Disclaimer: Tengo que aclarar que los personajes no son míos, como todos saben, pertenecen a la mente prodigiosa de la Sra. Meyer. Yo solo juego con ellos, intentando que ese juego los entretenga a ustedes.
Este Fic está dedicado a mi hermana Carolina, mi mejor y mayor crítica, un ejemplo en mi vida, gracias por tus buenas ideas, eres "mundial" y te amo por eso y más.
No soy una experta en Derecho. Todo lo que se refiere a la Ley o las Demandas Judiciales que desarrollo en este Fic, viene de una investigación hecha a través de Google (ustedes saben, esa web que usamos todos). Aun así, debo suponer que estoy cometiendo errores Jurídicos que para quien conozca la Ley sean equivocaciones garrafales. Si estoy cometiendo efectivamente este tipo de errores pido mil disculpas.
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Capítulo 12
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Llegando A Un Acuerdo
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…Listen to her laughing, snuggle up and say
Now I'm with you baby, the loneliness is over
I do my best to give her love that lasts forever
It seems like everything I do I'm doing better
Doing it all for my baby
Because she's as fine as she can be
Doing it all for my baby
For everything she does for me…
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…Escuchar su risa, disfrutar del confort y decir
Ahora estoy contigo bebé, la soledad ha terminado
Hago todo lo posible para darle el amor que dura para siempre
Parece que todo lo que hago lo hago mejor
Haciéndolo todo para mi bebé
Porque es tan fina como ella puede ser
Haciéndolo todo para mi bebé
Por todo lo que ella hace por mí…
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Doing It All For My Baby – Huey Lewis And The News
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Los Cullen se las habían arreglado bastante bien, si se tenía en cuenta que se habían trasladado con bastante rapidez a Seattle sin tener planes inmediatos en la ciudad.
Emmett había aprovechado todas las circunstancias y comenzó a realizar citas con sus contactos en Seattle para que pudieran verse con él, Esme y Alice. Alistair se había puesto de acuerdo con sus contactos del FBI y comenzó a trabajar con Sam Uley que coincidencialmente resulto ser muy buen amigo del Jefe Swan.
Jasper y Carlisle eran otra historia, sus compromisos estaban ligados irremediablemente a la Corporación Cullen con sede en Chicago así que era cuestión de tiempo para que los dos hombres volvieran a casa. La idea no era del agrado de ningún Cullen, pues separar a la familia era lo que ninguno quería.
Pero Edward era una historia diferente, desde el día en que había visto de nuevo a su hija, no había perdido oportunidad de volver a la Casa Swan a relacionarse con ella y con Bella, que se había convertido en la persona con la que su hija sentía más confianza. Para Edward, el acercamiento a Bella solo le había proporcionado momentos gratos, la chica hermosa que había visto aquella primera vez no le había decepcionado en el cuidado de su hija y aunque a Edward le causaba cierta aprensión que su niña la buscara a ella primero antes de buscarlo a él para cualquier cosa que necesitara, se prometió a sí mismo no ceder a la desesperanza.
Lo más difícil de permanecer estos primeros días en Seattle fue la conversación que Carlisle, Esme y Edward tuvieron con Didyme. La anciana no había dejado de llamar mañana, tarde y noche para que los Cullen volvieran a casa y trajeron con ellos a "su Lizzi".
—¿Que es esto que me ha contado Mike? ¿Cómo es que no pueden traer a mi bisnieta? —chillo Didyme al auricular.
Carlisle había querido que la conversación con la difícil mujer fuera escuchada por Edward y Esme así que solicito a ambas personas que permanecieran todos allí juntos.
—Didyme, hay una orden del Juez para proteger a la niña —quiso explicar Carlisle.
—¿Protegerla? ¿Qué estás diciendo? ¿Somos los Cullen? Puedo llamar a cualquier Juez de la Corte Suprema y revocar a cualquier paupérrimo Juez de Seattle.
—Didyme, lo último que queremos es que las cosas se nos compliquen más —quiso calmarla Carlisle una vez más—. Estamos llegando a un acuerdo con las personas que mantienen a la niña y ellos han sido extremadamente amables, más tarde que temprano la niña volverá con nosotros a casa.
—Quiero a mi Lizzi aquí, si ninguno de ustedes es competente para traer a mi bisnieta a casa yo haré lo que tenga que hacer.
—Te lo prohíbo —intervino Edward.
—¿Qué? ¿Qué estás diciendo Edward?
—Digo que si te atreves a mover una sola de tus influencias, yo mismo iré a hablar con el Juez Reynolds para decirle que estas amenazando la salud mental de mi hija.
—Tú no puedes atreverte...
—Me atrevo, lo hago, te recuerdo que la niña desapareció de "tú casa", el último lugar al que el Juez le gustaría enviar a Elizabeth es a una casa que ahora no es segura para ella.
—¿Y entonces qué? ¿No volveré a ver a mi bisnieta?
—Elizabeth está ahora bajo nuestra vigilancia… —aclaro Carlisle.
—¡Esta con otra familia! —quiso imponerse Didyme.
—Pero bajo nuestra vigilancia, así que las cosas se harán como las ha indicado el Juez y punto —la cortó Edward.
—Incapaces…
Pero las cosas no quedaron así. Didyme comenzó a presionar a Newton para que interviniera ante la familia y todos ellos volvieran a casa y fue en ese momento que Carlisle Cullen término por irritarse por su comportamiento.
—Tú sabes mejor que yo Carlisle que no podemos quedarnos indefinidamente en esta ciudad —insistió Newton—. Tenemos compromisos en Chicago que requieren de nuestra presencia.
Newton se había presentado en la habitación de Carlisle seguido de James, interrumpiendo una conversación que este mantenía con su asistente Victoria Sutherland vía Skype.
—Conozco mis obligaciones perfectamente Mike, precisamente de ellas estaba hablando en este momento con Victoria.
Victoria una chica de ojos castaños intensos, agito su cabellera larga, ondulada y roja frente a la pantalla mientras respondía a Carlisle y Newton.
—Así es, el Señor Cullen me comentaba que debía dejar la agenda vacía esta semana y que todas sus citas se reprogramarían para la próxima semana.
Carlisle había conocido a Victoria un par de años antes, uno de sus mejores amigos, Eleazar Galán le había recomendado a la chica como un genio contable y durante el tiempo en que Carlisle la había tratado Victoria se había ganado su puesto y la confianza del patriarca Cullen.
—Es una lástima que Carlisle te deje solita Vicky —insinuó Newton mirando a la chica pelirroja. Victoria lo miro con rabia en sus ojos, mientras Carlisle lo miro intensamente y luego se dirigió a Victoria.
—El Señor Newton olvida que le he dicho en innumerables ocasiones que nuestras vidas privadas son eso, privadas, y creo que se siente intocable por tener la confianza de Didyme —dijo mirándolo y alzando una de las comisuras de sus labios—. Pero olvida que Didyme no dirigirá la Corporación para siempre.
Después de un carraspeo todos los miembros de la habitación, incluyendo Victoria, giraron su rostro buscando de donde procedía.
—No es eso de lo que veníamos a hablar, ¿o me equivoco?
De esta manera James había terminado con la incómoda conversación que se podía venir en camino. Carlisle pensó que si no hubiera sido por su carraspeo hubiera olvidado que James estaba también con ellos en la habitación. James era extrañamente así, sigiloso, su presencia era pocas veces notada, Carlisle siempre se había preguntado cómo un hombre de su altura y contextura podía pasar tan desapercibido para todos.
—James tiene razón, hemos venido para concretar nuestra vuelta a Chicago, la Señora Didyme me ha dicho que llamara a uno de sus amigos en la Corte…
—Le hemos advertido a Didyme que si llama alguno de sus conocidos, en cualquier cargo que quiera, los Cullen lo desconoceríamos. Didyme no cuenta con ninguna opinión ni autoridad con respecto a Elizabeth.
—Carlisle, debes entender que se preocupa por la niña.
—Y nosotros también y estamos haciendo lo correcto.
—¿Entonces qué? ¿Permaneceremos permanentemente aquí? —dijo irritado Newton.
—No sé qué planes tienes Mike pero ya los Cullen sabemos lo que tenemos que hacer, Victoria, puedes ilustrar a Newton con mi itinerario.
Victoria que había mantenido un silencio incomodo en toda la conversación, aclaró su voz mientras informaba.
—El Señor Cullen tiene una vuelo el próximo Jueves que lo traerá a Chicago ese día en la mañana, antes de las 3 p.m. tiene una reunión con la Junta a fin de gestionar lo concerniente a la separación del cargo de Edward y Alice Cullen y el Viernes en la mañana tiene una cita con la Corporación Galán a fin de afinar los planes para el Proyecto Garlin.
—¿Cual separación de cargo? —pregunto Newton.
—Victoria —solicito Carlisle para concederle el derecho en la explicación.
—El Señor Edward tiene que quedarse un tiempo en la ciudad a fin de poner en orden la situación de Elizabeth y para mantener el orden de los estatutos de la Corporación, los Cullen deben anunciar a la Junta Directiva cualquier reestructuración en los cargos superiores. Alice y Edward trasladaran a Seattle varios proyectos y seguirán su trabajo allí. El Señor Cullen —dijo levantando su mano pretendiendo señalar a Carlisle—. Está haciendo arreglos para que Ángela Weber, la secretaria de Edward, sea trasladada a Seattle para que los apoye.
—Carlisle ya te dije que no puedo quedarme en esta ciudad, tenemos cosas con las que cumplir en Chicago…
—Y no te quedaras —lo corto Carlisle—. Tú también tienes programado un boleto en ese vuelvo. Tú, James y yo volvemos a Chicago.
—¡Estás loco! —dijo Newton exasperado.
—¿Perdón…? ¿Qué dices? Ahora también te atreves a faltarme el respeto —dijo Carlisle ya irritado.
Newton lo miro con rabia en su mirada, mientras comenzaba a medir cada palabra que le diría al patriarca.
—No he querido faltarte el respeto, es que si solo nosotros volvemos estamos dejando a la familia sola aquí, sin protección.
—La Policía de Seattle ya se encarga de eso.
—Pero eso es temporal, no podemos confiarnos solo de eso.
—Te repito que no se de tus planes o proyectos, pero yo he tomado mi decisión y mi familia también, tu veras que decides.
Newton respiró profundo. Estaba acostumbrando a que sus decisiones fueran obedecidas, cada decisión con respecto a la seguridad de los Cullen había pasado por sus manos durante los últimos años y lo enfurecía que Carlisle desafiara ahora toda la organización que había formado concienzudamente.
—Debo volver a Chicago —dijo entre dientes.
—Perfecto, entonces nos iremos el jueves a casa.
—Dejaré a James aquí —acoto finalmente.
—Newton.
—No puedo dejar a la familia desatendida —insistió.
—Haz lo que te parezca mejor.
Newton salió de la habitación de Carlisle junto con James que le pisaba los talones y una vez en el pasillo estrello uno de sus puños a la pared.
—Puta familia.
—No creí que me quedaría —hablo James.
—Te necesito aquí, necesito que vigiles a la familia, necesito saber todo lo que pase aquí, no puedo descuidarlos, tal vez ellos no quieran ser cuidados pero hay que hacerlo.
—Lo hare, no se preocupe.
—¿Porque simplemente ese hombre no se acuesta con ella y se olvida de sus ideas familiares? —se preguntó Newton.
—¿Victoria? No estoy seguro de que entre ellos exista realmente algo —dijo sin preocupaciones James.
—Tal vez que se acueste con esa puta sea lo mejor para todos. Los Cullen infieles son mejores de cuidar —dijo irónicamente Newton mientras seguía caminando por los pasillos del hotel.
…
~0~
…
El martes en la tarde las dos familias fueron informadas de que el Juez Reynolds requería de su presencia el miércoles a las 9 a.m. El Juez Reynolds fue específico en que los quería a "TODOS", incluyendo a Kate y a Garrett que estaba apoyando a Kate en todos los procesos legales que concernían a la niña. Paul estuvo totalmente indignado de que el Juez Reynolds no le permitiera asistir y quiso llamar al Juez para hacerlo cambiar de opinión. Las Swan hicieron reparación de daños diciéndole a Paul que él era más necesario que nunca ya que si todos ellos estaban con el Juez, ¿quién se quedaría con Burbuja? Así que Paul quedo totalmente convencido de que su presencia al cuidado de la niña era simplemente "vital", palabras de Paul.
Fue así como todos ellos se presentaron la mañana siguiente muy puntuales en la Corte de Menores del Condado de King. El Juez había dejado órdenes a sus asistentes de que fueran trasladados todos a una sala y todos se fijaron en que esto era mucho más formal de lo que había sido la reunión anterior con el Juez Reynolds.
Tanya y Jasper estaban acostumbrados a los ambientes de las Cortes, pero este no era el ambiente en que se movía el resto de los Cullen. Charlie y Alistair se miraron a los ojos escrutando uno al otro también extrañados por las órdenes del Juez y ninguno de ellos tenía idea de los acontecimientos que se venían. Las únicas personas que parecían relajadas eran Esme y Renée que desde que se habían visto se habían abrazado y estaban cuchicheando una a la otra en medio de sonrisas.
La secretaria del Juez entro a la sala pidiendo silencio y que todos se pusieran de pie mientras decía.
—La Corte entra en sesión. Preside el Honorario Juez Reynolds.
Por una puerta lateral entro con su toga característica el Juez Reynolds, seguido por Kate y Garrett que fueron a las mesas del frente mientras el Juez tomaba asiento.
El Juez tomo su mazo 1*/* y dio un golpe al estrado dándole un indicativo a la secretaria para que continuara.
—Caso Nro. 197096, Elizabeth Anne Cullen Evanson.
La sala se mantuvo en silencio mientras el Juez Reynolds se ajustaba sus gafas y abría el expediente que tenía delante de él.
—Pueden tomar asiento —dijo de manera solemne y todos allí obedecieron—. Doctora Campbell tengo entendido que ya tiene listo su informe preliminar con respecto a la menor.
—Sí, Su Señoría.
—Puede ilustrar a esta Corte.
Kate paso a relatar el encuentro de la niña con Edward y con todos los Cullen y las reacciones que ella había tenido con todos ellos. Acoto la falta de familiaridad de la niña con su grupo filial y hablo a favor de la cordialidad que ambas familias tenían en pro de la salud mental y física de la niña.
—¿Tiene usted alguna recomendación para esta corte Doctora Campbell? —la insto el Juez.
—Sí, Su Señoría. En mi opinión profesional la niña debe quedarse bajo el cuidado de los Swan.
—Nooooooo —grito Edward a toda la sala.
Se levantó de su asiento en un intento de llegar hasta el Juez pero rápidamente fue detenido por Emmett y Jasper que ya se encontraban a su lado. Mientras Esme le pedía a su hijo una y otra vez que se tranquilizara.
—Señoría no puede negarme a mi hija, no pueden hacerme esto —se giró hacia Kate y de manera agresiva le dijo—. Creí que deseabas lo mejor para mi hija, pero solo quieres que los Swan se la queden —dijo indignado.
El rostro de Kate no cambio mientras Garrett vigilaba los movimientos de Edward por si, en medio de su momento de dolor, pudiera pensar en atacarla.
—¡Señor Cullen, Señor Cullen! —grito muy fuertemente el Juez Reynolds mientras su mazo se estrellaba una y otra vez contra el estrado—. Si no se ha fijado los guardias de la Corte están listos para mandarlo a prisión si usted no se comporta. La Doctora Campbell debe terminar su exposición y luego "su Abogado" podrá dar los alegatos a estas opiniones —el Juez se quedó viendo muy severamente a Edward cuando Emmett y Jasper lo llevaron de nuevo a su asiento y le colocaron cada uno una mano sobre sus hombros.
—Doctora…
—Como decía Su Señoría, la niña debe quedarse bajo el cuidado de los Swan, esto deberá ser durante el periodo de adaptación de la niña con su familia natural, ósea, los Cullen, la niña podrá visitar la casa de su familia filial en la ciudad hasta que se acostumbre y no necesite la compañía de algún Swan.
—¿Casa en la ciudad? De qué coño está hablando —exploto Edward.
—Señor Cullen esta es la última advertencia —dijo el Juez—. Si oigo una sola palabra y más esas frases soeces dejare de tener consideración con usted. Campbell, explíquele a este hombre antes de que pierda la paciencia.
—Sí, Su Señoría —quiso apresurarse Kate—. He mantenido conversaciones con las Señoras Cullen y Swan y ellas ya están adaptando una casa en la ciudad donde los Cullen residirán.
Kate hizo una señal a Renée y Esme y ambas se levantaron de su asiento y se acercaron a Kate. Cuando Esme paso al lado de Edward lo miro con reproche y solo murmuro "que falta de respeto".
—Señora Swan, Señora Cullen —insto el Juez.
—Sí, Su Señoría —intervino Esme—. Con la ayuda de Renée… perdón la Señora Swan, hemos recorrido la ciudad en busca de una vivienda que se acomode a los requerimientos de nuestra familia y me place decir que la hemos encontrado.
—Su Señoría como puede ver —extendió Renée un folio con papeles y fotografías, que inmediatamente tomo la secretaria del Juez—. Hemos encontrado una casa adecuada que queda aproximadamente a 15 min. de la residencia Swan. De tal forma que la niña podrá ir de una casa a la otra en tiempo record.
Los Cullen y los Swan estaban más que sorprendidos con las palabras que estaban expresando Renée y Esme. Edward miro extrañado a su madre tratando de explicarse porque ella no le había hablado de esto y cuando aparto la vista de ella que aún se encontraba ante el Juez, pudo fijarse en las miradas de las chicas Swan que estaban llenas de reproche y hasta rabia, pero más importante aún pudo fijarse en la mirada de decepción que tenía Bella al negar con su cabeza una y otra vez.
—La Doctora Campbell había conversado conmigo de esta opción —aclaro el Juez—. Y yo no he estado muy conforme con todo y el comportamiento del Señor Cullen en esta Corte pone mucho más en duda que él mantenga el contacto con la niña.
—Su Señoría —intervino Esme—. Mi hijo ha sido un poco irreflexivo esta mañana, pero ese no es su comportamiento habitual, es un buen Padre y la familia sabe que él solo procurara el bienestar de la niña —Esme se giró a ver a Edward pero su mirada no mostraba la calidez que siempre le había dado a todos los miembros de la familia.
El Juez Reynolds se mantuvo en silencio al igual que toda la sala y después de varios minutos dijo:
—Doctora Campbell, voy a ir en contra de mis deseos y seguiré con su sugerencia, espero no estar equivocado —el Juez anoto ciertos datos en el expediente y luego dijo: —Es la decisión de esta Corte que Elizabeth Anne Cullen Evanson tenga visitas frecuentes a la casa de la familia Cullen en la ciudad de Seattle, la niña podrá pasar con los Cullen un tiempo ilimitado pero seguirá bajo el cuidado y la vigilancia de la familia Swan, seguiremos al pendiente de los informes que la Doctora Campbell proporcione a esta Corte y en cuanto a usted Señor Cullen, esta Corte "recomienda" que asista lo antes posible a un grupo de manejo de la ira, lo antes posible.
El Juez golpeo su mazo una vez más en el estrado mientras su secretario pedía a todos en la sala que se pusieran de pie y el Juez se retiraba.
Mientras un asombrado Edward veía irse al Juez, Renée abrazaba a Kate y la felicitaba por su buen trabajo, mientras Esme agradecía a Kate por su ayuda mientras estrechaba cariñosamente su mano y se giraba para salir de la sala sin mirar a Edward mientras camina por el pasillo.
Carlisle y Alice fueron detrás de Esme mientras ambos respiraban fuertemente al mirar a Edward.
Renée, Kate y Garrett se reunieron con los Swan y fueron abandonando sus asientos hacia la salida mientras Edward pudo ver los ojos de Tanya que lo taladraban con rabia. Bella evito volver a mirar a Edward, su comportamiento fue inexplicable para ella, jamás había visto a Edward comportarse de manera tan violenta y mucho menos delante de Burbuja. ¿Podía el ser así de manera natural? ¿Había fingido durante todo este tiempo?
Cuando la mayoría se habían retirado de la sala, solo Edward, Emmett, Alistair y Jasper permanecían. Los rostros de los hombres eran sombríos y miraban con reproche a Edward.
—Ahora soy el malo, es eso lo que piensan, ¿qué hubieras hecho tú? —increpo dirigiéndose a Jasper.
Su amigo lo miro muy seriamente y contesto.
—Ciertamente no hubiera hecho un espectáculo delante del Juez.
—Ni me hubiera abalanzado sobre la mujer que puede influenciar al Juez para evitar o no que vea a mi hija —dijo Emmett con voz plana.
—Has tenido mucha suerte de que el Juez Reynolds no se haya molestado más, sino estarías en prisión en este instante —aclaro Jasper.
—Y también has tenido suerte de que Garrett no te rompiera la cara por haber amenazado a su novia, yo lo hubiera hecho si fuera él, así que no te extrañe si lo encontramos afuera —acoto Alistair.
—¿Porque Mamá no me dijo nada de esto? —se quejó Edward.
—No lo sé, pero este no era el lugar para cuestionar nada. La impresión que has dejado en el Juez ha sido espantosa —Jasper dejó caer sus hombros en desconsuelo—. Debo tratar de hablar con Garrett y Kate, veré si no se han ido de la Corte y espero que tengan ánimos de conversar.
Jasper abandono la sala dejando allí a sus tres amigos.
—La he cagado ¿verdad? —Edward dijo sin más.
—Y en grande —dijeron sus dos amigos.
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Una vez que los amigos salieron de la sala Edward quiso ir al hotel a hablar directamente con su madre. Alistair le corto el camino y lo llevo directamente a la recepción de la Corte donde un grupo de voluntarios inscribían a las personas para diversos grupos de ayuda. Alistair señalo a Edward el grupo de manejo de la ira y Edward a regañadientes agrego su nombre a la planilla mientras una chica amablemente le entrego los folletos de las secciones del grupo.
El Volvo V90 alquilado de Edward lo esperaba en el estacionamiento de la Corte y junto a él un muy serio Detective Black asintió ante los amigos y se desvió hasta un auto que lo esperaba unos puestos más allá. Las noticias habían corrido rápidamente y Edward supuso que al Detective no le había gustado lo que paso en la Corte.
Cuando Edward llego al Fairmont se reencontró en la recepción con Jasper que ya había llegado de su posible encuentro con Campbell y McPherson. Ambos cruzaron miradas y se dirigieron a los ascensores al piso 7 donde estaba la habitación de los padres de Edward.
Al tocar la puerta quien le abrió fue Alice, esta miro a su hermano que presidia a los chicos en la puerta y al verlo solo giro su rostro una y otra vez en negación.
—¡No soy el malo en todo esto! —grito Edward entrando en la habitación de sus padres.
—Edward no voy a tolerar que levantes la voz aquí, debes tener un poco de respeto ante todo esto —Carlisle se mostró indignado.
—Fui a esa Corte sin saber absolutamente nada, me engañaron antes de llegar allí, pude haber reaccionado de otra manera si hubiera sido advertido. ¡Mamá tenía que haber hablado conmigo! —culmino diciendo la frase entre dientes.
—No podía decir nada porque nada de lo que se dijo en la Corte era seguro. Renée y yo hemos pasado todas estas tardes recorriendo la ciudad para buscar un lugar adecuado donde la familia pudiera quedarse y más importante aún, un lugar en donde la niña estuviera segura y pudiera sentirse cómoda.
—Pudiste decirme —insistió Edward.
—Desde que hablamos con Kate, hace dos días, ella ha pasado todo el tiempo posible tratando de convencer al Juez Reynolds de que aceptara su proposición.
—¿El Juez no quería esto? —intervino Emmett.
—No, el Juez ha tenido la impresión desde el principio de que Edward solo ha querido entorpecer todos los procedimientos.
—¿Qué? —dijo Edward indignado.
—Cuando te negaste a realizar la prueba de ADN el Juez Reynolds pensó que estaban haciendo perder dinero al Estado al involucrarlos en un caso infantil y que a él le hacías perder el tiempo. Kate no ha hecho más que procurar el cambio de opinión del Juez y todos sus esfuerzos casi se vienen abajo el día de hoy con tu actuación en la Corte.
—Cuantas veces tengo que repetir que es mi hija, que más debo decir para tomar a mi hija y llevármela a casa. Voy a terminar por pensar que Didyme tenía razón y que con dinero esto se hubiera arreglado hace tiempo.
Todos en la sala no podían creer que Edward, que siempre había defendido la forma de vida de los Cullen en contra de las manipuladoras actuaciones de Didyme, la defendiera en este instante.
—Razón tiene el Juez de mandarte a terapia, desde el secuestro no eres tú mismo —acoto Alice.
—Secuestraron a mi hija, que crees que me ha pasado desde entonces —refuto Edward.
—Todos hemos sufrido con el secuestro Edward —intervino Carlisle—. Pero no nos hemos dejado llevar por nuestras emociones como tú lo has hecho.
Edward ocupo uno de los sillones de la habitación y puso su cabeza entre sus manos mientras no comprendía como toda su familia se ponía en su contra.
—He hablado con Kate y Garrett —intervino Jasper—. Siguen apoyando las opciones que le manifestaron al Juez.
—Qué vergüenza —se quejó Esme—. No sé cómo darle la cara a Kate, no puedo creer que te hayas comportado de esa forma. Después de todo lo que esa chica ha hecho por nosotros.
—No lo sabía —se defendió Edward.
—¿Y eso te justifica? —lo corto Esme—. Kate y Garrett no han hecho más que apoyarnos y tu comportamiento los debe tener arrepentidos de ese apoyo y eso es solo la punta de iceberg.
—La punta del iceberg —repitió.
—Sí, que crees que están pensando los Swan en este momento, como le damos la cara ahora a Renée que me ha ayudado tanto, al Jefe que lo único que ha procurado es nuestra seguridad y la de Elizabeth. Kate es casi una más de las Swan y todas las chicas Swan deben estar ofendidas con tu actitud, quien sabe que estará pensando Bella en cuanto a tu actitud y si tenga miedo ahora de que te acerques a Burbuja.
—Si tengo que juzgar por la mirada que llevaba Tanya, ella querrá sacarte los ojos —Alice enfatizo—. Y no tengo dudas de que sería capaz.
—Creo que vas a tener que empezar de nuevo con esta gente, primo —agrego Alistair—. Y esta vez hacer todas las cosas bien.
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Una muy apenada Esme llamo aquella tarde a Renée disculpándose una y otra vez por el comportamiento de su hijo. Renée desestimo todas sus palabras mientras le decía que entendía todo por lo que había pasado Edward desde que secuestraron a Burbuja.
Sus hijas, Charlie, Kate, Garrett y hasta Paul la miraban con asombro mientras ella expresaba estas palabras a Esme y miro a toda su familia con ojos severos.
—Entonces nos veremos mañana, no te preocupes, podemos ir a la casa y desde allí elegir lo que compraremos, tengo miles de ideas —expreso alegremente y rato después corto la llamada.
—Encima la ayudaras con la supuesta casa —Tanya se indignó.
—Claro Muñequita, necesitan toda la ayuda posible antes de que Burbuja vaya a visitarlos por primera vez.
—Visitarlos, no podemos llevar a Burbuja con ese hombre —manifestó Rosalie.
—Es su Padre y tiene derechos, ¿no es así Charlie?
El bigote de Charlie se movió de un lado a otro tratando de encontrar las palabras adecuadas para responder a su esposa.
—Tiene derechos, sí. Pero ese comportamiento…
—Entiendo a Edward —intervino Kate, asombrando a todos en el salón de la Casa Swan.
—¿Queeeee? Pero si se te fue encima Santita, si no es por los gorilas tal vez te hubiera golpeado —dijo Paul con su mejor cara de asombro.
—Edward ha pasado los días más estresantes de su vida, no crean que no paso por su mente el hecho de que su hija pudo morir en manos de quien sabe quién. Toda esa frustración no ha sido sacada de él, el Juez Reynolds acertó al mandarlo a terapia, es lo mejor para él.
—¿Y eso lo justifica? —Tanya seguía mirando a su amiga con asombro.
—No, pero sigo pensando que en todo esto la víctima no ha sido solo la niña, también lo han sido los Cullen, alguien quiso hacerles el mayor daño posible y resulta que actuar en contra de Burbuja dio en el clavo.
—Deja ver si entiendo, Santita. ¿Estás sugiriendo que debemos darle una segunda oportunidad a los Cullen? —trato de aclarar Tanya con una de sus perfectas cejas levantadas.
—No, en realidad lo que quiere decir Kate es que de una vez por todas deben bajar sus defensas contra los Cullen. Lo que le ha pasado a Edward el día de hoy es un hecho aislado, mientras todos los Cullen solo han demostrado su deseo de que la niña este bien. Si Edward consigue ayuda, algo como esto no volverá a pasar. Y más importante aún, Kate y yo creemos que es el momento de que la niña vuelva a la normalidad junto con los Cullen, es lo que debe ser. Ellos no son los malos aquí, son tan victimas como la niña —aclaro a todos Garrett.
Cuando las palabras de Garrett terminaron las hermanas dirigieron su mirada hacia Bella. Ella iba a ser la persona que más extrañaría a la niña cuando los Cullen se la llevaran y no sabían cómo iba a reaccionar ella cuando la niña ya no estuviera con los Swan.
—¿Eso crees Kate? Aún con él comportándose así, ¿crees que es lo mejor para Burbuja? —pregunto Bella.
—Si Enana, el de hoy no era el verdadero Edward Cullen, tú lo has tratado mejor que yo y sabes que no es así —Bella asintió ante las palabras de Kate, realmente esa no era la persona que Bella había conocido.
La violencia que vio hoy en la Corte no era la actitud de Edward en la normalidad, nunca se había comportado así con su hija y jamás había mostrado esa actitud con Bella y su familia. Pero Bella temía que solo fuera una fachada, lo mismo que había hecho Eric en el pasado.
Cuando Kate noto los miedos de Bella tomo su mano y le dijo:
—No todo son iguales, no creo que Edward sea igual a él —Tanya susurro "otra vez el dolor en el culo"—. Tienes que aprender a confiar en los Cullen y… también debes aprender a dejarla ir —haciendo alusión a Burbuja.
Bella respiro profundamente una y otra vez y mirando a todos en aquel salón dijo:
—Si es lo mejor para Burbuja, lo hare…
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Al día siguiente la curiosidad pudo con todas las Swan. Cuando Renée dijo que visitaría la casa que habían adquirido los Cullen, todas ellas se anotaron para conocer la casa. Bella preparo a Burbuja para la visita con su familia, no sabía si se encontraría en la casa con Edward y no sabía si estaba preparada para volverlo a ver, pero se dijo a si misma que si de verdad estaba comprometida con el bienestar de Burbuja estos eran pasos que debía seguir.
La casa del 652 W Galer St. 2*/*, estaba ubicada a unos 3 min. en auto u 11 min. caminando, en la misma zona de Queen Anne Hill que Renée tanto amaba. La casa construida desde la década de 1900 estaba separada de la calzada por unas escalinatas. Cuando las Swan pudieron contemplarla plenamente les encanto el porche techado que esta tenia y los jardines que parecían estar bien cuidados. Esme las recibió en la puerta y Renée no dudo en darle un fuerte abrazo mostrándole que nada había cambiado entre ellas. Alice estaba en casa tomando nota de las dimensiones y maravillada por el hermoso piso de madera que parecía estar en toda la casa.
Burbuja sonrió ampliamente al ver a Esme y estiro su manita en señal de que quería tocarla. Bella no pudo resistirse a los deseos de la nena y se dirigió hasta Esme para dejar a la niña en sus manos. Mientras Alice aprovecho el momento para fijarse en la reacción de Bella ante su presencia y cuando no vio que le pusiera mala cara sonrió y abrazo a Bella mientras esta le devolvió el abrazo con las mismas ganas.
Tanya y Rosalie que se habían quedado rezagadas en la puerta solo pudieron fijarse en la tercera mujer que ocupaba la casa y que era desconocida para ellas. Esme al fijarse en las chicas quiso presentar a la chica que estaba en la sala.
—Esta es Ángela, es la secretaria de Edward y llego anoche para ayudarnos con todos los negocios que estamos acordando en la ciudad.
La chica alta de cabello color marrón claro con líneas color miel y ojos marrones, asintió hacia los asistentes de manera cordial.
—Estoy a la orden para ayudarlos en todo. Ya vieron la casa, es hermosa, estoy encantada.
Todas las chicas comenzaron a recorrer la casa y mientras lo hacían Ángela fue tomando nota de todas las sugerencias que Esme, Renée y Alice daban. Al terminar el recorrido se quedaron en el patio de la casa donde el espacio lleno de césped muy verde llamo la atención de la niña y jalo la mano de Bella para que ambas terminaran sentadas en la grama. Todas las chicas Swan viendo el entusiasmo de la niña al quedarse en ese lugar decidieron que podían hacer un picnic improvisado y Ángela se ofreció a ir a hacer las compras para que todas disfrutaran de una comida, pero las gemelas Swan se negaron más si aceptaron el ofrecimiento de Alice para acompañarlas y así conocer los alrededores.
Cuando todas ellas estaban en el auto Alice dijo:
—Es bueno que Ángela este aquí, es la secretaria más eficiente que Edward ha tenido y sé que podrá ayudarnos mucho. Bueno… la prefiero mil veces a ella que a Victoria, la secretaria de Papá, ella tiene algo que jamás me ha gustado.
Rosalie que estaba en el auto de copiloto miro a Alice en el asiento de atrás.
—No conozco a la tal Victoria, así que llevare por ti, aunque esa Ángela…
—¿Qué? —le insistió su hermana.
—Nada, solo son cosas mías.
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Esa misma mañana Edward se comunicó con Garrett suplicando reunirse con él y Kate, para hablar de lo sucedido el día anterior. Garrett fue algo seco al responder a las peticiones de Edward, pero prometió hablar con Kate a ver si su agenda le permitía una reunión con él. Una hora más tarde Garrett llamo a Edward para decir que podían hablar poco después del almuerzo en Cherry Street Coffee House en el 103 Cherry St. a solo unas cuadras de la Corte, donde servían el Moca Caramelo preferido de Garrett y Kate.
Edward entro al Cherry un poco después de las 3 p.m. y pudo ver que Garrett y Kate ocupaban una de las mesas del lado izquierdo justo antes de las grandes butacas de color rojo vino que decoraban el lugar. Mientras Garrett y Kate ocuparon la butaca de madera de espalda a la pared, Edward saludo y ocupo la silla oscura de madera para mantenerse de frente a ellos y de espaldas al pequeño pasillo que separaba las mesas.
—Muchas gracias por acceder a esta reunión —dijo Edward.
—Señor Cullen —lo saludo Kate.
—Hemos vuelto a las formalidades —respiro fuertemente Edward—. Entiendo, sé que ha sido mi culpa.
—Sabemos que no ha superado todas las tensiones que se han producido últimamente —Garrett dijo en su apoyo.
—Tal vez el Juez tenga razón y necesite ayuda para superar todo lo que ha pasado, pero nada justifica mi arrebato de ayer. Le debo una disculpa al Jefe Swan y a su familia. Pero más que todo le debo una disculpa Doctora Campbell, mi comportamiento no es aceptable. No debí reaccionar así. Mi familia me ha hecho ver que mis sentimientos están interfiriendo en mi comportamiento y debo aceptar que tienen razón.
»Sé que debo pedir mil disculpas a los Swan, pero es contra ustedes que reaccione de la peor manera. Y no tengo palabras para disculparme. Solo les suplico que no asuman que soy el hombre que vieron ayer.
—No asumimos nada Señor Cullen, sabemos que no era usted mismo —aclaro Garrett.
—Edward —lo llamo Kate y Edward esbozo una sonrisa tranquila por primera vez en varias horas—. No voy a hacer juicios malsanos sobre ti, pero te toca volver a probar la clase de hombre que eres.
—Lo hare, lo prometo Kate, no van a arrepentirse de darme una segunda oportunidad.
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1*/* El Mallete o Mazo, no es usado en muchos de nuestros países latinoamericanos, pero es una costumbre entre las Cortes Estadounidenses. La palabra viene del francés "maillete", que quiere decir martillo o mazo, aunque hay una vertiente que habla del mazo del Juez en alusión a "majestad", aludiendo por supuesto a la majestad del juez en una corte.
2*/* Una vez más, mis búsquedas en google map, si quieren ver la casa pueden pasar por mi perfil.
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¿Qué tal la reacción de Edward? ¿Comprensible? No olviden que acaba de pasar por un hecho traumático, que por su mente debieron pasar miles de cosas horribles que pudieron pasarle a su hija y que él solo quiere tenerla cerca. Necesita ayuda y comprensión, espero que la obtenga.
LeoniLilzBlackAngel: Hola, te puse a pensar en los malos ¿verdad? Esa es una de mis intenciones en este Fic, que los malos estuvieran en la mira de todos, saber quién es culpable para caerle encima y castigarlo. Me encanta tu manera de pensar y voy a continuar para que sigas sacando más conclusiones.
Torposoplo12: Gracias por escribir, aquí está el siguiente. Estoy tratando de montar dos a la semana y estoy cumpliendo.
Mar91: Gracias por volver a escribir. Paul es uno de mis personajes más queridos, mi hermana no paraba de reír cuando lo incluía y su forma de ser continuara para encantarnos a todos.
Guest: Seguimos con la unión o desunión de las familias. Gracias por estar allí.
Yoliki: ¿Te volví a confundir? Los malos son así, nos tratan de engañar, fingiendo que son buenos o son tannn malos que no pueden evitar mostrarse tal cual.
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