Disclaimer: Tengo que aclarar que los personajes no son míos, como todos saben, pertenecen a la mente prodigiosa de la Sra. Meyer. Yo solo juego con ellos, intentando que ese juego los entretenga a ustedes.

Este Fic está dedicado a mi hermana Carolina, mi mejor y mayor crítica, un ejemplo en mi vida, gracias por tus buenas ideas, eres "mundial" y te amo por eso y más.

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Capítulo 11

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Swan vs. Cullen Hagan Las Apuestas

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Volverte a ver

Hoy daría media vida por volverte a ver

Y recuperar el tiempo que se me escapo

Y decir lo siento una y otra vez

No me sirve la razón si tú no estás

Si no estás aquí

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Por Volverte A Ver – Aleks Syntek

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La mañana siguiente. Chicago

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De: 9th District – Deering.

Para: Cuartel General del Departamento de Policía de Chicago.

Asunto: Reporte de incidente.

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La noche pasada se ha encontrado el cuerpo de un ciudadano desconocido en los alrededores del Chicago South Loop Hotel.

No había testigos en el área que aclararan ningún hecho. Un equipo del distrito fue asignado para las investigaciones preliminares.

El departamento forense se hizo cargo del cuerpo y estamos en la espera de más información.

~0~

Esa misma mañana. Casa Swan. Seattle

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A la mañana siguiente la Casa Swan amaneció mucho más movida de lo que había amanecido en muchos días. Ya no había silencios, puertas se abrían y se cerraban en todo la casa mientras todos iban despertando, Bella ya se había bañado y cambiado con una ropa cómoda cuando escucho y vio a Burbuja removerse en su cama. La niña al verla sonrió, mostrando sus pequeños dientitos y unos preciosos hoyuelos que se hacían en sus mejillas.

Cuando Bella y la niña bajaron para desayunar ya todo el clan Swan estaba en la mesa de la cocina incluyendo también a Kate y a Paul. Ambos habían estado allí la noche anterior cuando Charlie llego a casa contando todos los acontecimientos del día, mientras escuchaba también como sus hijas daban sus impresiones a lo ocurrido.

En cuanto el Jefe le confirmo a Bella y Kate de la cita de mañana y les informo a todos de la idea de Renée sobre una reunión de la noche, todas las chicas Swan comenzaron a murmurar.

—Vestido nuevo, uno matador —murmuro Tanya.

—¿Matador? Que estas planeando Mordelona —la inquirió Kate.

Mientras, de frente a ellos Paul le dijo a Rosalie:

—Victoria's Secret para ti Darling.

—Cállate Paul, pueden escucharte.

—Yo solo quiero apoyarte baby, estoy será de lujo —dijo mientras movía sus pestañas.

Bella solo puedo cerrar los ojos y tratar de recordar si tenía una ropa decente y no tan formal para la visita y un vestido adecuado para la noche. Cuando Paul se dio cuenta de su cara de preocupación por la noche siguiente, le guiño un ojo y modulo con sus labios un "confía en mí".

Es por ello que todos pasaron el desayuno haciendo planes que incluían compras, llamadas telefónicas y catering para la noche.

Mientras todos se iban despidiendo Bella pudo escuchar a su madre hablar sobre su amiga de City Catering 1*/* y de casas que visitar y ella se preguntó en donde tenía la cabeza metida su madre esta vez.

Mientras tanto, Edward había salido de su hotel rumbo a la casa de los Swan casi a las 9 a.m. No quería ser inoportuno, aunque si hubiera sido por él estaría antes del amanecer delante de la puerta de la casa. El Detective Black estaba junto a la puerta de su carro de alquiler cuando Edward bajo a la entrada del hotel y lo miro extrañado mientras Black bajaba sus lentes oscuros mientras lo veía, sonreía y le ofrecía las llaves del auto.

—Buena elección hombre —Edward hubiera querido alquilar un Volvo V90 como el que tenía en casa, era un auto que le agradaba y que le permitía tener a Elizabeth con total seguridad en el asiento trasero. Pero la agencia de alquiler se disculpó una y otra vez con él diciendo que lo antes posible tendrían ese vehículo disponible. Mientras tanto le ofrecieron a Edward este Aston Martin Vanquish color cobre que tenía enloquecido al Detective.

Cuando Black entro en el auto lo miro y solo dijo:

—Dime por favor que podré manejarlo, 15 min, solo 15 min.

Edward solo sonrió ante su ansiedad y sabiendo que tenía planeado pasar todo el tiempo posible con su hija solo le dijo:

—Tal vez sea bueno contigo amigo y te lo deje durante la mayor parte de la mañana.

—Amigo te apoyare a donde vayas, recibiré una bala por ti si es preciso —dijo Black.

Edward se le quedo mirando asombrado por un instante, hasta que comprendió su chiste.

—Entonces esperemos que no tengas que hacer tantos sacrificios por mí, Detective.

—Jacob, llámame Jacob, somos amigos ahora —dijo mientras bajaba sus lentes oscuros y movía su pestañas.

Edward volvió a sonreír y comenzó a programar el GPS con la dirección que el Jefe Swan le había proporcionado.

—Tranquilo amigo —dijo Jacob deteniendo sus movimientos—. Yo te guio, total, es mi ciudad.

Jacob le dijo a Edward que se dirigiera al suroeste por Seneca St. hacia 4th Ave. y él fue recorriendo toda la avenida mientras iba tomando nota de los lugares que estaba pasando. En menos de 15 min estaban llegando a las inmediaciones de Kinnear Place y Jacob lo guio eficientemente hasta el frente de la Casa Swan por el lado de Prospect St.

Cuando Edward quiso bajarse Jacob volvió a detenerlo y le dijo que sus compañeros debían verlo a él primero para no causar ningún tipo de sospecha. Edward que no veía a nadie por los alrededores se preguntó dónde estarían metidos los hombres del Jefe Swan. Cuando Jacob bajo le hizo indicaciones de que bajara también y le dijo que lo acompañaría a la puerta y lo dejaría allí mientras él estaría con su grupo.

Edward no tuvo más que admirar la hermosa casa propiedad de los Swan mientras recorría los pocos pasos que lo llevaban a la puerta. Los nervios que parecían haberlo abandonado desde que supo que su hija estaba bien, parecieron volver a él mientras se preguntaba como reaccionaria Elizabeth en su presencia.

Jacob toco el timbre de la Casa Swan y una joven mujer rubia abrió la puerta unos minutos después. Jacob se abalanzo sobre ella y la abrazo fuerte mientras ella protestaba.

—Jacob no seas bruto, suéltame.

—Es mi oportunidad de tenerte preciosa, ya que no hay moros en la costa —dijo sin soltarle.

—¡Jacob! Si Garrett se entera te matara —protesto ella de nuevo.

Jacob la llevo de nuevo al piso y se le quedo viendo mientras le decía:

—Precisamente por eso, debo aprovechar.

—No me hagas quedar mal, como voy a mostrar que soy una profesional si me haces estas cosas —acoto ella.

—Tranquila este defensor de la Gran Caraotica 2*/* sabe que tú eres la mejor —dijo señalando a Edward.

Kate miro a Edward con los ojos muy abiertos y Edward puso su mejor sonrisa tratando de aligerar la situación. Él hubiera supuesto que quien abriría la puerta sería una de las chicas Swan, pero no estaba seguro de que la chica fuera una de ella.

—¿Dónde está mi Bellita? —pregunto Jacob.

—Lo más lejos de ti, como todos lo queremos —respondió Kate mirándolo con una ceja levantada.

—Ella sabe que soy el hombre de su vida, solo tiene que darse por vencida —insistió Jacob.

—Un mes después que el infierno se congele Black, aunque seré buena contigo y serán solo 15 días después —dijo ella con tono irónico.

Jacob hizo un pequeño puchero y luego se giró hacia Edward para realizar una presentación adecuada.

—Bien, él es mi amigo Edward Cullen y esta bella chica es la Doctora Katherine Campbell, la loquera.

—¡Jacob! —lo regaño Kate—. Disculpe señor Cullen, Jacob a veces se comporta como un niño.

—Es por eso que debes tratarme, soy un caso clínico para ti preciosa y quien mejor que tú para tratar a este bebé.

Kate puso su mayor cara de disgusto y Jacob se despidió de ellos con una gran sonrisa. Ella invito a pasar a Edward a la casa mientras esté pensaba cuanto tiempo tardaría Jacob en tomar las llaves del auto y probarlo como era su deseo, cinco segundos después tanto Kate como Edward escucharon el chirriar de unos neumáticos y Edward supo que "su amigo" no perdía el tiempo.

—Me disculpo por Jacob, no era la forma en que quería que nos presentaran —le dijo Kate.

—No se preocupe Doctora, la entiendo, todo está bien —Kate asintió ante las palabras de Edward, pero él no espero a que ella dijera nada más y pregunto: —¿Puedo ver a Elizabeth ahora?

—Supongo que está ansioso Señor Cullen.

—Edward, por favor llámeme Edward —la detuvo él.

—Bien, si te llamo Edward supongo que tú debes llamarme Kate, así acabaremos con las formalidades —dijo ella y él asintió—. La niña está arriba, le pedí a Bella… la hija del Jefe Swan, que se quedara con ella hasta que yo terminara de conversar contigo.

—¿Todo está bien? —pregunto Edward suspicaz.

—Sí, solo quería que recordaras que la niña puede no tener ningún recuerdo sobre ti o los tuyos y eso puede ser un impacto para ti, quisiera que trataras de controlar eso lo mejor posible.

—Yo lo sé, sé que puede ser algo difícil, tratare de controlar eso —dijo Edward de la manera más sincera que le fue posible.

—Bien, como sabes estaré observando, quiero ver todas las reacciones de la niña y Bella estará con ella porque es la persona con la que la niña se ha sentido más identificada.

—Ok, entiendo.

—Eeeh Edward, hable con el Juez Reynolds, no queremos que pienses que esto es una imposición mal sana, solo queremos lo mejor para la niña, ¿entiendes? —Edward la miro a los ojos y asintió lentamente—. Y si me permites ayudarte, te daré un consejo.

—Por supuesto, será bienvenido.

—Si en algún momento sientes desconcierto con respecto a la niña, apóyate en Bella, ella será tu mejor aliada en todo esto.

Edward volvió a asentir y tomo una nota mental de lo importante que parecía ser esta chica ahora en la vida de su hija.

Kate guio a Edward hasta el tercer nivel de la casa, hasta una oficina que parecía haber sido despejada y que ahora tenía desperdigados por el piso gran cantidad de juegos infantiles. Kate se disculpó y salió de la sala mientras Edward trataba de controlar su respiración antes de la entrada de su hija.

—Aquí estamos —dijo Kate a sus espaldas, mientras Edward se giraba lentamente hacia la voz.

Kate se apartó de la puerta y Edward solo pudo ver en ella a una hermosa chica de cutis pálido, con pelo largo y ondulado de color marrón oscuro. Sus ojos eran grandes de color chocolate y su nariz era fina enmarcada con pómulos prominentes. Sus labios eran un poco demasiado rellenos para la delgada línea de su mandíbula, mientras sus cejas eran más oscuras que su pelo y eran más rectas que arqueadas.

Mientras tanto Bella no podía dejar de mirar al hombre que tenía frente a ella. Bella se había quedado en el auto junto con Burbuja mientras sus hermanas habían tenido el primer encuentro con los Cullen, ella no pudo mirar a ninguno de los tres hombres con gran detalle. Edward Cullen, el hombre bastante alto delante de ella, el posible padre de su Burbuja, poseía pómulos altos, una fuerte mandíbula, cejas perfectas, una nariz recta y labios carnosos. Su pelo desordenado estaba lleno de sombras de bronce inusuales y sus ojos, sus ojos eran del verde más hermoso que Bella hubiera visto en su vida.

Por segundos que a ambos les parecieron horas, sus miradas se unieron como si fueran atraídos por un imán y fue solo cuando Burbuja se acurro en la pierna de Bella que ella reacciono a dejar los ojos de aquel hombre.

Edward vio que la chica desviaba su mirada y fue cuando noto a la pequeña que se escondía a sus espaldas.

Su niña estaba allí.

Edward sintió como si un balde de agua fría cayera sobre él y como si toda la fuerza hubiera escapado de sus piernas estas cedieron y cayó al piso de rodillas viendo a la pequeña.

Él se había prometido y también a Kate, que trataría de mantener el control de esta situación, pero era difícil para Edward cuando sentía que todos los grandes miedos que había tenido en los últimos días por fin salían de él.

Bella miro al hombre que se había arrodillado en medio de la oficina de su padre y pudo entender, al mirar sus ojos, como él había retenido un gran dolor por la pérdida de la niña que ahora se escondía detrás de ella. Bella se arrodillo delante de la niña tratando de tranquilizarla ante el extraño que estaba delante de ambas y la guio hasta el centro de la oficina de tal forma que quedara delante de Edward y ella pudiera abrazarla colocándola a su lado.

Edward supo que debía decirle algo, algo que hiciera que la niña por fin lo mirara sin miedo.

—Hola Lizzi —la niña lo miro y arrugo la naricita.

—No creo que le guste el "Lizzi" —intervino Bella.

Edward la miro por un momento, ¿realmente pensaba que conocía más a su hija que él mismo? Cerró los ojos y trato de tranquilizarse, debía hacerlo. Ella tenía razón, a Elizabeth no le gustaba aquel apodo.

—Sí, tiene razón, jamás le ha gustado que la llamen así.

Bella se ruborizo, se había dado cuenta que ante Edward ella estaba sobrepasando sus acciones. La niña aún se mostraba tímida con él, así que se propuso hacer algo para que las cosas cambiaran.

—Burbuja, este es mi amigo, ¿quieres conocerlo? —pregunto a la niña y luego mirando a Edward en busca de su apoyo a la iniciativa.

—¿Burbuja? —murmuro Edward extrañado.

—Historia familiar —murmuro a su vez Bella.

La niña miro a Bella, mientras ella la incentivaba a saludar. La niña solo miro a Edward desde su escondite aún bajo el brazo de Bella y luego volvió su mirada a la chica que la protegía.

—¿Recuerdas cuando Kate vino a jugar con nosotras? —pregunto Bella, mientras la niña giro su mirada a Kate que se encontraba en la puerta de la oficina y le sonreía, la niña le devolvió la sonrisa mientras miraba de nuevo a Bella y asentía—. Pues mi amigo Edward también vino a jugar, ¿crees que podremos jugar con él?

Burbuja miro a Edward de nuevo y estirando su manita hasta uno de los legos que estaba a su lado lo tomo y lo extendió en dirección a Edward. El hombre de cabello cobrizo respiro profundo mientras miraba a su hija y recibía aquel juguete, trato de que la sonrisa que se formaba en su cara no fuera una mueca.

~0~

Durante las siguientes horas Burbuja jugó con Bella, Edward y Kate a partes iguales. Para Edward el que su pequeña de rizos rubios no lo llamara "Papá" fue un golpe duro. La chica, Bella, parecía entender perfectamente cada uno de los deseo de la niña sin que estos fueran expresados con palabras, pero se fijó que a cada oportunidad que tenía le preguntaba cosas a fin de intentar que la niña verbalizara sus respuestas.

Kate por su parte se fijó en la interacción de la niña con el hombre que se había presentado como su padre y por un pequeño momento se permitió sentir lástima por un hombre que no podía expresar el amor por su hija sin que esta se asustara por la efusividad de este. Burbuja había actuado con él como con cualquier otro amigo de los Swan, como había actuado con ella la primera vez que la vio, un desconocido más al que la niña simplemente se estaba acostumbrando en este día o en el futuro. Dentro de la cabeza de Kate se producían hipótesis con respecto a qué hacer para que esta niña no fuera nuevamente dañada psicológicamente por las circunstancias y se preguntaba cuanto estaba dispuesto a hacer Edward Cullen para que su hija estuviera cómoda hasta que pudiera recuperar el habla y dejara todos sus miedos atrás.

Pero aun recuperando el habla, ¿qué decisión tomaría Cullen con respecto al cuidado de la niña? ¿La separaría de los Swan? ¿Se la llevaría a Chicago? Era su padre y tenía el derecho de hacerlo una vez que la niña se acostumbrara a él y a su familia de nuevo. Y entonces, ¿cómo quedaría Bella en todo esto? Y más importante aún, ¿sería esto un retroceso en todo el avance en la mejoría de la condición de Bella? ¿Sería volver a la misma condición de hace más de un año?

Cuando llego la hora del almuerzo de la niña Edward y Bella compartieron la tarea de dárselo. Bella aún no se sentía lo suficientemente a gusto con Edward, pero esto tenía más que ver con su reacción inicial a este hombre que con lo que su hermana pensaba de los Cullen. Bella no podía recordar hace cuanto que su cuerpo reaccionaba por sí solo sin que su mente lo dirigiera y las sensaciones que Edward causaba en ella la tenían desconcertada.

Por su parte Edward había aprendido que la chica a su lado no era solo la chica hermosa que había visto hace algunas horas. La inmensa ternura con la que trataba a su hija era más que evidente y más de una de vez, en el trascurso de la mañana, había tratado de acercar a la niña una y otra vez hacia él, haciendo que la niña olvidara sus miedos iníciales por completo. Le debía a esta chica, Bella, el que su hija lo mirara con la sonrisa que había estado esperando ver por días y eso era algo que Edward no olvidaría.

Una vez que la niña termino su comida y Bella la llevaba a su habitación para ver caricaturas antes de su siesta de la tarde, Kate le hizo señas a Edward a fin de que se quedara con ella para poder conversar. Bella le recordó a Edward que los Swan estarían al llegar de sus diligencias de la mañana y que seguramente cada uno de ellos se prepararían para la reunión de la noche y Edward recordó que también debía ir al hotel a reunirse con su familia antes de volver a la Casa Swan, así que se despidió de Bella ante las escaleras de la casa y Bella se agacho para susurrarle a la niña algo antes de que esta se separara de ella y fuera abrazar a Edward dándole un dulce beso en la mejilla.

Edward ahogo un sollozo mientras abrazaba fuertemente a su hija y se separó de ella de manera reticente mientras la colocaba de nuevo en los brazos de Bella y les decía adiós con una de sus manos.

Cuando Edward se giró para ver a Kate, esta tenía esa misma expresión que Edward logro ver en la oficina del Jefe Swan, ella trataba de comprender el dolor que toda esta situación les había causado, su empatía hizo sentir mejor a Edward.

—Supongo que ahora darás tu evaluación —dijo el cobrizo.

—Estaré aquí esta noche y podré ver a tu familia con la niña, así podre darle al Juez Reynolds mi primera evaluación —dijo mientras asentía—. Sé que esto ha sido difícil para ti, pero has reaccionado muy bien a todo esto y la niña logro divertirse y acercarse a ti, que era lo que queríamos.

—¿Nunca recuperara la memoria? —pregunto Edward con voz estrangulada—. ¿O la voz?

—No me preocupa tanto su memoria, tiene solo 4 años, la mayoría de nuestros recuerdos a esa edad están perdidos en nuestra mente, ella puede hacer recuerdos nuevos. Lo que me preocupa es que no hable Edward, lo que le paso a la niña…

Los ojos de Edward se abrieron de par en par preocupado por las palabras de Kate.

—¿Abusaron de ella?

—No —trato de tranquilizarlo Kate—. No hubo nada de eso, Rosalie Swan la reviso cuando Bella la encontró, Rosalie es Médico Pediatra y no encontró ningún tipo de abuso físico, la niña debió sufrir algún tipo de shock emocional. Tengo la teoría de que esos hombres la obligaron a guardar silencio por largo tiempo, para que la niña no gritara o los pusiera en evidencia y eso causo que la niña ahora piense que debe guardar silencio siempre. Su pérdida de memoria puede ser parte de este mismo shock, su mente bloqueando cualquier cosa que le hiciera daño, pero como te dije, los recuerdos a su edad no se guardan en nuestras mentes con total claridad.

—¿Me estás diciendo que solo es cuestión de tiempo?

—Sí, el tiempo y el amor serán la mejor terapia para tu hija —acoto Kate—. Pero cabría preguntar como los Swan y los Cullen se organizaran para que la niña reciba ese amor.

—Kate, yo… —quiso defender su derecho sobre la niña.

—Sé lo que dirás, sé que tienes todo el derecho y sé que el tiempo te dará la familiaridad que antes tenías con la niña. Pero como le explicamos a ella, que su vida contigo implica una vida sin los Swan, sin Bella, tú mismo has visto su cercanía y según lo que me contaron las hermanas, esto es así desde que la niña despertó. No hay nada que la niña haga sin que Bella le asegure que está bien. En cualquier otro caso estaríamos hablando de dependencia, pero yo creo que la niña se aferra a Bella porque estar lejos de ella o de su supervisión le produce el mismo temor que le producía el estar con esos hombres.

Edward trago grueso y cerro sus ojos fuertemente. Cuánto daño habían causado esos hombres a su hija, que ahora sería tan difícil para él y su familia llegar a la niña.

—¿Tienes alguna sugerencia para todo esto? —pregunto Edward entre dientes, tratando de no alterarse.

—Cuando tenga mi evaluación serás en el primero en saberlo Edward, lo prometo.

~0~

Las camionetas de la City Catering Company comenzaron a llegar al número 700 desde las 6 de la tarde. Renée dispuso de la cocina y parte del segundo salón para el servicio, mientras las familias disfrutarían del salón, el comedor y del balcón, había que aprovechar los últimos días frescos y sin lluvia –como lo indicaba el servicio meteorológico para esa noche– que vivía la ciudad en aquel otoño. En un principio había pensado en utilizar los espacios del sótano, que eran mucho más amplios, pero cambio de opinión al verlo como un espacio mucho más íntimo, pensó que si todo salía bien sería un lugar que ambas familias podrían disfrutar en el futuro.

Cuando Charlie había dicho "cena informal", pensaba que se refería a eso, pero las chicas Swan debieron entender que debían ponerse sus mejores prendas para impresionar. Las bolsas de compras habían abundado en las manos de sus hijas desde que llegaron al principio de la tarde y el movimiento dentro de la casa estaba al borde de lo caótico. Los únicos que parecían ajenos a tanto movimiento eran el mismo Charlie y Burbuja que había disfrutado de todo el movimiento de las chicas desde temprano.

Mientras Charlie quería olvidar por algunos minutos el corre corre que había en su casa, el timbre sonó y fue él quien abrió. En la puerta estaba una hermosa Kate en un suave vestido color rosa palo del brazo de su novio Garrett. Kate se separó de su novio y abrazo fuertemente al Jefe Swan e inmediatamente pregunto dónde estaban las chicas. El Jefe señalo las escaleras y puso los ojos en blanco cuando Kate se disculpó con ambos y fue hacia el nivel superior dejando a los dos hombres en el salón.

Todas las chicas Swan estaban en la habitación de Tanya mientras se movían de un lado a otro con el afán de que su aspecto fuera impecable. Renée había tomado a la niña de en medio de esa locura y se la llevo a su habitación a fin de arreglarla ella antes de la llegada de los Cullen.

Kate se quedó viendo la gran cantidad de bolsas encima de la cama y los vestidos y accesorios que estaban desperdigados por todas partes.

—No sabía que un huracán había pasado por la ciudad —dijo la rubia.

—Búrlate, búrlate, tú ya estas lista y no te importa todo lo demás —le contesto Tanya.

—Alguien tenía que vestirse a tiempo y cumplir con los horarios ya que las Swan no lo logran.

Una muy nerviosa Bella andaba de un lado a otro de la habitación buscando accesorios que combinaran con el traje que Rose le había traído a casa y que le dijo que había sido elegido por Paul. El vestido azul rey que llevaba puesto se ajustaba deliciosamente a cada una de sus curvas y la chica solo estaba buscando resaltar su rostro para que no se fijaran solo en su cuerpo.

Una muy extrañada Tanya, ya enfundada en un sexy vestido color rojo, miro como su hermana no se decidía por ninguna de las cosas que tomaba y se le quedo viendo sin entender la razón de su nerviosismo. Bella, que nunca se había interesado en vestidos, alhajas y joyas, no podía estar tan desesperada en buscar cosas que la hicieran resaltar.

—Alto allí Enana —dijo Tanya aun mirándola—. Entiendo que está este nerviosa —dijo señalando a Rosalie con su dedo, que también estaba casi lista en un vestido verde musgo que resaltaba sus curvas—. Pero de cuando acá tú estás nerviosa por una cena, ni en las galas de la policía te había visto así.

Bella volteo a ver a su hermana mientras sus mejillas se sonrojaban y abrió y cerró su boca sin saber que responder.

—¿De cuándo acá te preocupa tu apariencia? —pregunto intrigada Tanya.

—Desde siempre Darling, la apariencia lo es todo —Paul entro a la habitación salvando a Bella de contestar a su hermana.

—Ya llego la loca —dijo Tanya.

—Tanya… —advirtió Rosalie.

—Tranquila cariño yo estoy acostumbrada a las frases de esta —dijo Paul señalando a Tanya.

Paul ignoro olímpicamente al resto de las personas en la habitación y se dirigió al espejo a fin de reacomodar su llamativa bufanda color violeta que hacia conjunto con su traje gris plomo.

—Pensaba que esta sería una cena "familiar" —dijo Kate al resto de las chicas y luego mirando a Paul—. ¿O me equivoque?

—Claro que es una cena familiar, Santita, por eso me extraña que estés aquí —refuto él.

—Creo que lo mismo que tu entonces, venir por mi amistad con la familia.

—Yo no, yo estoy en mi casa.

—Esta es una de las razones por las que no tengo una mejor amiga —dijo Bella mirando entre Kate y Paul, sus peleas habían iniciado cuando eran niños y aún continuaban, todas ellas eran memorables y terminaban con ambos gritando su odio mutuo, para que días después hicieran las paces terminando ambos en medio de una gran borrachera confesando amor eterno el uno por la otra y viceversa.

—¿Hacia frío afuera? —pregunto Rosalie, mirando la bufanda de Paul.

—No, solo quise verme bien para conocer a tu gorila.

—No es mi gorila —le dijo Rosalie exasperada.

—¿No? Bueno, ¿entonces sí puedo lanzarme con él? —pregunto.

—Ni se te ocurra —reacciono Rosalie.

—Pero no es tu gorila, lo acabas de decir —replico.

—Simplemente no te fijes en los Cullen —replico Rosalie.

—Sí, es mejor tenerlos lejos, ya dije que no eran de fiar —dijo Tanya.

—Yo no pienso lo mismo que tu —dijo Kate.

—Y eso lo dices después de una sola conversación con Edward Cullen —las chicas ya se habían enterado de todas las actividades que se habían realizado en la mañana en la Casa Swan y todos estaban curiosos de saber que pensaba realmente Kate de todo este asunto.

—Lo digo porque no podemos medir a todos los Cullen por el comportamiento de Demetri —dijo ella mirando a Tanya—. Tú misma me contaste que Demetri solo le interesaba él mismo, la preocupación que su Abuela mostraba por él era causa de burla, era egoísta e intransigente. Pero estos Cullen han estado dispuestos a hacer cualquier cosa que esté en su mano por el bienestar de Burbuja y no creo que Edward Cullen estuviera fingiendo esta mañana cuando estaba con su hija.

—Yo tampoco lo creo —dijo tímidamente Bella.

—Insinúas realmente que estos pueden ser diferentes a Demetri —dijo escéptica Tanya.

—Solo digo que no podemos tener ideas preconcebidas Mordelona, que estos Cullen deben ser juzgados por quienes son y no por su parentesco con el cerdo de Demetri.

—Santita, siempre vas a ser la misma —dijo Tanya mirando a su amiga, Kate se le quedo viendo sin comprender—. Siempre mirando el lado recto de la gente.

—Menos el mío —acoto Paul.

—Es que tú siempre has estado un poco torcido Paul, no hay donde buscar —dijo Tanya mientras le sonreía y el resto de las chicas Swan trataban de aguantar sus sonrisitas.

Renée escogió ese momento para entrar con Burbuja a la habitación y todos olvidaron las peleas y rencillas cuando vieron a la hermosa niña que llevaba un impecable vestido blanco con encajes.

La misma Renée sugirió a Bella que se quedara arriba hasta la llegada de los Cullen, para que la niña no se viera demasiado abrumada por los extraños. Mientras tanto todos los demás se dispusieron a bajar al salón en espera de los invitados.

Sobre su cama y bajo todo el cumulo de ropa, el teléfono móvil de Tanya comenzó a sonar y ella se apresuró a tomarlo.

—Es John, me dijo que estaría pendiente de todo esto —dijo Tanya frunciendo el ceño—. Debo atenderlo —mostrando las disculpas a la familia mientras pulsaba en la pantalla del aparato el botón verde.

Así que Bella, Burbuja y Tanya se quedaron en el nivel superior mientras todos salían.

No tuvieron que esperar demasiado pues 5 min. después el timbre de la Casa Swan anuncio la llegada de los Cullen. Y la pareja anfitriona se dispuso a recibirlos.

Cuando la puerta fue abierta una muy efusiva Renée abrazo fuertemente a Esme y ella devolvió el abrazo con total naturalidad. Todos los amigos de la casa, incluyendo a Rosalie y Charlie se vieron extrañados ante tal comportamiento.

—Pero pasen, pasen todos, sean bienvenidos —los recibió Renée, mientras Charlie estrechaba las manos de los hombres que entraban a su casa.

Renée presento a los amigos y miembros de su familia a los recién llegados, mientras que con total familiaridad presentaba a Carlisle, Esme, Alice y Jasper.

—¿Y tú eres? —pregunto Renée.

—Alistair Platt, a sus servicios Señora Swan —dijo amablemente.

Paul que estaba al lado de Rosalie y junto a Garrett y Kate, soltó un suspiro y dijo muy bajito "yo me comería con gusto a este gorila".

Haciendo que el grupo entero lo mirara con asombro.

—Es el colega que te había comentado —intervino Charlie.

—Oh claro uno de los tres famosos chicos —dijo Renée mientras todos los Cullen habrían sus ojos de par en par. Todos ellos ya se habían enterado del famoso encuentro de los Cullen y las Swan—. Pero por favor, soy Renée. ¿Y dónde están los otros dos famosos chicos que aún no he visto? —pregunto.

—¿Qué aún no has visto? —pregunto Rosalie a su madre alzando una de sus perfectamente depiladas cejas.

—Claro Preciosa, son los únicos Cullen que aún no he visto.

—¿Los conoces entonces? —se sorprendió Kate.

—Por supuesto, esta mañana nos reunimos en el Fairmont y luego fuimos a comer al SkyCity, no podían estar aquí sin ver lo mejor de Seattle y comer algo que nos represente así que tuve que llevarlos a comer un Órbita Lunar 3*/*.

Todos los Swan y sus conocidos miraron a Renée y movieron sus cabezas en negación, Charlie pensó que algo como eso tenía que habérselo esperado, así era su esposa.

—¿Y entonces donde están esos chicos? —repregunto Renée.

—Los chicos están llevando los autos hasta la intercepción para no dejarlos mal ubicados en la calle —respondió Alice.

Todos asintieron a la información brindada y rápidamente todos volvieron sus rostros a la escalera donde escucharon a alguien que bajaba por ella.

Bella, que ya había escuchado el timbre y las voces abajo, se imaginó que los Cullen estaban allí y aprovecho el momento para bajar con la niña en brazos. Ya le había dicho a Burbuja mientras estaban arriba que varios amigo venían a casa y quiso tranquilizarla para que la niña no se sintiera mal ante los extraños.

En cuanto Bella dejo el último de los escalones Alice y Esme no dejaron de mirar a la niña en sus brazos mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y ambas intentaban retenerlas. Edward le había contado a su familia todo cuanto había pasado en la Casa Swan aquella mañana y todos estaban tratando de mantener la calma ante el hecho de que la niña no los reconocería.

Renée que capto las sensaciones de Esme se acercó a ella y le insistió para cercarse a la niña mientras la presentaba.

—Burbujita, esta es mi amiga Esme, ella quería venir a conocerte —le hablo a la niña.

La niña miro a Esme y estiro su manita para tocar su mejilla mientras la mujer mayor se emocionaba.

—Esta niña reconoce a las mamás, lo mismo hizo conmigo cuando me vio.

Renée hizo un gesto a su hija y Bella entendió que tal vez sería bueno que Esme sostuviera a su nieta. Kate, al igual que todos en la sala esperaron por alguna reacción de la niña, o algo que ella tuviera que decir, pero Burbuja solo poso de nuevo la manita en la mejilla de la mujer y le sonrió mientras Esme ahogo un sollozo y trato de sonreírle a la niña también. Alice se acercó a su madre y su sobrina y se presentó con ella también dándole sonrisas, buscando que la niña se sintiera tranquila en presencia de ellas. Desde el salón un estoico Carlisle presenciaba la escena y solo atino a dar gracias al cielo porque su nieta estuviera bien y a salvo, y solo esperaba que toda esta situación en la que ella no estuviera cómoda con ellos se terminara lo más pronto posible.

Mientras todos se trasladaron de nuevo al salón, copas de vino fueron repartidos por el servicio de Catering y la niña señalo la copa que Esme tenía en su mano y luego volteo a mirar a Bella.

—Eso es para los grandes, para ti buscaremos algo rico Burbuja —le dijo.

—Burbuja, ¿cómo las Chicas Superpoderosas? —acoto Alice.

Bella instintivamente le sonrió a la hermana de Edward, mientras le respondía.

—Eran mis favoritas.

—Y las mías también, Papá me compro todas las muñecas —afirmo Alice.

—Bella tenía hasta a Mojo Jojo. Era la mayor fans —aclaro Rosalie.

Alice y Bella compartieron una sonrisa de complicidad, ambas pensaban que por lo menos tenían algo en común, aunque esto solo fueran los juegos infantiles.

Una vez más se escuchó un ruido desde las escaleras y Tanya apareció en el salón delante de todos. Sus padres habían hablado con ella cuando Charlie había llegado temprano a casa. Querían asegurarse de que todo esto no le causara un mal momento y también pidiéndole que tuviera paciencia con este grupo de Cullen, por el bien de Burbuja. Así que Tanya estaba decidida a no sacar sus peores armas ante los invitados de sus padres, pero no olvidaría al Gorila Pelinegro que la había apuntado con un arma.

En cuanto entro al salón miro uno a uno a los invitados, sus ojos se fijaron por un momento el hombre de traje negro parado al lado de su padre, "el gorila" y Alistair eligió su mejor sonrisa para brindarle mientras la recorría de arriba abajo con la mirada. Tanya mostró en su cara su disgusto y siguió recorriendo los rostros en el salón y se detuvo esta vez en el chico rubio que estaba pulcramente vestido al lado de la chica bajita de cabello negro.

—¿Jasper? —pregunto.

Eso provoco que Alistair y Alice miraran entre ambos de manera suspicaz.

—Tanya, ¿qué haces aquí? —dijo el aludido.

—Estas en mi ciudad compañero —dijo Tanya con una sonrisa.

—¿La conoces? —pregunto Alice con una de sus cejas levantadas.

—Oh, oh… —murmuro Paul.

—La conocí en mi Curso de Criminalística en Houston cielo —respondió Jasper—. Era mi compañera en las prácticas.

—¿Son amigos entonces? —pregunto Alice.

—Sí, claro. No sabía que estábamos hablando de los mismos Swan —aclaro Jasper a Tanya.

—Ni yo que estabas relacionado con estos Cullen —refuto ella.

—Soy Alice —dijo ella adelantándose y brindando su mano, pero sin dejar de mirarla con suspicacia—. Soy una de "estos" Cullen.

—Oh… Oh… —volvió a murmurar Paul.

—Dios, ¿qué es lo que murmuras? —pregunto Kate.

—Allí no hay amor Darling, no hay nada de amor.

Mientras de nuevo se hacían todas las presentaciones Paul recibió una llama en su teléfono móvil y ante el reproche de Charlie por la interrupción, él tomo el aparato y dijo:

—Lo siento Jefe Papi, pero es mi chico y estaba esperando esta llamada —dijo mientras atendía y se dirigía al balcón—. ¡Bomboncito como te he extrañado! —dijo al auricular mientras todos los Swan y conocidos negaban con sus cabezas.

~0~

El timbre de la puerta volvió a sonar dándole paso a Edward y Emmett que se unieron por fin a la reunión. Edward al mirar a su hija fue rápidamente a su lado mientras la nena le sonrió mientras lo saludaba.

Renée al notar la pequeña tensión de la sala desde la llegada de Tanya trato de llevar las conversaciones hacia lo trivial. Edward trato de ser lo más cordial posible con todas las personas en la sala y esbozo su mejor sonrisa cuando saludo a Bella y admiro como el vestido le sentaba absolutamente fantástico. Emmett por su parte trataba de simular que no conocía a Rosalie, pero fue evidente para las hermanas el sonrojo de su rostro en cuanto él había entrado a la casa y Alistair no dejaba de murmurarle cosas a Emmett en clara alusión a la chica Swan.

Un rato después platos de pequeños aperitivos fueron repartidos en el salón, uno de los tantos que Renée había planeado que se distribuyeran en aquella noche y viendo que la niña se desenvolvía bien con Esme y Carlisle, les propuso a los dos un paseo para conocer la casa en compañía de la niña. De esa forma los mayores se unieron al tour, mientras Renée miro a sus hijas en clara advertencia de que fueran amables con sus invitados.

Ese fue el momento en que Paul regreso del balcón, de la llamada de su novio, y Rosalie lo presento con Edward y Emmett que no habían estado en el salón cuando él se había retirado.

—¿Este es tu gorila? —pregunto Paul con los ojos muy abiertos.

—¿Gorila? —pregunto Emmett.

—Oh no te preocupes, eres el gorila más guapo que he visto últimamente.

Emmett elevo una ceja mirando a Rosalie y esta se sonrojo ante su mirada.

—¿Tu… novio? —le pregunto.

—No, no Darling, ella —dijo señalándola—. Esta libre, en cambio yo, lamentablemente para ti, estoy ya comprometido y aunque mi novio no es celoso yo no lo engañaría, pero contigo me vienen a la mente miles de excepciones que…

—¡Paul! —trato de detenerlo Rosalie.

—¿Qué? Solo le aclaro que no puedo estar con él y tú sí.

—Emmett y yo no tenemos nada —le murmuro Rosalie, mientras Emmett la miraba y una sonrisa pícara se formaba en su rostro.

—Si tú lo dices. Aunque te diré que yo preferiría con él y no con el pelinegro aunque este HOT —dijo señalando a Alistair—. Contigo sería una lucha civilizada, pero tu hermana no juega limpio y si voy por el gorila pelinegro ella me sacaría los ojos.

—¡Paul! —dijeron todas las chicas Swan y también Kate.

—Dios que irritables están.

Alice soltó una risita ante la exuberancia de Paul y se acercó a él para decirle.

—Tú me caes bien y me encanta tu bufanda.

—Oh, My God, por fin alguien con buen gusto, Darling —dijo Paul, tocando suavemente el hombro de Alice—. Tú y yo somos almas gemelas.

~0~

Los mayores volvieron al salón y se deshicieron en halagos ante la casa familia. La velada continúo entre conversaciones de un grupo y otro. Burbuja, que ya estaba más allá de su hora de dormir, fue llevada a su cuarto por Bella y todos los Cullen la despidieron con besos y abrazos.

Cuando Bella volvió, Kate aprovecho que la niña se había ido arriba para abordar a Edward en una conversación que no solo se centrara en su caso.

—No hemos tenido oportunidad de hablar más allá de la situación de la niña —dijo Kate—. Espero que la ciudad no te haya tratado mal.

—No para nada, me agrada mucho.

—Espero que te agrade más —acoto Emmett.

—¿A qué se refiere? —pregunto Garrett.

—Emmett y nuestra familia estamos haciendo algunos negocios en la ciudad desde hace algún tiempo, yo no había tenido tiempo de venir pero Emmett sí.

—Hace meses claro —dijo Tanya pícaramente mientras miraba a Emmett y este supo al instante que las hermanas ya sabían de su aventura con Rosalie y cuando él levanto la vista para mirarla Rosalie, ella no pudo enfrentarlo así que mantuvo su rostro mirando al suelo.

—Sí, hace meses —siguió Edward—. Hay proyectos bastante buenos que podemos llevar a cabo.

—No sabía que la Corporación Cullen estuviera haciendo negocios en la ciudad —intervino Garrett.

—No es la Corporación —aclaro Carlisle—. Los chicos están haciendo proyectos bastante personales.

—Qué extraño. Pensé que Edward seria el heredero natural de la Corporación —les insistió Tanya.

—Y lo es —afirmo Alice—. Aunque no estamos en la realeza —afirmo con una sonrisa.

Mientras Bella ahogaba una sonrisita ante el rostro apenado por la intromisión impertinente que había tenido la gemela.

—Tenemos otros proyectos —intervino Esme—. Emmett, Alice y yo somos Arquitectos y estamos involucrados con varios proyectos de innovación. Los que se están generando en Seattle son de naturaleza más artística que las construcciones masivas que suele llevar a cabo la Corporación.

—Es por eso que formamos nuestra propia empresa, M y C Designs es la que está llevando los negocios en la ciudad —concluyo Emmett.

—¿Así que hay planes para permanecer por aquí? —pregunto Kate mirando a Edward.

—Sí, era la idea del principio.

—Es genial —dijo entusiasmada Bella mientras ella y Edward compartían una sonrisa.

—¿Y qué hacen las chicas Swan para vivir? —pregunto Alistair curioso.

—¿No lo sabes ya? Creí que ustedes lo del FBI lo sabían todo —ironizo Tanya.

—A veces lo sabemos todo y a veces queremos conocer "todo" de alguien en particular —respondió esbozando su sonrisa más sexy.

Tanya lo miro irritada, sabía perfectamente lo que estaba haciendo y lo realmente malo es que a ella le estaba gustando lo que producía en ella.

—Vamos niñas no sean tímidas, yo estoy orgullosa de mis nenas y de lo que todas y cada una de ellas hace —acoto Renée, una vez más calmando el ambiente.

Carraspeando Rosalie se dirigió a Alistair y respondió.

—Tanya es Abogado Penalista, actualmente trabaja como una de las Asistente de John David Ashcroft Jr., el Fiscal del Estado.

—Ufsss —resoplo Alistair mirando a Tanya.

—Rosalie es Médico Pediatra 4*/*—acoto Bella—. Desde que culmino la Medschool está trabajando en el área de la salud, pero al terminar la especialización comenzó sus consultas en el OBCC 5*/*.

Emmett la miro aún deslumbrado por la belleza de la chica que había conocido en Seattle meses antes.

—Y Bella —quiso presentarla Tanya—. Ha escrito un grupo de libros infantiles y juveniles, hace poco salió a la venta su último libro.

—Oh por supuesto, eres Isabella Swan, la escritora —dijo Alice emocionada—. Mamá y yo acabamos de leer tu último libro, es fantástico.

—Gracias, es mi primer intento de novelas para adultos.

—Pues déjame decirte que es genial —acoto Esme—. No podía dejar de leerlo. Tienes razón Renée, tus niñas son un tesoro.

Todas las chicas Swan sonrieron ante el elogio de Esme. La mujer había sido nada más que amable y su actitud junto con la de la mayoría de los Cullen estaban echando por tierra todas las malas ideas que habían tenido de la familia.

Paul, que había monitoreado a todas las chicas Swan, estaba seguro de que –aunque no hablaron mucho durante toda la noche– Rosalie y Emmett ya tenían planes entre ellos. Que el gorila dos –ósea Alistair– le lanzaba demasiados ojitos a Tanya, que la rubia recibía con cara de fastidio pero que él sabía que ella recibía demasiado bien. Y para asombro de Paul, no pudo pasar por alto las miraditas que se lanzaban entre Bella y Edward, a donde volteara un culebrón romántico se estaba formando, esta novela está mejor que las de HBO pensó Paul.

La noche concluyo fantásticamente y por más extraño que hubiera parecido hace apenas un par de días, distintos grupos de personas en la sala se estaban poniendo de acuerdo para pasar algún tiempo unos con los otros. Renée estaba totalmente segura que estoy seria el principio de una amistad que podía perdurar para siempre.

~0~

Esa misma noche. En una localización desconocida…

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—¿Qué haces llamando acá? Este número es seguro pero no podemos descuidarnos —dijo el hombre, preocupado, al auricular.

Lo sé, pero creo que aún no sabes lo que ha pasado aquí —refuto la mujer.

—¿A qué te refieres?

Flambuyan está muerto.

—¿Qué? ¿De qué estás hablando?

Está muerto, lo encontraron en el Distrito Central.

—No fue una muerte natural, me imagino.

No, ni siquiera hicieron un buen trabajo, le cortaron el cuello. Fue venganza, tú y yo lo sabemos.

—Esto es una locura. No tiene sentido.

Lo tiene, la niña está libre, sus planes han fracasado y Flambuyan pago por su ineficiencia.

—Se estará dando cuenta que Flambuyan dirigía la mitad de sus traficantes, está dejando su grupo sin dirección alguna. Está perdiendo el control.

No sé si está perdiendo el control o si tiene ahora un mejor plan, lo cierto en todo esto es que ahora es más peligroso que nunca.

—¿Crees que irá por otros miembros de la familia ahora?

Por uno o por todos, en este momento no sé qué está pasando por su cabeza.

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1*/* Es un servicio de Catering (Comidas y Bebidas para Eventos) que se encuentra en Seattle.

2*/* La Cloud Gate (Puerta de la nube) es una escultura pública del artista indo–británico Anish Kapoor, es la pieza central de la Plaza AT&T en el Millennium Park en Chicago. Coloquialmente se le apoda The Bean (La Alubia), pues su forma recuerda a la de esta legumbre. En mi país (Venezuela) a las Alubias o Arvejas las llamamos "Caraotas", por eso la alusión a la "Gran Caraotica".

3*/* SkyCity, es un restaurante giratorio situado en lo alto de la torre Space Needle en Seattle, desde allí se puede ver no sólo el centro de Seattle, sino también la Península de Olympic, Cascade Range (la Cordillera Cascade o Cordillera de las Cascadas), el Monte Rainier, Monte Baker, Elliott Bay y las islas circundantes. El Órbita Lunar es un postre, un helado, pero es su presentación lo que lo diferencia de otros helados. Se sirve con hielo seco y el efecto es muy bueno. El restaurante es conocido por este famoso postre; si se piensa en SkyCity Seattle, se piensa en el Órbita Lunar.

4*/* Alguien me hizo la acotación sobre la edad de Rosalie y los estudios de Medicina. De tal forma que Rosalie no podría ser Médico Pediatra sino que debería estar todavía estudiando la carrera.

Pues bien, les explico mi idea cuando comencé a escribir.

En el Capítulo 8, cuando Rosalie habla sobre cómo conoció a Emmett, relato que había sido 10 meses antes y que en ese tiempo tenía 27 años. Así que para la actualidad de la historia Rosalie tiene 28 años. También explicare en otra parte de la historia que Rosalie comenzó sus estudios Universitarios a los 16 años.

Para los estudios de Medicina en los Estados Unidos, se requiere hacer 4 años previos de College (Universidad), con algún Major en Biología o ciencias relacionadas. Posteriormente se entra a "Medschool", en donde se estudian 4 años más. Tras haber concluido estos últimos 4 años, se presenta el USMLE (United States Medical Licence Examination), con lo cual te otorgan la cédula, y dependiendo del puntaje, las opciones que tienes para hacer una especialidad.

Dependiendo de la especialidad, serán los años de estudio, pero las más cortas son de 4 años, y las hay hasta de 7 aproximadamente (sin contar subespecialidades).

De tal manera que para estudiar Pediatría, Rosalie habría requerido 12 años de estudios universitarios, si comenzó la Universidad a los 16, ¿16 + 12?

5*/* Odessa Brown Children's Clinic (Clínica Infantil Odessa Brown) es una clínica comunitaria del Hospital Infantil de Seattle que se encuentra en el distrito central de Seattle. Los niños desde el nacimiento hasta 21 años reciben atención de un equipo de proveedores de atención pediátrica especialmente entrenados. Proporcionan servicios médicos, dentales, de salud mental y nutrición para todas las familias, independientemente de su capacidad de pago.

Mary de Cullen y Yoliki: ¿Cómo superas que tu esposo te sea infiel? Supongo que algunas mujeres lo hacen porque prefieren quedarse con el hombre que les ha brindado mil cosas buenas y así pueden obviar lo único que hicieron mal. Ósea, el amor hace que perdones, pero Edward Sr. jamás amo a Didyme y Didyme tampoco lo amo a él. Esto es simplemente un "juego de poder" entre quien tiene más o quien cree merecer más. ¿Didyme es culpable? Díganme uds. si eso es obvio.

Marieisahale: La pareja de Rose-Emmett enloqueció a mi hermana y ella solo quería que escribiera de estos dos, le tenía que recordar a cada rato que los demás personajes eran igual de importantes. Demetri no tiene perdón, es uno de esos seres que solo se ama a sí mismos. Y si, ya vez que por finnnnnn Elizabeth y Edward vuelven a verse, espero que te haya gustado eso.

Blankitapia: Didyme uuuuu ¿puede ella tener las mano limpias de todo lo que ha pasado? Aquí está la primera reunión de las familias, ¿es cómo te lo habías imaginado? ¿Me falto algo?

Guest: No quiero ser malvada, solo quiero poner sobre el papel algunas cosas que nos harán desglosar mejor la historia más tarde. Ya no te hice sufrir más, ya conocemos a las familias, vamos a ver cómo nos llevamos de ahora en adelante.

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