No dudé en llamar a mis padres y contarles la noticia. Corté el teléfono y me dirigí a su cuarto. Di unos golpes a la puerta y al escuchar una voz grave diciendo que entre, giré el picaporte, entré en la habitación y prendí la luz.

-¿Qué pasa Shiz?-Preguntó mi madre mientras bostezaba.

-Saeko acaba de llamar, Natsuki despertó-Dije mientras mis padres me miraban con sorpresa.

-¿Hace cuánto tiempo está despierta?-Preguntó mi padre mientras se levantaba de la cama.

-Hace un par de horas-Respondí apenas disimulando mi entusiasmo.

-Shizuru, ¿Podrías ir al hospital y hacerle compañía a Nat mientras su madre trabaja?-Me preguntó mi mamá.

-Creo que será lo mejor, luego de 10 años en coma debe estar más que confundida. No le vendrá mal un poco de compañía y una explicación de lo que ha sucedido estos años- Respondí.

-Cierto, como nunca faltas a la escuela no creo que tengas muchos problemas por ausentarte un día. ¿Tienes algo importante?-Cuestionó mi papá.

-Solo la tarea de historia, ahora mismo iré a mi cuarto a cambiarme- Respondí e inmediatamente me dirigí a mi dormitorio.

Ni bien entré en mi habitación, me metí en el baño. Me lavé la cara y prendí el agua caliente. Me quité mi pijama rosado y me dispuse a darme un baño. No pude dejar de pensar como debe sentirse Nat. Lo último que recuerda es su niñez, con 5 años. ¿Cómo se sentirá al levantarse teniendo 15 años? Pobre, perdió toda su infancia y parte de la adolescencia. Prácticamente carece de personalidad ya que esta se forma en la adolescencia. Debe estar muy confundida, ¿Cómo sería levantarte y enterarte que han pasado 10 años? Muchas cosas han cambiado, su padre ya no está, su madre a causa de esto se la vive trabajando ¿Cómo seguirá adelante? Hay que tener en cuenta que su aprendizaje es de una niña de 5 años. No sabe leer ni escribir. Apenas si sabe sumar y restar. Cuando estaba hablando con su madre, no pensé en todo lo que implica estar 10 años en coma. No es como en las películas en las cuales el paciente despierta y sigue su vida. Esta experiencia sin duda la va a cambiar, va a tener que estar meses en recuperación. Hace 10 años que no se mueve, hace 10 años que no come nada. Espero que no le quede alguna secuela grave. Seguramente, en los próximos meses tenga que ir al médico. Probablemente va a tener que asistir a clases especiales para aprender las cosas básicas, como leer y escribir. No me imagino como debe ser reintegrarse a la sociedad. Sin duda va a ser algo muy duro para ella. Siempre tuve la esperanza que algún día despertara, pero nunca imaginé algo así. Nunca pensé que realmente pudiera suceder. Sobre todo, nunca reflexioné lo que implica despertar de un coma. Como su amiga de la infancia, es mi deber apoyarla. No tiene amigos y su única familia es su madre, que siempre viaja, mis padres y yo. ¿Se sentirá sola? Posiblemente. Tengo que proponerme a enseñarle lo más que pueda. Ya sea en materias escolares como en cosas cotidianas. No importa cuando paciencia deba tenerle, debo apoyarla sin importar que.

Después de esa ducha reflexiva, me puse dos toallas, una en el pelo y otra en el cuerpo, y me dirigí a mi cuarto. A pesar de ser invierno, no hacía mucho frío. Decidí ir con unos jeans azules, unas botas marrones, una remera blanca y un chaleco gris oscuro de lana fina. Bajé al comedor a desayunar. Hace mucho que no desayuno sola. Eran las 5:50, mis padres aun dormían. Yo no podía esperar a verla. Tomé un té como de costumbre acompañado por sándwiches de jamón y queso. Volví al baño para lavarme los dientes y luego agarré las llaves de casa para ir directo a la parada del bus.

Esta vez no tuve tanta suerte como en el día anterior. Tardó 9 minutos, los conté a reloj. Como se nota que estoy emocionada por nuestro encuentro. Siempre hay días en los cuales el mundo se empeña en atrasarte. Hoy era uno de esos. El bus, más lleno no podía estar. Literalmente, si una persona más se subía, alguien se iba a caer por la ventana. Sé que pude haber esperado uno vacío, pero estoy demasiado emocionada para pensar lógicamente. Sé que no se va a mover del hospital, pero esto es uno de esos momentos en el que las emociones le ganan a la lógica.

Luego de 30 minutos, llegué al hospital. No tengo idea como hice para bajarme del transporte sin empujar brutalmente a nadie. El tráfico era un espanto. Eso es raro considerando que eran las 6:30 de la mañana. Al parecer, hubo un paro de trenes y por esto todo el mundo usa los buses para ir al trabajo o a estudiar.

Entré al hospital y me dirigí a la señora que estaba en recepción. Lamentablemente era la misma amargada de ayer.

-Para ver a la paciente Kuga Natsuki-Dije disimulando mi impaciencia.

-Segundo piso, habitación 3- Respondió con el mismo tono que el día anterior.

Sin más preámbulos, me dirigí a las escaleras.

P.O.V Natsuki

Estaba sentada en el borde de la camilla cuando de pronto veo que la puerta de la habitación se abre, dejando ver a una hermosa castaña de ojos carmesí con una encantadora sonrisa.

-¿Quién eres?-Pregunté con cierta desconfianza.

-¿Acaso no me recuerdas Natsuki?- Preguntó la misteriosa castaña.

Su pelo castaño claro y sus ojos rojos me recuerdan a mi amiga de la infancia Shizuru. Ahí fue cuando caí en cuenta que habían pasado 10 años y el tiempo no se detiene. Por lógica esa mujer debía ser ella.

-¿Shizuru?- Pregunté con curiosidad.

-La misma- Respondió ella con una sonrisa.

Lágrimas por mis ojos empezaron a caer. Mi amiga de mi infancia estaba allí. Aparentemente después de 10 años estaba ahí. Mis sollozos no se hicieron esperar. Ella caminó hacia mí y me abrazó. Pude ver que ella también tenía lágrimas en los ojos. Sin duda, esto era muy emotivo para las dos. Era muy raro abrazarla. Sentía que no podía ejercer fuerza en el abrazo aunque quisiese. Me sentía como una niña que abraza a su hermana mayor, cuando en realidad, solo me supera en 2 años. Su presencia me confirma que han pasado 10 años. Me sentía aliviada al verla, me sentía menos sola.

-Cuando tu mamá llamó por el teléfono avisando que habías despertado, no lo podía creer- Dijo Shizuru limpiándome las lágrimas con sus dedos.

-¿Shizuru puedes decirme algo? Pregunté con cierta timidez. No sentía como si le estuviera hablando a mi amiga, sentía como si le estuviera hablando con una persona grande.

-Algo-Respondió ella con una sonrisa burlona.

-Eso no, otra cosa-Dije haciendo un puchero.

-Otra cosa- Respondió ella soltando una pequeña risa.

-Deja de burlarte de mí, eres muy mala Shizuru- Dije cruzándome de brazos.

-Bueno, dime lo que quieres que te diga. Esta vez voy en serio.- Dijo con una encantadora sonrisa.

Al estar frente mío pude apreciarla mejor. Era muy bonita, tenía una dentadura blanca al igual que su piel. Sus rasgos faciales rosaban la perfección. Sin dudas los años la hicieron una mujer muy linda.

-¿Qué es "estado de coma", por qué lo tengo y por qué pasaron 10 años?-Dije esperando la respuesta.

-¿No te comentaron los médicos sobre tema? El coma, es un estado en el cual una persona pareciera, a simple vista, estar en un profundo sueño. La diferencia entre este estado y estar dormido, es que la persona no se puede despertar en un largo tiempo o en algunos casos, nunca. Padeciste este estado debido a un accidente automovilístico a la edad de 5 años. Pasaron 10 años porque estuviste dormida ese tiempo-Dijo la castaña de la forma más simple que pudo para que su amiga pudiera entender.

-Gracias, cuando desperté estaba asustada. No podía levantarme y estaba conectada a esas cosas. Al poco rato vinieron los médicos y me dijeron que había despertado. No entendí nada por eso pregunté. Ellos me dijeron que estuve en coma, que habían pasado 10 años y se fueron- Dije mirando la cara de disgusto de Shizuru.

-Vaya, que rabia me da. No puedo creer que te hayan dado una explicación así. No me imagino la confusión y el miedo que sentiste. Dan ganas de agarrar su diploma de la universidad y destruirlo- Dijo la joven de ojos carmesí.

-¿Qué es un diploma?- Pregunté con curiosidad.

-Cuando cumples 18, puedes ir a la universidad a estudiar una carrera. Esta suele definir lo que serás de grande. Cuando terminas la carrera, te dan un diploma. Este demuestra que estudiaste allí. -Dijo Shizuru con palabras simples para la comprensión de la joven chica de pelo cobalto.

-Para ser sincera, tenía mucho miedo. Pero me alegra que estés aquí. ¿Dónde está mamá y papá?- Pregunté con emoción.

-Tu papá poco después del accidente las abandonó a las dos. Debido a esto, tu mamá se vio obligada a trabajar mucho para pagar tus servicios médicos. Le insistimos que la podíamos ayudar, pero ella repitió hasta el cansancio que ella sola lo pagaría.- Terminó de contar la castaña esperando la reacción de su amiga.

Lágrimas empezaron a empapar mi cara. Mi padre, ese hombre con el que tengo preciados recuerdos, con el que solíamos jugar en el parque, con el que solíamos jugar con nuestro perro, con el que solíamos ver una película cada viernes. El ya no estaba más. Lo último que recuerdo es haber visto una película infantil con él. La película se llamaba "Las aventuras de Tom y Jerry la película". Aunque hayan pasado 10 años, hace unos momentos estábamos viendo esa película. Esos momentos no volverán. El no volverá. ¿Era un mal hombre? ¿Por qué me abandonó? ¿Acaso no me quería? ¿Es mi culpa?

Sentí como Shizuru me abrazaba. Me acariciaba la cabeza por encima del pelo. Sentía como sus manos se entrelazaban con mis cabellos. Lloré en su pecho. Todo era demasiado repentino para mí. Lo único que se escuchaba en mi habitación, eran mi llanto.

-Tranquila, no estás sola Nat y nunca lo estarás- Dijo Shizuru con su melodiosa voz.

-¿M-e lo pro-me-tes?- Pregunté con la voz entre cortada por el llanto.

-Te lo prometo- Dijo mi amiga con una sonrisa mientras me quitaba las lágrimas con sus dedos.

-Gracias- Susurré

P.O.V Shizuru

Me quedé apreciándola, estaba usando una bata de hospital. Su cabello cobalto le llegaba hasta la media espalda. Se notaba que había sido cortado recientemente. Aunque uno esté en coma, las uñas y el cabello siguen creciendo. Seguramente lo habrá tenido hasta la rodilla o incluso más largo. Por ende, de igual forma, sus uñas recién habrán sido cortadas. Estaba muy flaca. Es comprensible. Al no poder ingerir alimentos, obviamente le habrán suministrado los nutrientes básicos para sobrevivir. Al no haber comido nada por 10 años, era más que obvio que se encontraría flaca y con pocas fuerzas. Se notaba como le costaba moverse, después de todo, sus músculos han estado inactivos por 10 años. Tenía unos ojos preciosos color esmeralda. A pesar de estar flaca, se notaba que tenía buenos rasgos faciales. No cabe duda, cuando esté completamente recuperada, será una hermosa mujer.

-Escúchame, en un rato van a venir los médicos a decirte todo lo que necesitas para recuperarte. Al estar dormida por 10 años, tu cuerpo estuvo inactivo. No comiste y no te moviste. Por eso te cuesta moverte. Van a realizarte una revisación para poder decir cuando puedes salir de acá, si tienes alguna secuela, qué cuidados necesitas para estar sana y fuerte y qué necesitas para reintegrarte a la sociedad-Dije seriamente pero nunca perdiendo el tono tranquilo.

-Sé que es mucho para ti, apenas te despiertas y te das cuenta que todo ha cambiado. Lamento decirte que el camino no es fácil. Tienes 15 años pero, al estar en coma por 10 años, tu mente es de 5 años. Sé que no suena mal pero, debes lograr que tu edad mental concuerde con tu edad biológica. Si no, no podrás disfrutar de cosas como estudiar una carrera universitaria o demás cosas que las personas normales pueden. No te estreses, te apoyaré y te ayudaré para llegar a esa meta.- Expliqué con una sonrisa.

-Gracias por apoyarme, ¿Dónde está mami?- Preguntó Nat con ternura.

-En un viaje de trabajo, ella tiene que trabajar mucho para pagar esto- Respondí preparándome para la explicación que vendría.

-¿Por qué tiene que trabajar mucho?- Preguntó Natsuki con una inocencia que me causaba muchísima ternura.

-Porque con el trabajo se obtiene dinero, con este se pagan muchas cosas como los tratamientos que necesitas- Respondí con una sonrisa mientras acariciaba su mejilla izquierda.

-¿Tú crees que logre tener la mentalidad de una persona de 15? Estuve pensando y estoy entendiendo por qué es importante que lo logre lo más rápido posible. Me siento rara con personas de mi edad como tú. Eso no está bien, me siento como una niña y no lo soy. Se siente raro, verme como una niña pero no serlo. No está bien que me vea como una niña, si no nunca podré conocer gente porque me sentiré rara con ellas y terminaré quedando solita y no quiero quedarme solita. Quiero vivir una vida normal- Concluyó mi amiga sorprendiéndome al ver que entendió muy rápido por qué debe adaptarse.

No podía dejar de pensar cómo lograría esa meta. Su forma de hablar y expresarse es muy infantil. Sin duda será un gran esfuerzo pero, su inteligencia seguramente será de mucha ayuda. Lo que más me preocupa es su inocencia. Es muy hermosa y si lo combinas con la inocencia de una niña, se pueden plantear malos escenarios.

-Por cierto, feliz cumpleaños, aunque haya sido ayer- Expresé con una sonrisa, debo pensar que regalarle.

-Gracias, no tenía idea que haya sido ayer- Dijo Nat con una tierna sonrisa.

-Es muy curioso que en tus cumpleaños pase de todo. En tu cumpleaños número 4 nos conocimos, en tu cumpleaños número 5 ocurrió el accidente y un día después del cumpleaños número 15, despiertas del coma- Dije mientras me sacaba el chaleco de lana ya que hacía mucho calor.

-¿Puedo pasar?- Preguntó una voz desde fuera de la habitación.

-Entre- Dije mientras me volvía a poner el chaleco ya que seguramente el llamado era para hacer la revisación de Natsuki.

La puerta se abrió dejando ver a una enfermera de no más de 30 años.

-Kuga-san por favor acompáñeme a la sala 8- Dijo la enfermera con un tono amargado ¿No hay ningún trabajador alegre en este hospital?

-Bueno- Dijo Natsuki mostrando una mueca extraña al escuchar que le digan "Kuga-san"

Entrelacé su brazo con el mío y la ayudé a pararse.

-Apóyate en mí y en la pared para poder ir a la sala- Dije mientras íbamos caminando hacia la sala anteriormente mencionada.

Al llegar, ayudamos a Natsuki a sentarse en una silla afuera del consultorio. Toqué la puerta y un médico de 40 años abrió esta desde adentro invitándonos a pasar. Ayudamos a Natsuki a levantarse y entramos a la sala. La depositamos en una silla y la enfermera se fue.

-Buenos días, soy el doctor Katashi. Si no tienes dudas podemos empezar la revisación-Dijo amablemente el doctor. No podía creer que haya alguien no amargado en este lugar.

-Podemos empezar, no tengo ninguna duda- Dijo Natsuki con cierta timidez.

-Te comento, te haré una revisación general para comprobar que todo esté bien. Si todo sale bien, a la tarde podrás irte a casa. Mencionó el doctor con una sonrisa en su rostro.

El doctor agarró el tensiómetro y le pidió que estirara el brazo para posteriormente colocárselo y de esta forma medir la presión arterial. La presión dio como resultado 12/8, por ende, en ese aspecto, no había ningún problema. El doctor le realizó un examen de la vista. Le pidió que diga las letras que estaban en la pantalla a lo que Nat no tuvo problema alguno. Luego revisó sus reflejos. Estos estaban perfectos.

-¿Te dan miedo las agujas? Preguntó el doctor.

-Un poco- Respondió tímidamente Natsuki.

-Te tengo que extraer sangre para asegurarnos que estés sana, solo será un pinchazo- Dijo el médico mientras preparaba la aguja.

-No tengas miedo Nat, sostén mi mano- Dije mientras acercaba mi mano para que ella la agarrara.

Mientras el doctor le extraía sangre, Nat no dejaba de apretarme la mano mientras cerraba los ojos.

-Ya pasó- Dije para tranquilizarla.

-Señorita, ¿Tiene algo para anotar? Le voy a decir todo lo que necesita para recuperarse- Me dijo el doctor a lo que yo asentí.

-Increíblemente no cuenta con ninguna secuela grave. Sus músculos estuvieron inactivos por mucho tiempo y por eso le cuesta moverse. Por eso recomiendo que de una caminata diaria para fortalecerlos. Su duración es a elección. Los demás músculos se irán fortaleciendo a medida que ella empiece a darles uso. Recomiendo que vaya al psicólogo 1 vez a la semana. Muchos pacientes quedan traumados con la experiencia de un coma. Como no comió en mucho tiempo, recomiendo que empiece a comer lentamente y de a poquito. Sus órganos tienen que acostumbrarse, por ende, no es buena idea ingerir mucha comida en un corto periodo de tiempo. En 1 semana vengan y les daremos los resultados del examen de sangre. Vengan cada mes por 1 año para realizar chequeos para ver cómo sigue. Obviamente no cuenta con los conocimientos que una persona de su edad debería. Hay una escuela para gente que tiene problemas con el aprendizaje cerca de aquí. Esta escuela tiene pocos alumnos por obvias razones pero, cuentan varios profesores para encargarse de cada alumno en particular. Está en Avenida Monte al 2584. ¿Anotó todo señorita? ¿Tiene alguna duda? La daremos de alta esta tarde- Concluyó el médico.

-Ninguna duda doctor, muchas gracias- Dije mientras ayudaba a Nat a pararse para poder salir del consultorio.

Muchas gracias por leer y por las reviews del capítulo anterior.

Saludos.