Salí de mi habitación para dirigirme al comedor. Allí se encontraban mis padres dialogando.

-Hola Shiz, ¿Cómo está Natsuki?- Preguntó mi madre.

-Se encuentra bien, ahora mismo está tomando una siesta.-Afirmé.

-¿Cuándo llegaste?-Consulté.

-Hace unos minutos.- Contestó.

-¿Qué podemos prepararle a Nat para la cena?-Preguntó mi mamá.

-Algo ligero, ¿Te parece darle arroz?-Dije.

-Me parece bien, ¿Luego me ayudas a preparar la cena?-Preguntó mi mamá.

-Por supuesto.- Respondí.

P.O.V Natsuki

Me encontraba durmiendo cuando escuché el ruido de la puerta abriéndose. Abrí lentamente los ojos y divisé a Shizuru.

-Veo que ya estás despierta dormilona.- Dijo con un tono burlón.

-¿Dormí mucho?- Pregunté mientras me sentaba con dificultad en la cama.

-Solo dormiste unas 7 horas.- Comentó Shizuru.

¿Tanto tiempo estuve durmiendo?-Pregunté sin poder creer que había dormido tanto.

-Sí, estabas muy cansada.-Contestó con una sonrisa.

-La cena está lista, ¿Vienes?- Mencionó mientras me tendía la mano.

-Claro.-Dije mientras me ayudaba a ponerme de pie.

Fuimos al comedor. Allí se encontraban Mary y Sam.

-Hola Nat, ¿Cómo te sientes? ¿Necesitas algo?- Preguntó su mamá.

-Estoy bien, gracias.- Comenté.

-Cuanto has crecido, estás irreconocible. Estás muy alta y hermosa.- Mencionó su mamá a lo que no pude evitar sonrojarme mientras Shizuru me miraba con una sonrisa burlona.

-Gracias.-Respondí algo avergonzada.

-Ya amor, tuvo un día pesado. Espera al día de mañana para bombardearla con preguntas.-Dijo su papá a lo que no podía estar más agradecida.

Nos sentamos a comer. Yo estaba al lado de Shiz, enfrente de sus padres. Ellos comieron carne de cerdo mientras que yo comí arroz. Charlamos sobre cosas cotidianas, nada del otro mundo. Vi que Shizuru ayudaba a limpiar la mesa junto a sus padres. Me hubiera gustado ayudar, pero si no podía pararme, dudo que pudiera ayudarlos.

-Bueno Nat, debo irme a dormir. Mañana tengo clases.-Mencionó Shizuru.

-Igual yo, nunca me he acostado tarde.-Dije.

-Ok, tú dormirás en mi cama y yo en un futón, y no se discute.- Expresó adelantándose a mi réplica.

-Iré a bañarme, es posible que mi despertador te levante mañana.-Dijo mientras entraba al baño.

P.O.V Shizuru

Mientras me bañaba, no pude evitar pensar en que diría mañana cuando me preguntaran la causa de mi ausencia. Supongo que diré que Natsuki despertó y no daré muchos detalles. Después de todo, es un asunto privado. Me siento muy feliz que esté aquí y siento un poco de pena porque no pudimos aprovechar el día ya que estuvo durmiendo.

Salí de la ducha para secarme y ponerme mi pijama rosado. Luego salí del baño y me dirigí al cuarto. No pude evitar mirar a Nat. Estaba durmiendo plácidamente mientras su cara era iluminada por la luz de la luna. Se veía tranquila y adorable. Daban ganas de abrazarla. Me recosté en el futón y cerré los ojos esperando que el día de mañana sea un buen día.

Apagué el despertador del celular lo más rápido que pude para evitar que Nat se despertara. Lamentablemente se despertó.

-Perdón, intenté apagarlo rápido para que pudieras seguir durmiendo.-Expresé con un poco de pena por haber interrumpido su sueño.

-No importa, no tienes de que preocuparte.-Dijo ella con una tierna sonrisa.

Me duché y me vestí. Me puse una blusa blanca con una falda gris y unos borcegos negros. Bajé a la mesa y desayuné con mi familia y Natsuki. Comimos tostadas con queso y té. Obviamente este último no podía faltar.

-¿Qué es esto?-Preguntó Nat señalando de forma curiosa el té.

-Es té. Una bebida que se suele tomar en el desayuno y en la merienda. Sin embargo, yo lo tomo cada vez que puedo. Pruébalo a ver si te gusta.-Dije mientras miraba como tomaba un pequeño sorbo.

-No sabe feo, es rico. Aunque está un poco caliente.-Mencionó.

-Shizuru heredó el amor por el té de su madre. No entiendo como les puede gustar tanto. No es feo, pero no me parece tan exquisito como para tomarlo cuando sea.-Añadió mi padre.

-Tú nunca comprenderás nuestro amor por el té.-Expresó mi madre mientras fingía estar ofendida.

Terminamos de desayunar. Me despedí de mi familia y de Natsuki. Esta vez mi papá no podía llevarme a la escuela en auto. Es por esto que tomé un bus. Tuve suerte de encontrar uno con varios asientos libres. A esta hora, todos salen para estudiar o trabajar. Es por esto que es raro encontrarse transportes públicos con poca gente. Al llegar a la escuela, fui a la sala del consejo estudiantil para mirar si había algo interesante. No había mucho. Había solo 2 solicitudes. Una era del club de química para realizar un viaje a un lago cercano, para recolectar muestras del agua. La otra era una petición para la creación de un documento para que los padres lo firmaran, dándoles autorización a los alumnos para poder retirarse en caso que un profesor se ausentara. No me parecía mala idea. A veces, algunos alumnos no pueden retirarse cuando se ausenta un profesor por olvidar pedir una autorización a sus padres previamente. Otras veces, los profesores faltan sin previo aviso, por ende no se les puede avisar a los alumnos con anticipación que traigan una autorización para que puedan retirarse. Podría ser útil pero dudo de que la directora lo tome en cuenta.

Me dirigí a mi aula. Entré y como era de esperar, todos me miraron. Varios susurraron entre ellos. No podía creer que ausentarme un solo día creara tanto revuelo. Me senté al lado de Reito, atrás de Haruka. Saqué mi libro de geografía mientras el profesor tomaba lista.

-Shizuru, ¿Qué pasó? Es raro que faltes. Estábamos preocupados. ¿Por qué no mandaste un mensaje al grupo de WhatsUpp?-Comentó Reito.

-En resumidas cuentas, Natsuki despertó del coma y me falté por eso.-Respondí sin dar detalles sobre el tema.

-¿Y por qué no nos avisaste que faltabas?-Cuestionó Haruka cruzándose de brazos.

-Es que fue un día tan movido que me olvidé. Perdón.-Dije con mi típica sonrisa.

-Me alegro por ella, mejor amiga no pudo tener.-Mencionó Reito.

-¿Dónde está Yukino?-Pregunté al darme cuenta que solo éramos nosotros 3.

-Está enferma. Avisó por el grupo.-Contestó Haruka.

-Perdón, no abrí el grupo en todo el día. Será mejor que hagamos silencio que ya el profesor terminó de tomar lista.-Dije.

Una de las cosas que más odio, es que me hablen en clase. Esto no deja que me concentre y me desespera porque nunca encuentro la forma correcta de decir "Cállate, ¿No ves que quiero escuchar la clase?" Normalmente, algún que otro admirador o admiradora intenta sacarme conversación en clase. Ese es el peor error que se puede cometer a la hora de intentar llamar mi atención.

No vimos nada interesante. Solo aprendimos sobre el origen del relieve de América del sur. Así fueron pasando las clases hasta que llegó la hora del almuerzo. Obviamente no faltaron los comentarios de "Shizuru-sama ¿Por qué faltó ayer?" "Shizuru-sama ¿Le pasó algo?" Me tenían harta. Si no fuera la presidenta del consejo estudiantil, a nadie le importaría saber qué me pasó. Solo son personas interesadas que me preguntan y se portan amables por lo que soy, no por quien soy. Me enferma este tipo de gente, solo se dirigen a mí por interés y conveniencia. No está mal que me admiren, lo que está mal es que me idolatren y sean tan interesadas. Por lo general, siempre son el mismo Marguerite y su séquito. El séquito me cae incluso peor que Marguerite porque ni siquiera cuentan con criterio propio para hacer lo que quieran en vez de hacer lo que Marguerite quiera. Lo peor es que siempre debo actuar calmada y amable. Ya sea por ser la presidenta o porque no es propio de mí tratar mal a la gente. Si me tratan bien, yo haré lo mismo. Si me tratan mal, recibirán el mismo trato por mi parte. Ese es mi lema.

-Estás enojada, te conozco.-Comentó Reito mientras hacíamos la fila para pedir la comida.

-No sé si enojada es la palabra indicada. Creo que la palabra que define mi estado de ánimo es irritada.-Dije.

El momento de pedir la comida llegó. Yo pedí una ensalada de lechuga, tomate y zanahoria. Reito pidió carne de vaca y Haruka pidió fideos. Nos fuimos a sentar en una mesa alejada del grupo que no soportábamos, como de costumbre.

-Cada día se sientan al lado de la mesa en la que nos sentamos el día anterior. Como falté ayer, se sentaron al lado de la que nos sentamos hace 2 días.-Mencioné.

-Ahora que lo dices, es verdad. No me había dado cuenta. Si que tiene una obsesión contigo.-Añadió Haruka mientras empezaba a comer sus fideos.

-No puedo creer que no se den cuenta que siempre elegimos la mesa en el último segundo para estar lo más lejos posible de ellas.- Dijo Reito mientras tomaba agua.

-Talvez no lo quieren ver.-Mencioné mientras me volteaba disimuladamente para ver si nos estaban observando.

-¿Están mirando hacia acá?-Preguntó Haruka.

-Lamentablemente.-Contesté mientras empezaba mi ensalada.

En ese momento veo como Marguerite se levanta. Estaba deseando que no viniera pero pasó todo lo contrario.

-Shizuru-sama, necesito pedirle un favor.-Mencionó Marguerite.

-¿Qué necesita?-Pregunté disimulando mi impaciencia y enojo. Otra de las cosas que más odio es que me interrumpan cuando como. Me gusta disfrutar de una cena o un almuerzo o lo que sea tranquila. Odio que me interrumpan.

-Tengo problemas con un tema de matemática y como usted es muy inteligente, quería saber si me podría dar una mano.-Consultó con una sonrisa.

-No hay problema.-Dije con la esperanza de que se fuera para poder comer en paz. Una de mis debilidades es que no sé cómo deshacerme de gente indeseada.

-Es un lindo día ¿No?-Expresó ella intentando sacarme conversación. Esto era lo que me faltaba. Yo pensaba que ya iba a poder almorzar tranquila pero ahora intenta sacarme conversación alargando la interrupción de mi almuerzo. Mi impaciencia estaba incrementándose. Haruka y Reito tenían la vista fija en mí. Seguramente ya se dieron cuenta que mi paciencia se estaba agotando.

-Marguerite-san, me olvidé comentarte. Tu profesor de lenguaje quiere verte para discutir un tema. Perdón por el olvido.-Anunció Reito al ver que Tomoe no se iba y yo no la soportaba más.

-Muchas gracias, nos vemos Shizuru-sama.-Dijo y se fue.

-Gracias Reito, me salvaste la vida.-Manifesté mientras retomaba mi ensalada.

-No hay de que, se notaba que ibas a explotar en cualquier segundo.-Expresó mientras terminaba su carne.

-Dudo mucho que justo su profesor quiera verla cuando vino acá a molestar, ¿No se dará cuenta de que le mentiste?-Cuestioné.

-No va a encontrar al profesor porque está de viaje. Mañana le inventaré algo que tenga que hacer y entregar al consejo de forma que sea entrega única y no se pueda preguntar al respecto para que no lo tome como excusa para sacar tema de conversación.-Dijo Reito mientras tomaba agua.

-Explícanos tu plan.-Dijo Háruka.

-Le diré que su profesor la seleccionó para un concurso de poesía fuera de la escuela. Diré que la elección fue al azar y debe realizar una poesía y entregarla al consejo estudiantil. También mencionaré que no se puede preguntar sobre cómo le está yendo en el concurso, ya que es un concurso secreto que solo unos pocos saben de su existencia, y al preguntar, hay riesgo de que alguien escuche. Por ende si pregunta será descalificada. Solo sabrá noticias del concurso si gana y el concurso dura meses porque se quiere analizar detalladamente cada poesía debido a que el ganador obtendrá un premio de $2.000. Como el concurso es secreto, no les dirá a sus amigas. Por ende ellas no buscarán información sobre el dichoso concurso. De esta forma, no hay posibilidades que se dé cuenta que es falso ya que cree en nosotros. Si no se da cuenta de que nos alejamos de su mesa, no se dará cuenta de esto. Como no puede preguntar sobre el concurso, no lo puede usar como excusa para hablarte.

-Increíble, es un gran plan. No puedo creer que lo hayas planificado en tan poco tiempo.-Expresé asombrada.

-Sí que pensaste en todo Reito.-Añadió Haruka disimulando su asombro.

-De nada.-Dijo Reito con una sonrisa.

Nos fuimos a nuestra clase. Estaba muy agradecida con Reito, me salvó de tener otra conversación con Marguerite. Lo bueno es que al parecer con la emoción de haberme hablado, se olvidó decirme que día estaba disponible para que la ayudara con matemática. Realmente no la soporto. Lo peor es que me interrumpió mientras comía.

-No entiendo como no explotaste.-Mencionó Haruka mientras sacaba sus libros.

-Ni yo. Sabes de sobra que odio que me interrumpan mientras como y que no soy irrespetuosa con nadie.-Respondí.

-También eres malas inventando excusas para deshacerte de gente desagradable.-Añadió Reito.

-No tengo esa astucia tuya para idear planes tan rápido.-Dije.

-Ya comienza la clase.-Añadí como señal para que dejaran de hablar.

Tuvimos clase de tecnología e inglés. Nada interesante. Nos dirigíamos a la salida.

-Shizuru ¿Puedo hablar contigo?-Consultó Reito.

-Claro, no hay problema.-Contesté mientras chequeaba la hora en el celular.

-Me gustaría en un lugar más privado.-Declaró en un susurro.

-¿Vamos a la sala del consejo?-Pregunté curiosa debido a que nunca antes me había pedido hablar en privado.

-Buena idea.-Dijo para posteriormente dirigirnos allí.

-Shizuru, llevamos siendo amigos por mucho tiempo. Eres muy importante para mí y no sé cuándo empecé a sentir algo por ti. Me gustas muchos, eres amable, buena, considerada, respetuosa y sobre todo inteligente. Me pareces una persona increíble. Cuando estás feliz, yo lo soy. Cuando estás triste comparto tu tristeza. Cuando vino Marguerite a molestar, me sentí impaciente y enojado por el simple hecho que te molestara. Esto también me pasa cuando te hablan en medio de una clase porque sé que lo odias. Me gustas mucho. Nunca he hecho esto antes así que perdona si no es como esperabas que fuera pero, ¿Querrías salir conmigo?-Concluyó Reito dejándome boquiabierta. No sabía que pensar, nunca me esperé a que dijera esto.

-Reito yo….. Eres un gran amigo, nos conocemos desde hace mucho tiempo. Me conoces muy bien y yo a ti. Me alaga mucho que digas todo esto sobre mí pero no sé si el sentimiento es compartido. Te veo como algo más allá que un amigo pero no necesariamente como una pareja. Me importas mucho pero nunca he estado enamorada y no sé cómo calificar mis sentimientos hacia ti. Sé que no es amor, pero no es simple amistad. A veces, cuando me aburro, pienso en ti y ahora estoy reflexionando si es que siento algo por ti o solo estoy confundida. No estoy segura de lo que siento pero, de lo que estoy segura, es que no es amor.-Dije esperando no lastimarlo.

-Te propongo algo, ¿Quieres salir conmigo? Solo salir, no necesariamente ser novios ni nada por el estilo. Con esto podrás comprobar si lo que sientes por mi es el comienzo de un enamoramiento o solo te sientes confundida por mi declaración. Somos muy unidos y si le sumas que me acabo de declarar, hay posibilidades que estés confundiendo sentimientos y al no querer herirme, te cuestiones si te gusto. ¿Qué opinas de mi propuesta?-Preguntó con una sonrisa.

-Acepto. Al fin y al cabo, no pierdo nada con intentarlo y considero que somos lo suficientemente maduros para que en el caso que no funcione, no quede ningún rencor.- Contesté mientras caminábamos hacia la salida. Como no había nadie, no había problema si hablábamos.

-Además si lo decimos en público, Marguerite no podrá invitarte a los bailes, como de costumbre, y de esta forma, tendría una excusa para entablar conversación contigo.-Declaró mientras llegábamos a la salida.

-Tienes razón. Después hablamos bien sobre el tema, te veo mañana y no olvides "El concurso de poesía".-Añadí mientras me iba a la parada del bus.

El transporte vino rápido y en poco tiempo llegué a mi casa.

-Buenos días Shiz, ¿Cómo te fue en la escuela?-Preguntó mi madre.

-Bien, nada del otro mundo.-Contesté mientras me sacaba la mochila.

-Hola Shizuru.-Me saludó Natsuki.

-Buenas tardes Nat, ¿Quieres ir a caminar?-Cuestioné.

-¿Lo dices porque el médico lo dijo? ¿O lo dices porque quieres caminar? Preguntó Nat.

-Las dos.-Dije.

-Bueno.- Contentó.

Ella estaba sentada en el sofá. Le tendí una mano para que se pudiera parar. Con nuestros brazos entrelazados fuimos a la puerta para posteriormente salir.

-¿A dónde vamos?- Consultó Natsuki.

-¿Tienes alguno en mente?-Pregunté.

-¿El parque?- Dijo.

-Dale, no está muy lejos. Está a 5 cuadras de aquí-Mencioné.

Estábamos caminando por la vereda. No había mucha gente y el día era hermoso. Ni una nube en el cielo.

-Gracias por tu ayuda.-Dijo tímidamente.

-Sabes que no tienes que agradecer. Lo hago con gusto.-Contenté con una sonrisa.

-Aprecio mucho lo que haces por mí.-Expresó.

-Siempre que necesites ayuda, puedes contar conmigo.- Respondí con una sonrisa.

-¿Por qué tus padres tienen nombres tan raros?- Cuestionó sorprendiéndome ya que el cambio de tema fue muy abrupto.

-Ellos nacieron en Estados Unidos. Por eso sus nombres son raros. Sin embargo, descienden de familias japonesas. Es por esto que no tienen rasgos del país donde nacieron. Ellos decidieron ponerme un nombre japonés porque mi madre temía que me pudieran molestar si me ponían un nombre extranjero.-Concluí.

-¿Se conocieron en Japón?-Preguntó con curiosidad.

-No, se conocieron allá y decidieron vivir aquí.-Contesté.

-¿Por qué decidieron vivir en otra país?-Preguntó con más curiosidad que antes.

-No lo sé, nunca les pregunté. Debería hacerlo.- Declaré.

En ese momento llegamos al parque.

-Ven, sentémonos debajo de ese árbol.- Dije mientras nos dirigíamos allí.

La ayudé a sentarse para posteriormente sentarme a su derecha.

-Me relaja mucho este ambiente.-Expresé mientras sentía una leve brisa en la cara.

-¿Qué es "Relaja"?-Preguntó muy curiosa.

-"Relaja" significa cuando algo o alguien te tranquiliza o te calma. En este caso, el ambiente me causa esta sensación.-Declaré de la forma más simple posible.

-¿Qué es un ambiente?-Cuestionó.

-Un ambiente es lo que te rodea. Por ejemplo el parque.- Contesté. Reconozco que fue muy pobre mi respuesta pero no sabría cómo desarrollar en profundidad el concepto. Es por esto que lo explico lo más simple posible.

-¿Recuerdas cuando solíamos jugar en este parque como esos niños?- Mencioné mientras señalaba a unos niños que estaban jugando.

-Sí, siento como si hubiera sido ayer.-Manifestó con un toque de nostalgia.

-A veces, me gustaría volver el tiempo atrás. Volver a ser una niña sin preocupaciones. Antes, no me tenía que preocupar por nada. Solo tenía que enfocarme en ser feliz. Luego apareció la primaria. Creí que era molesto tener que ir, que nos den tareas y pruebas. Luego, cuando ingresé a la secundaria, me di cuenta que la primaria no era nada en comparación. Así mis responsabilidades aumentaron. A veces me gustaría no tener que preocuparme por nada.-Expresé mientras seguía mirando a esos niños.

-Yo nunca podré ir a la primaria ni a la secundaria. Me siento muy fuera de lugar. Sé que no soy una niña y debo tomar responsabilidades pero sigo sintiéndome como una niña sin nada de que preocuparse. Quiero tener una vida normal. Sé que si no me esfuerzo no podré lograrlo. Siento que todas estas responsabilidades vinieron de un día para el otro. Me siento rara. Quisiera volver a ser una niña y poder disfrutar de ser una. –Concluyó Natsuki con tristeza. No me gusta que esté triste, pero quiero que se abra, que exprese lo que siente.

-Sabes, hay algo que me di cuenta. A medida que vamos creciendo, uno quiere ser más grande. Por ejemplo los niños siempre dicen en los restaurantes "Ya soy grande, puedo dejar de comer del menú de chicos." o "Soy grande, puedo quedarme hasta tarde." Siempre anhelando ser más grandes. Por ejemplo, cuando tenía 10, recuerdo que las chichas, incluyéndome, se pintaban las uñas para sentirse más grandes. Ahora tengo varios compañeros que quieren ser adultos "maduros" y para "lograrlo" salen de fiesta, fuman, entre otras cosas. A lo que me refiero es que siempre queremos ser más grandes e intentamos hacer cosas que son propias de esta gente. De esta forma, muchos de mis compañeros se creen maduros por ir de fiesta cada fin de semana. Aunque ellos no se den cuenta, creer que la madurez se consigue de ese modo los hace inmaduros. Muchos no disfrutan su edad y no la aprovechan para hacer cosas propias de esta. Supongo que tú lo comprendes mejor que nadie ya que perdiste te niñez y parte de tu adolescencia. – Dije con un tono reflexivo.

-Supongo que tienes razón, me acuerdo que cuando mi mamá me decía que no podía hacer algo porque era muy chica, yo respondía "Ya soy una niña grande". Siempre quería ser grande y ahora que lo soy, quiero volver a ser una niña y disfrutar de serlo. Estar con mi mamá. Mi papá. Jugar con ellos. Pasarla bien. Ser una niña normal. Pero nunca podré. Jamás podré. Jamás volveré a ver a mi papá. Extraño mucho a mi mamá.- Expresó Natsuki con voz quebradiza mientras empezaba a llorar y se tapaba con las manos la cara. Esto me partió el corazón. Iba a abrazarla pero escuché el llamado de la persona que menos quería ver.

-Shizuru-sama, Shizuru-sama-Gritó Marguerite mientras se acercaba desde la distancia.

No lo puedo creer. Primero me interrumpe en el almuerzo y ahora me interrumpe cuando estoy hablando con Nat. Empiezo a creer que no es coincidencia. Siempre viene en el peor momento.

-Shizuru-sama, que coincidencia encontrarnos en este parque.-Mencionó Marguerite con una sonrisa.

-Tienes razón.-Dije aguantando mis ganas de gritarle que se fuera.

-Veo que está acompañada.-Expresó mirando despectivamente a Nat. Esto terminó por enfurecerme. Si apenas tolero que me haya interrumpido en este momento, no voy a tolerar que haya mirado así a Nat. Voy a echar a alguien por primera vez en mi vida.

-Me encantaría seguir hablando contigo pero estábamos hablando sobre un tema importante.-Dije esperando que entienda y se vaya.

-¿Puedo saber sobre qué hablaban?-Preguntó con un tono inocente más falso que mi sonrisa cuando se la dedico.

-Es algo muy privado, no quiero ser irrespetuosa pero es muy importante así que espero que no te importe que hablemos luego.-Declaré con la poca paciencia que me quedaba. No puedo creer que haya preguntado eso. Me estoy cuestionando si es tonta o realmente es capaz de hacer lo que sea para lograr que la conversación se alargue unos segundos más aunque quede mal parada en el proceso. Creo que es una combinación de los dos.

-No hay problema, hablamos luego.-Se despidió ocultando su frustración de una forma tan disimulada como la mirada que le dedicó a Nat.

-No necesitabas decirle eso, podrías haber hablado con ella.-Dijo Nat con las manos en la cara.

-Esa chica es insoportable. Siempre interrumpe en los peores momentos y me molesta. Me irrita mucho su presencia por muchos motivos. Además te miró feo y no voy a tolerar eso.- Manifesté mientras la abrazaba. Al parecer no se dio cuenta de cómo la miró. "Feo" no alcanza para describirlo, la palabra indicada sería "horrible".

-¿Enserio?- Expresó ella mientras miraba al suelo.

-No te pongas triste por eso. Es una mala persona y no merece tu tristeza.-Contesté mientras acariciaba su cabello.

Muchísimas gracias por leer, me encantaría que dejen su opinión para saber si les gustó y seguir mejorando.

: Que bueno que te haya parecido interesante :)

Danys920: Me alegra que te haya gustado.

Queso: Que bueno que te haya gustado y voy a tratar de tardar menos :D

Chat'de'Lune: Que Bueno que la última parte te dejó dudas, más adelante encontrarás las respuestas. Gracias por tu comentario y tu corrección ortográfica y sí, soy de Argentina. Tengo varios amigos de México y se me pega su forma de hablar. A veces digo "Tú puedes" en vez de "Vos podés" Sin embargo, sigo usando expresiones argentinas. Decidí que esta historia la iba a escribir de una forma más neutral debido a que la mayoría de los lectores son mexicanos y mis amigos a veces me piden explicaciones de qué significa ciertas palabras como "pancho" o "pochoclo". Decidí que en vez de poner aclaraciones es mejor escribir de forma que todos entiendan lo que dice.

Kitsune Aestus: Intentaré hacer los capítulos más largos y muy buena observación sobre la inteligencia de Nat.

Setsuna M: Me encanta que te haya encantado la historia.

Ririshiyo: Que bien que te haya encantado :3

Lilith10: Que bueno que te haya gustado y ya veremos quienes son esas personas.

Shizsuki Kuga Fujino: Gracias por darle una oportunidad a la historia. No te preocupes que no pienso abandonar la historia. Saludos :3