Hoy los Desmotivaremos con...
Bid, el Terror Parte 02
Cuando Dib termino de estrechar las manos con Tak, la puerta principal de la escuela estallo; cinco agentes vestidos de negro ingresaron al lugar, con sus armas en alto. Eran tres hombres desconocidos y una mujer, todos vestidos con gabardinas negras. El quinto hombre lo reconoció al instante; Trasero Pálido alzo una enorme pistola blanca de aspecto extraña.
-Dib, quiero que te entregues pacíficamente- ordeno Trasero Pálido-. No me hagas usar la fuerza, agente...
-¿Trasero pálido?- Dib observo confundido al grupo de hombres.
-Deberíamos inmovilizarlo ya- sugirió uno de los hombres del grupo.
-No mientras tenga los datos- respondió Trasero Pálido-. Además, le daremos una oportunidad de justificar sus acciones.
-¿Justificar?- exclamó Dib confundido- ¿Que tengo que justificar?
-Te tenemos en video, Dib- explicó Trasero Pálido acercándose unos pasos con precaución-. Ayer, tu, entrando a las instalaciones.
-¿Yo?
-Mocoso, no tenemos tiempo para jugar al loco- dijo la mujer dando un paso al frente-. Robaste los datos confidenciales con la identidad de todos los agentes y destruiste el servidor. No solo no te dejaremos llevarte los datos, los necesitamos de vuelta.
-Datos...- susurro Dib sorprendido-. Trasero Pálido, yo... yo realmente no tengo esos datos.
-¿Ya los vendiste, Dib?- inquirió el líder con furia contenida- ¿Quién es tu comprador?
-¡Yo no tengo comprador!- replicó Dib desesperado- ¡Yo no robe sus datos!
-¡Te tenemos en video!- replicó uno de los hombres.
-¡Es mi doble!
-Esto se vuelve ridículo, Dib- dijo Trasero pálido-. Tienes diez segundos...
Dib fue azotado contra el suelo. Pudo ver a Tak pasar sobre él con sus extremidades fuera del Pak; se alzó lo más rápido que pudo, para ver a Trasero Pálido impactar contra una lámpara en el techo. Tak destruyo las armas de otros dos agentes; la mujer disparo, pero no eran armas de fuego. Una onda sonora impacto a Tak, estampándola contra la pared del pasillo. Dib se arrojó al suelo y tomó el arma de Trasero Pálido, el cual ya estaba inconsciente. Disparo contra la mujer. El hombre restante volteo a verlo, al tiempo que los otros dos recogieron sus armas del suelo; fue tiempo suficiente para Tak, que golpeo a ambos en los bajos con sus extremidades. El restante levanto su arma, pero Tak le propino una patada firme en el rostro.
-Diez- dijo mientras el último hombre caía inconsciente.
-¡Rayos! No debimos haber hecho eso...- exclamó Dib preocupado.
-Dilo por ti, yo de todos modos terminaría haciéndolo.
-Estarán bastante enojados al despertar.
-Ya estaban bastante enojados- replicó Tak mirando alrededor-. Zim, o alguien más, está haciendo de las suyas... pero esto no empezó hoy.
-Las pruebas de mi maquina fueron ayer, no tengo idea de que estaba haciendo Zim mientras no lo monitoreaba.
-¿Maquina?
-Te resumiré la historia de camino- dijo Dib corriendo hacia la salida-. Vamos a ver a Zim...
Fue Tenn la primera que se levantó de la cama; tomó la camisa de Zim y se limpió con ella, antes de ponerse la ropa de invasor nuevamente. Los Irkens no tomaban baños, o no en el sentido estricto de la palabra. Al carecer de pulmones, carecían de poros; su temperatura corporal siempre era constante, así que no ocupaban rehidratarse o ventilarse. Los olores y la higiene eran algo relativamente secundario, ya que eran inmune a la invasión de gérmenes gracias a su cuerpo casi hermético. No obstante, la ropa Irken estaba equipada con un higienizado líquido. Lo más cercano a baños que los Irkens tomaban eran baños en sodas, baños en nachos con queso y baños en fango Irk. Todos ellos meramente placer.
Zim se sentó en la cama. Tenn le acerco su camisa con una sonrisa. El la tomo pero la tiro a un lado cuando ella se giró y tomo una nueva; aún se encontraba bastante confundido, pero definitivamente no le atraía ponerse ropa cubierta de fluidos Irkens y humanos. El cuerpo humano si se bañaba, y en ese momento se le antojaba demasiado tomar un baño. Tendría que esperar. Se puso la camisa y se volvió a recostar, cubriéndose con la sabana. Tenn termino de vestirse y se sentó en la cama a un lado de Zim.
-¿Cuál es el plan?- pregunto ella mientras revisaba una pantalla de su Pak.
-¿Disculpa?
-¿Cuál es tu siguiente plan para conquistar la tierra?
-Yo...
Zim recordó inmediatamente el experimento del sótano. Ese experimento era llevado a cabo bajo supervisión directa de Minialce, seguido por GIR; Minialce no estaba conectado a los cerebros de control ni la red Irken, mientras que GIR... GIR era imposible de descifrar. Así que Tenn no podía saber nada acerca de su más grandioso experimento ¿Podría confiar en ella? A parte de eso... Zim palideció...
-¿Y bien?
-Yo... yo...- Zim tartamudeo sorprendido-. No tengo un plan.
-¿Que?
-Hace mucho que me enfoque tanto en deshacerme de Dib que... no he hecho un plan.
-¿Quién es Dib?
-El chico cabezón de la clase.
-¿El rarito de lentes?- inquirió Tenn haciendo memoria.
-Si...
-¡¿Cómo te atreves a llamarte un invasor?!
Tenn levanto a Zim del cuello, furiosa.
-¡Yo ejecuto dos planes a la vez cada que invado un planeta!- grito ella- ¡¿Y tú no tienes uno solo?!
-Llevo mucho tiempo...
-No me importa ese idiota de Dib... me importas tu- dijo ella bajando el tono de su voz-. Zim, no debes perder el enfoque... Mi hermana siempre dijo que eras bastante distraído.
-Supongo que lo soy- dijo Zim avergonzado.
-Bien. Te ayudare- dijo ella soltando a Zim con un suspiro-. Que más remedio me queda. Pero quiero que hagas algo por mí...
-¿Qué cosa?
-Un cuerpo humano...
-¡Ya te dije que no es un...!- Zim se interrumpió al ver la sonrisa sincera y tímida de Tenn.
-Yo... me gustaría probar "eso" con un cuerpo "correcto"- dijo Tenn desviando la mirada con una sonrisa-. Sería bastante... lindo...
Zim guardo silencio pensativo.
-Bien, iré a ver eso- dijo Tenn escapando avergonzada del lugar.
-¡¿Dib?!
El chico se giró para encontrarse con Sirena de frente. Se encontraban a pocas cuadras de la escuela, pero era obvio que ella también venia de allí.
-¡¿Rei?!
-¡¿Que rayos sucedes?!- pregunto la chica enojada- ¡Encerraron a Gay y a Tom! ¡Dicen que somos sospechosos de complicidad!
-Es una tetra, una trampa para inculparme.
-Espera... es Tak!
Sirena hizo a un lado a Dib y se puso en posición defensiva, pero Tak apenas si soltó una carcajada.
-No serias capaz ni de tocarme.
-No necesito hacerlo para vencerte- respondió Sirena con una sonrisa.
-No, espera- pidió Dib-. Ella está de nuestro lado... bueno, más bien va a ayudarme
-¿Ayudarte?
-Hicimos un trato, y lo necesito vivo y libre- declaró Tak encogiéndose de hombros-. Así que los ayudare a salir de este... singular problema.
-¿En serio?- inquirió Sirena sorprendida.
-¿Cómo sabes que encerraron a Gay y Tom?- preguntó Dib.
-Intentaron llevarme a mi también... tuve que resistirme- declaro avergonzada-. Estarán bien... en unas semanas...
Dib estaba a punto de agregar algo cuando una patrulla se detuvo frente a ellos.
-¡Es el chico!- gritó un oficial gordo bajando del auto- ¡Todos retrocedan!
Los peatones voltearon a ver y parecieron reconocer con facilidad a Dib, empezando a escapar aterrados.
-Oh... ahora que...
-Eso- dijo Sirena señalando a un edificio.
Una enorme pantalla afuera del mismo mostraba una noticia muda. En la parte baja de la pantalla aparecía la leyenda "extremadamente peligroso y cabezón"; lo demás de la pantalla reproducía un video de Dib asalto un banco. Si, era sin duda alguna Dib; su cara era la misma, sus gestos los mismos y usaba la misma ropa, pero... su forma de moverse era extraña. Inquietante de sobre manera. Le recordó vagamente algo pero no supo definirlo.
-¡Arriba las manos, cabezón y compañía!- ordenó el compañero del policía gordo, que en realidad era otro policía aún más gordo.
-Oficial, déjeme explicarle...
-¡Tírate al suelo!
-Maldición, eres tan idiota- declaro Tak sacando sus extremidades.
De un solo movimiento desarmo a los policías y los arrojo contra la patrulla, dejándolos incrustados e inconscientes.
-Eres el enemigo público número uno, y esto no se detendrá- dijo Tak con simpleza-. Cada vez se pone peor. Puede que ni siquiera encontremos a Zim en su guarida, así que veo bastante inútil ir para allá... Esta persona sigue insistiendo en inculparte cada vez de cosas peores.
-Tak tiene razón, Dib- dijo Sirena- ¿Que podemos hacer? Te está inculpando con cada grupo al que perteneces: la escuela, la sociedad de los ojos cansados, la ciudad entera.
-Espera... hay dos grupos a los cuales aún no ha llegado- dijo Dib pensativo-. El robo a la sociedad lo hizo ayer, la escuela lo hizo hoy temprano y mientras yo perdía el tiempo, ha robado un banco...
-¿Y?- preguntó Tak.
-Sigue mi familia...- dijo Dib asustado-. Gaz está en la escuela, así que padre...
El profesor Membrana se encontraba de vuelta en su laboratorio, tras su alta en el hospital, la cual el mismo había firmado. El buen profesor era la máxima autoridad en todas las ramas de la ciencia y la tecnología, e incluso de la ciencia y tecnología: biotécnica y sus derivados. Por lo tanto, era común que cualquier cosa que el bueno del profesor solicitara, terminara regresando a sus manos tras una pérdida de tiempo en círculos burocráticos. No le quedaba de otra, el sistema era deficiente, pero su interés en la política y administración era nula, así que cerebros menos brillantes se encargaban de diseñar esos estúpidos sistemas. Les daba una falsa sensación de autoridad, de superioridad, cuando hasta el mismo debía tramitar permisos y entregarlos al director correspondiente... solo para que estos los remitieran al director de otro departamento, el cual se los regresaría a membrana.
-Mi loco, loco mundo...- dijo el profesor con decepción.
Dejo de pensar en cosas tristes y volvió a concentrarse en su trabajo. Tras el incidente en su laboratorio, el gobierno había acallado los rumores y le había puesto a cargo de la investigación... de su propio desastre. El profesor se había encontrado de frente con algo que no podía explicar, no con ciencia real, y eso lo tenía molesto, abatido y deprimido. La presencia de los seres poliposos de capacidades levitacionales lo tenían intrigado. Nada debía sobrevivir en el ambiente de su antiguo laboratorio, al interior del volcán, no obstante tras la explosión (ocasionada por su espanto al escuchar a Gaz que iba a tener una cita), se habían abierto cuevas más antiguas que la humanidad, liberando a esos seres... o no? La realidad es que tenía una serie de acertijos que resolver que lo intrigaban.
Por un lado estaban los pólipos, pero por otro lado, hace semanas había detectado fluctuaciones en el magnetismo de la tierra; el fenómeno no hubiese pasado a mayores, de no ser porque el espectro magnético delataba una ionización inesperada en las capas terrestres subterráneas tras un análisis infrarrojo satelital... Algo estaba produciendo radiación, era obvio, pero no radiación toxica... y eso le intrigaba. El campo de energía crecía exponencialmente, aunque sus niveles de energía se mantenían estables. Técnicamente podría decir que alguien intentaba crear un hoyo negro, pero la sola idea era ridícula ¿Que humano podría tener más tecnología que el profesor membrana?
Pero nuevamente los pólipos volvían a su pensamiento ¿Que rayos había visto? ¿Monstruos, seres primordiales... extraterrestres? Los pólipos no estaban compuestos por materia conocida, y como tal no obedecían las leyes de la ciencia. Eran unos infractores de la ciencia real! y eso lo disgustaba enormemente.
Por último, pero no al último, le preocupaban sus dos hijos. No fue hasta que Gaz salió con Zim, el chico extranjero, que el profesor se dio cuenta de lo mucho que habían crecido sus hijos. Gaz estaba saliendo con chicos, y Dib, que era mayor... ya tendría novia? Era bastante raro y cabezón, lo cual podría alejar a las chicas, pero una jovencita extranjera, o igual de rara, podría fijarse en él. La conversación con Gaz había sido bastante incomoda, y tendría que tener una parecida con su hijo varón. No tenía duda de que Dib estaba mejor informado, pero Membrana no se distinguía por confiar ciegamente en la capacidad de las personas, sino por tomar las riendas de cada problema, de cada reto... y nada era más difícil que criar a sus hijos como padre soltero.
-Te extraño...- susurró el profesor Membrana abriendo un cajón.
Dentro del cajón, una foto descansaba en un marco de madera. La luz reflejada de las lámparas impedía ver la mitad de la foto, pero en la otra mitad estaba un joven Membrana, sonriendo. Tomo el marco para ver el rostro de su esposa mejor. Entonces la puerta de su laboratorio se abrió; guardo la foto y se puso de pie, molesto por la interrupción. Al girarse, se topó de frente con su hijo, que tenía un aspecto más nervioso y descuidado que de costumbre.
-Dib...- saludó Membrana cruzando sus brazos-. Deberías estar en la escuela, jovencito.
-Sssi... Bueno, padre, tuve unosss cuantosss problemasss...- dijo Dib avergonzado.
-¿Te mordiste la lengua?- inquirió el profesor-. No me gusta cómo se escucha ese seseo.
-Nada importante, padre. Sssolo passsara...
El profesor Membrana giro su reloj y saco un pequeño dardo del interior del mismo. Lo arrojo al cuello de Dib, antes que este reaccionara.
-¡¿Pero qué diablosss?!- exclamó Dib quitándose el dardo.
-No te preocupes, hijo. Es solo un bioescaner- explicó el profesor girándose a su mesa de trabajo para ver la pantalla-. Los resultados aparecerán aquí y podre curar los males que te adolecen antes que... que...
El profesor se quedó sin habla mientras los resultados aparecían en la pantalla. Dib sonrió a sus espaldas, de forma malévola.
-Tenía otrosss planesss para ti, Membrana- dijo Dib sonriendo-. Pero sssupongo que tendré que cambiarlosss... Dib, no puede sssaberlo...
-Tú no eres mi hijo- susurró el profesor viendo la pantalla.
-No...
El falso Dib se abalanzó sobre el profesor, tomando una forma oscura y alargada, cual serpiente. Se enrosco alrededor del profesor y empezó a apretarlo.
-No... Mis hijos...
-No te preocupesss, padre- dijo la sombra con ojos rojos brillantes-. Pronto ssseremos una familia otra vez. Gaz, tu y yo... y yo...
El profesor Membrana estiro su brazo hacia su computadora, intentando alcanzarla. Logro tocar el teclado, pero su atacante apretó con renovadas fuerzas. Y él se perdió en un mar de oscuridad y dolor.
Los chicos tuvieron que avanzar disfrazados mientras se dirigían al laboratorio del profesor Membrana. Si bien solo Dib era un "rostro público", Rei y Tak eran buscadas por la sociedad al haberse visto inmiscuidas en los eventos. Para Tak fue fácil, pues simplemente ajusto su holograma con la imagen de Gaz. Rei opto por deslavar su pelo y hacerse pasar por un chico; para Dib fue más difícil, debido a que su enorme cabeza...
-¡No tengo cabezota!- dijo Dib furioso.
-Si la tienes- replicó Tak-. Ese turbante desviara la atención.
Dib estaba vestido como árabe, a fin de que su cabeza no llamara la atención. Además había agregado una barba. El chico avanzaba malhumorado, detrás de las chicas que aun creían que Dib podía llegar a ser reconocido, pero no tenían tiempo ni recursos para un mejor disfraz. Antes de que llegaran al laboratorio, escucharon las sirenas de las patrullas y temieron lo peor. Al llegar pudieron ver que los bomberos estaban ahí, y algo de humo salía del edificio.
-Fue un pequeño incendio, logramos detenerlo a tiempo- dijo un bombero.
Los chicos se acercaron con discreción tratando de escuchar la mayor información posible. Vieron una ambulancia acercarse al edificio mientras los policías ponían orden con la gente curiosa que se acercaba. Dos enfermeros salieron del edificio, con un hombre recostado en una camilla.
-Papa...- susurró Dib preocupado. Sirena lo tomo de los hombros e impidió que se acercara. Dib observo la escena con impotencia.
-Mi loco, loco hijo...- susurró el profesor antes de perder la consciencia.
-Ahí lo tienen, el profesor acaba de darnos al culpable...- dijo el jefe de policía.
-Maldito...- susurró Dib furioso- ¿Quién me hace esto?
De pronto su celular sonó. El chico saco el celular de su pantalón y vio un mensaje de video. De su padre.
-Es de papa...- exclamó sorprendido.
-¿En serio?- Rei se acercó a ver.
Los chicos retrocedieron a un callejón y pusieron el video. En el mismo se podía observar a su padre en su laboratorio; de pronto Dib entraba en escena.
-Pues se parece mucho a ti...- dijo Rei- ¿Sera un holograma?
-No, la sustancia es bastante real- declaró Tak-. Además los hologramas solo son perfectos al ojo humano, pierden perspectiva al ser expuesto a aparatos electrónicos, de forma que la imagen se vuelve plana.
-¿Entonces no podría ser Zim?- preguntó Dib.
-No lo creo, el trabajo es bastante bueno...
El video continúo con su padre arrojando un dardo y girando a su pantalla. No había sonido, pero pudieron ver el horror dibujado en el rostro del profesor. Dib sonrió de una forma tan malévola que dejo en claro que... no era humano. Se enredó alrededor del profesor, sorprendiendo a los que veían el video.
-Eso no es humano- declaró Rei.
-Podría no serlo, pero me recuerda a un humano- dijo Dib justo cuando el video terminaba: su padre tecleando su celular para enviar la grabación de seguridad-. Debemos volver.
-¿Volver? ¿A dónde?- preguntó Tak extrañada.
-Con la única persona que conozco capaz de hacer algo parecido- dijo Dib rascando su barba falsa-. La señorita Bitters...
-¡¿Qué quieres decir con retirarte?!- exclamó Rojo espantado.
Morado estaba a un lado, con la mandíbula colgando mientras pequeños Irkens corrían alrededor aterrados. Tenn se comunicaba desde la base de Zim a la inmensa.
-Que no voy a realizar ninguna de las conquistas planetarias de la agenda- declaró Tenn con simpleza.
-Pero, pero...- rojo miraba a Morado, quien permanecía en estado de Shock- ¡Pero te ocupamos, Tenn! ¡Eres la mejor invasora de todas!
-Lo lamento, mis altos, pero las leyes Irkens me permiten que como ciudadana de mayor rango, tras sus altezas, pueda apoyar a mi pareja oficial en sus labores, incluyendo invasores...
-¡Pero la conquista de la tierra es una farsa!- replicó Morado reaccionando- ¡Pensamos que Zim moriría en el trayecto, por hambre!
-Pues no lo hizo...- replicó Tenn sonriendo.
-Espera, espera. No importa- dijo Rojo riendo nervioso-. Si... supongamos que oficializamos la conquista de la tierra dentro de la agenda Irken ¿Regresarías a tus labores cuando Zim conquiste la tierra?
-¡Zim lleva un año ahí y no ha logrado nada!- replicó Morado preocupado.
-¡Pero Zim es un imbécil!- dijo Rojo molesto- ¡Tenn no lo es!
-Les pido, mis altos, cuiden su lenguaje respecto a mi pareja- dijo Tenn con educación, pero marcadamente molesta.
-No sabía que fueras el tipo de chica interesada- dijo Morado mordiendo una rosquilla-. Te daré el doble de lo que posee Zim si vuelves a tus labores.
Tenn soltó una carcajada y se dejó caer en su asiento.
-Con todo respeto, mi alto Morado- dijo Tenn sonriendo tiernamente-. No me interesan los dineros en absoluto.
-¿Entonces qué quieres de Zim?- preguntó Rojo confundido.
-No lo sé- admitió de forma infantil-. Pero permaneceré a su lado...
-Bien- dijo Rojo bastante molesto-. Emitiré un oficio y la tierra pasara a ser parte del tratado Irken de conquista. Lo cual hace que Zim entre dentro del periodo máximo de conquista planetaria; Zim ya tiene un año en el planeta, así que solamente le quedan dos meses para conquistar la tierra o enviaremos una armada de eliminación. Y ambos serán desactivados.
-Entiendo- asintió Tenn con su característica sonrisa.
-¿Estás seguro de eso, Rojo?- inquirió Morado nervioso-. Es Tenn...
-Y al conquistar la Tierra, Zim y tu seguirán la agenda proyectada de conquistas- dijo Rojo ignorando a su compañero por completo-. Sin justificación alguna.
-Bien.
-Bien- dijo Rojo.
-Mis altos, me retiro- dijo ella haciendo una reverencia.
La conexión se terminó. Rojo se quedó observando la pantalla bastante molesto, pero los cerebros de control le informaron que Tenn tenía toda la razón y no podía hacer nada en absoluto para castigarla; el puesto de invasores, a su vez, les daba inmunidad a ambos Irkens.
-¿Crees que fue una buena idea?- inquirió Morado.
-¡Silencio!- grito Rojo. Los Irkens dejaron de correr, pero se agacharon atemorizados-. Por supuesto; Tenn es la mejor invasora del imperio, y lograra conquistar la tierra. No obstante, tengo una gran idea...
-¿Cual?
-Se aproxima el día de la gran pereza- dijo Rojo riendo.
-¿Y eso que?
-El día de la gran pereza, todos los Irkens pierden sus privilegios- dijo Rojo riendo-. Si para entonces Zim no ha conquistado la tierra... podremos ejecutarlo.
Morado soltó una carcajada, Rojo lo siguió y los demás Irkens también empezaron a reír.
Los chicos regresaban corriendo a la escuela, cuando un grito llamo su atención. Dib fue el único que se detuvo, pero todos voltearon a ver brevemente. Una mujer gritaba mientras un joven sostenía una paleta en su mano, de forma victoriosa. Un bebe lloraba en una carriola. Dib reconoció a la mujer y al bebe como a los que había salvado en la mañana.
-¡No eres un héroe, eres un brabucón!- dijo la mujer indignada.
-¡Sssi! ¡Essse Sssoy yo!- dijo el joven girándose.
Todos vieron el rostro de Dib. Y el falso Dib también los vio. Alarmado, tiro la paleta y empezó a correr.
-¡Es yo!- gritó Dib-. Quiero decir: es mí... Soy ese... no, somos aquel...
-¡Tras el!- dijo Tak haciendo a un lado a Dib.
La Irken se adelantó, corriendo apresuradamente tras el prófugo. El falso Dib atravesó la calle, saltando fácilmente entre los arboles; para Tak eso no represento el mas mínimo esfuerzo.
-Eresss buena- dijo el Dib mirando brevemente.
-Tú eres bastante patético- respondió Tak.
La Irken dio un salto y aterrizo con sus extremidades sobre el otro Dib. Segura de haber capturado a su presa, levanto los restos con sus garras, pero estos se deshicieron en el aire. Antes de que pudiera verlo venir, el falso Dib salió de algún lugar indeterminado y pateo su rostro. Dib y Rei los alcanzaron en ese momento. El falso Dib se giró y siguió corriendo.
-Maldito...- susurró Tak furiosa-. Se burló de mí...
-¿Estas bien, Tak?- preguntó Dib ayudándola a levantarse.
-Quítate- ordenó Tak-. Es mío...
La Irken se lanzó nuevamente al ataque. El falso Dib corría con velocidad, pero sin dirección aparente. Su único objetivo era librarse de Tak, y ese fue su error. Dio un giro en un callejón y se topó con una enorme pared tapando su escape. Al voltear para volver por sus pasos, se encontró con los tres chicos cerrándole la marcha.
Al tenerlo de frente, Dib pudo comprobar que el impostor en realidad no era tan parecido a él como en un principio lo había pensado. La perspectiva lo hacía ver parecido, siempre de lejos o con rápidas miradas, pero en realidad...
-Es asqueroso...- dijo Rei con repugnancia. El falso Dib entrecerró los ojos notablemente furioso.
Si bien el rostro y peinado eran iguales a los de Dib, el chico frente a ellos tenía marcas extrañas, como erosiones en la piel que no podían deberse a acné ni ninguna enfermedad conocida. Era como ver un pedazo de queso, en realidad. Su piel también brillaba con un leve tono plástico, que no podía ser natural, aunque se notaba flexible. Sus dientes eran de un tono verde insano y sus ojos eran rojos. Además, su peinado y ropa estaban descuidados, como si se tratara de un vagabundo.
-Sssi... ¡Sssi! ¡Sssoy asssquerossso!- gritó el falso Dib-. Pero lasss cosssasss cambiaran cuando tome el lugar de Dib.
-¿Tomar mi lugar?
-No puedes vencerme, Dib- dijo el falso Dib sonriendo.
-Ya perdiste, impostor- replicó Sirena con convicción-. Te hemos atrapado.
-Ussstedesss no han hecho nada. No pueden detenerme.
-¡¿Quién rayos eres?!- preguntó Dib dando un paso al frente- ¡¿Eres Zim!? ¡¿Un secuaz de Zim?!
-¿Sssecuaz?- exclamó el chico divertido-. Nada de essso Dib, yo sssoy tu mayor villano. Tú verdadero y único Nemesssisss.
-¿A qué te refieres?- preguntó Sirena.
-¡Yo sssoy Bid! ¡El Terror!- gritó Bid carcajeándose.
Dib se abalanzo sobre el chico para hacerlo callar, pero este se convirtió literalmente en una sombra y escapo por el suelo, pasando entre los chicos. Ellos se giraron rápidamente para perseguirlo pero al salir del callejón no pudieron ver por donde se había ido.
-Bid, el terror...- susurró Rei sorprendida.
-Creo que tienes alguien más peligroso que Zim tras tu pellejo, cabezón- comentó Tak preocupada-. No sé qué quiera pero... es obvio que aún no lo consigue.
-No era como yo, pero lo era...- exclamó Dib pensativo-. Dijo que tomaría mi lugar...
-Tal vez debamos apresurarnos a llegar a la escuela.
-Vamos...
-¿Así que tú también lo notaste?- inquirió la maestra Bitters.
-No soy estúpida, conozco a mi hermano...
-¿Lo sabes?
-Lo sé...
-¿Qué quieres entonces?- pregunto la maestra con recelo.
Ya había dado la hora del receso y el salón se encontraba vacío, a excepción de la maestra que y Gaz, que conversaban con tranquilidad, ambas sentadas en sus respectivos lugares, viendo con miradas estudiadas. Gaz le sonrió con malicia a la maestra.
-¿Usted lo sabe, no?
-¿Qué cosa?
-Cuando un alumno es humano o no- dijo Gaz.
-Si. Siempre.
-¿Tak?
-No lo es.
-¿Dib?
-Estúpido, pero humano.
-¿Zim?
-Humano.
-¿En serio?
-Absolutamente- respondió ella ofendida.
-¿Tenn?
-No lo es.
-¿Qué es?
-Bueno, eso es algo que no podría determinar- admitió la maestra mirando por la ventana-. Solo puedo asegurarte que, en todos mis años en la tierra, que han sido bastantes, no había visto algo igual.
-¿Qué hay de Zita? Siempre me ha parecido rara...
-No, es totalmente humana- dijo la señorita Bitters agitando una mano.
-Bien.
Gaz se puso de pie, dispuesta a salir del salón.
-Espera- ordeno la maestra poniéndose de pie- ¿Es todo? Unas tontas preguntas y te vas...
-Si.
-Pero...- la mujer estaba bastante confundida-. Deberías estar aterrada, confundida... por lo menos curiosa.
-No. En realidad no me importa- respondió encogiéndose de hombros-. Suerte devorando gente, o lo que sea...
Gaz abrió la puerta y salió del salón. Aun con la puerta abierta, la maestra se giró a verla.
-Espera.
-¿Si?
-Zim... es humano- dijo la maestra-. Pero antes no lo era...
-¿Antes?
-Desde el examen médico anual- dijo la maestra sonriendo-. El Zim actual no es el mismo que tu hermano conocía.
-Me da igual- dijo ella volteando a ver a la maestra con una sonrisa en el rostro-. El Zim actual es mío. Es quien me interesa.
Sin agregar nada más, cerró la puerta y se alejó.
Corenote:
Estaba reacio a publicar el capitulo antes de recibir opiniones. Lamentablemente parece que, o no les gusto el capitulo, o no lo han leído. Sea como sea, ni siquiera tuve comentarios suficientes para poner un FAQ. Esto me preocupa ya que el anterior fue el primer cap con contenido lemon.
Sea como sea, espero no dejen de comentar! Recuerden, se aceptan sugerencias sobre "invitados" para capítulos futuros. Espero les guste este cap, que puede dar la falsa impresión de ser mas corto, pero lo que pasa es que no tienen ni FAQS ni una nota final extensa.
Saludos!
