Author's notes: Gracias a todos por su apoyo, por fin veremos que ha de pasar en este viaje al que por fin Nano-chan decidio aceptar ir, solo espero que ferret face no arruine este viaje de alguna manera, aqui veran unas cosas un poco cambiadas y raras pero trate de adaptar esto de la mejor manera posible, y espero que este chapter sea de su total agrado, well without further ado...
Disclaimer: I do NOT own Mahou Shoujo Lyrical Nanoha and its characters, nor do I own the plot, the plot belongs to Nicholas Sparks and MSLN belongs to Masaki Tsuzuki.
Chapter 8
—Así que has invitado a tu vecina a pasar el día con nosotros, ¿eh? —comentó Alicia—.
¿Cómo dijiste que se llama?
—Nanoha —contestó Fate, acercando más la barca al embarcadero—. Llegará de un momento a otro. —La soga se tensó y luego se aflojó mientras Fate maniobraba con la barca. Acababan de bajarla al agua y estaban amarrándola en el embarcadero para cargar las neveras portátiles.
—Está soltera, ¿verdad?
—Técnicamente. Pero tiene novio.
—¿Y? —Alicia le regaló una sonrisa burlona—. ¿Desde cuándo te ha frenado eso?
—No hace falta que malinterpretes nada. Su novio está de viaje y ella no tenía nada que hacer, así que me he comportado como una buena vecina y la he invitado a venir.
—Ya, claro. Muy propio de ti, esa clase de causas honorables.
—Soy una persona honorable —protestó ella.
—Eso es precisamente lo que acabo de decir.
Fate acabó de amarrar la barca.
—Pero no parecía que hablaras en serio.
—¿Ah, no? Qué extraño.
—Vale, vale. Sigue con la bromita.
Fate agarró la nevera portátil y de un salto se encaramó en la barca.
—Mmmm... Te parece atractiva, ¿no es cierto?
Fate colocó la nevera en su sitio.
—Supongo que sí.
—¿Supones que sí?
—¿Qué quieres que te diga?
—Nada.
Fate miró a su hermana.
—¿Por qué tengo la impresión de que éste va a ser un día muuuuy largo?
—No tengo ni idea.
—Hazme un favor, ¿vale? No te pases con ella.
—¿A qué te refieres?
—Ya sabes a qué me refiero. Mira..., primero deja que familiarice con todos, antes de agobiarla.
Alicia soltó una estentórea carcajada.
—¿Te das cuenta de con quién estás hablando?
—Sólo digo que es posible que Nanoha no entienda tu sentido del humor.
—Te prometo que me comportaré tan correctamente como pueda.
—Así que... ¿estás lista para zambullirte desnuda? —le preguntó Alicia.
Nanoha pestañeó, sin estar segura de si la había oído bien.
—¿Cómo has dicho?
Un minuto antes, Alicia había llegado ataviada con una larga camiseta y dos cervezas en la mano. Le había ofrecido una a Nanoha al tiempo que se presentaba como la hermana de Fate y la invitaba a sentarse en unas sillas en la terraza, mientras su hermana ultimaba los preparativos.
—Bueno, no ahora. —Alicia ondeó la mano en señal negativa—. Normalmente hace falta un par de cervezas para que todo el mundo se desinhiba y se quite el bañador.
—¿Para zambullirse desnudos?
—Sabías que Fate es nudista, ¿no? —con la cabeza señaló la colchoneta hinchable que Fate había dejado en el suelo un poco antes—. Después de bañarnos, normalmente nos divertimos con una pelea colectiva de lucha libre sobre la colchoneta.
A pesar de que empezó a sentirse un poco azorada, Nanoha asintió casi imperceptiblemente mientras caía en la cuenta de le todas las piezas encajaban: el hecho de que Fate se paseara normalmente media desnuda, su absoluta falta de inhibición cuando conversaba con el pecho cubierto solo por un pequeño top, y eso también explicaría por qué realizaba tanto entrenamiento físico.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la estrepitosa carcajada de Alicia.
—¡Era broma! —ululó, divertida—¿De verdad crees que me atrevería a zambullirme desnuda con mi hermana cerca? Puaj! ¡Ni borracha!
Nanoha notó una intensa sensación de calor que le nacía en el cuello y se expandía por toda la cara.
—Ya sabía que estabas bromeando.
Alicia observó a Nanoha por encima de la cerveza.
—¿Pensabas que hablaba en serio? ¡Es para desternillarse! Lo siento. Mi hermana me pidió que no me pasara contigo. No sé por qué, cree que se precisa un poco de tiempo para entender mi sentido del humor.
«¡Vaya! Me pregunto por qué será», se dijo. Sin embargo comentó:
—¿De veras?
—Sí, aunque, con toda franqueza, creo que somos como dos gotas de agua. ¿De dónde crees que he sacado ese sentido del humor? —Alicia se recostó en la silla mientras se colocaba bien las gafas de sol—. Fate me ha dicho que eres asistente médica, ¿no?
—Sí, trabajo en la clínica pediátrica.
—¿Y qué tal? ¿Te gusta?
—Sí —afirmó, pensando que era mejor no mencionar a su pervertido jefe ni a los padres que la abrumaban de vez en cuando—. ¿Y tú?
—Estoy estudiando —explicó. Tomó un sorbo de su cerveza—. Me parece que quiero dedicarme toda la vida a estudiar.
Por primera vez, Nanoha rió y sintió que empezaba a relajarse.
—¿Sabes quién más vendrá?
—Probablemente los mismos de siempre. Los tres mejores amigos de Fate, y estoy segura de que vendrán con sus esposas y sus hijos. Ahora Fate apenas saca la barca del paravelismo, por eso la tiene guardada en el puerto deportivo. Normalmente usa la de esquí náutico, porque es mucho más fácil practicar ese deporte. Sólo tienes que montarte en la barca, ponerla en marcha y ya está. Puedes practicar esquí náutico o cualquier otra modalidad, como el wakeboard o el skurf, casi en cualquier sitio. Pero montar en paracaídas es genial. ¿Por qué crees que estoy aquí?
Debería estar estudiando, y de hecho me he zafado de unas prácticas en el laboratorio que se suponía que tenía que hacer este fin de semana. ¿Alguna vez has hecho paravelismo antes?
—No.
—Ya lo verás. Te encantará. Y Fate sabe lo que hace. Así se ganaba un dinero extra mientras estudiaba en la universidad. O, por lo menos, eso es lo que alega. La verdad es que estoy casi segura de que se gastó todo lo que ganó en comprarse esta barca; la compañía CWS las fabrica exclusivamente para practicar paravelismo, y son muy caras. E incluso a pesar de que Chrono, Signum y Hayate son sus mejores amigos, siempre insistían en recibir una paga cuando sacaban a los turistas durante los años en la universidad. Estoy prácticamente segura de que Fate jamás no sacó ni cinco centavos de beneficio.
—Así que tiene madera de empresaria, ¿eh?
Alicia se echó a reír.
—Oh, sí. Mi hermana. El embrión de Donald Trump, ¿eh? No, la verdad es que el dinero nunca le ha llamado la atención. Quiero decir, claro que se gana bien la vida y que puede pagar todas sus deudas, pero lo que le sobra se lo gasta en barcas nuevas o en motos acuáticas, o en algún que otro viajecito por aquí y por allá. Creo que ha estado en todos los puntos del planeta. Europa, América Central y América del Sur, Australia, África, Bali, China, Nepal...
—¿De veras?
—Pareces sorprendida.
—Supongo que sí.
—¿Por qué?
—No lo sé. Supongo que me imaginaba...
—Ya, creías que Fate es una vaga, ¿no? Que siempre está de farra.
—¡No!
—¿De veras no es eso lo que pensabas?
—Bueno... —Nanoha cedió, y Alicia volvió a reír.
—Es una vaga y una mujer mundana..., pero en el fondo, simplemente es una joven de provincias como el resto de ellos. Si no, no estaría viviendo aquí, ¿no te parece?
—Es cierto —asintió Nanoha, sin estar segura de si hacía falta que contestara.
—De todos modos, te encantará. No tienes vértigo, ¿no?
—No. Quiero decir, no es que me fascinen las alturas, pero estoy segura de que lo soportaré.
—No es para tanto. Recuerda que llevas un paracaídas.
—Procuraré no olvidarlo.
A lo lejos, la puerta de un coche se cerró ruidosamente y Alicia se sentó con la espalda erguida.
—Ya han llegado los Clampett —anunció—. O, si lo prefieres, el clan de los Brady. Como prefieras llamarlos. Nuestra apacible mañana está a punto de tocar a su fin.
Nanoha se dio la vuelta y divisó a un grupo alborotado que rodeaba la casa por uno de los lados.
La algarabía y los chillidos inundaron el espacio mientras los niños corrían delante de los adultos, desplazándose con ese caminar típicamente patoso de los niños pequeños que daba la impresión de que iban a caerse de un momento a otro.
Alicia se inclinó hacia Nanoha.
—Es fácil distinguirlos, lo creas o no. Amy y Chrono son los que tienen el pelo castaño y negro respectivamente. Hayate y Rein son la pareja un poco dispareja, Hayate bajita y Rein mas bien alta.
Y Signum y Shamal son..., digamos que no están tan delgadas como el resto.
Las comisuras de los labios de Nanoha se curvaron ligeramente hacia arriba.
—¿No tan delgadas?
—No quería llamarlas rollizas. Pero intentaba darte unos puntos de referencia para que pudieras distinguirlos. En teoría, detesto que me presenten a un grupo de gente y que un minuto más tarde ya haya olvidado sus nombres.
—¿En teoría?
—No suelo olvidar los nombres. Aunque parezca extraño, nunca me pasa.
—¿Y qué te hace pensar que yo me olvidaré de sus nombres?
Alicia se encogió de hombros.
—Porque tú no eres yo.
Nanoha volvió a reír, pensando que cada minuto que pasaba, Alicia le gustaba más.
—¿Y los niños?
—Liera, Lily y Vita. Vita es fácil de distinguir. Sólo recuerda que Lily es la que lleva coletas.
—¿Y si no lleva coletas la próxima vez que la vea?
Alicia le dedicó una sonrisa obsequiosa.
—¿Por qué? ¿Acaso piensas que los verás con regularidad? ¿Y tu novio?
Nanoha sacudió la cabeza.
—Creo que no has interpretado bien lo que quería decir...
—¡Era broma! ¡Caramba! ¡Sí que eres susceptible!
—No creo que pueda acordarme del nombre de los niños.
—Mira. ¿Por qué no pruebas con un juego de asociación de ideas? Para Vita, piensa en Pebbles Flinstone, uno de los personajes de los Flintstone. Ella también es pelirroja. Pero claro con una mezcla de Pebbles en apariencia y en tamaño y en compartamiento loquito como Bamm-Bamm.
Nanoha asintió.
—Vale, para Lily, piensa en la película Josie y las Melódicas. Y para Liera piensa en Amy
—No sé...
—De verdad, hablo en serio. Verás cómo te ayuda. Seguimos: para Chrono y Amy, imagina a G. I. Joe luchando contra un megalodonte, ya sabes, uno de esos tiburones prehistóricos gigantes. Te lo imaginas, ¿verdad?
Nanoha volvió a asentir con la cabeza.
—Para Hayate y Rein, imagina un mapache y enorme allosauro pegando alaridos. Y finalmente, para Signum y Shamal... —Alicia hizo una pausa—. Ya sé... Imagínate a Elizabeth Taylor a punto de matar un mosquito que no la deja dormir. ¿Puedes imaginar la escenita?
Nanoha necesitó un rato —y Alicia tuvo que repetir las descripciones más de una vez—, pero cuando estuvo lista, Alicia hizo una prueba y le preguntó los nombres de forma aleatoria.
Aunque pareciera increíble, Nanoha se acordaba de todos, por lo que no pudo ocultar su sorpresa.
—Efectivo, ¿verdad?
—Pues sí —admitió Nanoha.
—Es una de las áreas que estudio en la universidad.
—¿Y practicas con todas las personas que conoces?
—No siempre. O por lo menos, no de una manera consciente. Me sale de forma natural. Pero ya verás como los dejarás impresionados.
—¿Acaso necesito impresionarlos?
—No, aunque es divertido impresionar a la gente. —Alicia se encogió de hombros—.
Piensa en el ejercicio que acabamos de hacer. Ahora tengo una pregunta más.
—Adelante.
—¿Cómo me llamo?
—Sé cómo te llamas.
—Entonces dímelo.
—Mmm... —La boca de Nanoha se abrió sin emitir ningún sonido mientras su mente se quedaba
en blanco.
—Alicia. Simplemente Alicia.
—¿Cómo? ¿Sin ninguna técnica de memorización?
—No. Estoy segura de que te acordarás de mi nombre. —Se puso de pie—. Vamos, ahora que ya sabes cómo se llaman, deja que te los presente. Y finge que no sabes sus nombres; así después podrás dejarlos impresionados.
Alicia le presentó a Amy, Rein y Shamal mientras ellas no perdían de vista a los niños, que jugaban al pilla-pilla. Chrono, Hayate y Signum, mientras tanto, habían bajado con paso rápido hacia el embarcadero, cargados con las toallas y las neveras portátiles para ir al encuentro de Fate.
Alicia dio un abrazo a cada una de ellas, y la conversación versó sobre cómo le iban los estudios. Sorprendentemente, el juego de memorización funcionaba. Nanoha se preguntó si podría aplicarlo a algunos de sus pacientes, antes de recordar que, simplemente, podía leer sus nombres en las fichas.
Sin embargo, con algunos de los colegas de Yuuno en el trabajo...
—¡Eh! ¿Estan listas? —gritó Fate—. Nosotros ya estamos preparados para soltar amarras.
Nanoha se quedó un paso rezagada detrás del grupo porque quería ajustarse la camiseta que llevaba encima del bikini. Al final, había decidido que, en función de lo que las otras mujeres llevaran, se quitaría la camiseta y los pantalones cortos o no, y se convenció de que era mejor no haber hecho caso de los consejos de su madre.
Los demas ya estaban en la barca cuando ellas llegaron al embarcadero. Los niños iban ataviados con chalecos salvavidas y se los fueron pasando uno a uno a Chrono; Hayate alargó la mano para ayudar a las otras mujeres a subir a bordo. Nanoha subió, concentrándose en mantener el equilibrio ante el balanceo, sorprendida al constatar el gran tamaño de la embarcación. Era mucho más larga que la barca de esquí náutico de Fate —más o menos, un metro y medio más—, con banquetas a ambos lados, el espacio donde la mayoría de los niños y los adultos se habían instalado. Alicia y Rein («el allosauro enorme») se habían acomodado en la parte delantera de la barca. «En la... ¿popa? ¿La proa?», se preguntó Nanoha, y acto seguido sacudió la cabeza. Bueno, en la parte delantera. En la parte trasera había una enorme plataforma y un cigüeñal, junto a Fate, que permanecía detrás del timón. («El G. I. Joe») Chrono estaba desatando la cuerda que mantenía la barca en su sitio, mientras Hayate («La Mapache») la enroscaba. Un momento más tarde, Chrono se colocó cerca de Fate, mientras Hayate se acercaba a Lily («Josie y las Melódicas»).
Nanoha sacudió la cabeza, pensando que era sorprendente.
—Siéntate a mi lado —le ordenó Alicia, dando una palmadita en el espacio en la banqueta junto a ella.
Nanoha se sentó y de soslayo vio que Fate cogía una gorra de béisbol que tenía guardada en un compartimento de un rincón. La gorra, que ella siempre había considerado que confería un aspecto de boba a las mujeres adultas, le quedaba la mar de bien, con su aspecto desaliñado.
—¿Estan todos listos? —gritó Fate.
No esperó la respuesta y la barca arrancó con un rugido, surcando suavemente el oleaje.
Alcanzaron la ensenada y viraron hacia el sur, para penetrar en las aguas de Back Sound. Las playas de Shackleford Banks asomaban delante de ellos. La hierba se abría paso por encima de las dunas.
Nanoha se inclinó hacia Alicia.
—¿Adónde vamos?
—Seguramente a Cape Lookout. A menos que haya acumulación de barcas, nos dirigiremos a la cala, y luego iremos hasta Onslow Bay. Después tomaremos un refrigerio en la barca, en Shackleford Banks o en Cape Lookout. Eso dependerá de dónde acabemos y de cómo esté todo el mundo de humor. Básicamente dependerá de los niños. Espera un segundo... —Se giró hacia Fate—. ¡Oye, Fate ¿Me dejas que lleve el timón un rato?
Ella alzó la cabeza.
—¿Desde cuándo te han entrado ganas de conducir?
—Desde este mismo instante. Vamos, ya ha pasado un rato desde que salimos del puerto deportivo.
—Más tarde.
—Creo que debería tomar el timón.
—¿Porqué?
Alicia sacudió la cabeza, como maravillándose de la estupidez de su querida hermana pequeña. Se puso de pie y se quitó la camiseta sin mostrar ni un ápice de timidez.
—Nos vemos luego, ¿vale? Tengo que hablar con la idiota de mi hermana.
Mientras Alicia se dirigía hacia la parte trasera de la barca, Rein asintió hacia ella.
—No dejes que te intimide. Ella y Fate siempre hablan entre ellas de esa forma.
—Supongo que están muy unidas.
—Son muy amigas, a pesar de que las dos te lo negarán. Fate probablemente te dirá que Hayate es su mejor amiga. O Chrono o Signum. Cualquiera menos Alicia. Pero a mí no me engaña.
—Hayate es tu esposa, ¿verdad? La que sostiene a Lily.
Rein no pudo ocultar su sorpresa.
—¡Anda! ¿Te acuerdas de los nombres? ¡Pero si hace tan sólo unos segundos que nos has conocido!
—Se me da bien recordar los nombres de la gente.
—Ya lo veo. ¿Recuerdas los del resto?
—Sí. —Nanoha nombró a cada pasajero por su nombre, sintiéndose absolutamente segura de sí misma.
—¡Vaya! Eres como Alicia. No me extraña que se lleven tan bien.
—Es fantástica.
—Es cierto, cuando la conoces es fantástica. Aunque cuesta un poco acostumbrarse a su forma de ser. —Contempló a Alicia mientras sermoneaba a Fate, con una mano apoyada en la barca para no perder el equilibrio y gesticulando con la otra.
—¿Cómo se conocieron, Fate y tú? Alicia mencionó que son vecinas.
—Sí, mi casa está justo al lado de la suya.
—¿Y?
—Y..., bueno, es una larga historia. Digamos, para resumir, que mi perrita, Arf, tuvo complicaciones cuando dio a luz a sus cachorros, y Fate fue tan amable que vino a casa y la atendió. Después de eso, me comentó que hoy iba a salir con unos amigos y me invitó a venir.
—Tiene un don con los animales. Y con los niños también.
—¿Hace mucho que la conoces?
—Sí, mucho tiempo. Hayate y yo nos conocimos en la universidad y ella me la presentó. Son amigas desde la infancia. Fate fue la madrina en nuestra boda. Y hablando de la reina de Roma... Hola, Fate.
—¿Qué tal? Lo pasaremos bien hoy, ¿eh? —A su espalda, Alicia se había encaramado detrás del timón, observándolas con disimulo.
—Espero que no haya mucho viento.
Rein miró alrededor.
—No creo.
—¿Por qué? —se interesó Nanoha—. ¿Qué pasa si hay viento?
—Nada bueno cuando estás ahí arriba en el paracaídas —contestó Fate—. Básicamente, el paracaídas podría chocar contra algo, las cuerdas podrían enredarse, y eso es lo último que quieres que pase en un paracaídas.
Nanoha tuvo una vivida imagen de sí misma cayendo en picado sin control y precipitándose irremediablemente en el agua.
—No te preocupes —la reconfortó Fate—. Si tengo la más mínima sospecha de que algo puede ir mal, no subirá nadie.
—Espero que no pase eso. —Rein se entrometió inesperadamente—. Pero, de todos modos, prefiero que Hayate suba primero.
—¿Por qué?
—Porque se suponía que tenía que pintar la habitación de Lily esta semana (me lo había prometido una y otra vez). Pero ¿está pintada? No, por supuesto que no. Así escarmentará.
—Pues tendrás que ponerte en la cola. Amy ya me ha pedido que deje que Chrono sea el primero en subir. Ha comentado algo acerca de que no pasa bastante tiempo con la familia después del trabajo.
Al escuchar cómo hablaban en broma, Nanoha se sintió como una espectadora. Deseó que Alicia no se hubiera marchado de su lado; aunque pareciera extraño, le daba la impresión de que Alicia era lo más parecido a una amiga que tenía en Beaufort.
—¡Agarrence fuerte! —gritó Alicia, que dio súbitamente un brusco giro al timón.
Fate instintivamente se aferró a la borda mientras la barca chocaba contra una gran ola y la proa se levantaba y volvía a caer con un fuerte topetazo. Rein puso toda su atención en los niños, mientras se precipitaba hacia Lily, que se había caído al suelo y estaba llorando. Hayate la ayudó a ponerse de pie con una mano.
—¡Se suponía que tenías que sostenerla! —le reprochó Rein en el momento en que se colocaba al lado de Lily—. Ven aquí, cariño mío. Mami te protegerá...
—¡Pero si la estaba sujetando! —protestó Hayate—. Quizá si la piloto Dale Earnhardt se fijara un poco más por dónde va...
—A mí no me metan en esto —terció Alicia, alzando la barbilla con altivez—. Yo les avisé de que se agarraran fuerte, pero, claro, como nadie me escucha... ¡Ni que pudiera controlar el oleaje!
—Pero podrías ir un poco más despacio.
Fate sacudió la cabeza y se sentó al lado de Nanoha.
—¿Siempre es así? —preguntó ella.
—Casi siempre —asintió ella—. Por lo menos desde que llegaron los niños a nuestras vidas. De entrada ya te aseguro que todos los pequeños acabarán llorando, hoy. Pero eso es parte del juego.
—Se recostó hacia atrás y plantó ambos pies algo separados entre si—. ¿Qué tal te llevas con mi hermana?
Con el sol detrás de ella, era difícil apreciar sus rasgos.
—Me gusta. Tiene... carácter.
—Pues a ella también parece que le gustas. Si no le gustaras, créeme, ya me lo habría hecho saber. Es muy inteligente, pero, sin embargo, no es muy diplomática que digamos. Con toda franqueza, creo que mis padres la adoptaron.
—No lo creo. Si te cortaras el pelo un poco, las dos podrían pasar por gemelas. Bueno no es que ya lo parezcan.
Fate se echó a reír.
—Ahora hablas como ella.
—Supongo que se me ha pegado su tono bromista, después de estar con ella.
—¿Has tenido la oportunidad de conocer al resto?
—No mucho. He hablado un poco con Rein, pero nada más.
—Son el grupo de gente más entrañable que jamás hayas conocido —proclamó Fate—. Son más como una familia que un grupo de amigos.
Nanoha estudió a Fate mientras ésta se quitaba la gorra de béisbol y súbitamente comprendió la jugada.
—Alicia te ha enviado aquí para que hables conmigo, ¿no?
—Sí —admitió—. Me ha recordado que eres mi invitada y que sería un acto de grosería imperdonable si no me aseguro de que estás a gusto.
—Estoy bien. —Hizo un gesto con la mano—. Si quieres volver al timón, adelante. Me encanta la idea de quedarme aquí sentada, disfrutando de la vista.
—¿Has estado antes en Cape Lookout? —le preguntó Fate.
—No.
—Es un parque nacional y hay una cala que es fantástica para los niños porque las olas llegan a la orilla sin fuerza. Y en la otra punta (por el lado del Atlántico) hay una playa de arena blanca totalmente virgen, de las que ya casi no quedan.
Cuando hubo acabado, Nanoha la observó mientras ella desviaba su atención hacia Beaufort. El contorno del pueblo era visible; justo un poco más lejos del puerto deportivo, donde los mástiles de los veleros apuntaban hacia el cielo como unos dedos levantados, Nanoha divisó los restaurantes que se alzaban en la primera línea de la costa. Barcas y motos acuáticas se cruzaban con ellos a gran velocidad, dejando estelas de espuma blanca a su paso. Aunque no quería darle importancia, Nanoha era consciente del cuerpo de Fate recostado levemente contra el suyo mientras la barca surcaba las aguas.
—Es un pueblo muy bonito —apuntó ella, finalmente.
—Siempre me ha gustado —convino ella—. Cuando era más joven soñaba con irme a vivir a una gran ciudad, pero, al final, éste es mi hogar.
Se giraron hacia la cala. A sus espaldas, Beaufort fue quedando diminuta; un poco más lejos, delante de ellos, las aguas de Onslow Bay abrazaban el Atlántico. Una nube solitaria cruzó por encima de sus cabezas, oronda y compacta, como si estuviera hecha de nieve. El cielo azul celeste se extendía sobre el agua salpicada de prismas dorados de la luz del sol. Al cabo de un rato, la enloquecida actividad en Back Sound dio paso a una sensación de aislamiento, únicamente interrumpida por la visión de alguna barca esporádica que se dirigía a la zona menos profunda de Shackleford Banks. Las tres parejas en la parte delantera de la barca estaban tan fascinadas con la vista como ella, e incluso los niños parecían haberse calmado. Permanecían sentados en los regazos de sus padres con carita de satisfacción, con los cuerpos visiblemente relajados, como si estuvieran listos para hacer una siesta. Nanoha notaba que el viento le azotaba el pelo con suavidad y también la agradable sensación del sol sobre su piel.
—¡Oye, Fate ¿Aquí está bien? —gritó Alicia.
Fate salió de su ensimismamiento y echó un vistazo en derredor.
—Adelanta un poco más. Quiero estar segura de que tenemos suficiente espacio. Hoy hay una novata a bordo.
Alicia asintió y la barca volvió a acelerar. Nanoha se inclinó hacia ella.
—Por cierto, ¿qué tengo que hacer?
—Es fácil —contestó ella—. Primero hincharé el paracaídas lo prepararé para engancharlo al arnés con esa barra que ves ahí. —Señaló hacia la esquina de la barca—. Luego, tú y tu pareja se pondran el arnés, yo los engancharé en la barra alargada y ustedes acomodaran en la plataforma. Le daré más potencia al motor y ustedes se elevaran. Al cabo tan sólo de un par de minutos llegaran a la altura adecuada, y entonces..., bueno, lo único que tienes que hacer es relajarte y disfrutar de la vista privilegiada de Beaufort y el faro, y (puesto que el día está tan despejado) es posible que llegues a ver incluso delfines, marsopas, rayas, tiburones o tortugas. En una ocasión vi una ballena.
Quizás aminore la marcha para que desciendan un poco y se remojen los pies, y luego otra vez hacia arriba. Es una pasada. Ya lo verás.
—¿Tiburones?
—Claro. Estamos en el océano.
—¿Y muerden?
—Algunos sí. Los tiburones sarda pueden ser bastante desagradables.
—Entonces preferiría no remojarme los pies, muchas gracias.
—No te preocupes. No tienes nada que temer. No te molestarán.
—Ya, es fácil decirlo.
—Jamás, en todos los años que he practicado paravelismo, he oído ningún caso de alguien que haya sido mordido por un tiburón mientras estaba en el paracaídas. Piensa que sólo tocas el agua dos o tres segundos como máximo. Y normalmente los tiburones se alimentan al atardecer.
—No sé...
—¿Y si subo contigo? ¿Lo probarías, entonces? Te aseguro que es una experiencia maravillosa y que no deberías perdértela.
Ella titubeó. Acto seguido, asintió rápidamente con la cabeza.
—Vale, creo que me atreveré. Aunque no prometo nada.
—Bueno, lo que cuenta es la intención.
—Por supuesto, das por sentado que tú y yo subiremos juntas.
Fate le guiñó el ojo al tiempo que le dedicaba una de sus sonrisas socarronas.
—Pues claro.
Nanoha intentó ignorar la súbita sensación de rigidez en el estómago. Cogió su bolsa y sacó un tubo de loción solar. Después de echarse un poco en la mano, empezó a aplicársela nerviosamente por la cara, intentando recuperar cierta distancia.
—Alicia me ha contado que has viajado por todo el mundo.
—Un poco.
—Pues ella lo cuenta como si fuera más que eso, como si hubieras estado prácticamente en todos los puntos del planeta.
Fate sacudió la cabeza.
—¡Ya me gustaría! Créeme, todavía me faltan un montón de sitios por visitar.
—¿Qué país es el que te ha gustado más?
Fate se tomó unos segundos antes de contestar, con una expresión dudosa en la cara.
—No lo sé.
—Por lo menos, ¿cuál me sugerirías que visitara?
—Es que no es tan fácil.
—¿Cómo que no?
—Viajar no tiene tanto que ver con los sitios que ves como con las sensaciones que vives. —
Contempló el agua, perdida en sus pensamientos—. A ver si me explico: cuando acabé los estudios en el instituto, no sabía qué quería hacer, así que decidí tomarme un año sabático para ver mundo. Había ahorrado un poco de dinero (no tanto como pensé que iba a necesitar), pero metí cuatro cosas en la mochila, agarré la bicicleta y tomé un vuelo hacia Europa. Pasé los tres primeros meses haciendo... únicamente lo que me daba la gana y casi nunca estaba relacionado con lo que se suponía que tenía que ver. Ni tan sólo planeé un itinerario. No me interpretes mal; visité un montón de sitios. Pero cuando pienso en esos meses, básicamente recuerdo los amigos que hice por todas partes y los buenos momentos que pasamos juntos. Como en Italia, donde vi el Coliseo en Roma y los canales en Venecia, pero lo que realmente recuerdo es un fin de semana que pasé en Barí (que es una ciudad apartada de las rutas turísticas al sur del país, un sitio del que seguramente no habrás oído hablar) con algunos estudiantes italianos que conocí por casualidad.
Me llevaron a un pequeño bar en el que tocaba una banda del pueblo, y a pesar de que la mayoría de ellos no hablaba ni una palabra de inglés y que mi italiano se limitaba a algunos platos del menú, nos pasamos toda la noche riendo. Después de eso, me enseñaron Lecce y Matera, y, poco a poco, nos hicimos buenos amigos. Lo mismo me pasó en Francia, en Noruega y en Alemania.
Dormía en albergues cuando era necesario, pero la mayoría de las veces llegaba a una ciudad y conocía a alguien que me ofrecía que me quedara en su casa unos días. Realicé los trabajos más extraños que puedas llegarte a imaginar con tal de ganar un poco de dinero y cuando estaba lista para irme a descubrir otro lugar, simplemente me marchaba. Al principio pensé que era fácil porque Europa y Estados Unidos son muy parecidos. Pero lo mismo me sucedió cuando fui a Siria, a Etiopía, a Sudáfrica, a Japón y a China. A veces, tenía la impresión de que aquel viaje estaba escrito en mi destino, al igual que toda la gente que conocí, como si en cierto modo me hubieran estado esperando. Pero...
Realizó una pausa y la miró directamente a los ojos.
—Pero ahora soy una persona diferente a la Fate de aquella época. Del mismo modo que era diferente al acabar el viaje que cuando lo inicié. Y mañana seré una persona diferente a la que soy ahora. Y eso significa que no puedo volver a realizar el mismo viaje. Por más que vaya a los mismos lugares y encuentre a las mismas personas, no será lo mismo. Mi «experiencia» no sería la misma.
Para mí, eso es precisamente lo más importante de un viaje. Conocer a gente, aprender no sólo a apreciar una cultura diferente, sino a disfrutarla, como si uno fuese oriunda del lugar que visita, dejándose llevar por los impulsos que lo asaltan. Así que, ¿cómo quieres que te recomiende un país, si ni tan sólo yo sé lo que me voy a encontrar? Mi consejo es que hagas una lista de sitios, que anotes cada nombre en un trocito de papel, y que luego los barajes y elijas cinco al azar. Y después..., que vayas a esos sitios y a ver qué pasa. Si vas con las ideas claras y sin prejuicios, no importará dónde acabes ni cuánto dinero lleves. Será una experiencia que siempre recordarás.
Nanoha permanecía en silencio mientras asimilaba el mensaje.
—¡Uf! —suspiró al final.
—¿Qué?
—Por el modo en que lo cuentas, suena tan... romántico.
En el silencio que se formó a continuación, Alicia empezó a aminorar la marcha y Fate se sentó con la espalda erguida. Cuando su hermana la miró con atención, ella asintió con la cabeza y se puso de pie. Alicia aminoró todavía más la marcha.
—Ya estamos listas —anunció Fate, y avanzó hacia una caja de almacenamiento. Sacó el paracaídas y se dirigió a Nanoha—: ¿Estás preparada para una nueva experiencia?
Nanoha tragó saliva.
—Me muero de ganas.
Author's notes part 2: No puedo evitar pensar que esta Alicia se parece mucho a la Alicia de Magical Lyrical Girl Nanoha Innocent, ella es toda linda y muy divertida, que les parecio? Ya por lo menos Nano-chan se esta acercando mas a Fate-chan y a su grupo de amigas y amigo (Chrono) pero lo mas importante es que se esta acercando mas a Fate-chan.
Bwahahahahaha poor Nano-chan ya estaba sudando frio cuando le creyo a Ali-chan que luego se iban a desnudar y despues de unas cuantas bebidas alcoholicas iban a luchar en el mattress. XD Imaginense si hubiese sido verdad? Se imaginan ustedes our Nano-chan and Fate-chan "fighting" in that mattress? LOL! Yo creo que rapidamente hubiera ganado Fate-chan porque Nano-chan estaria muy distraida pensando en lo sexy y media desnuda que se ve our very beloved Fate-chan.
He mencionado antes lo mucho que me gusta la Ali-chan de esta story.
Perdon por dejar a Signum y Shamal siendo las 'gorditas' del grupo, si eso es lo que significa la palabra rollizo, el Spanish from Spain no se me da muy bien, pero me parecio divertido hacerlo, como tambien me parecio divertido hacer a Hayate seria, lejos esta esa mapache bromista que we all know and 'love'.
Y una Nano-chan que no es muy fan que digamos de las alturas XD
Una Fate-chan que le gusta mucho viajar, y hacer amigos y los deportes extremos.
Hahahaha y perdon por lo de Rein LOL! Allosaurus XD
Historia recomendada de hoy: "LA HISTORIA ENTRE TU Y YO" escrita por Isis-chan T.H otra buena story escrita por esta buena autora.
Hoy quiero agregar otras recomendaciones: "Check the gate" by phoenixnext la verdad en la forma que se expresan los characters me confunde un poco, pero es una historia muy buena. Beware this story is written in English. But it is very story, go read it!
"Vida de Rosa" by/adaptada por Sachikovirtual
Takamachi-chan!: Mala suerte? Eso le pasa por no escuchar a su sexy veterinaria, no hay problema me gusta de alguna manera tratar de recomendar historias que ya he leido y que he disfrutado. Please pretty please update 'Sobreviviendo junto a ti' soon as in really soon. Gracias muchas por tu apoyo y por tus animos.
Aili.w: Gracias Aili.w-san really por todo tu apoyo, poor Nano-chan, pero Fate-chan tampoco ayuda mucho que digamos vistiendo practicamente nada. LOL!
Aqui Nano-chan tambien sufrio bastante con una Fate-chan 'media desnuda.'
Kano chan: Verdad? That's what I thought, Nano-chan cada vez esta mas Tsundere/White devil, ooooh I love "The Blind side of love" but especially the second version, but I like it better in English, Ishtar-chan said that the Spanish translation is kind of weird. Kohakura? *looks away* and *blushes* yes I do, I can't go a day without reading any NanoFate story or Dōjinshi. Gracias Kano chan por tu apoyo. I wish you had a FanFiction account.
Ki-chan: Bwahahahahahahahaha, y lo peor de todo es que todavia hay ferret face para un buen rato *sigh* fue graciosa esa ultima parte, poor Nano-chan tener que lidiar con una sexy Fate-chan while wearing a bikini. XD Si huron you heard her SOLTERA. And like I said to Kano chan I wish you had a Fanfiction account too.
Hey look at me, I've managed to write another author's notes mostly in Spanish *pats self on shoulder* *Well done myself*
Gracias muchas por sus reviews.
Chapter 9 preview...
Nanoha se tumbó otra vez en la toalla, decidida a ignorar a Alicia por un rato. Sería lo más apropiado. A pesar de que realmente le gustaba cómo era, esa chica tenía la habilidad de provocarle mareos constantemente.
—Ah, por si sientes curiosidad —remarcó Alicia—, Fate no sale con nadie. Está soltera y sin compromiso.
—No sentía curiosidad.
—Porque tienes novio, ¿no?
—Así es. Pero, aunque no tuviera novio, tampoco habría sentido curiosidad.
Alicia se echó a reír.
—Ya, claro. ¿Cómo es posible que me haya equivocado tanto? Supongo que me he dejado engañar por la forma en que te la comes con los ojos.
—Yo no me la como con los ojos.
—Vamos, no seas tan susceptible. Después de todo, ella también te mira del mismo modo.
