Author's notes: *Must resist the urge to choke Nano-chan after reading this chapter* *sigh* I do apologize for this chapter is kind of cute, well that's it until the very end, donde todo se arruina and you will want to choke Nano-chan and ferret face, so please count to 10 and please refrain yourselves and do no hate our Nano-chan but you CAN hate ferret face all you want, I wouldn't mind that at all. *evil smile*

Disclaimer: I do NOT own Mahou Shoujo Lyrical Nanoha and its characters, nor do I own the plot, the plot belongs to Nicholas Sparks and MSLN belongs to Masaki Tsuzuki. Despues de 14 chapters todavia no gano la loteria *sigh* So I still can't buy all the Nanoha characters, sad I know.


Chapter 14

Aunque las dos fueron a trabajar el lunes, los dos días siguientes Fate y Nanoha pasaron juntas todos sus ratos libres. Hicieron el amor el lunes por la mañana antes de ir a trabajar, almorzaron en un pequeño bar regentado por una familia en Morehead City, y aquella tarde, puesto que Arf ya se sentía mejor, salieron a pasear por la playa con los dos perros, cerca de Fort Macon.

Mientras caminaban cogidas de la mano, Zafira y Arf deambulaban por la playa delante de ellas como dos viejas amigas que se hubieran acostumbrado a sus diferencias. Cuando Zafira se ponía a perseguir charranes y a embestir bandadas de gaviotas, Arf seguía su paseo con paso tranquilo, actuando como si no quisiera tener nada que ver. Después de un rato, Zafira se daba cuenta de que Arf no estaba a su lado y retrocedía a su encuentro, y los dos se ponían a trotar juntos y felices hasta que Zafira perdía de nuevo el mundo de vista y otra vez se repetía la escena.

—Se parecen a nosotros, ¿eh? —remarcó Nanoha mientras le estrujaba cariñosamente la mano a Fate—. Uno siempre en busca de aventura, y el otro conteniéndose.

—¿Cuál de ellos soy yo?

Nanoha rió y apoyó la cabeza en su hombro. Fate se detuvo un momento y la estrechó entre sus brazos tiernamente, sorprendida y asustada por la fuerza de sus sentimientos. Pero cuando Nanoha alzó la cara para besarla, sintió que sus temores se disipaban y se trocaban en un creciente sentimiento de plena satisfacción. Se preguntó si todo el mundo que estaba enamorado sentía lo mismo.

Después, realizaron una parada en el supermercado. Ninguna de las dos tenía hambre, así que Fate compró los ingredientes para preparar una ensalada con pollo y picatostes. En la cocina, asó el pollo y observó a Nanoha mientras ella lavaba las hojas de lechuga en el fregadero. Acurrucadas en el sofá después de la cena, Nanoha le contó a Fate más cosas acerca de su familia, despertando una mezcla de simpatía hacia Nanoha y rabia hacia su madre por no ser capaz de reconocer a la mujer increíble en que Nanoha se había convertido. Aquella noche se quedaron tumbadas y abrazadas hasta pasadas las doce.

El martes por la mañana, Fate estaba a su lado justo en el momento en que Nanoha se despertó.

—¡Uf! ¿Ya es hora de levantarme? —Nanoha entreabrió un ojo.

—Creo que sí —murmuró Fate.

Se quedaron tumbadas cara a cara sin moverse, antes de que Fate sugiriera:

—¿Sabes lo que me apetece? Café recién hecho y un bollo de canela.

—Mmm... ¡Qué pena que no tengamos tiempo! He de estar en la consulta a las ocho. No debería haberme quedado despierta hasta tan tarde anoche.

—Cierra los ojos y formula el deseo con todas tus fuerzas y quizá se cumpla.

Demasiado cansada para hacer nada más, Nanoha hizo lo que Fate sugería, pidiendo poder quedarse un par de minutos más en la cama.

—¡Ta-da! —Oyó que Fate exclamaba.

—¿Qué? —murmuró, desconcertada.

—Tu café. Y tu bollo de canela.

—No me tortures. Estoy hambrienta.

—Pero si lo tienes aquí. Mira hacia el otro lado y lo verás.

Nanoha tuvo que hacer un esfuerzo para sentarse y entonces se le hizo la boca agua al ver dos humeantes tazas de café y unos apetitosos bollos de canela en una bandeja sobre la mesita de noche.

—¿Cuándo has..., quiero decir, cómo...?

—Hace unos minutos. —Fate sonrió socarronamente—. De todos modos, estaba despierta, así que me he acercado a la panadería.

Nanoha asió las dos tazas y le pasó una a Fate, sonriendo.

—Te besaría ahora mismo, pero esto tiene pinta de estar muy rico y me muero de hambre. Ya te besaré luego.

—¿En la ducha, quizá?

—Tú y tus sutilezas, ¿eh?

—Oye, no me regañes, que acabo de servirte el desayuno en la cama.

—Lo sé —respondió Nanoha mientras le guiñaba un ojo. Acto seguido tomó el bollo—. Y pienso disfrutar de este desayuno.

El martes por la tarde, Fate llevó a Nanoha a navegar con la barca y juntas contemplaron el atardecer sobre las aguas cerca de Beaufort. Nanoha había estado callada desde que había regresado del trabajo, y por eso Fate había sugerido aquel plan; era su forma de intentar relegar la inevitable conversación que sabía que tenían que abordar.

Una hora más tarde, sentadas en la terraza de Fate con Arf y Zafira tendidos a sus pies, Fate finalmente sacó el tema a colación.

—¿Qué pasará ahora? —preguntó.

Nanoha hizo rotar el vaso de agua en sus manos.

—No estoy segura —contestó en voz baja.

—¿Quieres que hable con él?

—No es tan sencillo. —Nanoha sacudió la cabeza—. Me he pasado todo el día devanándome los sesos y todavía no estoy segura de lo que voy a hacer, ni tan sólo de lo que le voy a decir.

—Pero piensas contarle lo nuestro, ¿no?

—No lo sé. De verdad, no lo sé. —Se giró hacia Fate con los ojos llenos de lágrimas—. No te enfades conmigo. Por favor, no te enfades. Créeme si te digo que sé cómo te sientes, porque yo me siento igual. En estos últimos días, has hecho que me sienta... viva. Me haces sentir atractiva, inteligente y deseada y, por más que lo intento, sé que nunca seré capaz de expresarte lo mucho que eso significa para mí. Pero por más intensa que haya sido nuestra relación, por más enamorada que esté de ti, somos dos personas distintas, y tú no te estás enfrentando a la misma decisión que yo. Para ti es fácil: nos queremos, así que deberíamos estar juntas. Pero para mí, Yuuno también es importante.

—¿Y qué hay de todo lo que me dijiste? —preguntó Fate, intentando que su tono no delatara su miedo creciente.

—Yuuno no es perfecto. Lo sé. Y también sé que las cosas no van muy bien entre nosotros. Pero no puedo evitar pensar que también es culpa mía. ¿No lo ves? Con él, tengo algunos de esos sueños respecto al futuro, pero contigo... no los tengo. Y si le das la vuelta a la ecuación, ¿crees que todo esto habría sucedido? ¿Qué pasaría si yo hubiera esperado casarme contigo, pero con él sólo me hubiera permitido disfrutar del momento? Tú no me habrías dirigido la palabra y probablemente yo no habría querido que lo hicieras.

—No digas eso.

—Pero es cierto, ¿no? —Sonrió, apenada—. En eso estaba pensando hoy, aunque me duela aceptarlo. Te Amo, Fate, de verdad, te Amo. Si interpretara que lo que ha pasado entre nosotras ha sido únicamente un devaneo de fin de semana, me olvidaría de la cuestión y volvería a imaginar un futuro con Yuuno. Pero no será tan fácil. Tengo que tomar una decisión entre ustedes dos. Con Yuuno, sé lo que puedo esperar. O, como mínimo, creía saberlo hasta que apareciste tú.

Pero ahora...

Nanoha hizo una pausa, y Fate se fijó en su pelo, que se mecía ligeramente por la brisa. Nanoha se abrazó a sí misma, con semblante triste.

—Sólo hace unos días que nos conocemos y, mientras estábamos en la barca, no he podido evitar pensar con cuántas mujeres habrás salido a pasear en barca. Y no es que esté celosa, sino me preguntaba por qué motivo no funcionaron tus relaciones anteriores. Y entonces me he empezado a cuestionar si sentirás lo mismo que ahora sientes por mí en el futuro, o si esta atracción también se acabará, como con todas tus relaciones pasadas. Por más que creamos que nos conocemos, no es cierto. O por lo menos, yo no te conozco. Lo único que sé es que me he enamorado de ti y, nunca antes, en toda mi vida, había estado tan aterrorizada por nada.

Nanoha se calló. Fate permaneció en silencio, permitiendo que las palabras penetraran antes de decir nada.

—Tienes razón —admitió—. Tu decisión es diferente a la mía. Pero te equivocas si crees que para mí no ha sido nada más que un devaneo. Quizá sí que empecé por esa línea, pero... —Le cogió la mano—. Ha acabado de un modo completamente distinto. Los días que he pasado contigo me han enseñado lo que realmente me falta en la vida. Cuanto más rato pasábamos juntas, más podía imaginar que nuestra relación tenía futuro. Nunca antes me había sucedido y no estoy segura de si me volverá a pasar. Jamás había estado enamorada de nadie hasta que apareciste tú (por lo menos, nunca había conocido el amor verdadero). No de este modo, y sería una idiota si te dejara escapar sin luchar por ti.

Fate le acarició el pelo, totalmente abatida.

—No sé qué más puedo decirte, a no ser que puedo imaginarme pasando el resto de mi vida contigo. Sé que parece una locura. Sé que únicamente estamos empezando a conocernos y también debo admitir que lo que he hecho probablemente sólo te empuje a pensar que estoy loca, pero jamás he estado más segura de algo en mi vida. Y si me das una oportunidad (si nos das una oportunidad) me pasaré el resto de mi vida demostrándote que has tomado la decisión correcta. Te Amo, Nanoha. Y no sólo por cómo eres, sino por cómo me haces pensar que «podemos» ser.

Durante un largo momento, ninguna de las dos dijo nada. En la oscuridad, Nanoha podía oír los grillos cantando entre la hierba. Su mente daba vueltas como un torbellino —quería escapar y a la vez quería quedarse para siempre—. Sus instintos opuestos eran un reflejo del lío imposible de desenredar en el que se había metido.

—Me gustas —se sinceró Nanoha. Entonces, al darse cuenta de que eso podía haber sonado insustancial, se apresuró a añadir—: Y también te Amo, por supuesto, pero espero que ya lo sepas. Lo que intentaba decirte es que me gusta cómo hablas. Me gusta saber a qué te refieres realmente, cuando dices algo. Me gusta poder distinguir entre cuándo hablas en serio o cuándo hablas en broma. Es otra de tus entrañables cualidades. —Le propinó una palmadita afectuosa en la rodilla—. Y ahora, ¿te importa si te pido un favor?

—En absoluto.

—¿Sea lo que sea?

Fate dudó.

—Sí..., supongo que sí.

—¿Me harás el amor? ¿Y no pensarás que quizás es la última vez que lo hacemos?

—Me estás pidiendo dos favores.

Nanoha ni se esforzó en contestar. En vez de eso, le ofreció la mano. Mientras caminaban hacia la habitación, esbozó una sonrisa casi imperceptible. Finalmente estaba segura de lo que tenía que hacer.


Author's notes part 2: *Yells at Nanoha* Noooo, Nano-chan don't ruin your own moment, you big idiot, Fate-chan is being all romantic to you and you do this to her, like I don't like this chapter too much and those of you who wants to choke Nano-chan please get in line behind me...

Medio cortito this chapter no? Y como este chapter no me gusto, voy a subir chapter 15 tomorrow or maybe tonight. *winks*

Next chapter things are going to change BIG TIME, so get ready for the change.

Mi historia recomendada del dia hoy es "La mujer que no soñe jamas" adaptada por Ishtar4. Me parecio muy tierna la historia.

Ki-chan: Siento mucho tener que borrarte esa sonrisa con este chapter, I was also so happy when I read the previous chapter but *sobs* I don't like this Nano-chan no more, she is the biggest dummy ever, *glares at Nano-chan* pero las buenas noticias es que esta es una NanoFate story so do not fear, ferret face is going away very, very soon, el mini-lemon me puso muy nerviosa, pero bue, I was just adapting this story y no me parece que tu story sea a disaster XD me parece super linda y me gusta bastante. Nice pic of Shinya Banba/Mahiru Banba and Hooray! for Akuma no Riddle.

Shisuki27: I'm really sorry about this horrid chapter, tomo mucho tiempo en por fin llegar a la parte que todos deseabamos pero along came this chapter *sighs* si yo tambien quiero ver la reaccion de Ali-chan, yo me imagino que ella va a decir something like "what took you so long?" XD De nuevo sorry for this chapter and don't worry the next chapter is coming soon.

Aili.w:This Nano-chan is a sneaky person, ella se preparo para todo y cuando digo todo es todo, I mean candles in her room, como dijo Ki-chan las velas y demas preparaciones no aparecieron por arte de magia XD Nano-chan you sneaky white devil XD y como dijiste tambien me encanto como Nano-chan manejo esa llamada, lo ideal hubiese sido que pretendiera que habia estatica o que no le podia oir XD and I'm so sorry about this chapter.

Kano chan: Hey, hey Kano chan, guess what? Tu me sigues en Tumblr, my blog's name is reinakonanofate usualmente posteo NanoFate pics and Reinako pics too my 'cover' pic is NanoFate with Vivio-chan all of them wearing kimonos, imagine my surprise when I was looking for your blog and finding out that you already follow my humble blog. Sorry Kano chan *sobs* ferret is not gone...ummm...yet. Kannazuki no miko si claro que lo conozco y me gusto, claro que me confundi un poco, pero si me gusto, I'm dying for them to make an Anime about Citrus, has leido Citrus?

Maho-san: Verdad? LOL! Nano-chan you little white devil you. Y por fin dejo de escuchar esa voz metiche pero lo malo es que solo duro un solo chapter, ( bueno hasta el momento ) Bwahahahahaha me hiciste reir rata peluda XD pero siento que te decepcioné con este chapter, I'm sorry, I'm going to upload the next chapter tonight or tomorrow so ferret face se vaya lejos muy lejos.

Takamachi-chan: *Sobs uncontrollably* Where are you? Ya me hacen falta tus stories especially 'sobreviviendo junto a ti'

Recuerden que a partir del siguiente chapter las cosas van a cambiar drasticamente, asi que get ready...

*Gets in line to smack Nano-chan for being a big dummy* SMACK!

Chapter 15 preview...

Ya había oscurecido cuando Nanoha aparcó el coche al lado de su casa. Fate recordaba la seriedad con que la miró cuando se apeó del auto. Sin una palabra, ella se sentó a su lado en los peldaños del porche. Arf se le acercó y empezó a hacerle carantoñas con el hocico. Nanoha le pasó la mano por el pelaje, acariciándola distraídamente.

—Hola —la saludó Fate, rompiendo el silencio.

—Hola. —Su voz sonaba fatigada.

—Creo que he encontrado familias para todos los cachorros.

—¿Sí?

Fate asintió, y las dos se quedaron sentadas juntas sin hablar, como dos personas a las que no se les ocurría ningún tema de conversación.

—Siempre te amaré —confesó Fatel, buscando sin éxito las palabras adecuadas para animarla.

—Te creo —susurró Nanoha. Enlazó el brazo con el de Fate y apoyó la cabeza en su hombro—. Por eso estoy aquí.