Twilight no me pertenece, yo solo utilizo sus personajes en mis historias para mi entretenimiento, sin fines de lucro y blablabla.


Este capitulo va dedico a todas mis lectoras. Perdón por la tardanza y muchísimas gracias por sus favoritos y reviews, ellos me sacaron una sonrisa cuando estuve mal.
Gracias y espero disfruten la lectura. Nos leemos debajo!


LUNA ESCARLATA

…..

Capitulo Seis

Salvando a un ex

…..

Edward va ir con los Vulturis.

En un primer momento, al escuchar aquella frase, no sentí nada… porque no entendía cual era el problema. ¿Eran buenas o malas noticias? A juzgar por las reacciones de la parejita no eran buenas noticias. Alice parecía preocupada y asustada; Jasper alarmado y confundido.

—¿Por qué va a hacer eso? —pregunto Jasper, soltando a Alice, quien tomo un profundo respiro antes de contestar.

—Él piensa que esta muerta —me dijo mirándome a los ojos—. Parece que se lo han dicho… accidentalmente, creo.

—¿Crees?

—Según lo que interprete de la visión, Edward va a hacer una visita sorpresa. Al percatarse de nuestra ausencia pregunto dónde estábamos a los demás, y parece que ellos no lo dijeron en voz alta, pero lo pensaron.

—¿Y a él que le importa que haya "muerto"? —hice comillas en el aire.

Alice y Jasper intercambiaron una mirada. Fruncí el ceño y solté la mano de Alec para cruzarme de brazos. Un segundo después Alec estaba detrás de mí, abrazándome por la cintura. Su agarre era un tanto… posesivo. Hice amague de sacudírmelo de encima, pero solo logre que me sujetara con más fuerza. Me resigne a tratar de apartarlo. Me relaje y me eche hacia atrás, apoyándome en él.

—Bella, ¿tú creíste lo que Edward te dijo en el bosque?

—¿Y por qué no lo haría? Él fue muy claro al respecto —"¿Tú... no... me quieres?" "No" "No me convienes, Bella". El recuerdo de aquel día vino sin ser llamado, pero me alegro comprobar que ya no sentía un sofocante dolor al rememorarlo.

—Él te mintió —mi escepticismo debió mostrarse en mi rostro porque Alice se apresuro a explicar—. Con todo lo que ocurrió creyó que si se quedaba a tu lado tarde o temprano terminarías muerta, pues eres… eras humana —se corrigió a si misma de inmediato— y, por lo tanto, frágil y vulnerable con tanto vampiros alrededor —yo no leía la mente pero estaba segura de que "con todo lo que ocurrió" ella se refería al pequeño incidente de mi cumpleaños número dieciocho—. Tampoco quería convertirte —apreté mis labios para evitar decir algo sarcástico o grosero ante eso—. Él solo quería dejarte para que tuvieras una vida humana, larga y tranquila.

Bueno, si quería eso tenía que decirle que el plan le salió terriblemente mal.

—Aja. Entonces estás diciendo que él en realidad me ama y no soporta la idea de que haya muerto y va a… —me detuve. No sabía que planeaba hacer—…algo?

—Él va a suicidarse, y la forma más efectiva para lograr eso es ir con los Vulturis.

Está bien… Entonces Edward iba a ir con los Vulturis y seguramente hacer algo estúpido para que lo mataran. Todo porque me creía muerta. Eso me quedo claro, pero no entendía porque los dos Cullen permanecían allí, explicándome cosas que ahora ya no tenían importancia, en vez de ir e impedir que su "hermano" cometiera una locura.

—¿No van a ir tras él? Digo, para evitar que haga una estupidez.

—¿No vas a venir con nosotros?

Jasper parecía un poco incrédulo, como si mi actitud lo sorprendiera. ¿Qué tenia de raro? Yo ya no estaba con Edward, por lo tanto no tenía la obligación de cuidarlo. En el pasado me hubiese puesto en estado de pánico y corrido como una loca para tratar de alcanzarlo y hacerlo entrar en razón. ¿Pero ahora? Ahora debía prepararme para llevar a cabo una venganza… o hacer justicia, como quieran llamarlo.

Y estaba con Alec.

Alec, quien ahora estaba tieso detrás de mí. "Tonto" -quise decirle- "Estoy contigo. No me voy a ir para rescatarlo a él". Pero no podía decirlo con esos dos frente a nosotros, tuve que conformarme con acurrucarme aun más contra su pecho y soltar un suspiro.

—¿Para qué? —indague—. Ustedes pueden arreglárselas bien sin mí. No necesitan mi ayuda, y yo tengo cosas que hacer.

—Pero si no vienes y Edward no ve por si mismo que estas viva no nos va a creer. Lo he visto muy claro: se va a exponer al sol en medio de una plaza llena de gente.

—Eso…-

—Ella no tiene porque ayudarlos. No es nada suyo.

La voz de Alec nos acallo. Sonaba irritado. Debido a la posición en la que estábamos yo no podía verle el rostro, solo sentir su tensión. La mirada de Jasper se oscureció un poco, quizás por enfado, y la de Alice brillo con dolor. El comentario le había herido.

—Isabella no puede ir —continuo Alec, después de unos momentos de silencio—. Si ella va Aro se dará cuenta de su don y querrá tenerla; y yo no puedo ir después de abandonarlos, él intentaría que me uniera de nuevo a sus filas y me mataría si me negara.

Esta vez fui yo la que se puso tensa. No iba a permitir que nadie lastimara a Alec. Su agarre a mi alrededor se aflojo y oculto su rostro en mi cabello, inhalando. Luego se movió y me beso justo detrás de mi oreja. Su aliento me hizo cosquillas cuando respiro junto a mi oído y susurro "estaremos bien". Le creía.

—Pero…

—Y si ustedes van también deberían tener cuidado —interrumpí a Alice. Un recuerdo se asomo en mi mente; una conversación con Alec—. Aro los quiere en su guardia y va a buscar pretexto para lograrlo. ¿Verdad? —le pregunte a mi vampiro y éste asintió—. Ah… y deben ser precavidos con Jane, por su don —no sé de donde salió eso. Mi mente analizaba las ventajas y desventajas sin ser consciente de ello.

De repente me percate de algo que pase por alto. Bastante estúpido de mi parte.

Ese desgraciado va a estar allá, en Volterra.

—¿Demetri va a estar allí? —interrogue con voz tranquila. Girándome para quedar frente a frente con Alec. Nuestras narices casi se tocaban, sus labios estaban tan cerca de los míos… Ignore eso, concentrándome en tratar de controlar la sed de sangre que sentía cada vez que pensaba en ese maldito.

—Si —dijo. Me puso las manos en las caderas y dio un suave apretón—, y él querrá matarte. No es de los que dejan las cosas inconclusas.

Yo tampoco lo era; y tenía asuntos pendientes con Demetri.

—Tranquilízate —me regaño. De seguro al ver mi ira asesina en mi mirada—. Aún no puedes ir a verlo. Eres más fuerte y, seguramente, más rápida pero él tiene más experiencia en peleas y, por lo tanto, podría vencerte con facilidad.

Intente no hacerlo, pero eso comentario hizo que me cruzara de brazos y refunfuñara como niña pequeña. Una pequeña sonrisa comenzó a formarse en el rostro de Alec.

—Yo puedo entrenarte.

La burbuja que se había formado hacia solo unos instantes, donde solo éramos Alec y yo, estallo de repente con la voz de Jasper. Me plante si alguna vez iba a poder estar con Alec sin tener que preocuparme por lo demás, solos él y yo sin ninguna preocupación. "No veo eso en un futuro cercano, querida". Suspire.

—¿Entrenarme? —repetí, intrigada a mi pesar—. ¿Cómo sería eso?

El triunfo que sintió Jasper fue obvio.

…o.O.o…

Luego de una discusión rápida sobre si convenía más ir en auto o a pie todos decidimos que ir a pie era mejor. Por varios motivos: de la forma en que conducía Alice excederíamos todos los límites de velocidad y muy probablemente la policía nos detendría en algún momento, y en el peor de los casos nos arrestaría; y otro motivo —que no dije en voz alta— fue que no sabía con seguridad si a Alec le agradara viajar en coche. Se me hacia demasiado tecnológico para él, y también creería que todo el camino estaríamos en un incomodo silencio.

Estábamos corriendo desde hacía horas, o eso me parecía, pero al menos al correr no pensaba en nada.

Tiempo después un letrero nos aviso que habíamos llegado a Alaska.

Jasper y Alice siguieron corriendo sin vacilación. Era obvio que conocían el lugar y nos dejamos conducir por ellos.

Y entonces, momentos después, los sentí.

Eras varios aromas distintos, que por un instante me confundieron. Era la primera vez que sentía tantas presencias de vampiros juntas; y sabia que eran vampiros porque mi garganta no pico por la sed.

Apresure el paso y los demás hicieron lo mismo.

Al llegar vi varios rostros, tanto desconocidos como no.

A unos metros de distancia vi a unos vampiros rodeando a otro, sus posiciones eran agazapadas, como si se preparan para interceptar al acorralado. Vi sus rostros. Carlisle, Emmett, Rosalie e incluso Esme tenían expresiones tensas y expectantes. También les ayudaban tres chicas, todas de cabello rubio y ojos dorados.

Entonces mis ojos se posaron en el vampiro que, rodeado y superado ampliamente en número, buscaba frenéticamente una vía de escape con ojos aprensivos.

—¡Apártense! —bramo.

"Edward", susurro mi mente al reconocer su voz. El pasado que compartimos vino sin ser llamado. Imágenes difusas asaltaron mi cabeza.

"Maldición"

Pensé que ya me había acostumbrado a mis sentidos vampíricos, pero aun me seguían abrumando un poco cuando mi mente —de forma automática— comparaba las voces y rostros de los recuerdos humanos con mis percepciones actuales.

Parpadee para concentrarme en el ahora, en lo que sucedía.

—¿Qué ocurre aquí?

Mi voz era pacífica, con una pizca de cansancio. Todos se quedaron sorprendidos y en shock al verme. Ignorándolos camine hacia adelante, mi paso grácil, hasta quedar a unos dos o tres metros de distancia de él. Me di cuenta de que los otros se alejaron, apartándose de nosotros dos, pero los aun desconocidos manteniéndose alertas y listos. Los Cullen parecían aliviados y contentos al verme.

"Ese es Edward", reafirmo mi mente para convencerme pues era diferente de cómo recordaba, como había sucedido al volver a ver los demás Cullen. Antes lo había visto con mi vista humana, ahora podía verlo como realmente era, y aunque aún era hermoso se veía… demacrado. Oscuras y profundas bolsas colgaban bajos sus oscurecidos ojos. Su cabello lucia despeinado, como si hubiera pasado sus manos a través de él una y otra vez, aplastándolo y removiéndolo. Su piel demasiado pálida, incluso para nuestra especie. ¿Podía un vampiro enfermarse? No, y quise golpearme por mi estúpida pregunta. Pero algo estaba haciendo que él se… viera así. Ahhh… La comprensión me golpeo.

—Edward —le llame—. No te has estado alimentado ¿cierto? —fruncí el ceño un poco, sin entender porque no estaba haciendo algo tan vital.

—¿Bella? —replico en cambio. Mi nombre sonando más a una pregunta. Parecía incrédulo, sorprendido, esperanzado y feliz; todo al mismo tiempo.

—Sí, soy yo.

Con pasos indecisos se acerco hasta quedar frente a mí. Toco mi rostro con cautela, como si pensara que me rompería al mínimo contacto o me desvanecería. Por el rabillo del ojo capte a Alec tensarse. Di un paso atrás, poniendo distancia entre nosotros.

—Ya vio que estaba viva —denote. Mire a Jasper—. ¿Ahora vas a entrenarme?

Él abrió su boca para responderme, pero luego sus ojos se ampliaron al igual que los de Alice y su cuerpo se puso en estado de alerta.

Y eso se debía a que Edward decidió abrazarme.

Sus brazos estaban a mí alrededor antes de que pudiera notar sus intenciones y consiguiera apartarme. Me estrechaban con fuerza. Mi cuerpo se puso tieso.

—Bella, Bella —susurraba, su voz amortiguada al tener su rostro enterrado entre mi cabello.

—Apártate Edward, por favor —le pedí lo más amable que pude, pero fui completamente ignorada—. Edward, quítate —ordene, mi voz ya más exigente.

No me hizo caso, y ese fue un error. En un segundo Edward me abrazaba y al siguiente estaba en el suelo, cubierto por una niebla blanca. No emitía ningún sonido, y tampoco parecía estarse moviendo. Hice amago de acercarme y Alec apareció a mi lado y me sujeto por la cintura; y aun así no dejo de utilizar su don.

—Creo que ya es suficiente —nada—. Ya basta, Alec —nada de nada. Suspire, lo abrace por la cintura y lo bese con dulzura. Un beso casto, uno de los pocos que nos dimos de ese tipo—. Déjalo ya.

Su mirada se suavizo y retrajo la neblina hasta hacerla desaparecerla. Cuando Edward quedo a la vista observe que estaba arrodillado en suelo, tomando grandes bocanadas de aires como si necesitara respirar, por costumbre supongo. Al ponerse de pie encaro a Alec. Estaba furioso, hasta que nos vio a Alec y a mí. La confusión y el dolor deformaron sus facciones.

—¿Qué…?

—Tenemos que explicarte algunas cosas —expresó Alice con tristeza. Puso su mano en su brazo, un gesto de consuelo—. Mejor entramos a la casa.

…o.O.o…

El hogar de los Denali era diferente al de los Cullen. Para empezar su casa era bastante grande, pero no era una mansión, y era mucho más sencilla. Lo que si tenían en común era que ambos tenían una muy amplia cochera, pues compartían el gusto por la alta velocidad.

Todos nos recibieron con amabilidad. Todos excepto Eleazar, quien observaba a Alec de reojo.

Él y Carmen habían llegado justo cuando nos habían presentado a las tres hermanas. Ellos habían ido de caza mientras Edward hacia la visita sorpresa, pero viniendo de inmediato cuando el viento llevo el aroma, de Alec y mío, hasta ellos.

Luego de calmarlos diciéndoles que nada malo ocurría y volvernos a presentar les explique porque estaba aquí.

La incomodidad que sentía Eleazar ante la presencia de mi vampiro era obvia; todos podían ver su estado tenso y alerta, y yo también note su expresión curiosa al ver como actuaba Alec conmigo. ¿Qué? ¿Acaso nunca vio a alguien tan posesivo y territorial? Oh… quizás no. La forma de cuidar de mi y mostrarme su afecto era distinta a la de ellos: él mantenía contacto físico conmigo en todo momento, no hablaba mucho y solo conmigo su mirada se volvía suave.

Carraspee. Un segundo después desee no haberlo hecho, ahora toda la atención estaba concentrada en mí.

—Este… ¿Cuándo empezamos a entrenar? —le espete a Jasper, ignorando al resto.

—Ahora mismo si quieres.

Comencé a asentir, y entonces Edward apareció en la estancia. Antes se había ido a otra habitación para conversar con Alice.

Todos nos sumimos en un silencio tenso e incomodo.

Diablos, tenía que resolver esto primero.

Me puse de pie y Alec me imito. Negué con la cabeza.

—Necesito hablar con él a solas —le susurre, sonando casi como una disculpa. No tuve que especificar con quien tenía que platicar. Los ojos de Alec examinaron mi rostro con atención. Por un efímero momento creí distinguir algo en ellos, aunque no pude identificar qué. Luego se volvieron fríos e inexpresivos.

Sin ninguna palabra o gesto se sentó de nuevo, evitando mirarme.

Oh no. No quería que se molestara, pero tampoco podía evitar esto.

Suspirando, le hice un asentimiento con la cabeza a Edward para indicarle que me siguiera y salí de la casa a velocidad vampírica.

…o.O.o…

Nos detuvimos al llegar a lo profundo de un bosque. Al darme cuenta que otra vez estamos solos en medio de un bosque, y que íbamos a tener una plática seria, sufrí una especie de dejavú. "No", me dije, "Ahora soy diferente". Ahora los papeles estaban invertidos.

Me di la vuelta, enfrentando a Edward. Él se había detenido a unos cinco metros de distancia. "Mejor". Lo malo era que me observaba fijamente, sin parpadear.

—¿Qué? —espete, sintiéndome incomoda ante su escrutinio. Él se disculpo con una sonrisa tímida al notar mi incomodidad.

—Nada. Es solo que… eres aun más hermosa que antes. No lo creía posible.

—Edward… —proteste con suavidad. Él se puso tenso—. Ya sabes porque deseaba estar a solas contigo ¿verdad? Alice debió haberte contado lo que sucedió, como son las cosas ahora —asintió reticente. Respire hondo para anunciar lo obvio—: Estoy con Alec… somos… pareja y no…

Me di cuenta que empezaba a balbucear, sin saber cómo continuar. Edward me impidió continuar con mi… mmm… "discurso de seamos amigos" al alzar una mano delante de él en señal de "detente". Por su expresión cualquiera diría que le estaba haciendo daño físico.

—Lo entiendo—indicó—. ¿Le amas? —pregunto, como sabía que lo haría tarde o temprano. Fue bastante rápido en hacer la importante pregunta. Al parecer quería acabar pronto con el asunto. Bien, yo igual.

Le mire directo a los ojos.

—Sí —admití por primera vez en voz alta, sin dudar. Era raro admitirlo, en especial a Edward, y cuando aún no se lo había dicho a Alec. Aunque yo sabía que tenía conocimiento de que lo quería, después de todo las acciones demuestran más que las palabras—. Lo amo.

Vislumbre, en sus ojos oscurecidos, el dolor que esas simples y cortas palabras le causaron. Una pequeña sonrisa, triste y resignada, apareció en su rostro.

—Yo te sigo amando, Bella —declaro con desolación—, pero sé que cometí un terrible, y muy estúpido, error al dejarte. Y aunque me duele verte con… Alec —pronuncio su nombre con dificultad e hizo una mueca, como si probara algo acido o amargo—. Yo no tengo derecho a entrometerme en tu vida, y sé que tú no lo quieres —asentí concordando y un estremecimiento recorrió su cuerpo. Sentí como si le hubiera dado un equivalente a una bofetada emocional—. Cuídate Bella, y… —se detuvo, mudo. No sabía si era por falta de palabras o, por lo contrario, quería decir demasiadas cosas. Sacudió la cabeza—. Solo cuídate, y se feliz.

Eso fue lo último que dijo antes de darse media vuelta e irse, corriendo hacia Dios sabe dónde y dejándome sola en el bosque blanco por la nieve. Sintiéndome más ligera al saber que un capitulo de mi vida se había cerrado limpia y llanamente.

Solo tenía que resolver un problema más antes de poder finalmente estar con Alec sin más malditas interrupciones, antes de poder vivir en paz mi nueva vida eterna. Por desgracia para mí ese problema iba a ser mucho más complicado de resolver; después de todo matar a alguien, más si pertenecía a una poderosa corte vampiro hambrienta de poder, no iba a ser una tarea fácil.

—Maldición. ¿Mi vida nunca va a ser más sencilla? Siempre tengo que salir herida de alguna manera—masculle con fastidio en voz alta para poder desahogarme conmigo misma.

Tan absorta estaba en mis pensamientos que no percate de que alguien había llegado hasta que era tarde.

Fin del capitulo


N/A: Hola! Las extrañe! Perdón la tardanza, tuve un pésimo mes de Mayo y Junio fue como... el mes para recuperarme. Estuve mal de salud, anímicamente y… bueno, solo quiero decir que andar taciturna y tener gripe (que estuvo a un paso de ser neumonía) no son buena combinación para escribir.
Gracias por su apoyo a la historia chicas. Me encanta que les encante… jajaja
Nos leemos en la próxima! Que calculo va a ser a fines de Junio… Se acerca el final!