Hoy los desmoralizaremos con...
El esclavo del juego III
-¡Giiiiiir!- la voz retumbo furia en toda la casa- ¡Giiiir!
Un perro verde estaba tirado en el tapete de la sala, mirando la tele con atención mientras masticaba su propia pata. Zim entró furioso a la habitación, localizando inmediatamente a su ayudante; estaba en su cuerpo humano, una costumbre que cada vez se estaba arraigando más en el extraterrestre.
-Gir, insolente robot- exclamó Zim furioso-. Llevo media hora llamándote y ni siquiera me contestas, por no mencionar que deberías salir corriendo ¡Hasta donde tu amo se encuentre!
-¿Me llamabas?- preguntó el robot sorprendido-. Pensé que practicabas tus gritos maniáticos.
-No, Gir... eso es los jueves después de la escuela- replicó Zim molesto-. Sea como sea, necesito de tu ayuda.
-¿Quieres waffles?
-¡No quiero ver un waffle más en mi vida! Lo que necesito es que me expliques porque hay tres cerdos en la casa... comiéndose los sillones!
Zim apunto hacia la sala contigua, donde tres cerdos de pequeño tamaño masticaban un sillón bastante destrozado. Uno de ellos eructó, arranco un pedazo de tapicería y volvió a eructar.
-¡Adopta un cerdo!- gritó Gir-. Es el día de adoptar un cerdo.
-¡¿Y eso qué importancia tiene?!
-Dale un hogar a un cerdo desamparado para mantener el ecosistema limpio de tocino- explicó Gir con solemnidad-. El exceso de tocino causa hipertensión, diarrea y pérdida de memoria...
-¡Todas esas cosas harían mas fácil conquistar la tierra!- replicó Zim furioso-. Excepto... excepto la diarrea, eso es muy inconveniente. Quitaría el mérito de hacer que los sucios humanos ensucien sus pantalones si de todos modos ya los iban a ensuciar.
-¡Cerdo!- Gir arrojó un cerdo al rostro de Zim.
El chico trastabillo y cayó de espaldas, mientras el cerdo salía corriendo de vuelta a devorar el sillón. Se levantó furioso, con el rostro lleno de sudor de cerdo.
-¡Estás loco!
-Un poquito...- respondió Gir cruzando las manos con vergüenza.
-¡Aggh! A veces pienso que tu tecnología es demasiado avanzada para mí, pero los altos me confiaron su modelo más único así que no puedo decepcionarlos.
-¡Un beso puerco!- Gir restregó al cerdo contra el rostro de Zim.
-¡GIR! ¡YA BASTA!- Zim dio un firme golpe al cerdo, quien cayó al suelo y salió corriendo a esconderse detrás de la televisión- ¡¿Porque esa obsesión con los puercos?!
-Es que quiero ponerme bien puerco- respondió Gir.
-¿Que se supone que significa eso?
-No-lo-se- deletreó Gir antes de soltar una carcajada.
Zim se giró furioso, dispuesto a dejar la habitación cuando...
-Y ahora, los ganadores del sorteo "adopta un puerco y mata puercos". La promoción especial que les regala en exclusiva el esclavo del juego 3...- la voz del presentador llego desde el televisor.
-Ese nombre me suena- dijo Zim pensativo.
-Es el juego favorito de Lucy- declaró Gir abrazando un puerco cercano-. Se lo cambiaste cuando le robaste su riñón...
-Eh... no, eso no lo recuerdo- dijo Zim nervioso-. Pero es interesante... ¿te dieron boletos?
-Sí, cinco- dijo entregando los papeles.
-¿Uno por cerdo?
-Si
-Solo hay tres cerdos...
-Es que teníamos hambre...
-¿Lo cerdos también?- preguntó Zim sorprendido.
-Si... el tocino es mejor recién hecho y con cereal- dijo Gir con solemnidad.
-En ocasiones me sorprende tu maldad...- susurró Zim viendo los boletos.
-Y los ganadores son...- dijo el presentador con una sonrisa-. El 43e21, 26e14, 42e31...
-¡Ese! Ese es el mío- dijo Zim con triunfo-. Espera... ¿de qué me sirve ese sucio traste de poca tecnología y entretenimiento burdo?
-Puedes regalárselo a Lucy... ¡O venderlo por más cerdos!
-Mmm... Es buena idea.
-¿Los cerdos?- preguntó Gir emocionado.
-No, Lucy... digo, Gaz- exclamó Zim pensativo-. Podría... podría usarlo como cebo. Ella vendría a la casa por el esclavo del juego y yo... eh... ¡Conquistare la tierra!
"Vaya, eso escalo rápido" decía un letrero cargado por mini-alce.
-¡Mini-alce! De hecho, tenía tiempo sin verte- dijo Zim pensativo- ¡¿Cómo van los preparativos?!
"Preparándose"
-Y aun así, fue una mejor respuesta que las de Gir- suspiró Zim-. Ayúdame, necesito un plan para atraer a Gaz con ese eslabón del fuero.
"¿Esclavo del juego?"
-Exactamente eso dije- replicó Zim molesto.
"Puedes invitarla a una cita"
-Define cita- ordenó Zim.
-Sí, amo- dijo Gir con ojos rojos e ingresando inesperadamente a la conversación-. Es el acto de cortejo entre dos individuos, con fines románticos para asegurar una futura pareja sea con o sin fines reproductivos.
-¡¿Romance?!- el rostro de Zim se sonrojo-. Que tontería, Gir. Los Irken no necesitan sentimientos inútiles como el amor...
-¡Puerco!- dijo Gir estampando un cerdo en el rostro de Zim.
-¡GIR!
-Te digo que sí, Sirena, tengo mi casa llena de pruebas irrefutables de la irrefutabilidad extraterrestre de Zim- declaró Dib con vehemencia.
-¿Porque no las llevas al cuartel?
-Siempre que salgo con una prueba de mi casa, Zim termina descubriéndolo y destruyendo todas las pruebas- dijo Dib cruzando los brazos con enojo-. Es como si un ser omnipresente lo protegiera...
-¿Dios?
-¡Es un alíen! Ninguna deidad terrestre podría estar de su lado.
-A menos que la deidad sea de origen extraterrestre- replicó ella sonriendo.
-¿Panspermia?*
-Nunca podríamos saberlo.
-Es deprimente- dijo Dib-. Aun así, hemos ganado nuestro propio derecho a existir, sin atarnos a ninguna raza.
-No niego eso- respondió con una sonrisa-. Pero está bien, supongo que puedo aceptar tu extraña cita...
-¡¿Cita?!- repitió Dib sorprendido.
-¿No es una cita?- preguntó Rei sonrojada.
-¡Nada de eso!- negó Dib asustado-. Es solo... solo estamos... las pruebas! ¡Serás testigo de las pruebas más increíbles de existencia extraterrestre!
-Todo sonaba bastante romántico hasta que empezaste con tus locuras- suspiró con decepción.
-¡No estoy loco!
Los chicos caminaban hacia la escuela, platicando amenamente. Al frente estaban ellos, mientras unos metros por detrás caminaba Gaz, quien golpeaba de forma aburrida una piedra en el camino. Las cosas habían cambiado mucho en la última semana, y si bien estaba acostumbrada a meterse en problemas por culpa del loco de su hermano, el rumbo que estaban tomando los eventos últimamente no le agradaban demasiado. No podía dejar de pensar en el rarito de Zim, y todo solo porque había aclarado su piel y crecido unos cuantos centímetros ¿Es que era tan superficial? Hasta ese momento, pensaba que no podía importarle menos la apariencia de alguien, pero lo cierto es que la forma en la pensaba de Zim no tenía nada que ver con lo que pensaba hacia unos pocos días atrás. Y todo por... porque? Ese era el problema, no entendía porque le pasaba eso y mientras no lo supiera no podría darle solución alguna.
Patada a la piedra, paso, paso, patada a la piedra, pasó, paso. Patada a la piedra, paso... pies? Alzó la mirada para encontrarse de frente con Zim, quien le sonreía de forma tímida. Le pareció bastante guapo en ese momento.
-Zim...- exclamó Gaz sorprendida, aunque su rostro permaneció inalterable.
-Hola... hola Gaz- dijo Zim nervioso.
-Me estorbas- dijo Gaz con frialdad.
Zim se hizo a un lado, y Gaz continuo caminando. El chico camino a su paso en silencio, cosa que molesto a Gaz. Cada vez que quería dejar de pensar en él, se lo topaba de frente.
-Eh... Gaz...- Zim agacho la cabeza un poco decepcionado de la frialdad de la chica- ¿Qué tal... la... la tarea de matemáticas?
-No voy a pasarte ninguna tarea, Zim- replicó Gaz con frialdad, esperando ahuyentar el chico.
-Ja, Zim no ocupa ayuda de un... de un...- se detuvo a medio de su discurso, se rasco la cabeza y volvió a hablar-. Yo también hice la tarea...
-¿Te sientes bien?- inquirió ella sorprendida de la actitud de Zim.
-No del todo- admitió el chico-. Siempre que estoy cerca de ti, me siento raro... ¿Tienes alguna clase de disruptor sonoro activo?
-No...- replicó Gaz sonrojada, pero no pudo evitar soltar una pequeña carcajada.
Gaz se detuvo y miró fijamente a Zim.
-¿Realmente eres humano?
-¡Por supuesto!- respondió Zim alarmado.
-Eres un idiota...- dijo Gaz volviendo a caminar. Zim agacho la cabeza con tristeza, pero entonces Gaz agrego-. Empiezas a caerme bien...
-¿En serio?- sonrió Zim con ilusión-. De hecho... de hecho, acabo de ganar un concurso, sabes?
Gaz no volteó a verlo ni le tomó la más mínima importancia.
-Y yo... gane... bueno, gane este nuevo juego en exclusiva- dijo Zim nervioso-. El embalse de negro...
-Suena como algo que ninguna chica quisiera ver- replicó Gaz con asco-. Incluida yo...
-No, no, no- Zim hizo memoria-. Es el... el esclavo del juego 3!
Gaz se paró en seco y volteó a verlo, abriendo los ojos sorprendida.
-¿El esclavo del juego 3? ¿El juego que sale a la venta hasta dentro de un mes? ¿El de puntuación perfecta en eurogamer?
-Eh... supongo que debe ser el mismo- dijo Zim confundido-. Y yo... bueno, pensaba estrenar el juego.
-Eres un suertudo- dijo Gaz.
-¿Quisieras venir a mi casa después de clases?- preguntó Zim-. Yo sé que ese juego te gusta mucho y...
-¡Si!- gritó Gaz con desesperación-. Claro que iré, Zim!
-Me... me alegro- sonrió Zim.
Gaz se sonrojo y le dio la espalda.
-¡Esto no es una cita!
-¡No!- replicó Zim sonrojándose- ¡De ninguna forma!
-¡Bien!
-¡Pues bien!
Ambos llegaron a clases.
La nave avanzaba veloz en la inmensidad del universo, con un trayecto recto y una velocidad constante. La pantalla de la nave se ilumino, con símbolos Irken.
-Tiempo estimado de llegada- ordenó una voz femenina en el asiento del piloto.
-Equivalente a dos días terrestres- respondió la computadora.
-Localiza a Zim- ordenó.
-Zim... zim se encuentra- la computadora guardo silencio-. La ubicación de Zim es inconclusa.
-¡¿Que?!
-Se reciben datos del Pak del sujeto, pero no son consistentes con los parámetros Irken.
-¿Zim está muerto?
-Negativo, el Pak Irken iniciaría el protocolo de autodestrucción tras la muerte de su sujeto anexo- respondió la computadora-. La señal muestra una integridad del 99% en el Pak. Zim se encuentra vivo.
-Bien, supongo que será un fallo en el Pak defectuoso de ese defecto- replicó la voz con diversión-. Tendré que buscarlo yo misma cuando llegue... y cuando lo haga...
La fémina soltó una carcajada malévola. La nave ingreso al sistema solar. En escasos dos días estaría llegando al centro del mismo, donde se encontraba ese problemático planeta tierra...
Zim tuvo un escalofrió. Gaz volteó a verlo brevemente. Se encontraban en el salón de clases.
-¿Tienes frio?- preguntó Gaz sorprendida.
-No... solo sentí... cañangas ñangas- dijo temblando brevemente-. Como si mi sque... mi corazón, digo. Mi corazón se siente inquieto.
Gaz se sonrojo y se giró.
-Idiota...- susurró mientras continuaba escribiendo apuntes en su cuaderno. O eso podría pensar la mayoría; en realidad estaba dibujando calaveras.
Dib vigilaba de reojo a Zim y como cada vez era más común encontrarlo hablando con Gaz, y eso no le agradaba ¿El Irken había logrado lavar el cerebro de su hermana? Una vez lo había intentado el mismo, y duro dos meses en el hospital con un brazo roto y casi perdió el ojo derecho. Afortunadamente su padre había inventado un robot medico bastante eficiente hacia solamente dos semanas antes. Nunca pudo dejar de preguntarse si Gaz lo hubiera golpeado igual de no haber existido el robot médico del profesor membrana.
-Es denominado Doppelganger- dijo la señorita Bitters escribiendo en el pizarrón-. No existe una traducción literal cercana, pero como ya dije, se puede acercar a "doble de cuerpo". Un ser maligno de otra dimensión que...
-Señorita Bitters- Dib alzó la mano.
-Sí, Dib?
-¿Cuándo será el examen de Yogshototeria?
-Mmm...- la anciana volteó a ver el calendario. Se suponía que ya estaban en las últimas semanas de clases-. En realidad no está programado... creo que por lo pronto todos están reprobados.
-¡¿Que?!- la clase entera se quejó.
-Muchas gracias, Dib- dijo Zita mirándolo con rencor.
-Yo... yo...- Dib agacho la cabeza avergonzado.
-No puede reprobarme!- dijo Zim poniéndose de pie- ¡Yo repruebo su reprobación!
-¡Yo repruebo tu reprobación de mi reprobación!- replicó la maestra irritada.
-¡Nooo!- dijo Zim con pesar-. A ganado esta vez... pero no será la última!
Gaz soltó una pequeña carcajada mientras Zim se sentaba con un gesto de enojo.
-Zim...- susurró Gaz al chico.
-¿Si?- Zim volteó a ver a la chica.
-Nada...- rio la chica volviendo a dibujar.
Por alguna razón incomprensible para ninguno de los dos, ambos soltaron una carcajada. Dib observaba a Zim con desprecio desde su asiento. Gaz sabía que era estúpido, que se estaba portando como una boba, pero mientras Zim le sonriera... no le importaba en absoluto.
Al salir de la escuela, fueron directamente a casa de Zim. Por un momento pensó en activar a los robo padres, pero decidió que era mejor decir que "estaban trabajando". Pero al llegar... Zim abrió la puerta solo para ver toda su casa destruida, con cerdos rabiosos corriendo por todos lados.
-¡¿Que le sucedió a mi casa?!
-Vaya...- Gaz dio un paso para entrar a la casa-. Supongo que el juego debe ser terriblemente interactivo... Me muero por jugarlo!
-¡Cerdos diabólicos!- Zim corrió furioso tras los cerdos.
-¡Lucy!- gritó Gir vestido de perro. Dio un salto y llego a los brazos de la niña-. Quiero una abeja amaestrada y un casco de queso inglés... y nalguets! Nalguets...
-No soy santa Claus.
-No importa, yo tampoco he sido un niño bueno- rio Gir.
Gaz dejó caer al perro y entro en la casa de Zim, solo para encontrar el televisor destrozado.
-¡Cerdos!- Zim corría detrás de los cerdos con una escoba- ¡Morirán!
-Dime que no dejaste el esclavo del juego 3 en la casa- dijo Gaz con preocupación.
-No, lo recogí camino a la escuela- dijo Zim deteniéndose.
-Bueno, podemos ir a mi casa a jugar- dijo Gaz restándole importancia.
-Pero los cerdos...
-¡Cerdos!- gritó Gaz y los animales se detuvieron al instante, aterrados- ¡Largo!
Los cerdos salieron corriendo de la casa aterrados.
-Wow...- Zim alzó una ceja impresionado.
-Vamos- ordenó Gaz girándose.
-Te digo que quedaras impresionada- aseguró Dib sonriendo.
-Sí, seguro- dijo Rei soltando un suspiro- ¿Al menos habrá comida? Tengo hambre...
-Eh... si, si, supongo que podemos comer antes de ir por las pruebas- dijo Dib encogiéndose de hombros-. En mi casa estaremos a salvo de...
En la esquina pudo ver a Zim y Gaz dando la vuelta, camino hacia...
-¿Zim?- exclamó Dib sorprendido.
-¿Gaz?- dijo Rei emocionada.
-¡¿Dib?!- grito Zim maldiciendo su estupidez al haber olvidado a Dib.
-Rei- susurró Gaz restándole importancia. Eso le dolió a Rei, pero no lo demostró.
-¡¿Que hacen aquí, juntos?!- preguntó Dib.
-Es mi casa, idiota- dijo Gaz con simpleza-. Vine con Zim a jugar el esclavo del juego 3.
-¡¿Ya salió a la venta?!- preguntó Rei sorprendida.
-No. Es una edición especial del concurso "adopta un puerco"...- respondió Zim.
-¿Entonces esos puercos que dejamos en la calle-?
-Eh... supongo que conseguirán un nuevo hogar- dijo Zim encogiéndose de hombros.
-Como sea...- dijo ella encogiéndose de hombros.
-No puedes meter a Zim a la casa- replicó Dib-. Podría encontrar mis prueb... digo, es peligroso.
-¿Pruebas?- inquirió Zim interesado.
-Dije... ruedas- explicó Dib rascándose la enorme cabeza-. Las ruedas de mi coche a escala... un bmw bastante hermoso y de colección...
-Ok- dijo Zim encogiéndose de hombros.
-Zim no va a...
-Por aquí- dijo Gaz abriendo la puerta de la casa-. Si sigue molestando lo hare pagar, solo ignóralo...
Gaz se adelantó y poco después entro Zim, mirando de reojo a Dib. Dib entrecerró los ojos con enojo.
Zim saco la consola de su mochila, un Xfera de color morado edición limitada; tras esto saco el estuche metálico negro del esclavo del juego 3. Entrego ambas cosas a Gaz ya que no sabía cómo conectar estos aparatos a la tecnología humana. Gaz lo tomo con delicadeza y empezó a conectar los cables.
-Zim... - llamó Dib de brazos cruzados en el umbral de la habitación. El chico volteó a verlo con indiferencia-. Así que... humano, cierto?
-Tan humano como lo puedes ser tú- dijo Zim sonriendo con diversión.
-¿Sera que haz oído hablar del Zim extraterrestre?
-Un poco.
-Curioso que tengas un nombre alíen- dijo Dib con puja.
-Podría ser que el alíen tiene un nombre terrestre- replicó Rei entrando a la habitación detrás de Dib-. Un gusto volver a verte, Zim.
-¿Volver a verte?
-Tuve un breve encuentro con el antes- explicó Sirena con simpleza- ¿Estás listo para la cita?
Zim se sonrojo ante la mención; Gaz se atraganto con su saliva, pero siguió dando la espalda.
-Eh... si, si...- dijo Zim nervioso-. No quiero que mi cabeza explote.
-Por supuesto, el aparato es demasiado avanzado para un tonto Irken...
-¡Eso... -Zim bajo el tono de su voz-... podría ser cierto.
Dib alzó una ceja bastante confundido, había contado con provocar a Zim frente a las dos chicas. En realidad, a Zim también le pareció bastante confuso que pudiera controlar su ira... de hecho, estaba aprendiendo a controlar todos sus sentimientos en ese cuerpo mucho mejor que en su original cuerpo Irken. Por lo pronto, parecía bastante conveniente; claro, descartando otros sentimientos humanos de por medio, como lo de Gaz...
-Listo- dijo Gaz retrocediendo con el control en la mano. Entrego el mismo a Zim y tomo asiento.
Zim miró fijamente el control. Dib miro fijamente a su hermana, sorprendido.
-¿No vas a jugar primero?- preguntó Dib fuera de sí.
-Es... es de Zim- respondió ella encogiéndose de hombros
-Eh... no sé cómo se usa- se disculpó Zim avergonzado.
-Yo te enseño- dijo la chica encogiéndose de hombros y acercándose un poco más a donde Zim estaba sentado.
-Vámonos, Dib- ordenó Rei arrastrando a Dib fuera de la sala.
-¡No! ¡Algo raro pasa aquí!
-Se llama amor- susurró ella riendo.
-¡¿De qué lado se supone que estas?!- replicó Dib molesto.
-Vamos, Dib, no seas dramático.
-¡Zim es un extraterrestre!
-Recuerda que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario- recitó Rei sonriendo.
-¡Ya lo comprobé!
-Cierto, me ibas a enseñar esas pruebas.
-Cierto, las pruebas- dijo Dib sonriendo-. Se trata de un video...
Dib agarró a Sirena de la mano y subieron corriendo las escaleras. Abrió la puerta de su cuarto y se abalanzo sobre su videograbadora. La encendió y entrego el aparato a Rei.
-Quiero que entiendas que esto conecta al Zim verde y al... Zim que también es verde, pero hablo del extraterrestre- explicó Dib con emoción-. Aunque aún me falta entender como el Zim verde se volvió el Zim pálido, pero ya con que Zim haya admitido que antes era verde es un avance de por sí, ya que...
-No hay nada- replicó Rei mirando con enfado a Dib y colgando la cámara de su muñeca en un gesto de rechazo.
-¿Eh?- Dib tomó la cámara y reviso que efectivamente la grabación no estaba-. Maldito Zim ¿En qué momento lo hizo?
-Dib, él no pudo haber hecho nada- replicó Rei-. Entramos detrás de él y no le quitamos un ojo de encima. Por favor, deja ya en paz al novio de tu hermana...
-¡No es su novio!- replicó Dib molesto-. Y no estoy mintiendo.
-Pues me prometiste pruebas y hasta ahora... nada.
Dib arrojo la cámara furioso, mientras pensaba como diablos había logrado Zim encontrar su video tan rápido.
Zim se sorprendió de su propia habilidad en el juego... tras catorce muertes. En realidad, sus reflejos habían mejorado mucho y aprendía rápido las estrategias del juego; por demás, la historia era realmente interesante: el cazador de puercos vampiros y su hermana menor, buscando el poder legado de la familia para destruir definitivamente al esclavo del juego, el vampiro porcino conocido como "Porcula", que regresaba tras su segunda derrota. Al principio había empezado a jugar solo, pero pronto se dieron cuenta que EDJ3 era para dos jugadores, una nueva característica. Zim ahora jugaba utilizando el mazo y el escudo, con agua bendita como respaldo: un paladín. Gaz había optado por la clásica espada larga y la ballesta: un cazador.
-Eres bastante aceptable- comentó Gaz mientras cortaba unos cerdos vampiros.
-En unos cuantos días podría superarte- replicó Zim.
-Lo dudo mucho.
-Nunca me detengo hasta obtener lo que quiero... y siempre lo obtengo.
-¿Conquistar la tierra?
Zim volteó a ver a Gaz nervioso, pero ella simplemente soltó una carcajada.
-¿Cómo empezó su estúpido juego?
-¿Juego?
-El de fingir ser alíen- aclaró ella- ¿Ya te cansaste de jugar con Dib?
-Dib es un imbécil.
-Lo sé... no te quedas muy atrás...
-Tu eres... bastante interesante- dijo Zim ignorando el insulto-. Yo... mañana es la cita...
Gaz puso pausa al juego y volteó a ver a Zim.
-Lo sé...
-Yo...- Zim se rasco la cabeza-. Yo podría quitarte el collar... si tu no quieres...
-Creo... creo que los dos queremos esa cita- dijo Gaz desviando la mirada.
-¿En serio?
-Creo que me...
-¡Zim!
Dib entro corriendo a la sala, abalanzándose sobre el chico pálido, quien apenas alcanzo a ponerse de pie solo para caer de espaldas.
-¡¿Dónde está mi video?! ¡¿Cómo lo robaste?!- preguntó Dib ahorcando al extraterrestre.
-¡No! ¡Mi cuerpo no!- gritó Zim arrastrándose lejos del alcance de Dib.
-¡¿Que rayos haces?!- exclamó Gaz furiosa.
-¡Dib!- Sirena llegó y tomó a Dib del cuello, ejerciendo presión.
El chico empezó a toser y pronto perdió la fuerza. Zim se separó, sobando su cuello y mirando con rencor a Dib, quien estaba a punto de perder la consciencia.
-¡Humano insolente!- gritó Zim con voz rasposa- ¡¿Cómo te atreves a atacar por sorpresa al gran Zim?!
-¡Sé que tú lo tienes! ¡Dame mi video, Zim!
-¡Yo no necesito tu video!- replicó Zim molesto- ¡Siempre terminas arruinando tus propios planes! ¡Eres un imbécil!
-¡Aun no ha conquistado la tierra!- replicó Dib- ¡¿Quién es el imbécil?!
-¡Yo no soy ese Zim!- gritó furioso el chico pálido- ¡Ya déjame en paz! ¡Solo quiero...!
Zim agacho la cabeza pensativo. Su mirada se volvió triste y vacía...
-Solo quiero una vida normal...- dejo caer el control al suelo y salió corriendo de la sala.
-¡Dib!- Rei dio una patada a Dib.
El chico volteó a verla, pero poco después fue empujado por Gaz que salió corriendo tras de Zim.
-¡Eres un imbécil!- dijo Rei dándose media vuelta.
-¡¿Porque todo el mundo está loco?!- gritó Dib desesperado agarrando su enorme cabeza.
Zim salió de la casa y se miró las manos. Manos humanas. Sentimientos humanos. Había algo malo con ese cuerpo; pensamientos, sentimientos, preocupaciones... cosas demasiado humanas invadían su mente superior, y no podía evitarlo ¿Una vida normal? No, él era el grandioso Zim; era el invasor Zim, el mejor de su clase. Debía conquistar la tierra, acabar con los humanos y continuar su conquista galáctica. Llevar una "vida normal" no estaba entre sus planes. No era parte de su naturaleza. Además, nunca podría llevarla.
-Zim...- Gaz salió de la casa.
-Gaz- Zim desvió la mirada.
-Pensé que no te alcanzaría.
-No quise... no quise portarme como un idiota- se disculpó. Zim.
-Mi hermano fue el idiota- declaró ella-. Me asegurare que no vuelva a molestarnos.
-¿Así será siempre?
-¿Disculpa?
-Olvídalo- pidió Zim con delicadeza poniendo sus manos en los bolsillos y caminando.
-Zim... yo... no quisiera que cancelaras la cita- comentó Gaz con tristeza.
-No puedo cancelarla- dijo con una sonrisa amarga señalando el collar.
-¿Es solo por eso?- preguntó ella.
Ambos guardaron silencio, mirando al suelo.
-Estoy... estoy pasando cambios muy extraños- comentó Zim.
-Se llama pubertad, idiota- dijo Gaz con enojo-. Y... me molesta admitir que yo también.
Zim miró a Gaz de reojo y reflexiono un poco.
-Tengamos la cita, por obligación- declaró el chico.
-Si...- asintió Gaz en tono neutro, pero notablemente decepcionada.
-Y ya que no tengamos los collares- Zim se dio media vuelta-. Veremos si tenemos otro motivo para... para repetir.
Zim se alejó corriendo sin mirar atrás mientras Gaz sonreía.
-¡Zim! ¡Tú juego!- gritó Gaz.
El chico se paró en seco y volteó a verla.
-¡Un obsequio del grandioso Zim! ¡Consérvalo!
Y siguió corriendo, cada vez más lejos de la casa pero más cerca de Gaz. Y ella lo sabía.
-¡¿Como que ya no hay?!- replicó Iggins golpeando con vehemencia al dependiente.
-Niño, el concurso no era "cada ganador un premio", era "hasta agotar existencias"- replicó el interventor de gobernación-. Se entregaron cien premios, ya deja al pobre joven en paz.
-¡Pero adopte cincuenta y tres cerdos!- replicó Iggins furioso- ¡Y soy alérgico a ellos! Mi casa y patio están hechos un porquerizo... literalmente!
-Lo siento chico, pero fuiste el número 101- replicó el dependiente poniéndose de pie y sacudiéndose la ropa.
-¡¿Quién fue el número cien?!- preguntó Iggins furioso- ¡¿Quién me quito mi oportunidad?!
-Ahí está el muro de los premiados- dijo el interventor.
Iggins se acercó y vio perfectamente numerados cien cuadros que incluían las fotos de diversas personas. Pudo ver al profesor membrana, a Bill el investigador e incluso a la señorita Bitters... pero quien llamo su atención fue un chico pálido en la última fotografía: Zim.
-Zim...- susurró Iggins furioso-. Te has convertido en mi peor enemigo...
Una sombra se asomó en el cuarto de Dib, el cual dormitaba.
-Zim... te atrapare...- susurraba entre sueños-. Eres un Irken... un Irken idiota...
La sombra cerró la puerta en silencio y bajo las escaleras corriendo, saliendo al patio trasero. Ahí coloco un bote metálico y saco de una de sus bolsillos una tarjeta de memoria, que arrojo al bote. En uno de los lados se podía leer perfectamente "Zim el extraterrestre" con letras verdes. Arrojo periódico adentro y algunas hojas, tras lo cual encendió un fosforo y lo arrojo. Las pocas llamas que se formaron iluminaron el rostro de Gaz, quien cruzo los brazos esperando a que el fuego se extinguiera. Podría haber visto el video pero no lo hizo, así que desconocía su contenido.
-No me importa- susurró para sí misma-. No quiero que nada nos separe...
*La panspermia (del griego παν- pan, todo y σπερμα sperma, semilla) es una hipótesis que propone que la vida puede tener su origen en cualquier parte del universo, y no proceder directa ni exclusivamente de la Tierra, que probablemente la vida en la Tierra proviene del exterior y que los primeros seres vivos habrían llegado posiblemente en meteoritos o cometas desde el espacio a la Tierra
Corenote:
Por fin la publicación del siguiente capítulo de mi fic.
Espero no volver a tardar tanto con una próxima actualización, y de hecho que mis lectores originales puedan disfrutar de esta historia a pesar del largo periodo desde la última actualización. Lo cierto es que… perdí los guiones, y si bien recuerdo de manera vaga cada capítulo, tengo varios huecos que llenar. Esto me desanimo de continuar con la historia, pero ya he recuperado gran parte de los guiones (reescritos) así que ya solo falta plasmarlos… Y retomar la historia!
He decidido por tanto no adelantar la sinopsis de los siguientes dos capítulos… sino de tres! Así podrás saber qué es lo que le espera a nuestros héroes xD…
No dejen de comentar y poner sus opiniones. Próximamente tengo planeado meter un poco de relleno, el cual será interactivo, así que estén al pendiente!
Capítulo 10- La Devastadora Cita de la Perdición.
Ha llegado el día límite para la cita entre Gaz y Zim; por supuesto, Dib no está dispuesto a que su hermana salga con un extraterrestre, pero Rei ayudara a su nueva amiga para hacer de ese día uno inolvidable, aunque sin que Dib se entere para mantener la amistad de ambos.
Capítulo 11- La Demente Lotería Galáctica Espacial
Los Irken celebran una Lotería entre todos los invasores, cosa que incluye a Zim por tecnicismos de la misma. Por azares, Zim resulta ganador, no solo haciendo acreedor de muchos "Dineros" sino que además se vuelve el Irken más popular. Debido a su cambio de estatus social, esto conlleva un aumento social que provoca que se le asigne una prometida: Tenn.
Capítulo 12- Bid, El Terror (Parte 1)
En un extraño experimento, Dib consigue la habilidad única de… derretir queso con el pensamiento. Al principio piensa que es estúpido, pero pronto encontrara utilidad a su nuevo poder. No obstante, varios de sus compañeros y conocidos comienzan a acusar a Dib de actos atroces y viles; pruebas apuntan a que Dib es el responsable, pero dos chicas confían en la inocencia de Dib…
