FAQS
Tengo una duda… El doctor Heinz no se volvió al lado bueno?
Eh… ni puta idea. Seré sincero, considero Phineas y Ferb una serie cómica bastante original, pero no soy fan. De hecho, lo único que me gusta de la serie son las canciones y el doctor, razón por la cual lo incluí. He visto la mayor parte de los capítulos de las primeras dos temporadas, pero de la tercera en adelante (hay más temporadas?) no estoy informado. No obstante creo que puedo plasmar perfectamente a los personajes, incluido Perry.
Te has enterado que aparentemente van a continuar invader Zim?
Bien, empezare por decir que en el capítulo 11, cuando lo escribía, me entere de esto. Mediados de diciembre, estamos hablando. Si, la continuación OFICIAL de la historia es de mano de su autor y por medio de comics bimestrales. A la fecha van cinco, bastante buenos. La entrevista al buen doc en el capítulo 11 fue una referencia a esto, pues Zim se hace pasar por un artista en uno de los comics, con resultados hilarantes.
Agregare que Vázquez y yo tuvimos ideas bastante parecidas, lo cual me preocupa porque si bien deseaba emular su humor, temo que coincidamos demasiado y termine pareciendo una vil copia de lo que sale en los comics. Pero pese a esto, seguiré con el trabajo.
Has considerado incluir a Nyaruko-chan?
Empezare por decir que no sabía que se escribía así. De hecho me gusta ese anime, al punto tal que una versión un poco modificada (mismo cuerpo, misma actitud, más loca), aparece en uno de mis otros fics: Aliados.
Por otro lado, también diré que no he considerado combinar anime con Cartones. Lo cierto es que nunca lo había pensado, ya que de plano no me imaginaba tener personajes "hermosos" conviviendo con "deformers" de invader Zim. Pero tomare tu punto y lo estudiare.
Hoy los descarnaremos con...
Bid, el Terror Parte 1
-Tras una serie de cálculos extremadamente complejos-, y gracias a la ayuda de mis colaboradores- Dib hizo un gesto hacia Sirena y Mano Alegre, los cuales saludaron con una gran sonrisa en el rostro-. He logrado terminar mi maquina...
-Y que es lo que hace?- pregunto Barba partida.
El chico se encontraba frente al consejo de la sociedad de los ojos cansados. Todos los miembros tenían la oportunidad de presentar una iniciativa cada seis meses, previa cita, para que la sociedad prestara sus recursos a la misma; no era necesario ser algo "contundente", solamente demostrar ser algo de interés para la sociedad y su principal objetivo: el control de fenómenos paranormales y su comprensión. No necesariamente en ese orden. Bill presidia el consejo, de bastante mal humor sin embargo sinceramente interesado.
-Esta máquina será capaz de dotar de poderes Telequineticos a usuarios, despertando capacidades escondidas en el subconsciente de las personas.
-Capacidades escondidas?- inquirió trasero pálido.
-Sí, los poderes que despiertan no son artificiales- explico Dib colocándose un casco-. Todos nacemos con capacidades sorprendentes, pero una cantidad mínima de sujetos logran evolucionar su cerebro sobre los estándares, dotándolos de capacidades únicas. Estas capacidades difieren de individuo a individuo, por lo cual es cuasi imposible determinar los poderes que uno mismo tenga; el subconsciente entonces se encarga de "bloquear" estas capacidades, por temor a lastimarnos. Es por eso que sin saber nuestras propias capacidades, por más que hagamos pruebas relacionadas con ellas, jamás se despertaran...
-Interesante teoría, Dib- admitió Bill cruzándose de brazos.
-Sí, gracias- dijo Dib emocionado; empezó a activar su enorme máquina que se encontraba a sus espaldas-. Mi maquina no es capaz de determinar las capacidades que se despierten, esa parte aun no la he perfeccionado, pero puedo despertar las capacidades de forma permanente en los sujetos que sean expuestos a ella.
Las luces empezaron a parpadear.
-Es segura?- inquirió cara bonita.
-Totalmente- dijo Dib con tranquilidad-. La estimulación neurocraneal toma solo veinticuatro horas...
-Tu presentación termina en cinco minutos- replico Bill.
-Mmm... Bien, supongo que si aumento 1440% la potencia, podre terminar antes que...
Dib acciono la palanca y el cuarto quedo totalmente a oscuras. Poco después Dib fue electrocutado, iluminando la estancia con la visión de su esqueleto. Los miembros del consejo se levantaron al instante; escucharon el grito de Dib en la oscuridad intermitente, mientras trataban de encontrar la forma de salvar al chico sin tocarlo. Trasero pálido saco una pistola y disparo continuamente contra la máquina, hasta que esta hizo una pequeña explosión en sus bulbos y se apagó. El generador de emergencia se activó y vieron a Dib tirado.
-Dib!- Sirena corrió hasta su lado y alzo su cabeza-. Dib! No me hagas esto!
-Dios mío...- susurro cara bonita.
-Llamen una ambulancia- ordeno Trasero Pálido.
-No, estoy bien...- dijo Dib poniéndose de pie-. Déjenme continuar con...
-Estás loco, Dib, debes recibir atención medica- replico Bill acomodando sus gafas.
-Solo... solo un par de minutos y ya
-Estas seguro, Dib?- inquirió Sirena preocupada.
-Si... ayúdenme- pidió Dib tomando su cabeza entre sus manos-. Ya siento la estimulación haciendo efecto...
Gay y Rei intercambiaron miradas, pero no dijeron nada y pusieron una serie de objetos sobre una mesa cercana: una vela prendida, una esfera, un queso, un resorte, entre muchas cosas más. Dib sentía su cabeza palpitar horriblemente, como si fuera una migraña, pero lo más raro se encontraba en el hecho de que no tenía dolor alguno a pesar de esa sensación de hipersensibilidad. Respiro profundamente para relajarse, hasta que escucho a Rei indicar que todo estaba listo. Volteo con los ojos bien abiertos y se enfocó en los objetos.
-Bien, como les dije, las habilidades despertadas son impredecibles, pero tengo frente a mí las pruebas más comunes de detección de habilidades psíquicas- dijo Dib-. Lo haré lo más rápido posible para encontrarla, y una vez hecho esto, tratare de enfocarme más...
-Bien, agente- asintió Trasero Pálido-. Pero después de ello lo llevaremos a revisión médica.
-Sí, gracias.
Dib se giró hacia la mesa y se enfocó en el primer objeto: la vela.
-Primero, pirokinesis- declaro Dib. El chico estiro sus manos y se concentró en el fuego de la vela.
Todos mantuvieron silencio y dejaron de respirar, esperando ver algo. Dib agito sus manos, apretó los labios; pujo con todas sus fuerzas y giro sus muñecas. Nada sucedió.
-Bien, no es pirokinesis- declaró Dib riendo-. Ahora lo siguiente, telekinesis.
Dib se concentró en la pelota, tratando de moverla; debido a su forma redonda, cualquier movimiento mínimo desataría una reacción evidente, pero nada sucedió. La pelota permaneció inalterable a pesar de los ojos saltones que Dib le echaba. Los miembros del consejo intercambiaron unas miradas.
-Tampoco es telekinesis. Quizá clarividencia...
Dib cerró los ojos y se concentró en el siguiente objeto. Una carta de espaldas. Se concentró por treinta segundos y abrió los ojos.
-Siete de espadas!- grito con seguridad. Los miembros del consejo guardaron silencio a la expectativa.
Sirena se acercó a la carta y la giro.
-No... Es un mago oscuro- dijo ella sintiendo pena por Dib.
-Una carta de yugioh!- grito Dib furioso-. Como diablos se supone que iba a adivinar eso?!
-Con clarividencia- replico Bill riendo-. La cual no tienes... ni nada parecido. Solo estamos perdiendo el tiempo.
-No, esperen- dijo Dib-. La siguiente prueba es...
-Una pérdida de tiempo- grito Bill molesto-. Nunca has podido hacer algo útil, Dib. Acéptalo...
-Yo...
Los miembros del consejo empezaron a ponerse de pie. Dib volteo a ver el queso. Cuál era la prueba del queso? Cualquier cosa. Se concentró desesperadamente en el queso, mirándolo con odio y frustración por no hacer nada en absoluto... y este comenzó a derretirse.
-Miren el queso- exclamó cara bonita sorprendida.
Todos los miembros del consejo se giraron para ver al queso derretirse.
-Puedo derretir cosas con el pensamiento- dijo Dib emocionado.
Estiro su mano hacia una mesa cercana pero nada sucedió. Después miro fijamente una silla, la cual siguió en su sitio.
-Pero... pero lo acabo de hacer- dijo Dib confundido.
Barba Partida tomó un sándwich de la mesa y lo puso frente a Dib. Dib asintió y se concentró. El sándwich permaneció intacto, pero el queso en su interior empezó a derretirse.
-No, no puedes derretir cosas- declaró Trasero Pálido-. Solo derretir queso...
-Eso es... eso es bastante inútil- dijo Dib con decepción- ¡¿Ese es mi poder oculto?!
-Bueno... supongo que entonces tu maquina funciono hasta cierto punto- admitió Bill mirando la destrozada máquina-. Nuestro equipo se encargara de estudiarla con más calma. Trasero Pálido, te pongo a cargo de la investigación.
-Sí, Bill.
-Dib, remite los datos pertinentes a Trasero Pálido.
-Sí, señor.
-Esta máquina aun la podemos considerar peligrosa e inestable- declaró Bill acomodando sus gafas-. Debemos determinar si despierta habilidades ocultas o solo permite derretir queso con el pensamiento. De cualquier forma, esta máquina debe considerarse como una alta prioridad sobre otros proyectos. Buen trabajo, Dib. Buen trabajo...
-¿Porque sigue vivo?- preguntó Bill mirando por la ventana,
Del otro lado se podía ver la máquina de Dib, siendo desmontada cuidadosamente por varios científicos. Una sombra a espaldas del hombre esperaba pacientemente. Eran los dos únicos presentes en la oficina.
-No lo sé, algo salió mal...- susurró la sombra.
-Yo diría que algo salió muy bien, para Dib- replicó con enojo.
-Un accidente.
-Un mal cálculo- dijo Bill acomodando sus gafas-. Uno que podría costarnos demasiado. Creo que lo mejor será esperar un poco, tengo un plan en mente.
-¿Sera prudente?
-Es el foco de la atención, no podemos más que esperar el momento adecuado- explicó Bill girándose hacia su visitante-. Debemos mantener un perfil bajo.
-Claro...
-Con cuidado, con cuidado- ordeno Tenn sonriendo.
Decenas de unidades SIR cargaban sus cosas dentro de la casa de Zim, mientras arrojaban las del propio al jardín para hacer espacio. Zim observaba atónito la escena, en su cuerpo Irken. Tenn también tenía su cuerpo Irken en ese momento; los vecinos veían impresionados la mudanza, pero nadie parecía notar los aliens presentes.
-¡No puedes hablar en serio!- replicó Zim furioso.
-Dije que lo haría, y lo estoy haciendo- dijo Tenn dulcemente-. Un invasor nunca se retracta, y yo menos. Es lo que me hace la numero uno.
-¡¿Pero porque mudarte a mi casa?!
-Para vivir con mi pareja- respondió ella poniendo sus manos en la cintura-. Y así no tengo que buscar ni construir nada.
Las unidades SIR de Tenn arrojaron un sofá al jardín, al tiempo que volvían al crucero de Tenn. El mismo tenía un enorme letrero que decía "mudanza humana" pegado al costado.
-¿Eso es un dron?- exclamó un vecino gordo observando la mudanza.
-Es exageradamente grande- dijo uno delgado y de ojos saltones.
-¡Eso dijo tu hermana!-exclamó un hombre corpulento de gafas.
-¡Te la metieron!- dijeron a coro todos los presentes.
-Hablo de la mudanza- dijo el delgado de mal humor-. No me parece de este mundo...
-¡Eso dijo tu hermana!
-¡Te la metieron!- silbaron todos los presentes.
-¡Ya no lo soporto!
-¡Eso dijo tu hermana!
-¡TE LA METIERON!
Las unidades SIR continuaron su trabajo.
-Estas llamando mucho la atención- replicó Zim molesto- ¡¿Porque no estas disfrazada?!
-Es cansado- replicó Tenn-. Pero... si me haces un cuerpo humano, lo usaría para ti...
La chica se recargo en el hombro de Zim de forma coqueta. Zim, en su cuerpo Irken, fue marcadamente inmune a sus encantos, así que simplemente la hizo a un lado.
-No hablamos de un juguete, me niego a cumplir tus caprichos- dijo Zim cruzándose de brazos.
-Bien- dijo ella encogiéndose de hombros-. Por lo pronto me da igual, la mudanza terminara pronto ¿Porque no estas usando tu cuerpo humano?
-Necesito descansar- explicó Zim agachando la mirada-. El cuerpo humano representa un desgaste psicológico demasiado enorme.
-¿En serio?
-Sí, es obvio.
-No, me sorprende que te desgaste a ti- dijo Tenn pensativa-. Siempre pensé que estabas tan loco que eras inmune a cualquier desgaste.
-¡No estoy loco!
-Cierto, talvez seas un genio- dijo Tenn sonriendo-. Mi genio.
Zim desvió la mirada malhumorado mientras Tenn soltaba una carcajada. Gir si vestía su traje de perro y correteaba a los SIR ladrando, pero ellos no lo tomaban en cuenta.
-Tienes muchos SIR...- comentó Zim rascando su barbilla.
-Si... estaban defectuosos, pero logre repararlos- dijo Tenn con orgullo-. Aunque me costaron la conquista de un planeta... y mi brazo izquierdo.
-¿En serio?
Tenn se arrancó el brazo izquierdo con facilidad, mostrándolo a Zim.
-Es una prótesis- dijo ella con algo de tristeza-. Gaste todo mi dinero reparando a las unidades defectuosas y creando la Ultramente que no me quedo suficiente para solicitar un cuerpo nuevo...
-¿Ultramente?- inquirió Zim interesado.
-Es lo que me permite controlarlos- dijo Tenn sonriendo. Se colocó nuevamente la prótesis y miro a los SIR-. Ellos no son doce SIR, son doce cascarones y un SIR. Destruí su individualidad, dejando solamente un transmisor y su sistema de control motriz; tuve que actualizar al SIR maestro mucho, y fueron varias pruebas y fracasos...
Sobre la nave de Tenn, un SIR de ojos rojos observaba a los demás trabajar diligentemente. Este tenía un caparazón diferente y era más alto que los demás.
-Ese es el SIR maestro, yo lo llamo "ultramente"- explicó Tenn-. Tiene una armadura más densa, pues es más importante, así como mejor equipamiento y armas avanzadas.
-¿No lo hace eso un blanco sobresaliente?- inquirió Zim.
-Eh...- Tenn reflexiono al respecto pensativo-. Supongo... aun no lo he probado activamente ¡Ultramente! ¡Ven!
El SIR bajo a toda prisa y llego hasta donde Tenn de un solo salto. Hizo una reverencia y permaneció agachado.
-Saluda a tu nuevo amo, Ultramente- dijo Tenn sonriendo-. El Invasor Zim...
-A sus órdenes, Amo- dijo Ultramente con una reverencia.
Zim observo a Ultramente y las unidades SIR, el crucero de batalla y a la propia Tenn. Era probable que pudiera sacar algo bueno de todo eso, algo para acelerar su triunfo. Zim sonrió malévolamente.
-Tómalo por el lado amable, si Zim decide construir un robot gigante de queso para destruir la ciudad, tú de seguro acabaras con sus planes- dijo Sirena riendo.
-O si un meteoro de queso cae en la ciudad, podrás derretirlo antes del impacto- dijo a su vez Mano alegre.
Dib y Rei caminaban hacia la escuela, con el primero de mal humor y la segunda riendo a carcajadas. Sirena sostenía un teléfono por medio del cual Gay se comunicaba, también riendo despreocupadamente.
-Sí, búrlense ahora- dijo Dib molesto-, pero ya verán...
-Supongo que me arrepentiré cuando necesite cocinar un pizza y no tenga tu poder- dijo Rei cubriéndose el rostro.
Rei soltó una carcajada, mientras Dib la miraba con rencor.
-El equipo sigue investigando la máquina- dijo Gay limpiando las lágrimas de su rostro-. Aún queda averiguar cómo funciona ese aparato realmente. Tom piensa que es probable que puedas obtener un poder distinto...
-Lo cierto es que nunca había escuchado de alguien que derritiera queso con el pensamiento- admitió Rei-. Puede ser simplemente un error en la calibración, o un daño cerebral...
-Bien, eso no es precisamente alentador- dijo Dib.
-Solo queda esperar, Dib- dijo Gay sonriendo-. Por lo pronto, lo podemos considerar todo un éxito.
-Al menos tienen el proyecto y los fondos- añadió Rei-. Es una lástima que no te hayan dejado como líder de la investigación... pero sabíamos que por tu edad, no lo harían.
-Supongo que sí es un victoria- dijo Dib sonriendo.
-Nos vemos- se despidió Gay-. Felicidades, Dib. Buen trabajo.
Gay colgó la llamada y Rei guardo su celular.
-Lo cierto es que fue bastante impresionante.
-Sí, aunque me faltan datos.
-Lamento no haber sido más útil.
-No, para nada- negó Dib sonriendo-. Tu poder fue lo que me dio la idea, y los pocos datos que pude obtener fueron suficiente para diseñar el algoritmo. Los cálculos secundarios fueron hechos por nosotros, creo que el error estuvo presente ahí... no pudimos reconciliar de forma satisfactoria todos los cálculos.
-Es probable.
-Sea como sea, te lo debo.
Llegaron a una enorme avenida, donde el alto les impidió seguir avanzando.
-Rei, he estado pensando lo que ha pasado últimamente- comentó Dib nervioso.
-Aja...
-Y pues, la verdad es que nosotros hemos vivido algunas cosas... y pues... quisiera preguntarte si tu...
Una enorme explosión se escuchó a unas cuadras de distancia. Rei y Dib se giraron para ver un camión volcado, así como otros tantos coches destrozados. Un segundo camión freno, girando, pero esto volcó su cargamento: ruedas gigantes de queso gruyer. Una de esas ruedas salió rodando a gran velocidad por la calle.
-¡Cuidado, ese queso tiene mucho colesterol!- gritó el conductor del camión.
La rueda de queso siguió girando, marcando su trayectoria directamente contra una mujer y su bebe, el cual estaba en una carriola. La mujer trato de moverse del lugar, pero un bombón atoro las ruedas de la carriola impidiendo moverla.
-¡Auxilio! ¡Mi bebe es intolerante a la lactosa!
Dib salió corriendo directo a la rueda de queso. No tenía suficiente tiempo para llegar pero... pero recordó su recién adquirido poder. Estiro su mano y se concentró; la rueda empezó a derretirse, pero siguió avanzando por la inercia. Dib se detuvo y se concentró con todas sus fuerzas; estiro ambos brazos. Él bebe lloraba asustado, mientras la mujer trataba de liberarlo. La rueda estallo, empapando al bebe y a su madre. El bebe se hincho como una bola de playa, pero se carcajeo aliviado.
-¿Fuiste tú?- preguntó la madre sorprendida- ¿Salvaste a mi hijo?
-Sí, bueno, yo... puedo derretir el queso- admitió Dib avergonzado.
-¡Ese chico acaba de salvar a un bebe de la muerte!- dijo el conductor bajando de su camión- ¡Es un héroe!
-No... Bueno, yo... talvez un poco- rio Dib.
-Bien hecho, Dib- dijo Rei dando un pequeño golpe en el hombro a Dib.
-Por cierto ¿Pueden llamar una ambulancia?- pidió la madre sonriendo-. Mi hijo en serio es alérgico a la lactosa, y me preocupa como se ha inflado.
-Por supuesto, por supuesto- dijo un periodista acercándose a la escena-. Pero primero, una foto con el héroe local. La hinchazón del niño le dará más dramatismo a la noticia...
-¡Amo las noticias dramáticas!- dijo la madre sonriendo.
-¡Dib! ¡Dib! ¡Dib!- gritaban los presentes con emoción.
-Bueno... talvez no sea un poder tan inútil- dijo Dib posando para las fotos.
-Tu prima se quedó a vivir en tu casa...
-Si...
-Y asiste a nuestra escuela.
-Si...
-¿Y te va a seguir a todos lados?- inquirió Gaz molesta.
-¡Sí!- respondió Tena dando pequeños saltitos-. Zim es mi primo más favorito en todo el universo... y lo digo demasiado literal.
Tena abrazo a Zim con fuerza, mientras Gaz los observaba. Una pequeña vena sobresalió en la frente de la chica, pero no agrego nada más. Los tres avanzaban camino a la escuela.
-Disfrute mucho nuestra cita el otro día, Zim- dijo Gaz con tono acido.
-Bueno, puede que sea momento que me lleves a una cita a mí- replicó Tena entrecerrando los ojos.
-Yo...
-Prepare tu almuerzo, Zim- comentó Gaz alzando una bolsa-. Y agregue tus galletas favoritas: las que yo horneo.
-Eh... gracias...
-Pero si esa comida llega a causarte indigestión, llegando a NUESTRA CASA yo te preparare la comida- dijo Tena con una sonrisa acida.
Ambas chicas se detuvieron e intercambiaron miradas de odio. Zim se zafó del abrazo de Tena y guardo su distancia, notablemente abatido y asustado. Tena soltó el primer golpe, el cual fue bloqueado fácilmente por Gaz. La chica gótica sonrió complacida, tomó del brazo a Tena y asesto una patada limpia en su estómago. Tena retrocedió adolorida, pero se mantuvo de pie y con una sonrisa en el rostro.
-Mi squeedlyspoch...
-¿Tu qué?- las palabras de la chica sonaron sospechosamente conocidas para Gaz.
-Maldita...- Tena se lanzó al ataque. Gaz no se quedó atrás.
-¡Basta!- gritó Zim interponiéndose.
Con su mano izquierda desvió el golpe de Tena, girándose para empujarla. La chica cayó al suelo de forma poco decorosa; así mismo con su mano derecha detuvo la patada de Gaz, y al girar causo que esta perdiera el equilibrio. La tomó de la cintura y la levantó sobre su hombro para no perder él mismo el equilibrio. Zim quedo de pie con Tena a sus pies y cargando a Gaz.
-Basta las dos- dijo Zim molesto-. No sé qué diablos les pasa, pero no estoy dispuesto a... no quiero... no quiero verlas pelear.
Tena se giró a verlo en el suelo, con mirada adolorida y bastante molesta.
-¡¿Y yo soy a la que tiras al suelo?!
-No tuve opción- replicó Zim avergonzado.
-¡Claro, tu nunca tienes opción!- exclamó Tena poniéndose de pie- ¡Siempre es culpa de los demás! ¡Los pilotos no entendieron las instrucciones! ¡El portal estaba dañado! ¡El SIR estaba defectuoso!
-¡No metas a GIR en esto!- gritó Zim furioso- ¡Es un regalo de los altos, no es defectuoso, es muy avanzado!
-¡Eres un imbécil, Zim!- dijo Tena al borde de las lágrimas.
-¡Yo no pedí esto!
-¡¿Y yo sí?!- replicó Tena molesta.
-¡¿Entonces porque te empeñas?!
-¡No lo sé!- admitió ella cruzándose de brazos- ¡No lo sé!
Zim guardo silencio pensativo.
-Tenn... Tena, yo siempre te he admirado- dijo Zim con un suspiro-. No fue mi intención...
-Nunca es tu intención, Zim. Nunca lo es- Tena volteó a verlo con rencor-. Miyuki era mi hermana mayor, sabias?
Zim se quedó petrificado con esas palabras. Eso explicaba porque Tenn había comprendido tan rápido los datos de Zim, como había logrado hackear las unidades SIR y porque contaba con todo ese capital y conocimiento de difícil acceso. Porque era considerada no solo la mejor invasora, sino la mejor hembra del imperio. Y porque sabía tanto de su pasado a pesar de no ser directamente de la misma clase: Miyuki había sido la tutora de Zim por años. Miyuki había sido la única que había confiado en Zim.
-Yo...
-Nunca debió convertirte en un invasor- replicó Tena con tristeza.
La chica salió corriendo, sacando sus extremidades del Pak. Al cruzar la calle, golpeo un camión y ese se desvió, chocando y explotando unos metros más adelante. Zim la vio alejarse inseguro de que hacer o cómo actuar.
-¿Zim?
-¿Si?- inquirió Zim con mirada triste.
-¿No sabias que Miyuki era tu otra prima?- preguntó Gaz escéptica.
-Es... una historia complicada- dijo llanamente Zim, demasiado preocupado por Tenn como para pensar en pretextos para mantener su identidad oculta.
-¿Hiciste algo malo?
-Algunos piensan así- dijo Zim con tristeza.
-No quise... bueno, si quise molestarla- admitió Gaz-. Pero no pensé que... bueno... ella es importante para ti?
-No lo sé- admitió Zim.
-¿Estas molesto conmigo?
-Con ninguna de las dos. Estoy más molesto conmigo.
-¿Podrías bajarme?- pidió Gaz.
Zim bajo a Gaz avergonzado. La chica lo miró brevemente y le dio un beso en la mejilla. Zim la observo confundido.
-Ve a buscar a tu prima, Zim- dijo Gaz con expresión neutra.
-Pero...
-No debiste interferir en la pelea- replicó Gaz-. Y seguramente la próxima vez que lo hagas, te pateare el trasero de aquí a marte. Pero ahora toma responsabilidad de tus actos: arregla las cosas con tu prima.
Zim agacho la mirada pensativo.
-Supongo que tienes razón- rio Zim.
El chico salió corriendo rápidamente en la dirección que Tena había desaparecido. Gaz sintió un dolor en el pecho. Tena en realidad le agradaba bastante, aunque eran rivales debido a su interés mutuo por Zim; pero no lo hacía por ella, lo hacía por Zim. No sabía nada respecto a Miyuki, pero la reacción de Zim dejo bastante claro que había sido alguien importante ¿Una tutora? ¿Madre adoptiva? ¿Una maestra? Gaz odiaba no haber tenido oportunidad de despedirse de su madre, y por más rara y extranjera que fuera la familia de Zim, Gaz alcanzaba a percibir que a Zim se le presentaba una oportunidad única de enfrentar su pasado. Y no le quitaría esa oportunidad.
Dib llego ligeramente tarde a clases, debido a la prensa; no obstante consiguió un pase de prensa, y pudo entrar a clases ligeramente tarde. Sintió un escalofrió al entrar al pasillo, pero no le dio importancia mientras entraba a su escuela. Abrió la puerta del salón con discreción y ofreció su mejor sonrisa a la profesora.
-Disculpe que llegue tarde pero...
Todos los alumnos presentes lo miraban sorprendidos, incluida Tak quien se puso de pie. Su hermana, por el contrario, se mantenía leyendo su revista.
-Sí que tienes agallas, Dib- dijo Gaz sonriendo-. Nunca me lo hubiera esperado de ti...
-Sé que llegue tarde, pero fueron solo diez minutos- dijo Dib sorprendido-. Además, tengo un pase de prensa y...
Los ojos de su maestra brillaron rojizos en una sombra enorme que se formó. La sombra se abalanzó sobre él, y cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad pudo ver la furia reflejada en los lentes de la maestra.
-Estas en graves problemas...- susurró la maestra de forma tétrica-. Muy. Graves. Problemas.
-Yo...
La ventana del salón explotó y Dib golpeo contra un árbol cercano, partiéndolo a la mitad. Adolorido y desorientado, Dib se puso de pie.
-Mejor huye, Dib- dijo Tak asomándose por la ventana.
-¿Porque?- preguntó Dib sobando su enorme cabeza.
La maestra Bitters se arrojó por la ventana y cual serpiente se enredó alrededor de Dib. El chico sintió la enorme presión en su pequeño cuerpo, sacando todo aire de su cuerpo.
-Nadie. Nunca. Vive. Tras. Eso- dijo la maestra con sus ojos brillando en un color rojo bastante perturbador.
Tak se mordió el labio inferior antes de mirar alrededor. Se acomodó el pelo y salto del salón. Sacando sus extremidades se abalanzó sobre la maestra; sus manos tomaron a Dib, mientras las piezas metálicas aflojaron el abrazo mortal. Saco al chico de un rápido movimiento, la maestra la miro furiosa. Dib empezó a toser en sus brazos.
-G-gracias...
-¡Tak!- gritó la maestra furiosa- ¡¿Qué crees que haces?! ¡Está prohibido salir del salón sin pase!
-¡Tengo un pase de prensa!- dijo ella tomando el pase de Dib.
La maestra pareció recuperar su compostura. Adopto una forma más humana y observo el pase.
-Bien, pero Dib...
-El director me pidió que lo llevara a trabajos forzados.
-Trabajos forzados- la maestra sonrió-. Bien. Bien. Lleva al inútil de Dib.
-Con su permiso- dijo Tak sonriendo.
Cargo a Dib de vuelta al salón y salió por la puerta. Al salir arrojo a Dib al suelo. El chico seguía tosiendo y adolorido.
-Gracias, Tak- dijo el chico- ¿Cómo supiste la forma de detenerla?
-No lo sabía- replicó Tak con un escalofrió-. Creo que tuvimos bastante suerte.
-El director no me va a mandar a trabajos forzados, cierto?
-Eso era parte de la improvisación.
-¿Que rayos paso? ¿Porque me ataco?
-Bueno, Dib, lo de hace un rato fue bastante valiente pero igualmente de estúpido...
-¿Derretir el queso? Pero si incluso me dieron una medalla de...
-¿Queso? ¿De qué hablas?- inquirió Tak sonriendo-. Yo digo lo que hiciste al inicio de la clase...
-¿Lo que hice?
-Sí, tirarte un gas en el escritorio de la maestra.
-¡Yo nunca haría algo tan asqueroso!- replico Dib sorprendido.
-A mí me pareció muy cómico- dijo Tak-. Y después de salir corriendo... volviste al salón! Eso fue...
-¡¿Volver?!- exclamó Dib incrédulo- ¡Pero si acabo de llegar!
-Sí, llegaste, te fuiste y volviste a entrar.
-Yo no...- Dib se tomó la cabeza adolorido-. Me estas confundiendo... Espera, no vi a Zim en clases.
-¿Y?
-¡Esto debe ser parte de algún plan maligno!- aseguró Dib-. Zim se hizo pasar por mí para...
-De nuevo con el cuento de Zim- dijo Tak entornando los ojos.
-¡Seguro que fue el!- dijo Dib con convicción-. Además, porque me ayudaste?
-Bueno... en realidad ocupo encontrar a Zim- admitió Tak-. El desgraciado se ha escondido de mí...
-¡Te digo que el chico Zim es el Zim que buscas!
-Déjate de tonterías- replicó Tak-. Ayúdame a encontrar a Zim, Zim Irken y estaremos a mano. Te acabo de salvar la vida, me lo debes...
-Bien. Atrapemos a Zim...
Ambos estrecharon la mano con una sonrisa en el rostro.
Zim encontró a Tena de vuelta en su casa, empacando sus cosas; sin su disfraz humano. La chica lo miro brevemente antes de continuar con su trabajo. Era bastante obvio que quería irse de la casa.
-Tena...
-Tenn, el nombre es Tenn- replicó ella molesta.
-Tenn- dijo Zim rascándose la cabeza-. No quise empujarte.
-Si, como tampoco quisiste matar a mi hermana, y aun así lo hiciste- dijo ella girándose-. Es tarde para disculpas, Zim.
-Lo de Miyuki...
-No quiero hablar de eso- replico ella con tristeza.
-¿Por eso me odias?- pregunto Zim.
Tenn dejo sus cosas y volteó a ver al chico. Dio un suspiro y se recargo contra una pared cercana.
-Nunca he sabido que pensar de ti- admitió ella-. Mi hermana te admiraba, y yo la admiraba a ella. Haz hecho desastres enormes por la galaxia, y la mayoría de ellos perjudicaron al imperio...
-Supongo que un par- dijo Zim avergonzado.
-Pero eres un invasor. Y todos saben que para el examen de invasor no se puede hacer trampas- dijo Tenn-. Te odiaba porque era más fácil, porque todo el mundo te odia...
-¿Todos?- exclamó Zim sorprendido-. Estoy seguro que Skodge me admira, y los altos...
-Bien- rio Tenn-. Muchos te tienen envidia- dijo Tenn siguiendo el juego de Zim.
-Sí, es comprensible- admitió Zim.
-Revise todo tu trabajo, y la verdad es que me parece increíble...
-Gracias- dijo Zim sonriendo.
Tenn cruzo los brazos y le sonrió a Zim.
-Has sido el único Irken capaz de pilotear un "destructor" Irken sin pilotos de apoyo.
-Sí, una nave muy poderosa.
-Y tu sistema de ingeniería inversa es absolutamente perfecto.
-Sí, yo invente la ingeniería inversa- dijo Zim complacido. Después volteó a ver a Tenn y le dedico una sonrisa-. Pero tu trabajo también es bastante impresionante. Haz conquistado ya cuatro planetas... y yo aún no llevo uno. Además, eso incluye dos sistemas completos.
-Soy bastante dedicada en mi trabajo.
-Y tus hazañas como guerrera son leyenda.
-Son bastante reales- dijo ella acariciando sus antenas-. He destruido bots de combate con mis propias manos.
-Eres tan increíble como Miyuki... puede que más...
Tenn le sonrió a Zim. Se acercó al chico y lo acorralo contra la pared. Tak era una Irken muy alta, así que con todo y su tamaño humano superior, ella quedo frente a su rostro. Zim sonrió nervioso.
-Eres muy guapo, Zim.
-Eh... gracias- dijo el chico desviando su mirada.
-¿Me odias?- preguntó ella con tranquilidad.
-No...- respondió Zim.
-¿Porque prefieres a esa humana?- pregunto ella quitándose los guantes de sus manos.
-Yo no prefiero a nadie- replicó Zim ligeramente molesto-. Soy un invasor, solamente utilizo mis medios y me infiltro. Gaz no significa nada.
-¿Y yo?
-Tú... tú eres una invasora.
-Tu pareja- corrigió ella poniendo su mano en el pecho del chico-. Tu cuerpo humano es muy... muy interesante.
-Bueno... yo...- Zim empezaba a sentir algo más además de nervios, una emoción que no podía definir pero que lo hacía temblar. Un sentimiento humano.
-¿Quieres que me vaya?- preguntó ella besando brevemente sus labios.
-N-no...
-Demuéstralo- dijo ella sonriendo con timidez.
Su otra mano bajo hasta la entrepierna del chico. Solamente entonces Zim fue consciente de la reacción del miembro masculino. Su miembro masculino. Y, de manera vaga, sabía lo que eso significaba. Ella lo arrastro a la habitación, mientras Zim se encontraba demasiado confundido para oponerse... o para cooperar.
Mini-alce se encontraba en la base subterránea, supervisando el experimento de Zim. Los niveles de energía fluctuaban constantemente, pero se mantenían dentro de un margen de tolerancia aceptable. Mientras hacía esto, aprovechaba para ordenar un poco el lugar en general, el cual estaba algo abandonado desde que Zim empezó a usar su cuerpo humano. Le preocupaba en parte que su amo se distrajera, pero mientras su mejor experimento siguiera adelante, no tenía por qué preocuparse. La raza Irken se alzaría con la victoria.
Limpiando unos viejos estantes se encontró con un panel; lo reconoció como un instructivo de reclutamiento, para los nuevos invasores. Lo raro es que el cifrado estaba hecho con la firma de Miyuki, no de Zim. Se acercó al computador.
"Se solicita información sobre invasor Miyuki"
-No existen registros.
"Buscar por cualquier Irken llamado Miyuki"
-Único registro encontrado: La poderosa más Alta Miyuki- respondió el computador.
"Se solicita resumen"
-La poderosa más alta Miyuki, antecesora de Rojo como más alta- dijo la computadora-. Sucesora del más alto Spork. Maestra en la academia de invasores antes de subir a su puesto, tras la muerte de Spork a manos de un pólipo flotante; fue absorbida por un portal dimensional, poniendo fin a su reinado y ascendiendo a Rojo como el siguiente más alto. Conquistadora de varios planetas y fundadora del tratado Irken de conquista.
-¿Qué hay de Morado?- preguntó Minialce interesado, usando la voz de GIR.
-No existen registros.
-¿Cuándo ascendió morado al poder?
-No existen registros.
Minialce guardo silencio.
-¿Porque fue absorbida Miyuki en un portal?
-Información vaga e inconclusa, pero todo apunta a que el invasor Zim fue el culpable. La más alta Miyuki fue absorbida tratando de desactivar el portal; no obstante, no logro hacerlo.
-¿Quién soluciono el problema?
-Un Irken de nombre Roy.
-Se solicita información de Irken Roy. Cualquier Irken llamado Roy.
-Negativo. Solicitud rechazada- dijo el computador.
Minialce entrecerró los ojos, bastante sorprendido.
-Se solicita información acerca del más alto Spork.
-El más alto Spork, antecesor de la poderosa más Alta Miyuki- dijo la computadora-. Sucesor del más alto Xul, tras morir atragantado por una rosquilla. Científico prestigioso del imperio, maestro de la academia de invasores; murió devorado por un pólipo flotante, el cual fue invocado por el invasor Zim. Actualizo el sistema Pak a su versión actual y enfrento al defecto, salvando a la población Irken de la extinción.
-¿Que es el defecto?
-Zolar, el defecto- recitó la computadora-. Irken de alta peligrosidad, su Pak fue dañado durante la actualización realizada por Spork, corrompiendo las directivas Irken.
-¿Directivas Irken?
-Cinco directivas Irken impuestas por los cerebros de control. Uno. El mando absoluto es de aquel Irken con más unidades de altura, dando una jerarquía siguiendo la lógica de altura; la obediencia no es opcional, sino genéticamente impuesta. Dos. Un Irken no puede matar a otro Irken. Tres. Los Pak quedan expuestos al monitoreo de los cerebros de control.
Minialce estaba bastante interesado en lo escuchaba, de modo que comenzó a tomar notas mentales al respecto. Al haber sido creado como un ayudante independiente, carecía de la información básica Irken, aunque seguía siendo leal al imperio. Su ventaja es que no estaba conectado a los cerebros de control, de forma que podía abusar de sus propias capacidades al punto de "romper" la ley Irken.
-Cuatro- continúo la terminal-. Al recibir una orden directa de los cerebros de control, los Irken serán monitoreados por los mismos; toda desobediencia directa será castigada con la desactivación de Pak. Cinco. Al cumplir la edad máxima de doscientos años, cada Irken será evaluado; en base a sus aportaciones podrá vivir unos años más hasta su desactivación programada. Si realiza algún aporte importante a la raza, será reevaluado para extender su vida antes de la desactivación programada.
-¿Cuáles son las directivas Irken afectadas en el defecto?
-Todas- respondió la computadora.
-¿Zolar puede matar Irken?
-Afirmativo.
-¿Zolar es inmortal?
-Afirmativo.
-¿Zolar no obedece a los cerebros de control?
-Afirmativo.
-¿Dónde se encuentra Zolar?
-Información borrada por el más alto Spork. Se carece de registros.
Minialce estaba intrigado, así que una idea cruzo por su cabeza.
-¿Se puede localizar los Paks dañados de miembros del imperio?
-Afirmativo.
-Localiza y confirma Paks dañados actualmente. Excluye resultados cuya localización sea Irk o la inmensa.
-Localizando...- la computadora tardo unos segundos en procesar-. Terminado. Se han localizado Paks dañados.
-Confirma y detalla resultados.
-Afirmativo. Pak dañado, Irken Tak, conserje; localizada en la tierra. Pak dañado, Irken Foy, conserje; localizado en Mar Sarah. Pak dañado, General Vlad; localizado en Sector 7-g. Pak dañado, Invasor Zim; localizado en...
-¡¿Pak dañado?!- Minialce se acercó a la computadora alarmado-. Detalla.
-Integridad de Pak: 100%. Datos Inconclusos. Contradicción primaria. Pak se clasifica como dañado.
-¿Debido a cuerpo humano?
-Negativo. Pak manipulado. Actualización no oficial detectada en el Pak.
-¿Modo Sigilo?
-Negativo. Modo Sigilo es función secundaria. Funciones secundarias no afectan sector primario.
Minialce empezaba a sospechar al respecto. Los datos eran vagos, y habían pasado décadas desde el incidente, pero...
-¿Quién realizo la actualización?
-Firma corresponde a Irken Roy...
Tenn se quitó la ropa antes de que Zim pudiera siquiera imaginar lo que tenía planeado hacer. Los Irken tenían milenios sin reproducirse de forma sexual, por lo cual todas las hembras de la especie carecían de glándulas mamarias. No obstante, conservaban una figura estilizada muy parecida a las mujeres humanas, escondida debajo de los uniformes obtusos y enormes de la armada Irken. Puede que Tenn tuviera la estatura de una niña humana, pero su cuerpo mostraba una hembra de mayor edad. Las piernas eran más delgadas que en los terrestres, pero cintura y glúteos tenían un parecido cercano. Ella se quitó el pantalón con un rápido movimiento, mientras Zim la observaba sentado en la cama, nervioso y asustado.
El sexo era considerado, por el sector masculino de la población Irken, una verdadera pérdida de tiempo y esfuerzo. Principalmente por el hecho de que los machos gozaban escasamente de estos actos; la piel de los Irken era más sensible, razón por la cual usaban trajes tan completos: guantes, pantalón, mangas, botas. Todo diseñado para "aislar" esa desfavorable sensibilidad. En las relaciones sexuales, un macho se dedicaba a estimular a su pareja, comúnmente hembra, con sus manos en la intimidad de la misma. Las hembras en respuesta acariciaban las antenas y cuerpo en general de los machos, besándolos y lamiendo su cuerpo. La sensación era placentera para ambos, pero para el hombre era un desgaste físico y una pérdida de tiempo considerable. Si bien la sensación era agradable, les era imposible llegar al clímax, cosa que las hembras si podían disfrutar.
Pero no estaba en su cuerpo Irken, y sabía lo que eso significaba. La emoción y la curiosidad lo alentaban a seguir, a dejarse llevar, pero de cierta forma tenía miedo. Miedo a volverse adicto a su cuerpo humano. Un cuerpo que no le pertenecía ¿Que pasaría cuando eliminara a los humanos del planeta? Entonces destruiría ese cuerpo... ese inútil cuerpo humano.
Tenn lo empujo suavemente para dejarlo acostado en la cama; ella procedió a desabrochar su pantalón. Hizo uso de las extremidades de su Pak para hacerlo con más rapidez.
-No...- dijo Zim cayendo de forma poco decorosa en la cama.
-¿Que?
-No uses el Pak- pidió el chico nervioso-. Yo... hagámoslo sin usar el Pak.
-Claro- asintió ella nerviosa.
Bajo la ropa interior del chico para encontrarse con la esperada sorpresa. Observo curiosa el miembro del chico, mientras este la observaba a ella. Lo tomó con una mano, pero el apretón fue demasiado brusco. Zim se retorció de dolor, aunque una sensación de placer también lo invadió; tomo la mano de ella, mientras Tenn lo volteaba a ver avergonzada.
-No es muy flexible, al parecer- dijo Zim sonriendo.
-La mayoría no lo son- dijo ella riendo-. Pero yo soy lo suficiente flexible... allí abajo.
-¿Allí abajo?
-No entendí mucho de esto, cierto?- rio Tenn.
-No soy biólogo…- replicó Zim ofendido.
-Pues hiciste un excelente trabajo con este cuerpo…- comentó Tenn recorriendo el pecho del chico con su otra mano.
La chica se colocó totalmente sobre Zim, mirándolo directamente a la cara. El chico sonrió nervioso mientras ella hacia lo mismo.
-También estoy nerviosa- comentó ella encogiéndose un poco de hombros.
-¿Podríamos dejarlo para otro día?- inquirió Zim desviando la mirada.
-Si no sospechara que esta es una oportunidad única, lo consideraría- respondió ella dando un beso al chico.
El beso esta vez fue más apasionado; Zim simplemente se dejó llevar por el momento. No había besado nunca a nadie, Irken o humano, pero si sabía algo de "teoría de besos"… nunca le habían llamado la atención, hasta que había cambiado al cuerpo humano, pero ahora opinaba que no estaban nada mal. No obstante, la lengua de la Irken era demasiado larga para que se sintiera totalmente cómodo. No pudo pensar mucho al respecto poco después, cuando sintió a Tenn acomodarse sin dejar de besarlo.
La mano de ella tomó su pene y lo torció un poco, aunque de forma más delicada. Intentando disminuir su propio dolor, el chico alzó su cadera y se acomodó guiado por ella. Tenn dejo de besarlo y le sonrió. Flexiono sus piernas, dejándose caer ligeramente sobre Zim. Con su mano libre tomó la derecha del chico y la coloco en su pierna. Zim recorrió la piel suave de la chica, la cual se estremeció sonriendo.
Con su otra mano el chico recorrió el rostro de Tenn hasta llegar a sus antenas, un punto particularmente sensible en los Irkens, dependiendo de las situaciones en las que estas fueran estimuladas. Tenn sonrió y a Zim le pareció reconocer el llamado "rubor" de los humanos en el rostro de Tenn… o su equivalente psicológico, ya que su piel se mantuvo igual, pero su rostro adquirió una expresión más tierna y nerviosa. Sintió como la chica bajaba y algo cálido hacia contacto con su miembro varonil. Zim cerró los ojos, sintiendo una sensación extraña. Su corazón estaba desbocado, mientras su mente se perdía entre pensamientos de temor y emoción, incapaz de formular una verdadera idea. Solo sensaciones. Y casi toda su atención centrada en su pene.
-Un poco…- susurró la chica.
La calidez lo envolvió; no solo en sus partes privadas. La chica se dejó caer, abrazándolo, apretando sus piernas ligeramente. Ya no era solo calidez, también húmeda y una sensación única e indescriptible. Apretado, de cierta forma doloroso, pero al mismo tiempo placentero. Ella se retiró un poco, antes de volver a dejarse caer. Fue entonces que el chico entro correctamente en ella, quitando el dolor por completo y dejándolo en esa sensación de calidez y humedad solamente. Zim bajo sus manos, tomando a Tenn por la cintura.
-Espera…- pidió Zim con su rostro increíblemente sonrojado.
-¿Te duele?
-No… no estoy seguro- dijo Zim abriendo los ojos-. Pero siento que… yo… solo espera, siento que ya no puedo continuar…
Zim temblaba completamente, no solo su cuerpo, sino incluso su voz. Tenn no pudo menos que sonreírle con ternura. Lo beso en el cuello y se acercó a su oído.
-Ahora yo seré tu maestra- le susurró al oído.
Sin agregar palabras alzó su cadera y la volvió a bajar, delicadamente; Zim pensaba que ya se había acomodado, pero con ese movimiento le pareció que entro de forma aún más sencilla. Eso no le importo. El placer invadió su cuerpo y en esta ocasión no pudo soportarlo. Se alzó un poco y abrazo a Tenn, tomándola por sorpresa. La chica sintió el miembro de Zim palpitar antes de vaciar su contenido dentro de ella; acaricio el cabello del chico mientras volvió a hacer el movimiento. El placer empezaba a invadirla también a ella, estimulando su intimidad. Ella había tenido unas cuantas experiencias lésbicas, pero estar con un macho… con un macho de verdad era diferente, único. Éxtasis. Sentía una electricidad recorrer su cuerpo, mientras sus músculos temblaban, en espera de una mayor estimulación, exigiéndole una mayor estimulación. Sobre todo alrededor de Zim… De esa parte de Zim.
-N-no… espera…- pidió Zim a Tenn mientras ella seguía moviéndose-. Algo… espera!
-Tranquilo- susurro ella besándolo apasionadamente en la boca.
Zim se retorcía en sus brazos mientras ella seguía bajando y subiendo a su propio ritmo; la sensación era rara, incomoda de cierta forma, pero bastante placentera. Sentir esa parte de Zim entrando a su cuerpo, forzando su entrada, empujando capaz de piel para llegar lo más profundo que pudiera antes de retirarse. Y volver. Una y otra vez. La entrada era la verdadera estimulación, lo que enloquecía a la chica, de forma que empezó a bajar más y más con cada embestida, procurando que el chico llegara más profundo, que la estimulara más tiempo y en una zona más extensa. Zim seguía temblando, y su pene también, lo cual a su vez le causaba una sensación tremenda de placer. La respiración de Zim se volvió agitada. De pronto la abrazo con ambos brazos, con bastante fuerza. Coloco una mano en el trasero de Tenn, mientras con la otra la tomaba firmemente de la espalda, presionándola hacia él. Tenn estaba por quejarse, cuando fue Zim quien tomo el ritmo. Un ritmo instintivo.
Flexiono ligeramente las piernas y en esta ocasión fue el quien empezó a empujar, entrando en la chica; Tenn apretó los dientes, en un arrebato de placer. Le era más fácil disfrutar de esto si era el quien hacia la mayor parte del trabajo. Abrazo a Zim y lo beso apasionadamente mientras el chico continuaba con el movimiento, entrando profundamente en ella. No fueron ni cinco movimientos antes que Tenn se entregara totalmente al placer. Ahora fue su turno de temblar y gemir.
-¡Zim!- grito ella sintiendo el orgasmo estallar en su cuerpo- ¡Ya!
Zim abrió los ojos y le dedico una sonrisa traviesa. El sudor empezaba a escurrir en su frente.
-Ahora me toca…
El chico lamio el cuello de Tenn, haciendo más intenso su orgasmo mientras continuaba moviéndose; al mismo tiempo que no soportaba más los movimientos del chico, deseaba que no parara nunca. Se sintió tentada a usar su Pak, pero en lugar de eso encajo sus garras en la espalda del chico mientras gemía de placer. Sus piernas temblaban, su intimidad apretaba rítmicamente el miembro del chico contra su voluntad, mientras sentía ese intenso orgasmo continuar.
El chico la apretó más contra sí, y empezó a hacer movimientos más lentos pero más profundos. Apretó sus piernas enloquecida por el placer, y entonces sintió que volvía a tener otro orgasmo, aún más intenso que el anterior.
-¡Zim! ¡Por favor!- gritó ella bastante alterada.
Casi al mismo tiempo el chico profirió un fuerte gemido. Sintió el pene de Zim volver a temblar dentro de ella, pero no salir ni entrar nuevamente. Zim la abrazo con fuerza y dio un último empujón, mientras ambos llegaban al orgasmo. Zim respiraba agitadamente, mientras ella permanecía inmóvil, disfrutando los últimos retazos de ese intenso orgasmo recostada en el hombro del chico. Zim acaricio el hombro de Tenn sin decir nada, y ella agradeció el gesto, ya que tampoco sabía que decir. Una idea cruzo su cabeza y apretó el pene del chico cerrando lo más que pudo las piernas. Zim dio un pequeño salto y un gemido de placer, mientras ella soltaba una pequeña risa maliciosa.
-Tengo frio… - comentó Zim.
-Débil humano- rio Tenn.
Zim hizo ademan de moverse, pero Tenn lo empujo de vuelta a la cama.
-Espera… quiero…- la chica parecía avergonzada, pero aun así lo dijo-. Quiero sentirlo más tiempo. Déjalo ahí…
Ella uso sus extremidades para acercar una cobija y cubrirlos a ambos.
-Fue… fue hermoso- susurró ella sin mirar a la cara a Zim.
-Yo opino lo mismo…
-Puede que no sea malo tener pareja- dijo ella sonriendo-. Creo que me quedare en la tierra hasta que la conquistemos.
-¿Conquistemos?
-Sí, voy a ayudarte- dijo ella divertida.
-¿Y ya que lo hagamos?- inquirió Zim.
-Seguiremos juntos…- dijo ella acurrucándose sobre el chico.
Corenote:
Siguiente capítulo. Apuesto que muchos creyeron que no haría una escena lemon xD…
Bueno, sea como sea, he dado un paso en una dirección de la cual es imposible retornar; confio en que les será suficientemente satisfactoria y buena la justificación del mismo.
No obstante no podia dejar de lado lo demás de la historia: intriga, secretos, personajes misteriosos y un pasado confuso.
Sere sincero, estoy teniendo algo de problemas para ajustar los capítulos como quisiera. Intento no dejar que el romance y la seriedad dominen el fic, siempre agregando el humor negro y ridículo por todas partes. Creo que este capitulo fue un verdadero acierto, con su humor justo, su trama justa, y sus escenas lemon justas xD
De cualquier forma, déjenme un comentario con su opinión, y si pueden recomienden el fic! Entre mas personas me dejen comentarios, mas animado me sentiré a actualizar rápido el fic. Saludos!
Capítulo 13- Bid, El Terror (Parte 2)
Dib continúa en su búsqueda por la verdad; ayudado por Sirena y Tak, Dib rastrea por quien es la persona que parece decidida a meter en problemas a Dib. Recibirán una ayuda inesperada de la persona menos indicada, hasta encontrarse de frente con una verdad terrible. La relación de Ten y Zim avanza, demasiado rápido, pero Gaz no está dispuesta a entregar al chico así de fácil.
Capítulo 14- Bid, El Terror (Parte 3)
Dib encuentre y enfrenta a Bid, el terror. Recibira las respuestas que tanto anhelaba, pero es probable que le sean mas bien de poca ayuda. Aun asi, no se dara por vencido y hara todo lo posible para recuperar el control de su vida. Zim y Tenn se ven mezclados en la lucha por la supervivencia de Dib, pero no estan dispuestos a ayudarle.
Capítulo 15- Bid, El Terror (Parte 4)
Conclusion de Bid, el terror.
