Hoy los martirizaremos con…
La Llamada de la Destrucción (Parte 03)
Con los Pólipos flotantes reunidos en un solo punto, Zim no tuvo mayor problema que encerrarlos con pequeños derrumbes estratégicos; hasta ese momento no había tenido idea de lo estúpido que podían llegar a ser los Pólipos, pero eso no les quitaba poder o peligrosidad, así que debía terminar el trabajo tan pronto como le fuera posible. Por supuesto, necesitaba encontrar un refugio que no significara su propia destrucción cuando la onda calorífica lo arrasara todo; después de ello, ir a terminar, si era posible, con los pólipos flotantes.
-¡Amo!- llamó Gir a Zim.
-Gir, estoy ocupado- dijo Zim quien revisaba los planos para volver a los niveles superiores del laboratorio, donde debía encontrar el refugio-. Se breve.
-Los humanos fueron evacuados…
-Bien hecho, Gir- dijo Zim satisfecho.
-¿Puedo comer tacos?- preguntó el robot inocentemente.
-Negativo, necesito que mini-alce monitoree los accesos de cualquier otra persona; Dib-gusano debe estar cerca de llegar…
-¡¿Dib?! ¡Ya llego! ¿Puedo comer tacos?
-¡¿Qué?! ¡GIR! ¡Debías avisarme con anticipación! ¡Eres un idiota!
-¡Gracias!
-Maldición, maldición… Dib ya llego…- dijo Zim cortando la comunicación-. Si el estúpido humano muere, Gaz no me lo perd… no, no, es solo que Dib será mi mascota; si, no puedo dejarlo morir…
Zim saco sus extremidades y empezó avanzar por los pasillos, recorriéndolos con rapidez.
-Gir, vigila a Dib… que no te vea.
-¡Si, amo!- exclamó GIR con tono militar.
-Mini-alce, quiero que robes los archivos del profesor Membrana… Necesito saber que hacia o esperaba hacer ese estúpido aquí… y si tenia conocimiento real de la existencia de los pólipos…
En la pantalla que Zim sostenía en su mano, apareció una mano con un pulgar arriba. Zim se pregunto brevemente si debía añadirle un modulo de habla a Mini-alce, pero decidió que por el momento era prescindible.
-Bien, Dib… Primero tendré que salvarte, supongo…
Dib despertó, confundido y terriblemente mareado; lo primero que vio fue una pared rosa. Lo siguiente fue que la pared rosa de hecho se movía… y de forma muy asquerosa. Entonces notó que se había despertado por el ardor en su piel; estaba acostado en un charco… no, estaba hundido en un charco mas propiamente dicho y el lugar apestaba a basura. Se levanto mareado y se dio cuenta de que en realidad no podía pisar firme, estaba en una especie de lodo verdoso… Eso le provocaba el ardor. Entonces vio a la chica desmayada a unos metros delante de él.
-¡Sirena, sirena!- Dib corrió y levantó a la chica, que se encontraba también medio hundida en ese lodo verde. Pero al hacerlo se dio cuenta de que la ropa de ella estaba llena de agujeros, dejando ver… bueno, dejando ver cosas que una chica no desea dejar ver- ¡Lo siento!
Dib dejo caer a Rei, la cual despertó al volver a entrar en contacto; la chica volteó a verlo, notando que su ropa estaba desgarrada. Sonrojada, ella dio una patada en el rostro del chico; furiosa se dio la vuelta.
-¡Dib, pervertido!- exclamó la chica molesta- ¡Ni aunque me gustaras, imbécil!
-¿De que hablas?- preguntó Dib sobándose el rostro.
-¿De que hablo?- preguntó la chica con ironía-. Seguramente del acordeón de cinco centímetros entre tus piernas no…
-¿Acordeón?- Dib bajo la mirada solo para descubrir que su propia ropa estaba tan destruida como la de la chica. Avergonzado, el chico cerró su gabardina, pero enojado, volteó a gritarle a la chica- ¡¿Y que me dices tú?! ¡Exhibiendo tu ropa interior y esas hermosas piernas!
-¿Qué?
Sirena se miró a si misma y noto que su ropa estaba destrozada, inclusive el traje negro que llevaban debajo de la misma.
-¡Pervertido! ¡Ahora si estas muerto, violador de mierda!- gritó furiosa la chica girándose.
-¡¿Qué?! Pero yo no hice eso- exclamó Dib alzando un brazo a la defensiva.
Entonces, frente a ambos, la manga de Dib comenzó a derretirse lentamente. Ambos miraron fijamente esto, sorprendidos. Después intercambiaron una mirada y voltearon a ver a su alrededor.
-Oye, Dib… ¿Qué es lo ultimo que recuerdas?- preguntó ella asustada.
-Barba Partida invocando… eso era el necronomicon ¿Cierto?
-Si, el arma secreta del maestro…- susurró la chica-. Nunca he sabido que lo haya usado…
-¿Exactamente que invocó?
-Ni idea… pero no recuerdo nada tampoco…
-Rei…
-¿Si, Dib?
-¿Ves las paredes rosas agitándose de forma convulsa y terrorífica?
-Si…
-¿Y el lodo verdoso que derrite la ropa e irrita la piel?
-Imposible no verlo, cabezón…- dijo Rei abrazando a Dib, asustada.
-Bien… diría que hay una alta probabilidad de que… de que hallamos sido devorados mientras estábamos inconscientes…- dijo Dib tragando saliva.
-Lo se…- respondió la chica con la voz chillona.
-El amo es feliz… nunca había sido feliz- dijo Gir dando saltos alrededor de Mini-alce, el cual estaba conectado a una computadora-. Bueno, tenia esa felicidad Irken… ¡Pero ahora quiere Bechos!
Mini-alce volteó a ver a Gir y proyecto un holograma de Gaz frente a ellos.
-Pero si Lucy esta triste, amo también estará triste…- comentó Gir con lagrimas- ¡¿Dónde esta Lucy, Alce?!
El aludido proyecto un mapa tridimensional, marcando la ubicación de ellos en rojo en un mapa azul; un punto morado se proyecto. En el mapa se proyectaron puntos verdes, los cuales ambos entendían perfectamente que significaban.
-Alce, necesitaremos muchos puercos…- exclamó Gir con ojos rojos- ¡Puercos!
En esta ocasión, realmente podía presumir que su squeedly spooch le avisaba del peligro, un peligro inminente; el pulso no cabía duda en su equivocación. No entendía como ni porque, pero alguien había invocado algo todavía más peligroso que los pólipos flotantes y sabía exactamente quien era ese quien: Dib.
-Humano estúpido…- exclamó Zim preocupado-. Invocaste un antiguo ¡¿Cómo diablos puedo enfrentarme contra un Dios?! Necesito analizar la firma…
Zim puso a trabajar un programa en su pantalla y guardo la misma en su pak; el programa se correría mientras intentaba analizar a su enemigo y su punto débil. Por supuesto, primero tendría que encontrarse de frente con su enemigo para que la magia empezara.
-Hoy será un día muy largo…- susurró Zim con resignación.
-¡¿Qué rayos sucedió con Barba Partida?!- gritó histérico Gay.
-No grites…- susurró enojada Gaz.
Ambos se encontraban escondidos en un pequeño cuarto, apenas una especie de bodega de limpieza; pero la puerta estaba si acaso sobrepuesta, pues estaba totalmente destrozada. Marca chamuscadas cubrían todo el lugar, aunque ninguna era demasiado "severa". Gaz y Gay se encontraban sentados de rodillas, procurando evitar ver hacia fuera. Desde algún lugar lejano, se escuchaban destrozos de metal y explosiones; sin embargo, no lo suficientemente cerca para que se sintieran seguros.
-¡Barba Partida es el único que puede sacarnos de esto!
-El nos metió en esto, imbécil- replicó molesta Gaz.
-¡¿Y sirena, y Palomilla?!
-¿Por qué no vas a buscarlos tu mismo?
-¡Debemos ir por ellos! ¡No podemos con esto solo!
-Maldita sea, no grites…
-¡¿Y si esa cosa viene por nosotros?!
-¡Deja de ser tan marica, Gay!- exclamó Gaz tomando al chico de la playera. De un solo movimiento lo arrojo al suelo y trato de tranquilizarse. En esos momentos lo mejor era planear las cosas con inteligencia, no con furia.
-Tu también tienes miedo, deja de hacerte la valiente- replicó el chico molesto.
-Yo no tengo miedo.
-¿Entonces que haces aquí, valiente?- preguntó con ironía el chico.
Y por primera vez, pareció ser una pregunta inteligente ¿Qué diablos hacia allí escondiéndose? No es como si tuviera miedo a la muerte… pero no podía morir antes del fin de semana, antes de la cita. Perdida en sus pensamientos, toco con su mano el collar que había permanecido escondido todo ese tiempo debajo de su ropa; fue en ese preciso momento cuando se dio cuenta de algo que ni el loco de Dib había pensado.
-El collar…- exclamó Gaz abriendo los ojos como platos.
-¿Qué, que collar?
-El collar de Zim- dijo Gaz dándose la vuelta para encarar a Gay-. Zim tiene un collar, como el mío. Se lo pusieron en la escuela…
-No entiendo nada, niña rara- dijo el niño extrañado.
-Dib les debió haber hablado de Zim, el niño verde que piensa que es un extraterrestre…
-¡Oh, si!- asintió Gay sonriendo-. Dice que el niño verde y el extraterrestre es el mismo ser… ¡Una tontería! Nadie en la agencia cree en eso…
-A Zim, el niño, le pusieron un collar igual al mío; si Zim el Irken y Zim el niño son el mismo…
-¡Debe tener el mismo collar!- concluyó Gay- ¡Un collar de citas! ¿Por qué tienes un collar de citas? ¿Por qué tarde tanto en preguntar eso?
-Debo encontrar al Zim que ha lastimado a Papá y demostrar de una vez por todas que no es mi Zim…
-¿Tu Zim?- preguntó Gay alzando una ceja.
-¡Que no es el Zim niño!- exclamó Gaz sonrojada, golpeando en el rostro al chico-. Así Dib deberá dejarme en paz…
-Que daño…- susurró tirado en el suelo.
-Bien, iré a descubrir esto de una vez por todas…
-Ya casi…- susurró Sirena alzándose lo más que pudo-. Ya casi…
Dib sostenía a Sirena en sus hombros, volteando hacia abajo por ordenes explicitas de la chica; sus ropas se estaban desintegrando y no tardarían nada en perder por completo el traje negro de protección, el cual en el caso de Dib en realidad ya no serbia para nada. Aun así, lo importante es que una vez disuelta toda la ropa, lo siguiente era su propia piel en una lenta y dolorosa muerte. Rei resbalo e hizo tambalear a Dib; pocos segundos después, ambos cayeron con un sonido sordo sobre un monto de… materia orgánica cuyo origen preferían no conocer.
-Es inútil…- replicó desesperada la chica-. El tracto es en si muy resbaloso…
-Tranquila, Sirena, saldremos de esta- afirmó Dib estudiando alrededor.
-Es inútil, Dib- dijo la chica con voz quebradiza- ¡Todo apesta! ¡Moriré y seré una mierda en mi propia tumba!
-¡Nadie morirá hoy!- replicó Dib sonriendo.
-¡Deja de hacerte el fuerte!- sollozo la chica-. Deja… Déjame morir con dignidad… Tengo miedo, y si tu no lo tienes… Moriré como una cobarde…
-Sirena…
-Siempre supe que moriría enfrentando un monstruo- susurró la chica cubriéndose el rostro-. Solo que pensé en morir partida por la mitad, no…. Digerida y enmierdalizada…
-Esa palabra no existe- rió Dib con amargura.
-Tu cerebro no existe- dijo ella limpiando sus lagrimas con una sonrisa.
-Tu talento no existe.
-Tu habilidad no existe- dijo ella sacando la lengua.
-Tu inteligencia no existe- replicó él riendo.
Ambos guardaron silencio unos segundos, mirándose con una resignada sonrisa en el rostro; de cierta forma, ambos admitían que era imposible escapar desde adentro de esa cosa, solo les quedaba esperar… o morir.
-Tu… tu belleza no existe- dijo Dib desviando la mirada. El comentario hizo sonrojar a Sirena, quien no pudo menos que soltar una risita.
-Tu atractivo no existe- dijo ella dedicándole una sonrisa coqueta.
-Tu linda sonrisa no existe…
-Tu interesante mirada no existe…
Dib estaba a punto de decir algo mas cuando Rei junto sus labios con los de él, quedando ambos en silencio; ella lo abrazo con fuerza, con toda la fuerza de que era capaz abrazarlo. Cuando dejaron de besarse, Dib le acaricio el pelo y ella comenzó a sollozar de nuevo. No podía hacerle falsas promesas o juramentos. Estaban muertos.
-Soy Barba partida reportándome- dijo el hombre ante una cámara de video-. Tras largos años de estudios del necronomicon… me doy cuenta de que he confundido por todo este tiempo la letra A con la V, causando así una malinterpretación entera de todo el libro… No cuento con el tiempo ni la capacidad para corregir el error en tiempo y forma. He invocado accidentalmente un Dios prohibido, y perdido a todos mis pupilos… y a una niña rara. Aviso que los civiles fueron evacuados, incluyendo al profesor Membrana… Debía informarle a la sociedad de los ojos cansados para evitar que las cosas salgan de control; enfrentare a Dios, en un ultimo intento de detener a la bestia, pero dejo constancia de este reporte para que si llego a fallar y muero, la sociedad este prevenida ante la oscuridad que se avecina a la tierra.
"El Dios es conocido en cuestión como la cabra negra, Shub-Niggurath. La madre de los monstruos. Y si muero, la sociedad debe prepararse adecuadamente. Intentare encontrar a mis pupilos y hacerlos huir mientras yo lucho con esa anormalidad… Díganle a mi hijo que… que es un verdadero idiota… pero lo quiero… pero eso no le quita lo idiota. Barba partida fuera…"
-Oh… Mierda…- susurró Gay con un nudo en la garganta.
Frente a ellos, en lo que parecía ser un hangar para helicópteros, aquella enorme cosa que los estuvo persiguiendo oscilaba en el aire; una especie de serpiente morada gigantesca… la cual, ahora lo sabían, no era mas que un tentáculo de la enorme masa negra y deforme que desgarraba las paredes de metal como si de papel se tratara. Gaz estaba frente a él, igualmente impresionada pero no temblando. Describir textualmente al ser frente a ellos seria perder la cordura, pero su tamaño era el equivalente al de un avión, con tantos tentáculos de tan diversos tamaños que resultaba ridículo intentar contarlos; era literalmente una bola de carne, cubierta de tantos orificios repulsivos que apenas se distinguían entre ellos; parecía carecer de ojos, y sus movimientos eran torpes y raquíticos.
-La cabra negra…- exclamó Gaz sorprendida-. Jefe del nivel secreto del esclavo del Juego 2… Y de Alone in The Dark… y de Doom…Y de Quake… Y de…
-Si, si, sale en muchos juegos- replicó Gay tembloroso-. Eso queda claro ¿Cómo la matamos según esos?
-Una BFG, un arma plasmática o un amuleto sagrado servirán…- respondió la chica con sarcasmo-. Deja reviso mi inventario, ponle pausa al juego…
-¡Entiendo el sarcasmo!- replicó el chico molesto- ¿Ahora que?
-Tengo una idea…
Gaz tomó a Gay de su gabardina y pateó sus piernas, haciéndolo tropezar; sin soltarlo se giro sobre si misma y arrojó al chico al aire. Gay apenas tuvo tiempo de gritar cuando aterrizo en el suelo de cara. Adolorido se levanto cubriéndose el rostro… teniendo a pocos metros a la masa de carne.
-Mierda…- susurró el chico.
Con esa pequeña palabra, todos los tentáculos se giraron hacia Gay; la mitad de los orificios se curvaron en una clara sonrisa con dientes filosos, demostrando que se trataban de boca. Los tentáculos se lanzaron hacia al niño sin mediar mas acciones.
-¡Maldita niña!- gritó Gay levantándose y empezando a correr.
-Bien, si es peligrosa- puntualizo Gaz con serenidad-. Y también es ciega… Ahora a buscar una forma de salir de aquí…
-¡Gaz!- gritó el chico aterrorizado- ¡Ayúdame!
-¿Dónde quedaba el elevador?
-¡GAZ!
Gaz encontró el elevador, pero cuando se disponía a abordarlo, Gay llego al lugar; apenas voltear, tuvo suficiente tiempo para arrojarse un lado y evitar la embestida destructiva de los tentáculos. Cuando se puso de pie, pudo ver su ruta de salida descartada. Maldiciendo, se puso de pie.
Los tentáculos retrocedieron y en esta ocasión se dividieron en dos grupos, uno apuntando al escurridizo Gay, que seguía corriendo, y otro a la silenciosa Gaz, que observaba a la creatura con interés.
-Supongo que no será tan fácil…- susurró Gaz preparándose para esquivar los tentáculos.
Los tentáculos avanzaron, pero la chica no tuvo la necesidad en absoluto de esquivar nada; frente a ella, el extraterrestre verde se coloco y con su cuatro extremidades creo una barrera eléctrica. Los tentáculos al golpear, retrocedieron acalambrados, mientras Zim, sin mediar más palabras, sacaba dos pistolas y comenzaba su batalla. Zim se adelanto, aun con sus extremidades saliendo de esa extraña mochila, despidiendo electricidad continuamente. Los tentáculos pusieron toda su atención en el ser, al tiempo que la creatura gritaba de forma horrorosa desde todas sus bocas a la vez.
-¡Te maldigo, Irken, te maldigo!- exclamaron las bocas furiosas.
-Esa es mi frase, imbécil…- dijo Zim con rencor- ¡Yo soy Zim! ¡Y solo yo destruiré a estos humanos y comeré sus órganos! ¡Solo yo! ¡El gran Zim!
Los tentáculos arremetieron contra el Irken, quien los esquivo con facilidad; se giro en el suelo y se colocó detrás de unas cajas, dejando caer una especie de mina. Se levantó y salió de su escondite. Los pasos que realizaba con sus extremidades eran terriblemente ruidosos, chipoteando electricidad y encajándose en el suelo de metal, pero eran agiles y precisos, de una forma casi… artística. Los tentáculos destruían con aterradora facilidad el piso y las paredes, pero cada vez que se acercaban a Zim, bastaba con un simple toque de las patas eléctricas para que retrocedieran ennegrecidas y deformadas. Aun asi, no era como si Zim pudiera lograr una victoria con aquello, pero cada cierto tiempo, dejaba caer una de esas especies de minas, procurando hacerlo en un lugar donde la cabra negra no lo atacara.
Mientras Gaz presenciaba la batalla fascinada, Gay llego arrastrándose, con moretones y cortadas, la ropa hecha jirones y lo que parecia ser… cuero cabelludo arrancado. Tomó a Gaz de la bota, la cual lo volteó a ver brevemente antes de patear su rostro.
-Dile a mi papá…
-¿Qué eres Gay?
-¡No soy gay!- gritó molesto el chico- ¡Bueno, si soy Gay! ¡No soy gay pero soy gay!... Maldita sea, mi nombre es gay pero soy heterosexual…
-Claro, marica…- dijo Gaz con indiferencia.
-Zim… ese maldito Zim…- susurró Gay sentándose con dificultad en el suelo- ¿esta peleando por defendernos?
-¿Dónde están sus pólipos?- inquirió Gaz confundida-. Esa cosa la invoco el idiota de tu maestro… ¿Por qué no usa sus creaturas para atacar esta?
-Oye… no veo ningún collar…- comentó Gay forzando su vista.
En efecto, Gaz observo detenidamente a Zim y no pudo notar ni rastro del collar de citas… Ese Zim no era su Zim… ¿Entonces porque la había salvado? ¿Por qué a ella? Lo de Gay había sido una consecuencia, a ella la salvo claramente del peligro. Por Dib nunca haría algo semejante… por ningún humano, hasta donde tenia entendido.
-Entonces no son el mismo…- concluyo Gaz con serenidad.
-Fue un placer, Dib…
-Igual… Rei…
Ambos chicos se abrazaron en silencio cuando algo golpeó a Dib en la cabeza; el chico vio una bola rosa caer al suelo y ambos miraron con interés. En el lodo verde, un puerco comenzó a hundirse…
-¿Un puerco?- pensó en voz alta Dib, alzando una ceja.
-Es un lindo peluche…- dijo Rei levantándolo y limpiándolo lo mejor que pudo con sus manos-. Un poco de esperanza…
-Bueno, supongo que…
Un par de puercos, igual que el primero, cayeron frente a ellos. Ambos voltearon a verse confundidos.
-Ok, esto es extraño…
Cinco puercos más cayeron al lodo.
-Eso ya es tétrico- comentó Rei.
Ambos voltearon a ver arriba. Una lluvia de cerdos los golpeó, llenando rápidamente el espacio en el que se encontraban; antes de que pudiesen siquiera tomar aire, los puercos inundaron el lugar. Dib apretó con fuerza la mano de Rei, a manera de despedida. Entonces se escucho una explosión y los puercos cayeron, permitiéndoles volver a respirar. Se encontraron tirados en el suelo de metal del laboratorio, rodeados de los puercos.
-¡Puercos!- gritó la conocida voz metálica de GIR.
-¿Qué rayos?- exclamó Dib alzando la cabeza.
Gir se encontraba frente a ellos, sosteniendo un puerco en cada mano y con sus ojos brillando en un color rojo intenso. Gir alzó ambos puercos de forma amenazadora; los chicos cerraron los ojos temerosos. Los puercos cayeron flojamente en sus cabezas, haciéndolos apenas agachar la cabeza.
-¡Las traes! ¡Wiiii!
El robot salió corriendo, dejando a un confundido Dib y una sorprendida Rei en el suelo.
-¿Qué fue eso?- preguntó ella.
-Nunca entenderé a ese robot…
-Ahora- dijo Zim con una sonrisa.
Las minas que había colocado, causaron un enorme ruido agudo y horrible que hizo replegarse los tentáculos; rápidamente el Irken tomó a Gaz y Gay, y comenzó a subir entre los destrozos de la plataforma, dirigiéndose a la superficie. La cabra negra permaneció gritando de dolor.
-¡Justin Bieber no! ¡Piedad!- fue lo último que escucho gritar Gaz a la creatura.
Zim saco un pequeño control de su bolsillo y apretó un botón negro; en lo más profundo del laboratorio, las cargas explotaron, activando la erupción del volcán. La lava se elevó con rapidez, chocando en lo más profundo del laboratorio contra las gruesas capas de hielo de los pólipos. Al instante la lava retrocedió, pero el hielo derretido explotó con un ruido agudo, expulsando una nube de vapor que empezó a subir recorriendo el laboratorio y destruyendo todo a su paso.
-¿Qué fue eso?- pregunto Gaz mirando hacia abajo.
-Una erupción de vapor- contestó Zim-. Destruirá al retoño oscuro y a los pólipos… Dejándome como el indiscutible ganador ¡Zim es el ser superior!
-¿Los pólipos no eran tuyos?- inquirió Gay.
Con un rápido movimiento, Zim desgarró una pared e ingresó en el ducto de los elevadores, comenzando a subir gracias a sus extremidades. El vapor aun estaba lejos, pero desde el elevador el eco de su destrucción aumento.
-No, yo nunca usaría algo tan estúpido…
-¿Entonces que haces aquí?- pregunto Gay confundido.
-Debía detenerlos- replicó Zim como si fuera obvio-. Ahora cállate, humano estúpido…
La explosión de vapor ingreso en el elevador, a lo lejos, destruyendo a su paso las paredes y elevando a una velocidad vertiginosa la caja del elevador hacia ellos.
-O-oye… oye Zim…- dijo Gay mirando la caja acercarse- ¿Tendrás modo turbo?
-¿Y tu tienes modo silencio? ¡No cuestiones la genialidad de Zim!
-Oye, enano verde- dijo Gaz quien extrañamente se descubrió intentando ser amable-. Tengo algo importante que hacer el fin de semana… no seria agradable morir antes de eso…
-Entiendo…- asintió Zim con… un poco de docilidad.
Zim siguió elevándose y cuando el elevador estuvo a punto de alcanzarlos, Zim saltó por un hueco; al parecer había sido previamente hecho, pues los saco directamente a una ladera de la montaña. Los tres cayeron en una plataforma de metal, al parecer un puesto de vigilancia, mientras el vapor explotaba por la apertura hacia el cielo. Pedazos de piedra y metal salieron disparados, mientras ellos simplemente miraban tirados en el suelo. Zim se levantó con satisfacción mientras la montaña comenzaba a colapsarse hacia dentro.
-¡Muere creatura del…!
Barba partida entró corriendo a la estancia solo para encontrarse con la cabra negra retorciéndose en agonía.
-¡No más, no más!- rogó la creatura.
-¿Qué?- Barba partida alzó una ceja escuchando la música a su alrededor- ¿Justin Bieber?
Antes de que pudiera reaccionar, un tentáculo de la cabra negra lo golpeó, mandándolo directo a un elevador abierto.
-Ugh… pero que daño…- susurró el hombre.
Una explosión se escuchó y barba partida miró alrededor. Sin poder reaccionar, el vapor golpeo el elevador, expulsándolo a través del conducto a una fuerza increíble…
El elevador salió destruyendo parte de la montaña y cayendo justo a pocos metros detrás de Zim y compañía, fue Gay el único interesado en voltear a ver el elevador. Gaz simplemente observaba con interés al extraterrestre quien tenía los brazos cruzados con satisfacción mientras parte de la montaña colapsaba sobre si misma. Zim volteó a ver a Gaz brevemente y extrañamente su comportamiento se volvió errático y nervioso, sonrió con vergüenza y simplemente se rasco la cabeza.
-Eh… hola…
-Hola…
-¿Así que… vives por aquí?- preguntó Zim sonriendo.
-No…- respondió ella alzando una ceja.
-Oh… entiendo…- Zim se rasco la cabeza-. Um… bonito día ¿No crees?
-Un día horrible en un lugar horrible- dijo la chica con ligereza- ¿Dónde esta papá?
-El profesor membrana debe estar al pie de la montaña- dijo Zim con ligereza-. Por supuesto, no esta enterado de que sus hijos estén aquí.
-Bien, entonces no tendré porque golpearte- comentó Gaz con tranquilidad- Mmm… por cierto… ¿No tendrás un collar igual a este?
-El collar quedo en…
Mini-alce llego justo a tiempo para dar un golpe en la cabeza a Zim; el Irken volteó a verlo interrogativo, pero al instante comprendió.
-No, no, nunca he visto esa cosa…- dijo Zim rascándose la cabeza-. Eh…. Nos vemos…
-Hola amo, traje chocolate- dijo Gir masticando.
-Son piedras volcánicas, Gir…
-¡Piedras! ¡Son crujientes!- dijo Gir riendo.
-Vámonos- ordenó Zim girándose.
-Nos vemos… Zim…- dijo Gaz con tranquilidad.
-Eh… si, claro, cuando te conquiste.
Ante el comentario Gaz se sonrojó… pero pronto dejo esa idea detrás. No tenia el collar, no era Zim. No lo era. Zim llamo a su nave y la abordó, seguido de mini-alce y Gir. La nave despego con rapidez antes de que ella pudiera agregar nada.
Los puercos los cubrieron en la mayor parte de la explosión, donde por azares del destino, también fue una de las pocas partes del laboratorio que no quedaron destruidas; los otros dos equipos de la sociedad de los ojos cansados fueron los encargados de poner a salvo a los civiles tan pronto y se dieron cuenta de su evacuación. Debido al anonimato de la sociedad de los ojos cansados, Dib y Gaz tuvieron que abandonar el lugar sin ver a su padre, para mantener todo en secreto. Nadie vio la dirección que la nave de Zim tomó, ni pudieron comprobar la culpabilidad del extraterrestre, pero hubo testigos que vieron al extraño robot de Zim ser quien evacuaba a las personas de la montaña.
Subieron a las naves de la sociedad, donde todos estaban siendo atendidos por los medicos en turno; Gaz y Rei estaban en un compartimento, mientras Dib y Barba partida estaban en otra. Gay en esos momentos se encontraba inconsciente.
-No tenia el collar…- comentó Barba Partida con simpleza.
-Pero señor, tiene que entender…
-No tiene el collar, Dib- replicó molesto el hombre-. Si mañana Zim se presenta con el collar, será una prueba concluyente de que no son el mismo Zim… Tu hermana tiene una absoluta razón en eso…
-Señor, creo que es un poco…
-¿Pones en duda mi autoridad, palomilla?
-No, señor- respondió el chico con resignación.
-Bien, porque me duele la cabeza…- dijo el hombre rascándose la cabeza, donde un pedazo de tuvo sobresalía en su oreja izquierda.
Mientras tanto Rei permanecía en silencio mientras una enfermera colocaba ungüento en las zonas irritadas, observando avergonzada a Gaz, con cierto temor; por su parte la chica se encontraba perdida en sus pensamientos y posiblemente fuera la que había recibido menos daño físico que los demás. Miraba por la ventana, preguntándose el porque de la extraña actitud del extraterrestre… pero sobre todo, el que debería hacer ahora que estaba segura que Zim y Zim no eran el mismo Zim…
-Eh… Gaz?- llamó Rei con nerviosismo.
-¿Si?- preguntó Gaz sin voltear a ver la niña.
-Yo… digamos que alguien quisiera salir con tu hermano…
-Pregúntaselo a alguien que le importe- replicó Gaz poniéndose de pie y entrando al baño-. Maldita bola de locos…
Rei dio un suspiro mientras sonreía sonrojada. Le agradaba Dib en serio, aunque fuera un poco loco, y eso de un miembro de los ojos cansados era mucho decir.
-Jeje… es lindo… y dijo que tengo hermosas piernas…- rió la chica con algo de vergüenza antes de que la enfermera comenzara a ponerle las vendas en las heridas.
-Misión cumplida…- suspiró Zim dejándose caer en el sillón, de vuelta a su cuerpo humano.
-Aun falta preparar la cena- puntualizó Gir sacando la lengua.
-A la mierda…- dijo Zim con una sonrisa en el rostro-. Yo, el gran Zim, he derrotado a los pólipos flotantes, un retoño oscuro, a Dib y sus estúpidos compañeros, salvándolo junto con su adorable hermana.
-¡Gir salvo a Dib!- dijo el robot corriendo en círculos- ¡Lucy no estará triste!
-Y lo tomare en cuenta Gir- comentó Zim apenas alzando la cabeza-. Pero ahora estoy muy cansado… demasiado…
-Bien, veré la tele…- dijo Gir sacando la lengua- ¡La rosa de Guadalupe!
-¿Cómo te puede gustar eso?
-¡Me hace sentir mas listo!- rió Gir corriendo al televisor.
Zim permaneció acostado en el sillón, con una gran satisfacción; técnicamente, su cuerpo humano no tenia en absoluto nada de cansancio, todo el desgaste era simplemente mental. Sin embargo, se tomaría un merecido descanso; por supuesto, mañana haría un informe completo a sus altos, pero por el momento aquello era prescindible. Por su parte, la computadora no dejo de tomar en cuenta que Zim no tenia porque volver a su cuerpo humano fuera del horario de escuela; lo agregó al registro y permaneció en silencio.
Gaz se recostó en su cama, con sus pensamientos alborotados; Zim era humano, Zim podia convivir con normalidad con cualquier otro humano. Su Zim y el Zim de Dib eran diferentes personajes. No se dio cuenta, pero la chica sonreía con satisfacción antes de caer en un profundo sueño.
Fin Capitulo 06
Corenote:
Un siguiente capitulo de este fic, muy intenso para finalizar lo que seria la primer saga que sirve como introducción a la historia; si invader Zim hubiese continuado, esta vendría siendo lo que yo considero la trilogía de inicio a la tercera temporada. En fin, espero que les haya gustado, aunque contiene menos humor que los capítulos anteriores, aun así mantiene su esencia y dinamismo, el cual confió sepan apreciar si ya leyeron los capítulos anteriores y este a su vez.
En ocasiones me es difícil continuar con un capitulo nuevo porque… bueno, no soy Jhonen Vazquez. Pero para hacer una obra de la que me sienta orgulloso, no solo quiero, NECESITO conservar la esencia de Invader Zim ¿Dónde esta mi identidad entonces? En el Gore y el erotismo… Mis lectores asiduos ya lo saben, así que no tengo porque esconderlo xD…
Hago esta aclaración porque próximamente podría haber escenas Gore, eróticas y de contenido para público maduro… Aun así, estoy seguro de conservar la esencia del fic y mantenerlo hasta el final. Muchos me han pedido adaptar los capítulos "inéditos" de Invader Zim, incluyendo la película de "Invader Dib"… Bueno ¿Ustedes que opinan? ¿Les agrada la idea para el fic? Dejen sus comentarios y sugerencias, nos leemos pronto y espero hayan disfrutado de este capitulo tanto como yo disfrute escribirlo… hasta luego!
