Digimon no me pertenece!
Capitulo 9 arriba, esta muuuuuuuuy extenso y con una sorpresa al final que aviso no sera narrada por Takeru. Espero que les guste.
~Con Locura ~
Seria mentira si no contara que aquella noche dormí con la más grande de mis sonrisas y que en mi mente no había espacio para soñar pues Hikari la invadía por completo. Desde su angelical apariencia, hasta sus cálidos labios, su dulce sonrisa y su hermosa presencia.
Después del beso la recuerdo con las mejillas tiernamente sonrosadas y una sonrisa tímida, sus ojos rubíes brillaban y reflejaban de alguna forma lo contenta que estaba. No hubo palabras, nadie se movió por varios segundos, hasta que Taichí había gritado desde abajo preguntándonos porque estábamos como dos tontos ahí parados sonriéndonos.
Aunque le hubiera explicado el no habría comprendido…
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No había cerrado los ojos en toda la noche y aun así no me había dado cuenta cuando el cielo había empezado a aclararse, fue consciente que era de día cuando el ruido de trastes golpeándose me saco de mis pensamientos y el olor del desayuno inundaba mi habitación.
Cuando baje aun en pijama quede confundido; no porque fuera Yamato el que cocinara, sino porque en la mesa tan solo había dos platos lo cual me indicaba que al parecer ninguno de nuestros padres se encontraba.
̶ ¿Dónde está mamá?
̶ Ella salió al mismo tiempo que papá, como siempre. ̶ me contesto mientras servía el desayuno y luego se sentaba. Yo mire el reloj, abrí los ojos al darme cuenta que pasaban de las diez, había amanecido hace más de cuatro horas y yo no me había dado cuenta. ̶ Dormiste mucho ¿estás bien?
̶ Si, ¿porqué no habría de estarlo? ̶ Yamato se encoge de hombros mientras se lleva un bocado a la boca, su tranquilidad me molesta, aunque sinceramente puede que me este dejando llevar un poco por mis emociones, como resultado de lo que me entere ayer.
Me senté a comer en silencio, estuvimos así durante algunos minutos lo que me dio tiempo de verlo, estaba arreglado, normal y sin embargo no había ido a la universidad ni parecía tener intenciones de hacerlo.
̶ ¿Por qué no fuiste a la universidad?
̶ Tengo planes. ̶ Yo levante una ceja ante su vaga respuesta.
̶ Tú nunca faltas así que debe ser importante.
̶ Lo es… ̶ estaba evitando responderme, lo que quería decir que él pensaba que yo me enojaría si me decía, lo cual era verdad si se trataba de Hikari, lo que era bastante probable… aunque era extraño que se preocupara cuando a él realmente le da igual lo que yo piense. ̶ Iré a visitar a Hikari.
No pude evitar atragantarme un poco con la leche al escuchar aquello. Lo mire con el ceño fruncido y él me respondió con su mirada fría de siempre.
̶ ¿Y eso por qué?
̶ Solo estoy preocupado.
̶ Iré yo, así que no hay necesidad.
̶ Iré después de ti entonces.
Nos sostuvimos las miradas con determinación, era claro que nadie iba a ceder, y aunque yo quisiera no podía obligarlo a no ir a verla.
̶ ¿Hablaras con ella sobre lo que te dije ayer?
̶ ¿Hay algo que no quieres que me diga?
̶ Deja de estar a la defensiva Takeru, soy tu hermano no tu enemigo ̶ dijo ya con un tono de voz más firme.
Sus palabras eran verdad, no es que tuviésemos una buena relación, después de todo cuando yo me fui éramos buenos hermanos, dependía de él en gran medida pero claro todo cambio con el paso del tiempo… aun así, no estaba bien pelear, lo sabía y aun si estaba esa espinita de molestia que no podía dejarme estar en paz con él.
̶ Solo pienso que deberías escuchar ambos lados de la historia ̶ yo lo mire y el sonrió de lado ̶ pero escúchala a ella primero.
̶ Tú ya estás vestido, ¿no planeabas ir primero?
̶ Debo ver a Mimí… ̶ una risa se me salió de los labios y el entre cerró los ojos ̶ ¿de qué te ríes?
̶ ¿Tienen una cita para matarse o qué?
̶ Aunque no lo creas hubo un tiempo en que nos llevábamos bien.
̶ Un poco difícil de creer.
̶ Pues así era… ̶ dijo levantándose, y tomando las llaves de su motocicleta ̶ por cierto… ̶ el tomo un sobre de la barra de la cocina y me la entrego. ̶ Te llego esto hace rato.
̶ ¿Qué es?
̶ De Francia… al parecer es de tu novia. ̶ Su voz sonó áspera, molesta incluso.
El recuerdo de Catherine hizo que el estomago me doliera, no porque fuera mala, porque no la quisiera o algo así, no sería mi novia si así fuera. Era precisamente el hecho de que se me hubiera olvidado hablar con ella para ponerle fin a todo lo que me molestaba.
Para ser sincero con Hikari a mi lado, lo último que se me pasaba por la cabeza era Catherine.
̶ Gracias ̶ dije, poniendo la carta en un librero cerca de las escaleras donde ya iba a subir para tomar un baño y salir de casa lo más pronto posible.
̶ ¿No la leerás?
̶ Lo hare luego. ̶ El boqueo, parecía querer decirme algo mas, sin embargo solo soltó un suspiro.
̶ Como quieras… ̶ y salió de la casa, pronto escuche el sonido de su motocicleta al arrancar y alejarse.
Lamentablemente mientras tomaba un baño pensé mucho en mi rubia "novia" si es que aun podía llamársele así; me había dolido bastante su falta de apoyo y el hecho de haberme mirado como un insecto raro cuando se entero de mi intento de suicidio… aunque para ser sincero tampoco me sorprendió.
Ella no había llamado ni había hecho un intento por comunicarse conmigo desde que había llegado a Japón hace semanas, y era un poco molesto que lo hiciera ahora. Tampoco es que fuera importante, leería la carta después, le respondería con la verdad y si era necesario le llamaría para explicarle la situación.
Que me había enamorado de un ángel y que por lo tanto, aunque era bastante obvio nuestra relación no podía seguir. No que me gustara terminar una relación por teléfono, detestaba la idea, pero tampoco iba a tomar un vuelo a Francia solo para terminarla. En primera y siendo honesto Catherine no lo valía y segunda… no podría dejar a Hikari.
Cuando su nombre se hizo presente en mi mente todo rastro de otras personas desaparecieron y automáticamente solo pude pensar en ella, en que al vería pronto y que ni siquiera sabría como comportarme.
Cuando llegue al sanatorio me reí de mi, era vergonzoso el cosquilleo en mi estomago y el sudor en mis manos, de repente me sentía en la secundaria esperando ver a mi primera novia, era patético y tierno a la vez… adoraba esa sensación que solo podía producirme ella.
Ni siquiera sabía cómo me comportaría cuando la viera.
Tampoco fue necesario saberlo… Pues apenas puse un pie en el edificio su cabellera castaña hizo aparición a lo lejos del pasillo. Corrió hacia mí con una gran sonrisa en sus labios, No pude hacer nada más que abrir mis brazos y recibirla con un abrazo cuando se abalanzo a mí y atrapo mis labios con los suyos.
Y sentirlos fue como un golpe a la realidad de cuanto había extrañado sentirlos, así que cuando la baje no me importo que estuviéramos en la recepción y que hubiera varias personas ahí que nos observaban, la tome de la cabeza y profundice más el beso.
El cariño, la calidez y la pasión eran palpables y juro que yo podría quedarme ahí toda la vida, ambos sonriendo entre cada beso, disfrutando del placer de tenernos.
El carraspeo de Lucy nos hizo separarnos bastante sonrojados.
̶ Esperen a estar solos par de tortolos. ̶ Hikari soltó una risita tímida que sonó como melodía en mis oídos, la bese en la coronilla, tome su mano y salimos al jardín.
Caminamos entre los arbustos, ella iba soltando risitas, su rostro resplandecía como el mismo sol y de vez en cuando me miraba maravillada.
̶ Estas inusualmente feliz. ̶ dije sonriendo ante su buen humor.
̶ Yo siempre estoy así.
̶ Si… ̶ era verdad y aun así había algo más ̶ pero tienes algo diferente.
̶ Tal vez es que estoy descalza ̶ dijo entre risas y yo mire sus pies, efectivamente, iba descalza.
̶ ¿Y eso? ̶ Ella se encogió de hombros.
̶ Me encanta estar descalza en los jardines, aunque me regañan por ello, no preguntes porque, a veces creo que los cuidadores son los locos aquí.
̶ Claro como si el hecho de estar descalza en los jardines pareciera de lo más normal. ̶ Ella me saco la lengua infantilmente.
Llegamos al gran cerezo en medio de todo el jardín, la brisa del viento movió las hojas alborotando su ahora corto cabello. Y mientras ella reía yo la contemplaba, cada vez maravillándome más con la preciosura de su ser.
̶ No te lo dije ayer, pero el corte le quedo bien a Sora, estas muy linda. ̶ El sonrojo en sus mejillas me hizo sonreír, adoraba verla así.
̶ Aunque extraño mi cabello largo.
̶ No te hace falta. ̶ me acerque a ella sacando el objeto que llevaba en mi bolsillo y enseñándoselo. Ella abrió los ojos maravillada, el pasador en mi mano brillaba, tenia forma de flor, con cristales rosados, sin permiso se lo acomode en el cabello. ̶ Estas hermosa.
̶ Cambiaste de regalos, ya no son chocolates.
̶ Hay que variar de vez en cuando.
̶ Gracias ̶ y mientras me miraba agradecida puse entre nosotros un pequeño chocolate envuelto en papel brillante, sus ojos brillaron aun mas. ̶ O pueden ser ambos.
̶ Eres el mejor ̶ dijo tomándolo, desenvolviéndolo y llevándoselo a la boca, yo me reí.
̶ Eres un caso; no debería de consentirte tanto, te estás poniendo un poco malcriada.
̶ Demasiado tarde ¿no crees? ̶ Ambos reímos hasta que ella volteo hacia abajo y frunció el ceño ̶ que grosera eres gatomon. ̶ Aunque aquellos momentos eran extraños para mi, no me molestaban.
̶ ¿Te dijo algo?
̶ Ella dijo que era verdad, que soy una malcriada.
̶ ¿Vez? Ella está de acuerdo conmigo. ̶ esta vez me sonrió de una manera diferente, era dulce sin embargo parecía esconder algo.
Me sonrió como si lamentara algo….
̶¿Nos sentamos? ̶ dijo antes de que pudiera preguntar, se dejo caer sobre el césped y yo me senté a su lado, con mi espalda recargada en el tronco y ella recargada en mí. ̶ ¿Ya quieres que hablemos?
̶ Solo si tú quieres ̶ por que tenía mucha curiosidad pero su comodidad era mi prioridad. Hikari tomo mi mano con firmeza y su mirada se elevo al cielo.
̶ Siempre me gusto ̶ comenzó diciendo con una sonrisa, como si recordara algo lindo del pasado ̶ No sabría decir cuando empezó precisamente, simplemente él iba a mi casa siempre y pronto comencé a verlo más que como el mejor amigo de mi hermano. Era Yamato Ishida, el chico más guapo de todas, cantaba, tocaba la guitarra y tenía una motocicleta ¿Qué chica no se fijaría en eso? ̶ dijo entre risas, burlándose de ella misma ̶ Era tan solo un amor platónico.
Hikari se miro su mano, gesto que me extraño, una sonrisa melancólica se formo en sus labios. ̶ Cuando fui creciendo comencé e ignorar a los nuestros guardianes porque notaba que los demás me miraban raro cuando hablaba con ellos. Supongo que en gran parte lo que paso fue por eso, el ignorarlos abrió puertas a criaturas diferentes, deje entrar a los que debía alejar y aleje a los me protegían. ̶ Ella se mordió el labio, me miro unos momentos y después bajo la mirada al suelo ̶ nunca tuve muchos amigos, siempre dijeron que era extraña, y las chicas hablaban mal de mí a mis espaldas.
̶ ¿Por qué? ̶ Ella se encogió de hombros.
̶ Yolei dijo una vez que era porque los chicos me ponían atención, tal vez era así… aunque después no fue de buena manera ̶ no dudaba que las chicas envidiaran a alguien como Hikari, una chica dulce y hermosa que probablemente llamaba mucho la atención, si, podía entender el porqué la dejaban de lado. ̶ De todas formas, aunque tenía a Daisuke, a Ken y a Yolei… bueno, ellos eran chicos y no podían estar siempre conmigo aunque lo intentaban y Yolei es más grande así que estaba un poco lejos. Cuando comencé a sentirme sola, Dragomon me hizo caer aun más bajo. Al mismo tiempo, Yamato comenzó a hablarme más, no sé porque, solo sé que iba a casa más temprano cuando Tai aun no llegaba, me ayudaba con mis tareas y perdíamos el tiempo juntos… descubrí que con el no me sentía sola.
̶ Entonces te ayudo.
̶ Si, lo hizo, claro que no fue suficiente pues Yamato no podía estar siempre conmigo. Dragomon comenzó a hacerme daño, me hacía perderme y cuando regresaba en mi me encontraba con mis brazos lastimados, comencé a salirme de la realidad, cuando lo veía gritaba para que alguien me ayudara pero lo demás no podían escucharme o verme así, para ellos era una chica loca que se ponía a gritar en medio de la clase.
A pesar de que ella parecía tranquila y lo contaba con calma, su voz se quebraba de vez en cuando. Lamente mucho el hecho de no haber estado ahí antes, yo me habría quedado a su lado siempre.
̶ Las burlas en la escuela no ayudaron y las chicas comenzaron a molestarme, a hacerme bromas pesadas e incluso golpearme.
̶ Hikari eso es horrible ¿Por qué no dijiste nada?
̶ Lo hice… pero nadie me creía, todos decían que era yo quien me autolesionaba, no puedo culparlos pues también lo hacía. ̶ dijo abrazándose a ella misma. ̶ El único que me escucho y me creyó sin dudar fue Yamato.
No pude evitar pensar que debía haber un error ¿no era Yamato quien había dicho que Hikari estaba realmente loca? Sin embargo no la contradije.
̶ El curo mis heridas más de una vez, y llego a amenazar a esas chicas y a cualquiera que se me acercara con malas intenciones, el me creía… y cuando lloraba, sus abrazos me calmaban, para entonces… yo me enamore profundamente de él. ̶ fruncí el ceño, no pudiendo creer que el chico del que hablaba era mi hermano.
̶ ¿Y qué paso?
̶ Por un tiempo nada, yo solo podía rogar a que el tiempo en la escuela terminara para ir a casa, esperar diez minutos y que el llegara.
̶ ¿Te confesaste?
̶ No… ̶ dijo cuando una sonrisa se formo en sus labios ̶ el lo hizo.
̶ ¿Qué? ¿Cómo? En… entonces ¿te correspondió? ̶ dije sorprendido, ella rió y me miro divertida.
̶ Hey… ¿Por qué te sorprendes? ¿Acaso no me crees con la capacidad de gustarle a alguien mayor?
̶ N… no es eso, tu dijiste que te había roto el corazón así que creí que él no te había correspondido ̶ aunque ciertamente ahora tenía sentido el hecho de que mi hermano pareciera a veces más preocupado de lo normal por ella… lo que quería decir… ¿Qué aun la quería?
̶ Pues ya vez, un día el solo me beso ̶ una molestia se hizo presente en mi pecho, hice una mueca y ella se rió.
̶ No es necesario que me cuentes eso.
̶ ¿De qué hablas? Tú querías detalles.
̶ Pero no de eso… ̶ ella rodo los ojos.
̶ El punto es… que salimos durante un tiempo.
̶ Aguarda… entonces ¿ustedes…?
̶ Fuimos novios… o algo así. ̶ Me sentí aturdido por toda esa información ̶ y aunque en ese tiempo fui muy feliz, Dragomon seguía atacándome, llevándome cada vez más hacia la oscuridad. ̶ Ella se quedo un momento perdida en sus recuerdos.
̶ ¿Qué paso después?
̶ Comencé a hablar más con Gatomon y los demás, y descubrí que al aceptarlos como parte de mi, Dragomon se desvanecía cada vez más.
̶ Eso es bueno… ¿No? ̶ Hikari me dio una sonrisa un tanto melancólica, y sus ojos reflejaron tristeza e inseguridad. Se encogió de hombros.
̶ Claro, lo fue.
̶ Debo asumir que no fue suficiente.
̶ Si lo era, hubo un tiempo en el que el desapareció por completo, mi relación con Gatomon y los demás era maravillosa y me ayudaban en mis depresiones, sobre todo las de la escuela, aunque el que me ayudo fue Yamato… estar a su lado me hacia inmensamente feliz ̶ el brillo de tristeza en sus ojos fue remplazado por algo mas, no sabría decirlo pero no me sentí cómodo, era como si todo lo que ella hubiera sentido por mi hermano regresara con cada palabra. ̶ yo solo podía pensar en estar con él a cada minuto del día, anhelaba sus abrazos, sus besos y su cariño ̶ estaba por decirlo que no quería escuchar eso, en tono de broma pero enserio, sin embargo… al estármelo contando bueno… ella parecía feliz, así que decidí no hablar. De todas formas ante mi silencio ella me miro. ̶ Lo siento ¿es incomodo? ̶ yo negué con la cabeza.
̶ Está bien, no es que ponga contento escucharlo pero quiero saberlo.
̶ Lamento si me dejo llevar Takeru, supongo que podría omitir algunas cosas ̶ dijo con sus mejillas levemente sonrojadas, yo reí y acaricie una de ellas.
̶ Está bien, en realidad me encanta cuando te dejas llevar, estoy bien… además ̶ tome su mano fuertemente ̶ yo soy el que está aquí ahora.
Hikari me sonrió y yo me relaje por el hecho de que ella lo negó.
̶ Lo estas… ̶ respondió apretando fuertemente la mano ̶ no tienes idea de cuánto agradezco eso.
̶ Sígueme contando.
̶ Pues lo que paso después es bastante obvio en realidad ̶ yo levante una ceja, al parecer no quería seguir contando pero a mí ya no podía dejarme así; ella se rió ̶ Bueno, cuando sales con alguien habla sola… ¿Qué esperas que pase?
̶ Yamato… ¿Te dejo por eso?
̶ En parte supongo, primero intento ayudarme, quiso que dejara de hacerlo, que eran imaginaciones mías y todo eso… ̶ yo fruncí el ceño y ella me acaricio el dorso de mi mano que ya estaba en puño ̶ no podemos culparlo Takeru, no todos son como tú que confías ciegamente en una extraña. Tú crees en mi… ̶ ella volvió a reír ̶ al menos lo intentas.
̶ Aun así no creo que haya sido motivo suficiente Hikari.
̶ No lo fue, por eso te digo que no tienes por qué culpar a tu hermano; como dije Yamato realmente intento ayudarme, estaba todo el tiempo conmigo siempre intentando ayudarme y juro que intente hacerlo, intente con todas mis fuerzas dejar de verlos pero…
̶ Dragomon regreso. ̶ Ella asintió y soltó un suspiro.
̶ Y cuando lo hizo vino más fuerte, Yamato y yo comenzamos a pelear y yo me perdía en la oscuridad cada vez mas. Taichí comenzó a sospechar de lo nuestro porque a pesar de todo estábamos siempre juntos.
̶ Entonces…
̶ Yamato termino conmigo, dijo que… no era por Tai o porque yo estuviera cada vez más loca.
̶ ¿Entonces? ̶ Ella se mordió el labio inferior, cerró los ojos. Supuse que intentando no llorar.
̶ El dijo que se había enamorado de alguien más. ̶ Las palabras salieron de sus labios, su voz se quebró al final de la oración y sus ojos rubíes se pusieron llorosos. ̶ Así que no se en realidad cual fue la razón más fuerte para que me dejara, pero lo hizo ̶ entonces las lagrimas corrieron por sus mejillas cual cascada ̶ me dejo cuando yo más lo necesitaba.
Enfurecí, estaba enojado. Digo sabía que Yamato había tenido su temporada de cretino pero hacerle eso a Hikari era… inaceptable.
̶ Takeru… ̶ la mire cuando su voz interrumpió mis pensamientos, ya no lloraba pero sus ojos estaban rojos y aun llorosos ̶ en realidad no se puede esperar algo más, ¿Quién podría estar con alguien como yo?
Pase mis brazo por sus hombros atrayéndola hacia mi pecho y bese su cabello con ternura, deje el enojo de lado pues Hikari no necesitaba de eso, además aunque aun parecía dolerle quería pensar que mi hermano estaba más que superado en su corazón.
̶ A mi me encantaría estar con alguien como tú, siempre. ̶ Su risa lleno el ambiente.
̶ Eso se debe a que puede que estés tan loco como yo. ̶ Yo también reí, le di un beso en la mejilla y junte mi nariz con la suya.
̶ Pues dejémonos llevar por la locura.
Nuestros labios se juntaron llenando nuestros cuerpos de calidez ante la fría noche que estaba cayendo, el día había pasado demasiado rápido a su lado, pero me sorprendió; estar con Hikari era como perderse en otro mundo, donde las preocupaciones, los deberes, las personas o el tiempo no importaban… y besarla era como sumergirme en ese tipo de sueños tan bellos que uno no quiere despertar jamás.
̶ Esta anocheciendo ̶ dijo cuando nuestros labios se despegaron.
̶ Si, debería irme ̶ conteste resignado mientras me levantaba y le ofrecía una mano, ella me sonrió.
̶ Me quedare un rato más.
̶ Hikari está haciendo frio, deberíamos…
̶ Está bien Takeru, debo quedarme ̶ yo me quede ahí parado unos segundos, el sol se estaba metiendo y pronto la oscuridad habría tomado su lugar. La oscuridad era precisamente a lo que ella más temía ¿Cómo podía pedirme que la dejara sola en ella? ̶ No te preocupes, Gatomon está conmigo.
̶ Puedo quedarme contigo un poco más.
̶ En realidad debemos hablar de algo ̶ contesto con los ojos cerrados, supuse que se refería a gatomon y a ella misma ̶ ¿vendrás mañana?
̶ Claro - conteste resignado, si ella no quería que me quedara entonces estaba bien ̶ No te quedes mucho tiempo afuera.
̶ Estoy vigilada todo el tiempo, créeme… vendrá alguien por mí.
Algo no me convencía, no quería dejarla sola. Me agache a su altura y la mire.
̶ ¿Estás segura?
̶ Si, ve con cuidado ̶ yo suspire, no había nada que pudiera hacer. Le bese la frente queriendo hacerle entender cuanto la quería.
̶ Te adoro. ̶ Y con esas palabras y su sonrisa como despedida me fui de ahí dejándola sentada bajo ese gran árbol.
Tenía un sabor amargo en la boca, lo que sea que Hikari tuviera que hablar con… "gatomon" podía decírmelo a mí, desde que nos conocimos ella me lo había dicho todo, por partes claro pero todo al fin y al cabo. Si ella necesitaba algo podía decírmelo ¿Qué tenía que ocultarme? El sabor se hizo peor cuando saliendo encontré a mi hermano sentado en las escaleras con un cigarrillo en la mano. Había olvidado que iría a visitarla.
̶ ¿No crees que es un poco tarde para venir?
̶ Llegue hace rato, pero no quería interrumpir su momento. ̶ dijo sin siquiera voltear a verme.
̶ Ella ya va a dormir ̶ mentí, díganme celoso y lo que quieran pero no me hacía gracia que el entrara a verla, la había lastimado demasiado.
̶ Lo dudo, seguro esta esperándome ahí donde la dejaste.
Yo abrí los ojos con sorpresa.
̶ ¿Nos espiaste? ̶ El sonrió socarronamente y yo quise darle un puñetazo en la cara. Lamentablemente me contuve.
̶ No es necesario, la conozco ̶ la sangre me hirvió con ese comentario ̶ seguramente ella sabe que estoy por verla.
Aquello me cayó como un balde de agua fría. ¿Era por eso que ella no quiso entrar? Claro, ahora comprendía mejor lo que dijo, ella no tenía que hablar con gatomon, sino con Yamato, pero… ¿Cómo?
̶ Nunca entenderé como lo hace ̶ comento despreocupado sacándome de mis pensamientos ̶ saber las cosas antes de que pasen.
Los dibujos que ella había hecho me vinieron a la mente, pues lo único que se me ocurría era que alguna de esas criaturas le hubiera avisado que Yamato estaba por entrar. Era confiar demasiado en lo que Hikari creía pero no se me ocurría nada más y como sea ese tipo de situaciones me habían pasado ya más de una vez.
̶ Tal vez una de las criaturas que ella ve le aviso. ̶ Yamato me miro curioso.
̶ Si puede ser.
̶ No te burles.
_ ¿Por qué lo haría?
̶ Se que piensas que está loca… no crees en ella.
̶ Y me asusta que tu lo hagas.
̶ Ese no es tu problema.
̶ O que le hagas creer que lo haces. ̶ Yo fruncí el ceño, estaba por decirle que realmente lo hacía, aunque no estaba seguro de ello. ̶ Te conto todo ¿cierto? ̶ yo asentí ̶ ¿por eso estás enojado? ¿Estás celoso?
̶ No, solo molesto por todo lo que la hiciste pasar.
̶ Nunca quise hacerle daño.
̶ Claro, entonces seguro pensaste que pelear con tu mejor amigo por ella no valía la pena, que el decirle que te habías enamorado de otra chica no le dolería, que la creyeras loca no le importaría y que la dejaras cuando más te necesitaba no le dolería para nada ̶ el por fin se puso serio.
̶ Las cosas no fueron así. ̶ yo puse los ojos en blanco ̶ cuando Taichí comenzó a sospechar lo nuestro ya había decidido dejarla.
̶ Oh seguro eso arregla todo. ̶ El suspiro.
̶ Ella empeoraba cada vez más, para ser sincero me asustaba un poco. Decirle que me enamore de alguien mas no fue mentira ̶ yo lo mire aun enojado por lo sínico que estaba siendo ̶ comencé a estresarme, Hikari no estaba en condiciones de estar conmigo y tampoco tenía la cara de pedírselo después de todo lo que estaba pasando. Me enamore de Mimí.
Decir que eso fue inesperado era… acertado.
̶ ¿Qué?
̶ Cuando comenzó a ver que yo me estaba poniendo mal fue a visitarme cada día, me apoyo y comencé a quererla.
̶ Pero si se pelean todo el tiempo.
̶ Antes no. Fueron muchos los factores del por qué rompí con ella, pero el que no la quisiera nunca fue una de ellas; es verdad que Mimí me gusto pero nunca nadie pudo, puede o podrá remplazar mis sentimientos por Hikari.
̶ Tampoco nada podrá cambiar el hecho de que la dejaste.
̶ Lo sé, tampoco es que quiera justificarme. La lastime aunque esa nunca fuera mi intención. Pelear con Taichí nunca ha sido un problema para mí y lo hubiera enfrentado, pero eso implicaba problemas para ella también… y estar mal con su hermano solo empeoraría las cosas para ella.
̶ Oh que bueno eres ̶ dije con sarcasmo. ̶ Entonces… ¿no crees que este loca?
̶ Lo está… ¿lo dudas?
̶ Tal vez simplemente ella puede ver lo que nosotros no, tener un don no la convierte en loca.
̶ Dilo cuando te lo creas Takeru.
̶ Confiar en la persona que amas no es un error, deberías hacerlo de vez en cuando.
̶ La amaba y al igual que tu quise confiar, creer que era pasajero por todos los problemas que tenía en la escuela, pero no puedes confiar en que alguien esta cuerdo cuando habla sola a todas horas, cuando grita por criaturas inexistentes, cuando se autolesiona diciendo que la controlan, cuando intenta quitarse la vida. ̶ El me miro con firmeza ̶ está loca Takeru, el que la quiera no hará que ella mejore.
̶ ¿Qué no la ves? Estos días ella ha estado bien, habla con todos, se ríe, está feliz…
̶ Oh claro, ¿entones lo de su cumpleaños no fue nada?
̶ Ella solo necesita estar conmigo.
̶ ¿Acaso te escuchas? ̶ yo baje la mirada. Bien, de alguna forma mi hermano tenía algo de razón pero no podía aceptarlo. Hikari realmente debía ver algo que nosotros no podíamos ella… ̶ Takeru ̶ lo mire ̶ no veas cosas que no son. Hikari no ha sido elegida por fuerzas sobre naturales que le permitan ver criaturas mágicas. Ella tiene esquizofrenia, nadie lo invento, se la diagnosticaron doctores reales, y no fue extraño porque es hereditaria, sus abuela materna era igual.
̶ Pero ella es normal, ella es como nosotros simplemente ve algo mas ̶ respondí ya no tan seguro ¿era posible? ¿Así eran las cosas? ¿Era yo quien insistía en cosas que no eran? ¿Hikari realmente estaba loca?
̶ ¿Hasta cuándo? Tienes una vida más allá de ella Takeru…
̶ No me iré ̶ mi hermano suspiro y dio media vuelta resignado. ̶ La amo ̶ dije antes de entrar y él me miro.
̶ Yo también lo hago, pero amarla no cambiara el hecho de que Hikari está enferma. ̶ Y sin decir nada mas, él entro al sanatorio.
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Yamato la encontró sentada donde Takeru la había dejado. Recargada en el árbol, con los ojos cerrados y el aviento moviendo su corto cabello. Verla así, le recordó a los viejos tiempos, cuando iba por ella a la escuela y la encontraba de la misma manera.
̶ Por un momento creí que no vendrías ̶ dijo ella sin inmutarse ̶ tardaste mucho.
̶ Hikari puedes llegar a ser aterradora. ̶ contesto con una sonrisa. Mientras toaba asiento frente a ella. ̶ lamento tardar, me encontré con Takeru.
̶ Lo sé…
̶ ¿También sabes que hablamos?
̶ Lo supuse.
Yamato suspiro. Desde que ella había sido internada llegaba a visitarla esporádicamente, aunque nunca volvieron a comportarse como antes. Donde ella reía y lo avergonzaba, donde jugaban como niños pequeños correteándose entre sí, bromeando y riendo. Nada fue igual y le dolía.
̶ Me sorprende que no te fueras, escapas de mí siempre que puedes. ̶ El suelta una risita una que Yamato no había escuchado hace mucho, o quizás no tanto, pero la verdad no contaba cuando la escuchaba reír a causa de su hermano.
̶ No es verdad… ̶ luego pareció meditarlo ̶ no siempre al menos ̶ y ambos rieron. ̶ Pero tienes razón supongo, hay algo diferente esta vez.
̶ ¿Qué has dicho más de dos palabras?
̶ Aparte. ̶ Ella lo miro a los ojos y Yamato se percato del brillo en los de ella, ese que había desaparecido por mucho tiempo y que había regresado hace relativamente poco. ̶ estoy lista… para escucharte.
El rubio sonrió mientras pegaba su frente con la de ella. Le susurro un "gracias" y después regreso a su posición inicial frente a ella.
̶ Pero primero… ¿Por qué? ̶ La castaña se encogió de hombros.
̶ Cuando entre a casa ayer y los vi a todos ahí, esperándome… sentí nostalgia. Sé que Mimí a sufrido mucho por todo lo que le dije aquella vez, se que tu también lo has hecho, no es justo.
̶ Yo no hago esto por Mimí.
̶ Lo sé. Solo quiero acabar con esto, ya ni siquiera tiene sentido.
̶ Tienes que saber… que nunca te deje por ella ̶ ella bajo la mirada y Yamato supo que no le creía. ̶ Hikari, lo que siento por jamás podrá compararse con nada, la quiero es verdad, de una manera diferente a cualquier otra pero tu… estas por sobre todo. Las palabras que te dije fueron equivocadas.
̶ Supongo que lo sabía, por eso no lo resistí… lamento haberme dejado llevar por la furia ̶ dijo entre risas ̶ y lamento haberte aventado el celular en la cabeza. ̶ El también rió.
̶ Perdóname ̶ soltó, y aunque su voz aparentemente no había cambiado. Ella no la escucho fría y áspera como de costumbre. ̶ Por haberte dejado, hay muchas cosas que cambiaria si pudiera.
̶ Está bien ̶ contesto ella tomando su mano ̶ es momento de liberarte de toda esa culpa que cargas; ya puedes ir con ella.
̶ Así no son las cosas.
̶ Créeme aun te quiere.
̶ Todo a su tiempo… ¿Estarás bien?
̶ ¡Claro! ̶ una enorme sonrisa apareció en sus labios ̶ Tengo a Takeru después de todo. ̶ El bajo la mirada y Hikari levanto la ceja ̶ ¿Dije algo malo?
̶ No, pero eso me dolió. ̶ ella parpadeo un par de veces ̶ se que crees que no te quiero, que piensas que te he superado con el paso del tiempo, pero no es así Hikari… te amo y lo hare siempre.
El rostro de ella se puso de un color rojo furioso, se sintió caliente y avergonzada. Se tapo la cara con sus manos y cerró los ojos con fuerza.
̶ ¿Qué te pasa? ̶ pregunto el rubio divertido.
̶ Siempre hiciste eso, logras avergonzarme con ese tipo de cosas. ̶ Él suelta una carcajada y ella también se ríe.
̶ Es agradable ver que aun hay cosas que solo yo puedo hacer… aunque para ser sincero, también te he visto sonreír de una manera que nunca vi, y no soy yo el que lo provoca.
̶ ¿Hay cosas que solo yo provoco? ̶ pregunto tímidamente y Yamato sonrió amablemente, ella sintió calidez entendiendo el punto… que esa sonrisa era solo para ella.
̶ Miles ̶ contesto revolviéndole tiernamente el cabello. ̶ me haces sentir cosas que no creo que tengan nombre.
̶ Ah… te has vuelto cursi Yamato. ̶ ahora era el que tenía las mejillas sonrojadas, aunque apenas era perceptible por la oscuridad de la noche. Hikari soltó una gran carcajada.
̶ Bien, también logras avergonzarme… había olvidado lo mala que podías llegar a ser. ̶ Ambos volvieron a reír y de pronto se sintieron algunos años atrás, donde eso era todo lo que podían hacer, reír, jugar y amarse.
A lo lejos una luz les hizo voltearse, Lucy les indico que era hora de entrar y ambos asintieron.
̶ Debo irme.
̶ Claro ̶ se levanto y le dio su mano, Hikari acepto encontrándose pronto con el mirándola hacia abajo, había olvidado lo alto que era. ̶ te extrañe, muchísimo. ̶ Y entonces la envolvió entre sus brazos, apretándola con tanta fuerza que ella realmente sintió su necesidad de estar con ella.
̶ Buenas noches Yamato ̶ dijo ella separándose y caminando hacia el sanatorio.
̶ Hikari… ̶ ella volteo ante su llamado. ̶ ¿aun me amas? ̶ hubiera querido que la sonrisa que le brindo fuera diferente.
̶ Claro, te amo… no creo poder dejar de hacerlo.
̶ ¿Y que sientes por Takeru? ̶ ella miro hacia arriba, a la luna y sonrió.
̶ El me hace convertirme en luz…
Yamato levanto una ceja. Algunas cosas no cambian como el hecho de que ella dijera cosas que no lograba comprender.
La vio acercarse rápidamente a él, se paro enfrente y lo miro con sus grandes ojos rubíes, se puso de puntillas y pasó sus varazos por su cuello. Yamato abrió los ojos cuando sintió los labios de ella sobre su piel. Un beso corto dulce y muy tierno en la comisura de sus labios.
̶ Siempre estarás en mi corazón, aunque este sea el adiós. ̶ Y volvió a caminar Yamato le volvió a gritar para que se detuviera.
̶ Creo que lo entiendo ̶ ella volteo a verlo confundida ̶ el logro salvarte, logro hacer lo que yo nunca pude.
̶ Aun no… pero creo que lo hará ̶ dijo sonriente ̶ está logrando lo que tú nunca te animaste a intentar.
Y Hikari desapareció de su vista entre la oscuridad de la noche.
A pesar de todo y de que aquellas habían sido palabras crudas, de esas que Hikari no solía utilizar, él sabía que tenía razón. Por un momento aquella noche en que estuvieron como si nada hubiera pasado, pensó que quizás podría luchar por ella, que iría con Tai, contra su enfermedad, y contra Takeru con tal de estar con ella.
Pero no valía la pena porque realmente… él no tenía nada que hacer contra su hermano. Aunque lo intentara sabia que lo que Hikari sentía por Takeru iba más allá de cualquier cosa, lo veía en sus ojos, en su voz, en su mirar…
Y estaba bien, ella quizás no lo había superado, algo comprensible, el amor que se habían tenido no era algo que pudiera superarse, sin embargo… ella había seguido con su vida, había logrado salir de todo su sufrimiento con ayuda de Takeru.
Y era hora de que el hiciera lo mismo, aunque doliera, era momento de decirle adiós.
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Para empezar me disculpo si vieron alguna falla no me dio tiempo de revisarlo y estaba ansiosa por subirlo así que espero no les haya molestado demasiado. Espero que le haya gustado la ultima escena que fue una sorpresa para mis lectoras Yamakari por que varias por ahí XD
Por ultimo me queda decirles que quedan 3 capítulos, no dos, no cuatro... Tres, nos acercamos al final y estoy muy feliz por todos los que me han seguido hasta aquí.
No olviden comentar y nos leemos en el siguiente capitulo.
