II.- HISTORIA
Días después…
-Aun no encuentran el cadáver, ¿verdad? –pregunto Dumbledore a los chicos.
-No, aun no –respondió Harry –han buscado en toda Inglaterra y alrededores, pareciera que desapareció, tampoco han podido encontrar a la mujer que se lo llevo.
Dumbledore sin decir nada desapareció de su cuadro, dejando a los chicos solos en el despacho del director.
-¿Adónde va? –pregunto Ron.
-Supongo que ira a averiguar algo que no sabemos –contesto Hermione.
-Más bien nos va a enseñar algo que nadie más sabe –agrego Ginny –siempre hace eso.
Al poco rato después reapareció y al instante siguiente apareció un fantasma de una mujer alta, hermosa, de cabello largo, un aire un tanto altanero, con un largo vestido.
-¡Helena! –dijo sorprendida Luna al reconocer al fantasma de la casa Ravenclaw
-Helena nos ayudara a resolver este misterio.
-¿Y cómo? –pregunto Ron sin entender la presencia de la Dama Gris.
-Mi madre guardaba en su despacho una especie de diario donde escribía todo respecto a sus estudios de magia, pero había una parte que no dejo que nadie leyera, pero le desobedecí y leí algo, no entendí mucho, pero pareciera ser que mi madre viajo con los demás fundadores a otro mundo para ayudar a una amiga de Godric Gryffindor, mas no sé.
-¿Y dónde están esos diarios? –pregunto Harry mirando a Dumbledore.
-No puedo decir donde esta –respondió Helena –solo un Ravenclaw puede encontrarlo.
Todos miraron a Luna, quien pareció no darse cuenta de la situación.
-Por eso no quería que viajara con Matt –dijo Luna en voz baja –esos diarios solo los puedo recoger yo.
-Te equivocas –dijo Helena –cuando dije Ravenclaw, no me refería a un alumno, sino a un descendiente Ravenclaw.
-O alguien con la sabiduría suficiente para encontrarlos, eso dice la leyenda –agrego Dumbledore –creo que la señorita Lovegood podrá encontrarlos, por eso te llame Helena, necesito que le indiques como llegar.
Helena torció el gesto ante tal solicitud, no le agradaba la idea de que ojos que no sean Ravenclaw pudieran encontrar los diarios, pero Dumbledore era el único director que respetaba y a regañadientes dijo:
-Sígueme, y no te pierdas –atravesó la pared, mientras que Luna quedo estática, Helena apareció al rato.
-Perdón –dijo –había olvidado que no puedes atravesar paredes –y junto con Luna salieron del despacho.
Hubo unos minutos de silencio entre los presentes, el cual Ron interrumpió.
-Profesor, ¿Usted sabia de esos diarios de Ravenclaw?
-No, no lo sabía –respondió este –pero tenía mis sospechas.
Ron ponía los ojos en blanco mientras Hermione pensaba para sí misma en la gran cantidad de historia que podría aprender y que no estaban en los libros que había leído en su educación en Hogwarts. Harry por su parte meditaba sobre el momento de la desaparición de Voldemort y la presencia mágica de la mujer «Definitivamente ella no es de este lugar, pero para que llevarse a un cadáver, de que le serviría»
-¿Qué piensas Harry? –pregunto Ginny al oído de Harry.
-En el robo del cadáver –respondió este –tengo el presentimiento de que nos enfrentaremos a algo mucho peor que el mismo Voldemort.
-Espero que no.
Al rato aparecieron Helena, junto con Luna, esta llevaba en sus brazos un montón de pergaminos y unos cuantos libros.
-Aquí están los diarios –dijo Helena algo molesta –espero que regresen pronto a su lugar –dio media vuelta y desapareció tras un muro.
-Parecía enojada –observo Ginny, Luna solo rio.
-Helena solo quería que los secretos de su madre siguieran siendo secretos –respondió la rubia, mientras ponía los documentos sobre el escritorio. Los demás la rodearon y empezaron a leerlos.
La reacción de los chicos mientras iban leyendo los diarios era dispar, desde el desconcierto de Ron y Ginny, la excitación de Hermione por leer documentos originales históricos, la tranquilidad de Luna y el ensombrecimiento de la expresión de Harry.
-¿En serio paso todo eso? –se preguntó Ron –parece sacado de un cuento o algo así.
¡Ron! –exclamo Hermione escandalizada –estamos hablando de una de las fundadoras de Hogwarts, no puedes decir que esto esté inventado.
-No digo eso –se defendió el pelirrojo –solo que… viajes entre dimensiones… demonios… ponis… es como… no sé.
-Los viajes dimensionales existen, señor Weasley –dijo Dumbledore, quien no había dicho ninguna palabra mientras leían –tanto magos como muggles han podido hacer esos viajes.
-Pero jamás han vuelto –dijo Luna, recordando un evento de su infancia, muy triste –o eso ha investigado mi padre para El Quisquilloso.
-Dejando de lado la sorpresa por descubrir algo de la historia de Hogwarts que no sabían –intervino Dumbledore –¿que han entendido de los diarios de Rowena?
-Que ella junto con los restantes fundadores viajaron a otro mundo habitado por ponis para ayudarles a derrotar a un demonio muy poderoso y que forjaron una alianza llamada La Orden que implicaba ayuda mutua cuando ese demonio regresara o cuando se necesitase ayuda –respondió Harry.
-¿Eso decía? –le pregunto Ron a Hermione, esta puso los ojos en blanco y no le contesto.
-La Orden se creó hace más mil años –les dijo Dumbledore –por los fundadores de Hogwarts como alianza con la raza poni, a quien salvaron de una invasión de demonios.
-¿Demonios? –pregunto Ron –pero eso es imposible, los demonios no existen.
-Las criaturas que estudiamos son conocidos en ciertos lugares como demonios, Ron –replicó Hermione –además, leíste los diarios de Ravenclaw recién, como no te diste cuenta.
-¿Existe algún otro registro de eso? –pregunto Ginny.
-Los únicos registros del acontecimiento son los que están en el escritorio –explico Dumbledore –respecto a los demonios señor Weasley, son de origen interdimensional.
»Cuando Hogwarts estaba en plena construcción, Godric Gryffindor sintió un poder mágico que nunca había sentido en su vida, así que se apareció de dónde provenía el poder y llego a un claro donde había una mujer inconsciente. Godric supo de inmediato que ella no venía de este mundo, la atendió y como no sabía cómo reaccionaría si le aplicaba su magia, dejo que se recobrara sola, hasta que despertó.
»Se presentó como una princesa de otro mundo donde estaban siendo atacados por demonios y estaban siendo derrotados, ni siquiera ella que era poderosa pudo hacer nada contra esa invasión, así que viajo hasta este mundo para pedir ayuda. Gryffindor sabía que si ellos eran derrotados, posiblemente llegarían a este mundo y seria el final, así que no lo pensó dos veces y reunió a los demás fundadores de Hogwarts y algunos acompañantes para viajar al mundo de la princesa y ayudarla a derrotar a los demonios.
»Cuando llegaron se llevaron la sorpresa que se habían transformado en equinos o poni, la raza originaria de la princesa. Algunos eran ponis terrestres, otros pegasos y otros unicornios, mientras que Gryffindor, Hufflepuff, Slytherin y Ravenclaw se transformaron en una especie de poni más grande con alas y un largo cuerno llamados alicornios como aquella Princesa que también era un alicornio.
Una mancha en el pergamino llamo la atención de Ron, quien se acercó y noto que decía un texto.
-Lee esto y podrás revivir lo vivido en estas líneas –leyó, de repente una luz cegadora invadió la oficina y los chicos fueron succionados hacia el pergamino, dejando a Dumbledore con la palabra en la boca.
Vaya –dijo el exdirector –habrá que esperar.
Los chicos aparecieron en lo que parecía ser un terreno desolado, no se veía ningún árbol, el suelo parecía estar muerto y el cielo estaba despejado, pero el sol parecía estar sin vida también
-¡Ron! –exclamo Ginny -¿Dónde nos llevaste?
-No sé –respondió Ron -solo leí lo que decía el pergamino, pero –miro el paisaje desolado y pregunto -¿Dónde estamos?
-Parece ser que estamos donde sucedió todo –respondió Harry. En ese momento una figura empezó a aparecer a lo lejos cuando estaba más cerca vieron de quien se trataba: era una poni anciana que corría hacia ellos, esta se detuvo al frente de ellos y empezó a tomar aire: estaba cansada.
-Disculpa –le dijo Ginny a la poni –¿Puedes decirnos dónde estamos?
Pero la poni no pareció escucharla, miro alrededor y siguió avanzado donde paso a través de Ginny
-Ginny –dijo Harry –no va a escucharte, estamos en la mente de otra persona, sigámosla mejor.
Y los cinco la siguieron hasta que la poni se detuvo, hizo brillar su cuerno y lanzo una especie de haz de luz con forma de estrella, al poco rato aparecieron en el aire ponis con alas y bajaron donde estaba ella.
-¿Qué quieres Clover? –le pregunto una de ellas, vestía una especie de armadura metálica.
-Es hora de la batalla, la princesa Celestia los quiere reunir a todos para enfrentar a los demonios.
-Para que –dijo la pegaso –nos derrotaron y lo volverán a hacer, lo mejor es que busquemos otro lugar.
-¡No habrá otro lugar, Firefly! –grito Clover –si Satrina nos derrota este mundo será completamente destruido, incluida tú y tu hermandad.
¿Y cómo se supone que la derrotaremos? –pregunto Firefly –los poderes de las princesas no fueron capaces con ella.
-Ahora tenemos ayuda de criaturas de otro mundo que nos ayudara, pero sin ustedes nos derrotaran de nuevo.
Hubo una especie de neblina y la escena cambio apareciendo nuevamente Clover conversando, esta vez con un unicornio color gris vestido con un traje elegante, como los que usaban los magos en la edad media.
-Así que eso explica la presencia mágica extraña alrededor –dijo el unicornio –Celestia logro lo que tú maestro no pudo: unir dos mundos.
-Nos ayudaras o no –pregunto Clover, ignorando la burla del unicornio hacia su maestro.
-Mientas exista esperanza para los ponis estaremos ahí –contesto el unicornio –Te ayudaremos.
Volvió a aparecer la neblina, cuando se disipo aparecieron nuevamente junto con Clover, esta vez con un poni terrestre.
-No es necesario explicaciones Clover –dijo el poni –esperábamos este momento, solo guíanos.
En ese momento la escena se fue distorsionando hasta que fueron empujados y volvieron a aparecer en el despacho del director de Hogwarts.
-Volvieron –dijo Dumbledore –que averiguaron.
-Solo que una poni buscaba a mas ponis para ayudar a combatir –se apresuró a responder Hermione –parece ser que los fundadores ya estaban en ese mundo cuando sucedió eso.
-¿Qué más vieron?
-Nada más, después nos mandó de vuelta –respondió Harry.
Entonces puedo seguir contándoles la historia –dijo Dumbledore –después de que se recuperaron volvieron a la batalla, fue algo brutal donde murieron guerreros tanto del bando poni como los demonios, estaban a punto de vencer cuando apareció la líder de los demonios cuyo nombre era Satrina, era una demonio muy poderosa y antigua, se dice que ella fue la encargada de elegir el destino de las criaturas que creaba el Gran Creador, pero fue corrompida por el poder de las tinieblas y se rebeló contra el Gran Creador quien la desterró, no sin antes jurar venganza contra Él y las criaturas vivientes.
»La batalla fue dura donde murieron la mayor parte de los acompañantes de los fundadores y guerreros poni pero no sin antes dejar a Satrina malherida, cuando los fundadores junto a la princesa y su hermana iban a darle el golpe final, Satrina formo un portal y huyo jurando venganza.
Ponyville…
-Y desde entonces hubo un sentimiento de gratitud mutuo con aquellos magos, formamos La Orden y creamos un portal para poder viajar en caso de que necesiten o necesitemos ayuda, pero gracias a los Elementos no ha sido necesario –dijo Celestia a Twilight quien estaba reunida con ella en la biblioteca de Ponyville –lamentablemente las razas de ponis mantuvieron sus desconfianzas, a pesar de que vivían en armonía entre sí, algunos crearon sociedades solamente para cada raza, una para los unicornios, uno para los pegasos y uno para los ponis terrestres, que aún siguen vigentes hasta ahora.
-Princesa –dijo Twilight quien conocía bastante bien a Celestia y no se le escapo que algo pasaba -¿Qué es lo que está pasando, por qué me cuenta esto?
Celestia suspiro, ya era hora de decir la razón de su visita, o tal vez no todavía.
-Ha habido avistamientos de demonios en Equestria y temo que un enemigo poderoso podría estar detrás.
-Princesa tenemos los Elementos –dijo Twilight con seguridad –hemos derrotado a enemigos poderosos y…
-Twilight –la interrumpió Celestia –no comprendes la situación, el enemigo podría ser muy poderoso, los Elementos no lo dañarían.
-Pero… -Twilight aún no podía creer que Celestia se comporte de esa manera. «Tan poderoso es ese enemigo desconocido» pensó Twilight
-Lo es –respondió Celestia a sus pensamientos –necesitaremos toda la ayuda posible –y se fue dejando a Twilight sola con más dudas que certezas.
Hogwarts…
-¿Pero para que querría Satrina a Voldemort? –pregunto Harry –Voldemort no va a ayudarla y él no es de esos que se amilanan con amenazas.
-Satrina puede abrir portales a donde se le apetezca –respondió Dumbledore –si le enseña a Voldemort lo que más teme, que es la muerte, le ayudara.
-Pero a qué.
Universo Interdimensional…
-Necesito que distraigas a La Orden: impídeles que vayan al mundo poni a como dé lugar –dijo Satrina –cuando logre neutralizar el portal, me ayudaras a vengarme de Celestia, después si quieres volverás al mundo humano y harás lo que quieras, te recompensare bien, como muestra un botón –Satrina extendió su mano hacia Voldemort y este empezó a brillar y se transformó nuevamente en Tom Riddle.
-Me convertiste en ese Riddle –exclamo Voldemort enojado, Satrina rio.
-Había olvidado que querías dejar atrás tu pasado, pero tendrás que hacer ese sacrificio –dijo la demonio –saben que te lleve, así que tendrás que actuar encubierto, lo mismo para tus Mortífagos, que te estarán esperando, si tienes éxito te daré la inmortalidad a ti y a quien quieras.
La inmortalidad era lo único que buscaba Voldemort, lástima que no esté Bellatrix Lestrange, la única verdaderamente leal a él.
-Cuando te dije que todos tus Mortífagos te estarían esperando lo dije por todos –dijo Satrina leyendo sus pensamientos –ahora vuelve al mundo humano y haz lo tuyo –sus ojos volvieron a brillar y Voldemort se sintió transportado de vuelta.
Canterlot…
-Hermana –dijo Luna –estás segura de que Twilight sea la llave.
-Sí, lo es –respondió Celestia –ya has visto su Cutie Mark.
-Pero deberías decirle –dijo Luna –no puedes ocultarle eso para siempre.
-Lo intente –replico Celestia –pero no tuve valor y terminé contándole sobre los avistamientos de demonios, además recuerda lo que te dijo Clover, ya es suficiente carga con ser el elemento de la magia como para darle otra carga.
-¿Y si es capaz de soportarlo? –pregunto Luna.
En ese momento apareció un guardia corriendo hacia ellas.
-Princesas –dijo el guardia tras tomar aire –han aumentado los avistamientos de demonios y recientemente en las afueras del Imperio de Cristal hubo un ataque de estos, lamento informar de la pérdida de algunos civiles, soldados y del Capitán de la Guardia Real del Imperio en la batalla –el guardia hizo una reverencia y se marchó con la cabeza gacha.
-Pobre capitán –dijo Luna con tristeza.
-Es Satrina, lo presiento –murmuro Celestia –Luna, tengo que viajar al mundo humano.
Hogwarts…
-¿Y dónde se supone que esta Matthew? –pregunto Ginny mirando a Luna. Ya habían abandonado el despacho del Director y se dirigían al jardín para descansar y esperar instrucciones al respecto.
-No lo sé –respondió ella –viajo a Chile después de celebrar y aún no ha vuelto.
-¡Genial! –exclamo Ron –justo cuando lo necesitábamos.
-¿Para qué me necesitabas? –dijo una voz a sus espaldas: era Matthew junto con un hombre parecido a él, pero de pelo canoso y si la mirada del chileno era penetrante, la de su padre es peor. Luna por su parte corrió a abrazarlo.
-Matthew –dijo Ron, saludándolo –sabias que los fundado…
-¡Ron! –dijo Hermione golpeándolo en la cabeza –eso no es importante ahora.
-De hecho si lo es –intervino el Señor Roark, y les explico que ya sabía lo del viaje de los fundadores.
-¿Y cómo es que no lo sabía? –pregunto Matthew molesto –así que uno de nuestros antepasados viajaron con los fundadores –suspiro –creía que lo sabía todo sobre mi familia.
En ese momento la gárgola que cuida la entrada al despacho les hablo:
-Rudolph –dijo –Dumbledore te está esperando, y dijo que subieras solo –Matthew pareció decepcionado, mientras Rudolph subió al despacho.
-Vamos tranquilo –dijo Harry –nosotros te contaremos lo que está pasando –y se lo llevaron a los jardines del colegio y le contaron todo respecto a los portales, el mundo poni, y Satrina.
-No pareces mayormente sorprendido –dijo Luna, quien estaba apoyada en el regazo de Matthew, mientras este le acariciaba el pelo –pensé que no sabías todo sobre tu familia
-Sabia por mi padre que los viajes a otros mundos existen –respondió el –pero no sabía que alguien de mi familia hubiera viajado a otro mundo.
Mientras…
-Albus –dijo Rudolph –eso es muy grave.
Dumbledore ya había puesto al día a Rudolph respecto el robo del cadáver de Voldemort frente a las narices de todos y los temores de que Satrina esté detrás de todo.
-Tenemos que mandar a alguien al mundo poni y prevenir a Celestia –dijo Rudolph –posiblemente Satrina trate de inutilizar el portal del mundo poni para que no podamos ayudarle.
-Rudolph –dijo Dumbledore –recuerda que no es esa la única forma de abrir un portal.
-Sí, lo sé –dijo Rudolph haciendo una mueca, recordando a cierto muggle que una vez abrió un portal con una máquina que invento –ese Turner lo demostró.
De pronto una fisura se formó en un espejo que había en un rincón del despacho, este empezó a brillar, cegando a Rudolph y los demás cuadros, luego una forma humana emergió de allí, cuando la intensidad bajo, vieron a una mujer de tez blanca y cabello multicolor claro, que traía un emblema con la forma del sol.
-¿Celestia? –murmuro Dumbledore asombrado.
Celestia miro confundida a su alrededor, este lugar no se parecía en nada al lugar donde esperaba aparecer, tal vez erro en el hechizo y fue a otro mundo «No creo» pensó «Me veo como humana y él es humano también» mirando a Rudolph.
-Buenas tardes –dijo Celestia a Rudolph –busco a Godric Gryffindor, requiero de su ayuda, es de vida o muerte.
-Lamentablemente –intervino Dumbledore, Celestia lo miro asombrada «¿Me está hablando un retrato?» -Gryffindor falleció hace más de mil cuatrocientos años atrás, soy Albus Dumbledore.
-Esas son pésimas noticas Albus –dijo Celestia con tristeza –entonces con quien podré contar para que me ayude.
-Bueno –dijo Dumbledore –puede los fundadores de Hogwarts hayan muerto, pero eso no quiere decir que La Orden también, de hecho sabemos que Satrina volvió, porque retorno de la muerte a un enemigo nuestro y me imagino que estarán buscando la forma de sellar el portal para que nosotros no podamos intervenir.
-Además –añadió Rudolph –recuerda que si necesitan de la Orden, la Orden ira allá.
-Y si la Orden nos necesita –dijo Celestia sonriendo –nosotros estaremos aquí –recordando la promesa que hizo con Gryffindor antes de que el regresara al mundo humano.
-No te preocupes Celestia –dijo Dumbledore –enviaremos a alguien para que te apoye.
-No sé si eso sea necesario –dijo Celestia algo nerviosa –ya dispuse protección al portal, pero si quieres mandar a alguien, mándalo a mi castillo –miro a través de la ventana y agrego: -ya me tengo que ir –y se concentró para abrir el portal.
-No te molestes –dijo Rudolph, con su varita apunto al espejo e hizo que apareciera un círculo enorme donde al otro lado se veía un salón enorme y una alicornio de color oscuro caminando de un lado a otro hasta que ve el círculo y se detiene.
-Adiós –dijo Celestia y atravesó el portal. Rudolph lo cerró de inmediato.
-¿Mandarás a Harry al mundo poni? –pregunto Rudolph volviéndose hacia Dumbledore.
-No –respondió Dumbledore –si Voldemort volvió a la vida es mejor que Harry este aquí junto a sus amigos –se quedó pensando un momento y agrego -¿Por qué no mandas a tu hijo?
-¿A Matthew?
-Él es un mago muy fuerte y está mejor preparado para eso que los demás. A Harry y a sus amigos los podemos mandar después.
Rudolph torció el gesto «Matthew se va a enojar si lo mando sin Luna» pensó.
-Tal vez tengas razón.
