Hola y si aqui estoy después de mil años de no actualizar, y realmente perdonen, pero ya estaré por aquí actualizando mis historias. Espero que aún haya alguien viva por aquí.
De nuevo una GRAN disculpa por haber demorado DEMASIADO. Espero que quien siga por aquí disfrute del capítulo.
~Capítulo 16~
"¿Cuál es su problema?
-Si tú incluso pensaras en tocarla…- dijo con su voz calmada como siempre, pero con cierta mezcla de irritación e incluso amenaza.
Me incliné hacia delante, descansando mis codos en mis rodillas. Realmente quería escuchar como planeaba terminar su amenaza. Aunque a estas alturas él debería saber que no era una persona fácil de asustar. Una sonrisa apareció en mis labios.
-¿Adivina qué Kyouya?- levantó una ceja mirándome, pero volvió su atención a la pantalla de su portátil- tengo algo de curiosidad- le susurré.
Honestamente, realmente no tenía ni la más mínima curiosidad, pero ya que lo había mencionado, al instante me preguntaba el por qué él estaba todo el día en su computadora. ¿Tal vez se la pasaba viendo pornografía todo el día? Lo dudaba, pero siempre cabía la posibilidad.
-¿Tú sabes que mi familia tiene su propia fuerza de policía?- preguntó sin siquiera molestarse en mirarme.
-Sí, lo sé- asentí con la cabeza- pero ¿no crees que sería un poco extremo? Tal vez incluso, ¿sobre dramático? No es como si me lo fuera a robar- mire a Tamaki quien seguía enviando mensajes de texto- que suerte tengo al tener mensajes de texto ilimitados- él se acercó a mí y me toco en un costado haciendo que dejara escapar una risita.
Tamaki río mientras rápidamente tecleaba algo en el teléfono.
- Ella tenía razón, eres cosquillada- me quedé mirándolo.
-¿Estás hablando con mi mejor amiga de mí?-me incline hacia él tratando de ver la pantalla de mi celular, pero él se alejó justo cuando el chofer abrió la puerta y como yo estaba también recargada en él, ambos caímos al suelo, yo encima de él- ¿estás bien?- pregunte cuando realmente me di cuenta de lo que había pasado.
Se frotó la cabeza y me sonrió-
-Estoy bien, ¿tú estás bien?- asentí con la cabeza, me dolió mi rodilla cuando esta golpeo el cemento, pero fuera de eso estaba bien.
Me levante y luego ayude a Tamaki a levantarse, luego paso su brazo por mis hombros. Me di cuenta de que Kyouya no estaba a la vista, probablemente estaba muy avergonzado de nosotros. Bien.
Cuando caminábamos a nuestra clase, me di cuenta de que las chicas me estaban mirando nuevamente. Yo no entendía cuál era su problema, si esta era su forma de tratar a los chicos nuevos, no me sorprendería que nadie quisiera asistir a la Academia Ouran.
Entramos al aula y Tamaki me dejó en mi asiento entre él y Kyouya. La profesora entró y tomó asistencia.
-Señorita Hanari- me llamó.
-¿Sí, profesora?- pregunte cortésmente.
-El director quiere verla en su oficina, inmediatamente- dijo con un tono de indiferencia.
Asentí con la cabeza y me levanté de mi asiento, asegurando de tomar mi bolsa. Salí del aula y me dirigí a donde se suponía era la oficina del director. Me preguntaba si los maestros tenían conocimiento de que yo era su hija, pero no parecían tener ni la más remota idea, afortunadamente los alumnos parecían estar igual.
Abrí la puerta de la oficina, y la señorita que me había ayudado el día anterior estaba allí, una vez más.
-¡Oh, hola!- dijo alegremente- el señor Suoh está detrás de esa puerta- señalo la puerta que estaba justo al lado derecho de su escritorio.
-Gracias- le sonreí, y me di cuenta que en realidad no sabía su nombre, se lo preguntaría al salir.
Llamé a la puerta y oí una voz apagada diciendo que entrara. Al abrir la puerta pude ver una habitación casi idéntica a la oficina que estaba en la mansión.
-Buenos días Emiku, puedes cerrar la puerta- me sonrió e instantáneamente supe donde Tamaki había sacado su sonrisa.
Cerré la puerta tras de mí y me dirigí a una de las sillas colocadas frente a su escritorio, luego me perdí en la enorme ventana detrás de él, pues había una vista perfecta del campus de la escuela con el reloj como punto central, algún día tenía que pintar esto.
-Veo que has notado la vista- el sonido de su voz me sorprendió, pues por algunos segundos había olvidado donde me encontraba.
-Es increíble- concorde, él sonrió satisfecho por mi respuesta.
-Seguramente te preguntarás el por qué te mande a llamar- comenzó a decir, yo sólo asentí- no te preocupes, no estás en problemas ni nada. En realidad me estaba preguntando cómo te había ido en tu primer día de clases. Todos tus profesores dijeron que eres una chica muy brillante.
Una risa escapó de mis labios, accidentalmente por supuesto, Yuzuru me miro con la cabeza ladeada, así que ahí es de donde vino esa costumbre mía de hacer lo mismo cuando estaba confundida.
-Realmente no soy tan inteligente, probablemente en las ciencias sí, pero nada más- él parecía no muy convencido.
-Oí acerca de tu clase de Calculo avanzado, incluso yo no pasé calculo cuando estaba en la escuela. Pedí que te pusieran en tu curso de matemáticas original, ¿era Algebra II?- sonreí ampliamente y asentí con entusiasmo- desafortunadamente, realmente no hay espacios disponibles en ninguna clase en realidad- mi sonrisa desapareció al instante- sin embrago el señor Kakinomoto me informó que el joven Kyouya Ootori había sido asignado como tu tutor. Así que también actuará como tu profesor de matemáticas, podrás tomar las clases del señor Kakinomoto y luego después de clases el joven Ootori podrá explicarte como hacer el trabajo- mi mandíbula cayo por si sola.
-Esa probablemente no sea la mejor idea, Yuzuru. Quiero decir, Kyouya es bastante bueno en matemáticas, pero simplemente nosotros no nos llevamos bien. En absoluto. ¿No habrá alguien, cualquier otra persona que pueda ocupar su lugar?- Yuzuru negó con la cabeza.
-Es hacer que Kyouya te enseñe o seguir asistiendo a Cálculo avanzado- yo estaba contemplando seriamente esta decisión. De cualquier manera tendría que pasar tiempo con él, así que opte por la opción más fácil.
-¿Pero qué haré durante el séptimo periodo entonces?
-Al principio de la hora, ve con el señor Kakinomoto para que consigas la tarea, después estarás libre así que puedes hacer lo que quieras… dentro de lo razonable, por supuesto- asentí, pues era perfecto ya que tendría toda una hora entera para hacer mi tarea antes de que Tamaki me llevara al Host Club- puedes volver a clases.
Me puse de pie para salir de la habitación, al poner mi mano sobre la manija de la puerta me di la vuelta para mirarlo.
-Gracias, papá- él sonrió, era una sonrisa alentadora y abrí la puerta para volver a clase.
Tamaki hablaba con un grupo grande de chicas, cuando entré él me miro y se acercó.
-Entonces, ¿ya te expulsaron?- pregunto en broma, le saque la lengua y me dirigí a mi asiento. Mire el reloj, aún faltaban cuarenta minutos para la siguiente clase, así que saque mi cuaderno de dibujos y comencé a dibujar aquella hermosa vista del campus- entonces, ¿qué fue lo que te dijo?- miré a Tamaki.
-No tendré que preocuparme por la loca clase de cálculo más- él sonrió y me abrazo, comenzó a decir algo, pero no le puse atención a pesar de que prácticamente estaba gritando en mi oído. Estaba buscando a las chicas, quienes se hacían notar, empuje a Tamaki suavemente, puse mis manos en mi cadera y las mire- ¿Cuál es su problema conmigo?- prácticamente, no, yo realmente les había gritado.
