Hoy los fragmentaremos con...

La devastadora cita del terror

-Así que... una cita- dijo su padre cruzado de brazos.

Aún tenía una pierna bastante mal de la explosión del laboratorio, enyesada y con pequeñas manchas de sangre: las heridas de los pólipos flotantes eran difíciles de sanar. No obstante, se mantenía flotando a escasos centímetros del suelo gracias a un de sus inventos, una rueda alrededor de la cadera de color blanco y aspecto de flotador, con la leyenda "ciencia real" escrita a lo largo de la misma.

-Si- dijo ella señalando su collar-. Si no hubieras estado ocupado lo hubieras notado antes de la explosión de tu laboratorio.

-Sabes que podría quitarte el collar en menos de media hora...

-No es necesario.

-¿Compraste ropa?

-Sí, pero no la llevare- declaró Gaz-. No quiero... mis compañeros son unos idiotas. Sera en otra ocasión.

-Mmm...- el profesor membrana se rasco nervioso la barbilla.

Gaz estaba arreglando su mochila para ir a la escuela. No era que llevara útiles, eso era para los idiotas. Solamente cumplía con las tareas y aprobaba los exámenes, que gracias a su inteligencia le conseguía calificaciones casi perfectas. Lo que guardaba en ese momento eran revistas y su psp, el mejor invento del mundo que combinaba una capacidad enorme para almacenar música, juegos e imágenes... incluso videos! Aunque era un fastidio convertir los videos a un formato adecuado. De cualquier forma, se tomó la molestia de exportar los videos desbloqueados del EDJ3 y pasarlos a la portátil, la historia la tenía intrigada pero estaba decidida a no continuar jugando sin Zim... No era que el juego fuera difícil, es solo que... Zim... Zim también tenía derecho de conocer la historia.

-Hija, yo creo que es hora de... de hablar...

-Lo estamos haciendo- replicó ella con desdén.

-No, me refiero a... hablar de cambios...

-¿Monedas o billetes?- preguntó ella abriendo una caja llena de denominaciones bajas de divisas.

-No, me refiero a que deberíamos hablar de cosas...- el profesor membrana tosió para aclararse la garganta-. De cosas... cof, cof, de sexo, cof, cof...

-¿De qué?

-De... De se...- susurró el profesor notablemente abatido.

-¿De qué?

El profesor entro al cuarto de su hija y cerró la puerta tras de sí. Tomó aire y se sentó en una silla cercana.

-De sexo...

Gaz se sonrojo pero no dijo nada; cerró su caja y la dejo de vuelta en su cajón al tiempo que se sentaba en su cama.

-Tu... tu madre tendría que tener esta charla contigo- dijo el profesor-. Y sé que puede ser incomodo, pero aunque tus estudios muestran un porcentaje de crecimiento dentro de los rangos normales, con una predicción de periodo de fertilidad hasta dentro de un año y cuatro meses, mi sentido común me indica que es mejor guiarte con tiempo en el difícil desarrollo de la pubertad...

-¿Que?

-Bueno, hija... es probable que tengas- el profesor membrana agito su mano derecha en círculos-... yo lo llamaría "nociones vagas" respecto a la sexualidad humana. Así que podríamos empezar por contestar tus dudas, antes de entrar en detalles...

-No pienso hablar de eso con Dib en la casa- replicó ella molesta.

-Ya me he encargado de tu hermano...


Dib corría por la calle perseguido por ardillas robóticas.

-¡Auxilio!- gritaba el chico en pánico- ¡¿De dónde salieron esas cosas y porque estaban en mi cereal?!

Las ardillas arrojaron nueces metálicas a la cabeza de Dib con bastante fuerza.


La chica cruzó sus manos, mirando al suelo nerviosa y avergonzada.

-¿Es necesario?

-Creo que si no lo fuera, me hubieras sacado a patadas de tu cuarto- puntualizo el profesor-. Por lo que puedes preguntar con confianza...

-No voy a tener sexo con un chico que acabo de conocer- replicó ella molesta.

-¿Y ese chico es...?

-Zim...

-¿El mejor amigo de Dib?- preguntó el profesor.

-No exactamente...

-Vaya, ese chico sí que ha ingresado en la familia...

-¡Papá!

-¿Dije algo malo?

-Olvídalo...

Gaz se cruzó de brazos, enojada y con la cara al rojo vivo.

-Gaz, tu eres mi pequeña joya y nada cambiara eso- dijo el profesor-. No me importa con quien salgas, o dejes de salir, solo que estés preparada para ese momento...

-Gracias- respondió ella sonriendo.

-Aunque Zim parece un chico agradable e inteligente ¿Quién sabe? Podría acabar haciendo algo importante para el bien de la humanidad...

-Mmm... Sospecho que no será así- dijo Gaz pensativa.

-Bueno, con que sea bueno contigo me conformo- rió el profesor acariciando la cabeza de su hija.

La chica no dijo nada pero se levantó y abrazo a su padre.


-Tengo que vigilarlos, vigilar a ese maldito extraterrestre- dijo Dib con enojo.

-¿Eso es una nuez de metal?- preguntó Rei señalando el pelo de Dib.

-Diablos- el chico se quitó la nuez-. Ese extraterrestre le ha lavado el cerebro a mi hermana...

-Dib, es solo una cita, déjalos en paz.

Caminaban nuevamente de camino a la escuela. Si bien no eran del mismo grado, asistían a la misma escuela, con la diferencia de que Rei entraba media hora después... por alguna razón desconocida.

-¡Mi hermana está en peligro!

-Tú eres el peligro.

-Ella solo sale con Zim por obligación, pero las intenciones de él son diferentes. Ya una vez lo intento con Tak- replicó Dib molesto- ¿Haz leído el reporte de Tak?

-No porque sea una obligación tiene que dejar de ser divertido- replicó ella comiendo una papa- ¿Doritos?

-Sí, gracias- dijo Dib tomando uno-. Ese desgraciado de Zim, no se saldrá con la suya.

-¿Y cuál es "la suya"?- preguntó Rei divertida- ¿Ser novio de tu hermana?

-¡No serán novios!

-Sabes, hare exactamente lo contrario de ti- dijo Sirena con severidad-. Te voy a demostrar que el guapo Zim y el invasor Zim no son el mismo Zim...

-¿Guapo Zim?

-Bueno... si es bastante guapo- admitió Rei sonrojada.

En realidad, aunque Dib le gustaba, sabía que si Zim se declarara a ella era bastante probable que lo aceptara. No solo era guapo, sino gracioso y bastante agradable. Dib llegaba a ser... bastante estresante en ocasiones.

-Dios!- Dib se cubrió el rostro con una mano.

-De hecho, tienen un porte bastante parecido- dijo ella sonriendo-. Solo que Zim es más... más gracioso...

-La conquista mundial no es graciosa.

-¿Has visto "Marcianos al ataque"? Es bastante cómica...

-Es la peor película de la historia de extraterrestres.

-No es un documental, es una parodia- replicó ella riendo.

-Por eso la gente no se toma en serio la invasión extraterrestre...

-La conversación se volvió ridícula- replicó Rei-. Dejémoslo...

-Si tan solo hubieras visto el video...

-Ya olvida el video.

Continuaron caminando en silencio.


-¿Que hacer en caso de un siniestro?- recitó la maestra-. Primero, repasemos los puntos importantes: ¿Que es un siniestro?

-Dib- contestó Zita levantando la mano. Toda la clase soltó una carcajada.

-No me refiero a eso, Zita.

-¿Usted?- preguntó la chica con precaución.

-Tampoco- dijo con un ligero enojo-. Siniestros son las catástrofes que pueden ocurrir en la vida diaria.

-¿Toparse con Dib?- preguntó Zim.

La clase volvió a soltar una carcajada. Dib miró con rencor a Zim, mientras cruzaba los brazos.

-Basta de diversión- ordenó la maestra-. Si la diversión fuera parte del plan escolar no tendríamos arboles electrificados en el patio...

La maestra señalo afuera del salón, donde varios árboles parpadeaban con luces azules. Un pájaro se posó en uno de los mencionados y se evaporo al instante en una nube de humo.

-¿Alguien puede decirme un siniestro?- toda la clase levanto la mano-. Aquel que diga Dib en su respuesta recibirá una semana de castigo lavando el bebedero de ardillas...

-Un incendio- respondió Dib de mal humor.

-Bien, Dib. Haz quedado un nivel más arriba de tus estúpidos compañeros.

-No soy estúpida- replicó Gaz poniéndose de pie.

-Dime un siniestro.

-Un terremoto- respondió ella.

-Bien. Tal vez no seas estúpida.

-Tal vez usted tampoco.

Ambas se miraron con enfado. El ambiente se tensó bastante.

-Ya que los hermanitos respondieron bien- la maestra reviso el salón- ¡Zim, dime otro siniestro!

-¡¿Waffles?!

-Creo que dejaremos el tema para otro día...- dijo la maestra soltando un suspiro.

Todo el salón soltó una carcajada, incluida Gaz quien miraba a Zim de reojo.


Al terminar las clases, Zim se quedó en la entrada del salón esperando a Gaz. Dib salió con rapidez, dispuesto a adelantarse a los planes de Zim y tenerlo perfectamente vigilado.

-Vamos... a la cita...- dijo Zim encogiéndose de hombros.

-Si...- asintió ella.

El celular de Gaz timbro. La chica lo saco.

"Sal por la puerta lateral. Dib vigila la principal"

-Mmm... La lateral siempre está cerrada- pensó en voz alta.

-¿Que?

-Eh... a dónde iremos?- la chica empezó a caminar a la puerta lateral. Zim la siguió sin percatarse realmente de a donde se dirigían.

-Bueno... yo había pensado en... -se giró y saco su reloj- ¡Mini-alce! ¡Nunca me dijiste a donde llevarla!

En ese momento llegaron a la puerta lateral; Gaz miró hacia atrás y no vio a nadie. Empujo la puerta y esta se abrió con facilidad. Al salir pudo notar unas cadenas rotas tiradas a la derecha de las escaleras de concreto.

-Bien ¿A dónde iremos?

-Creo que lo más correcto sería satisfacer tus necesidades básicas por medio de platillos gourmet para degustar juntos.

-¿Un restaurante?

-Una cafetería, más bien.

-Odio el café...

-Cierto, yo también- dijo Zim pensativo- ¡Cambio de planes! ¡Al restaurante!


Llegaron al restaurante más cercano a la escuela, debido a que ninguno de los dos traía bicicleta. Eso era un punto en su contra, pues Gaz sabía que Dib los buscaría, pero no podía evitarlo. No quería decir nada al respecto a Zim, ya que siempre que mencionaba a Dib se ponía bastante loco. No, esa tarde no quería compartir la atención de Zim. Ya se ocuparía ella de deshacerse de su hermano si aparecía, aunque... ¿Quién le había mandado ese mensaje? Su número de celular solamente lo tenía su padre, ni siquiera lo había compartido con Dib.

-Bienvenidos- saludó el anfitrión del restaurante, un calvo con un gafete que decía "Rolgo". Imposible determinar si era un nombre o un apellido-. La casa del waffle agradece su preferencia.

-¡¿La casa habla?!- exclamó Zim sorprendido.

-No, no- se rio Rolgo-. Hablo que en nombre de todos los empleados, le damos la bienvenida...

-Bien. No esperaba menos hacia mi grandiosa persona... y mi grandiosa acompañante- dijo Zim con satisfacción.

-¿Desean una mesa en la terraza o en el interior?

-No, deseamos comida- replicó Zim-. No venimos a comprar muebles.

-Eh... no señor, me refiero a...

-Mesa en interior está bien- interrumpió Gaz. Entre menos expuestos estuvieran, más probabilidades había de escapar de Dib, aunque su estúpido hermano parecía tener una habilidad sobrenatural para aparecer en los lugares y momentos correctos para hacerle la vida más difícil.

-Gaz, ya tengo mesas en mi casa- replicó Zim ligeramente molesto.

-Zim, solo cállate.

Siguieron al mesero hasta una pequeña mesa en medio del restaurante. La casa del Waffle distaba mucho de ser un restaurante fino, pero tenía un excelente servicio aun con todo; de mesas de madera tallada, y aspecto rustico, el lugar parecía un restaurante de principio de los cincuenta cuando el estilo campirano estaba de moda, aunque sin exagerar en ese aspecto. Varios televisores sintonizaban el mismo canal, pero no era nada de su interés. Tomaron asiento en la mesa y recibieron las cartas de menú.

-Volveré en un minuto.

-Menú portátil- dijo Zim viendo el pequeño panfleto-. Muy conveniente, mejor que estar formado directo en la caja...

-¿En Irk no piden a carta?

-La comida rápida es la principal...- Zim se rasco la cabeza y tosió nervioso- ¿En dónde?

-Olvídalo- dijo Gaz encogiéndose de hombros.

-Jeje...- Zim se rasco la barbilla nervioso-. Así que ¿Que te gusta hacer?

-Jugar videojuegos- respondió ella-. Sobretodo RPG´s...

-¿RPG?

-Role Playing Game- explicó ella-. Juegos donde escoges un personajes que vas entrenando de una forma determinada para fortalecerlo en el uso de cierta forma de juego como espadas, magias o cualquier otra variación. Como el esclavo del juego... Yo siempre escojo personajes con espadas. Me encantan las espadas.

-Entiendo.

-¿Y tú?

-Yo diría que soy mejor en larga distancia. Rifles.

-No, preguntaba que te gusta hacer. Digo, además de conquistar mundos...

Zim alzó una ceja. Gaz soltó una pequeña carcajada antes de que Zim se le uniera.

-Yo pensaba que los extraterrestres eran bastante aburridos- dijo Gaz-. No obstante, ese Zim y Tak han resultado bastante interesantes... aunque estúpidos.

-Sí, estúpidos- dijo Zim sonriendo- ¿Crees que Dib sea mejor que ellos?

-¿Mi hermano?- Gaz parecía sorprendida por la pregunta-. Por supuesto que no, el imbécil solo ha tenido muy buena suerte. De hecho, fue Zim quien venció a Tak... a la cual ya no he visto. Me pregunto si ya estará muerta.

-Es bastante probable.

-Si Zim fuera un poco más paciente, creo que sus planes saldrían mejor.

-Paciente...- Zim reflexiono al respecto.

-¿Puedo tomar sus órdenes?

-Quiero una pizza de peperoni y champiñón- ordeno ella-. Y una soda de limón.

-Quiero waffles...

-¿Con que los va a acompañar?

-¿Que? No los voy a acompañar. Los waffles se comen, no caminan...

-No, señor. Me refiero a que si desea que agreguemos algún jarabe o fruta a su waffle.

-Eh...- Zim reviso el menú-. Unos waffles con... lechera... y una soda de limón, también.

-Bien.

El mesero se retiró.


-Los encontré...- susurró Dib sonriendo.

Tomó asiento en una mesa cercana, detrás de un pilar; abrió su menú y vigilo discretamente a Zim y Gaz platicando.

-No quiero que mi hermana explote, pero esta es una excelente oportunidad de acabar con Zim- dijo Dib sonriendo-. Si tiró una jarra de agua sobre él... volverá a ser verde? ¿Lo quemara? Sera divertido averiguarlo... en serio necesito dejar de hablar solo.

Al lado contrario de la mesa de Dib, una mesera observaba con bastante atención. Sirena acomodó su peluca y sirvió la orden en la mesa cercana, antes de revisar hacia donde estaba Dib. El chico tramaba algo, lo que no sabía era que ella lo había saboteado. Prendiendo el micrófono escucho los planes de Dib. Era una suerte que el chico hablara siempre consigo mismo o las cosas serían más complicadas. Dib no podía enterarse de que ella protegía a Zim y Gaz porque perdería la amistad del chico, pero tampoco podía dejar que Gaz sufriera por culpa de los celos infundados y torpes de su hermano.

Vio como Dib se levantaba ligeramente y sacaba un pequeño gancho de su manga izquierda. Ella reviso el lugar y pudo detectar a un mesero caminando con una jarra de agua, acercándose peligrosamente a la mesa de Gaz. Rápidamente lo intercepto, pues sabía que Dib no la reconocería.

-Disculpa- llamó Rei al mesero- ¿Para qué mesa es el agua?

-Para la mesa tres- respondió el mesero parando en seco.

-Yo la llevare- dijo ella.

Tomó la jarra y empezó a caminar separada de la mesa de Gaz. Dib soltó una maldición, pero otro mesero apareció. Dib apunto hacia él, esperando hacerlo tropezar para bañar a Zim con el líquido. Rápidamente ella tropezó y dejó caer su propia jarra. El agua salió volando varios metros hasta caer sobre Dib. El chico se levantó al instante, empapado completamente por el agua natural.

-Oye! ¿Qué rayos te pasa?- exclamó Dib furioso.

-Lo siento señor, no fue mi...

Rei se quedó sin habla. Dib se levantó de su asiento tan rápidamente que arrojó su asiento hacia atrás. El asiento golpeó directamente contra la entrepierna de un gordo que pasaba por ahí. El hombre retrocedió adolorido, dejando caer su enorme peso contra la pared. La pared retumbo, y la vibración hizo que se soltara una serie de focos que adornaban el techo del establecimiento. Los focos cayeron al suelo y...


Un brillo intenso y el grito de dolor de un niño llamaron la atención de Zim, pero en ese momento el mesero llegó con su orden.

-Servido- dijo el mesero sonriendo.

-¿Sabes?- Gaz tomó un sorbo de su soda-. En ocasiones llegue a pensar que sería bastante divertido que Zim ganara...

-¿En serio?

-Si pero... - Gaz volteó a ver a Zim a los ojos-. Ya no estoy tan segura de querer ver este planeta destruido con sus habitantes gritando de terror, derritiendo sus cráneos en un flujo de lava y sangre mientras la risa maniática de Zim resuena en lo alto de un rascacielos destruido que cosecha fetos humanos para sustentar la energía de la nave madre que explota los recursos de la tierra...

-Oh... que... descriptivo- dijo Zim alzando una ceja y dando un sorbo a su soda. Después se agacho a su reloj y abrió una comunicación-. Mini-alce, toma notas. Eso suena magnifico.

-¿Estás hablando con tu reloj?

-No, no- rio Zim-. Estoy... estoy lubricando mi muñeca, con saliva. La he sentido un poco rígida.

Zim se lamio la muñeca repetidamente. Gaz alzó una ceja y empezó a comer.


Dib ingreso en la cocina, vestido de mesero y con un bigote falso.

-Bien, no sé porque diablos sucedió aquello, pero ahora nada me detendrá...

-¡Tu, deja de hablar solo y ponte a cocinar!- ordenó un chef gordo.

-Sí, señor...- Dib se giró y rebusco entre los ingredientes de la cocina-. Si, si, si...

-¿Quién contrato al enano de la cabezota?- preguntó el chef de mal humor a un mesero.

-No lo sé señor... cree que sea un intruso?- dijo el mesero con desconfianza-. Puedo llamar al guardia.

-No, déjalo- replicó el chef-. Lo pondré a cocinar en el área de los falsos cocineros; si logramos sacar tres órdenes antes que maquile su plan malévolo ya ganaremos algo. Recuerda el lema...

El chef señalo una placa a la entrada de la cocina la cual decía "Entre más intrusos más ganancias. No los dejes ir gratis!"

-Siempre me pregunte a que se refería ese letrero...

-No te preocupes, esto pasa una vez por semana- dijo el chef encogiéndose de hombros-. Siempre hay un esposo resentido o un niño loco...


Terminaron la comida, tras lo cual llego un mesero.

-Aquí tiene su postre- dijo entregando dos flanes en la mesa.

-¡Mientes! Yo no pedí postre

-La casa paga, caballero- dijo el mesero sonriendo-. Disfruten su... ruina...

A Zim le pareció vagamente familiar el mesero, pero acepto de buena gana el postre. Gaz olfateo el postre y lo supo al instante... Se tragó su flan de un solo bocado. Dib corrió detrás de un pilar, se quitó el rostro falso y saco su cámara de video.

-Ahora eres mío, Zim falso humano... Irken... impostor de la... falsa falsedad...- Dib entrecerró los ojos-. Creo que ocupo un guionista para escribir mis frases de victoria...

-Y un psiquiatra- dijo un comensal cercano dando un sorbo a su sopa.

-Sí, bueno, nadie le pregunto- replicó con rencor.

Dib se giró y preparo su cámara de video para el espectáculo. Aunque Zim fuera inmune al agua, no lo era a la cafeína; hace poco lo había comprobado. Ese Zim "humano" sufriría las consecuencias de un terrible achaque de cafeína... Pero se quedó sin habla al asomarse.

-Esto es... bastante vergonzoso- susurró Zim encogido de hombros.

Con su cuchara corto un trozo de su flan y se lo dio a Gaz en la boca, la cual tenía un color insanamente rojo en su rostro.

-Dijiste que me darías un poco tu postre- replicó Gaz avergonzada.

-A esto no me refería...- Zim sirvió lo que quedaba del flan y lo metió en la boca de Gaz, la cual se atraganto un poco.

Gaz se agacho, tosiendo y con cara de asco. Odiaba el café, pero no iba a dejar que Dib se saliera con la suya, aunque tampoco podía decirle a Zim así de fácil, porque otra vez se pondría como loco.

-Pagaras por esto, Dib...- susurró escupiendo en el suelo.

-¿Es costumbre hablar debajo de la mesa después de comer?- preguntó Zim agachándose a ver a Gaz.

-No...- replicó ella enderezándose-. Larguémonos de aquí...

-Su cuenta- dijo el mesero al escuchar las palabras de Gaz.

-Mmm...- Zim alzó una ceja mientras estudiaba la nota; sacó un panel traductor de su Pak e hizo unos breves cálculos. Después dejo un billete de cien dólares en la mesa-. Debe ser suficiente...

-Zim... eso es demasiado- dijo Gaz con tono neutro.

-¿Demasiado que podría parecer que un extraterrestre tiene nulo conocimiento del sistema financiero terrestre y ha conseguido un cuerpo humano en el cual esconderse sin aprender más que lo más mínimo de su cultura, creando una onda de pánico que terminaría en el linchamiento del intruso?

-No, no tanto- respondió Gaz llanamente.

-Entonces no importa- dijo encogiéndose de hombros.

Los chicos se levantaron de la mesa y salieron del restaurante. Dib maldijo guardando su cámara, y corrió tras los chicos. Una mano enorme lo tomó del cuello de su gabardina y lo levanto en el aire; se encontró de frente con el chef.

-Eh... hola...

-Chico nuevo, aún tenemos muchos platos que servir y tu hora de descanso es hasta dentro de dos horas.

-Yo no trabajo aquí- replicó Dib molesto.

-¿En serio? Porque mis cámaras te grabaron entrando y entonces tendría que llamar a la policía...

-¿Puedo comer una tarta antes de volver al trabajo?- preguntó Dib con resignación.

-Tienes dos minutos...

Rei aprovecho que estaban distraídos con Dib para escapar por su cuenta.


La siguiente parada de los chicos en su cita fue... FLDSMDFR: un establecimiento de arcadias. A Gaz le pareció que Zim sí que había dado en el clavo, ya que si bien la comida fue bastante buena, resultaba una actividad demasiado aburrida. Por otro lado odiaba bailar y patinar, así que esas también habrían sido mala opción. No obstante las arcadias eran una excelente idea para relajar el ambiente y divertirse.

-Así que...- Zim miró alrededor-. Aquí estamos...

-Mira, The House of The Dead 2- dijo Gaz emocionada-. El mejor juego de la saga...

-¿Que es una saga?- preguntó Zim

-Juguemos.

Gaz deposito monedas en la máquina y desenfundo las pistolas, entregando la roja a Zim.

-Dijiste que eras bueno disparando- dijo Gaz-. Demuéstralo. Dispara a los zombis y no le des a ningún humano.

-¿Dejar vivo a los humanos? No tiene sentido!- replicó Zim tomando la pistola.

-Lo sé, aun así, sigue la mecánica del juego...

Zim obedeció sin agregar nada más. En la pantalla vieron las primeras cinemáticas del juego.

-¡¿Que?! Ese Zombi viene hacia mí...

Gaz disparo velozmente.

-Dispara!- ordenó Gaz.

Los primeros disparos de Zim salieron... después no salieron más.

-¡Recargas sacando la mira de la pantalla!

-Pero la mira está afuera.

-Levanta la pistola y dispara!

Zim tardo unos minutos en entender la mecánica del juego, pero Gaz era lo suficientemente hábil para que ninguno de los dos perdiera vidas en ese trayecto. Al llegar con el primer jefe, El Juez, Zim ya dominaba la mecanica basica... aunque seguia matando a cada humano que aparecia en pantalla.

-¡Zim, cada que matas un humano pierdes una vida!

-¡Pero sigo vivo!

-¡En el juego! ¡Pierdes salud!

-Eso no tiene sentido- replicò Zim-. ¿Acaso tienen escudos reflejantes?

-¡Deja de matar humanos!

Zim obedecio aunque no estaba del todo de acuerdo. La batalla con el segundo jefe, Hierofante, fue más fructífera, pero el tercer jefe, la torre, la serpiente de varias cabezas, les costo algo de entonces cambio la pistola por su propio blaster y vinculo el juego con un chip Irken, golpeando el aparato discretamente con su pie. Quito la munición a la pistola y empezó a disparar; su eficacia subió un doscientos por ciento, y Gaz no lo noto ya que estaba muy concentrada en el juego. El cuarto jefe, la fuerza, cayó en un santiamén. De hecho, varios chicos se juntaron alrededor para ver al dueto más épico jamás visto.

-Eres bastante bueno... para ser hombre- dijo Gaz sonriendo.

-Eres bastante buena, para ser humana...

-Disculpa.

-Quise decir...

-No importa, no te distraigas.

El Quinto Jefe represento un reto sustancial para el dúo, pero aun así se acoplaron bastante bien. Cambiaron de la clásica estrategia "dispara lo más que puedas" a la estrategia "cúbreme mientras recargo". Se sincronizaron de una forma tan natural y coordinada, que si bien llegaron a perder unas cuantas vidas, el jefe apenas podía atacar siendo masacrado por la cantidad de balas que salían en pantalla. Zim recargaba, Gaz disparaba. Gaz disparaba, Zim recargaba. Tras el quinto jefe, el mago, ningún enemigo quedaba en pie más de un segundo. La sincronización se volvía casi perfecta.

-¡Son increíbles!- dijo un niño atrás de ellos.

-Esperen... son Zim y Gaz?- Zim reconoció la voz de Zita, pero no se desconcentro en lo más mínimo.

Llegaron al sexto y último jefe de la partida. El emperador.

-¡No! ¡No vencerás a Zim y a Gaz!- exclamó Zim con pose gloriosa- ¡No puedes detenernos de...! Salvar la tierra... supongo...

-No Zim, no se trata de salvar la tierra- replicó Gaz sonriendo-. Es sobre patearle el trasero a ese idiota.

-¡Si! ¡Patearemos tu trasero! ¡¿Nos oyes?!

-En realidad, no está escuchando... Tú sabes, es solo un juego.

-Oh... bueno...- Zim se agacho avergonzado. Gaz soltó una carcajada.

-¡Patearemos tu trasero, gusano zombi terrícola!- gritó Gaz imitando la pose de Zim.

Zim soltó una pequeña carcajada, pero en ese momento la introducción termino y la batalla inicio. La sincronización por turnos pronto demostró ser mala estrategia, ya que eso causaba que el jefe recibiera menos daño y alcanzara a golpear. Zim murió.

-No... ¡No! ¡Te maldigo doctor Zed, te maldigoooooooo!

-Continua!- ordenó Gaz.

-¿Que?

-¡Aprieta el gatillo!

Gaz inserto una moneda mas y Zim volvió al juego. Rápidamente cambiaron de estrategia, disparando en sincronía y esperando momentos puntuales para recargar. La batalla se desarrolló de forma más bien defensiva, enfocándose en los extraños metales que el jefe lanzaba y las bolas de energía, para bajar vida al jefe solo en momentos específicos. Zim sentía el sudor correr por su frente, era seguramente el desafío mas grande al que se había enfrentado en su vida entera. Ya había perdido una vez, no podía quedar como un idiota antes Gaz.

Los ataques del enemigo se volvieron bastante despiadados, rápidos y poderosos. Ahora los ataques dañaban a ambos jugadores sin importar si eran dirigidos a uno en específico, así que Zim sintió más presión; por fin la sangre del jefe disminuyo lo suficiente y... la tensión en el ambiente se hizo enorme mientras... Se recuperaba!

-¡¿Que?!- exclamó Gaz sorprendida- ¡Eso es imposible!


Rei se había mantenido a la distancia, observando desde el interior de un simulador de autos. Ahora que veía el alboroto, uso sus binoculares y observo el extraño evento en el juego ¿Un evento desbloqueado? Sabía que era poco probable, Dib debía estar detrás de eso. Reviso con sus binoculares y pudo ver una antena sobresaliendo de la maquina en la que Zim y Gaz jugaban; no obstante, la antena estaba conectada directamente a la máquina. Saco su Tablet e hizo un cálculo aproximado, y era bastante probable que el juego se apagara al desconectar la antena. Así que no podía intervenir, no de esa manera.


Dib estaba en el restaurante todavía, tomando su hora de descanso. Por fortuna, había capturado una de esas ardillas robot de la caja del cereal y pirateándola logro controlarla a distancia. Construir la antena y colocarla en el juego le costó mucho más trabajo.

-Si no puedo exponerte, por lo menos te humillare- rio Dib-. Los humillare a ambos... ¡No ganaran!

-¡No grites en el comedor de empleados!

-¡Lo siento, jefe!


No fue el único de los eventos raros, antes de que pudieran terminar de asimilarlo, el piso del juego se rompió; de los escombros salto el segundo jefe del juego, un hombre lagarto con una lanza y sus conocidos sirvientes piraña.

-¡Que simulador tan difícil!- gritó Zim sorprendido.

Gaz sabía que eso no era normal, de ninguna forma. Conocía el juego de pies a cabeza, incluidos Eastern eggs y secretos, y definitivamente no había forma de explicar lo que sucedía, excepto una: Dib. Pero no podía hacer mención alguna, menos porque era humillante pensar que Dib intentara ganarle en SU TERRENO. No, la cosa se había vuelto personal y terminaría personal. Gaz recargo y empezó a disparar contra el jefe. Zim se unió rápidamente.

-¡Un nivel secreto!- gritó un empleado del establecimiento- ¡Los novios góticos descubrieron un nivel secreto!

-¡No somos novios!- replicaron Zim y Gaz al unísono.

La pequeña distracción le costó a Gaz su última vida. Rápidamente hecho una moneda y continuo; por precaución intento insertar más monedas pero entonces el tragamonedas se bloqueó.

-No, no, no más continuaciones- dijo la maquina con un tono tétrico. Gaz sabía que era Dib, su tono burlón era bastante único.

-¡Te maldigo videojuego de acceso público, te maldigo!- gritó Zim disparando con histeria.

-Zim, cálmate- ordenó Gaz-. Si perdemos, no te lo voy a perdonar...

Zim trago saliva y volvió a disparar. El segundo jefe cayó; el principal jefe no había recuperado aun mucha sangre, no obstante era terriblemente injusto. Dispararon al enemigo, deteniendo su recuperación, pero al instante fueron lanzados al suelo por una nueva explosión. Desde lo alto de un edificio cercano, el golem de metal empezó a arrojar piedras mientras el pequeño demonio vinculado daba indicaciones: el primer jefe. Y frente a ellos, el tercer jefe, una hidra de cinco cabezas, atravesó el suelo y los ataco. Detuvieron el ataque con disparos precisos.

-Dos jefes a la vez...- susurró Gaz con enojo-. Bastante impresionante, Dib gallina.

-¿Que?

-Nada- replicó ella.

Dispararon a los pedazos de piedra destruyéndolos, a las cabezas de hidras que estaban a punto de atacarlos, y entonces fueron golpeados fuera de la pantalla por las bolas del otro jefe.

-¡¿Que rayos?!- gritó Gaz furiosa- ¡¿Cómo nos vamos a defender si esta fuera de la pantalla?!

-No se supone que puedas defenderte...

La pantalla se giró para mostrar una lluvia de bolas de energía que iban hacia ellos. Gaz maldijo.

-¡Mueran!

-¡No!- dijo una voz misteriosa.

Otro de los personajes del juego apareció en la pantalla... cargando una metralleta. Disparo rápidamente contra las bolas de energía, destruyendo la mayoría. Zim y Gaz destruyeron las restantes.

-No eres el único que puede recibir apoyo- dijo la chica.

Gaz sonrió. Ya sabía quién era su misterioso apoyo.

-¡¿Quién está saboteando mis planes?!- preguntó Dib-jefe confundido.

-¡Zim y Gaz!- respondió el chico sonriendo- ¡Un equipo imparable!

Los presentes soltaron un grito de apoyo, viendo emocionados el desenlace de la batalla. La hidra cayó muerta poco después, junto con el demonio y su golem. La vida del jefe final ya iba por la mitad. Entonces el cuarto jefe apareció, un zombi gigante con una sierra eléctrica. El protocolo del juego se activó y empezaron a correr por lo largo del techo del edificio mientras el gigante los perseguía. Rei disparaba al jefe, evitando que iniciara nuevamente su recuperación, mientras que Gaz y Zim tenían escasos segundos para dispararle cada cierto tiempo mientras huían del terrible zombi y lograban hacer tropezar.

-¡A la cabeza, solo a la cabeza!- ordenó Gaz.

-No... -Zim reviso el entorno-. La antena...

-¡No estamos peleando contra la antena!

-La antena es destructible- replicó Zim empezando a disparar-. Caerá y lo detendrás bastantes segundos.

-La antena no está sufriendo daño- replicó Gaz.

-Zim nunca se equivoca- replicó el chico.

Gaz vio al gigante ya bastante cerca. Alzó su pistola y disparo con frenesí a la antena. Para su sorpresa la misma se rompió y cayó sobre el zombi, tumbando su enorme sierra del edificio. Se giraron automáticamente contra el jefe final y dispararon con frenesí. El ser arrojaba bolas de luz y metal, pero con la ayuda de Rei no representaba una serie amenaza.

-¡No!- gritó el monstruo- ¡¿Porque nunca puedo ganar?!

La sangre del jefe se redujo a cero y la animación del final del juego inicio. Habían ganado. Todos celebraron mientras Zim desconectaba su blaster. Gaz sonrió con satisfacción y miró a Zim. Estaba a punto de agregar algo cuando escucharon un sonoro "clic". Los collares cayeron al suelo, desarmados y abiertos.

-Lapso cumplido. Cita terminada- escucharon decir al altavoz en ambos collares.


-Fue bastante divertido- dijo Gaz mientras caminaban de regreso a su casa-. Lo cual es raro, no suelo disfrutar salir en público... odio a la gente.

-Sí, comparto el sentimiento- dijo Zim riendo.

-Fue mi primera cita- dijo Gaz avergonzada-. No estoy segura que las citas sean como la nuestra... pero la nuestra no le cambiaria ni el más mínimo detalle.

-Me alegro... yo... yo también lo pase muy bien- respondió rascándose la nuca.

-Dime Zim...- Gaz agachó la mirada y tomó aire para agarrar valentía- ¿Tenemos motivos para una segunda cita?

La pregunta quedo suspendía en el aire mientras el chico se sonrojaba y agachaba la mirada.

-El gran Zim siente...

Antes que pudiera terminar su frase, una ráfaga de aire intenso los hizo caer al suelo. Un ruido estruendoso en el cielo los hizo voltear para encontrarse con un crucero Irken de batalla. La nave se abrió y de su interior salió una persona conocida.

-¡¿Tak?!- exclamó Zim sorprendido.

-¡Zim!- gritó Tak con diversión, pero entonces miró alrededor confundida- ¡¿Zim?! ¡¿Dónde estás maldito cobarde?!

-¡¿Que rayos haces aquí?!- gritó Gaz poniéndose de pie.

La Irken la miró con desdén, pero aun así saltó de su nave. Sus garras salieron del Pak, permitiéndole un aterrizaje ágil y bastante grácil. La Irken de ojos morados aterrizó y adopto su forma humana, sonriendo con bastante diversión.

-Pero si es mi amiga, Gaz y...- la chica lo observó detenidamente-. Un humano raro...

-Es Zim- replicó Gaz al parecer ofendida por el desprecio de Tak hacia Zim.

-¡¿Zim?!

Zim se puso de pie, dispuesto a desplegar sus extremidades y armas para defenderse, aunque ello le costara su identidad frente a Gaz. No obstante, Tak no ataco sino que saco un escáner de su Pak y reviso a Zim. El escáner ilumino al chico y las palabras "humano" se encimaron en la pantalla.

-¡¿Eres el Zim original?!- preguntó Tak extrañada- ¡¿Zim tomo la identidad de un humano existente?! ¡Qué tan idiota se puede ser!

-¡Oye!- Zim enfureció.

-Tranquilo, humanito- rio ella-. Puedes considerar que estamos del mismo lado, yo quiero venganza contra el que tomo tu lugar.

-Pero...- Gaz miró a Zim confundida-. Él es Zim...

-Podrá llamarse Zim, pero no es el Irken que busco- replicó Tak-. Después me encargare de ti, maldita niña gótica, y de tu hermano...

-Zim... Zim no es Zim... - susurró Gaz sorprendida.

En realidad, la declaración también impresiono mucho a Zim ¿Y su Pak? ¿Porque no detectaba su Pak? Tak se elevó hasta su crucero de batalla y el mismo desapareció con un estallido sónico. Ambos volvieron a caer al suelo sorprendidos.

-Así que... definitivamente eres humano- dijo Gaz sonriendo.

-Eh... si...

-Me alegro- respondió ella soltando una carcajada.

Ambos rieron amenamente antes de levantarse y volver camino a casa de Gaz.


"Advertencia. Pak desactivado. Advertencia. Pak desactivado"

-Quiero jugar tetris- dijo Gir con tristeza al monitor.

Minialce llego hasta la pantalla y saco un altavoz, imitando la voz de Gir.

-Situación.

-Pak desactivado. Peligro de muerte.

-¿Motivo?

-Amenaza hostil detectada, Pak ha pasado a modo sigilo.

-¿Modo sigilo? Pak Irken no tienen dicha función...

-Pak 9087365 cargado con personalidad Zim ha desarrollado función secundaria de soporte: modo sigilo.

-¿Quién autorizo dicho cambio?

-Negativo, Pak responde a necesidades impuestas por cerebros de control. La autorización es secundaria.

-¿Los cerebros están enterados?

-Negativo ¿Desea realizar informe?

-Negativo. Depura información. ¿Estado de cuerpo Irken?

-Pak desactivado. Muerte inminente en cuatro minutos.

-¿Soluciones viables?

-Reactivar Pak. Clonar cuerpo Irken una vez que Pak se active automáticamente. Crear copia de señal de monitoreo para mantener vivo cuerpo original. Sabotear...

-No, crear copia de señal de monitoreo.

-Se requiere autorización Alfa.

-Crear copia de señal de monitoreo- ordenó Minialce copiando la voz del más alto rojo.

-Acceso concedido. Se inicia copia de señal de monitoreo ¿Desea que se active inmediatamente tras completar la copia?

-Si- respondió la misma voz.

-¿Desea informar al dueño del Pak?

-No es necesario- replicó Minialce-. Tengo todo bajo control...


Corenote:

Siguiente capítulo de este humilde fic. Lo cierto es que pensaba dejar este capítulo para el mes que viene pero… qué diablos! Considérenlo un regalo de navidad XD

Tal vez mas de alguno quiera matarme por no concretar la relación entre Zim y Gaz, pero tengo grandes planes y eso solamente adelantaría las cosas. No quiero desperdiciar oportunidades, ya que como dije, tengo un esbozo de todo lo que será el fic. Aun así, esperen que a partir de aquí las cosas se pongan REALMENTE intensa para todos nuestros protagonistas.

Si he de ser sincero, odio a Dib, pero por otro lado Rei y Tak me agradan mucho... oh, spoiler de triángulo amoroso. Sorry.

Veo varios comentarios que llaman mi atención ya que, o han predicho el desarrollo del fic, o simplemente coincidieron por casualidad. Retomare personajes como Tak y Skodge porque me encantan, así como varios villanos (por ejemplo, ya tuvimos de vuelta a Bill… y créanme que será personaje recurrente). Por supuesto, no dejare de lado incluir personajes nuevos. Lo cierto es que cada capítulo da pistas sobre episodios futuros, algunos con referencias vagas (los temas de los que habla la señorita Bitters, algún programa que vea Gir, comentarios random de Dib, etc) mientras otros serán muy directos (como Iggins), un personaje que si bien odio, lo considero con suficiente carisma para incluirlo.

En fin, no dejen de comentar y espero les haya gustado este cap. un poco más largo que los acostumbrados. Pero en serio, dejen comentarios. De hecho este capítulo y el siguiente serán para hacer un sondeo. Verán, tengo un problema con el fic. La cosa es que próximamente se empezara a tratar temas más "maduros" (cof, cof, sexo, cof, cof), y necesito saber la opinión de mis lectores al respecto ¿Les gustaría que se incluyeran escenas explicitas o solo referencias vagas? Me refiero a escenas eróticas, obviamente… Bien, digiéranlo, piensen y no olviden ponerme su opinión sobre esto y sobre cualquier otra cosa referente al fic.


Capítulo 11- La Demente Lotería Galáctica Espacial

Los Irken celebran una Lotería entre todos los invasores, cosa que incluye a Zim por tecnicismos de la misma. Por azares, Zim resulta ganador, no solo haciendo acreedor de muchos "Dineros" sino que además se vuelve el Irken más popular. Debido a su cambio de estatus social, esto conlleva un aumento social que provoca que se le asigne una prometida: Tenn.

Capítulo 12- Bid, El Terror (Parte 1)

En un extraño experimento, Dib consigue la habilidad única de… derretir queso con el pensamiento. Al principio piensa que es estúpido, pero pronto encontrara utilidad a su nuevo poder. No obstante, varios de sus compañeros y conocidos comienzan a acusar a Dib de actos atroces y viles; pruebas apuntan a que Dib es el responsable, pero dos chicas confían en la inocencia de Dib…

Capítulo 13- Bid, El Terror (Parte 2)

Dib continúa en su búsqueda por la verdad; ayudado por Sirena y Tak, Dib rastrea por quien es la persona que parece decidida a meter en problemas a Dib. Recibirán una ayuda inesperada de la persona menos indicada, hasta encontrarse de frente con una verdad terrible.