Hoy los espantaremos con…
El Ruin cumpleaños de Zim
-Hemos analizado las pruebas que nos pediste, palomilla…- dijo una sombra de gafas rojas en una pequeña pantalla.
-¡¿Y bien?!- preguntó emocionado el chico.
-Absolutamente normal- dijo el hombre encogiéndose de hombros-. Una total perdida de tiempo, recursos y arriesgar a nuestros hombres…
-¡Pero agente…!
-¡No, palomilla!- replicó el hombre molesto- ¡No mas pretextos! Estamos cansados de tu incompetencia…
-Pero señor…
-He hablado con la sociedad de los ojos cansados- dijo el hombre con un suspiro-. Este "Zim"… este supuesto invasor alienígena, nunca has demostrado una prueba real…
-¡Pero ya me han ayudado antes!- replicó Dib confundido- ¿Recuerda la cara de Marte?
-No, Dib, me malinterpretas- dijo la sombra con tranquilidad-. Veras… Es hora de que presentes la prueba de la gaseosa nasal…
-¿Gaseosa Nasal?
-Es solo un nombre… es por tradición ¿Sabes?- dijo el agente apenado-. Éramos unos niños cuando empezamos la sociedad y… bueno… uno no cambia los nombres solo porque sean ridículos… digo, mira al agente Pompom, se sigue llamando pompom aunque todos nos burlemos de él…
-Entiendo el punto, señor…
-Si… si, claro- dijo el agente aclarando su garganta-. Como te decía, presentaras la prueba de la Gaseosa Nasal y esta decidirá tu destino en la sociedad de los ojos cansados… Si la apruebas, serás oficialmente un agente y podrás ingresar a las instalaciones secretas de los ojos cansados…
-¡Por fin!- exclamó sonriente Dib- ¡Seré reconocido!
-Junto con todo lo que esto conlleva- asintió el agente-. Serás asignado a un equipo, dispondrás de recursos ilimitados, previa autorización de tu supervisor, y podrás comprar muffins a mitad de precio en todos los establecimientos participantes… menos los de cubierta de chocolate, esos no participan…
-¡Guau!
-Pero te advierto palomilla, si repruebas seras expulsado sin ninguna duda- dijo el agente acercando su rostro a la pantalla-. Borraremos tus memorias de nosotros, bloquearemos tu internet de cualquier contenido paranormal y re programaremos misterios misteriosos para que lo transmitan en horario de escuela…
-¿No es eso un poco extremo?
-Has hecho muchos aciertos, palomilla- dijo el agente alejándose de la pantalla-. Pero esa obsesión de creer que el humano Zim y el extraterrestre Zim son la misma persona…
-Ambos son verdes, enanos y estúpidos!- replicó Dib furioso- ¡No se ocupa mas de 3 dedos de frente para entenderlo!
-¡Le acaban de hacer un examen medico completo!- gritó el agente furioso- ¡Gastamos dinero, tiempo y materia prima en conseguir los resultados de la prueba antes que nadie! ¡Nos expusimos a ser descubiertos por el gobierno todo por tu estúpida obsesión!
-¡Pero debe haber algo en los registros médicos!- replicó Dib desesperado- El chico debe haber sido secuestrado, su sangre debe coincidir con el de otro...
-No hay identidades duplicadas, Zim es Zim…
-¿Es humano?
-Totalmente.
-¿Qué hay de la firma de ADN?- preguntó Dib- ¿Registro dental?
-Es el mismo en absoluto- respondió el hombre molesto-. Solo ha dejado de ser verde…
-Nanobots, implantes metálicos, distorsiones genéticas… lo que sea…
-Nada, esta limpio…
Dib se dejo caer en su asiento desconsolado al tiempo que estampaba su cara contra su escritorio; el agente en la pantalla lo vio unos segundos antes de recoger la carpeta de las pruebas y hojearla unos segundos.
-Existe algo… curioso…- comentó el agente con ligereza.
-¿Tiene baja el azúcar?- preguntó con ironía Dib.
-No- dijo el hombre cerrando la carpeta-. No existen registros anteriores del chico…
-¿Anteriores?
-No estoy diciendo que creamos en ti, porque realmente no creemos que el humano Zim y el extraterrestre Zim sean la misma persona- explicó el agente cruzando los brazos-. Pero es cierto que, mientras que debería haber por lo menos once registros anteriores de Zim… no existe uno solo…
-¿Su primer examen medico?- exclamó Dib interesado.
-Pero te advierto Dib, que estas a prueba- dijo con severidad el agente-. Dentro de poco nos pondremos en contacto contigo para iniciar la prueba de la Gaseosa Nasal… No contaras con nuestra ayuda para nada que implique al humano Zim…
-Entiendo- asintió Dib sonriendo-. Creo que con su forma Irken me bastara…
-Sabes que nuestra cruzada contra la armada Irken es incansable- dijo el agente con solemnidad-. Pero es momento que demuestres que eres realmente un buen elemento y no la mitad de aciertos y la mitad de fracasos…
-Lo entiendo, señor.
-Palomilla… te deseo buena suerte.
-Gracias…
La transmisión se corto y la pantalla quedo oscura; Dib se levantó con un suspiro de su asiento. La verdad es que las cosas empezaban a tornarse mas difíciles que nunca, y realmente le preocupaba que Zim hubiera podido pasar la prueba medica tan fácilmente. Sus oscuros designios detrás de aquel cuerpo debían esconder algo… oscuro…
-No era un holograma, un control mental o una clonación- reflexionó Dib-. Tampoco es un robot o nanobots ¿Qué estas escondiendo Zim? ¿Cómo lograste ser humano?
Gaz terminó de preparar las galletas con una total indiferencia; las dejo sobre la mesa esperando que se enfriaran para guardarlas en un empaque y evitar que el estúpido de su hermano consumiera algunas. No estaba de humor para cocinar dos veces para el estúpido enano verde… no, pálido alto…
Era extraño, realmente extraño ¿Esa seria la prueba definitiva de que el humano Zim y el extraterrestre Zim eran seres distintos? Si bien, nunca había visto al Zim humano volverse en su forma… alienígena, también era cierto que siempre había pensado que ambos eran el mismo ser ¿Qué implicaciones tendría el hecho de que su hermano siempre hubiera estado equivocado? Por un lado, que era un estúpido, pero eso ya lo sabía; además, Zim podría ser libre del fastidioso de su hermano, algo que ella nunca lograría. Zim entonces podía llevar una vida normal, puesto que al final de cuentas era un humano, cosas como conseguir trabajo, ser parte de un club, tener novia…
La alarma de su reloj sonó y la chica tomó la bandeja de galletas; sin ser consciente de ello, se dirigió a empacarlas al laboratorio de su padre, con el rostro ligeramente enrojecido. Sintió la tentación de preguntarle a su hermano si Zim había resultado ser realmente un humano, pues sabia que él estaría enterado, pero sacudió la cabeza. No le importaba, no le importaba nada del estúpido Zim… Del estúpido y atractivo Zim…
- ¡Irken, como duele!- gritó la voz de Zim.
En medio de su laboratorio, su cuerpo original se encontraba de rodillas vomitando un líquido azul; a su lado, Gir aplaudía entusiasmado.
-¡Otra vez, otra vez!- reía el robot emocionado- ¡Me encantan los títeres!
-¡Duele!- exclamó Zim golpeando el suelo.
-Es mi turno.
Gir se adelantó hasta una camilla; en esta descansaba el inconsciente cuerpo humano de Zim, aun vestido con sus ropas. Gir lo tomó en brazos y lo bajo, moviéndolo como si fuera un trapo sucio.
-Me llamo GIR, amo- dijo el robot moviendo la mandíbula del cuerpo humano de Zim-. Me encantan los tacos y los cerdos… Hey! A mi también!
-¡MiniAlce!- gritó Zim- ¡Quítale el cuerpo a GIR!
Un alce rechoncho y bonachón se acerco y ofreció una paleta al robot, quien al instante dejo caer el cuerpo al suelo y tomo el dulce; el alce saco una garra metálica de su cabeza y tomó por el cuello el cuerpo para levantarlo.
-¡Con cuidado!- exclamó Zim poniéndose de pie-. Los humanos son frágiles… y estúpidos…
MiniAlce asintió y sacó mas garras metálicas, para tomar con varias el cuerpo y no hacer mucha presión; un tubo salió del suelo del laboratorio y ahí introdujo el cuerpo humano de Zim.
-Computadora, el cambio de cuerpo fue… muy doloroso- dijo Zim molestó-. Necesito reducir los niveles de dolores en los cambios de Pak y su activación.
-Señor, lo que hace ya es peligroso por si mismo- replico la computadora-. No existen registros de nada asi en todos los archivos Irken.
-¡Claro! ¡Zim es único y original!- replicó Zim victorioso.
-Así es señor, pero por eso mismo no podre ser capaz de encontrar una solución viable…
-¡Entonces la encontrare yo!- replicó Zim molesto- ¿Cuánto falta para la culminación de mi plan maestro?
-Aproximadamente un mes, señor…
-Bien, bien- exclamó Zim sonriendo-. Supongo que podría intentar algunas cosas antes de esto… después de todo, entre más pronto conquiste este estúpido planeta, mejor…
-¿Y cual es el siguiente plan?- preguntó Gir lamiendo su paleta.
-Conseguir la receta de Gaz Membrana- dijo Zim sonriendo-. Esas galletas deben ser mías…
-¡Amo las galletas!
-Yo también, Gir, yo también… Jeje… Jejeje… Jejejeje!
-Hey! Hijo, buenos días!- saludó su padre al ver a Dib entrar en la cocina- ¿Pasa algo?
-No, un extraterrestre acaba de idear la forma definitiva de burlar la detección humana y esta a punto de destruir a la humanidad, pero fuera de eso…
-Cielos, hijo, esa serie debe de ser muy buena- dijo su padre con una mano en la barbilla-. Por supuesto en la realidad el extraterrestre seria descubierto en el examen medico anual antizombie…
-Si, así seria- dijo desanimado Dib.
-Algún día veré esa serie que tanto te gusta contigo- dijo su padre sirviendo un par de huevos a su hijo-. Por supuesto desde el principio, para entender el origen de ese tal Sid…
-Es Zim, papá…
-¿Zim? ¿Cómo tu compañero?- inquirió el hombre.
-¡De hecho es…- Dib suspiró y agarró una cuchara-. Si, como mi compañero.
-El cumpleañero, que curioso…
-¿Cumpleañero?- exclamó Dib dando el primer bocado a su desayuno.
-Si, ayer llamaron tus compañeros, dejaron un recado en la contestadora- dijo su padre sirviendo el plato de su hermana en la mesa-. Algo sobre que si arruinas la fiesta sorpresa tendrás una suspensión de tres meses de la escuela, ya firme el acuerdo…
-¡¿Firmaste que?!
-Vamos, hijo, quiero que realmente sientas el compromiso- dijo el profesor riendo-. No arruines la fiesta de Zim. Es su primer cumpleaños en este país...
-¡Es extraterrestre, no extranjero!
-¿Era granjero? La vida en la granja es una gran experiencia Dib- dijo su padre revolviendo entre sus papeles-. Creo que disfrutarías un fin de semana entre ovejas y campo abierto…
-No me estas poniendo atención, papá…
-Si, ya revise la tensión- dijo su padre metiendo los papeles en un portafolio-. Tu computadora no volverá a explotar, te lo aseguro…
-Eso fue hace seis meses…
-Bien, despídeme de tu hermana, hijo- dijo el profesor saliendo por la puerta-. Voy algo tarde y estoy muy ocupado… nos vemos en catorce días…
-Seguro- exclamó Dib terminando su huevo-. Como hace diez días… y quince días antes… y cuatro antes… y once…
Pero su padre no respondió, pues ya no estaba dentro de la casa; con un suspiró, Dib termino su desayuno. Ese seria un largo día.
Gaz guardó las galletas con una delicadeza inusitada en su bolsillo; no quería que se rompiera e ignoro la vocecita que le preguntaba exactamente porque era importante. Eran parte del trato con Zim, eso era todo, y Gaz podría odiar al mundo entero y rechazar toda forma de convivencia, pero ella nunca faltaba a su palabra.
Cuando bajo, su padre ya se había marchado y su desayuno frio le esperaba en la mesa; por supuesto, odiaba el huevo así que simplemente tomo cereal y tiro el desayuno en la basura. No se encontró con Dib y supuso que el chico ya se había adelantado, pues se le había hecho ligeramente tarde a ella. En realidad, mejor para ella. Cuando terminó su desayuno volvió a su cuarto y se miró fijamente al espejo.
-¡Toma tus galletas!- exclamó la niña aclarando su voz- ¡Toma tus estúpidas galletas! No, no puedo decir eso porque las galletas son mías… ¡Toma las galletas, idiota!
Agitó la cabeza en propia desaprobación mientras reflexionaba sobre el asunto.
-Toma las galletas, y no le digas de esto a nadie o te mueres…- Gaz reflexiono y decidió que esa le gustaba, pero si alguien los escuchaba o veía…-. No… Toma, piérdete…
La chica guardo sus cosas con rapidez mientras seguía reflexionado en el asunto.
-Aquí tienes, idiota… No… Aquí están las galletas, trato hecho- Gaz negó nuevamente desesperada-. ¡Toma las galletas, no vuelvas a hablarme! Esa es buena… creo que será esa…
Sonriendo, Gaz salió de su casa y se encamino a la escuela; iba retrasada, pero al ser alumna transferida nadie le diría nada por lo menos la primer semana. Así que por lo pronto las cosas irían bien.
Dib llegó al salón y tomó asiento en silencio mientras los otros chicos lo interrogaban con la mirada; él se encogió de hombros en respuesta y ellos continuaron platicando. Hecho en falta la presencia de Zita y unos cuatro compañeros mas, seguramente arreglando la comida para la fiesta de Zim; el salón tenía las persianas corridas y estaba adornado como era de esperar para un cumpleaños. Por un lado Dib se preguntó como diablos consiguieron el permiso para hacer una fiesta en horario escolar, y por otro se preguntaba quien había organizado todo eso… No sabía que nadie simpatizara con Zim en realidad.
-Dib, el director me pidió que te recordara…- exclamó la señorita Bitters acercándose al niño.
-Lo recuerdo, lo recuerdo- dijo Dib malhumorado-. No arruinare la estúpida fiesta.
-Bien…- asintió la profesora-. Entonces me iré a la sala de profesores, no soporto estar rodeadas de mocosos sonrientes y caramelos…
La maestra salió del salón con una velocidad apabullante.
-Es tan tétrica que casi parece un vampiro- dijo con un suspiro Dib.
Zim llegó a la escuela con un ligero dolor de cabeza; en todo el día de ayer no había encontrado la solución al cambio de cuerpo, el dolor seguía siendo inmenso. Y aunque el examen medico ya había sido superado con resultados satisfactorios, quedaba por el medio el hecho de que un cambio tan repentino en su apariencia física debía ser continuo; por otro lado, los beneficios de ser humano realmente lo intrigaban. Tenía un trato pendiente con la hermana del estúpido Dib, y debía saborear su victoria: las galletas de Gaz. Por supuesto, guardaría una para un análisis en el laboratorio respecto a sus ingredientes, su forma de preparación podría investigarla en los archivos de la babateca humana.
-Larvas estúpidas- dijo Zim peinando su pelo blanco-. Que accesorio tan inútil… Cabello…
Con un suspiró, se quito el pelo de enfrente de los ojos; el pelo natural contra su peluca era algo muy molesto, pero debía admitir que disfrutaba de ser mas alto. Incluso tal vez, podría hacer un cuerpo Irken mas alto que los Altos… pero no, deseaba ser merecedor de sus propios meritos. Debía conquistar la tierra. Cruzó la puerta de entrada a la eskuela, deseando que el día terminara para continuar con su experimentación en el cuerpo humano: resistir el agua había resultado interesante, así como la mayoría de los alimentos que anteriormente lo habían intoxicado.
Cuando abrió la puerta del salón y lo encontró en un silencio atroz y una oscuridad insana, no le dio mucho importancia y simplemente entro; poco después de ello, las luces se encendieron y los niños del salón saltaron gritando alguna clase de incoherencia humana. Zim retrocedió a la defensiva, inseguro si habían descubierto su verdadera identidad y listo para activar su autodestrucción en el Pak, cuando vio el gran mantel colgado de las paredes: "Feliz Cumpleaños Zim".
-¿Cumpleaños?- exclamó confundido el chico.
-Si, ayer nos dijiste- asintió uno de los chicos sonriendo.
-Oh… si, si, cumpleaños, mi cumpleaños- asintió nervioso el chico-. Era solo una sorpresa, una actuación para la sorpresa…
-Pero eres el cumpleañero- replico uno de los chicos de pelo rojo, Fry-. No te puedes sorprender a ti mismo…
-No, no a mi, a ustedes- dijo Zim rascándose la cabeza-. Los sorprendí al fingir que no sabia mi cumpleaños cuando si lo sabia, para sorprender mas con su sorpresa por mi sorpresa por la sorpresa de cumpleaños…
-¡¿Qué?!
-¡Eso fue muy inteligente, Zim!- exclamó una chica de pelo negro, Mei.
-Gracias, gracias, chica aleatoria terrícola- exclamó Zim sonriendo.
-Feliz cumpleaños, Zim- dijo Zita a espaldas del chico-. Trajimos pastel… pero como no sabíamos tu sabor favorito trajimos por votación ¿Cuál es tu sabor favorito?
-Verde…- respondió Zim.
-Verde es un color, no un sabor, Zim.
Con estas palabras la clase entera guardo silencio volteando a ver al dueño de aquella voz; Zim también volteó a verlo, con una sonrisa tranquila en el rostro. Dib se acercó lentamente, de brazos cruzados mientras observaba al chico alto.
-Te descubriré Zim- exclamó Dib con enojo.
-Dib…- dijo Zita al lado de Zim.
-Pero hoy no- dijo Dib con tranquilidad-. Disfruta tu fiesta, Zim…
-Gracias- respondió Zim sonriendo malévolamente.
Dib se dio la vuelta con una rebanada de pastel en la mano, la cual Zim no se dio cuenta cuando corto; el chico lo estaba retando, demostrando que podía ser realmente sigiloso, pero eso no demostraba ningún peligro en realidad. Con una carcajada, Zim volvió a la plática mientras los otros chicos lo cuestionaban.
Estaba acostumbrada a que todos guardaran silencio cuando entraba al salón, así que no le dio importancia; por su costumbre de ignorar a los demás, no noto que las miradas se posaban en ella. Con las galletas en mano, se acercó apresuradamente a Zim, quien por alguna extraña razón comía en clase pero que no le importo. En un solo movimiento saco las galletas y las impacto contra el pecho del chico, quien las tomo con ambas manos, un poco sofocado.
-Toma las galletas y…- las palabras murieron en su garganta cuando su vista se fijo en un cartel a espaldas de Zim: "Feliz Cumpleaños Zim"-. Mierda…
-¡Gaz quiere a Zim!- gritó una voz chillona a sus espaldas.
-La tradicional declaración con galletas caseras en su cumpleaños- dijo Zita sonriendo- ¡Que romántico!
-¡No!- gritó Gaz volteando a ver a la chica- ¡Esto no es…!
-¿De que va todo esto?- preguntó Zim comiendo una galleta con indiferencia.
-Es una tradición darle galletas caseras al chico que te gusta en su cumpleaños- dijo Zita con complicidad-. Y entonces ambos deben tener una cita en menos de una semana o…
-Los collares explotaran!- exclamó la señorita Bitters a espaldas de Zim.
-¡Waaah!- exclamó sorprendido Zim por la presencia repentina de la mujer.
Antes de que nadie pudiera reaccionar, la tétrica profesora arrojó dos piezas de metal; una se enrosco en el cuello de Zim y otro en el de Gaz. Una luz roja empezó a parpadear mientras una pantalla holográfica se puso frente a cada uno de ellos, marcando 168 horas en conteo regresivo.
-¿Qué diablos es esto?- preguntó con tranquilidad el chico de pelo blanco, comiendo otra galleta.
-Maldita sea…- susurró Gaz agachando la mirada.
-Implementación del gobierno por el temor de los varones a entablar conversación con las mujeres- explicó la maestra-. Una medida de seguridad para salvaguardar a la especie humana y fomentar la procreación…
-¡¿Qué?!- preguntó Zim alzando una ceja.
-Una forma de obligar a las personas a crear parejas y convivir.
-¡¿Qué?!- preguntó Zim con la misma expresión confundida.
-Tienes una cita con Gaz Membrana o les volamos la cabeza a ambos.
-¡¿Qué?!- repitió Zim.
-Olvídalo…- exclamó la profesora volteando a ver a Gaz-. Supongo que será la chica quien haga los preparativos.
-¡Gaz! ¡¿Cómo pudiste?!- exclamó Dib abriéndose paso entre los niños- ¡Es un extraterrestre! ¡Y es mi peor enemigo!
-Aunque cualquiera que sea tu peor enemigo seguramente terminaría como mi esposo- dijo Gaz con enojo tratando de arrancarse el collar del cuello-. La verdad es que es un malentendido… No sabía que fuera su cumpleaños.
-¡Lo dijo ayer, enfrente del salón!- replicó Dib desesperado.
-Tu amigo verde y tu tienen mi atención al mismo nivel que una mosca en el salón…
-¡No soy verde!- replicó Zim-. Soy totalmente humano ahora…
-¿Antes no lo eras?- preguntó Gaz.
-Eh… Si, si… el verde es tan humano como cualquier cosa- respondió Zim rascándose la cabeza-. Solo quería recalcar que… que… que mi enfermedad ya esta curada…
-¿No fue la cámara de luna?- preguntó Gaz con ligereza.
-Eh… Pastel! ¡Exijo pastel!- gritó Zim alejándose de los hermanos Membrana.
-Gaz, no puedo creer que hagas esto con el mayor enemigo de la humanidad- continuo Dib furioso-. Estas traicionando a tu propia raza.
-Si salir con Zim significara la destrucción del universo, accedería gustosa- replicó la chica molesta-. Pero créeme que no pienso salir con ese enano… con ese paliducho engreído.
-¡Pero explotara tu cabeza!
-La explosión no será tan grande como seria si el collar lo trajeras tú…
-¡No tengo cabezota!- gritó Dib molesto- ¡Haz lo que quieras, Gaz! ¡Solo no te sorprendas que tu novio acabe viviseccionado en una instalación del ejército!
-¡No es mi novio, Dib!- gritó la chica furiosa.
Zim continuó comiendo sus galletas mientras observaba a la humana de lejos; no entendía bien de que iba todo eso y tendría que informarse al respecto de aquello que llamaban "citas", pero entendía que acaban de obligarlo a convivir con la humana Gaz, y de cierta forma y hasta cierto punto… La idea no le parecía desagradable. Si eso significaba más galletas, por él estaría perfecto.
La fiesta de cumpleaños sorpresa solamente duro dos clases, durante las cuales Zim se vio obligado a realizar distintas actividades con sus compañeros; algunas realmente podía calificarlas de "interesantes", aunque la mayoría de las cosas que realizaba no las entendía. Algo le quedaba claro, sin embargo: los humanos lo trataban con más confianza. En realidad, el asunto no podía importarle menos. A la hora del receso, los chicos se habían olvidado por completo del evento "cumpleaños" aunque lo invitaron a sus actividades, cosa que el rechazo, pues tenia otras cosas en mente.
Tras recorrer el patio unos cuantos minutos, no encontró lo que buscaba, así que trepo al techo de la escuela con intención de programar un sensor; sin embargo, al llegar encontró lo que realmente buscaba y guardo silencio inseguro de que hacer. Sintiéndose sofocado por el collar en su cuello, Zim avanzo lentamente hacia Gaz, quien comía con tranquilidad unos nugget de pollo.
-Eh… hola, humana Gaz.
-Zim- la chica volteó a verlo con expresión indescifrable antes de soltar un suspiro-. Solo Gaz esta bien… ¿Qué quieres?
-Yo… Eh… Yo… no lo se…
-Bien, entonces lárgate- replicó Gaz comiendo con tranquilidad.
-Yo…- Zim se sentó al lado de la chica, nervioso-. Gracias por las galletas…
-¿El gran amo Zim dando las gracias?- exclamó Gaz indiferente-. Realmente te metes en tu papel de conquistador mundial con mi hermano… Que juego tan estúpido…
-Si… Juego…- rió nervioso el chico.
-¿Tu lo conoces?- preguntó la chica.
-¿A quien?
-Al otro Zim.
-¿Otro Zim?
-Verde, enano, estúpido, extraterrestre que intenta conquistar la tierra…
-¡No es estúpido, insolente humana!- gritó Zim furioso.
-Si, si, lo admiras, ya lo se…- dijo Gaz con ligereza- ¿Por eso te pintabas de verde o era realmente una enfermedad?
-Eh… yo…
-¿Algo privado?- preguntó Gaz con ligereza-. Olvídalo, no quiero saber de tus rarezas… Solo que realmente… Realmente llegue a pensar que eras un extraterrestre, aunque no es como si me importara…
-Vaya… que locura…- dijo nervioso el chico-. Soy perfectamente humano desde nacimiento…
-Eras mas interesante como extraterrestre- replicó Gaz-. Aunque menos…
-¿Menos que?- inquirió Zim.
-Nada- contestó la chica sonrojada.
-¿Qué significa eso?- preguntó Zim interesado.
-¿Qué?
-El cambio de color en tu rostro…
Gaz se sonrojo aun mas ante el comentario; se levantó de golpe y dio un puñetazo en el rostro del chico pálido. Zim cayó de espaldas, cubriéndose el rostro con ambas manos y la nariz sangrando. La chica procedió a patearle las costillas y lo miró con desprecio.
-Mira, Zim, lo de las galletas fue un error- dijo Gaz furiosa-. Un terrible error que si no fuera porque eres demasiado estúpido e ingenuo, llegaría a pensar que fue una trampa orquestada por ti…
-¡No se de que hablas!- dijo Zim desde el suelo.
-Y eso espero- dijo la chica molesta-. El fin de semana tendremos la estúpida cita, nos quitaremos los estúpidos collares y continuaremos con nuestras estúpidas vidas ¿De acuerdo? Yo en mis cosas y tu en tu maldito teatro con el loco de mi hermano…
-Odio a tu hermano…- replicó Zim limpiándose la nariz con la camisa.
-Me da igual lo que hagas con tu vida- dijo Gaz furiosa-. Solamente procura sesgar tu presencia de mi…
-¡¿Qué?!- preguntó confundido Zim.
-No quiero interactuar contigo más de lo estrictamente necesario…
-¡¿Qué?!- preguntó Zim igual de confundido.
-¡No te me acerques!
-¡¿Qué?!
Gaz se dio media vuelta furiosa, dejando atrás a un confundido y aun sangrante Zim, el cual no pudo menos que… sonreír.
"Trayecto: directo a la tierra. Tiempo estimado de arribo: dos días Irkens… 168 horas terrestres"
-Pronto nos veremos, Zim…- dijo una voz malévola en la oscuridad de su nave.
Fin Capitulo 03
Corenote:
Aquí reportándome con el siguiente capitulo de "Love of Doom". Con esto termino lo que oficialmente vendría siendo la introducción a la historia para empezar con un desplegado de capítulos al estilo de la serie. Mi objetivo es que cada capitulo sea, igual que en la serie, un plan o evento inesperado en los intentos de conquista mundial de Zim, mientras de trasfondo vemos como el romance y otros eventos se van desarrollando.
Si bien este capitulo no estuvo tan lleno de humor como el anterior, siento que fue un capitulo muy bien hecho, y algo mas largo de lo normal. En realidad el problema es que quería hacer un intermedio entre el cumpleaños de Zim y el capitulo anterior, pero no logre escribir mas que un fragmento… así que decidí unirlo con el capitulo del cumpleaños y dar como resultado este tremendamente largo capitulo xD…
Anunciando con este nuevo cap que mis vacaciones de escribir terminaron y que retomo oficialmente el fic, por favor no dejen de comentar, nos leemos pronto!
