~ Con Locura ~

Mis piernas estaban entumidas, me sentía pesado y con mucha flojera, estaba cansado de estar acostado en mi cama y que de lo único que podía pensar fuera en Hikari. Cuando no pude mas Salí de mi cuarto directo la cocina, lo que sea que hubiera en la nevera servía aunque si fuera un helado seria increíble.

Cuando paso por la sala las voces que creían que serian de mis padres se callan por completo y encuentro en los sillones a mi hermano con todos sus amigos, me miran con intensidad y yo me quedo quieto unos segundos, después retomo mi camino hacia la nevera.

̶ ¿Qué haces aquí? ̶ Me pregunta mi hermano cuando con una sonrisa triunfadora saco un bote de helado que para mi gusto, es de chocolate. Es extraña la manera en que los hábitos de las personas con quienes convives mucho se te van pegando.

̶ ¿De qué hablas? Yo vivo aquí, por lo menos por ahora ̶ le contesto mientras me sirvo en el helado en un tazón.

̶ No hablo de eso, son casi las seis. A esta hora estas siempre estás en el sanatorio. ̶ Otro recordatorio mas del porque precisamente me sentía tan mal humorado. Estoy por contestar cuando Taichí me mira con frialdad y se me adelanta.

̶ ¿Ya te cansaste de ella? ¿Tan pronto?

No entiendo lo que quiere decir y me doy cuenta de que varios de los que están ahí sentados han bajado la mirada. Yo miro a Taichí retándolo y me rio de el por semejante acusación.

̶ No, no podría. De hecho lo que más quisiera en este momento es estar con Hikari. ¿Por qué crees tú que me cansaría de ella? ̶ Taichí sonríe y después se encoge de hombros.

̶ ¿Entonces por qué estás aquí? ̶ Yo suspire.

̶ Estamos castigados, me han prohibido verla al menos por un par de días.

̶ ¿Qué? ¿Por qué? ̶ me pregunta curioso mientras yo comienzo a comer helado, y esta delicioso, si pudiera llevarle un poco a Hikari seguro que la hago feliz.

̶ Pues… digamos que hicimos una imprudencia el otro día.

̶ ¿Qué hicieron Takeru?

̶ A Hikari se le ocurrió que era buena idea subir al techo y gritar unas cuentas obscenidades ̶ el silencio reina en la sala, nadie parece creer que hable en serio y yo sonrió ̶ si lo sé, es una locura, pero es verdad. Hikari puede estar realmente loca a veces.

Si, definitivamente no me exprese de la mejor manera.

̶ ¿Apenas te das cuenta? ¡Esta en un manicomio! ̶ Taichí se levanta furioso, tiene una vena saltad en su frente y me mira de mala forma. ̶ ¿Cómo se te ocurre llevarla al techo? ¿Y por qué no fui avisado?

̶ Espera, creo que quedo claro que fue Hikari quien me llevo a mí, no estuvimos mucho tiempo ahí y tengo entendido que tus padres están enterados.

̶ Takeru ̶ Mi hermano retoma la palabra y esta tan serio como siempre ̶ No puedes hacer todo lo que Hikari diga, ella no está apta para tomar decisiones. ̶ no puedo evitar enojarme al ver que nadie de ellos que se dicen ser sus amigos la defiendan ¿Qué creen que es Hikari?

̶ ¿De qué estás hablando?

̶ Ella ha estado a punto de suicidarse más de seis veces ̶ Taichí habla más fuerte, comenzando a gritar ̶ y tu vas y aceptas subir al techo de un edificio ¿Qué rayos pasa por tu cabeza?

̶ Ella no quiere suicidarse, tal vez antes si pero ya no.

̶ Oh pareces estar muy seguro.

̶ Tuvo la oportunidad, la ha tenido desde el día que yo llegue aquí y descubrí que se escapaba… no lo hizo entonces ¿Por qué lo haría ahorita?

̶ No eres medico Takeru ̶ dice Yamato ̶ no puedes saber cuándo, cómo o por que Hikari piensa en matarse. ̶ Y quiero responderle pero tiene razón, yo no sabría lo que Hikari siente, y aun así… no veo en sus ojos algo que me diga que no quiere estar viva, al contrario.

̶ Eres un peligro para ella ̶ Daisuke se ha levantado y me mira retadoramente, yo le respondo de igual manera ̶ debe dejar de verla Taichí ̶ siento mi cara arder, mucho enojo y coraje por aquellas palabras.

̶ Lo dice quienes ni siquiera han ido a verla en quien sabe cuánto tiempo ¿realmente pueden llamarse sus amigos? ̶ la mayoría baja la mirada y cuando Daisuke está por contestar con lo que seguramente serian puras groserías, Yolei le interrumpe.

̶ Es ella quien no quiere vernos.

̶ ¿Y por qué querría? Si todo lo que hacen es mirarla como si fuera una extraña.

El silencio reina, y yo sé que mis palabras les han calado a todos. Aun así Taichí levanta la mirada y aunque ya no parece enojado tampoco parece estar del todo contento.

̶ Estoy de acuerdo con Daisuke, ya no permitiré que la veas. ̶ Y aunque mi corazón tembló al pensar en la posibilidad de no ver a Hikari, no iba a permitir que me intimidaran.

̶ Hazlo ̶ conteste con firmeza ̶ hazlo pero atente a las consecuencias.

̶ ¿Me estas amenazando?

̶ No, jamás lo haría… pero todos ustedes y yo sabemos perfectamente que en estos momentos, soy lo que Hikari necesita ̶ me siento arrogante al decirlo, pero quiero que les quede bien claro a todos ̶ tu la ves Taichí ̶ el moreno me ve ̶ la ves cuando se despide de mi y entras tu, ella cambia completamente de actitud… soy con la única persona que se siente cómoda.

̶ Tu no la conoces ̶ dice Daisuke ̶ no te creas la gran cosa solo por estar con ella un par de semanas.

̶ Tal vez son un par de semanas… pero estoy seguro de que la he hecho más feliz en ellas que lo que ustedes en todo este tiempo. ̶ Taichí, si no voy a verla ella se escapara ¿eso es lo que quieres? ̶ El no me responde, en cambio agacha la mirada. Yo sonrió, sé que no habla por qué no quiere admitir que tengo razón ̶ eso pensé.

̶ ¿Por qué eres tan especial para ella? ̶ me pregunta antes de que yo suba por las escaleras. Todos ahí parecen estar esperando mi respuesta.

̶ Porque soy el único que piensa que no está loca… al menos no literalmente. ̶ con el tazón de helado en mis manos y todas las miradas en mi espalda subo a mi habitación.

Cuando llego dejo el tazón en la cómoda y caigo con fuerza sobre mi cama. Las manos me tiemblan y me siento nervioso. Debo admitir que Taichí es intimidante, una persona a la que cuesta trabajo hacerle frente. Sin embargo no me arrepiento de nada de lo que dije.

Sobre todo lo último. Me da la impresión de que ellos no ven a la Hikari que realmente es. No estoy seguro porque no la conocí después de los ocho pero… ¿Qué tan cambiada podría estar? Esa chica dulce, carismática y divertida… ¿no es la misma que ellos conocen? Y si lo es… ¿Por qué pareciera que no la reconocen?

La puerta se abre lentamente ocasionando un chillido molesto y mi mirada se encuentra nuevamente con la de Taichí, esta recargado en el marco, con sus manos metidas en los bolsillos de sus pantalones. Por algunos segundos solo podemos mirarnos sin decir nada.

̶ Últimamente ̶- comenzó a decir ̶ parece que la conoces mejor que yo.

̶ No estoy seguro; no sé nada de ella más que lo que me enseña cada día.

̶ ¿Y que ves? ̶ Yo bajo la mirada. Hay tantas cosas que podría decir de Hikari que ni siquiera sé por dónde comenzar, ni lo que es bueno decir o lo que me debería callar. El moreno frente a mi tiene curiosidad, en sus ojos lo veo… es como si no conociera a su hermana y entonces me pregunta a mí. ¿Quién de nosotros puede conocer mejor a Hikari? Sin duda… yo respondería que Taichí, pero probablemente el no lo sienta así.

̶ Veo… a una chica positiva, sinceramente ella ni siquiera pareciera estar internada en un sanatorio. La mayoría del tiempo bromea e incluso se ríe de mi ̶ digo entre risas recordando cada ocasión en la que la castaña se ha burlado ̶ es bonita pero no se da cuenta. Es tan noble que si ella pudiera darle su comida a alguien más lo haría sin dudar aunque eso significara morir. Le gusta el color rosado y las flores; canta en voz alto… aunque sinceramente lo hace fatal. ̶ Taichí también ríe y asiente divertido como si ya hubiera sido testigo del canto de Hikari ̶ ella puede ver en cosas tan sencillas lo que una persona normal nunca se percataría.

̶ Como el amanecer en una fotografía ̶ Miro al castaño y él se encoge de hombros ̶ nunca entendí lo que decía ni su increíble amor por la fotografía; pero sabes… ella siempre lograba capturar el momento exacto en el que el cielo se alumbra de tres colores diferentes, jamás vi fotos tan mágicas como las de ella.

En ese momento realmente pareciera que hablamos de la misma Hikari.

̶ Entonces… ¿ella siempre ha sido así?

̶ Si… lo era, de hecho creo que la has descrito a la perfección, ese es el problema.

̶ No te entiendo.

̶ Has descrito a la Hikari que era antes de comenzar a tener problemas y es extraño ¿Por qué contigo se comporta normal? En cambio… con nosotros, no dice más que palabras de una sola silaba, ni siquiera nos mira ni escucha. ̶ Y yo podía ver desde ahí, desde el lugar en mi cama, lo mucho que le dolía eso a Taichí.

̶ Creo que yo entiendo menos de eso que tu.

̶ De alguna manera me alegra que pueda ser ella misma, al menos contigo.

̶ Taichí… ̶ el me mira con atención ̶ quiero saber que paso; ahora mismo no puedo imaginarme a una Hikari lo suficientemente deprimida como para querer quitarse la vida.

La forma en la que me ve es fría y tarda en responder, al final sonríe y suspira.

̶ No seré yo, si eres tan especial como dices ser… ella debería contártelo ̶ yo agacho la cabeza, por que ahora mismo ya no me siento tan seguro ¿Qué me hace tan especial como para que Hikari me confié su pasado? No puedo esperar que al hacerlo yo, ella hará lo mismo. ̶ no te preocupes ̶ levanto la cabeza otra vez ̶ probablemente ni siquiera yo sé toda la historia.

En ese momento realmente me pregunte… si habría alguien que la conociera del todo, incluso ahora lo dudo.

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Lucy me recibió ese día con una gran sonrisa, de inmediato su mirada fue a parar hacia lo que llevaba en las manos, no pude evitar avergonzarme un poco.

̶ Debo decírtelo… eres realmente adorable. ̶ Yo el sonreí mientras ponía las flores en la mesa para comenzar a poner mis pertenencias en la canastilla. ̶ aunque ya deberías saber que no puedes entrar con objetos.

̶ Son tan solo flores.

̶ Bien, solo esta vez haré una excepción ̶ me contesto amablemente, claro ambos sabíamos que esa no era la primera vez que me lo permitía, y seguramente tampoco sería la última. ̶ Hikari no está en la sala de visitas, está en su habitación, vamos.

Y con el pequeño ramo de flores, más específicamente unos bellos girasoles me encamine hacia donde esta esa chica especial a la que tanto eh extrañado.

Camino por los pasillos inmaculados algunos segundos hasta llegar a la habitación de la castaña. Tenía la puerta semi abierta y por eso mismo se podía escuchar algo que no capte de inmediato. Lucy no abrió la puerta, más bien espero, como si pusiera mucha atención a lo que sea que estuviera haciendo Hikari.

̶ ¡Basta! Detente por favor ̶ su voz se escuchaba entre cortada, como si estuviera aguatando las lagrimas ̶ Gatomon, dile que pare, por favor ̶ y entonces la escuche romper en llanto.

A pesar de que Lucy intento detenerme con la mano, yo la esquive y abrí la puerta de golpe.

Aquella, fue la primera vez que la vi de esa manera… tan acabada y destruida, tan aterrada…

Estaba sentada en la cama, con sus rodillas flexionadas pegadas a su pecho y su cara oculta en ellas, aun así su espalda producía movimientos leves a consecuencia de sus sollozos y cuando levanto a la cara para verme; sus mejillas estaban sonrosadas y llenas de lagrimas amargas y sus ojos estaban rojos y sin brillo. El cabello opaco caía sobre su espalda y su cara, y sus manos pálidas temblaban ocasionalmente.

̶ Takeru… ̶ dijo mi nombre en un susurro.

Me acerque a ella hasta sentarme en su cama, deje las flores a un lado y limpie sus lagrimas con mis dedos, ella cerró los ojos al contacto y después se dejo caer en mi pecho, abrazándome con bastante fuerza.

̶ Hikari debo ponerte tu medicamento ̶ al escuchar la voz de Lucy sentí la tensión en el cuerpo de Hikari, que de inmediato se levanto y la miro asustada.

̶ No, espera, no es necesario.

̶ Ya sabes que no es bueno ver esas criaturas ̶ decía la peli negra con jeringa en mano ̶ esto te relajara.

̶ No, por favor… ya la habíamos suspendido.

̶ Por que habías dejado de hablar con ellas, pero si has vuelto a verlas debo darte medicamento Hikari.

̶ ¡No las estoy inventado! ̶ Esta vez ella pareció exaltarse demasiado y las lagrimas caían con mas furia, entonces me miro suplicante ̶ por favor Takeru, no dejes que me lo pongan.

Todo lo que yo quería hacer era tomar a Hikari y sacarla de ahí, verla de esa manera era inquietante, en ese momento solo podía sentir que querían hacerle daño y que debía protegerla. Iba a decirle a Lucy que parara, pero entonces la peli negra me miro con firmeza.

̶ Si no dejas que te ponga el medicamento Takeru no podrá venir a verte en un buen tiempo.

Fue entonces que Hikari pareció calmarse, o más bien resignarse, me miro con tristeza y después vio al suelo asintiendo levemente. Segundos después Lucy le extendía el brazo y metía la aguja en el. Es inquietante la manera en que Hikari esta tan acostumbrada a eso, no hizo mueca de dolor más bien parecía triste. Cuando acabo Lucy nos miro a ambos.

̶ Dejare que Takeru se quede un momento porque me dejaste ponerte el medicamento, sin embargo no será tanto como los otros días, necesitas descansar. ̶ Entonces la peli negra salió de ahí.

Yo mire a Hikari quien parecía un tanto perdida en sus pensamientos. Mi mano acaricio su cabeza con suavidad.

̶ ¿Estás bien? ¿Te duele? ̶ me miro con sus ojos grandes y rojizos, su labio inferior temblaba y parecía que volvería a romper en llanto en cualquier momento.

̶ No… ya no duele, pero el medicamento me hace sentir rara.

̶ ¿Qué tenias antes de que llegáramos? ̶ ella baja la mirada una vez mas y yo me arrepiento de preguntar, por tal vez no debería meterme en esos asuntos ̶ parecías asustada. ̶ no puedo parar, tengo la necesidad de saber a qué le tiene tanto miedo.

̶ Tenía mucho tiempo… que no lo veía.

̶ ¿A quién?

̶ Dragomon ̶ no tenía idea de lo que hablaba, pero su voz estaba apagada, como si recordar le doliera ̶ Desde que te conozco, el no había aparecido.

̶ Entonces…

̶ El quería llevarme ̶ Hikari se toma la cabeza con las manos, tapándose los oídos y cerrando los ojos con fuerza ̶ Gatomon intenta protegerme pero muchas veces el viene más fuerte que antes y comienzo a desaparecer… ̶ una lagrima solitaria cae por su mejilla hasta perderse en la comisura de sus labios.

̶ Tranquila ̶ le susurro mientras la abrazo ̶ no dejare que te haga daño ̶ y escucho sus sollozos mientras siento como poco a poco mi camisa va humedeciéndose, ahí donde su rostro descansa.

̶ No lo entiendes, tú también estas en peligro. ̶ Y yo no sé qué pensar.

Mi sentido de realismo así como la situación me dicen que Hikari está teniendo una severa decaída en su esquizofrenia, pero tanto mis ojos cuando la ven así como mi corazón… me dicen que algo quiere hacerle daño, algo que nadie además de ella puede ver.

̶ Es real Takeru ̶ ella alza la cabeza y toma mis mejillas con sus manos para que la vea a los ojos ̶ Dragomon es real, todos lo son, yo jamás te mentiría. Ten cuidado o te alcanzara como lo hizo conmigo.

̶ ¿Quiénes son los demás? ̶ Entonces ella cae acostada, con su cabeza sobre mi regazo, sus ojos se han puesto más rojos.

̶ Perdóname… tengo mucho sueño. ̶ me dice y yo comienzo a acariciarle el cabello, prefiero verla dormida y descansando que asustada.

̶ Está bien, duerme.

̶ Me sentiré sola cuando despierte.

̶ Me quedare contigo hasta que lo hagas ̶ Sus labios dibujan una sonrisa y siento como la calidez vuelve a mi cuerpo.

̶ Me alegro haberte conocido bajo ese árbol. ̶ dice en susurro, su voz va apaciguándose conforme pasan los segundos.

̶ Creo, que nos conocimos en el patio de tu casa ̶ digo riéndome, recordando cuando éramos niños y mi hermano me había llevado a conocer a su amigo. Ella también ríe levemente, es más bien como una burla.

̶ No, no… te conocí bajo el árbol, hace mes y medio, yo había escapado y tú estabas ahí viendo el árbol; estabas muy guapo.

̶ Éramos amigos de pequeños ¿recuerdas? Me caí del árbol por tu culpa ̶ su rostro se contrae en una mueca de sorpresa y yo frunzo el ceño.

̶ ¿De verdad? Rayos… Gatomon y Patamon no me lo dijeron, tampoco los demás… ̶ una sonrisa enigmática adorna su rostro, es casi angelical ̶ así que fue ahí donde lo conocí… que linda coincidencia ¿no creen?

No sabía si responder, por que más bien parecía que se lo decía a alguien más, además estaba confundido, porque estaba seguro que Hikari me recordaba desde pequeños, y sin embargo por esa conversación parecía que apenas había caído en cuenta de eso. Pero entonces… ¿Cómo había sabido mi nombre y otras cosas?

Quise creer que estaba confundida por el medicamento, que no la dejaba pensar con claridad.

̶ Odio este medicamento, tan solo me hace tener sueño, al final… todavía puedo escuchar su voz.

̶ ¿De quién?

̶ Ya te lo dije, Dragomon… pero está lejos, se alejo desde que tú has llegado, Gracias Takeru.

̶ De nada Hikari.

Su respiración se relajo por completo, sus ojos cerrados y una sonrisa en los labios, sus mejillas aun estaban rojas, y todavía podía ver el rastro de lágrimas que se habían quedado en ellas. Acaricie su cabello una y otra vez hasta el anochecer.

No sabía si lo que Hikari sentía o decía ver y escuchar era real, obviamente para mí no lo era, pero eso no significa que para ella tampoco. De lo que estaba seguro era que Hikari tenía miedo y que por alguna extraña razón yo podía protegerla.

Si Hikari estaba cuerda o no, daba lo mismo, yo estaba ahí para cuidarla ante todo… incluso de ella misma. Porque la amaba con locura.

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Hola! Bueno vengo a dejar el capitulo 5 y agradecerles mucho a todos los lecctores, en serio me hace muy feliz que la historia les guste de esta manera :3

Contestare a los usuarios por mp y a los que no tengan cuenta por aqui =D

Billy: Me alegra mucho que te haya gustado, sobre todo la parte en que gritan (por cierto que lindo que te haya pasado algo igual) y es que no estaba del todo segura de esa imagen pero al final a mi tambie me ha gustad mucho como ha quedado, lamento la tardanza y espero tu opinion sobre este cap. Saludos.

Gracias a todos por los revviews, favs y follows, a los que comentan y tambien a los que no.

Unm abrazo enorme a todos.