Disclaimer: Tengo que aclarar que los personajes no son míos, como todos saben, pertenecen a la mente prodigiosa de la Sra. Meyer. Yo solo juego con ellos, intentando que ese juego los entretenga a ustedes.

Este Fic está dedicado a mi hermana Carolina, mi mejor y mayor crítica, un ejemplo en mi vida, gracias por tus buenas ideas, eres "mundial" y te amo por eso y más.

No soy una experta en Derecho. Todo lo que se refiere a la Ley o las Demandas Judiciales que desarrollo en este Fic, viene de una investigación hecha a través de Google (¿la alabo de nuevo?). Aun así, debo suponer que estoy cometiendo errores Jurídicos que para quien conozca la Ley sean equivocaciones garrafales. Si estoy cometiendo efectivamente este tipo de errores pido mil disculpas.

.

Capítulo 21

.

Merezco Más

.

We're losing control

Will you turn me away or touch me deep inside?

And before this gets old, will it still feel the same?

There's no way this will die

But if we get much closer, I could lose control

And if your heart surrenders, you'll need me to hold

We are Young

Heartache to heartache we stand

No promises, no demands

Love Is A Battlefield

We are strong

No one can tell us we're wrong

Searchin' our hearts for so long

Both of us knowing

Love Is A Battlefield

.

Estamos perdiendo el control

¿Me rechazarás o tocarás lo más profundo de mí?

¿Y antes de que envejezcas, sentirás aun lo mismo?

No hay manera de que esto muera

Pero si estamos mucho más cerca, podría perder el control

Y si tu corazón se rinde, necesitarás que yo espere

Somos jóvenes

Decepción tras decepción, seguimos en pie

Sin promesas ni exigencias

El amor es un campo de batalla

Somos fuertes

Nadie puede decirnos que estamos equivocados

Buscando nuestros corazones por tanto tiempo

Ambos sabemos que

El amor es un campo de batalla

.

Love Is A Battlefield – Pat Benatar

.

.

La noche siguiente al accidente… En una localización desconocida…

.

Un repique… dos repiques… tres repiques…

Espero que esta llamada sea segura —dijo el hombre del otro lado de la línea.

—Lo es, no te preocupes por eso —dijo la mujer—. ¿Es cierto lo que escuche?

… —él resoplo—. Es cierto.

—¿Hubo algún herido?

No, afortunadamente supieron maniobrar el auto. Solo fueron magulladuras.

—Esto es un atentado —dijo ella asombrada—. Y es la segunda vez que están actuando directamente y el tercer incidente en menos de un año. O están perdiendo la paciencia o están descontrolados.

No lo sé. Preferiría pensar que su paciencia se agotó y que por fin empezaran a actuar y no que están perdiendo la cabeza.

—¿Quién crees que pudo haberlo hecho?

No lo sé, cualquiera pudo haber tenido oportunidad, los Cullen no estaban esperando nada, ni siquiera lo esperaba yo, ellos habían estado bajo perfil, no creí que fueran a disparar a quema ropa.

—Tenemos que hacer algo, no podemos darles una nueva oportunidad.

No, lamentablemente tenemos que esperar a que ellos den el siguiente paso.

—!Estás loco! El siguiente paso podría ser la vida de cualquiera de ellos, o de los que los acompañen, las Swan estarían en medio de todo esto y el Jefe nos mataría si sabe que podíamos evitarlo y no lo hicimos. Nuestras cabezas estarían en una bandeja de plata para él.

No, nuestros propios jefes han sido claros, con las Swan en medio o no, debemos esperar.

—Ruega que su próxima acción sea en el negocio y no que involucre las vidas de uno de ellos, de cualquiera de ellos.

Ya estoy rogando.

~0~

Las investigaciones con respecto al accidente que sufrieron Tanya y Alistair parecían estar estancadas. Estuvieron suficiente tiempo en Port Angeles para que cualquier persona pudiera manipular no solo el auto de Edward sino también los otros dos, aunque una revisión a los mismos no mostró ningún tipo de saboteo. Alistair intento incluir al FBI en el proceso pero su superior le negó cualquier vinculación con el caso por él estar involucrado en el mismo. Tanya por su parte trato de que su padre la mantuviera informada pero Charlie no quiso hablar con nadie sobre las investigaciones.

Es por eso que Alistair y Tanya se habían vuelto un dueto muy unido en averiguar todo lo posible sobre lo sucedido en aquel evento y se prometieron a sí mismos, como lo hizo Alistair aquel día, que no descansarían con respecto a esto.

Paul y Embry habían vuelto muy bronceados de su "fabulosa y eróticamente romántica" luna de miel, palabras de Paul. Las chicas no quisieron detalles y los chicos apoyaron la moción queriendo saber más sobre una lobotomía que de las noches de los recientes esposos. En cuanto Paul se enteró del incidente con el auto, se horrorizo.

—No puede ser no es posible, it's not posible, ce n'est pas posible, es ist nicht möglich —empezó a vociferar.

—Estamos bien, no paso a mayores —trato de calmarlo Rosalie.

—¿Están bien? Nadie está bien, intentaron matarlasssss, donde esta Jefe Papi que no les ha puesto un guardaespaldas.

—No estamos seguros si eso es necesario Diva —se quejó Kate.

—No estamos seguros de quien esté detrás de esto —intervino Tanya.

—O detrás de quien este —se incluyó Bella.

—Oh mi Dios, O moj Bože, Déu meu, se dan cuenta de esto, alguien quiere sus lindos culos en un ataúd, o los suyos o los de sus preciosos novios.

—No somos novios —replicaron Rosalie y Bella y para nadie paso desapercibido que Tanya no dijo nada a ese comentario.

—Pero la Diva tiene razón, todo lo que ha pasado desde que Burbuja apareció no parece cosa del azar —dijo Kate.

—Lo dije antes y lo diré ahora, no necesito un vigilante tras mis pasos en el hospital, así que tendrán que buscarse otra manera de mantenernos a salvo, si es que lo necesitamos —dijo Rosalie—. Por lo pronto, me voy a mi cita.

—Emmett se mueve rápido, dos citas en una semana —dijo Tanya agitando las cejas mientras se burlaba de su gemela.

—Tú no hables que bien que sales con "Alis" cada vez más —le señalo Rosalie—. Además no saldré con Emmett saldré con Jared.

—¿Queeee? —Paul casi escupió el vaso de jugo que estaba tomando—. ¿Jared? ¿Jared Cameron?

—Si ese Jared —dijo la rubia mientras todos en la cocina estaban asombrados.

—¿Hablamos del mismo Jared que iba detrás de tus huesos en la universidad y que rechazaste no sé cuántas veces? —pregunto Paul.

—Sip.

—¿Hablamos del mismo Jared que me dijiste alegremente que le perdiste la pista y que resultó ser el mejor amigo de mi hombre? —siguió el moreno.

—Sí, ya te dije, ese mismo Jared.

—Dónde demonios esta mi móvil, debo hablar con el imbécil de Emmett, ¿qué le pasa a ese hombre?

Cuando Paul intento levantarse Rose lo detuvo.

—Emmett y yo no somos nada.

—¿Nada? —dijo el resto en la cocina.

—Nada, eso es lo que pienso yo y sé muy bien que es también lo que piensa él. Así que no somos la pareja exclusiva de nadie y yo puedo salir con quien quiera.

—¿Estás segura Rose? —pregunto Bella—. ¿Estás segura de que eso es lo que él piensa?

—Lo estoy.

Y con esa respuesta salió de la cocina dejando al resto sin entender totalmente que es lo que estaba pasando.

—¿Es que le quiere dar celos? —pregunto Kate al resto.

—No… no lo sé —dijo Paul—. Rose no es así.

—No, esa Rubita tiene algo más. Lo peor es que ese par es el uno para el otro y ninguno de los dos parece haberlo notado.

—Ya hablo la casamentera experta —ironizo Bella.

—No soy casamentera, pero bien que uní a este par con sus queridísimos hombres —dijo Tanya señalando a Paul y Kate—. Solo sé cuándo una pareja es adecuada, tal como tú y ese cobrizo, ustedes no solo son la pareja perfecta, son los padres perfectos y espero ver pronto que Burbujita también lleve el apellido Swan.

Y con eso dejo a una muy asombrada Bella sin palabras.

~0~

El invierno se había ido y todos parecían querer mantener alejados de su mente todos los malos incidentes. Pero nada era lo que parecía entre las vidas de los Cullen y los Swan.

Rosalie y Emmett seguían viéndose alguna que otra noche, aunque Emmett ya había notado que el distanciamiento de Rosalie se hacía cada vez mayor. El chico hubiera pensado en cualquier otra oportunidad que esta serie la salida perfecta para una relación que no llegara a un compromiso, pero algo dentro de él lo hacía querer seguir viendo a Rosalie. Llamarlo cotidianidad no era lo correcto porque también había tenido oportunidad de haber hecho de otras relaciones algo cotidiano. Para Emmett esto era distinto, pero ponerle nombre era algo que temía más de lo que le era posible explicar y Rosalie, sabiendo de todo ese temor interior de Emmett, se preguntaba si estaba dispuesta a esperar que por sí solas las cosas cambiaran, aunque esto significara esperar por siempre, o simplemente echar por la borda todo y afrontar la ruptura y ya.

Bella por su parte no había olvidado las palabras de su hermana. Cuando Tanya dijo que ambos eran los padres perfectos para Burbuja algo exploto en el pecho de Bella. Algo que no sabía si era correcto o una gran equivocación. ¿Quería a Burbuja como hija? Por supuesto, era una pregunta fácil de responder para Bella, la niña había robado su corazón desde la primera vez que la vio y ese sentido de protección que tenía hacia ella y el amor que había nacido para ella desde ese momento no había disminuido, más bien se había acrecentado. Pero Bella también se preguntaba si estaba confundiendo lo que estaba sintiendo por Edward. Sí, inconscientemente, estaba ligado su vida a la Edward porque eso también significaba que tendría su vida ligada a Burbuja. ¿Amaba a Edward o lo estaba utilizando para tener a Burbuja? Bella no podía creer que esa sensación que apretaba en su estómago cada vez que veía a Edward era una invención de su cabeza. No, era algo mucho más fuerte de lo que había sentido por ningún hombre en toda su vida y aunque sonara horroroso decirlo, no pensaba en Burbuja cuando Edward la besaba o cuando estaban juntos, Bella realmente no pensaba en la nada más en cuanto estaba en los brazos de Edward.

Edward por su parte no pensaba en Bella como una sustituta para su hija. Una vez que había comenzado a sentir todas estas cosas que ahora sentía por Bella se había dado cuenta que ninguna mujer lo había hecho sentir lo que lo hacía sentir ella. La admiraba, admiraba su fuerza, admiraba su entrega incondicional al amor de su familia y el amor que le estaba brindando a su hija y admiraba que aún con todo lo que le había pasado le diera oportunidad de estar a su lado, sin haberle pedido nada. Pero Edward quería más, se había dado cuenta que aparte de querer ver a Bella al lado de su hija, como había estado todo aquellos meses, la quería a su lado, ya no como su amiga o su apoyo, o la chica que sabía más de él de lo que nadie sabía, no, la quería en su vida para siempre y estaba tomando decisiones a ese respecto, para mantenerlos a él y a su hija junto a Bella.

Y Tanya.

Tanya había lanzado sus sentimientos al aire por primera vez en mucho tiempo y estaba realmente feliz compartiendo todo con Alistair, aunque no podía negar que el miedo a equivocarse estaba presente cada día. Y mucho más aún, el miedo a que él no fuera lo que ella creía también estaba allí. Le había dicho a él que lo haría pagar si la defraudaba, pero estaba segura de que si estaba cometiendo un error la que estaría pagando por siempre seria ella. Y aun así, bajo todos sus cánones de riesgo, Tanya realmente estaba entregando su corazón.

El 26 de marzo se acercaba y eso anunciaba el cumpleaños del vaquero de Chicago 1*/*. Alistair no quería una gran fiesta, ni siquiera estaba deseando salir en una gran noche, le apetecía más acurrucarse con su chica sexy en un sofá y disfrutar de una buena película que cualquier otro plan estrafalario. Pero las familias, metiches todos pensaba Alistair, tenían otros planes. Si Alistair quería una noche tranquila con su chica, entonces los chicos tendrían una tarde de comida y bebidas en el patio de la Casa Cullen, era eso o noche de fiesta y Alistair no tuvo más remedio que aceptar.

~0~

La mañana del 26 comenzó como cualquier otra en la ciudad de Seattle. Carlisle y Emmett habían enviado sus regalos de cumpleaños con Alice, ya que ellos tuvieron que asistir a un banquete que había convocado Didyme con todos sus ejecutivos. Negarse a Didyme era un desprecio mayúsculo y después de todos los problemas que habían tenido con ella Carlisle no quería cargarse con más.

Así que Alice y Jasper ya estaban en la Casa Cullen encargándose de todo desde temprano, mientras en la Casa Swan, Charlie había salido muy temprano en la mañana hasta Des Moines en un operativo especial que "nadie debía saber", palabras de Charlie y Renée aún estaba en casa arreglándose para la Reunión Anual de Washington Nurses Association 2*/*. Burbuja ya había comido su desayuno bastante temprano y Renée la tenía sobre su cama mientras sacaba y sacaba su ropa y la niña le decía cual vestido sí y cual no. Cuando Bella se había asomado en la puerta de la habitación de su madre la niña le estaba diciendo "no Mami Wenne, esa no, feo, feo" y Renée protestaba que ese vestido le había costado más de 300 dólares mientras la niña fruncía el ceño sin entender el valor del dinero.

Cuando Bella bajo ya estaban en el comedor Rosalie, Paul y Kate, que estaban perfectamente instalados tomando sendas tazas de café.

—Casa llena —dijo la chica—. Como se nota que vamos de fiesta.

—Ni que viniera aquí solo de fiesta Darling, esta es mi casa por eso tengo llave.

—¿Te dieron llave? ¿Porque eso nunca lo han hecho conmigo? —dijo indignada Kate.

—Aclaremos algo —se incluyó Rosalie—. Nadie le ha dado llave a este granuja —dijo señalando a Paul—. Él saco una copia que no es lo mismo.

—En serioooo… yo ya hubiera cambiado la cerradura —dijo Kate mientras tomaba su café y Paul intentaba ignorarla.

—Yo lo propuse, pero nadie me hace caso en esta casa —dijo Bella.

—Dios si hay drama es que Paul está presente —dijo Tanya que entraba en la cocina aún en piyama y con su cabello algo desordenado.

—Pero me amas Darling, todas lo hacen, nadie en esta casa podría vivir sin mí —dijo Paul tomando una de las galletas de Renée que descansaba en un bol en el centro de la mesa.

—No deberías estar en casa, estás recién casado, no sé, no deberías estar calentando la cama de Embry al menos —dijo Kate.

—Yo mantengo suficientemente caliente la cama de mi hombre. Todas las noches. Allá tú que tienes que escaparte —se defendió Paul—. Como es que lograste que ese bombón pusiera una piedra en tu dedo —dijo señalando el diamante que adornaba el dedo anular de su mano derecha desde la noche de Año Viejo.

—Eso mismo me pregunto yo cada vez que pienso en Embry pidiéndote matrimonio —respondió Kate.

Las hermanas Swan estaban acostumbradas a este tipo de diatribas. Las divertía ver como Paul y Kate peleaban uno con la otra. Era algo tan cotidiano como escuchar a las mismas hermanas discutir, pero con Kate era, si se quiere, mucho más entretenido.

—Dios, adoro estos dramas —dijo Tanya muy sonreída mientras terminaba su desayuno.

—Por cierto, ¿qué haces tú aquí? —le pregunto Kate a Tanya.

—Vivo aquí Santita, ¿lo recuerdas?

—Lo sé, pero pensé que a estas horas estabas ya de compras, buscando el regalo de tu gorila —dijo Kate a Tanya.

—Victoria's Secret seguro —acoto Paul.

—¿Qué? ¿No le bastara a Alistair tenerme con ropa interior en una cama con un lacito en la cabeza? —dijo Tanya.

—Vesss lo sabía. ¿Ese es tu plan para esta noche Darling? ¿Qué más piensas hacer? —pregunto Paul.

—Deja de ser una cotilla y más que todo loca desquiciada, deja de estar diciéndole a mi Madre que es lo que hago con mi gorila —dijo Tanya.

—Ese es el problema, que no me dices nada, soy yo quien ha tenido que imaginar todo —dijo indignado Paul.

—Eso es parte de mi vida privada y no ando contando mi vida privada por allí.

—¿No cuentas de tu vida privada? —dijo Kate extrañada—. No era parte de tu vida privada cuando nos dijiste a todas que Wilson Clark no la tenía tan grande pero que valió la pena por lo grueso.

Tanya abrió sus ojos en sorpresa y miro a su amiga.

—O no era tu vida privada cuando dijiste que Albert Power se movía muy bien en la cama —dijo Bella—. Y hablaste de no sé cuántas posturas.

Tanya comenzó a tartamudear.

—O no era tu vida privada cuando dijiste que Bennet Marshall lo tenía tan chico que sentiste lastima por el pobre chico —siguió Paul.

—Alto, Alto, Alto todo el mundo —trato de detenerlos Tanya—. Eso es parte del pasado, ósea, pasado y pisado. Ahora es diferente.

—¿Diferente porque es otro chico o diferente porque a este chico si lo amas? —intervino Rosalie que se había mantenido callada.

Una vez más Tanya cayó y se quedó mirando a su gemela.

—Dilo "Rubita", solo dilo —dijo Rosalie mirándola a los ojos y sonriendo.

Tanya suspiro derrotada y se fijó como todos en la cocina le sonreían esperando una respuesta.

—Ok... Si... Estoy enamorada de ese hombre hasta los tuétanos —dijo resignada—. Y si ese condenado me decepciona juro que no sé qué haré.

—Bienvenida al club amiga —le dijo Kate, mientras colocaba uno de sus brazos sobre sus hombros—. No tienes que preocuparte por nada y sigue a esta loca y a mí —dijo señalando a Paul y a ella misma—. Te daremos los detalles de cómo mantener a ese hombre a tus pies y lograr que ponga una gran piedra en tu mano derecha.

~0~

Cuando Bella termino de alistarse para pasar la tarde en la reunión de Alistair paso por el cuarto de su hermana.

—Rose —dijo Bella, mientras veía a su hermana recostada al borde de su cama con su móvil en la mano—. Pensé que ya estarías lista.

—No aún no, tengo tiempo.

—¿Tiempo? Pero si saldremos en unos minutos.

—No iré a la Casa Cullen —dijo la rubia mientras se quedó viendo a su hermana pequeña—. Saldré esta noche, a una cita.

—¿A una cita? Pensé que Emmett también estaría en la reunión.

—No saldré con Emmett, saldré con Jared —aclaro Rosalie.

Bella arrugo su frente extrañada mientras miraba a su hermana.

—Pensé que todo estaba bien con Emmett.

—Alguna vez has sentido que todo lo que quieres esta frente a ti y tienes miedo de extender la mano porque todo se puede esfumar.

—Sí, tuve esa sensación una vez. ¿Piensas que Emmett puede esfumarse? Pensé que tenían una relación.

—No… en realidad no puedo llamar a lo nuestro relación. Esto es solo una fantasía… una hermosa fantasía.

Bella, que aún permanecía en la puerta del cuarto de su hermana, la miro comprendiendo lo que ella sentía por Emmett y también sabiendo que Rosalie tenía miedo de perder lo que tenía pero que a pesar de eso no le era suficiente.

—¿Y si le dices que realmente quieres una relación? —dijo la castaña—. ¿Crees que las cosas puedan cambiar? ¿Qué tengas una oportunidad?

Rosalie la miro desde su posición en la cama, sopesando las palabras de su hermana pequeña.

—No sé si las cosas cambien y a veces tengo la impresión que mi única opción es dejar que mi corazón se rompa más temprano que tarde.

—Rose… —dijo Bella queriendo consolar a su hermana y acercándose a la cama para tomar una de sus manos.

—Estaré bien Enana y tienes razón, debo tomar algunas decisiones.

~0~

Cuando Bella, Burbuja, Paul y Tanya tocaron el timbre de la Casa Cullen fue Emmett quien los recibió en el porche. El hombre castaño los saludo a todos y cuando sus ojos escanearon a todos Bella se apresuró a sacarlo de sus dudas.

—Solo faltan Kate y Garrett, ellos estacionan el auto un poco más abajo. Y Embry vendrá en un rato.

—¿Y Rose? —pregunto Emmett extrañado de que ella no hubiera llegado con sus hermanas.

Las chicas Swan se miraron una a la otra y fue Bella quien respondió.

—Rose no vendrá, salió a una cita.

—¿Una cita? ¿Cómo que una cita?

—Una cita —reafirmo Tanya—. De esas ocasiones en que te pones un vestido sexy y sales con un chico.

—Con un chico, ¿con que chico? —pregunto Emmett frunciendo el ceño.

—Con Jared —dijo Bella—. Lo conociste ¿no? Estuvo en la boda, era el padrino.

—Aaaa Jared, claro —dijo Emmett aliviado—. Bien, si es con él no hay problema.

—¿No hay problema? Ufffsss me encanta lo modernos que son ustedes dos —dijo Paul mirando a Emmett.

—Claro, porque no, ¿no está haciendo de casamentera con Jared? Parece un hobby de las Swan —dijo sonriendo y viendo a Tanya.

—No lo sé, no nos dijo que estaba buscando novia para Jared —dijo Tanya.

—¿Novia? Espera un momento —dijo Emmett mirando a Tanya—. Jared es gay, ¿no?

Paul y Tanya soltaron una carcajada al entender el desinterés de Emmett en la salida de Rosalie.

—Jared gay, por favor —dijo riendo Tanya—. Le gustan más las mujeres que a Burbuja sus tres muñecas de las Chicas Superpoderosas.

—Y más le gusta Rose, ha estado detrás de ella por años —dijo Paul mirando intensamente a Emmett—. Gorila mío, o te mueves rápido o Tarzán se quedara con tu Jane.

Fue el momento en que Kate y Garrett llegaron finalmente a la puerta y el grupo entero dejo a Emmett en la entrada y fueron hacia el salón de los Cullen.

Alistair abrazo a su chica al verla entrar al salón dándole un gran beso que Paul y Garrett comenzaron a vitorear.

—Es mi cumpleaños pila de envidiosos, así que todos los regalos serán míos hoy —dijo mientras alzaba de nuevo a su chica y la besaba de nuevo.

Cuando por fin la soltó, Tanya se reía mostrando su felicidad a todos los que estaban allí y luego se alzó y acerco su boca al oído de Alistair, mientras decía:

—Tendrás el mejor regalo más tarde vaquero.

Luego se apartó y puso su sonrisa más sexy, a la que Alistair respondió con la sonrisa que sabía que le encantaba a su chica.

Burbuja que vio como Edward bajaba las escaleras quiso zafarse del abrazo en que la sostenía Bella y salió corriendo a saludarlo.

—Papi, papi —dijo la nena, produciendo que todos sonrieran del reconocimiento de la niña.

—Aquí está mi hermosa princesa —dijo Edward, mientras la cargaba llenándola de besos y luego se acercó al grupo a saludar, mientras se agachaba a saludar con un beso en los labios a Bella—. Tú también estas hermosa —dijo para que solo ella lo escuchara, mientras producía que Bella se sonrojara.

Cuando Alice y Jasper entraron al salón con un grupo de aperitivos y bebidas, la reunión se dio por comenzada. Una media hora más tarde el timbre sonó y cuando Alice abrió la puerta Embry entro a la casa con un gran regalo para Alistair que Paul anuncio que era de parte de los dos y que era mejor que lo abriera más tarde esa noche, Tanya se abalanzo sobre el regalo y Alistair tuvo que apartarlo y decirle que debía esperar.

Burbuja se mantuvo entretenía con su gran casa de muñeras, Pulpi aún a su lado, aunque Bella había traído con ella a sus Chicas. Bellota, siempre había estado con Rosalie desde que salieron de Port Angeles y Bella se alegró muchísimo de encontrarla de nuevo ya que pensaba haberla perdido con todo el barullo con el problema del Volvo.

Un rato después, el timbre volvió a sonar y todos en la casa se extrañaron pues pensaron que todos los invitados ya estaban allí. Cuando Alice abrió la puerta un hombre de traje negro y de voz muy seria le pidió hablar con Edward y este se acercó a la puerta cuando el hombre lo miro en el umbral.

—¿El Sr. Edward Cullen? —dijo el hombre.

—Sí, soy yo.

El hombre saco un sobre de su saco y lo extendió a Edward mientras decía.

—Dese usted por citado.

Un muy extrañado Edward comenzó a leer el documento que el hombre había dejado en su mano y su rostro fue cambiando de expresión mientras seguía la lectura.

—Edward —lo llamo una extrañada Bella que ya estaba presentándose a su lado.

Edward tomo su mano y señalo a su hermana con la cabeza para que lo siguiera al salón donde el resto de sus amigos se encontraban. Cuando todos lo vieron entrar también notaron la preocupación que se repetía en la cara de los tres personajes y fue cuando Jasper se levantó del asiento que ocupaba y se puso al lado de su prometida.

—¿Qué pasa cielo? ¿Quién era?

—Era un empleado de la Corte. He sido citado.

—¿Qué? —dijeron todos en el salón.

—Sí, el hombre me ha entregado una citación de la Corte de Menores, del Juez Reynolds —dijo Edward mirando a Kate.

—No entiendo Edward, hable con el Juez Reynolds al principio de la semana, le dije que la niña estaba muy bien con los acuerdos a los que han llegado. Que dormía en tu casa o en la Casa Swan sin ningún problema, es más le conté que la niña ya está hablando con fluidez, el Juez estaba muy feliz con eso, hasta me insinuó que daría el caso por cerrado.

—Entonces no entiendo —dijo Edward—. La citación dice que debo ir con mi abogado.

—¿Garrett? —lo llamo Kate sin entender.

—Si te quieren con un abogado no estamos hablando del mismo procedimiento que hemos llevado, me hubieran informado a mí.

—¿Entonces? ¿Que esto Garrett? —dijo preocupada Bella.

—Edward no sé qué hay detrás de esto —dijo el abogado—. Pero si quieres puedo acompañarte a la Corte.

—Te lo agradezco Garrett, no entiendo que está pasando.

—Ni yo, por eso esto es tan raro, pero si conozco al Juez, él sí tendrá mucho que decir.

~0~

Días después Emmett no había tenido ninguna noticia sobre Rosalie. La había esperado en el Fairmont para su cita –que acostumbraban tener cada 15 días–, pero ella no había llegado. Decir que no sabía lo que había pasado era mentir. Rosalie quería más, mucho más que una relación esporádica que se diera cada 15 días. Más que momentos de felicidad robados, para sí, Emmett jamás se había sentido tan bien en su vida como se estaba sintiendo en este momento con Rosalie.

Se preguntaba a sí mismo, si era capaz de tirar abajo los muros que había levantado para defender su corazón, solo por ella. Se preguntaba si eso a lo que se negaba a poner nombre y que crecía cada vez más dentro de él valía la pena, valía para permitirle todas las oportunidades y más importante aún valía para que estuviera dispuesto a entregar el corazón sin condiciones.

Había llamado a Rosalie a su móvil y no obtenía respuesta, la había llamado a su consultorio y su asistente siempre la negaba o decía que estaba con algún paciente y hasta había llamado a la Casa Swan y sus hermanas y Renée no habían tenido ninguna respuesta para él.

Se dijo a si mismo que si Rosalie quería dar por terminado lo suyo no solo bastaba con alejarse. Aunque también pensó que si hubiera sido su caso, solo hubiera bastado alejarse para que la chica de turno entendiera. ¿Quería eso? ¿Quería ver a Rosalie lejos de su vida?

Fue hasta el OBCC, al Consultorio de Rosalie y cuando entraba a uno de los pasillos pudo ver una melena rubia que reconocería en cualquier lado.

—Rosalie.

Rosalie se paralizo en su lugar. Había pasado días luchando contra sus propias ganar de tomar su móvil y llamar a Emmett. Había faltado a su cita la otra noche a sabiendas de que él estaría allí. El entendería el mensaje, habían hablado sobre ello, sin compromisos y promesas, sin ningún tipo de explicación, solo el momento.

Pero no dejaba de ser la cosa más difícil que había hecho en su vida. No se aleja uno todos los días del hombre que amaba. Pero seguir con esta fantasía, como hace días le había dicho a Bella, no, no podía. Tenía que poner los pies sobre la tierra.

Ella giro hacia la voz que la había llamado. El seguía como siempre, guapo como ningún otro hombre que hubiera conocido. Hermoso por dentro y por fuera. Pues Rosalie conocía el corazón de ese hombre y le habría gustado tanto que correspondiera a sus sentimientos. Que no tuviera miedo de darse una oportunidad.

—Rosalie debemos hablar.

—No hay mucho que decirnos, creí que podías entender el mensaje.

—Lo recibí, lo entendí bien cuando faltaste a nuestra cita. ¿Eso es realmente lo que quieres?

—¿Lo que quiero? Si hubiera sido más directa en lo que quiero lo más seguro es que no estarías aquí ahora Emmett.

—¿A qué te refieres?

—Me refiero a que no puedo seguir más así —explico la rubia—. Sé que fui la primera en decir que esto… esto que teníamos, no implicaba un compromiso, que no había promesas entre nosotros, pero mis sentimientos han cambiado y sé que tú lo sabes, lo has sentido Emmett, no puedes negar que sabes lo que siento, que te lo he demostrado cada vez que estoy contigo.

Emmett bajo la cabeza, por supuesto que lo sabía, sabía que Rosalie había dejado de considerar esto una aventura para implicar sus sentimientos en ello. Él se había negado a admitírselo así mismo, pero ya no podía hacer eso.

—Lo sé Rosalie, pero…

—No Emmett, ya no hay peros —dijo tomando su mentón y haciendo que sus ojos, violeta contra azul, se conectaran—. Merezco más que solo un rato, merezco más que ser la chica de algunas noches y lo sabes. Era seguir en esto o empezar a tomar decisiones, yo me decidí, estoy dispuesta a luchar por ti, a llevar esta batalla adelante, pero no puedo luchar sola Emmett, sabes mejor que nadie que la pelota está de tu lado.

Rosalie tomo la mano de Emmett y la apretó entre las suyas mientras seguía hablando.

—Yo puedo decirte hasta el fin de los tiempos que puedes confiar en mí. Que yo no seré como tu antigua novia y que cuidare tu corazón como sé que tú cuidarías el mío. Pero solo tú puedes decidir si creer o no. Tienes que tomar una decisión Emmett, si luchas conmigo o simplemente te vas de mi vida.

Un ruido detrás de ellos los hizo girarse y Rosalie pudo ver a su asistente que le hacía señas.

—Ya voy Nina —dijo la rubia, mientras se giraba de nuevo a Emmett—. Debo irme, tengo pacientes que atender.

—Rosalie, no sé si pueda darte lo que quieres —dijo Emmett mientras miraba intensamente a la rubia.

—Entonces, como te dije, ya no hay mucho que decirnos —dijo Rosalie mientras se giraba e iba de vuelta a su consultorio.

~0~

Cuando Emmett llego a casa ese día sentía que la presión sobre sus hombros era más fuerte de lo que había sentido nunca. Se había metido en el trabajo de lleno, preparando tres diseños que según la agenda debían estar listos para dentro de 15 días y que gracias a sus labores de hoy solo necesitarían ajustes para ser entregados una semana después.

Pero el concentrarse en el trabajo no ayudaba demasiado, era solo un paliativo para dejar de pensar en Rosalie, los minutos libres que su mente se permitía estaban enfocados en la rubia y eso era algo que Emmett no sabía si le molestaba o le aliviaba.

No sirvió de nada que se diera un largo baño de agua caliente y tratara de relajar sus músculos. Su problema no era físico y él lo sabía.

Cuando bajo las escaleras con rumbo al comedor noto de nuevo lo que había notado al llegar, parecía que nadie estaba en casa. Una luz en el exterior llamo su atención y se dirigió al patio trasero donde vio a su amiga que estaba sentada en una de las butacas bebiendo algo de vino mientras contemplaba las llamas que venían de la barbacoa encendida.

—Te ves como si el mundo estuviera sobre ti —dijo Alice al verlo en el marco de la puerta.

—¿Y de qué tamaño es el mundo? —pregunto Emmett mientras avanzaba y se tiraba en la butaca libre al lado de su amiga.

—Según tu aspecto, realmente enorme.

Emmett rio sin ganas, mientras Alice todavía lo observaba. Habían sido amigos desde hace años, desde que su hermano lo había llevado de visita a casa junto con la chica que había sido novia de Emmett y el amor de ambos por la Arquitectura los había unido en sus años universitarios, a pesar de que él y Alice se llevaban algunos años de diferencia.

—El mundo está contra mí —dijo el chico de cabello castaño—. Y mi misión es sobreponerme.

—Eso suena como algo que diría tu madre —dijo Alice sonriendo—. Que diría Celia si te escuchara decirlo.

—Celia me patearía el trasero si supiera lo que es ahora mi vida.

—¿Bebiendo sin mí? —pregunto Alistair con un puchero desde la puerta de la casa—. Ustedes me rompen el corazón.

—Pues deja de quejarte y trae copas para todos —le dijo Alice.

—Traeré copas y a Edward, si es que se despega del móvil y deja de hablar con su chica —grito Alistair mientras entraba en la casa.

Alice siguió contemplando a su amigo, mientras el silencio se plantaba entre ambos. No entendía porque de esa extraña melancolía que se oía en su voz. Emmett era un hombre serio y metódico, pero con un sentido del humor agudo cuando era necesario.

Los dos chicos restantes en la Casa Cullen llegaron hasta la barbacoa y se sentaron en los escalones de madera que había junto a ellos.

—¿De qué hablaban? —pregunto Edward, mientras miraba a su hermana y su amigo.

—Del peso del mundo que parece estar encima de los hombros de Emmett —explico Alice.

—Dile a tu chica que te de un masaje, eso alivia todo —dijo Alistair mientras movía sus cejas sugestivamente.

—No hay chica… ya no más —contesto el aludido quien miraba las llamas de la barbacoa y aceptaba la copa de vino que Edward le había servido.

—¿Terminaste con Rose? —pregunto Edward extrañado.

—No puedes terminar lo que no has iniciado.

—Ufss amigo, eso sonó grave —acoto Alistair—. ¿Hay como reparar los vidrios rotos?

—No lo sé, con Rose, la mitad del tiempo no sabía lo que estaba haciendo o si lo que hacía estaba bien.

Los amigos se miraron entre sí, sin encontrar palabras para refutar cualquier cosa que dijera Emmett.

—¿No crees que ya debemos todos dejar las cosas en el pasado? —pregunto Alice.

—Crees que todo se soluciona con olvidar —la miro Emmett con reproche en la mirada.

—No, no es solo olvidar Emmett. Los he visto a todos ustedes durante años luchar contra todos los tropiezos amorosos en sus vidas. Primero fue Alistair que no comprendía que Renata era una perra codiciosa y lo mejor que le pudo pasar fue salir de su vida, aunque al irse coronara la torta con todo cuanto le dijo.

—Eeyyyy ¿cómo sabes tú lo que dijo? —pregunto el pelinegro.

—Lo sé todo, lo he visto en cada uno de ustedes y cada uno también ha sacado frases tras frases del uno al otro sin darse cuenta que yo estaba allí o pensando que yo no entendería si hablaban con sus "extraños códigos secretos" —dijo la chica colocando los dedos para hacer la señal de las comillas—. Pero yo lo entendía todo, lo supe todo, Renata, Chelsea y hasta Jane.

—¿Qué? —dijeron todos los chicos a la vez.

—Todas ellas rompieron su corazón —dijo mirándolos a cada uno y permaneciendo un segundo más en la mirada de su hermano—. Y cada una de ellas eran unas perras que no merecían nada de ustedes. Pero lo malo de todo esto, es que ustedes les han dado el poder de hacerles daño, de hacerles daño ahora más de lo que lo hicieron en el pasado.

»¿No creen de que es tiempo de dejar las cosas atrás? Las Swan son chicas fantásticas, ellas han sacado lo mejor de cada uno de ustedes a la luz. Jamás los vi tan bien como los he visto últimamente. Y aunque Tanya me daba escalofríos al principio —dijo mirando a Alistair que le devolvió la misma sonrisa que la chica mostraba—. Creo que son las chicas perfectas para ustedes.

—Lo dice la chica que tiene la relación perfecta y que no tuvo que hacer nada para tenerla —ironizo Emmett.

—¿Crees que no? —pregunto Alice mirando a Emmett—. He estado del lado de sus chicas, queriendo a alguien mientras ese alguien amaba un recuerdo, una fantasía, una ilusión. Demostrándole con acciones y con palabras que el amor no era eso que él había conocido sino lo que podíamos formar los dos. Luche contra el fantasma de María por años hasta que Jasper me permitió llegar a él. Perdimos tiempo valioso de nuestra vidas gracias a que él pensara de esa forma y afortunadamente para ambos cuando pensé que ya no valía la pena luchar más, él abrió los ojos y vino a mí.

»Las cosas no han sido tan fáciles como tú piensas Emmett, el amor requiere de mucho más que regalos de conejitos de peluche y flores. El amor requiere constancia y sacrificio, comprensión, lealtad, voluntad para luchar, pero luchar juntos no cada uno por su lado. Yo supe que había encontrado a la persona perfecta para mí y si él me hubiera dicho que me casara con él el día después de conocernos le habría dicho que sí.

—¿Tan rápido? —pregunto Alistair.

—¿Cuánto tiempos necesitas primo? —pregunto ella—. Cuanto tiempo requieres para saber que una persona es la adecuada. ¿Hay alguna regla sobre eso? Jasper y yo estamos listos, listos para estar juntos y afrontarlo todo. Él pudo dejar su pasado atrás por lo que sentía por mí, ¿porque no pueden hacer eso los demás? —dijo mirando a Emmett que no había quitado la vista de ella.

—Ningún tiempo —dijo Edward—. No requieres de ningún tiempo en específico, solo lo sabes. Lo sabe tu mente, lo sabe tu cuerpo, lo sabe tu corazón.

—Sí, así es hermano, es exactamente así.

~0~

Si Edward hubiera querido ser Abogado hubiera elegido ser Abogado Mercantil, como lo era su futuro cuñado, pero su amor por la Ingeniería no le había permitido desviarse hacia ninguna otra profesión. Así que sus visitas tan constantes a la Corte de Menores no le eran más agradables de lo que habían sido esa primera vez hace meses, cuando con ansias solo quería ver y recuperar a su hija.

No sabía cuáles eran las razones de esta citación del Juez Reynolds y no entendía porque también solicitaba que la visita fuera junto a un abogado. Su cuñado había actuado como abogado de la familia desde hacía algunos años y si no fuera porque esta área no pertenecía a su rama Edward lo tendría a su lado. Pero Garrett McPherson había demostrado ser un abogado eficiente y su familiaridad con los Swan le daban la confianza a Edward de que él haría todo lo que estuviera en su mano para sacar a Edward de cualquier cosa que se presentara en aquella Corte.

Bella había preguntado a Edward si quería que lo acompañara y este se había negado diciéndole que sin saber que le esperaba en la Corte prefería que solo él y Garrett asistieran.

Cuando fueron llamados para adentrarse en la sala un hombre bajito y regordete con un traje de sastre bastante caro los antecedió y se colocó en una de las mesas frente al estrado del Juez.

La secretaria del Juez –que Edward ya había visto en sus visitas anteriores a la Corte– entro a la sala, pidió silencio y que todos se pusieran de pie mientras decía.

—La Corte entra en sesión. Preside el Honorario Juez Reynolds.

Una vez más por una puerta lateral entro con su toga característica el Juez Reynolds y tomando su mazo dio un golpe al estrado dándole un indicativo a la secretaria para que continuara.

—Caso Nro. 197096 Anexo B, Elizabeth Anne Cullen Evanson.

La sala se mantuvo en silencio mientras el Juez Reynolds se ajustaba sus gafas y abría el expediente que tenía delante de él.

—Pueden tomar asiento —dijo de manera solemne y todos allí obedecieron—. Sr. Cullen ha visitado tanto esta Corte que debería reevaluar su vocación profesional.

—Precisamente era en lo que estaba pensando al entra en la sala Su Señoría —dijo mientras se ponía de pie.

—Tome asiento, todos necesitaremos estar sentados —dijo el Juez, mientras subía un papel delante de sus ojo y resoplaba—. ¿McPherson representara al Sr. Cullen?

—Sí, Su Señoría. Espero que esto no sea un problema con el proceso anterior.

—No, todo esto ahora parece ser el seguimiento del otro —dijo el Juez con irritación—. Supongo que usted es el Sr. Jenks, ¿no? —dijo mirando al hombre que estaba en la mesa adjunta a Edward y Garrett.

—Sí, Su Señoría, mi representada es quien cursa la causa contra el Sr. Cullen.

—Representada —murmuro Edward.

—Ilustre a esta Corte, Sr. Jenks —dijo el Juez Reynolds.

—Mi representada la Sra. Didyme Cullen Kana solicita la custodia de la menor Elizabeth Anne Cullen Evanson.

—¿Qué? —dijeron Garrett y Edward al mismo tiempo.

—¿Sobre qué base hace esta solicitud la Sra. Cullen? —pregunto el Juez. Que era la misma pregunta que bailaba en los labios de Garrett.

—Sobre la premisa de que el Sr. Edward Cullen no es el padre de la niña.

.

1*/* No tengo la menor idea de cuál es la fecha de cumpleaños del Alistair del que escribió Stephenie Meyer en Crepúsculo. Y a pesar de que mi Alistair tiene más que ver con otro tipo de descripción que con la del actor que lo interpreto en la película, me pareció perfecto que Joseph Anderson cumpla años el 26 de marzo.

2*/* Asociación de Enfermeras de Washington.

Leyendo algunos Reviuw me di cuenta de algo y LeoniLilzBlackAngel me lo recordó de nuevo.

Para los que están tratando de descubrir quiénes son los malos en esta historia, les aclaro. Todos los muertos, están muertos, sin duda alguna.

.

BibiSwan: Asumo que te gusto el capi anterior. ¿Sera el lemmon final? No sé, tú dime.

Yoliki: Hay manipuladores en todas partes, unos lo hacen de una manera clara y a la vista de todos, otros se hacen los locos.

LucyGomez: ¿Estas segura? Lo digo porque hay varios sospechosos. Ofrecería un premio a quien me dijera quien es el villano o los villanos correctos, pero hay un par que ya gano eso.

LicetSalvatore: A veces los manipulados son manipuladores y los malvados…

Mar91: No quería ser cruel con las chicas Swan, pero están en peligro, nadie debe descuidarse.

Marieisahale: Algunas veces tengo la intensión de terminar cada capi como en las telenovelas, esperando por el próximo capítulo.

Chiarat: Tanya merece un gorila que la quiera. ¿Los malos? ¿Estas segura de saber quiénes son?

Guest: ¿No debería ser que los buenos vivan y los malos mueran? No sé si logre eso en este Fic, quien sabe, pero no es mi intención hacerte sufrir, sino entretenerte.

Marce Capuccino: Gracias por unirte a esta aventura mía. Estoy honrada de que pases por aquí.

La intención es esa, dejarte intrigada, pero lees bien, porque un buen lector debe leer lo escrito, leer entre líneas y sacar sus conclusiones.

¿Cómo sabemos que los inocentes son inocente?

¿Podemos ser limpios y puros todo el tiempo o si nos manchan con barro estaremos sucios para siempre?

Hanna1441: Siento hacerte esperar la semana entera, pero eso hace que puedas sacar conclusiones de quien o quienes son todos dentro de esta historia.

LeoniLilzBlackAngel: Espero que hayas disfrutado tu cumple y que el año que comienza sea bueno para ti. ¿Muchas dudas? Ya te aclare lo de los muertos, que seguirán muertos hasta el final. ¿Entonces quién?

Debi Campos: Debi, como te he dicho, sabes leer, sabes interpretar.

Y si, en algunos Fic tienen a Renée como una madre mala, pero en este Fic nada ver, quise que fuera una madre amorosa sin fin, pero relajada.

Me hice tantas preguntas sobre la boda, me pregunte si la había descrito bien, espero que haya sido así, así que me alegro un montón que te haya gustado.

¿Una pista más? Algunos secretos no eran tan secretos para otras personas.

.