió salió sigilosamente y se dirigió a la habitación del trono donde se supone está el portal, esquivando a los guardias que vigilaban el castillo. Al entrar estaba todo oscuro y en un extremo estaba lo que buscaba. «Se supone que aquí se debe crear el portal » pensó Shimmer mientras miraba un espejo. El espejo tenia entrelazados ponis y humanos y en la punta una estrella de seis puntas. Sunset Shimmer apunto hacia el espejo y realizo el hechizo que abría el portal y lo atravesó. Detrás de ella apareció la princesa Celestia, quien estuvo oculta todo el rato y suspiro.

-¿Por qué Sunset Shimmer, por qué? –dijo con tristeza –no sabes el error que estas a punto de cometer.

Al día siguiente la princesa, aun triste por lo que descubrió, salió a supervisar la selección de nuevos alumnos. Había unicornios con bastante talento, pero ninguno era lo que ella buscaba, hasta que llego una unicornio de color morado de nombre Twilight Sparkle, no tenía Cutie Mark, parecía más nerviosa que los demás. Los examinadores pusieron un huevo de dragón y le ordenaron que hiciera que saliera el dragón de ahí. Celestia miro un rato y pareció decepcionada, o estaba muy nerviosa o no tenía lo que se necesitaba. Estaba afuera cuando hubo una explosión de arcoíris, Celestia la miro alegrándose al ver, luego de muchos años, una rain-plosion sónica. Poco después, una explosión vino desde el despacho donde aquella unicornio, Twilight estaba tratando de hacer el hechizo y vio un dragón enorme de color morado y sintió un enorme poder mágico de allí «Tal vez sea posible» pensó Celestia entre emocionada y asustada y voló hacia allá. Allí estaba Twilight descargando poder mágico sin control, había convertido a los examinadores y a sus padres también. Celestia puso su pata sobre Twilight calmándola. Cuando todo volvió a la normalidad y miro a Twilight sonriendo.

-Twilight Sparkle tienes un gran poder mágico, el que debes controlar –le dijo Celestia –aquí aprenderás a controlarlo y a hacer muchas cosas más.

Twilight se limitó a mirarla sorprendida, Celestia seguía sonriéndole.

-Así que, ¿Quieres ser mi alumna personal y aprender más sobre la magia?

Twilight siguió mirándola.

-¿Y?

Twilight miro a sus padres, quienes le animaron a que dijera que sí.

-¡SI! –exclamo Twilight y se puso a dar saltitos de alegría.

Celestia vio a Twilight saltar y se fijó en su Cutie Mark que acababa de aparecer y la miro sorprendida: era el símbolo que hay en el espejo-portal hacia el mundo humano.

Flashback…

En el campo de batalla, había cadáveres de ponis y restos de demonios que aún no se desvanecían. Los supervivientes recogían los cadáveres y los reunían para realizar un funeral masivo, serian homenajeados con honores. Celestia seguía en el cráter que dejo Satrina cuando se desvaneció, su hermana Luna estaba junto a ella.

-Ganamos –dijo la princesa de la noche con el cansancio en la voz –vencimos a Satrina, Equestria está a salvo.

-Por ahora lo está, pero volverá –respondió Celestia igual de cansada que su hermana.

-Para eso volveremos a ayudarnos mutuamente verdad –intervino Godric Gryffindor en compañía de sus amigos –Satrina es y será un peligro constante y será necesaria una alianza entre humanos y ponis para enfrentarla cuando regrese.

-Pero crear un portal agota mucha energía –dijo Celestia.

-De eso me encargo yo –intervino Rowena –el portal que creaste Celestia aún está presente en este lugar, puedo capturarlo en un espejo y cuando lo necesites abrir solo concentra una mínima parte de tu energía en la punta del espejo, el resto lo hará el espejo.

Su cuerno empezó a brillar y apunto hacia un punto a los pies de la montaña y lanzo un rayo que al llegar a la montaña reboto y empezó a tomar una forma ovalada hasta que tras una enceguecedora luz apareció un espejo ovalado en cuyo marco habían ponis y humanos entrelazados hasta llegar a la punta donde había una estrella de seis puntas.

-Al otro lado del portal encontraras nuestra escuela de magia –explico Rowena –pregunta por cualquiera de nosotros y si no estamos, quien este a cargo de la escuela te ayudara –le extendió el casco a Celestia y esta le choco el casco de vuelta.

Luego del funeral de los combatientes y la limpieza del lugar, los visitantes se preparaban para volver a su mundo.

-Nuevamente estamos agradecidos por su invaluable ayuda –dijo Celestia a los fundadores, ante los habitantes de Equestria –este portal será una señal de nuestra alianza, y que el Gran Creador nunca permita que esta Orden sea disuelta.

Hubo aplausos de todo el público, en eso un rayo dorado apareció del cielo y cayó sobre Clover la Sabia, dejándola inconsciente.

Luna, quien estaba más cerca corrió a verla.

-Clover ¿estás bien? –pregunto la princesa tratando de reanimarla, Clover abrió un los ojos. Luna suspiro aliviada.

-Gracias al cielo –suspiro Luna –pensé que…

-Ya debo irme, majestad –la interrumpió Clover –el Gran Creador quiere me reúna ya con mi mentor.

-Oh, vamos Clover –dijo Luna asustada –no hagas esas bromas, aun te queda mucha vida por delante.

Clover rio.

-Mi rol en Equestria ya se ha cumplido, pero una cosa deben saber: Satrina no volverá hasta cuando la llave se manifieste.

-¿La llave? –pregunto Celestia.

-Cuando la vean lo sabrán –Clover cerro sus ojos y se desvaneció.

Fin flashback…

-¿Princesa? –Twilight la miraba preocupada -¿Le paso algo?

-No nada, Twilight Sparkle –le respondió Celestia, sonriéndole –será mejor que te prepares porque a contar del próximo lunes empezaremos con tus estudios.

-Está bien –Twilight se retiró junto con sus padres, dejando a Celestia pensativa.

Años más tarde…

-¡Avada Kedavra! –grito Voldemort.

-¡Expelliarmus! –grito a su vez Harry.

Ambos rayos colisionaron en medio de ambos mientras estaban rodeados por los defensores de Hogwarts y los Mortífagos esperando quien triunfaría tras la batalla. En un lugar alejado una figura miraba la batalla mientras hablaba al parecer con una bola de cristal.

-Ese Harry Potter no es lo que aparenta –dijo una voz a través de la bola.

-Tiene razón, le subestime en un principio –dijo Sunset Shimmer -¿aún cree que esa Orden del Fénix es la misma Orden de aquella ocasión?

-Sí, sí lo es –respondió la voz –pero su objetivo no es el mismo ahora.

-¿No lo es? –pregunto Shimmer.

-Su objetivo es eliminar a Voldemort –dijo la voz –pero no saben nada del origen de la Orden.

-Claro –dijo Shimmer –la Orden original solo se formó como alianza entre los humanos y los ponis.

Un fuerte destello interrumpió la conversación de Sunset Shimmer y vio como Voldemort se desplomaba muerto producto del rebote del hechizo y a Harry Potter con su varita y en la otra mano la varita de Voldemort. Un momento después todo el mundo corrió a abrazarlo, mientras los Mortífagos huían y otros parecían despertar de un trance.

-Nadie está viendo –dijo la voz –ve y llévate el cadáver, lo necesitare.

-¿Maestra? –pregunto Sunset Shimmer indecisa.

-¡Haz lo que te digo Shimmer! –dijo la voz con enojo –necesitare a Voldemort para mi plan.

-Está bien –Sunset Shimmer se concentró y desapareció para aparecer a un costado de Voldemort, pero alguien noto que estaba allí y exclamo.

-¡Miren allí! –todos vieron a Sunset Shimmer e iban a detenerla pero ella alcanzo a concentrarse y desapareció antes que cayeran sobre ella dejando a todo el mundo atónito.

-¡No deben de andar muy lejos! –exclamo un hombre de piel negra con aspecto algo malherido –¡Vamos! –junto con otros salieron en su búsqueda.

-Ilusa –dijo un chico pelirrojo luego de que se fueran –como si fuera a revivirlo.

Harry se quedó mirando fijamente el lugar donde desapareció esa chica junto con Voldemort «¿Cómo pudo desaparecer si en Hogwarts no se puede hacer eso?» pensó y se acercó al lugar. Estaba limpio como si nunca hubiese caído muerto Voldemort allí, no había marca de nada, solo un poco de presencia mágica que no tenía nada que ver con Voldemort.

-¿Qué opinas? –le pregunto el chico que había descubierto a la chica, mientras removía algunas piedras del lugar con su varita.

-Es que no me explico para que querrían el cadáver de Voldemort, Matthew –contesto Harry –si está muerto, no se puede revivir a nadie.

Matthew seguía con sus movimientos durante largo rato, hasta que su varita brillo un momento, luego se puso de pie.

-¿Qué opinas de la presencia mágica? –le pregunto Matthew, mientras guardaba su varita –no parecía ser de Mortífago ni nada que conozcamos, además que no usaba varita.

En ese momento apareció el chico pelirrojo.

-¿Aun pensando en eso? –les dijo –vengan a celebrar, en especial tu Harry, el héroe más grande de la historia.

-Oh, por favor Ron –dijo Harry –no exageres, además aun no recuperan el cadáver, ¿O sí? –agrego mientras los tres se dirigían al gran comedor donde los esperaban.

Mientras en la oficina del Director de Hogwarts un fantasma con un traje de cuello muy alto estaba hablando con un anciano de barba muy larga que estaba tras un cuadro.

-Entonces la mujer apareció junto al cadáver y antes que la agarraran volvió a desaparecer junto con él, en estos momentos los están buscando.

El anciano quedo pensativo y no dijo nada en mucho rato.

-Director Dumbledore –dijo el fantasma.

-Parece que viene Harry y tengo que felicitarlo por lograr derrotar a Voldemort –dijo Dumbledore volviendo en sí e ignorando lo que había dicho el fantasma –mientras necesito que busques a Matthew, dile que viaje a Chile y que traiga a su padre –el fantasma se retiró –espera –le dijo Dumbledore –Es importante que la señorita Lovegood no viaje a Chile, la necesito aquí –y con un ademan le indico al fantasma que podía retirarse, al poco rato entro Harry entro al despacho en compañía de Ron y Hermione.

Mientras…

«¿Dónde estoy?» se preguntó Voldemort. Estaba en un lugar donde estaba todo oscuro, solo se veían unas líneas que pasaban a toda velocidad «Este debe ser el mundo de los muertos».

-Te equivocas –dijo una voz que parecía ser omnipresente, de repente las líneas se ensancharon iluminando el lugar de un rojo intenso y Voldemort se vio por primera vez: estaba tal cual como recordaba cuando peleo con Harry –bienvenido a mi mundo, Tom Riddle.

-No me gusta que me digan así –gruño Voldemort –soy Lord Voldemort

-Si se quién eres –replico la voz –y sé lo que eres capaz, por eso te reviví, para que me ayudes.

-Yo no ayudo a nadie, ni acepto ayuda de nadie –espeto Voldemort enojado.

-Como quieras –dijo la voz, de repente emergió de las sombras una figura humana, cuyos ojos brillaban rojos –mira detrás de ti –Voldemort se giró y vio una especie de portal lleno de criaturas horribles que se despedazaban entre sí –ese es el mundo de los muertos –dijo la sombra –si quieres estar allá, te lo concederé –sus ojos brillaron más y Voldemort se sintió arrastrado hacia el portal.

-¡NO! –grito Voldemort con terror -¡PARA! –la sombra cerro el portal y se asomó donde se podía ver, era una mujer de apariencia hermosa, en sus ojos no parecía tener vida, su pelo era oscuro y vestía una especie de traje negro y largo.

-¿Me ayudaras? –pregunto la mujer.

-Está bien, te ayudare –dijo Voldemort aun con el terror latente en su rostro –pero primero que nada quien eres y para que me necesitas.

-Soy Satrina –respondió la mujer –soy un antiguo ser que vive en esta dimensión y busca vengarse de la Orden por haberme humillado hace muchos siglos atrás.

-¿La Orden? –pregunto Voldemort extrañado –pero si la Orden del Fénix la formó ese Dumbledore para frustrar mis planes.

-Hace más de mil años ese no era su objetivo –replico Satrina –te contare la historia y que es lo que necesito que hagas.