Disclaimer: Tengo que aclarar que los personajes no son míos, como todos saben, pertenecen a la mente prodigiosa de la Sra. Meyer. Yo solo juego con ellos, intentando que ese juego los entretenga a ustedes.

Este Fic está dedicado a mi hermana Carolina, mi mejor y mayor crítica, un ejemplo en mi vida, gracias por tus buenas ideas, eres "mundial" y te amo por eso y más.

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Capítulo 27

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El Que Siembra Vientos…

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Resulta mentira aquello de que,

la verdad,

cuando es verdad en todo el sentido que su palabra le otorga,

siempre se descubre.

El mundo está lleno de secretos;

secretos quienes muchos se llevan a la tumba;

secretos que nunca mueren,

más se mantienen ocultos.

La verdad,

muy pocas veces es descubierta…

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Cambiando el Pasado. Capítulo 39 – Fannymalfoy. Autora Original: MonicaAlejandra55 1*/*

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Sabíamos que el mundo no sería el mismo.

Algunos rieron, otros lloraron.

La mayoría se quedó en silencio.

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J. Robert Oppenheimer

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6:00 p.m. el mismo día de la decisión de la Corte. Four Seasons. Seattle

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Didyme no podía recordar alguna otra oportunidad en la que estuviera tan terriblemente molesta.

Había aguardado a llegar a la –demasiado grande para solo ocuparla ella– suite que había alquilado en el hotel para no hacer una escena ante cualquier persona, aunque en este instante no le interesaba a quien pudiera ofender con su comportamiento.

Había estado segura de que todos sus planes se llevarían a cabo con prontitud y a su conveniencia. Había llamado a un Juez de la Corte Suprema para que fuera su aliado, había escogido entre un grupo de buenos amigos para realizar la Auditoria que la convertiría en la dueña absoluta de la Corporación Cullen, una aspiración que había sido suya y de su familia mucho antes de casarse con Edward Sr. Había sido una esperanza perdida el día en que se enteró que su queridísimo nieto había muerto en aquel accidente y que se vio renovada en el momento en que Michael le había contado que Elizabeth era su bisnieta.

Había odiado profundamente que sangre de su sangre llevara el nombre de aquella maldita mujer que la había avergonzado ante toda la sociedad de Chicago, pero ella se encargaría de que todo eso quedara atrás cuando su bisnieta estuviera lejos de las manos de aquella gentuza.

Una vez que ella tuviera la custodia de "su Lizzi", se encargaría de educarla en los mejores colegios, de formarla a su manera, tal como había formado a Demetri, a su adorado nieto, de tal forma que Lizzi se convirtiera en todo lo que su heredera debía ser. Había llegado a pensar que hasta le quitaría el apellido Cullen y hacer que su Lizzi llevara el apellido Kana y de tal manera revivir el legado de su familia.

Todo estaba en camino y no podía permitir que sus planes se fueran abajo. No era posible que ahora le dijeran que no era su bisnieta. Le estaban mintiendo. Ese Juez debía estar confabulado con los Cullen y esos tales Swan, no podía dejar que su mente le diera otra explicación.

Ella misma había visto los flirteos entre Demetri y Jane, ella no estaba totalmente de acuerdo en que su nieto tuviera una prometida y la engañara con otra chica, pero si la chica Evanson se prestaba para aquellos hechos, quien era ella para impedirlo, su nieto era un chico guapo, inteligente y astuto, que mujer no se fijaría en él, que mujer no lo preferiría a él antes que al insulso hijo de Carlisle. Y Michael, él se lo había asegurado, se lo había confirmado una y otra vez. Él le había dicho que Demetri le había confesado que el bebé era suyo, que Jane estaba embarazada de él y no de Edward Jr.

No, alguien la estaba engañando y si ese Juez se creía con la autoridad suficiente para relegarla a un lado estaba muy equivocado. Ella llevaría esto hasta las últimas consecuencias y comprobaría que Lizzi era suya y solo suya. Pero…

Y si todo era cierto, si todo este tiempo había sido engañada por Michael, una más de las mentiras que había descubierto a través de los años.

La puerta de la suite se cerró a espaldas de ambos personajes y Didyme camino hasta el centro de la estancia donde se giró a enfrentar a Newton.

—Esto es una confabulación. Todo esto es una gran farsa que descubriré y me llevare por delante a ese Juez y a toda esa gentuza. Es eso… Es eso, porque si no…

—Si no, ¿qué? —quiso saber Newton.

—Si no, es que tú me has engañado. ¿Me has mentido? Sabias de todo esto y me has engañado —lo increpo la anciana.

—No, le dije la verdad —se defendió el hombre—. Ellos tenían un romance, se veían a escondidas. Yo mismo fui su coartada frente a Chelsea, ella no debía saber que Jane y Demetri salían algunas veces. Yo solo lo protegí porque era su amigo. Su mejor amigo.

Didyme rió irónica, ante las palabras de Newton, provocando que el hombre la mirara, entre el miedo y la desconfianza. El que se riera así no era extraño. Era algo que Didyme siempre hacia, se burlaba de todo y de todos y Newton odiaba ser, en aquel momento, el objetivo de la burla de aquella mujer.

—¿Crees que si lo dices muchas veces la gente lo creerá, Michael? —pregunto la anciana.

—¿De qué habla?

—De eso. Decir que eras su mejor amigo. ¿Tú, su mejor amigo? Es que no crees que después de tanto tiempo ya habría descubierto que eras, quien eras y que significaste en la vida de mi nieto.

—Didyme…

—Sra. Cullen para ti, pedazo de basura.

El rostro de Newton estaba rojo y caliente, había soportado a esta estúpida mujer durante años, había soportado cada humillación, cada vejación y estaba tan cerca de lograr su objetivo, tan cerca que al salir de aquella Corte también sentía que todo se estaba saliendo del carril, que todas las cosas comenzaban a arruinarse. Y todo había comenzado cuando tuvo la muy estúpida idea de secuestrar a aquella niña con la ayuda de esta vieja mujer.

—Sra. Cullen —dijo con la voz cargada de irritación—. Demetri y yo fuimos amigos desde la primera vez que nos vimos, cuando estuvimos en la Universidad…

Otra risa irónica surgió de la garganta de Didyme interrumpiendo las palabras de Newton.

—Michael, oh, estúpido Michael, tu jamás has estado en la Universidad. Tú ni siquiera pudiste terminar el High School, crees que no lo sé todo sobre ti. La única cosa que hacías en la Universidad era ser un buen distribuidor. ¿Cómo fue que me dijo mi nieto? ¿Cómo era que te presentabas? Oh ya recordé "el vendedor de la droga más fina de la gran manzana".

El rostro de Newton se volvió pálido. Ella no podía estarle diciendo esto, no era posible. Él se había encargado de cubrir cada una de sus huellas. Había borrado a cada uno de los que alguna vez lo conocieron, o eso había creído.

—Con dinero hasta las piedras hablan Michael —interrumpió sus pensamientos la anciana, conociendo perfectamente lo que pasaba por su mente—, y esa fachada de chico estudioso que una vez pintaste se ha desdibujado, es como tú, solo basura. Lo sé todo sobre ti, todo tu oscuro pasado, todas y cada una de tus maniobras para llegar a donde has llegado. Crees que tendría a alguien tanto tiempo a mi lado sin saber realmente quien es. Demetri me dijo todo sobre ti y me dijo que hacer para utilizarte. Tu solo has sido un medio para llevar a cabo mis planes.

—¿Utilizarme? —dijo el hombre indignado.

—Tú siempre creíste que me estabas utilizando a mí, cuando fui yo la que lo hice contigo. He hecho crecer tu negocio dejando que utilices los canales de distribución de la Corporación. ¿Crees realmente que no lo sabía? Quería mantenerte contento Michael, porque mantenerte conmigo también me traía ventajas económicas, todo gracias a tus contactos.

—¿Ventajas económicas? ¿De qué hablas vieja?

—Digamos que tus negocios también han sido los míos por algún tiempo. Tú fuiste la cara visible de muchas cosas y yo solo te deje serlo. Tú hiciste el trabajo más sucio, yo solo moví tus hilos, sin que ni siquiera tú te dieras cuenta. Eres solo mi títere Michael, solo un simple muñeco, ¿o debería llamarte, Payaso?

—¡Yo llevo mi negocio! ¡He levantado un imperio! ¡He obtenido todos los beneficios y gran parte de ellos fue por ti, utilizando los recursos que los transportes de la Corporación me dieron! —grito Newton a la anciana sin que esta se dejara amedrentar por él.

—Eres tan estúpido Michael. Nada pasa en "tu imperio" sin que yo lo sepa, nada se mueve sin que yo lo autorice. ¿Porque crees que te deje secuestrar a Lizzi? Es porque sabía que tenías los contactos suficientes para hacerlo y mantenerla segura para mí. Pero no lo hiciste, dejaste a la niña para que se escapara y volviera a las manos de todos esos ineptos y encima arrastraste con ello a la policía de Seattle. Aun teniendo todos los recursos necesarios a tu disposición, aun así, fracasaste. Como hubieras fracasado una y otra vez si mi mano no estuviera metida en tus negocios.

—¡Mientes! ¡Soy yo el que dirige todo, soy yo el que lleva las riendas! ¡Si no fuera así, ¿porque entonces me ibas a vender la mitad de la Corporación que pertenece a los Cullen?!

La risa de Didyme en esta ocasión fue estridente, su carcajada irónica no hacía más que irritar cada vez más a Newton, que se preguntaba una y otra vez si la anciana estaba diciéndola la verdad y él solo había sido un títere en todo esto. Sus palabras atormentaban sus pensamientos haciéndolo dudar de todo cuanto había hecho durante estos años.

—Eres tan imbécil Michael —interrumpió la anciana sus atormentados pensamientos—, de verdad llegaste a creer que te daré la mitad de mis acciones, toda la Corporación será mía y solo mía. Prefiero venderle las acciones a los Vulturi antes de dártelas a ti.

—No puedes hacer eso, no puedes. Me lo prometiste. Es lo que habíamos planeado. Es lo que Demetri había querido, que él y sus hombres de confianza tuvieran el control —increpo Newton, negando con movimientos violentos de su cabeza.

—Crees que te creí cuando me dijiste que eras el hombre de confianza de mi nieto —soltó una carcajada irónica, una más para burlarse de Newton—. Él jamás hubiera elegido a un inútil como tú. Tal vez lo habría hecho con su amigo, ese que murió junto a él, fiel a él. ¿Pero a ti? Mi pobre nieto perdió la vida al igual que el único amigo valioso que tenía y ese amigo nunca fuiste tú.

—¡Cállate vieja bruja, cállate!

—Tú no me gritas —dijo alzando su bastón y queriendo golpear a Newton, mientras este se abalanzaba sobre ella—. ¡Lisiado inútil, tú no me gritas! —grito la mujer mientras intenta asestar uno y otro golpe hacia el hombre.

—¡Esto fue gracias al estúpido de tu nieto, mi pierna esta así gracias a su terquedad en manejar el auto donde íbamos! —dijo Newton, tomando por fin el bastón de Didyme y tirándolo hacia un rincón del salón—. Él me volvió un lisiado, por eso me alegro tanto de que este muerto.

—¡Maldito! —la anciana se fue encima de Newton una vez más, clavando sus uñas en las mejillas del hombre mientras este se quejaba con un gruñido.

Newton trato de apartarla de su lado empujándola con fuerza y forzándola a caer sobre el sofá que estaba colocado en un lateral del salón. Luego, sin ninguna dilación, se colocó sobre la anciana mientras sus manos apretaban fuertemente su garganta y gritaba histéricamente.

—¡No eres nadie! ¡Eres solo una vieja utilizable! ¡Solo yo tengo el control! ¡Solo yo!

Newton apretó con todas sus fuerzas por un largo tiempo y ni siquiera se dio cuenta cuando el cuerpo de la anciana dejo de forcejear debajo de él.

Fue después de sentir que sus manos estaban adoloridas que las separo del cuello de la anciana y la miro, mientras miraba también sus manos que ahora temblaban después de toda la fuerza ejercida por ellas.

Se quedó allí –por minutos que le parecieron horas–, mirando a la anciana que permanecía tirada en aquel sofá en una posición algo extraña.

Y fue cuando se dio cuenta, que a pesar de todos sus planes de grandeza y todos los proyectos que había tenido hasta solamente aquella mañana, él, con sus propias manos, había acabo con todo.

~0~

Ese mismo día. 6:15 p.m. Oficinas de M. y C. Designs

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Jasper y Carlisle no habían regresado a las oficinas de M y C. desde el momento en que la Orden de Didyme llegara a las manos del joven abogado.

Habían sido respetuosos de todo lo que tenía que ver con las investigaciones de la compañía de Contadores que había sido contratada para la Auditoría de la Corporación y también para M y C. Pero no habían descuidado sus deberes y por eso habían sido eficientes en el cuidado de sus intereses en ambas empresas.

Cuando llegaron a las oficinas fueron guiados a la sala de reuniones donde se encontraron con Caius Marconi y con el grupo de Contadores delante de un grupo de documentos que se esparcían por la amplia mesa.

—Sr. Cullen, Sr. Whitlock, sean bienvenidos —dijo Caius con una sonrisa fingida en su rostro.

—Sr. Marconi —saludaron Jasper y Carlisle al unisonó.

—Hemos recibido el informo de los Contadores y puedo decirles que las cosas que se han encontrado nos asombran.

—¿De qué está hablando Marconi? —dijo Carlisle, tratando de tranquilizarse ante las ironías del abogado.

—Hablo de transacciones bastante extrañas y manipulación de documentos que nunca debieron ser tocados por los Cullen, o por lo menos por la rama de los Cullen que tenían "solo" la responsabilidad del área de la construcción.

Las insinuaciones del Caius no sacaron de sus casillas a ningún de los dos hombres. Ellos sabían que se enfrentarían a cualquier artimaña que los lacayos de Didyme pudieran inventar y estaban preparados para cualquier insinuación absurda que involucrara a los Cullen con algún hecho fraudulento.

—Ha de probar sus insinuaciones —hablo Jasper—. Y mucho más aún, cuando tenemos serias dudas de todas estas investigaciones —dijo estirando su brazo hacia los papeles sobre la mesa—. Y de quien los lleva.

—Sr. Whitlock nuestra firma de Contadores es una de las más prestigiosas de Chicago —intervino el Jefe de Contadores que se encontraban en la sala—. Dudar de nosotros y de nuestro trabajo no ayudara para nada con respecto a todo lo que hemos encontrado.

—Se equivocan —dijo una voz desde la puerta de la sala.

—Jefe Swan —dijeron Carlisle y Jasper al mismo tiempo.

El Jefe Swan entro a la sala de reuniones seguido muy de cerca por Sam Uley y otro hombre que ninguno en la sala conocía.

—¿Qué atrevimiento es este? Esta reunión es privada, nadie debería interrumpirla, esto es ilegal —dijo Caius, intentando detener la entrada de todos ellos.

—Esto ya no es privado Sr. Marconi y le prevengo, no dañe su reputación más de lo que lo ha hecho hasta ahora —dijo Charlie.

—¿De qué demonios está usted hablando? ¿Y cómo sabe usted mi nombre? —dijo Caius con irritación.

—Mi trabajo es saberlo todo en mi ciudad Sr. Marconi. Permítame presentarme, mi nombre es Charlie Swan y soy el Comisionado de Policía de la ciudad de Seattle y conmigo están el Jefe de la División Contra el Crimen Organizado del FBI en el Estado de Washington el Jefe Sam Uley y también su homónimo en Estado de Illinois el Jefe Randall Collins.

Todos los hombres en la sala se quedaron callados ante las palabras de Charlie y todos se miraban unos a otros sin entender que hacían estas personas en la oficina. Solo Carlisle que miraba al Jefe Swan se adelantó a todos en la sala y pregunto:

—¿Es hora?

—Sí —respondió el Jefe—. La Operación comenzó hace 4 días, no podía informarte, sabes…

—Lo entiendo Jefe, no se preocupe —le quito importancia Carlisle.

—¿De qué hablan Carlisle? ¿Qué pasa aquí? —pregunto Jasper sin entender que estaba sucediendo.

—Lo que sucede es que todo se ha puesto al descubierto. Durante años Didyme y sus socios han venido utilizando Corporación Cullen para llevar a cabo actos delictivos y las autoridades han estado detrás de ellos por meses —explico a todos Carlisle.

—¿Qué? —fue la interrogante de Caius y Jasper.

—La Corporación Cullen ha sido utilizada para el Transporte de Estupefacientes y materiales de dudosa procedencia —explico Randall—. Y hemos estado detrás de los cabecillas de estas operaciones. La Sra. Didyme Cullen y el Sr. Michael Newton son los principales indiciados.

—Eso no puede ser posible, la Sra. Cullen ha sido un pilar de su comunidad —expreso exasperado Caius—. Es una mujer que ha llevado pulcramente la rama de la Corp…

—Ahórrese el discurso abogado —lo freno el Jefe Swan—. Tenemos pruebas suficientes que nos permitirán llevar ante la Justicia a la Sra. Cullen y a Michael Newton lo antes posible, así como a los cuatro hombres que se encuentran aquí —dijo señalando a los cuatro Contadores que se encontraban en la sala, mientras todos veían como cinco hombres de trajes negros entraban en la sala—. Detectives procedan —dijo Charlie mientras los policías tomaban sus lugares a las espaldas de los hombres antes señalados—. Caballeros: "Tienen el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que digan puede y será usado en su contra en un tribunal de justicia. Tienen el derecho de hablar con un abogado. Si no pueden pagar un abogado, les será proveído uno a costas del Estado" —recito así el Jefe Swan la Advertencia Miranda.

—¿No pueden hacer esto? ¿De qué se nos acusa? —comenzaron a protestar los hombres.

—Podemos comenzar con Fraude y Forjamiento de falsos documentos, hasta terminar con complicidad en el Tráfico de sustancias ilegales, ya que su firma estaba al corriente de ello, pero eso lo decidirá la Ley —dijo Harry Clearwater que se encargaba en ese instante de guiar a los detenidos hacia la salida.

—¿Qué espectáculo es este Sr. Cullen? ¿Qué es todo esto? —pregunto Caius.

—No es un espectáculo Sr. Marconi, los Cullen hemos colaborado durante meses con las autoridades del FBI en su búsqueda de un Cartel de Drogas que estaba haciendo estragos en Chicago y varios estados del país. Este Cartel está liderado por su cliente y por Michael Newton. La policía de Seattle solo está sirviendo de apoyo ante todo lo que se está realizando.

—¿Qué? —dijeron desde la puerta todos los miembros de la familia Cullen y la familia Swan, que se habían presentado en las oficinas de M y C. después de haberse retirado de la Corte de menores.

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7:15 p.m. Four Seasons

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Central a Delta 10, Central a Delta 10, cambio.

—Aquí Delta 10, cambio.

Tenemos un aviso de una puerta abierta en su piso, ¿puede hacer una revisión de acceso? Cambio.

El hombre vestido con traje oscuro se dispuso a realizar una revisión del piso para verificar el orden en el mismo y se fijó que al final del pasillo derecho, efectivamente, una puerta se encontraba abierta de par en par y no se visualizaba a nadie desde su distancia.

Se acercó lentamente a la puerta con un mal presentimiento que crecía desde su vientre. Sus años de experiencia como vigilante del hotel le decían que no era normal una puerta abierta sin que sus inquilinos se encontraran cerca.

—¿Hola? ¿Hola? ¿Hay alguien en la suite? ¿No deberían dejar la puerta abierta por su propia seguridad? —dijo el hombre mientras traspasaba el umbral.

Al no escuchar ninguna respuesta estuvo a punto de dar media vuelta y cerrar la puerta al salir, cuando su vista se fijó en el sofá que estaba girado de manera incorrecta y cuando se acercó al mismo se fijó en un pie con un elegante zapato que sobresalía del mismo.

—¿Señora? ¿Señora?

Cuando el hombre se acercó un poco más al sofá se fijó que la mujer que yacía allí no parecía estar en una postura normal y al mirar su rostro se fijó en sus ojos desorbitados que lo miraban sin expresión alguna.

—¡Oh por Dios! ¡Los Jefes no estarán contentos con esto!

El hombre se alejó consternado del sofá mientras tomaba una respiración profunda y tomaba la radio que colgaba de su cinturón y dijo:

—¡Central, Central, conteste Central!

¿Delta 10? ¿Eres tú? Cambio.

—La suite abierta era la Deluxe 1005 y aquí hay una mujer muerta, cambio.

¿Qué?

—Está muerta, debemos llamar al 911.

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Oficinas de M y C. Designs

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—¿Qué hacen todos aquí? ¿No se supone que estarían en la Corte? —pregunto Jasper al verlos llegar a todos.

—Lo estábamos cariño —intervino Alice—. Solo queríamos traer las buenas noticias.

Jasper sonrió a su prometida y luego se giró para mirar a su cuñado que había entrado a la sala con Burbuja en brazos.

—Tío Jaspu —dijo Burbuja fijándose en la presencia del rubio.

—Hola mi preciosa muñeca —dijo acercándose a la niña.

—Beso de equimal, tío Jaspu.

—Claro que si mi querida sobrina —el rubio junto su nariz con la de la niña, mientras ambos la frotaban y luego se giró hacia su cuñado mientras sonreía—. Supongo que ya no habrá dudas y que podre decirle "sobrina" sin dudarlo.

—¡Lo sabían! Lo sabían todos —dijo Edward mirando a su amigo.

—Lo sospechamos y cuando te negaste a la prueba de ADN nos dimos cuenta de todo.

—Pero no queríamos decir nada —dijo su hermana—. Esperábamos que un día tú nos contaras todo, creo que después de que perdimos a Burbuja todo se apresuró.

—Bubuja no eta pedia, Bubuja ta aquí —dijo la niña señalándose a sí misma.

—Si mi amor, estas aquí, te tenemos con nosotros —dijo su tía, también dándole "besos de esquimal" que hacían reír a la pequeña.

—Solo tenías que tener un poco de fe en tu familia y todos iba a salir bien —dijo Esme que se acercó al grupo y abrazo la espalda de su hijo.

—Lo sé, lo siento, es solo que tenía tanto miedo, ni siquiera quería decirlo en voz alta.

—Supongo que a Didyme no le gustó mucho enterarse de los resultados —quiso saber Carlisle.

—Para nada, la vieja bruja tomo su escoba y se fue volando, y detrás de ella su aquelarre —dijo Tanya, mientras todos en la sala reían.

—Muñequita, Muñequita —la regaño su madre desde el portal, donde aún se mantenía gran parte de las personas que habían llegado a M. y C.

—¿Que hace mi Padre aquí, Jefe? —pregunto Leah al Jefe Swan.

—Estábamos llevando a cabo un operativo especial, uno que está a punto de terminar, ¿no es así Sr. Marconi?

—Toda esta operación es irregular, todo esto está viciado, no pueden entrar aquí así como así y llevarse a las personas. Voy a poner a todos ustedes al descubierto una vez que los ponga en evidencia ante la Justicia.

—La Corte de Chicago ha revocado todas las acciones en contra de los Cullen —ratifico Randall—. Y todos los procedimientos están bajo las Ordenes de las Cortes de Illinois y Washington. No hay procedimientos ilegales y le recomiendo Sr. Marconi que vaya a usted directamente con su representada la que en este momento debe estar frente a la brigada de policía de Seattle que ha ido por ella a su hotel.

—¿Y Newton? —pregunto Charlie a Randall.

—No sabíamos su paradero hasta el día de hoy —observo el Jefe del FBI.

—Estaba con Didyme cuando salieron de la Corte —dijo Alistair dirigiéndose a su jefe.

—Entonces le diremos a los oficiales que deben también detenerlo allí, con la Orden que ya tienen a mano —dijo mientras enviaba un mensaje a través de su móvil.

—No entiendo porque no fui informado de esta serie de operativos, señor —dijo Alistair dirigiendo una fuerte mirada a su superior.

—Agente Platt, no podíamos permitir que interviniera. Esto era un asunto personal para usted y sabe bien que no podemos involucrarnos en casos similares.

—Pero mi tío…

—Platt —lo atajo su superior—. Debíamos tener colaboración interna en la Corporación y cuando supimos que eran sus familiares no pudimos evitar involucrar a sus tíos.

—¿A mis tíos? ¿A ambos? ¿Tía Esme? —se giró el chico para mirar a su tía mientras todos hacían lo mismo.

—Como dijo tu jefe, no podíamos informar de nada de esto, era imprescindible que todo se llevara con la mayor discreción posible. No pensamos que Didyme llegara tan lejos para involucrar también a M. y C. Pero creo que al hacerlo apresuro un montón de cosas.

—No, en realidad lo que apresuro todo fue el secuestro de mi Burbujita —dijo Charlie.

La niña al escuchar su apodo de la voz de Charlie se giró hacia el hombre y dijo:

—Papá Chalie, mi beso —dijo mostrando su mejilla al hombre fuerte y este de lo más sumiso se acercó a la niña para darle un beso mientras ella reía por la picazón que le producía el bigote del gran Jefe.

—Mira cómo se derrite —murmuro Emmett—. Y conmigo fue un tirano.

—Calla si no quieres que vuelva a hacerte lo mismo —susurro muy sonriente Rosalie.

—Shhh niños, guarden silencio —murmuro Renée, mientras colocaba uno de sus dedos sobre su boca.

Kate, Garrett y Leah aguantaron las risas ante las expresiones de Emmett y la actitud del Jefe Swan.

—Supongo que hay un montón de cosas que hacer para tomar posesión de la Corporación de nuevo —dijo Edward, dirigiéndose a su padre.

—Las investigaciones deberán continuar, para que la familia quede librada de cualquier otro conflicto —explico el patriarca de los Cullen.

—¿Esto también puede aclarar los robos de los proyectos? ¿Y las personas que lo hicieron? —pregunto Emmett.

—Eso esperamos, ¿o no Jefe Collins? —pregunto Carlisle.

—Estamos muy adelantados en ese punto, ya hemos dado con un informante y tomaremos cartas en el asunto. En cuanto a dar por terminadas nuestras operaciones en la Corporación, intentaremos que todo sea realizado lo más rápido posible Sr. Cullen —intervino Randall—. Pero debo suponer que ustedes tomaran las riendas de ahora en adelante.

—Disculpen, creo que interrumpo —dijo Victoria, presentándose en la sala de reuniones—. Todo está abierto así que me tome el atrevimiento de entrar. Afuera hay un gran revuelo, o es una gran fiesta o las autoridades se llevaran a todos —sonrió la pelirroja.

—Quien sabe si te lleven también a ti —dijo Alice con algo de altanería.

—No creo que la Ley tenga algo en mí contra Srta. Cullen, pero si fuera así, creo que me pondré de inmediato a la orden del Jefe Swan y del Sr. Cullen.

Dijo brindándoles su mejor sonrisa a ambos hombres.

—En algo tiene razón Victoria, hay que finiquitar algunos asuntos antes de irnos a celebrar. Así que yo tomare a esta hermosa princesa —dijo Esme, solicitando a la niña de los brazos de su padre—. Y creo que Renée y yo podemos comenzar a hacer unas llamadas telefónicas en otra oficina para realizar las reservaciones.

—Sí, vamos Angelito, vamos con las Abuelitas —dijo Renée animando a Burbuja.

—Ve con las Abuelitas mi amor, Papi ira pronto —dijo Edward, entregándole la niña a su madre.

—¿Viene Mami?

—Mami estará aquí muy muy pronto mi amor, ya lo veras —dijo Renée mientras Charlie alisaba su bigote y ambas mujeres salían de la sala.

—¿En qué les puedo servir? —pregunto Victoria a Charlie y Carlisle.

—No para mucho —dijo Alice, haciendo que todos giraran a mirarla por su hostilidad.

—Alice, creo que todos podemos ayudar para poner las cosas en orden, "todos" debemos colaborar —quiso apaciguarla su padre.

La pelinegra se quedó mirando a su padre y asintió, mientras Victoria disimulaba y una sonrisa y dijo:

—Entonces, ¿en qué colaboro? —interrogo nuevamente Victoria.

—¿Victoria?

—¿Alec? ¿Qué haces aquí? —dijo la chica al joven que se presentaba por sorpresa en las oficinas de M y C.

Alec Vulturi era un joven de unos 28 o 29 años. Había pertenecido a la alta sociedad de Chicago desde el momento de su nacimiento ya que formaba parte de una de las familias más adineradas de la ciudad. La Corporación Vulturi había sido competencia de la Corporación Cullen durante décadas y Alec, al igual que Edward y Alice, estaba destinado a ser el heredero de la familia Vulturi o por lo menos el jefe visible de la nueva generación, como guía de sus dos restantes hermanos.

Alec y Edward habían coincidido al mismo tiempo en la facultad de Ingeniería, pero jamás se habían tratado en planos amistosos sino más bien como conocidos cordiales. Las personalidades de Edward y Alec eran bastante distintas.

Mientras Edward había sido un chico popular pero selectivo a la hora de escoger amistades, Alec había sido también popular pero con multiplex amistades y un reconocido fiestero durante sus años universitarios.

Su gran estatura, sus cabellos castaño oscuro y sus ojos castaños le habían servido para ganarse una gran reputación de conquistador.

Pero hace algunos años la vida de Alec dio un vuelco, había moderado su carácter y transformado su forma de desenvolverse. Y en el momento en que dolorosamente se produjo la muerte de su madre, él se convirtió en el apoyo inequívoco que su padre y sus hermanos necesitaban y según la opinión de Marcus –su padre– había demostrado con creces ser el digno heredero de su legado.

—¿La conoces? Oh por favor… ¿Es ella? ¿Ella es la persona que les ha estado dando la información? —dijo Alice.

Todo quedo en silencio en la sala, mientras la mayoría de los Cullen y los Swan miraban de un lado a otro entre las dos personas que habían irrumpido en la sala unos minutos antes.

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Gracias a todos por tomar unos minutos de su tiempo y leer esta historia, y gracias a los que toman unos minutos más y me brindan un comentario.

1*/* Debo aclarar algo. El poema que se coloca al principio, en este y en el capítulo que viene, aparecen en el Fanfic "Cambiando el Pasado". La persona que publica el Fic se hace llamar Fannymalfoy, pero ella aclaro que ese Fic pertenecía a Monik y Monik no es otra que MonicaAlejandra55, la autora de Fics como "La Revolución de las Bestias" y "Rojo & Negro". Monica no aclara si los poemas son suyos o de otros autores, yo aquí solo le doy el crédito que le pertenece porque fue de su Fic de donde los saque. Realmente les recomiendo los tres Fic que menciono, así como todos y cada uno de los Fic de Monik, es una escritora ESTUPENDA y me quito el sombrero en honor a ella.

Si alguien desea saber los link del Fic o de la autora, solo indíquenmelo y se los mando.

Adriu: Los capítulos finales, ya sabemos quiénes son casi todos los malos al fin, pero el drama continuara un ratico.

Besos desde Venezuela.

Marieisahale: Viene más, el drama pica y se extiende.

Gracias por estar aquí

LucyGomez: Son los capis finales, tengo que dejarlos en tensión en cada capi de aquí en adelante. Y tu presentimiento era correcto Jacob no podía estar entre los malos.

Gracias por pasar por este Fic.

Yoliki: Ajaaaaa ya sabemos quiénes son los malos malos, casi todos, te he despistado todo el Fic y ahora con estos capis podrás saber porque eran tan sospechosos algunos.

Gracias por tus reviuw.

Chiarat: Mientras te pases por aquí todo está bien, debes ponerte al día. ¿Sera que atinaste o no con Victoria? ¿Sera que era de los buenos?

Gracias por pasar por este Fic.

Guest: Lo importante no es que te pierdas sino que vuelvas a encontrar el camino. Los chicos son lo que queremos de todos los chicos, que sean tiernos y siempre estén allí para nosotras.

No es así el amor de Bella y Edward, un amor de "siempre siempre". ¿Sera que atinaste con Jake? ¿Él y el jefe tenían planes? Pero a las chicas Swan no les gusta parecer o ser las damiselas desvalidas.

Los capis finales están centrados en nuestra Bella, para todo encaje donde debe encajar, espero les guste.

Besos y gracias por siempre estar presente.

Mar91: Este Fic comenzó con un drama, debía terminar con uno. La felicidad en un cumulo de momentos, esperemos que nuestra chica logre su final feliz, yo creo en ellos.

Gracias por tus comentarios y por pasar por este Fic.

Debi Campos: Pues sí, nuestra Burbujita no podía ser hija de ese monstruo, no. Ella es dulce y tierna como su Padre y su nueva Mami.

Didyme… no sé si le he dado el final que se merecía, pero me pareció que gastar letras en ella ya había sido suficiente, no valía la pena.

Quise verme reflejada en el Juez Reynolds, si Didyme era una prepotente merecía alguien que la pusiera en su lugar y quien más que él con su autoridad incorruptible y su firme mazo.

Como dije en otro comentario, este Fic comenzó con un drama, debe terminar con uno, aunque yo estoy a favor de los finales felices, ya bastantes cosas tristes hay ya en nuestra realidad.

Tus instintos, recuerdas, no dudes de ellos y acertaras, ya has visto que es así.

Me alagas cuando escribes de que no soy predecible y ese era otro de mi objetivos en este Fic, estoy súper feliz de haberlo logrado.

Gracias por tus bendiciones, las acepto humildemente, besos para ti, gracias por estar presente.

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