Hola! Aquí les traigo el siguiente capitulo!
jeje no se esperaban que lo subiera tan rápido, ¿verdad?
Es sólo que el capitulo anterior estaba muy corto y no podía dejarlas con tan poquito.
Me he dado cuenta que hay muchas personas de distintas partes, como China que han leído la historia, espero que les este gustando y disfrutando.
SALUDOS!
Capitulo 15 -UN MAL SUEÑO
Anoche tuve el más extraño y posiblemente el sueño más espantoso que he tenido en mi vida. En el sueño, Kyouya había confesado su amor eterno por mí y cuando le dije que no sentía lo mismo por él, los gemelos aparecieron diciendo con voz fría y ojos siniestros "Pero tú eres la Reina de las Sombras" gracias a Dios que después de eso desperté con la melodía de "If I Had You" de Adam Lambert. Lo apague y abrace a Chi fuertemente contra mi pecho, una vez más calmada trate de averiguar de dónde fue que venía ese sueño, o más bien pesadilla porque no de mi subconsciente.
Me levante para ir directamente al baño y tomar una rápida ducha, al salir me lavé los dientes y me puse unos pantalones cortos color naranjas junto con una camiseta de la banda Breaking Benjamin, pensaba sentarme y dibujar un rato, pero el gran gruñido de mi estómago me lo impidió, eso era raro ya que no suelo tener hambre por la mañana. Agarré a Chi y me dirigí a la cocina para hacer un bagel. Un delicioso bagel de arándanos tostados y queso crema, tuve que prácticamente cavar a través del armario de la cocina para encontrar la tostadora.
-Me sorprende que no estés encerrada en tu habitación- aquella voz me sorprendió tanto que me golpee la cabeza.
Agarré la parte de atrás de mi cabeza y me volví para ver a Kyouya apoyado en la puerta de la cocina, mira la barra, me olvidé que había traído a Chi conmigo, así que di un paso más para ocultarlo de su vista.
-¿Qué estás haciendo aquí?- fue lo único que pensaba.
Él sonrió mientras caminaba apartándose de la puerta y acortando la distancia entre nosotros, di un paso para atrás pero la barra de la cocina me impidió, al estar frente a mí Kyouya puso ambas manos a cada lado de mi espalda baja, recargándose en la barra detrás de mí. Fue en ese momento en que me di cuenta de él era mucho más alto que yo, no me había percatado de eso ya que siempre estábamos sentados uno al lado del otro, siempre estábamos sentados.
-Vine a verte, Emi- acercó su rostro hasta que estuvimos a tan sólo unos centímetros de distancia, podía sentir su calor.
Kyouya levantó su mano derecha y la pasó por mis rizos aún húmedos, sentí con mi pulso se aceleraba mientras que mi respiración se acortaba. Una sonrisa apareció en su rostro al darse cuenta de lo que su toque me provocaba. Él movió su mano hacia abajo y la apoyó al lado de mi cuello, lentamente se inclinó y presiono sus labios con los míos. Cada molécula de mi cuerpo me decía que lo empujara y le diera una buena bofetada, levanté mis manos para empujarlo o al menos eso es lo que estaba pensando hacer, pero sucedió todo lo contrario de alguna manera mis dedos terminaron entrelazados en su cabello tratando de tirar de él para acercarlo más y así profundizar el beso. Yo no quería hacerlo, ¿verdad?
La cocina de repente comenzó a temblar y lo siguiente que supe es que estaba en mi cama con Tamaki saltando y gritándome.
-¡Emi despierta!
Me senté y toque mi cabello el cual estaba seco, me mire y todavía llevaba mi pijama puesto, encontré mi celular debajo de mi almohada. Salté de mi cama y corrí al baño, abrí la llave del agua casi se me olvida quitarme la ropa, me metí en el agua antes de que siquiera se calentara lo suficiente y me lavé lo más rápido que pude.
Esa fue la ducha más rápido que había tomado alguna vez, durando sólo cinco minutos. Envolví mi toalla a mí alrededor y salí corriendo para agarrar mi uniforme y ropa interior, corrí de nuevo al baño y ahí me vestí, me lavé los dientes y luego cepille el cabello. Una vez lista salí del baño y me asome al reloj de mi habitación, me había costado tan sólo quince minutos estar lista.
Me senté en mi cama para tirar de mis calcetines y recuperar el aliento, mire a Tamaki quien estaba sentado frente a mi escritorio mirando el montón de fotografías.
-¿Son realmente todas fotografías?- pregunto mientras me miraba, yo sólo asentí con la cabeza.
-Me encantan las fotografías- me recosté en mi cama mientras abrazaba a Chi. Tamaki apareció en mi campo de visión tapándome el techo.
-Y te quedaste dormida un vez-miró el reloj- debemos irnos ya, Kyouya está esperando abajo.
Mi mente volvió al instante a mi sueño, era un sueño, ¿no? Tenía que serlo, no había manera de que fuera real, además de que él me odio ¿por qué iba a besarme? Lo odio también, así que porque quería que me besara. Me senté y baje de la cama para luego tomar la mano de Tamaki y salir de la habitación,
-¡Emi se te olvida algo!- dijo con una sonrisa mientras tomaba mi bolsa.
Me reí y empuje el recuerdo de aquel horrible sueño en el extremo posterior de mi mente, un lugar donde será olvidado fácilmente. Paramos junto a la puerta donde Tamaki me entrego mi bolsa y Kyouya apareció detrás de nosotros, casi salte cuando lo vi, casi… Kyouya tan sólo me sonrió.
Hicimos nuestro camino para salir de la mansión y entrar en la limusina, casi al instante en que nos subimos mi celular comenzó a sonar.
You had to have it all,
Well have you had enough?
You greedy Little bastard,
You will get what you deserve.
When al lis said and done,
I will be the one to leave in the misery and hate what you've
En la pantalla un mensaje de Natsumi que decía que había tenido el más extraño sueño sobre mí anoche. Al parecer soñó que Batman me salvaba de King Kong, le mostré el mensaje a Tamaki, pero seguido tomó el celular y comenzó a responder el mensaje.
-Vamos, es mío- me queje.
-Suenas como si fueras una niña de tres años- dijo Kyouya levantando la vista de su ordenador portátil.
Me crucé de brazos, no sanaba como una niña de tres años, tal vez cinco, pero no tres.
-¿Cómo te sentirías si alguien te quitara tu laptop?- él tan sólo me miro sin decir nada, fue entonces que una pequeña sonrisa aparecía en mi labios- eso es lo que pensé.
