Los personajes de Tokyo Ghoul son propiedad de Sui Ishida, a lo que los personajes de Inazuma Eleven Go Chrono Stone pertenecen a Level 5 ¡Aquí la continuación de la historia! el capítulo que le siga a este será el final como ya dije en Facebook. Espero que disfruten de esta continuación :3

~ = Susurros

« » = Pensamientos


Capítulo 26: Inesperada sorpresa

-Hinami: ¿Sorprendido de verme? –Preguntó con una expresión de seriedad mirando fijamente al chico, él aún no podía procesar lo que contemplaban sus ojos–

-Fey: P-Pero ¿Qué haces aquí? C-Creí que estabas…

-Hinami: ¿Muerta? Lamento decirte que sigo con vida y no es gracias a ustedes.

-Fey: ¿Q-Qué quieres decir?

-Hinami: Hace dos meses, cuando nos separamos en aquella misión… tuve la mala suerte de quedar atrapada yo sola en ese almacén.

-Fey: ¿No se suponía que también estaba aquel miembro de Aogiri?

-Hinami: Huyó antes de quedar atrapado, para cuando me di cuenta yo ya estaba en el piso aplastada por los escombros del techo.

-Fey: Pero ¿Cómo lograste escapar de ahí? ¿Por qué no volviste a Anteiku? –El chico siguió y siguió haciendo preguntas sin parar, el ver a la chica quien creía muerta frente a él provocó que se formularan un sin fin de preguntas sin responder en su cabeza–

.

INICIO FLASHBACK

Varios minutos después de haberme separado de Fey, seguí a uno de los miembros de Aogiri hasta unos almacenes y conseguí acorralarlo dentro de uno de estos. No sé cómo ni en qué momento sucedió pero cuando me di cuenta, el almacén estaba completamente en llamas y varios escombros estaban sobre mí impidiéndome levantarme.

-Hinami: « Soy una tonta… No debí haberme separarme de Fey, lo único que hago son idioteces si él no está cerca… » –Allí estaba, maldiciéndose mentalmente y al mismo tiempo, unas lágrimas empezaron a brotar poco a poco de sus ojos–

"Es una sensación horrible ¿No es verdad?" –Pudo ser escuchada en el lugar una voz que aparentemente era perteneciente a una chica y por reflejo, Hinami inspeccionó con la mirada todo lo que estuviera a su alcance–

No había nadie, no pudo ver a nadie presente allí con ella e incluso llegó a pensar que aquella voz que escuchó era un producto de su imaginación, pero de un momento a otro una figura humana apareció frente a ella, hizo el esfuerzo de mirar hacia arriba a pesar de que era muy complicado hacerlo desde su posición.

-Hinami: ¿Q-Quien eres?

"Eso no es lo más importante ¿Acaso olvidas la situación en la que estás? Jijii" –Aquella chica poseía su cuerpo vendado en su totalidad, no había ninguna parte de su cuerpo sin vendar y traía puesta una capa de un tono rosa oscuro– "Te sientes débil ¿No es así?"

-Hinami: ¿Q-Qué?

"Ya sabes, inútil e inservible, el no poder tener la capacidad suficiente para algo. Es horrible sentir eso ¿No crees?" –Ante tal comentario, Hinami solo se limitó a bajar la mirada sin dar alguna respuesta– "Veamos… ¿Qué te parece hacer un pequeño trato?"

-Hinami: ¿Trato?

"Unete a nosotros, a Aogiri"

-Hinami: « ¿Aogiri? » ¿P-Por qué habría de unirme a ustedes después de todos los problemas que han causado?

"Problemáticos tal vez, pero al menos no abandonamos a nuestros compañeros sin pensar, no somos como tus supuestos amigos"

-Hinami: T-Te equivocas, ellos… ellos vendrán a ayudarme, estoy totalmente segura de eso.

"¿Eso es lo crees?"

-Hinami: Si. –Contestó la chica con completa seriedad, en su mirada podía verse que tenía plena confianza en sus palabras–

"Detente a pensar un momento ¿Si? Ten en consideración el tiempo que hemos estado aquí charlando incluyendo la situación en la que tú te encuentras ¿Y aún así crees que tus amiguitos vendrán a arriesgar sus vidas para salvarte a ti? Jiji me llegas a dar lastima"

-Hinami: V-Vendrán…

"Desiste de ellos, ven conmigo y tendrás lo que siempre quisiste, si te nos unes tendrás todo el poder que siempre deseaste tener"

-Hinami: Y-Yo…

"El tiempo corre, en cualquier momento el techo se caerá sobre nosotras ¿Aceptas sí o no?" –Dicho esto aquella chica se agachó frente a Hinami y le tendió su mano–

Hinami realmente estaba confundida en qué o no hacer, por un lado pensaba en rechazar aquella propuesta y esperar la ayuda de Fey, Touka y Nishiki. Pero por otro lado, sí que llevaba un buen tiempo atrapada ahí con esa chica y nadie había aparecido en su rescate ¿Será posible que hayan decidido abandonarla con tal de cumplir la misión? Tomando en cuenta que esta misión era de suma importancia… podría ser una posibilidad, pero la idea de que Fey la abandonara no quería entrar en su cabeza, lo amaba pero… consideraba más que obvio que él jamás sentiría más que amistad hacia ella, ya nada importaba.

"Oye ¿Acaso te moriste o qué? Necesito una respuesta y ya"

-Hinami: Si… me uniré a Aogiri.

"No te arrepentirás jiji"

FIN DEL FLASHBACK

.

-Fey: ¿En serio eso es lo que crees? ¿En serio crees que tomamos la decisión de abandonarte?

-Hinami: Si no es así ¿Entonces por qué? Según tú ¿Cuál es la razón?

-Fey: B-Bueno… –En cierto modo, la acusación que hizo la chica era cierta, Nishiki le había dejado inconsciente para evitar que arriesgara su vida en salvarla a ella y se marcharon, en ese caso… no sabía que responder–

-Hinami: Eso supuse.

-Fey: Tu mejor que nadie debería saber que esa jamás sería nuestra intención. Hinami, vuelve con nosotros, tú no perteneces a Aogiri.

-Hinami: Eso no debería importarte, yo sé lo que es mejor para mi ¿Sabes? ahora mismo eres un estorbo para mi… no puedo dejarte ir así como así.

Al instante la chica se dirige a gran velocidad hacia donde estaba el chico dispuesta a atacarle con su Kagune, Fey logra esquivarla pero algo era diferente, sentía que algo era diferente en ella y pudo descubrirlo al instante.

-Hinami: Ya no eres superior a mi, Fey. –Su Kagune fue incrustado en el estómago del chico dejando que la sangre comenzara a brotar de su cuerpo, le empujó dejándole contra la pared levantándolo unos cuantos centímetros del piso aún con el Kagune en su estómago–

-Fey: H-Hinami… –Apenas pronunció el nombre de la chica terminó por empezar a toser sangre debido a la herida que poseía… Hinami se había vuelto aún más fuerte y eso no lo esperaba. Aquella chica que despreciaba tanto las peleas… le enterró su Kagune sin siquiera dudarlo–

-Hinami: Mi nombre ya no es Hinami, es Yotsume. Que te quede bien claro eso, Fey.

-Fey: « ¿Y-Yotsume? »

"Yotsume" –Dijo una voz a lo lejos que por cómo se oyó, estaba acercándose a donde estaban, momentos después alguien apareció y aparentemente era un chico, su cabello era de color azul y poseía una máscara igual a la de Fey– "Es un tipo de Anteiku ¿Verdad?"

-Hinami: Si ¿Y tú qué haces aquí? Ayato.

-Ayato: Debemos marcharnos ya, no pierdas más el tiempo con este tipo y mátalo.

Al escuchar aquello, Fey solo se limitó a mirarla tosiendo nuevamente sangre, en su estado era imposible hacer algo para escaparse, luego de lo que sucedió hace unos minutos no le sorprendería que ella acabara con él, solo le quedaba esperar algún movimiento por parte de ella. Su vida llegaría a su fin ahí mismo y nada lo evitaría.

Pero nada sucedió, la chica se quedó completamente inmóvil sin pronunciar alguna palabra mientras miraba a Fey con expresión de enfado, pero segundos después su expresión pasó del enfado a preocupación.

-Ayato: ¿Qué diablos estás esperando? Si no lo acabas tú entonces seré yo quien lo haga. –Dijo el chico realmente irritado, pero al no obtener respuesta de ella, tomó la iniciativa de acercarse a Fey para así acabar finalmente con su vida. Pero al dar un paso ella terminó por golpear al chico contra la pared del edificio que se encontraba a sus espaldas y a continuación lo arrojó dejándole en medio de la calle. En el sector en el que se encontraban. Ningún vehículo o persona pasaba por allí, podría decirse que era un punto a favor para él en cierto modo–

-Hinami: Vámonos de aquí, con eso bastará.

-Ayato: Realmente eres muy blanda a veces ¿No crees?

-Hinami: Da igual, morirá desangrado de todos modos, vamos. –Ambos se marcharon del lugar dejando ahí al chico echado sobre el suelo, no hacía movimiento alguno–

Estando echado sobre el frio suelo, podía sentir como la sangre continuaba escapando de su cuerpo y como un dolor pulsante recorría cada centímetro de él cada vez que intentaba levantarse, si intentaba moverse… moriría desangrado.

Estaba realmente confundido ¿Por qué ella tardó tanto tiempo en reaccionar? Acaso… ¿Habrá dudado? La primera vez que le atacó no titubeó en ningún momento pero esta vez fue diferente e incluso recordaba su expresión de preocupación momentos antes de actuar. Más y más preguntas se formulaban en su cabeza pero luego de unos momentos sentía como si los parpados empezaran a pesarle cada vez más y como su vista comenzaba a nublarse.

"¡Fey! ¡Resiste!" –Pudo sentir como alguien apareció junto a él, pero a pesar de todo no pudo distinguir quien era, ya momentos después su vista fue nublándose aún más hasta que todo aquello a su alrededor se volvió completamente negro, todo era oscuridad–

.

.

Se habían ido corriendo a gran velocidad dejando a aquel chico tirado sobre el suelo a su suerte esperando a que este finalmente perdiera la vida y ya al haberse alejado lo suficiente se detuvieron unos momentos.

-Ayato: Tsk ¿Estás totalmente segura de que ese tipo ya está muerto?

-Hinami: Ya te he dicho que así será, es imposible que no vaya a morir con tal herida.

-Ayato: ¿Lo conocías? –Inquirió con semblante serio mientras dejaba caer su mirada directamente a los ojos color marrón de la chica–

-Hinami: Era… un amigo.

-Ayato: Te tardaste demasiado en actuar, debiste haber dejado que yo me hiciera cargo de él.

-Hinami: De todos modos no te hubiera dejado hacerlo, en ese caso era mejor que yo lo hiciera.

-Ayato: Tsk, a veces eres un fastidio ¿Sabías?

-Hinami: No más que tú, dejemos la charla para después. –Prosiguió con su camino dándole fin a la conversación que estaba teniendo con el chico quien estaba un tanto irritado–

.

Las horas pasaron y ya era pasado del medio día en la gran ciudad de Tokio, todo volvió a la tranquilidad y armonía al menos por un tiempo más.
Unos cuantos rayos de sol se asomaban por la ventana llegando directamente al rostro del chico de cabello verde, provocando que este reaccionara y comenzara a abrir los ojos poco a poco.

"Así que ya despertaste"

-Fey: ¿T-Touka?

-Touka: Los demás ya habían empezado a preocuparse por ti, llevas inconsciente desde ayer.

Fey se encontraba recostado sobre una cama y pudo notar que su torso estaba al descubierto y completamente vendado, Touka estaba sentada junto a él en una silla. De alguna forma terminó por salvarse, se había librado de la muerte que creía asegurada e hizo el intentó de sentarse sobre la cama y como pensaba, le fue bastante complicado hacerlo.

-Fey: ¿C-Cómo es que lograron hallarme? –Inquirió con un poco de dificultad debido al dolor que sentía–

-Touka: Nishiki fue quien te encontró y trajo aquí, al ver todos el estado en que te encontrabas nos preocupó bastante, ya creía yo que no saldrías vivo de esa.

-Fey: Ni yo.

-Touka: ¿Qué fue lo que sucedió? –Al escuchar aquella pregunta, el chico guardó silencio durante unos segundos antes de poder dignarse a responder–

-Fey: Seguí el camino por donde creí haber visto a alguien de Aogiri y me topé con… Hinami.

-Touka: ¿P-Pero qué cosas estás diciendo? Aunque me cueste decirlo, es imposible que ella esté con vida ¿Estás realmente seguro?

-Fey: Totalmente, no hay duda de que era ella.

-Touka: ¿Fue… Fue ella quien te atacó? –Preguntó con la mirada baja, ha de estar procesando aquello de lo que acaba de enterarse–

-Fey: Si, no tuve ni tiempo para reaccionar.

-Touka: Maldición… ¿Qué diablos está haciendo ella en Aogiri? ¿¡Qué se le pasó por la cabeza al momento de irse con ellos!?

-Fey: No sé cuáles serán sus razones para hacerlo pero… no podemos dejar que continúe con esto, hay que encontrar la manera para traerla de vuelta. –Mentía, mentía en el hecho de desconocer las razones de la chica para hacer tal cosa como la que se encontraba realizando desde su supuesta muerte, le ocultó todo ello a la chica junto a él para no lastimarla más de lo que ya estaba en esos momentos–

-Touka: Primero que nada, habrá que comunicarles esto a los demás más tarde, yo lo haré…

-Fey: Está bien, en ese caso será mejor que yo vuelva a casa. –Dijo levantándose de la cama con un poco de dificultad–

-Touka: Supongo que eso será lo mejor, ya te avisaremos por si algo pasa. –Luego de ello, la chica terminó por marcharse de la habitación dejando a solas al chico quien se vistió con una camiseta blanca que había dejado, recogió su chaqueta negra y sin más tomó rumbo hasta casa esperando algún regaño de parte del oso azul–

Al llegar a casa todo estaba en completo silencio, no hubo indicio alguno de la presencia de Wandaba, lo primero que pensó fue que a lo mejor ha de estar durmiendo, eso era algo normal de ver de vez en cuando. Pero de todos modos decidió darse una vuelta por la casa a ver si encontraba al oso y terminó por encontrarle en la cocina sentado en una silla recargado en la mesa mientras lo fulminaba con la mirada.

-Wandaba: ¿Por qué razón fue que tardaste tanto tiempo en regresar?

-Fey: Ya te mencioné ayer la razón por la que debía de salir, no sé por qué te sorprendes.

-Wandaba: Eso ya lo sé, pero nunca te habías tardado un siglo en regresar.

-Fey: Solo hubieron unas complicaciones, nada importante. –Continuando con su excusa, tomó la iniciativa de sentarse también y al hacerlo aquel dolor pulsante volvió a recorrer su cuerpo aunque ahora era de menor magnitud, pero a pesar de ello no pudo evitar mostrar una ligera mueca de dolor–

-Wandaba: ¿De verdad que no sucedió nada ayer?

-Fey: Ya te lo dije, no sucedió nada que merezca de tanta atención.

-Wandaba: Pues a mí me parece todo lo contrario. –Dijo en voz alta levantándole al mismo tiempo la camiseta al chico dejando a la vista su torso vendado, ante tal acción Fey no pudo evitar sorprenderse, no se percató del momento en el que Wandaba se levantó de su asiento y acercado a él– ¿Pero qué diablos fue lo que te sucedió?

-Fey: N-Nada, solo fue un pequeño incidente… –Al instante vuelve a bajarse la camiseta en un intento en vano de ocultar aquellos vendajes que traía–

-Wandaba: ¿¡Pequeño incidente!? ¿¡A eso le llamas pequeño incidente!? Pareces una momia con tantos vendajes.

-Fey: Tampoco es para tanto ¿Ok?

-Wandaba: Sí que lo es ¿Qué sucedió ayer? –Debido a aquella pregunta, Fey instantáneamente bajó la mirada claramente deprimido y ante ello el enfado del oso azul se disipó– Fey ¿Tan grave es?

-Fey: Hum, con esto no sé ni siquiera como debo sentirme… no sé si debería de sentirme feliz o no.

-Wandaba: Soy todo oídos, no deberías guardarte las cosas para ti solo. –Inquirió el oso en tono comprensivo mientras tocaba ligeramente el hombro al chico–

El chico terminó por contarle todo lo más detallado posible sin dejar nada de lado, normalmente él era muy reservado pero esto ya era demasiado, aún le era difícil asimilar todo lo que sucedió en menos de veinticuatro horas, si seguía guardándose todo aquello que sentía en esos momentos terminaría por explotar.

Ya al haber finalizado con su relato pudo ver como el rostro de Wandaba se deformó tomando una expresión de total impacto y al igual como pasó con Touka, no creía lo que escuchaba.

-Wandaba: ¿E-Es en serio lo que dices? ¿Estás cien por ciento seguro de ello?

-Fey: No te lo diría si no estuviera seguro.

-Wandaba: No puedo creer que fue Hinami chan quien te hirió de esa manera, ella jamás hubiera hecho algo como eso…

-Fey: Y yo que pensé durante todo este tiempo que ella estaba muerta, pasé todo este tiempo culpándome por todo… culpándome por el hecho de no haber podido ayudarla.

Todo el remordimiento, toda la tristeza que había sentido en aquellos meses terminó por volver a él nuevamente pero esta vez era peor, la tristeza que sentía era aún más grande y tanto que el chico bajó la mirada al sentir como de sus ojos verdosos comenzaban a brotar las lágrimas, él había guardado todos esos sentimientos que poseía respecto al incidente de hace meses pero el recordar que la chica que amaba, la chica que creía muerta continuaba con vida y que formaba parte de aquel grupo Ghoul… de Aogiri específicamente, le dolía aún más.

En cambio Wandaba, al ver al chico en ese estado sentía una ligera opresión en el corazón, hubo veces en las que lo vio deprimido pero esta vez era diferente, podía verse que todo esto realmente le afectó y no era solo eso…. La razón por la que el chico sollozaba le dolía aún más, el pensar en cómo ha de haberse sentido durante todo ese tiempo no le agradaba en lo absoluto, en aquella situación no era mucho lo que podía hacer para apoyarle, solo se limitó a abrazarle ligeramente mientras escuchaba los pocos sollozos que brotaban de la garganta de este y así permanecieron unos momentos hasta que algo más logró llamar la atención de ambos.

-Wandaba: ¿Quién es? –Preguntó estando ya separado del chico de cabello verde, el cual al instante se secó las pocas lágrimas que se asomaban por sus ojos y sacó su celular–

¡Hola Fey! Los chicos y yo quedamos en reunirnos en casa de Alpha hoy a las 4:30 PM y esperamos que vengas también. Solamente quería decirte eso ¡te estaremos esperando! –Aquello que logró llamar la atención de ambos resultó ser un mensaje–

-Fey: Era Saru, quiere que todos nos reunamos en casa de Alpha en veinte minutos más.

-Wandaba: ¿Y qué harás?

-Fey: No me vendrá mal estar con ellos un rato y además no tengo nada mejor que hacer.

-Wandaba: ¿Estás seguro? ¿Estás bien para eso? –Preguntó un tanto preocupado refiriéndose al asunto de los vendajes que rodeaban el torso del chico–

-Fey: No es una herida de gravedad, estoy bastante mejor que como estaba ayer así que supongo no habrá problema.

-Wandaba: Si estás tan seguro de ello entonces está bien, y… ¿Qué es lo que pasará ahora con Hinami chan?

-Fey: Touka me dijo que me avisaría si algo llegaba a suceder, ahora solamente tengo que esperar.

-Wandaba: Ya veo… Espero que todo esto termine bien.

-Fey: Yo también lo espero, pero de momento no hay nada que pueda hacer por ahora. En fin, será mejor que ya me vaya.

-Wandaba: Supongo, puede decirse que Alpha no vive demasiado cerca que digamos.

-Fey: Si, ya te veré luego.

Ya al despedirse del oso azul se encaminó hacia casa de Alpha tal y como había dicho hace unos cuantos minutos, el chico iba caminando tranquilamente por las calles de Tokio y en el transcurso lo único que podía hacer era pensar. Aunque ¿Qué era aquello en lo que tanto pensaba? Nada en especial, con todo lo que sucedió le dejó muchas cosas en que pensar y reunirse con sus amigos le ayudaría a poder relajarse un poco.

Cuando llegó finalmente a su destino pudo darse cuenta que había tardado veinte minutos exactos en llegar ya que como Wandaba dijo antes, el chico no vivía demasiado cerca. La casa era típica de familia adinerada y así era el resto de las casas que podían verse alrededor, pero sin embargo no le dio importancia, tocó el timbre y allí se quedó esperando alguna respuesta, la cual no tardó.

-Gillis: Así que viniste. –Dijo aquel chico con gafas con una leve sonrisa, este apareció en compañía de Saru y Alpha y como siempre, Saru esbozaba alegría mientras que Alpha mantenía un rostro neutral– Ya casi te tomábamos por muerto jajaja

-Fey: Bueno, llegué a la hora que acordaron. « Y yo que irónicamente casi me morí ayer… »

-Saru: No perdamos más tiempo hablando aquí y entremos.

Sin perder más tiempo los cuatro chicos entraron nuevamente a la gran casa que estaba tras ellos, ya estando dentro se dirigieron a la habitación de Alpha y lo único que hicieron allí fue charlar o más bien ellos hablaban y Fey escuchaba. No es como si estuviera en silencio todo el tiempo, pronunciaba una que otra palabra pero aunque él quisiera le era complicado prestar atención.

-Saru: Se siente tan bien pasar unos momentos solo entre hombres, ya saben, sin las chicas. –Dijo soltando un gran suspiro que demostraba obvia relajación mientras se echaba sobre la cama que había allí– Gillis debería de entender a lo que me refiero mejor que nadie.

-Gillis: ¿Por qué se supone que debo de entender eso?

-Saru: Tú andas de parejita con Meia ¿No?

-Gillis: ¿Y qué con eso? –Preguntó el chico cabello color vainilla aún sin entender lo que Saru intentaba decir–

-Alpha: Lo que intentas decir es que si no se siente ahogado estando en un relación ¿No es así?

-Saru: Alpha entendió muy bien lo que dije jaja.

-Gillis: En verdad nunca me he sentido de esa forma, Meia no es precisamente una chica pegajosa, eso respondiendo a tu pregunta.

-Saru: Hum, y yo que me esperaba una mejor respuesta que esa.

-Gillis: Tú me hiciste una pregunta y lo que hice fue responder ¿Acaso esperabas que dijera algo diferente?

-Saru: Tal vez si, tal vez no ¿Quién sabe? –Bromeó el chico de cabello blanco levantándose de la cama y volviendo a quedar sentado sobre la misma–

Las conversaciones que llevaron desde minutos atrás no poseían nada significativo, eran charlas sin sentido alguno para poder pasar un buen rato entre ellos. Fey continuaba sin poder centrar completamente su atención a las conversaciones e incluso gracias a ello hubo momentos en que no entendía alguna de las cosas que decían sus amigos, solo oía murmullos.

-Alpha: Fey.

-Fey: ¿Eh? –Balbuceó el chico un poco desorientado al escuchar como Alpha intentaba volverlo a la realidad–

-Gillis: Te hemos estado hablando hace ya un rato y no nos has respondido.

-Fey: A-Ah, lo siento, no estaba prestando atención jaja…

-Alpha: No pareces encontrarte muy bien.

-Fey: Estoy bien, solo tenía la cabeza en otra cosa ¿Qué fue lo que dijeron?

-Alpha: Te preguntamos si has tenido alguna nueva noticia de Hinami, hace ya dos meses que se fue y no hemos sabido nada de ella.

-Fey: Bueno, tampoco he tenido suerte esta vez intentando contactarla, así que… no sé cuándo podría volver. –Se excusó el chico continuando con la farsa de que la chica se encontraba en un viaje, esa excusa fue creada con el objetivo de ocultar la muerte de Hinami, pero Fey a pesar de descubrir que ella continuaba con vida no podía darle fin a aquella farsa, no podía llegar y decir la verdadera razón de su ausencia, solo le quedaba la opción de seguir mintiéndole a todos hasta encontrar alguna solución–

-Saru: Vaya vaya… parece que nuestro amigo se ha deprimido de repente jaja.

-Fey: No estoy deprimido ¿Qué es lo que te causa tanta gracia?

-Saru: ¿Acaso no estás mal por la ausencia de la chica de la que estás enamorado?

-Gillis: Y muy enamorado jaja.

-Fey: E-Eso no es cierto, d-déjense de decir tantas tonterías. –Negó el chico con las mejillas ya coloradas por el rumbo que terminó por tomar la conversación–

-Saru: Puedes seguir engañándote a ti mismo diciendo lo opuesto pero fuiste tú quien reveló que está loco de amor por Hinami chan jajaja.

-Fey: Pues loco de amor no me parece. –Siguió excusándose aunque en verdad aquello resultaba ser cierto, no importó el tiempo que pasó la chica estando ausente… sus sentimientos no habían cambiado ni siquiera un poco, continuaban con la misma pureza que cuando brotaron hace casi dos años, no pudo ser capaz de deshacerse de sus sentimientos hacia la chica–

-Gillis: ¿Pero no niegas el hecho de que la amas? –Ante tal pregunta, Saru y Gillis comenzaron a mirarle de manera picara fijamente esperando alguna respuesta del chico–

-Fey: B-Bueno… y-yo… –Realmente estaba avergonzado, podía sentir como su corazón le latía a mil por segundo y como el calor empezaba a abundarle, con ello tornando sus mejillas de un rojo más intenso– U-Ustedes sí que saben como ser un fastidio…

-Saru: Jajaja Solo te estábamos tomando el pelo, sí que es divertido molestarte con estos temas.

-Gillis: A todo esto ¿Qué esperabas? Hasta Alpha sabía todo esto y no se enteró por medio de nosotros ¿No es así? Alpha. –Se volteó con una gran sonrisa anclada en sus labios a mirar al chico, el cual solo asintió levemente dejando salir una pequeña risa. Ni él, quien siempre se mantenía en plan serio pudo evitar divertirse con el tema hablado–

-Alpha: No creo que las chicas se hayan percatado pero para nosotros fue más que obvio.

-Gillis: Quien sabe cómo serían las cosas ahora si Saru no tuviera el gran don de ser inoportuno.

-Saru: Oye oye yo no sabía las intenciones que tenía este chico de aquí, si me lo hubieran dicho yo me habría mantenido lejos –Se defendió al instante mientras señalaba ligeramente al chico–

Aquel último comentario que hizo Gillis se introdujo en la mente del chico de cabello verde repercutiendo a más no poder ¿Cómo serían las cosas en ese preciso momento si tan solo hubiera confesado lo que sentía a la chica aquel día? ¿Sería todo totalmente diferente a como era ahora? Si no hubiera titubeado tanto como lo hizo, si no hubiera postergado aquel momento… le hizo pensar que a lo mejor ella jamás hubiera tomado la decisión de unirse a Aogiri, pero no fue así, ya todo estaba hecho, no iba a continuar culpándose a sí mismo ni arrepintiéndose más, hacerlo no solucionaría nada.

-Saru: Aunque, estoy seguro de que las chicas han de tener alguna sospecha respecto al tema.

-Fey: Quizás de verdad no saben nada o simplemente han preferido no decir alguna palabra sobre ello.

-Saru: A lo mejor. Ese trio de entrometidas aparece hasta en la sopa, apuesto a que ahora mismo han de estar buscándonos preguntándose que estamos haciendo jaja.

-Alpha: Dudo que sea así, ellas rebuscan en lo que no deben debes en cuando pero no llegarían al punto de perseguirnos por diversión. –Contradijo el chico de cabello purpura aparentemente seguro de su declaración–

-Gillis: Yo no estaría muy de acuerdo con eso…

-Fey: ¿Por qué lo dices?

-Gillis: B-Bueno… dejémoslo en que no pueden evitar estar a distancia por mucho tiempo… –Un poco agobiado, mostró su celular a los demás dejando a la vista unos cuantos mensajes que dejaban en claro una cosa–

-Alpha: Así que se dirigen hacia aquí.

-Fey: Me pregunto como supieron donde estábamos.

-Gillis: Pues, yo no les dije nada sobre nuestro paradero así que… recurrieron a la lógica supongo.

-Saru: ¿Aún sigues pensando que Meia no es pegajosa? –Preguntó y con ello no pudo evitar estallar en risa–

-Gillis: Sigo diciendo que no lo es, aunque a veces lo dudo jaja… –Dijo soltando una risa nerviosa mientras se acomodaba las gafas–

-Saru: Bien, ahora que sabemos lo que nos espera no tenemos más opción que huir a las calles ¡A la libertad, camaradas!

« "Este ya no tiene remedio…" » –Pensaron los otros chicos mientras se levantaban ya resignados con el objetivo de seguir el rastro del chico de cabello blanco, quien se marchó de la habitación a paso rápido y con gran determinación–

Ya minutos después los cuatro chicos se encontraban caminando tranquilamente por las pobladas calles de Tokio logrando cumplir el objetivo de huir del trio de chicas que habían ido en su búsqueda, pero ahora ellos deambulaban sin saber que hacer o a donde dirigirse.

-Gillis: Bien, ya salimos ¿Y ahora qué? ¿Acaso continuaremos vagando por las calles por el resto del día?

-Fey: Gran idea la de salir ¿No, Saru? –Comentó el chico en completo y obvio sarcasmo soltando una leve risa mientras miraba a su amigo–

-Saru: Oigan, de no ser por mí ahora estaríamos siendo torturados por ese grupo de chicas, deberían de agradecerme.

-Alpha: Aunque tampoco hubiera sido tan terrible que nos las hubiéramos encontrado.

-Fey: En eso Alpha tiene algo de razón.

-Saru: Pues ¿Hubieras preferido que te ahogaran en preguntas sobre tu amor por Hinami chan?

-Fey: ¿Y quién les hablaría sobre eso?

-Saru: A lo mejor a cierta persona se le escaparía un poco de información para poder satisfacer la sed de aquel trio jiji –Agregó mientras se señalaba a si mismo con ambos pulgares con una sonrisa burlona–

-Fey: Si que puedes llegar a ser todo un chantajista cuando te lo propones…

-Saru: Llámale como quieras pero para mí no es más que un pequeño truco para hacer buenos tratos jaja

-Gillis: De todos modos, sería mejor que diéramos media vuelta y buscásemos a las chicas ¿No? –Agregó el chico interrumpiendo la pequeña negociación entre ambos chicos que al escucharle le miraron sin entender demasiado–

-Saru: ¿Crees que deberíamos?

-Gillis: Bueno, es mejor que lo hagamos ahora ya que si ellas nos encuentran primero seguro nos matan ¿No es así? Alpha –Ante ello, el chico de cabello purpura solo se limitó a asentir ligeramente con la cabeza–

-Saru: Hum… Si ustedes lo dicen pues supongo que está bien, de todos modos no creo que pueda hacerles cambiar de opinión. Así que ¡Den media vuelta! ¡Camaradas! –Gritó el chico con gran ánimo volteándose dispuesto a regresar por el camino que tomaron anteriormente–

Ya con la decisión tomada, los cuatro chicos dieron media vuelta para ir en el encuentro de aquellas tres chicas que han de estar siguiéndoles el rastro desde que salieron de la casa de Alpha. Habían dado unos pocos pasos hasta que a lo lejos pudo ser escuchado un estruendo que al instante podía ser asimilado con una explosión, el cual había sido tan fuerte que pudo sentirse como el suelo temblaba y no de una manera muy suave si se puede decir.

Ya al cesar aquel movimiento los chicos quedaron un tanto atónitos al ver como en el cielo había humo proveniente de algún lugar lejano a ellos.

-Gillis: ¿Qué fue todo eso? –Preguntó el chico de gafas confundido sin poder comprender totalmente la situación–

-Saru: ¿Y cómo voy a saberlo? No soy vidente.

-Alpha: Eso está más que claro, sea lo que sea no parece ser nada bueno.

En ese preciso instante, otra explosión fue escuchada y así volviéndose a repetir lo sucedido anteriormente, pero esta vez más y más explosiones comenzaron a aparecer seguidas una de otra más cerca de donde se encontraban los chicos provocando que un tumulto de gente comenzara a huir despavorida en dirección contraria.

-Gillis: E-Esto no sé ve nada bien…

-Saru: ¿Tú crees? Mira que no lo había notado –Inquirió el chico en total sarcasmo demostrando en su rostro un claro temor por la situación actual– No sé qué estará pasando aquí pero si nos quedamos de seguro nos morimos.

-Fey: Debemos alejarnos de aquí ahora mismo.

-Gillis: Pero ¿Qué hay de Meia y las demás?

-Fey: Habrá que confiar en que no están cerca de aquí y huyeron. –Agregó el chico en semblante serio–

-Gillis: Espero que tengas razón… –Comentó el chico de gafas claramente preocupado, preocupado por la situación actual, por el paradero de las tres chicas, por todo– Ya veremos si las hayamos por el camino.

-Alpha: Entonces ahora ya dejen de hablar y muévanse.

De inmediato, todos se marcharon corriendo en la misma dirección que el resto de la gente y debido al alboroto y miedo allí presente hubo un detalle que dejaron escapar accidentalmente. Fey, allí permanecía de pie viendo como sus amigos se alejaban del lugar y ya al llegar el punto de casi perderlos de vista emprendió camino rápidamente en dirección a todo el caos que aún persistía con gran intensidad.

¿Por qué? ¿Por qué habría de cometer tal locura e ir directo al peligro? Instinto, presentimiento, corazonada o como sea que quisieran llamarle, eso era lo que sentía. Era sencillo ¿Quién o quiénes serían capaces de generar tal perturbación de tal magnitud?
¿Acaso terroristas? No, claro que no, cualquiera pensaría en ello como una posibilidad pero Fey no era cualquiera, él tenía en mente otra posibilidad bastante más interesante que esa.

Fue acercándose cada vez más al lugar exacto de donde provenía todo el alboroto producido minutos atrás y al llegar se posicionó al inicio de una calle oscura por la cual no parecía haber ni un alma entre dos edificios, se quedó mirando sigilosamente unos momentos desde su posición esperando a comprobar si su suposición era acertada.

-Fey: « Era como suponía… » –Acertó, ya al pasar unos pocos segundos pudo darse cuenta que a unos pocos metros se encontraban dos figuras que al ojearlas bien, pudo darse cuenta que esto no era más que otro movimiento de Aogiri y además…–

"Sería bastante más interesante seguir divirtiéndonos con esto un rato más ¿No?"

"Solo perderíamos el tiempo, tenemos cosas más importantes que hacer ¿Oíste?" –Fey desconocía la identidad de uno de ellos, pero el otro lo recordaba perfectamente, era aquel que llegó entre las sombras momentos después de encontrarse a Hinami el día anterior, el cual poseía de nombre Ayato–

"Puedes llegar a ser muy aburrido cuando quieres, Ayato"

Fey, al verle de nuevo no sabía de donde pero lo único que sentía era que quería acabar de una vez por todas con aquel tipo, que no se encontrara en perfectas condiciones la vez anterior no significaba que no podría acabarlo tal y como Ayato había estado a punto de hacer con él la última vez. Con la disposición ya puesta dio apenas un paso hasta que pudo ver como su objetivo junto con su compañero salieron huyendo al instante de allí y al momento pudo entender la razón.

El CCG ya hizo presencia en el lugar y con solo ver le bastaba, no era necesario para él saber cuántos eran y debía reconocerlo, con solo ver pudo notar que eran demasiados.

-Fey: « Si quiero intentar algo deberé de hacer una parada primero… » –Se dio media vuelta y se marchó sigilosamente para asegurarse de no ser visto, aún ni entraba en acción y ya se le presentó un obstáculo, con el CCG rondando por todo el sector le impedía intentar cualquier cosa, no podía darse el lujo de ser visto por ellos a menos que quisiera convertirse en su objetivo de búsqueda después. Estaba más que obligado en ir hacia casa en busca de su máscara aunque eso implicara perder un poco de tiempo–

.

.

-Saru: ¿Ahora a donde se habrá metido? Ni siquiera noté cuando le perdimos de vista.

-Gillis: Estuvimos corriendo hasta hace un rato, no ha de haber ido muy lejos, con toda esta multitud era evidente que esto pudiera suceder.

Después de haber estado corriendo unos cuantos minutos terminaron por darse cuenta de que su amigo de cabello verde desapareció sin que ellos se percataran, se quedaron de pie buscando con la mirada al chico entre toda la multitud de gente sin obtener éxito en ello. Las explosiones no habían disminuido y en ello contando los movimientos que se provocaban.

-Saru: Esto es imposible, no podremos encontrarlo con todo este alboroto.

-Gillis: Excelente momento para ponerte pesimista ¿No? ya dije que no debe de andar lejos.

-Alpha: No vayan a discutir en un momento como este, solo debe-

"¡Kya!" –Antes de que Alpha pudiera terminar, más de un grito pudo ser escuchado en dirección apuesta y a pesar de los demás gritos de la multitud, esos llamaron completamente la atención de los chicos–

De inmediato los tres chicos corrieron en dirección de aquellos gritos, extrañamente los gritos que escucharon les eran familiares y ya tenían alguna idea de quienes podrían ser quienes los provocaron. Terminaron por llegar a un callejón y al ver hacia dentro de este no pudieron evitar sorprenderse.

-Gillis: ¿Pero qué diablos están haciendo ahí dentro ustedes tres? –Nunca estuvieron más en lo correcto, al mirar el interior de aquel callejón descubrieron a Roko, Meia y Beta dentro de este en un rincón con claro temor–

-Meia: B-Bueno… con todo este escándalo creímos que estaríamos mucho mejor aquí dentro…

-Saru: ¿Creían que estarían mejor? ¿Es que acaso están tontas o qué?

-Roko: ¡Cierra la boca, pelo de moco!

-Saru: ¿Desde cuándo los mocos son de color blanco? Déjate de- –A punto de continuar recriminando, un nuevo movimiento pudo ser sentido y siendo este completamente diferente a los otros, era como estar en un verdadero terremoto–

Nuevamente las tres chicas gritaron debido al miedo que sentían y allí continuaron en aquel rincón sin moverse, el movimiento no cesaba y era de tal magnitud que varios escombros empezaron a caer sin parar y en gran cantidad.

-Gillis: ¡Es peligroso que se queden ahí! ¡Salgan ahora mismo!

-Beta: P-Pero…

-Gillis: No les sucederá nada, estando allí escondidas se están poniendo en peligro. –Todo era cuestión de tiempo, si no huían de aquel callejón pronto terminarían siendo aplastadas por los escombros que continuaban cayendo–

Las chicas tomaron la decisión de salir de una vez por todas de su escondite, comenzaron a moverse lentamente sintiendo un profundo miedo a lo que pudiera suceder y para cuando se dieron cuenta, la pared del edificio junto a ellas comenzó a liberar más y más escombros a una distancia corta de ellas. De inmediato huyeron por sus vidas despavoridas hacia los chicos, pero…

-Meia: ¿Eh? ¿Beta? –No se percataron de un detalle, la chica de cabello verde agua se había quedado a mitad de camino debido al hecho de no poder moverse con completa libertad por el movimiento que aún no se detenía–

-Roko: ¡N-No te quedes ahí como un poste! ¡Ven para acá rápido!

-Beta: N-No puedo… e-es muy difícil hacerlo. –Lo que continuaba era algo que no esperaban, la pared... pareciera que la pared iba a caer en su totalidad y así era, de una forma u otra iba a aplastar a Beta terminando con su vida–

-Gillis: ¡Alpha! ¡Espera!

-Roko: ¿¡Q-Qué crees que estás haciendo!?

Alpha, quien permaneció guardando silencio durante todo momento se había echado a correr en dirección a la chica lo más rápido que pudo en un intento de salvarla.
Todo sucedió muy rápido, la pared cayó, el movimiento cesó y no habían señales tanto de Alpha como de Beta, ante tal situación los chicos se encontraron en un estado de shock mientras que las chicas parecieran que iban a romper en llanto temiendo por la vida de sus dos amigos, hasta que un ruido se hizo oír proveniente del otro lado del derrumbe.

"¡Todo está bien! ¡Estamos bien!" –Esa voz resultó ser la de Alpha anunciando el éxito de su actuar–

Momentos antes de caer la pared se había lanzado junto con Beta lo más lejos que pudo y así terminando por rodar por el piso con la chica aferrada a él para protegerla de cualquier daño.

-Alpha: ¿Te has hecho daño? Beta –Preguntó el chico cabello púrpura separándose finalmente de la chica–

-Beta: No, estoy bien… gracias.

-Alpha: Menos mal.

-Beta: ¿Por qué… por qué hiciste algo tan estúpido por ayudarme a mí?–Preguntó aparentemente apenada al chico mientras lo miraba–

-Alpha: Porque tú me importas, no hubiera dejado que algo te hubiera pasado.

-Beta: Pero ¿Qué tal si tú también hubieras sido aplastado conmigo? –Recriminó la chica– ¿Qué hubieras hecho entonces?

-Alpha: Eso no importa, lo que importa es que al final todo resultó bien y tú te encuentras bien.

-Beta: Hum ¿Ahora te gusta el riego o qué? –Respondió la chica mirando en otra dirección aparentemente fastidiada aunque desde hace unos momentos algo rondaba en su cabeza–

El recuerdo de lo que el chico junto a ella hizo hace unos momentos no lograba salir de su cabeza, nunca habría imaginado que él, quien era siempre tan callado y serio osaría de hacer un acto tan suicida como ese, si esperara esa forma de actuar de alguien sería de Fey… o al menos eso deseaba pensar ella. Que el chico cometiera una locura por ella era algo que siempre le hubiera gustado que pasase.
Pero no, no podía permitirse a sí misma seguir soñando como lo hacía, debía de bajar de aquella nube rosa en la que siempre estaba cuando pensaba en él y poner los pies sobre la tierra, en la realidad. Ya hace un tiempo confesó sus sentimientos al chico para luego ser rechazada y aunque fue con tanta amabilidad le dolió como si le hubieran dado una puñalada directa al corazón. Fey Rune no la amaba y así sería siempre aunque no le gustase la idea, más le dolió que la causa de su rechazo fuera el estar enamorado de alguien más y ya suponía ella de quien a pesar de que él no dio la identidad de aquella chica, no lo dudaba… Hinami, daba por hecho que Hinami era aquella chica de la que Fey estaba perdidamente enamorado, todo este tiempo cuando estaba junto con Roko y Meia fingía ignorancia cuando salía a flote el tema sobre el chico y su enamoramiento como si no tuviera conocimiento alguno de quien era aquella chica misteriosa.

Era de esperarse ¿No? Desde que conoció a la chica de corto cabello castaño sintió algo especial en ella, con su llegada todo en su mayoría dio un gran cambio…Todo era más alegre con ella presente, daba una sensación tan agradable y no solamente eso, al aparecer ella algo en Fey cambió, Beta estaba al tanto de los problemas del chico con su padre y sabía a la perfección que eso le afectaba aunque él dijera lo contrario, cuando este tenía algún conflicto con su padre siempre estaba desanimado y desconcentrado al día siguiente, pero estando Hinami entre ellos nunca más volvió a verle en esos estados de lamento en los que solía estar al punto de ni recordar cuando fue la última vez que lo vio así. No sabía desde hace cuanto tiempo se conocían ellos dos pero era seguro que ella era la causa de ese cambio, no se debía ser demasiado listo para notarlo.

No lo negaría, Hinami es simpática, alegre, también pudo darse cuenta que es muy sensible en varios aspectos, es una gran chica y era de reconocer que era linda, no sabría decir alguna otra cualidad de ella pero algo ha de haber terminado atrayendo al chico al punto de transformar todo rastro de amistad en un amor profundo.
Siempre pensó que Fey nunca adquiriría algún interés amoroso hacia una chica en mucho tiempo pero se equivocó en todos los sentidos, después de darle a conocer sus sentimientos se maldijo a si misma por ser alguien tan cobarde… que por su cobardía fue demasiado tarde y perdió al chico de sus sueños. Aunque ¿Quién sabe? Quizás nunca tuvo una oportunidad estando Hinami presente o no, pero eso ya no importaba en lo absoluto. Si uno se detiene a pensar, Hinami y Fey serían una pareja perfecta, de algún modo tendría que dejar de lado sus sentimientos por el chico y enterrarlos para siempre.

-Alpha: Beta ¿Aún me oyes?

-Beta: Claro ¿Por qué no habría de hacerlo? –Se excusó en un intento de esconder sus emociones, las cuales terminaron brotando por culpa de sus pensamientos–

-Alpha: Yo solo digo, será mejor que salgamos de aquí o los demás comenzarán a preocuparse. –Dicho esto se puso de pie y le tendió la mano a la chica para así ayudarla a levantarse, ante ello Beta dudo unos segundos hasta que finalmente tomó la mano del chico–

Luego de ello, ambos con sumo cuidado fueron pasando arriba del desastre que dejó aquella pared derrumbada y en el transcurso, Beta nunca soltó la mano del chico junto a ella, es como si se sintiera segura estando únicamente sujeta a su mano, como si nada pudiera sucederle, se sentía tan bien, era tan cálida…
Ya al llegar al otro lado, los demás fueron rápidamente junto a ellos con clara preocupación y antes de que ellos se acercaran, finalmente se dignó a soltar la mano de Alpha.

-Gillis: A la hora que aparecen, sí que nos dieron un buen susto ustedes dos…

-Saru: ¿De verdad que todo anda bien?

-Alpha: Si, realmente no fue para tanto.

"¿¡Cómo que no fue para tanto!?" –Gritaron Meia y Roko, sorprendidas por el comentario del chico cabello purpura– "¡Por poco que nos daba un ataque!"

-Saru: Me pregunto cómo hubiera sido eso Jiji –Preguntó el chico cabello blanco de forma burlona aguantándose las ganas de echarse a reír–

-Roko: ¡Ahora no empieces con tus bromitas! ¡Cabeza de chorlito!

-Saru: ¿Cabeza de chorlito? ¿Ya dejé de ser el moco blanco?

-Roko: Serás un… –Furiosa, se aferró al chico por detrás comenzando a tirarle de las mejillas, había sido tan rápida que no le dio tiempo a nadie de hacer siquiera un movimiento–

-Saru: ¡E-Eso duele! Quítate de encima.

-Roko: ¡A ver si dejas de ser un fastidio por un rato con esto!

-Meia: Estos dos son un caso perdido…

-Gillis: Y que lo digas, no hay momentos en los que no se ataquen el uno al otro jaja…

-Alpha: Ya deberíamos de irnos de aquí, no es muy seguro que rondemos por aquí por ahora.

-Gillis: Supongo que tienes razón en eso ¿Oíste bien? Roko. –Preguntó el chico mirando a la chica que aún seguía estirando las mejillas del chico cabello blanco esperando obviamente que esta se detuviera–

-Roko: Tsk, pues ya que. –Al instante, finalmente terminó por liberar al chico con aparente fastidio–

-Saru: Mi pobre y bello rostro… ¡Eso sí que dolió!

-Roko: Deja de quejarte que pareces una nenita, tampoco es como si lo hubiera hecho tan fuerte.

-Saru: Debes estar bromeando ¡Dejaste esta obra de arte toda hinchadita! –Inquirió señalando su rostro y tal como dijo, tenía las mejillas ligeramente hinchadas y rojas–

-Roko: Obra de arte será más una caquita.

-Alpha: Ya paren ustedes dos, hemos estado demasiado tiempo aquí ¿Escucharon?

"Si papá…" –Roko y Saru no esperaron ni un segundo y ya habían explotado en risa, pero Alpha terminó por frenarles golpeando a ambos en las cabezas– "¡Duele!"

-Alpha: Dejen de gritar, solo vámonos de aquí.

Sin perder otro segundo emprendieron marcha con la disposición de alejarse de su ubicación actual, de momento desconocían hacia donde irían, lo único que querían en ese momento era alejarse de donde estaban hasta que saber que estaban fuera de peligro.

CONTINUARÁ….