Digimon no me pertenece.
~ Con Locura ~
Hasta ese día… yo no podía creer realmente en lo que decían las personas sobre ella. ¿Qué estaba loca? ¿Esquizofrenia? ¿Qué era un peligro? Para mi cada una de esas ideas estaban mal, me dije a mi mismo más de mil veces que lo decían por que no podían entenderla, no como yo.
Entonces descubrí… Que yo tampoco la comprendía.
.
No comprendí el verdadero peligro hasta llegar a la casa. Realmente aunque me preocupaba la manera tan exaltada en la que Yolei había aparecido, yo solo podía pensar en las palabras que anteriormente mi hermano había dicho. ¿Qué podía significar que él le hubiera roto el corazón?
Claro como dije, cuando llegue al piso de arriba donde todos estaban, por fin me cayó el veinte, que algo andaba mal y lamentablemente ese algo era Hikari.
En el lugar solo podía ver las miradas preocupadas de todos, los sollozos de Mimí y de la señora Yagami se confundían con los fuertes golpes que Taichí le proporcionaba a la puerta, su padre estaba agachado en el picaporte intentando abrirla con un desarmador. Todos me miraron cuando llegue.
̶ ¿Qué paso? ̶ Yamato atrás de mi se apresuro a preguntar ̶ ¿Hikari está bien? ̶ Que el lo preguntara me volvió a recordar la molestia que tenia segundos antes, pero lo deje de lado, porque no era momento de ponerse celoso.
̶ Ella se levanto del comedor, dijo que tenía que ir al baño pero escuchamos la puerta azotarse y después comenzó a gritar… ̶ contesto la señora Yagami con sus ojos llenos de lágrimas ̶ pero no contesta cuando le hablamos.
̶ ¡Y esta maldita puerta no cae! ̶ Grito Tai molesto dando una fuerte patada a la puerta.
̶ ¿Por qué lo trajiste a él Yolei? ̶ la peli morada puso las manos en las caderas enojada ante la pregunta.
̶ Ella comenzó a ponerse extraña desde que Takeru se fue, es obvio que se pondrá mejor en cuanto sepa que está aquí, asúmelo y supéralo Daisuke.
Él gruño, pero realmente me era indiferente. Nadie mas dijo anda, asumí que estaban de acuerdo con lo dicho por Yolei. Me acerque a la puerta, toque un par de veces y decidí hablar, nunca en toda mi vida espere tanto una respuesta como en ese momento.
Necesitaba escucharla, saber que estaba bien…
̶ Hikari ̶ le hable, suave la primera vez pero no hubo respuesta ̶ Hikari soy yo, abre la puerta… por favor.
El silencio se me hizo eterno, si no escuchaba su voz en ese momento sentía que me iba a derrumbar, y juro que tiraría la puerta así tuviera que utilizar a Daisuke como tronco para hacerlo.
Estaba por hablar más fuerte y empezar a forzar el picaporte, cuando la escuche…
̶ Takeru… ̶ era su voz, un susurro apenas, del otro lado de la puerta. Me la imagine apoyada en ella, intentando hablar solo para mí, pero todos estábamos atentos por lo tanto, todos ahí pudieron escucharla.
̶ Si, aquí estoy.
̶ ¿Puedes entrar solo tú? ̶ esta vez hablo más fuerte, lo suficiente para notar que su voz se quebraba.
Yo mire a sus padres, esperando con la mirada una respuesta para poder decirle que sí.
̶ Dime si estás bien y entonces solo el entrara ̶ Taichí le grito, con fuerza y seguridad y yo espere que no la hubiera asustado.
̶ Estoy bien.
Esa fue su única respuesta. El moreno me miro y asintió, dejando de apoyarse en la puerta y dándome el camino libre. Su padre también se quito de su posición inicial.
̶ La sacare, solo denme unos momentos ̶ les dije en voz baja. Taichí asintió.
̶ Lo sé.
Entonces con el permiso de su familia y las personas que la querían, entre a la habitación.
.
La oscuridad me inundo, me sentí ciego pues no había nada, ni un rayo de luz que me permitirá ver algún camino. Me sentí aun más torpe cuando apenas y la puerta se había cerrado sentí la fuerza de sus delgados brazos rodearme. No dude en corresponder el abrazo por la cintura, la sentí temblar al sollozar y sus lagrimas mojaron mi camisa.
̶ ¿Qué pasa? ¿Estás bien?
̶ Lo siento tanto… te juro que lo intente, te juro que… ̶ nuevamente rompió en llanto.
Lleve mi mano a su cabeza para acariciarla, mis dedos se enredaron en su cabello… entonces me percate que los mechones no caían sobre su espalda, que se deslizaban con demasiada facilidad entre mis manos… que aun despegándolas de su cabello, las hebras se iban conmigo.
La separe de mi muy bruscamente y la mire, para entonces mis ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad.
Estaba hermosa, tal como era y como la recuerdo… con sus grandes ojos mirándome y sus mejillas sonrosadas y mojadas por las lagrimas. Y ahí me perdí, en una enorme y profunda rajada que marcaba su mejilla, la sangre escurría y yo me asuste. Mi pulgar fue hasta ahí, tocando la herida, ella apretó los ojos e hizo una mueca de dolor.
̶ ¿Qué te paso?
̶ Yo… ̶ no la deje terminar cuando mi mano fue nuevamente a su cabello… que ya no era largo, estaba cortado en diferentes trozos y aunque no hacia que ella se viera menos hermosa, me preocupaba el hecho del porqué y el cómo se lo había hecho.
̶ Hikari… ¿Qué…?
̶ El no se había acercado tanto ̶ comenzó a decirme ̶ el no puede acercarse en el sanatorio y tampoco cuando estas tu… pero te fuiste y el aprovecho para llevarme a ese lugar.
Ella seguía temblando mientras me decía esas palabras pero yo nunca me había sentido tan idiota e ignorante, no podía comprender nada de lo que ella me decía.
̶ ¿De qué lugar Hikari?
̶ El mar… el mar oscuro, ahí donde nadie podrá encontrarme, no quiero estar sola Takeru.
Ella me volvió a abrazar, más fuerte que nunca, como si tuviera miedo de caer si me soltaba, sus manos se aferraban a mi camisa con tanta fuerza que incluso sus uñas se clavaban en mi piel.
̶ ¿Tú te hiciste eso? ̶le pregunte refiriéndome a la herida. Ella me miro a los ojos, con un brillo de tristeza en ellos.
̶ El logra controlarme, te juro que yo no…
̶ Debo curarte ̶ conteste tomándola firmemente de la mano y saetándola en la cama.
Fui brusco aunque no quería serlo. Tome el botiquín colgado en la pared y me senté a su lado, concentrándome solamente en curarla.
̶ ¿Estas enojado?
La pregunta combinada con su voz llena de melancolía me rompió el corazón. Sabía que me estaba comportando como un idiota. Ella acaba de tener un… ataque y yo estaba haciendo un berrinche.
Pero no podía dejar de tener miedo, porque si ella se había cortado el cabello, se había rajado la cara… pudo haber hecho algo peor, pude haberla perdido… solo en eso podía pensar.
̶ Es por mi cabello ¿cierto? Seguro se ve horrible.
La mire, totalmente consternado por que Hikari se estaba comportando como si no se hubiera autolesionado hace apenas minutos. ¿Cómo podía ahora estar tan tranquila y solo preocuparse por su cabello?
̶ ¿Qué rayos pasa contigo? ̶ Ella bajo la mirada apenada. ̶ ¿es que no te das cuenta que pudiste haber hecho una estupidez?
Ella me miro un momento y después volvió a mirar al suelo, parecía pensar en lo que quería decir, como si no estuviera muy segura.
̶ Te dije que estaba loca ̶ su voz fue apenas un susurro, la vergüenza se podía palpar en el tono ̶ todos te lo dijeron… creí que te habías hecho a la idea.
̶ Así es ̶ le dije sin tacto ̶ todos lo dijeron, incluso tu lo repites todo el tiempo… te adoro tal y como eres no dudes de ello Hikari… pero eso es aparte, nunca estaré de acuerdo en que te hagas daño.
̶ ¡No fue por que quisiera!
̶ ¿Entonces?
̶ No puedo contra el…
Las palabras hirientes había llegado a mí en forma de vomito verbal. Quise gritarle que no dijera mentiras, que el tal Dragomon no existía, que eran ideas inventadas… que dejara de decir incoherencias…
Gracias a Dios no lo hice, porque no lo creía del todo. Era cierto que no podía imaginar que todo lo que ella decía fuera verdad, si lo hiciera… probablemente yo también seria tomado como loco, pero lo he dicho antes, que cuando miraba a Hikari mientras me contaba sobre esas criaturas, yo realmente llegaba a creerle.
̶ Yo… me detuve ¿sabes? ̶ me dijo nuevamente, enseñándome su brazo, con apenas un pequeño rasguño, ahí donde están sus venas. ̶ El quería que siguiera pero no lo hice.
Y cuando sus lágrimas la inundaron otra vez yo me sentí pesado. Claro que en esos momentos no podía dejar de pensar que Hikari realmente tenía problemas; por más que quería no creer en eso, ahora lo estaba haciendo. Pero no podía seguir regañándola porque ante todo ella había luchado, lo había intentado.
Fui yo quien la abrazo esta vez. Besando su cabeza mientras mis dedos se enredaban en sus ahora cortos cabellos.
̶ Debo curarte. ̶ le dije mientras la sentada y comenzaba a acariciar su mejilla, ahí en la herida, con el algodón mojado con alcohol. ̶ ¿Duele? ̶ pregunte con terror por no querer lastimarla. Ella negó con la cabeza levemente mientras sonreía.
̶ No, tus manos son gentiles Takeru, no podrías lastimarme aunque quisieras.
También sonreí, y mientras seguí limpiando el silencio nos inundo.
̶ Hikari… quiero ayudarte, necesito saber todo ̶ dije intentando no sonar demasiado exigente, pero ya no podía seguir manteniéndome al margen. ̶ necesito saber cuándo empezaste a verlos, y cuando empezó Dragomon a querer… llevarte.
Ella miro el suelo, supe que me diría otra cosa, cambiaria el tema o se negaría a hablar, como las otras veces. Pero no lo hizo.
̶ Siempre pude verlos, todos podíamos cuando éramos pequeños pero nadie los recuerda al crecer.
̶ No entiendo ̶ dije mientras ahora limpiaba el rasguño en su brazo.
̶ Cuando somos niños la inocencia que tenemos nos permite ver a nuestros guardianes como amigos, como compañeros. Pero a medida que vamos creciendo nuestros corazones se van empañando de otras emociones y de pecados y entonces nuestros recuerdos al igual que su presencia se van desapareciendo… de nuestra vista claro, porque ellos se quedan aunque no puedan verlos.
̶ ¿Por qué tu si puedes verlos? ̶ Ella se encogió de hombros.
̶ Quien sabe… no me considero realmente especial. ̶ yo sonreí ante su modestia.
̶ Yo podría decirte mil cosas que te hacen especial ̶ ella me miro mientras se sonrojaba ̶ además creo que podemos verlo como un lindo don.
̶ Este don me ha traído más problemas que beneficios, aunque como ya dije… no los cambiaría por nada del mundo.
̶ ¿Y Dragomon?
̶ Bueno… supongo que el que yo no pudiera dejar de verlos debía tener más consecuencias que solo parecer loca. Dragomon es un ser oscuro, lo contrario a nuestros guardianes.
̶ ¿Por qué quiere llevarte?
̶ No lo sé… tal vez porque no es natural que yo pueda verlos, tal vez tiene miedo… pueden ser muchas cosas.
̶ ¿Por qué no puede tocarte en el sanatorio?
̶ No lo sé… Gatomon dice que es porque yo misma me siento segura ahí ̶ no entendí aquello, pero tampoco me pareció realmente relevante. ̶ afuera hay pensamientos negativos, maldad, envidia, celos… todo eso hace que el pueda acercarse.
̶ ¿Por qué no puede acercarse cuando yo estoy? ̶ me regalo esta vez una sonrisa enigmática, de esas que sabes que guardan secretos.
̶ Eso es otro misterio que yo todavía no comprendo… Tal vez eres algo así como mi guardián en esta y otras vidas ̶me dijo divertida, yo también solté una risita.
̶ Y luego dices que no eres especial… pero bueno Eso implica que siempre será mi destino encontrarte. En esta y en otras vidas.
̶ Te estás poniendo cursi.
̶ Tú te estás poniendo nerviosa. ̶ ella soltó una risita. ̶ lamento haberte dejado sola.
̶ No, yo no debo ser tan dependiente.
̶ No me molesta si es de mi de quien dependes, no volverá a pasar, te lo prometo.
̶ Está bien, te creo. ̶ dijo asintiendo con la cabeza. ̶ ¿me llevaras a casa? ̶ iba a decirle que estábamos ahí, pero realmente ¿Quién soy yo para decirle cual es su hogar? Si ella se sentía mas cómoda en el sanatorio que donde su familia… era por algo.
̶ Claro. ¿De una vez? Tal vez quieras que te arreglen el cabello ̶ ella llevo su mano instantáneamente a su cabeza, sintiendo las hebras cortas de su pelo castaño.
̶ ¿tan mal se ve?
̶ No, no… bueno si. ̶ Sus ojos se llenaron de lágrimas y sus mejillas se inflaron. ̶ ¡Pero no porque este corto! Es solo que… digamos que de estilista te mueres de hambre.
̶ Tienes razón ̶- ella soltó un suspiro.
̶ ¿Qué pasa?
̶ Me gustaba mi cabello largo, ojala me hubiera detenido antes de hacer semejante estupidez.
̶ Claro Hikari… tienes una rajada en la mejilla casi llegando al ojo y tú te preocupas por tu cabello.
̶ Hay prioridades.
̶ Eres increíble ̶ ella soltó una leve carcajada y entonces el ambiente por fin estuvo más relajado. ̶ Pero créeme… no afecta en nada a tu belleza, además… ahora tienes más estilo de loca.
̶ ¡Eres el peor Takeru! ̶ dijo tomando una almohada y pegándome en la cara.
̶ Ya, ya, vamos… tal vez Lucy sepa hacerlo.
̶ No, háblale a Sora ella puede hacerlo…
̶ ¿Segura? ̶ ella asintió tranquilamente.
̶ Si, dile que suba, puedes esperarme abajo si quieres.
̶ ¿No te encerraras?
̶- jajajaja No, no lo hare lo prometo… La verdad solo quería verte a ti primero antes de salir.
̶ Vale ̶ le di un beso en la frente y me dirigí a la puerta.
̶ ¡Takeru! ̶ me voltee ante su llamado, ella se levanto de la cama y fue rápidamente hacia mi ̶ arruine la noche ¿cierto? ̶ Yo le revolví el cabello.
̶ Solo nos diste un buen susto.
̶ Lo que menos quería hacer era preocuparlos.
̶ Lo sé, no es tu culpa…
̶ Takeru… ¿podríamos hablar mañana? ̶ yo enarque una ceja.
̶ ¿Sobre qué?
̶ Sobre lo que te dijo Yamato.
Yo abrí los ojos sorprendido. Eran este tipo de cosas las que me hacían dudar sobre la supuesta locura de Hikari. ¿Cómo podría saberlo? Ella pareció leer mi mente y mi pregunta.
̶ Gabumon dice que se comporto un poco grosero contigo, que no fue tu madre quien les llamo, el solo quería decirte eso…
̶ Está bien… lo hablamos mañana ̶ le dije con una falsa sonrisa que le dejo inconforme.
Que ella lo mencionara me había recordado las palabras de mi hermano. Palabras que probablemente ya no podría sacar tan fácilmente de mi pensamiento.
Y aunque en ese momento quise indagar mas en todo lo que había pasado… no estaba bien, Hikari lo que menos querría en ese momento seria hablar de ello si es que realmente Yamato tenía razón y le había roto el corazón. Además… no seria cómodo, con todos abajo.
Y sin embargo… las palabras estaban ahí, esa duda me carcomía el corazón con demasiada intensidad y no podría dormir si no la disipaba.
Así que antes de bajar las escaleras, di media vuelta y regrese a donde Hikari seguía parada, afuera de su habitación. Nos miramos con fuerza y seguridad, nadie desistió ante la mirada del otro.
̶ Lo hablaremos mañana… ̶ le dije ̶ pero no podre estar tranquilo hasta saber si es verdad lo que él me dijo. Solo una pregunta… solo tienes que responder si o no. ̶ ella asintió entendiendo y o trague saliva.
̶ Dime…
̶ El dijo… que te rompió el corazón… ̶ ella sonrió y yo me frustre, no era un chiste ¡maldición! ̶ ¿es verdad?
Ella llevo su mirada de mí, al suelo y después otra vez a mí, su sonrisa no se borro en ningún momento.
̶ Es… un poco extraño que lo diga de esa forma
̶ ¿Sí o no? ̶ ella respiro hondo, por fin entendiendo que no estaba ahí para que le diera vueltas a al asunto, yo solo necesitaba una respuesta de ella.
̶ Si… Yamato me rompió el corazón.
Y yo pude sentir arder mi estomago, sentí calor y sofocación; sentía la sangre subir por mi garganta y acumularse en mi rostro, sentí las uñas clavarse en las palmas de mis manos por apretarlas tan fuerte y también sentí mis nudillos ponerse blancos por la fuerza. Probablemente si Yamato apareciera en ese momento no dudaría en romperle la cara; a pesar de claro… no tener motivo alguno.
Y es que no sabía que me molestaba mas, si el hecho de que Yamato la hubiera lastimado, o que Hikari hubiera estado enamorada de él.
̶ No estoy de acuerdo en que esa sea la única cosa que nos digamos sobre el tema.
̶ Acordarnos que lo hablaríamos mañana ̶ conteste cortante sin querer, porque sabía que no era su culpa, en todo caso… sea cual fuera la historia, la única verdad era que Yamato había llegado a la vida de Hikari mucho antes que yo.
Y no sé por qué no se me había ocurrido que ellos dos hubieran tenido algo, al fin y al cabo mi hermano era el tipo de persona que siempre le pasaban cosas afortunadas, tener a Hikari era sin duda una de ellas y nuevamente yo estaba ahí, sintiendo envidia de él.
̶ Lo sé, pero te conozco y sé que si dejamos así las cosas te irás a casa esta noche con miles de dudas, no podrás dormir y claro comenzaras a crear historias en tu cabeza que estarán equivocadas.
̶ ¿Y si no están equivocadas? ̶ dije tratando de bromear, no quería que ella pensara que estaba enojado y celoso, lo estaba… claro, pero ella no debía notarlo ̶ puede que le atine a una de ellas.
Ella me sonrió divertida y con superioridad.
̶ Por favor Takeru, eres escritor… tu imaginación e historias son exageradas.
̶ ¿Disculpa? ¿Acaso acabas de llamarme exagerado? ̶ Ella se encogió de hombros y yo me fingí indignado ̶- nunca has leído algo mío como para decirme eso.
̶ No es necesario… se nota a leguas que eres un dramático.
̶ Sabes podría contestarte muchas cosas, pero quiero que sigamos siendo amigos así que iré bajando por Sora.
Y cuando intente huir de más preguntas sobre el tema de Yamato, ella nuevamente había tomado mi mano.
̶ No se por qué haces como que quieres huir, se que mueres por saber la verdad.
̶ Puedo esperar a mañana.
̶ Está bien… de todas formas la historia es demasiado larga como para contarla en tan poco tiempo.
̶ Entonces estamos de acuerdo…
̶ Pero… quiero que hoy te vayas a casa lo más tranquilo posible.
Sentí su mano apretar la mía, y con la otra tomo mi mejilla y me hizo voltear hacia ella. Sus ojos rojizos me miraron con dulzura y sus labios me regalaban una tierna sonrisa.
̶ Yamato fue mi primer amor.
Y sus palabras nuevamente se clavaron en mi pecho como miles de cristales, hiriendo cada parte.
̶ ...pero lo que paso entre nosotros apenas y tuvo algo que ver con que yo me pusiera mal, a pesar de lo que puedas creer cuando te lo cuente.
Su mano bajo de mi mejilla a mi cuello, ella se puso de puntitas y choco suavemente su frente contra la mía, sus ojos se cerraron y podía sentir su respiración sobre mi cara. Mi mirada viajo avergonzada sobre sus labios fruncidos, pude sentir mis manos temblar y mi cara arder por la cercanía de su cuerpo ¡Dios estaba tan nervioso!
La adrenalina de ese momento no puede compararse con nada.
̶ Resulta ̶ volvió a decir haciendo que su aliento chocara contra mis labios ̶ que me enamore de una manera increíble, de esa manera que pareciera ser única, cósmica… me enamore de él, como en las historias de amor, de esas en las que crees firmemente que alguien nació hecho para ti, contra todo pronóstico… como si estuviera escrito en el destino.
Sus susurros, el movimiento de su boca al hablar hacia que nuestros labios se rozaran con cada palabra, y aunque me dolían… realmente no podía prestar mucha atención, no con mi mano en su cintura… no con ella tan cerca.
̶ ¿Alguna vez te has enamorado de esa manera?
…
̶ ¿Takeru?
̶ ¿eh? ¿Qué perdón? ̶ Ella se rio de mí, yo caí en cuenta de que no había escuchado del todo su pregunta, cuando Hikari abrió los ojos aun burlándose de mi yo juro… que estaba tan rojo, como nunca.
̶ ¿Alguna vez te has enamorado de esa manera? ̶ repitió la pregunta y yo la mire fijamente, sus mejillas también se sonrosaron y me di cuenta, que el palpitar de su corazón se había acelerado.
̶ La manera en la que yo estoy enamorado no puede ser descrita, mucho menos comparada con historias de amor típicas.
Hikari sonrió.
̶ Si… pensé que dirías algo así.
̶ ¿Aun piensas de esa manera? – pregunte yo, refiriéndome a sus anteriores palabras, a su amor por mi hermano.
̶ A eso quería llegar… ̶ sus brazos se enredaron alrededor e mi cuello haciendo que su cuerpo se acercara aun mas, su mirada fue de mis labios a mis ojos, yo trague saliva nervioso… y mis brazos la aferraron aun mas ̶ no quiero que siquiera pase por tu cabeza que mi antiguo amor por el… haya influido en lo que siento por ti.
̶ ¿Y que sientes por mi?
̶ Un amor que no puede ser comparado con absurdas historias de amor.
Entonces mi ansiedad desapareció. Sus cálidos labios por fin chocaron contra los míos.
Era consciente que era yo quien la cargaba pero puedo jurar que me sentía flotar. El calor inundo mi cuerpo y aferre más su cuerpo contra mí. La apreté con fuerza, con esa extraña sensación de querer fundirme con ella, la quería tanto… la adoraba que mientras nuestras lenguas danzaban en ese tipo de beso tan cursi y embriagador… yo solo podía pensar que quería quedarme toda la vida así. Con nuestros corazones palpitando fuertemente el uno por el otro, con nuestras manos, labios y mentes aferrándose con pasión.
Amando por primera vez, de esa formo en la que solo nosotros dos comprendemos. Tan diferente a cualquier otra.
En ese tiempo no sabia expresar con claridad mis sentimientos, sabía que la amaba, pero no estaba seguro de que manera… ahora sí.
.
.
.
Hola! si, sigo viva y lamento haber tardado tanto en subir este capitulo a pesar de que ya lo tenia escrito desde hace como medio mes, pero sigo teniendo muchos problemas ya que no tengo Internet en casa (que adolescente a medio siglo XXI no tiene Internet en casa? lo se pero no puedo hacer nada)
En fin quiero que sepan que la historia no sera abandonada y que de alguna manera creo que ya vamos un poco mas de la mitad y claro todas las preguntas seran respondidas.
Como dije se me dificulta mucho y por lo mismo no puedo responder personalmente sus reviews pero quiero que sepan que los leo y son muy importantes para mi ademas que me animan a seguir y a esforzarme por venir al cyber XD
En fin espero que les haya gustado y que me dejen su opinión.
Espacio publicitario!
Bueno, últimamente me ha llegado mucha inspiración y le eh tomado bastante cariño al triangulo amoroso de los dos hermanos rubios y Hikari jajajaja así que eh subido una nueva historia que espero le den la oportunidad igual no sera muy larga y tiene a estos tres de protagonista.
Me eh tentado x subir una mas pero me dije que debía terminar por lo menos esta para subir la siguiente oh me llenare de historias y después no podre continuar ninguna...
En fin, pasen por ella, se llama Destino y esta muy dramática pero con mucho romance, solo sera el prologo para ver que recibimiento obtiene.
Cuídense todos y nos leemos pronto!
